Padre mío, gracias
por tu amor y tu socorro inmerecidos en mis tiempos de aflicción. Hoy clamo a
ti como me dice tu palabra, y confío plenamente en que no me dejarás ni me
desampararás, y que tu paz y tu gozo me inundarán. En el nombre de Jesús, Amén.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
¿DÓNDE ESTÁ DIOS CUANDO ESTOY SUFRIENDO?
Isaías 53:4-7
“Ciertamente
llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le
tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por
nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue
sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos
descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca;
como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus
trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca”.
Este pasaje fue
escrito unos ochocientos años antes del nacimiento de Jesucristo. Aquí, el
profeta Isaías describe el castigo más cruel e injusto que la humanidad haya
conocido. Jesús, sin haber cometido pecado nunca, fue crucificado y sufrió el
terrible dolor de la cruz por amor a nosotros, para librarnos de la condenación
y darnos vida eterna. Mientras tanto su Padre, en el cielo, sufría junto con él
mientras se llevaba a cabo su plan de salvación para la humanidad. ¿Puede acaso
existir un ejemplo más evidente de la presencia de Dios en medio del dolor? A
la pregunta: “¿Dónde está Dios cuando estoy sufriendo?”, hay una sola y
contundente respuesta: “En el mismo lugar que estaba cuando crucificaban a su
Hijo Jesucristo por ti y por mí”.
Los niños
necesitan periódicamente inmunizaciones contra diferentes enfermedades. Con
seguridad los pequeños no entienden que las vacunas son para su bien. Desde su
punto de vista, están experimentando dolor, mientras que alguien que los ama lo
está permitiendo. Tal vez tú recuerdas a tu madre o tu padre cuando te sujetaba
para que el médico pudiera ponerte la inyección. Tal vez le recuerdas
comentando con alguien que la experiencia le dolió más a ella o a él que lo que
pudo haberte dolido a ti. Tal experiencia nos da una pequeña idea de cómo se
relaciona Dios con sus hijos, y como él responde cuando estamos pasando por
pruebas dolorosas.
El pueblo de
Israel fue rebelde y desobediente, y por ello tuvieron que sufrir muy malas
consecuencias. En Isaías 63:9 el profeta nos habla acerca del amor de Dios
hacia su pueblo cuando dice que “en toda angustia de ellos él fue angustiado”.
Esto es exactamente lo que Dios quiere decirnos cuando la aflicción llega a
nosotros: cuando sufrimos, él sufre con nosotros. Claro que para una mente infantil,
este es un concepto totalmente incomprensible, pero cuando crecemos y tenemos
nuestros propios hijos lo vemos claramente. Entonces comenzamos a entender el
infinito amor y la fidelidad de nuestro Padre celestial.
Un conocido
comentarista bíblico dijo: “Nuestro Dios, nuestro Salvador es a veces un Dios
que se oculta a sí mismo, pero nunca un Dios que se ausenta. A veces está en la
oscuridad, pero nunca en la distancia”. Hebreos 13:5 nos recuerda que él dijo:
“No te desampararé, ni te dejaré”. Esta es una preciosa promesa que debemos
recordar siempre, sobretodo cuando estamos pasando por una prueba.
El Salmo 91:15
trae a nuestras vidas aliento, confianza y seguridad, por medio de esta promesa
de Dios: “Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo
libraré y le glorificaré”. Si estás en medio de un período doloroso, busca el
rostro del Señor, invoca su nombre, aférrate de sus promesas. Ten la seguridad
de que su respuesta no tardará, pues él está muy cerca, aunque te parezca lo
contrario. Él te librará del dolor y la angustia y derramará sobre ti su gloria
y su paz. Quizás las circunstancias no cambien inmediatamente, pero espera
confiadamente pues tu Padre celestial está trabajando en ellas.
ORACIÓN:
Padre mío, gracias
por tu amor y tu socorro inmerecidos en mis tiempos de aflicción. Hoy clamo a
ti como me dice tu palabra, y confío plenamente en que no me dejarás ni me
desampararás, y que tu paz y tu gozo me inundarán. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
BOOZ: CUALIDADES DE UN HOMBRE DE DIOS
La historia de Booz la encontramos en el libro de Ruth, en donde se nos
narra el amor de Booz y Ruth. Él, un hombre soltero, rico y honorable. Ella,
viuda, humilde, pobre, de origen pagano pero
que renunció a sus dioses para ir tras el único y verdadero Dios y con
la determinación de no abandonar a su suegra.
El pueblo de Israel tenía una ley para proteger a la familia: “la ley del
levirato”, que consistía en que una mujer viuda que no tuviera hijos, podía
desposarse con su cuñado, el hermano del difunto, para que tuviese
descendencia, heredara sus bienes y perpetuara su nombre. Booz se inspira en la piedad de esta ley para
arropar a la desamparada Ruth de su estado de pobreza y soledad.
Veamos algunas características de un varón digno de imitar (lee el libro de
Ruth capítulos 2-4):
Esforzado: Booz
era un hombre trabajador y un buen administrador de su dinero, ya que a pesar
de la hambruna que sufrió su pueblo, él fue muy rico, dueño de al menos un
campo de cebada, con muchos empleados.
Respetado: De
buena posición social, poderoso y honrado dentro de su comunidad.
Devoto: Aunque
Booz vivía en una época donde la maldad predominaba en Israel, él era un hombre
temeroso de Dios, que se apegaba a Su Ley. Sabía que era bienaventurado el que
confiaba en el Dios de Israel.
Humilde:
Conocía a sus empleados, los trataba con sencillez, consideración y respeto.
Generoso: Daba
solícitamente más de lo que debía.
