lunes, 12 de enero de 2015

Efesios 4:29



Efesios 4:29
"Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan".


¡Gracia y Paz!

¿ESTÁS CAMINANDO CON JESÚS CADA DÍA?



¿ESTÁS CAMINANDO CON JESÚS CADA DÍA?

Colosenses 2:6
"Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él"

Todo mundo sabemos que caminar 30 minutos al día, es una rutina económica y muy terapéutica. Es una de las mejores terapias preventivas que se pueden realizar para evitar las enfermedades cardiovasculares, que nos afecta a las personas mayores, a jóvenes deportistas y también a los niños. Caminar mejora la salud, porque produce una mejor calidad de vida, levanta el ánimo y fortalece los huesos.

Los cristianos no solo debemos ocuparnos de tener buena salud física, sino también es necesario fortalecer nuestra salud espiritual buscando al Espíritu Santo en la lectura bíblica diaria. Caminar con Cristo por 30 minutos leyendo La Biblia, indudablemente traerá a nuestra vida múltiples beneficios. El progreso en nuestra fe será de crecimiento diario, dando frescura a nuestra alma. Las verdades cristianas serán nuestro alimento espiritual diario que nos mantendrá firmes para enfrentar la tentación y el pecado.

Nunca es tarde para empezar. La palabra de Dios nos traerá sabiduría a nuestro diario vivir, la cual nos hará caminar más rápido y seguros, trayendo salud espiritual y firmeza junto a Cristo, nuestro Señor y Salvador, Amen.

¡Gracia y Paz!

Pan de Vida

¿SABES CÓMO MORIR AL PECADO?


¿SABES CÓMO MORIR AL PECADO?

Romanos 6:11-14
“Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”

Morir al pecado significa que ya no escuchamos sus órdenes o sugerencias, de la misma manera que una persona que ha muerto no tiene la capacidad de escuchar órdenes, mucho menos de obedecerlas. Entonces el pecado ya no tiene autoridad sobre nosotros. Como el pecado es el obstáculo principal para que vivamos vidas santas consagradas a Dios, el resultado de morir al pecado es una vida de pureza y santidad ante el Señor.

En los bosques del norte de Europa y Asia vive un animalito llamado armiño, cuya piel es sumamente suave y muy valiosa. Durante el invierno el pelaje de este animalito cambia totalmente de color, volviéndose enteramente blanco como la nieve. El armiño protege instintivamente su blanco pelo contra cualquier cosa que pueda mancharlo. Los cazadores de pieles se aprovechan de esta insólita característica del armiño. No le tienden una trampa común y corriente para atraparlo, sino que averiguan donde vive, que es normalmente en una hendidura de una roca o en un agujero de un árbol. Entonces ensucian la entrada y el interior con tizne. Luego, los cazadores sueltan sus perros para que encuentren y persigan el armiño. El aterrorizado animal huye hacia su casa, pero al darse cuenta de la suciedad, se detiene y no entra por temor a ensuciar su blanco pelaje. Entonces queda atrapado por los perros y se deja capturar. Para el armiño preservar la pureza es más importante que su propia vida.

De esta manera Dios espera que sus hijos actúen con el fin de mantener su pureza y santidad. Dios quiere que seamos santos así como él es santo. “No os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:14-16). Claro que para lograr esto es necesario que, al igual que el armiño, estemos dispuestos a morir, a morir al pecado. Pablo entendió profundamente este concepto y lo puso en práctica en su vida. Por eso pudo decir con toda autoridad en su carta a los Gálatas: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20). Al morir al pecado, permitimos que el Espíritu Santo reine y entonces la vida de Cristo se manifiesta plenamente en nosotros. Por nuestras propias fuerzas no podremos lograrlo jamás, pero si nos hacemos el firme propósito de rendir el control de nuestras vidas al Espíritu Santo, él nos ayudará a obedecer la palabra de Dios y a vivir la vida de santidad que el Señor desea ver en nosotros.

Dedica tiempo cada día de tu vida a leer la Biblia y a orar. Escudriña las Escrituras, medita en ellas; envuélvete en un tiempo de comunión con el Señor diariamente, y de todo corazón ruega al Espíritu Santo que te ayude a morir al pecado y a vivir una vida santa que agrade a Dios. Entonces experimentarás cambios profundos en tu vida, y no te resultará tan difícil rechazar las tentaciones que se presenten.

