martes, 4 de noviembre de 2014
lunes, 3 de noviembre de 2014
¿Qué es la pureza para Dios?
¿Qué es la pureza para Dios?
“En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte
ungüento sobre tu cabeza” (Eclesiastés 9:8).
Ser puros es tener pensamientos sanos, es sentir en nuestro
corazón el verdadero deseo de hacer lo bueno. Buscar la Santidad es tener la disposición
de mantenernos apartados de las cosas del mundo para poder agradar a Dios.
Jesús sabe de la importancia de ser puros y nos da la promesa
de que si somos puros de corazón veremos a Dios (Mateo 5:8). Al usar la palabra
corazón, Jesús está hablando del centro de nuestro ser, voluntad, emociones y
pensamientos.
Para mantenernos puros de corazón, debemos tener limpia nuestra
mente, tener actitudes limpias, tener acciones limpias, intenciones limpias,
etc. ¿Por qué Dios nos pide todo esto? si es casi imposible mantenerse puro, cuando
nuestra naturaleza humana nos pide hacer todo lo contrario, y sinceramente siempre
hay personas que caemos, pero si Dios así lo pide es porque sabe que si podemos
hacerlo y quiere que nos mantengamos puros delante de Él.
¿Será difícil mantenernos puros en medio de un mundo inundado
por el pecado? definitivamente NO, porque a pesar de que el mundo nos ofrece tantas
opciones que nos inducen a la maldad y si a eso le agregamos que todo el tiempo
somos tentados por medio de la internet, la televisión, el cable, el cine, las revistas,
etc., aún con todo esto nosotros si podemos luchar para mantenernos firmes y puros.
Eclesiastés 9:8 nos habla acerca de mantener la “blancura
en nuestros vestidos”, eso simboliza pureza
y santidad. También nos dice del “ungüento
sobre nuestra cabeza” y eso tiene que ver con firmeza.
Si Dios nos pide que nos mantengamos puros
y firmes, es porque en nuestro
caminar cotidiano siempre habrá quien nos quiera manchar nuestros vestidos, y alborotar
nuestra cabeza; y de esto se deriva la siguiente pregunta: ¿Cómo mantenerse
puro y santo en medio de todo esto?
1. Tengamos siempre nuestro pensamiento en Jesús:
“Todas las cosas son puras para los puros, mas para los
corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia
están corrompidas” (Tito 1:15).
¿Qué podría ser más puro que Jesús? Si Jesús es nuestro único
pensamiento, entonces todas las cosas serán puras para nosotros. Veamos el
ejemplo de la siguiente frase: “no puedo evitar que las aves vuelen sobre mi
cabeza, pero si puedo evitar que hagan nido en ella”. Esto significaría que no
podemos evitar que pensamientos impuros aparezcan de repente en nuestra cabeza,
pero si podemos evitar que se mantenga anidados ahí.
2. Mantengámonos en la Santa Palabra de Dios:
“¿Con que limpiara el joven su camino? Con guardar tu
palabra” (Salmos 119:9).
Entre más conocimiento tengamos de la Biblia, mas armas tendremos
para defendernos de pensamientos impuros. Recordemos que Jesús cuando fue
tentado en el desierto, se defendió con la Palabra de Dios, es ahí donde nos
damos cuenta que leerla es muy importante para nuestro crecimiento espiritual y
para evitar ser engañados.
Cuando leamos la Palabra de Dios a diario, estaremos alimentando
nuestro espíritu, y tendremos la fortaleza del Espíritu Santo para rechazar lo
malo.
3. Sirvamos a Dios:
“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en
ellas” (Efesios 2:10).
Mientras más ocupados estemos en el servicio a Dios,
menos tiempo tendremos de pensar en lo impuro. Habrá menos probabilidades de
caer en pecado, porque que al mantenernos activamente sirviendo al Señor, nos ayudara
para edificar nuestra vida y cultivarnos un carácter de servicio.
4. Tengamos Domino Propio:
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de
poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7).
Esta escritura nos está diciendo que nosotros podemos decir
NO al pecado, pues Dios nos ha dado el dominio
propio por medio de su Santo Espíritu.