Misericordioso:
Fue un instrumento de Dios para beneficiar al pobre, al desvalido, para ayudar
al necesitado y marginado.
Bondadoso: Era
un hombre cortés, consolador, cuidaba el bienestar de sus empleados y los
trataba bien, brindaba un ambiente laboral armonioso.
Integro:
Conocía las leyes de su nación y las cumplía, cuidó el honor y el buen nombre
de una mujer. Demostró ser un hombre leal para hacer negocios.
Amable: Tuvo un
trato tierno con una mujer indefensa, le proveyó alimento, reconoció sus
virtudes.
Protector: Se
compadeció de dos viudas como Ruth y Noemí, provee para que ellas se sientan
seguras y confiadas.
Diligente:
cuando se propuso una empresa, se apresuró a concluirla "Aquel hombre no
descansará hasta que concluya el asunto hoy".
le dio Valor a la verdadera belleza : Se casó con una mujer virtuosa, reconoció en
ella su fe, su bondad, su sabiduría y su buena reputación. Más no por su
belleza externa o su juventud.
Booz fue un hombre al que no le importó la posibilidad de ser rechazado por
su pueblo al casarse con una extranjera que abrazó la fe en el Dios verdadero.
El no perdió tiempo, fue diligente y respetó la ley haciendo lo correcto;
acudió con muchos testigos al pariente más cercano, según la ley del levirato,
para verificar que éste no estaba dispuesto a arriesgar sus posesiones para
ayudar a Ruth y a su suegra, y así, con la aprobación de los ancianos del
pueblo, se convirtió en el esposo y redentor de Ruth. El miró su fe y sus
virtudes por encima de sus otras cualidades y la “redimió”, la sacó de su
aflicción y deplorable situación.
Booz y Ruth se casaron y tuvieron un hijo llamado Obed, y dos generaciones
más adelante nació el Rey David, quien a su vez fue el antepasado de nuestro
Señor Jesucristo.
Reflexión:
La historia del libro de Ruth es una mezcla de las adversidades de dos
mujeres, que encuentran esperanza en Booz, quien tiene todas las posibilidades
de “redimirlas” y sacarlas de su
situación lamentable.
Aunque Booz es un buen modelo a seguir, tenemos uno mejor: Jesucristo,
quien, a pesar de nuestra condición de pecadores, que es más deplorable que la
de Ruth, actuó como “pariente redentor”,
y nos libró de la muerte espiritual, de la amargura por estar separados
de Dios y de la esclavitud del pecado. Él escogió una novia, la iglesia, una
extranjera, manchada por el pecado, indigna, para lavarla, redimirla y vestirla
sin mancha ni arruga, para hacerla su esposa. Fuimos recipientes de su
compasión, amor, bondad, y gracia.
Si queremos ser varones imitadores de Cristo y llegar al menos a la
estatura de Booz, pidamos a nuestro Padre Celestial que derrame más de su
Gracia para que en medio de las batallas con nuestros pecados residuales,
crezcamos en virtud y en humildad.
“Gracia y Paz”
Edificando Matrimonios
conforme al propósito de Dios
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Pagina :
CARTA DE UNA MADRE PARA SU HIJA:
“Honra a tu
padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios
te da” (Éxodo 20:12).
CARTA DE UNA
MADRE PARA SU HIJA:
Mi querida hija,
el día que me veas vieja, te pido por favor que tengas paciencia, pero sobre
todo trata de entenderme.
Si cuando
hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me
lo contaste” solamente escúchame por favor. Y recuerda los tiempos en que eras
niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas
dormida.
Cuando no me
quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente
recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te
bañaras cuando eras niña.
Cuando veas mi
ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y
por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida
hija, que yo te enseñé a hacer muchas cosas, como comer apropiadamente,
vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida.
El día que notes
que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo
trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la
conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te
pongas nerviosa, impaciente o arrogante. Solamente ten presente en tu corazón
que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches.
Y cuando mis
cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la
misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos. Cuando estos
días vengan, no te sientas triste o incompetente de verme así, sólo te pido que
estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de
mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida que tuvimos
la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré, con una enorme sonrisa y con el
inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi
querida hija.
“Gracia y Paz”
Fuente: Reflexiones
sobre nuestros actos cotidianos.
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Pagina :
martes, 17 de diciembre de 2013
ORACIÓN:
Padre santo,
confieso delante de ti que soy débil e incapaz de resistir la tentación que me
acosa muchas veces. Por favor, perfecciona tu poder en mi debilidad y ayúdame a
rechazar todo aquello que no esté de acuerdo a tu voluntad. Te lo pido en el
nombre de Jesús, Amén
¿TE SIENTES DÉBIL ANTE LA TENTACIÓN?
2 Samuel 11:1-5
“Aconteció al
año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a
Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y
sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén. Y sucedió un día, al caer la
tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la
casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual
era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron:
Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David
mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se
purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. Y concibió la mujer, y envió
a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta”.
Dice este pasaje
que el rey David paseaba por la azotea del palacio y vio a una hermosa mujer
que se estaba bañando; entonces envió mensajeros que la trajeron a él y durmió
con ella. Después Betsabé dio a luz un niño. Pero dice la Biblia que “lo que David
había hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehová” (2 Samuel 11:27). Y el
niño enfermó gravemente y murió. Y el rey David sufrió mucho a consecuencia de
su pecado.
En el huerto del
Edén, Eva escuchó las sugerencias de la serpiente, “y vio la mujer que el árbol
era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para
alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido,
el cual comió así como ella” (Génesis 3:6). Como consecuencia de su
desobediencia, ambos perdieron su comunión con Dios y fueron echados del
huerto.