Oración:
Bendito Dios y Padre, quiero vivir una vida de santidad que te agrade a ti. Reconozco que soy muy débil para lograrlo por medio de mis propias fuerzas, por eso te pido que me ayudes a morir al pecado y que tu Santo Espíritu reine en mi vida para honrarte con mi testimonio en todo momento. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

Filipenses 3:14



Filipenses 3:14

“Prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”.

domingo, 11 de enero de 2015

Salmo 52:9



Salmo 52:9

Te alabaré para siempre por lo que has hecho; y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.

¿CÓMO ES TU VIDA DE ORACIÓN?


¿CÓMO ES TU VIDA DE ORACIÓN?

Salmo 5:1-3
“Escucha, oh Señor, mis palabras; considera mi gemir. Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré. Oh Señor, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré”

En toda la Biblia hay una constante exhortación a que busquemos a Dios por medio de la oración. Por ejemplo, en 2 Crónicas 7:14 Dios le dice al rey Salomón: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”. Y en Jeremías 29:12 el Señor dice: “Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré”. En 1 Tesalonicenses 5:17 nos exhorta de la siguiente manera: “Orad sin cesar”. En su carta a los efesios, el apóstol Pablo los anima a leer la palabra de Dios, “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos” (Efesios 6:18). Y a los colosenses les aconseja: “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias” (Colosenses 4:2). Y el ejemplo supremo lo encontramos en Marcos 1:35. Allí dice: “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, Jesús salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”. Jesús oraba constantemente, se levantaba muy temprano a orar y muchas veces pasaba la noche en oración, como dice Lucas 6:12-13: “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios”. Si Jesús, siendo Dios hecho hombre, sentía la necesidad de orar, ¡cuánto más nosotros, débiles y miserables mortales debemos orar constantemente!

La oración profundiza nuestra relación con Dios y nos ayuda a conocer su carácter y a experimentar el amor tan grande que él siente por nosotros. Entonces disfrutamos plenamente nuestro tiempo en la presencia del Señor y recibimos muchas bendiciones. Así dice el Salmo 37:4: “Deléitate asimismo en el Señor, y él te concederá las peticiones de tu corazón”. La oración también purifica nuestras vidas. Al confesar nuestros pecados y traerlos a los pies del Señor, nuestras mentes y corazones pueden ser liberados de culpas y ataduras del pasado que afectan nuestra vida presente.

La oración nos ayuda a confiar en Dios como nuestro proveedor. Al igual que sólo confiamos las cosas verdaderamente importantes a aquellos amigos con los que tenemos una relación íntima y un trato frecuente y profundo, en el aspecto espiritual mientras más conocemos a Dios más confianza tenemos en él, y más creemos en sus promesas, y más bendiciones recibimos de él, como lo dice Mateo 21:22: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.

Indudablemente, la oración constante nos llevará a crecer y a madurar espiritualmente. Mientras más tiempo estemos en comunión con Dios, más preparados estaremos para enfrentar las tormentas que azotan nuestras vidas y también para ayudar a los que no conocen la fuente de amor y de poder que es nuestro Señor.

¿Cómo te sientes sobre tu vida de oración? ¿Tienes separado un tiempo todos los días para orar? ¿Es algo que haces apresuradamente o realmente disfrutas el conversar con tu Padre celestial?

Si tú reconoces en este momento que tu vida de oración es mediocre, pídele a nuestro Abba Padre que ponga en tu corazón fervor y pasión por buscar su rostro diariamente y deleitarte en su presencia. Entonces haz tú el esfuerzo de separar un tiempo todos los días, preferiblemente temprano en la mañana, para leer la Biblia y orar. Pronto experimentarás el precioso beneficio espiritual de estar compartiendo en la intimidad con tu Padre celestial.

Oración:
Amoroso Padre, reconozco cuanta frialdad e indiferencia tengo en mantener una comunicación frecuente contigo. Te ruego pongas en mí el deseo de buscar tu rostro cada día y de disfrutar plenamente ese tiempo en tu santa presencia. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

¿ERES CULPABLE DE NEGLIGENCIA?