Amado hermano y hermana, si no desechamos estos consejos,
indudablemente nos ayudaran para mantener blancos
nuestros vestidos y el ungüento sobre nuestra cabeza no faltara.
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de
los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y PUREZA” (Timoteo 4:12).
¡Gracia y Paz!
Editado por Carlos Martínez M.
M. Mendoza
¿Estás fortaleciendo tu relación conyugal?
¿Estás fortaleciendo tu relación conyugal?
Se amable… Muchas
veces nos dejamos llevar por las ocupaciones de la vida y nos olvidamos de
tomar un tiempo para dedicárselo a nuestro conyugue. Cuando podamos enviemos
intencionalmente un mensaje de texto por el celular, démosle un abrazo, y preguntémosle
cómo fue su día. Nuestra conyugue sabrá que estuvimos pensando en el.
Se agradecido(a)…
Es necesario ser agradecidos. Nuestra tendencia es compararnos y reclamar. “Se
agradecido” es un mandamiento bíblico, no una sugerencia o algo que solo debe
de hacerse el día de su cumpleaños.
Oren Juntos…
Dios hará lo mejor en su matrimonio cuando ustedes estén orando juntos. La
oración muestra nuestra necesidad de Dios y nuestra adoración a Él.
Ambos necesitan luchar para encontrar tiempo para orar
juntos como esposos. Estén atentos, el enemigo odia cuando tu oras con tu conyugue.
¡Gracia y Paz!
¿QUÉ HACES CUANDO SIENTES TEMOR?
¿QUÉ HACES CUANDO SIENTES TEMOR?
Proverbios 1:32-33
“Porque el desvío de los ignorantes los
matará, y la prosperidad de los necios los echará a perder; mas el que me
oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal”
Vivimos en un mundo en el que el temor y las
preocupaciones son como plagas que afectan la vida de millones de personas. La
gente se preocupa y siente temor por las enfermedades, la pobreza, los problemas
familiares, el desempleo, las guerras, la violencia, el hambre, y muchas cosas
más incluyendo el futuro, pues el ser humano muchas veces siente temor por lo
desconocido que le espera adelante. El temor es totalmente destructivo. Afecta
la mente, causa depresión, paraliza la voluntad humana, esclaviza a su víctima.
El temor es una fuerza satánica que tiene la capacidad de destruir.
La Biblia nos enseña que el temor no viene de Dios. En 2
Timoteo 1:7 dice: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de
poder, de amor y de dominio propio”. Cuando el poder del Espíritu Santo obra en
nuestras vidas, y el amor de Dios se hace manifiesto en nosotros, entonces el
carácter de Cristo, su dominio propio y su mansedumbre se revelan en nuestras
vidas, y el temor desaparece totalmente. Dice en 1 Juan 4:18: “En el amor no
hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva
en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”. El
perfecto amor de Dios se manifiesta en nosotros cuando establecemos una íntima
comunión con él, buscando su rostro diariamente en oración, meditando en su
palabra, y aplicándola en nuestro diario vivir. Entonces todo vestigio de temor
es echado fuera. La escritura de hoy dice que el que oyere a Dios, es decir,
que aquel que le obedece, vivirá confiado, tranquilo y sin ningún temor.
David cultivaba una relación íntima con Dios,
levantándose de madrugada a orar y a adorar al Señor; meditando en su palabra
de noche y de día, alabando y exaltando su nombre por medio de los Salmos que
escribía, sirviéndole y obedeciendo sus estatutos. Por eso el profeta Samuel se
refirió a él como “un varón conforme al corazón de Dios” (1 Samuel 13:14).
Basado en su propia experiencia, David nos da un breve resumen, en el Salmo
91:1-6, de la seguridad en que vive el que se mantiene en comunión con Dios: “El
que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré
yo al Señor: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré. El te
librará del lazo del cazador, de la peste destructora. Con sus plumas te
cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro; escudo y adarga es su verdad. No
temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día, ni pestilencia que ande
en oscuridad, ni mortandad que en medio del día destruya”.
También en el Salmo 23:4, David afirma: “Aunque ande en
valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”.