Después de la
toma de Jericó, Josué había decretado que no se tomara cosa alguna de la
ciudad, más bien toda la plata y el oro serían consagrados a Jehová (Josué
6:18-19). Pero un hombre llamado Acán desobedeció, y al ser confrontado por
Josué, respondió: “Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel,
y así y así he hecho. Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno,
y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos,
lo cual codicié y tomé” (Josué 7:20-21). Su pecado hizo que el pueblo de Israel
lo apedreara conjuntamente con su familia y los quemaran a todos después de
apedrearlos.
En sentido
general, las tentaciones tienden a seguir un patrón similar: el ojo ve, la
mente desea y la voluntad actúa. Cualquiera sea la tentación que tenemos frente
a nosotros, cada persona es responsable por sus acciones, y por las
consecuencias de las mismas. Santiago 1:12 dice: “Bienaventurado el varón que
soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la
corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”. Sentir la tentación
no es lo mismo que cometer pecado. El diablo tentó a Jesús en el desierto,
después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches (Mateo capítulo 4).
Pero el Señor lo resistió en el poder de la Palabra de Dios y el diablo tuvo que irse sin
lograr su propósito.
Todo ser humano
en el transcurso de su vida pasará por momentos de debilidad en que será
tentado a hacer lo opuesto a la voluntad de Dios. Quizás no podamos evitar ver
algo que no debemos; es posible que no podamos impedir que algunos pensamientos
pecaminosos lleguen a nuestra mente, pero lo que sí depende de nosotros es, en
última instancia, la manera en que actuamos.
¿Qué hacer
cuando nos sentimos incapaces de actuar conforme a la voluntad de Dios? Debemos
resistir como hizo Jesús, diciendo con nuestros labios el poder de la Palabra de Dios, orando y
sometiéndonos a la autoridad del Señor. Santiago 4:7 dice: “Someteos, pues, a
Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”. Y Jesús les dijo a sus
discípulos: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la
verdad está dispuesto, pero la carne es débil”.
Tenemos a
nuestra disposición los medios para salir airosos frente a las tentaciones. Si
en estos momentos estás luchando con una tentación y sientes que no tienes
fuerzas para rechazarla, arrodíllate y clama a Dios sometiéndote a su voluntad
y autoridad.
ORACIÓN:
Padre santo,
confieso delante de ti que soy débil e incapaz de resistir la tentación que me
acosa muchas veces. Por favor, perfecciona tu poder en mi debilidad y ayúdame a
rechazar todo aquello que no esté de acuerdo a tu voluntad. Te lo pido en el
nombre de Jesús, Amén
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
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Pagina :
¿CREES QUE TÚ FE ES IMPORTANTE?
Mateo 9:27-30
“Pasando Jesús
de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de
nosotros, Hijo de David! Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús
les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. Entonces les
tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. Y los ojos de
ellos fueron abiertos”.
Dice este pasaje
que mientras Jesús se dirigía a un cierto lugar le seguían dos ciegos, los
cuales le gritaban que tuviese misericordia de ellos. Aparentemente Jesús no se
detuvo a atenderlos en la calle. Quizás él estaba probando la fe de aquellos
hombres. ¿Desistirían ellos? ¿Se darían por vencidos si él no contestaba
inmediatamente su clamor? Esto hacemos muchas veces nosotros cuando no
recibimos inmediata respuesta de Dios. Nos llenamos de ansiedad, nos
desesperamos y decidimos no orar más y entonces tratamos de resolver el
problema nosotros mismos. Evidentemente no fue este el caso, y aquellos ciegos
persistieron y siguieron a Jesús hasta la casa a la que él se dirigía. Y allí
se acercaron al Señor, buscando la tan ansiada sanidad.
Este es el
primer paso: Venir a Jesús. Él hace una invitación en Mateo 11:28: “Venid a mí
todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.
Ciertamente aquellos ciegos estaban trabajados y cargados, tenían una inmensa
necesidad de salud física, y sabían que Jesús podía suplir esa necesidad y
darles la vista a sus ojos. De esta manera se encontraron frente a frente con
el Señor. Entonces Jesús les preguntó: “¿Creen ustedes que puedo sanarlos?”
¿Cuán importante es la respuesta a esta pregunta para obtener la tan ansiada
sanidad?
Sumamente
importante. La condición fundamental que nos muestra la Biblia para recibir las
bendiciones de Dios es creer. Empezando con nuestra salvación. Dice Juan 3:16:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito para
que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna”. Y lo mismo
en toda petición que hagamos. Así lo manifiesta Jesús en Mateo 21:22: “Y todo
lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.
Así que el
primer paso es venir al Señor. El segundo paso es creer que él puede resolver
nuestro problema. Aquellos ciegos contestaron: “Sí, Señor.” Sin duda Jesús vio
en el corazón de ellos una absoluta seguridad y sinceridad al contestar su
pregunta, pues inmediatamente les tocó los ojos y les dijo: “Conforme a vuestra
fe os sea hecho”. Y entonces, “los ojos de ellos fueron abiertos”. Y pudieron
ver.
“Conforme a
vuestra fe os sea hecho”. ¡Cuán importante es la fe! Con ella todo, sin ella
nada. “Sin fe es imposible agradar a Dios”, dice Hebreos 11:6. Sin duda fue el
poder del Señor quien sanó a los ciegos, pero es la fe la que mueve la mano de
Dios. Por medio de la fe el poder de Dios se manifiesta y las murallas son
derribadas, los mares son abiertos, las bocas de los leones son cerradas, el
mar embravecido es calmado, las tinieblas se convierten en luz resplandeciente,
las circunstancias cambian, la paz de Dios se revela y el lamento se convierte
en baile, dice el Salmo 30:11.
Cuando venimos
al Señor trayendo alguna petición, si él nos preguntara a cada uno de nosotros:
“¿Crees que puedo resolver tu problema?” ¿Qué responderías tú? ¿Crees tú en el
Dios todopoderoso? ¿De qué manera crees tú en Dios? Muchos dicen: “Yo creo en
Dios... a mi manera”. Pero sólo existe una manera verdadera de creer, y es la
que dice la Biblia.
Creer de todo corazón, con absoluta certeza de lo que se
espera, sin la más mínima duda de que Dios todo lo puede, que no hay nada
imposible para él. Él nos ama tanto que quiere lo mejor para nosotros. Dice el
apóstol Santiago que el que pida algo sin fe, dudando, que ni piense “que
recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago 1:7).
¿Cómo está tu
fe? Mira tu corazón. ¿Hay ahí alguna duda de que el Señor puede resolver tu
problema? ¿O tienes la certeza de que Dios contestará tu oración conforme a su
perfecta voluntad y en su perfecto tiempo? No olvides que él “es poderoso para
hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”
(Efesios 3:20). Solamente créelo de todo
corazón.
ORACIÓN:
Padre santo, te
doy gracias porque puedo venir a ti trayendo mis necesidades. Ayúdame a creer
de todo corazón, para poder esperar con toda seguridad que tú vas a suplir todo
lo que me falta conforme a tus riquezas en gloria. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
miércoles, 11 de diciembre de 2013
¿SIENTES QUE ESTÁS BAJO LA PROTECCIÓN DE DIOS?
Romanos 8:31-34
“¿Qué, pues,
diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no
escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no
nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de
Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que
murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de
Dios, el que también intercede por nosotros”.
En este pasaje,
el apóstol Pablo enfatiza fuertemente en la protección de parte de Dios con la
que contamos todos los que hemos recibido a Jesucristo como Salvador. “Si Dios
es por nosotros”, es decir, si Dios está de nuestra parte, en cualquier prueba
en que nos encontremos, cualesquiera sean las circunstancias, “¿quién contra
nosotros?” O sea, ¿quién puede hacernos daño? Absolutamente nadie. Si Dios
entregó a su Hijo por todos nosotros, “¿cómo no nos dará también con él todas
las cosas?” ¿Acaso es posible dudar del amor de Aquel quien dio a su Hijo con
el fin de librarnos de la condenación eterna? Y si nos ama tanto, siendo el
Dios de todo poder, ¿no nos ayudará y nos librará de todo mal?, (Salmo 37:40), ¿no
suplirá todas nuestras necesidades? (Filipenses 4:19), ¿no nos rodeará de su
favor? (Salmo 5:12).
Debemos vivir
convencidos de que, desde el momento en que recibimos a Cristo, fuimos “hechos
hijos de Dios” (Juan 1:12). Y por lo tanto contamos con toda la protección de
nuestro Padre celestial. Sin embargo, cuando no tenemos en cuenta esta verdad,
el diablo se aprovecha de nuestra ignorancia y trata de intimidarnos y
atemorizarnos por medio de sus artimañas. Y muchas veces lo logra, creando un
estado de ansiedad y temor en nuestras vidas.
Una pequeña
historia ilustra muy bien esta situación. Dice que una mariposa revoloteaba en
la parte interior de una ventana de cristal, nerviosamente yendo de un lado
para otro, mientras en el exterior un gorrión picoteaba en el vidrio tratando
de comérsela. Debido a que el gorrión estaba tan cerca de ella, la mariposa
estaba en total estado de pánico. El gorrión persistía en sus intentos de
devorar la mariposa, mientras ésta continuaba huyendo aterrorizada, sin darse
cuenta de que el cristal la protegía de las malas intenciones del pájaro. Esto
es básicamente lo que nos pasa a nosotros cuando no entendemos que nuestra
protección proviene del Dios todopoderoso.
El apóstol Pedro
en su primera carta exhorta a todos los creyentes a ser sobrios y velar “porque
vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a
quien devorar” (1 Pedro 5:8). Sin duda debemos estar alertas a las asechanzas
del diablo, pero al mismo tiempo confiados de que él no puede hacernos daño si
hemos velado y orado, y hemos buscado la protección del Señor. El rey David, a
través de su propia experiencia en su relación con Dios, afirma en el Salmo
91:1 que “el que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente”.
Si vivimos bajo el abrigo de Dios, es
decir si buscamos su rostro diariamente por medio de la oración , si leemos su
Palabra y la obedecemos ,
entonces podemos contar con su protección, y podemos afirmar que nada ni nadie
podrá hacernos daño, pues, como declara el pasaje de hoy, “si Dios es
por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
Es maravilloso
poder aferrarnos de la poderosa verdad que nos muestra este pasaje: Victoria en
Cristo, quien murió, pero “que también resucitó, el que además está a la diestra
de Dios, el que también intercede por nosotros”; y a través del cual ha venido
la salvación, el poder, el reino y la autoridad divina. Pero debemos recordar que si queremos contar con la protección y el
poder de Dios, debemos vivir bajo la autoridad de su Hijo Jesucristo. Y
esto sólo podemos lograrlo estableciendo una íntima comunión con el Señor y
fortaleciendo nuestra fe por medio de la lectura de la Biblia y la oración cada
día de nuestras vidas.
ORACIÓN:
Padre, ayúdame a
vivir confiando en la protección que tu me das día con día. Permíteme entender la
necesidad de someterme a la autoridad y el control de tu Hijo Jesucristo, para
disfrutar de la victoria que él obtuvo en la cruz del Calvario. Hoy te pido que
tu Santo Espíritu me ayude a echar fuera de mi a todo espíritu de temor y que tu
protección y cuidado estén sobre mí y mi familia. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
¿QUE CARACTERÍSTICAS TIENE LA SANA DOCTRINA?
Lo que a
continuación les comparto no es lo que yo creo que debe de ser la Sana Doctrina , sino
lo que la propia Palabra de Dios nos dice que debe de ser.
1.- ES CONFORME
A LA PIEDAD :
1 Timoteo 6:3-4
"Si alguno
enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor
Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada
sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, blasfemias, malas
sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de
la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los
tales".
2.- ES SANA:
Tito 2:1
"Pero tú
habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina"
3.- ES PURA:
Tito 2:7-8
"…preséntate
tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad,
seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence
y no tenga nada malo que decir de vosotros".
Cuando no se
sigue o no se tiene una base doctrinal sana se corre el peligro de dar lugar a
espíritus engañadores, doctrinas de demonios y vientos de doctrinas que
conducen a la perdición (léase también Efesios 4:14).
4.- SE BASA EN LA BIBLIA :
La base de toda
enseñanza o predicación debe ser La
Biblia y únicamente La Biblia , porque está escrito: "Toda Escritura
es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para
instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado
para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16-17).
Por eso es
verdaderamente lamentable que en muchos púlpitos se cambié La Biblia por humanismo,
psicología, doctrinas paganas de hombres, etc.
No es correcto
fundamentar las enseñanzas o prédica en experiencias personales, alabanzas, sueños,
etc., porque La Biblia
contiene el mensaje que Dios quiere trasladar a su pueblo, porque "Todo lo
que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió, a fin
de que por medio de la paciencia y del consuelo de las Escrituras tengamos
esperanza" (Romanos 15:4).
Constantemente
vemos en La Biblia
que la predicación y la enseñanza que provienen del Señor tienen su cimiento en
La Biblia
(Hechos 13:49; 15:35; 16:32; 19:10; 1 Pedro 1:25).
5.- DEBE SER CON
DOCTRINA:
1 Timoteo 4:1
"Pero el
Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la
fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios…".
6.- DEBE SER
PARA ENSEÑAR:
Se puede enseñar
con doctrina, discurso ordenado, didáctica y más, pero si se carece del don de
enseñanza, no se obtendrán los resultados que Dios desea, porque la enseñanza
será solamente un traslado de conocimiento; sin embargo, si al enseñar tenemos
doctrina, discurso ordenado, didáctica y el don de enseñanza, entonces sí
estamos siendo vasos útiles en las manos de Dios y estamos educando, por La Palabra , la nueva vida de
los que oyentes y esa enseñanza influenciará permanentemente su conducta, para
transformarlos cada vez más a la imagen de nuestro Señor Jesucristo.
En el libro de
los Hechos 18:24-26 leemos: "Llegó entonces a Efeso un judío que se
llamaba Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en Las
Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor, y siendo de
espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente a Señor,
aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y comenzó a hablar con denuedo en
la sinagoga; pero cuando lo oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le
expusieron más exactamente el camino de Dios".
En este caso
vemos el ejemplo del cristiano que enseña sin tener el don de enseñanza. Apolos
es el ejemplo del cristiano que tiene doctrina, discurso ordenado, didáctica,
etc., pero no tiene el don de enseñanza porque no tenía el bautismo con el
Espíritu Santo, pero Priscila y Aquila, representan a los cristianos que tienen
doctrina, discurso ordenado, didáctica y el don de enseñanza, y por ello le
enseñan el camino de Dios con mayor exactitud.
7.- DEBE SER
EXPLICADA Y ACLARADA:
Cuando enseñamos
la Palabra de
Dios debemos explicar y darle el sentido bíblico de lo que significa el pasaje
que exponemos. Esta necesidad es evidente cuando se enseña a diferentes grupos
de personas, porque no se puede enseñar de la misma forma a niños que a
jóvenes, adultos o ancianos, y aún es diferente enseñarle a los mismos grupos
de personas de diferentes culturas.
A los niños hay
que enseñarles con juegos, dibujos, juguetes, etc., a los adolescentes se les
debe enseñar de manera que la exposición les sea atractiva y que los rete a
entregar su juventud al Señor. Los adultos por su experiencia en la vida y su
madurez, no tienen las mismas necesidades que los jóvenes, y la forma de
enseñar a los ancianos es diferente porque tienen necesidades diferentes.
En Lucas 24
leemos cómo el Señor Jesús les abrió el entendimiento a sus discípulos para que
comprendieran las Escrituras (Lucas. 24:44 al 45).
8.- DEBE SER CONSTANTE:
En Nehemías 8:18
se lee que Esdras leía día tras día el libro de La Ley de Dios. Esto indica que
la enseñanza debe ser un proceso constante en las congregaciones; un fácil
ejemplo lo vemos en las escuelas, donde el alumno debe asistir diariamente,
cierta cantidad de horas para ser enseñado. Por esta razón hay Iglesias donde
existe el departamento de Discipulado, que enseña y delega a personas para
transmitir la enseñanza en los hogares.
9.- NO PONER
CARGAS SOBRE LOS OYENTES:
En los versos
nueve al doce se lee que Nehemías, Esdras y los levitas que enseñaban decían a
todo el pueblo: "no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo
lloraba oyendo las palabras de la ley. Y les dijo: Id, comed grosuras, y bebed
vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen aparejado; porque día santo
es a nuestro Señor; y no os entristezcáis, porque el gozo del Señor es vuestra
fortaleza". Esto muestra que la persona que enseña no debe poner cargas
sobre el pueblo.
En Lucas 11:45
al 46 leemos: "Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice:
Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas á nosotros. Y él dijo: ¡Ay de
vosotros también, doctores de la ley! Que cargáis á los hombres con cargas que
no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo tocáis las cargas".
Aquí, el Señor confrontó a los escribas porque con la interpretación y
enseñanza que daban, ponían cargas sobre el pueblo que ellos no se atrevían a
mover con un dedo.
10.- LA INVOCACIÓN A DIOS:
En Nehemías 9:4,
leemos que los levitas: "Se levantaron luego sobre la grada de los
levitas, Jesúa y Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bani y Quenani, y
clamaron en voz alta al Señor su Dio". Esto nos muestra la necesidad de
depender de Dios para obtener el alimento celestial, al estudiar La Palabra. La
dependencia de Dios es una garantía para el expositor y los oyentes, porque
hará que el expositor busque, clame y llore delante de Dios para pedir el
alimento espiritual. Un ejemplo de esto lo vemos en Éxodo 16:15 "Y
viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? Porque no
sabían qué era. Entonces Moisés les dijo: es el pan que Jehová os da para
comer", porque los israelitas debían salir diariamente a recoger su
alimento, el mana, figura de la
Palabra de Dios.
En esta ocasión
solo hemos visto algunas características de la Sana Doctrina , ya
que este tema abarca también muchas técnicas y métodos que son muy importantes
para la edificación de quienes estamos aprendiendo la Palabra de Dios. Por ello
animo a quienes enseñan a que lo hagan transmitiendo el evangelio y la doctrina
de Jesucristo en su pureza bíblica, con su corazón y su vida en ella.
“Gracia y Paz”
Aprendiendo la Sana Doctrina
viernes, 6 de diciembre de 2013
¿QUIERES SABER QUE ES LA METAFÍSICA CRISTIANA?
Metafísica "Cristiana" es igual a la Confesión positiva. Esta
doctrina enseña que tu puedes obtener cualquier cosa que desees con el simple
hecho de confesar positivamente, decretar, repetir constantemente: lo creo, lo
confieso, lo recibo. Pero este concepto no es cristiano, sino un concepto metafísico.
Analicemos brevemente ¿Qué es metafísica?: Según el diccionario Larousse y
la enciclopedia Británica dice que la metafísica es una rama de la filosofía y
su mayor exponente fue Aristóteles, quien hizo 14 volúmenes en donde explicaba
esta filosofía. Metafísica significa después de la física y estudia los
principios mas elevados del pensamiento humano. Y dentro de la metafísica hay
una rama que se la conoce como “metafísica del lenguaje” y de ahí es que se
desprende la “confesión positiva”, el decretar, determinar, el hablar
positivamente según esta filosofía, todo lo que esta a tu alrededor tiene que
ver con la mente positiva que tu tengas y tu confesión positiva, o sea, si tu
confiesas: yo soy un hombre de éxito, según la metafísica con el simple hecho
de confesarlo ya eres un hombre de éxito. Fue a fines de la década del 70
cuando se introdujo dentro del “cristianismo” este concepto filosófico por un
pastor coreano llamado David Paul Yonggi Cho El cual escribió un libro llamado
“La cuarta dimensión” y ahí expuso su pensamiento filosófico-metafísico. Y el
hablaba del pensamiento positivo, posteriormente esta enseñanza se fue
introduciendo dentro del cristianismo, pero NO hay antecedentes que esto existiera
en la iglesia primitiva o en las enseñanzas de Jesús.
Pastores de Estados Unidos como: David Copeland, Oral Roberts, Benny Hinn, entre
otros adoptaron este pensamiento filosófico y lo comenzaron a expandir y
lamentablemente hoy tenemos un cristianismo mezclado con esta filosofía. “Mirad
que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las
tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según
Cristo” (Colosenses 2:8).
El pasaje que los cristianos-metafísicos usan para apoyar este pensamiento se
encuentra en Marcos 11:23 “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a
este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere
que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”.
Por eso siempre debemos de leer el contexto bíblico. Por ejemplo: desde el
comienzo de Marcos 11, del versículo 1 al 11, se relata cuando Jesús entró en Jerusalén
montado en un burro, etc. el versículo 12 dice que saliendo de Betania tuvo
hambre y fue hasta una higuera y al no hallar fruto la maldijo. En los versículos
15 al 19 habla cuando entro al templo y echo a los que se estaban enriqueciendo
con la fe de las personas; luego en el versículo 22 les dijo: “TENED FE EN DIOS”.
¿Qué crees tu que Jesús les esta ensenado? ¿a confesar positivamente? ¡NO! les
esta enseñando en tener fe en Dios,
porque cuando pidan a Él, todo lo que salga de sus bocas, no duden, si ustedes
creen que Dios los esta escuchando, les será hecho. Marcos 11:24 “Por tanto, os
digo que todo lo que pidiereis ORANDO, creed que lo recibiréis, y os vendrá”. La
confesión positiva no es una oración sino una afirmación: Yo lo digo, Yo lo
determino, Yo lo creo y Yo lo recibo; Yo decreto esto, Yo determino lo otro, Yo
digo aquello… todas estas expresiones no son una oración.
Marcos 11:25 “Y cuando estéis ORANDO…” (¿Cuándo estén que? ¿Confesando, determinado?)
¡¡NO!! Aquí dice: orando, hablando con Dios. Esta doctrina agrede una de las
joyas mas preciosas que tenemos los hijos de Dios: LA ORACIÓN. ¿Por qué agrede
la oración? Porque hace un lado a Dios… porque los cristianos que han aprendido
esa doctrina creen que “SI YO LO CONFIESO, LO CREO Y LO DETERMINO, ¡¡ESO SE
HACE”!! ¿Entonces… para que necesito a Dios? …mucho menos necesito la oración,
sencillamente me la paso CONFESANDO POSITIVAMENTE, DETERMINANDO, DECRETANDO Y
YA ESTA.
Dios nos permita
conocimiento de lo Alto y discernimiento Espiritual para que nos demos cuenta
de que la metafísica “cristiana” es un fraude espiritual que conduce a la gente
a la perdición eterna. Por más que todos esos falsos maestros, “apóstoles”, “profetas”,
etc. hablen de Jesús y de la
Biblia , el Cristiano que lee la Palabra de Dios fácilmente
podrá darse cuenta de la distorsión de ambos conceptos, porque estos apostatas
siempre estarán presentando a un falso Jesús y un falso mensaje de salvación. Además,
la doctrina y las prácticas de este movimiento son netamente ocúlticas, una
mezcla esotérica de superstición, misticismo, fórmulas mágicas y conceptos
filosóficos y religiosos del paganismo oriental y el ocultismo occidental.
Por desgracia,
este tipo de enseñanzas hacen presa fácil de gente vulnerable e ignorante de la
verdad bíblica. Al igual que los falsos maestros gnósticos que afligían a la
iglesia primitiva, hoy en día estos falsos maestros engañan al mundo en
general, y a cristianos mal discipulados. Con razón el Apóstol Pablo escribió a
Timoteo: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que
teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias
concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas” (2
Timoteo 4:3-4).
“Gracia y Paz”
jueves, 5 de diciembre de 2013
¿CUÁL ES EL PROBLEMA CON LA GENTE ORGULLOSA?
Que Dios la detesta. Punto. El hecho de que Dios en su palabra diga que
deteste a las personas orgullosas es para tomar medidas de precaución.
La definición de orgullo nos explica básicamente todo el problema del
orgulloso: exceso de estimación propia. Está bien que te quieras, pero no te
pases de la raya. Hay diferencia entre tener una autoestima sana y ser una persona arrogante. Claro que tenemos que
amarnos, pero ese amor hacia nosotros no debe excederse a nuestro amor hacia
Dios y debe ser igual que el amor que le tenemos a las demás personas.
Jesús nos dijo en Marcos 12:31 que “amarás a tu prójimo como a ti mismo” Ni
mas ni menos. Amar a los demás como a nosotros mismos impedirá que nos pasemos
de la raya amándonos tanto que la arrogancia tome un lugar en nuestra
personalidad.
Otro versículo es Romanos 12:3 que dice: “Digo, pues, por la gracia que me
es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de
sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la
medida de fe que Dios repartió a cada uno” Un versículo impresionante que solo
certifica lo que pienso: la
Biblia sirve para todo. No tengas un concepto de ti más alto
que el que debes tener. La
Biblia La Palabra Hispanoamérica lo dice de otra forma: “para
que a nadie se le suban los humos a la cabeza".
Recuerda que Dios no comparte su gloria con nadie. El ser orgullosos solo
demuestra que nos sentimos algo superiores a los demás y evidentemente no los somos.
Dios detesta a la gente orgullosa.
- Revísate y cerciórate de que el orgullo no este en tu vida.
- De ser así, arráncalo de una buena vez.
- Comienza a servir a otros.
- No importa si son más pequeños que tú.
- No importa si no tienen la edad que tú tienes.
- No importa si no tienen el conocimiento que tú tienes.
- No importa si no tienen la posición social, o en el trabajo, o en la iglesia que tú tienes. Ante Dios todos somos iguales.
Lucas 14:11
"Porque cualquiera que se enaltece será humillado; y el que se
humilla, será enaltecido"
No dejes que se te suba el humo al cerebro. Deja el orgullo para los que
quieren ser detestados por Dios.
“Gracia y Paz”
ORACIÓN
Padre amado, gracias
por tu bondad y misericordia, gracias por todo lo que permites en mi vida. Soy
tuyo Señor, haz tu voluntad en mi vida, cueste lo que cueste. No permitas que el
bullicio y la constante inquietud del mundo me distraigan de tu palabra y de mi
obediencia a ti. Te ruego afines mi oído espiritual para que yo pueda reconocer
tu voz cuando me hablas y así conocer tu voluntad en mi vida. Y dame la fuerza
y el valor para obedecerla siempre. En el nombre de Jesús, Amén.
¿PUEDES IDENTIFICAR LA VOZ DE DIOS?
1 Reyes 19:11-13
"Y he aquí
Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y
quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y
tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el
terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo
apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y
salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz,
diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?”
El profeta Elías
había recibido amenazas de muerte de parte de Jezabel, mujer del rey Acab,
debido a que él había matado a todos los profetas de Baal. Temiendo por su
vida, Elías huyó y se metió en una cueva. Este pasaje nos cuenta que allí Elías
oyó el ruido del intenso viento, después sintió el poder del terremoto y tras
el terremoto presenció el ardiente fuego, pero en ningún momento escuchó la voz
de Dios. Entonces hubo “un silbo apacible y delicado”, y Elías salió, y se puso
a la puerta de la cueva. Fue entonces que escuchó la voz del Señor, quien le
dio instrucciones claras de lo que tenía que hacer.
El libro Cantar
de los Cantares describe la pasión de dos amantes que buscan comprenderse entre
sí y profundizar su amor. En el capítulo 5, versículo 2, la novia dice: “Yo
dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Ábreme, amada
mía...” De manera similar nuestro amante Padre celestial está siempre hablando,
llamando y buscando entrar en nuestras vidas. Dios espera encontrar nuestros
corazones despiertos, aun cuando estamos dormidos. Sin embargo, nuestros
intranquilos corazones se inclinan a buscar nuevos amantes. ¡Son tantas las voces
que llenan nuestra mente! ¿Alguna vez has estado solo, escuchando esas voces
interiores? ¿Te resultó fácil identificar la voz de tu Padre?
En Juan capítulo
10, la Biblia
habla de los pastores de ovejas de aquellos tiempos y su relación con sus
ovejas. Dice que cuando el pastor sacaba sus ovejas del corral, “va delante de
ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz” (v.4) ¿Y por qué razón
conocen su voz? Porque adquirieron el hábito de escucharlo por medio de la
práctica diaria durante toda su vida. “Mas al extraño no seguirán, sino huirán
de él, porque no conocen la voz de los extraños” (v.5). Más adelante (v.11),
Jesús dice: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”.
Y finaliza diciendo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y
yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi
mano” (v.27-28).
En Apocalipsis
3:20 el Señor hace una invitación a su iglesia: “He aquí, yo estoy a la puerta
y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él,
y él conmigo”. En aquellos tiempos el desayuno y el almuerzo se tomaban de
manera similar a los tiempos actuales. Cada miembro del hogar desayunaba un
poco a la carrera a medida que iban saliendo para el trabajo. El almuerzo lo
tomaban en cualquier lugar donde se encontraban a esa hora. Pero la cena era
algo muy distinto. Todos juntos se sentaban a la mesa y como no había
televisión, ni cine, ni otras actividades nocturnas, aquel era el momento en
que la familia podía sentarse a compartir y conversar acerca de las actividades
del día, tranquilamente, sin apuros. Era un rato de verdadera comunión. Cuando
el Señor habla de cenar con aquel que abra la puerta de su corazón, realmente
está hablando de una íntima comunión. Está mostrando su deseo de relacionarse
con cada uno de nosotros de una manera sincera, profunda, especial.
El Salmo 46:10
nos dice: “Estad quietos y conoced que yo soy Dios”. No podemos conocer a
nuestro Dios sin antes cerrar la puerta al ruido y las distracciones de este
mundo, y buscar la quietud y la tranquilidad. Es necesario desarrollar el
hábito de aquietarnos, para oír a Dios cuando nos habla. Es imprescindible
separar un tiempo diariamente, en el que podamos aislarnos del bullicio y la
constante inquietud del mundo y entregarnos por completo a buscar el rostro del
Señor y tratar de escuchar su voz. A través de esta práctica diaria llegará un
momento en que nos resultará fácil identificar la voz de Dios.
ORACIÓN:
Padre amado, te
ruego afines mi oído espiritual para que yo pueda reconocer tu voz cuando me
hablas y así conocer tu voluntad en mi vida. Y dame la fuerza y el valor para
obedecerla siempre. En el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
10 RAZONES POR LAS QUE DEBERÍAS BEBER AGUA DE LIMÓN CALIENTE POR LA MAÑANA.
En vez de tomar
una taza de café, ¿por qué no sustituir con una taza de agua de limón caliente?
Aquí están los buenos factores a considerar:
1. Refuerza tu sistema inmunológico: Los
limones son ricos en vitamina C, que es ideal para combatir los resfriados. Son
ricos en potasio, que estimula las funciones cerebrales y nerviosas. El potasio
también ayuda a controlar la presión arterial.
2. Equilibra el pH: Beber agua de limón
todos los días te reduce la acidez total de tu cuerpo. El limón es uno de los
alimentos más alcalinos. Sí, el limón tiene ácido cítrico pero no crea acidez
en el cuerpo una vez metabolizado.
3. Ayuda a bajar de peso: Los limones son
ricos en fibra pectina, que ayuda a luchar contra el hambre y antojos. También
se ha demostrado que las personas que mantienen una dieta más alcalina pierden
peso más rápido.
4. Ayuda a la digestión: El jugo de limón
ayuda a eliminar los materiales no deseados. Alienta al hígado a producir
bilis, que es un ácido que se requiere para la digestión. La digestión
eficiente reduce la acidez estomacal y el estreñimiento.
5. Es diurético: El Limón aumenta la tasa
de la micción en el cuerpo, lo que ayuda a purificarlo. Las toxinas son, por lo
tanto, liberadas a una velocidad más rápida ayudando a mantener la salud del
tracto urinario.
6. Limpia la piel: El componente de la
vitamina C ayuda a disminuir las arrugas y manchas. El agua con limón elimina
las toxinas de la sangre y ayuda a mantener la piel clara. También puede ser
aplicado directamente en las cicatrices para ayudar a reducir su aspecto.
7. Refresca el aliento: No sólo esto, sino
que puede ayudar a aliviar el dolor dental y la gingivitis.
8. Alivia los problemas respiratorios: El agua
caliente con limón ayuda a deshacerse de las infecciones de pecho y detener la
molesta tos. Se cree que es útil para las personas con asma y las alergias
también.
9. Te mantiene en Zen: La vitamina C es la
primera que se agota cuando sometes tu mente y cuerpo al estrés. Como ya lo mencionamos,
los limones están llenos de vitamina C.
10. Ayuda a dejar el hábito del café:
Después de tomar un vaso de agua caliente con limón, la mayoría de las personas
sugieren que tienen menor deseo para el café de la mañana.
¿Por qué tiene
que ser agua tibia, y no fría? El agua fría podría ser un factor de choque o
estrés en el cuerpo. Se necesita energía para tu cuerpo para procesar el agua
fría.
La receta es muy
simple - una taza de agua tibia (no muy caliente) y el jugo de medio limón.
SIEMPRE CONSULTA
A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.
“Y dijo Dios: He
aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra,
y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis
1:29).
“He aquí Yo les
traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de
verdad” (Jeremías 33:6).
“Gracia y Paz”
Publicado por:
Carlos Martínez M.
Fuente: Una vida
lucida
Fuente en
inglés: generalknowledge
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