¿ERES CULPABLE DE NEGLIGENCIA?

Isaías 5:20
“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!”

(Lee: Isaías 5:8-30)

En todos los ámbitos sociales vemos como cada quien entiende las cosas a su manera. La honradez y la integridad que existían en otras épocas han quedado en el olvido. Ejemplos hay muchos: Alguien se puede encontrar una cartera llena de documentos, identificaciones  y dinero y en lugar de devolverlos, como es correcto, se ufanan de “su buena suerte”. Se sabe de muchas mujeres que en las loncheras de sus hijos les colocan pastillas o condones para planificar, porque es mejor que estén “prevenidos” para que no vayan a traer un hijo al mundo. Incluso, si las niñas quedan embarazadas, el consejo que les dan es abortar, “porque un hijo les dañará la vida y ellas todavía no están para eso”. Es tan ladrón quien roba una aguja como quien asalta un banco. Es tan asesino quien practica el aborto como quien comete una masacre. La moral y la ética parece que en estos tiempos son mitos o leyendas, y quienes aún la practicamos nos tildan de retrasados o tontos.

Lamentablemente como estos ejemplos hay muchos y no acabaríamos de citarlos. Lo que sí es de vital importancia es que nosotros los cristianos, seamos auténticos e íntegros y enseñemos justamente lo que dice la Santa Palabra de Dios. Nosotros somos la luz del mundo y la sal de la tierra y es nuestro deber compartir y llevar las Buenas Nuevas del Evangelio a los necesitados y extraviados.

“Ahora bien, ¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán si no hay quien les predique?  ¿Y quién predicará sin ser enviado? Así está escrito: ¡Qué hermoso es recibir al mensajero que trae buenas nuevas!” (Romanos 10:14-15).

“Entonces oí la voz del Señor que decía: —¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros? Y respondí: —Aquí estoy. ¡Envíame a mí!” (Isaías 6:8).

¡Ardua tarea la que Dios nos ha encomendado!

Amado Padre ¿Hasta dónde soy culpable de un mundo torcido y violento, de un mundo que a lo malo le dicen bueno, y a lo bueno malo? Por favor te ruego me des sabiduría y denuedo para hablar sin temor ni vergüenza de lo que me has dado, para que los que se encuentran en la oscuridad te conozcan. ¡Atráelos a ti como lo has hecho con tanto siervo tuyo! Gracias Señor, en el nombre poderoso de Jesús, Amen.

¡Gracia y Paz!
Editado por Carlos Martínez M.


Dora C.

Jeremías 7:23


Jeremías 7:23
"Lo que si les ordené fue lo siguiente: Obedézcanme. Así yo seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo. Compórtense de acuerdo a todo lo que yo les ordene, a fin de que les vaya bien”.

Siervos inútiles somos cuando hacemos solamente lo que debemos: Hay que dar más para que los demás vean la Gloria de Dios en nuestras vidas.


¡Gracia y Paz!

sábado, 10 de enero de 2015

DIOS ES BUENO



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2 Crónicas 36:16



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1 Corintios 6:19-20



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ATRIBULADOS, MAS NO ANGUSTIADOS


"Que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos" (2 Corintios 4:8-9).

Indudablemente a muchos nos ha tocado vivir momentos difíciles, quizás hemos sentido como si navegáramos sumidos en un mar de oscuridad, donde los problemas nos estrujan como si fuéramos uvas prensadas. Al no ver una solución inmediata, la situación se torna incontrolable y sentimos que es eterna. Escuchamos muchas palabras de aliento que nos hablan de lo espiritual, pero ninguna como la que Cristo nos dice; "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen" (Juan 10:27). Realmente nuestra experiencia nunca se va a comparar a la que vivió el apóstol Pablo, porque a él le tocaron vivir momentos de verdadera angustia y soledad.  ¡Cuántas veces estuvo Pablo en la misma "puerta" de la muerte! La muerte fue su "compañera" durante todo su ministerio. ¡Sí que él vivió un "ministerio de sufrimiento"!.