“¿Habrá algo o alguien a quien yo deba temer?”, se preguntaba David. Y a sí
mismo se contesta (Salmo 27:1): “El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién
temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”
Realmente esta es una ley espiritual, un principio establecido, el cual podemos
decir con toda autoridad: “Porque yo vivo en el Espíritu de mi Dios, él me
protege. Por lo tanto yo no temeré absolutamente a nada”.
Mientras nosotros busquemos refugio en el Señor, mientras
día tras día escudriñemos su Palabra y vengamos a él en oración, y seamos
obedientes, podremos con toda autoridad rechazar el temor de nuestras vidas y
cualesquiera sean las circunstancias, no importa cuán terribles parezcan a
nuestros ojos podremos siempre permanecer tranquilos y sentir la victoria en
Cristo Jesús.
Oración:
Padre santo, gracias te doy una vez más por la seguridad
de tu protección. Te ruego llenes mi corazón de tu amor para que todo espíritu
de temor sea echado fuera de mí, y pueda yo vivir en paz y confiado en
cualquier circunstancia. En el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
sábado, 1 de noviembre de 2014
NO MOLESTAR, ESTOY ADORANDO A DIOS
Salmo 113: 1-4
“Alabad, siervos de Yahweh, Alabad el nombre
de Yahweh. Sea el nombre de Yahweh bendito Desde ahora y para siempre. Desde el
nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Yahweh. Excelso
sobre todas las naciones es Yahweh, Sobre los cielos su gloria”.
ADORAR A DIOS es la máxima expresión de amor. Adorar a
Dios es hacer todo para su gloria, hacer todo para agradarle. Dice la Biblia
que todas las cosas que Él ha creado le dan gloria y que todo lo ha hecho es para
su gloria. Todo lo que ha hecho es bueno en gran manera. Dios perfecciona la
alabanza en la boca de los que adoran. Aún cuando las aves cantan están
alabando a Dios.
Todo lo que Dios ha creado, lo ha hecho con un propósito
y cuando lo que él ha creado cumple con su propósito, le está dando gloria a
Dios.
Adoramos a Dios cuando amamos a toda su creación, cuando
amamos a nuestro prójimo, cuando amamos a nuestro cónyuge y a nuestros hijos. Todo
lo que hacemos, dice la Biblia, lo tenemos que hacer para la gloria de Dios.
Cuando hacemos lo que a Dios le agrada, él se deleita en nosotros. Jesús hizo
todo lo que al Padre le agradaba, hizo su voluntad en todo y esto provocó que
el cielo fuera sacudido y el Padre dijera de él: “Este es mi hijo amado, en
quien tengo complacencia” (Mateo 3:17).
Si hacemos lo que Dios quiere, le estamos dando gloria, y
le estamos adorando; así pues, adorémosle
desde ahora y hasta la eternidad, desde
que sale el sol hasta que se pone. Hagamos todo para la honra y gloria de Dios.
¡Gracia y Paz!
¿SABES CÓMO MEDITAR EN LA PALABRA DE DIOS?
¿SABES CÓMO MEDITAR EN LA PALABRA DE DIOS?
Salmo 119:9-16
“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con
guardar tu palabra. Con todo mi corazón te he buscado; no me dejes desviarme de
tus mandamientos. En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra
ti. Bendito tú, oh Señor; enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado
todos los juicios de tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios más
que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos. Me
regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras”
El salmista escribe: “En tus mandamientos meditaré”.
Meditar es reflexionar, pensar detenidamente, con atención y cuidado sobre un
asunto específico. Meditar en la Palabra de Dios significa que no la leemos
apresuradamente, sino cuidadosamente, poniendo atención a cada frase, a cada
palabra, como si verdaderamente esperáramos recibir una enseñanza que pudiera
impactar nuestras vidas positivamente. Esto implica creer que la Biblia no es
un libro cualquiera, sino una fuente de agua divina que ha sido “inspirada por
Dios” (2 Timoteo 3:16), que calma nuestra sed espiritual y nos fortalece y
produce el crecimiento y la madurez espiritual que el Señor desea ver en
nosotros.
Cuando diariamente separamos un tiempo para meditar en la
Palabra de Dios, poco a poco nos damos cuenta que el Espíritu Santo usa esta
palabra para trabajar en nuestras vidas, transformando nuestra mente, emociones
y acciones de manera que estemos más capacitados para agradar y servir al
Señor. Esto, sin duda, traerá muchas bendiciones a nuestras vidas. Así lo
afirma el Salmo 1:1-3: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de
malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha
sentado; sino que en la ley del Señor está su delicia, y en su ley medita de
día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su
fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará”
La meditación eficaz consta de varios aspectos básicos:
Primero, debemos separar un tiempo en el que podamos
concentrarnos en leer la Biblia. Así nuestras mentes y corazones llegarán a
estar en armonía con la mente y el corazón de Dios, y podremos examinar y
valorar sus palabras, y recibir la ayuda del Espíritu Santo para entender las
instrucciones de Dios en una situación específica. El apóstol Pablo, en su
carta a los efesios escribe acerca de “la espada del Espíritu, que es la
palabra de Dios” y los exhorta a leerla “orando en todo tiempo con toda oración
y súplica en el Espíritu” (Efesios 6:17-18).
Segundo, necesitamos quietud. Es necesario detener toda
otra actividad con el fin de sentarnos tranquilamente ante el Señor, y
enfocarnos exclusivamente en él. Quizás podamos escuchar una música muy suave
que nos ayude a lograr ese enfoque, pero debemos llegar a un punto en que
nuestro pensamiento esté solamente en Dios. A veces necesitaremos irnos a un
lugar solitario. Jesús solía apartarse a pasar tiempo con el Padre. Por ejemplo
en Marcos 1:35 dice: “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió
y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”.
El silencio es un factor fundamental en este tiempo,
donde escuchar a Dios es mucho más importante que hablar nosotros. Otro factor
muy importante también es nuestra sensibilidad a lo que Dios nos está diciendo.
En la medida en que hagamos un hábito de este tiempo de meditación, iremos
siendo más receptivos a su voz. Finalmente, necesitamos un espíritu de
sumisión. Dios se revela a aquel que se ha sometido a su autoridad incondicionalmente,
aún antes de haber recibido respuesta a sus peticiones.
A medida que desarrollamos un continuo y profundo anhelo
de pasar tiempo con Dios, leyendo su Palabra, meditando y orando, encontraremos
que estos pasos serán cada vez más fáciles de seguir, y podremos decirle a
nuestro Padre celestial, como dice el salmista: “Me regocijaré en tus
estatutos; no me olvidaré de tus palabras”.
Oración:
Padre santo, te ruego que me ayudes a pasar más tiempo a
solas contigo meditando en tu Palabra, y disfrutando de tu presencia. Dame un
oído sensible y receptivo para poder escuchar con claridad tu voz, y dame el
valor para poner en práctica todo lo que tú me digas. En el nombre de Jesús,
Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
Salmo 1:3
“Confía en el
SEÑOR con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento”. Diariamente
separa un tiempo para meditar en la Palabra de Dios, poco a poco te darás cuenta
que el Espíritu Santo empezará a trabajar en tu vida, transformando tu mente,
emociones y acciones de manera que estés más capacitado para agradar y servir
al Señor. Esto, sin duda, traerá muchas bendiciones a tu vida.
Así lo afirma el Salmo 1:1-3: “Bienaventurado el varón
que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en
silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley del Señor está su
delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a
corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo
que hace, prosperará”
¡Gracia y Paz!
viernes, 31 de octubre de 2014
LEER LA BIBLIA: ¿OPCIÓN O MANDATO?
LEER LA BIBLIA: ¿OPCIÓN O MANDATO?
Juan 5:39
“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”.
La lectura de las Escrituras para el creyente no es una opción, es un mandato, una necesidad y un deleite. Si somos honestos con nosotros mismos podremos reconocer que es un pretexto decir que no tenemos tiempo, pues no estamos tan ocupados como decimos; en el transcurso de nuestros días ocupados hay horas muertas y tiempo que pasamos en cosas que no son tan importantes. Todo es cuestión de prioridades, de lo que realmente es importante y vital para cada uno.
El crecimiento personal y espiritual de un hijo de Dios está enmarcado por la lectura y aplicación de la Palabra de Dios, en ella está contenida la voluntad del Creador para su vida, además es la fuente de verdad. Leer toda la Biblia es un placer. Los distintos géneros literarios que en ella encontramos (poesía, historia, cánticos, proverbios y literatura sapiencial, profecías, cartas y literatura apocalíptica) ofrecen maravillas y deleite para el lector. Por otro lado, leer la Biblia no debe ser una rutina monótona ya que este libro es emocionante, cautivador, inspirador y hasta con toques de humor. Y cuando permitimos que el Espíritu Santo nos hable a través de la Palabra de Dios, nuestra lectura pasa de ser un simple deleite a transformar nuestra vida.
Salmo 119:103
“¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca”.
“Aquí pues esté el verdadero problema de nuestra negligencia. Fallamos en nuestro deber de estudiar la Palabra de Dios, no tanto porque nos sea a veces difícil entenderla, ni tampoco porque sea monótona o aburrida, sino porque esto exige esfuerzo. Nuestro problema no es la falta de inteligencia o pasión. Nuestro verdadero problema es que somos holgazanes” R.C. Sproul.
No deje pasar tiempo en que la falta de disciplina le impida disfrutar del maravilloso manjar contenido en la Palabra de Dios. Quizás piense dentro de sí: no soy constante, lo haré cuando sienta la necesidad, no es necesario ningún método, lo haré el otro año, en fin; lo importante está en reconocer la necesidad que tenemos de conocer lo que Dios dice, lo cual está contenido en Su Palabra, así que no deje que sus argumentos le detengan, una vez iniciada la lectura constante de la Biblia, el deleite crecerá, al igual que la fe que produce la Palabra y la obra del Espíritu. Le animo a iniciar esta maravillosa lectura.
¡Gracia y Paz!
¿Sabes porque puedes confiar en Dios?
¿Sabes porque puedes confiar en Dios?
Salmo 37:1-9
“No te impacientes a causa de los malignos,
ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto
cortados, y como la hierba verde se secarán. Confía en el Señor, y haz el bien;
y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en
el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda al Señor
tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu
derecho como el mediodía. Guarda silencio ante el Señor, y espera en él. No te
alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace
maldades. Deja la ira, y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a
hacer lo malo. Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en el
Señor, ellos heredarán la tierra”.
En los tiempos que vivimos es sumamente difícil encontrar
una persona confiable. La avaricia, la excesiva ambición de cosas materiales,
el deseo de enriquecerse a toda costa son características muy comunes en
nuestros días. Son tantas las historias de fraudes, estafas, engaños de todo
tipo con el fin de obtener beneficios personales, que pasamos una gran parte de
nuestras vidas temiendo ser víctimas de uno de estos individuos, y poco a poco
nos volvemos muy desconfiados. Por eso cuando le hablamos a alguien acerca de
poner su confianza en Dios, encontramos muchas veces una reacción negativa.
Quizás esa persona se pregunte: “¿Por qué razón debo yo confiar en Dios?”
En la escritura de hoy David expresa su confianza en el
Señor. He aquí varias razones por las que tú puedes confiar en Dios:
Primera: Dios es digno de absoluta confianza porque él es
el único y verdadero Dios. No existe otro como él. Dice Isaías 37:16: “Yahweh
Señor de los ejércitos, Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo tú
eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste los cielos y la tierra”
Segunda: No tenemos que preocuparnos de que haya cambios
en sus principios, en su carácter o en sus valores, como sucede tan a menudo en
los seres humanos. Hebreos 13:8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y
por los siglos”. Por eso podemos confiar en Dios.
Tercera: Dios es la esencia misma de la verdad. Sus actos
no dependen de una lista de “bien” o “mal”. Más bien él mismo es el modelo para
cualquier comparación o análisis. Dios no miente, porque él es la verdad y
solamente la verdad. Jesús dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida;
nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).
Cuarta: Dios es absolutamente fiel. A través de los
siglos, él ha demostrado siempre su fidelidad. La Biblia afirma: “Por la
misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus
misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones
3:22-23). Ni aun cuando nosotros somos infieles, Dios deja de ser fiel. En 2
Timoteo 2:13 leemos: “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; él no puede
negarse a sí mismo”.
Quinta: Dios es digno de confianza porque él tiene
absoluto control sobre todas las circunstancias. El Salmo 103:19 dice: “El
Señor estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos”. Por lo
tanto, podemos confiar que Dios tiene poder para cambiar nuestras
circunstancias, sin importar lo difícil que nos parezca la situación en la que
estamos.
Sexta: Dios ha demostrado con creces su amor por
nosotros. Dice Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado
a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna”. Y Romanos 5:8 dice que “Dios muestra su amor para con
nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Si Dios
mostró un amor tan grande por nosotros cuando éramos pecadores, cuánto más
podemos esperar de él ahora que, a través del sacrificio de Cristo, hemos sido
justificados y reconciliados con él.
Sin lugar a dudas podemos poner nuestra confianza en
Dios, sabiendo que él nunca nos decepcionará. Cualquier persona en este mundo
puede fallarnos, incluso nuestros padres, pero Dios nunca lo hará. David lo
expresó de esta manera: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, el
Señor me recogerá” (Salmo 27:10).
Oración:
Amante Padre celestial, gracias por la seguridad que me
ofreces a través de tu Palabra de que puedo confiar plenamente en ti, en todo
momento y en todas las situaciones. Ayúdame a mantenerme firme en la fe cuando
las circunstancias tiendan a hacerme dudar. En el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
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miércoles, 29 de octubre de 2014
EX SATANISTA ADVIERTE DE SACRIFICIOS DE NIÑOS EN MÉXICO POR HALLOWEEN
ex satanista ADVIERTE
de sacrificios de niños en México por halloween
Hace varios años, un periódico nacional publicó el
testimonio de una mujer que confesó haber formado parte de una secta satánica y
donde advertía a los mexicanos sobre los peligros de permitir a sus hijos el
celebrar el "Halloween" o la "Noche de Brujas".
El diario "El Norte" reprodujo en 1992 las
declaraciones de Cristina Kneer de Vidal, quien fue esoterista, satanista y
espiritista de origen estadounidense y que vive en Hermosillo (Sonora), quien
reveló que cada 31 de octubre decenas de jóvenes y niños son sacrificados en
todo México por grupos satánicos.
Kneer reveló además que en ese entonces en el país habría
unos mil 500 "adoradores de Satán" quienes se distribuían
principalmente en ciudades como Guadalajara, Monterrey y México.
Según Cristina Kneer, ‘miles de personas han adoptado sin
saberlo una costumbre satánica y con ello están propiciando el crecimiento del
satanismo en México, sobre todo en las grandes urbes’.
Su experiencia
El diario El Norte difundió que la mujer pasó mucho
tiempo cerca del satanismo, conoció la maldad y la perversión de muchos
satanistas con los que convivió. ‘Son temas poco conocidos, practiqué la meditación
y aunque ahora me arrepiento, llegué a abominar a Dios’, indica.
Según Kneer, el satanismo existe en todo el mundo y su
práctica es tan antigua como la adoración a Yahweh. Señaló que muchas personas
ambiciosas firman un "pacto con el diablo" y a cambio de riqueza y
poder, ofrecen su "alma".
"Pagan un precio terrible, nunca más llegan a tener
paz y son brutalmente castigados aún después de su muerte", afirmó y
añadió que reconocer a un satanista es muy difícil, pero a veces se trata de
políticos, artistas, funcionarios o comerciantes que gozan de mucho prestigio,
aunque "eso no quiere decir que todos los políticos sean satánicos",
aclaró Kneer.
Misas negras
La mujer también sostuvo que en fechas como
"Halloween", los satanistas ofrecen "Misas Negras". ‘Las
misas se ofician en el campo o en edificios cerrados fuertemente vigilados y se
inician con la invocación de Satán que muchas veces no se presenta porque, a
diferencia de Dios, no puede estar en todas partes’, explica.
Agregó que "a mitad de la misa son sacrificados
animales como gatos, perros y cuando la misa es muy importante, como la de
Halloween, se realizan sacrificios humanos". ‘Se eligen preferentemente
niños porque son los que aún no han pecado y son los preferidos de Dios y antes
de ser sacrificados son violados para despojarlos de su pureza’, reveló.
Las fiestas satánicas, siempre según la mujer, se
celebran en ocho distintas fechas, aunque la más importante es la fiesta de
Samhain o Halloween del 31 de octubre en que se celebra el año nuevo satánico.
‘Es como si se celebrara el cumpleaños del Diablo’, explica.
A las víctimas, asegura, se les sacrifica extrayéndoles
el corazón que es comido entre los presentes, luego el cuerpo es cremado y
echado al mar. ‘Para los satanistas es muy fácil deshacerse de los cadáveres
porque (los celebrantes) son personas muy importantes’, asegura.
Actualmente, Kneer y otras mujeres que han participado en
cultos satánicos tienen un grupo denominado SAL que pretende enviar a los
satanistas un mensaje de esperanza y la petición de que no hagan más daño.
‘Cualquier satanista que lea esta información y que quiera rechazar o abandonar
el satanismo puede hacerlo con ayuda de Dios, como ya lo hemos logrado
nosotras’, señala.
¡Gracia y paz a Ustedes, de Yahweh Dios nuestro Padre y
de Yeshua nuestro Redentor y Salvador!
Números 6:25
“Yahweh haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de
ti misericordia”
¿Quieres saber la Historia de Halloween?
¿El Origen de los disfraces?
¿Por qué es malo celebrar Halloween?
¿Cuál es su propósito actual?
¿Cuáles son los Simbolos de Halloween?
¿Qué dice la palabra de Dios?
Visita el siguiente Blog:
Fuente:
NO CAIGAMOS EN EL LENGUAJE CORRUPTO DE LOS MUNDANOS
Colosenses 4:6
“Sea vuestra palabra siempre con gracia,
sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”.
Es triste y vergonzoso, pero hoy en día cada vez más se
está aceptando el lenguaje corrompido en las conversaciones ordinarias. Son muchas
las palabras groseras que se oyen ahora en la televisión, en la radio, en la
gran mayoría de las canciones seculares; también se leen en los periódicos y
revistas. El lenguaje obsceno y de doble sentido se oye en pláticas que hace
veinte años jamás se hubiera pronunciado en público, mucho menos delante de las
damas y los niños. Como Pablo bien dice, "irán de mal en peor" (2 Timoteo
3:13).
No caigamos en el lenguaje corrupto de los mundanos,
porque su manera de hablar es violenta y está lleno de palabras que excitan las
pasiones carnales. Los que son de la carne (los que son del mundo)
"piensan en las cosas de la carne" (Romanos 8:5) y "hablan del
mundo" (1 Juan 4:5).
Limpiemos nuestro corazón. "Porque de la abundancia
del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). Las palabras corrompidas que
salen de la boca indican que el corazón (el carácter) es corrupto. "El
hombre bueno, del buen tesoro, del corazón saca buenas cosas; el hombre malo,
del mal tesoro saca malas cosas" (Mateo 12:35).
El cristiano debe ser conocido por su manera de hablar. La
palabra de los verdaderos cristianos debe de ser siempre con gracia, buscando
siempre imitar a Cristo: "Y todos daban buen testimonio de él, y estaban
maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca" (Lucas
4:22).
Un Hijo de Dios, un verdadero seguidor de Cristo, debe de
hablar siempre con gracia. Su palabra debe de ser: “…sana e irreprochable, de
modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de
vosotros" (Tito 2:8). "A fin de dar gracia a los oyentes"
(Efesios 4:29).
¡Gracia y Paz!
¿SABES QUE NECESITAS PARA LA GUERRA QUE ESTAS LIBRANDO?
¿SABES QUE NECESITAS PARA LA GUERRA QUE ESTAS LIBRANDO?
1 Pedro 5:8-9
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro
adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien
devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos
padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo”.
Todos los días recibimos noticias, a través de la
televisión, la radio y los periódicos, de guerras, asesinatos y todo tipo de
violencia en todo el mundo. Desde el Medio Oriente hasta África y hasta Centro
y Sur América, los seres humanos se están matando unos a los otros
indiscriminadamente. Día tras día se producen homicidios, asaltos, violaciones,
violencia y odio en todas las posibles manifestaciones.
Pero hay también otra guerra llevándose a cabo, que
destruye mucho más y causa mucho más dolor y desesperación que cualquiera de
estas guerras. Y lo peor del caso es que la mayoría de las personas no están conscientes
de la existencia de esta guerra, siendo por lo tanto mucho más susceptibles a
los ataques de un enemigo que permanece invisible, pero que causa terribles
efectos en la humanidad. A esta guerra se refiere la Santa Palabra de Dios que
dice: “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados,
contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,
contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12).
Es una guerra espiritual ante la cual nosotros solos nada podemos hacer. No
estamos capacitados para ver a este enemigo invisible, mucho menos para
enfrentarnos a él y muchísimo menos para vencerlo.
En la escritura de hoy, al diablo se le compara con un
león rugiente que nos busca para devorarnos. Algunos dicen que Satanás es “un
león que no tiene dientes”, quizás queriendo decir que no puede hacernos daño.
Pero eso no es cierto. Eso es lo que el diablo quiere que creamos, que él “no
tiene dientes”, para que nos descuidemos y entonces destruirnos. ¡Claro que
tiene dientes! ¡Y grandes dientes! Si no fuera así, el Señor no nos estuviera alertado
diciéndonos que ese león anda “buscando a quien devorar”. Ciertamente no se
trata de dientes físicos, pero es entendible que ese “león” puede destruir
nuestras vidas si nos descuidamos. Demos gracias a Dios porque tenemos la seguridad
de que si nos mantenemos bajo su manto protector, ese león no podrá usar sus dientes
contra nosotros porque nuestro Dios Todopoderoso le cierra su boca para que no
pueda hacernos daño, de la misma manera que protegió a Daniel cuando lo echaron
en el foso de los leones, y al día siguiente pudo decir al rey Darío: “Mi Dios
envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen
daño” (Daniel 6:22).
Por eso el apóstol Pablo en este mismo pasaje de Efesios
6, versículos 10 y 11 nos dice: “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el
Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para
que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”. El apóstol Santiago
complementa lo dicho por Pablo y Pedro, en Santiago 4:7: “Someteos, pues, a
Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”.
No luches contra las circunstancias negativas, contra las
personas que te hieren y que tratan de hacerte la vida imposible; escucha la
voz del Espíritu Santo hablándote a través de la Escritura. Levanta tus brazos y tu mirada al cielo, sométete a Dios y él se encargará de pelear por ti
y te dará la victoria.
La fortaleza de Dios viene a nosotros cuando reconocemos
nuestra necesidad de él. Estudiemos su Palabra día con día y dediquemos un
tiempo a meditar en ella y postrémonos en oración ante su santa presencia. Hay un
dicho que dice: “Nada hace temblar tanto a Satanás como ver a un cristiano de
rodillas”. Porque él sabe que nada puede hacer en contra del poder de Dios
manifestado a través de la oración.
Oración:
Gracias, Padre amado, por la protección que me ofreces cuando
me consagro en el estudio de tu Palabra. Fortaléceme con tu poder y capacítame
para resistir los ataques del enemigo, y así permanecer firme en tus principios,
disfrutando de la victoria que viene solamente de ti. En el poderoso nombre de
Jesucristo, Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
martes, 28 de octubre de 2014
Efesios 5:1-2
Efesios 5:1-2
"Sed, pues, imitadores de Dios como
hijos amados; y andad en amor, así como también Cristo os amó y se dio a sí
mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios, como fragante aroma.…"
PON EN PRACTICA LA ORACIÓN PACIENTE
Si los jueces malos ceden ante las presiones constantes,
cuánto más un Dios grande y amoroso nos responderá. Si hemos sentido su amor,
podemos creer que El responderá nuestros ruegos.
Mateo 7:11
“Pues si vosotros,
siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro
Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”
Lucas 11:13
“Pues si vosotros,
siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro
Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”
¡Gracia y Paz!
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