Por supuesto que Pablo y los demás apóstoles no pudieron haber soportado tantas pruebas sin la ayuda continua de Cristo. Su fe y confianza en Jesús, fueron la esperanza que tuvo su corazón para superar las pruebas, porque en cada prueba se gozaban de la ayuda de Dios. Por eso amados hermanos y hermanas, aunque pasamos por muchas dificultades, no nos desanimemos, porque aunque tenemos preocupaciones, no debemos perder la calma, pues “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece” (Filipenses 4:13).

¡Gracia y Paz!

Pan de Vida
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jueves, 8 de enero de 2015

¿QUIERES EL FAVOR DE DIOS?


¿QUIERES EL FAVOR DE DIOS?

2 Crónicas 16:7-9
“En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? Con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Neciamente has obrado en esto. Ciertamente de aquí en adelante habrá más guerra contra ti”.

Muchos piensan que el favor de Dios es algo automático para todos sus hijos, sin embargo la Biblia nos enseña que ese favor se manifiesta solo en aquellos que de todo corazón buscan el rostro del Señor y son obedientes a sus mandamientos. Cuando el rey Asa comenzó su reinado, asumió una actitud que agradó a Dios. Dice 2 Crónicas 14:2-4: “E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios. Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera; y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos”. En aquellos días vino contra Asa y su pueblo un ejército etíope de un millón de hombres y trescientos carros (2 Crónicas 14:9). A pesar de la situación desventajosa en la que se encontraba, el rey salió a enfrentarse a sus enemigos clamando a Dios con estas palabras: “Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre” (v.11). Ante este sincero clamor salido del corazón del rey Asa, y su demostración de verdadera fe, el favor de Dios no tardó en manifestarse. Dice el próximo versículo: “Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes”.

Esta escritura nos muestra una actitud totalmente diferente de parte del rey Asa. Habiéndose presentado una situación de guerra similar a la anterior, esta vez optó por buscar alianza con el rey de Siria, en lugar de clamar, como lo hiciera anteriormente a Jehová de los ejércitos, el Dios todopoderoso quien lo había librado de un ejército tan numeroso y bien armado. ¿Por qué cambió Asa su actitud? Sólo Dios lo sabe. Pero no debe extrañarnos, pues muchas veces, de manera inexplicable, nosotros también nos olvidamos de las bendiciones que hemos recibido de Dios cuando hemos clamado a él, y decidimos actuar basados en nuestra propia “sabiduría”. Lamentablemente esta decisión siempre trae malas consecuencias. El vidente Hanani le recuerda al rey Asa que cuando él se apoyó en Dios la vez anterior, a pesar de que el ejército enemigo era “numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo”, el Señor lo premió con la victoria. Sin embargo, en esta ocasión el favor de Dios no estuvo con el rey Asa porque su mente y su corazón estaban enfocados en otra dirección.

Dios es bueno, su amor excede todo conocimiento, su misericordia es infinita, pero debemos entender que el favor de Dios, ese regalo especial, está reservado solo para aquellos que le buscan y obedecen sus mandamientos. El Salmo 5:12 dice: “Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor”. "Justo" es aquel que vive según la ley de Dios, cuyas acciones están de acuerdo al corazón del Señor. Proverbios 12:2 dice que “el bueno alcanzará favor de Jehová; mas Él condenará al hombre de malos pensamientos” Por último, Proverbios 8:35, 36 afirma, con una clara referencia a Jesucristo, lo siguiente: “En verdad, quien me encuentra, halla la vida y recibe el favor del Señor. Mas el que me rechaza, se perjudica a sí mismo; quien me aborrece, ama la muerte”.

Reflexiona sobre esto por unos minutos. Medita sobre tus acciones y tus actitudes en tu vida diaria. Pide perdón a Dios por aquellas ocasiones en las que tus pensamientos y tus actos no mostraron un “corazón perfecto para con él.” Y hazte el firme propósito de mejorar tu vida espiritual, siendo obediente y tratando de agradar a tu Padre celestial.

Oración:
Padre santo, yo anhelo disfrutar de tus bendiciones y tu favor. Por favor, dame sabiduría para obedecer tu Palabra en todas mis acciones y a actuar de manera que mi testimonio sea agradable a ti siempre. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

Mateo 11:28


Mateo 11.25
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar".