martes, 29 de mayo de 2012


LA FORTALEZA DE UN HOMBRE

Jeremías 17:7
“Bendito el varón que se fía en el Señor, y cuya confianza es Dios”.

1 Juan 5:14
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”.


La fortaleza de un hombre no está en el ancho de sus hombros. Está en el tamaño de sus brazos cuando abrazan.

La fortaleza un hombre no está en lo profundo del tono de su voz. Está en la gentileza que usa en sus palabras.

La fortaleza de un hombre no está en la cantidad de amigos que tenga. Está en lo buen amigo que se vuelve de sus hijos.

La fortaleza de un hombre no está en como lo respetan en su trabajo. Está en como es respetado en su casa.

La fortaleza de un hombre no está en lo duro que puede golpear. Está en lo cuidadoso de sus caricias.

La fortaleza de un hombre no está en su cabello o su pecho. Está en su corazón.

La fortaleza de un hombre no está en las mujeres que ha amado. Está en poder ser verdaderamente de una mujer.

La fortaleza de un hombre no está en el peso que pueda levantar. Está en las cargas que puede llevar a cuestas.


Y por último, la verdadera Fortaleza de un Hombre no esta en confiar en sus propias Fuerzas. Está en poner su confianza en Dios.

“Gracia y Paz”

VIVIR A CORTO PLAZO

Efesios 2:12-13
“En aquel tiempo estabais sin Cristo… sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo”.

Muchas personas están inquietas respecto a la muerte y tratan, por todos los medios, de no pensar en ella. Disfrutan la vida esperando que será larga y feliz. En contraste con el animal, que no se hace preguntas sobre su condición mortal, el hombre posee la facultad de reflexionar, lo cual lo conduce a una verdad innegable: «un día me voy a morir».

Ante este hecho inevitable hay dos actitudes posibles. La primera es ignorar la muerte, la segunda es considerarla con realismo y prepararse para ella. Pero, ¿cómo? Es necesario escuchar a la única Persona que sabe lo que hay después de ella. Dios dice: “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27).

La Biblia, la Palabra de Dios, declara que existen dos resurrecciones: una resurrección de vida y una resurrección de condenación (Juan 5:29). La muerte sólo es el fin de la existencia terrenal. Dios quiere dar una vida eterna, y “esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (1 Juan 5:11-12). Para el creyente, la muerte es tan sólo un pasaje para entrar plenamente en la presencia de Dios.

Pero el que decide vivir «a corto plazo» tiene ante sí la terrible espera de un juicio eterno (Hebreos 10:26-27). La diferencia entre el futuro del creyente y el del incrédulo es capital. ¿Cuál es su esperanza?

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

CONFIANZA EN DIOS




2 Corintios 3:5
“no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios”

Pablo no está alardeando en esta carta dirigida a los Corintios, cuando el da a Dios la honra por todos sus logros. Mientras hoy los falsos maestros, pastores y predicadores, se sienten orgullosos de su poder y prestigio, Pablo expresaba su humildad delante de Dios.

Nadie puede considerarse capaz sin la ayuda de Dios. Nadie es competente para cumplir con sus propias fuerzas la responsabilidad para la que Dios nos ha llamado. Sin la habilitación del Espíritu Santo, el talento natural puede llevarnos al fracaso, pero la presencia del Espíritu Santo, que nos es dado nos guía a toda buena obra. Como testigos de Cristo, necesitamos el carácter y la fuerza especial que sólo Dios da.

Vivir por la suficiencia de Dios es una oportunidad profunda para relacionarse con el Señor en humildad y fe. Esta perspectiva celestial principia con una declaración de nuestra incapacidad personal para hacerlo.

Pero nosotros no somos capaces de hacer algo por nosotros mismos; es Dios quien nos da la capacidad de hacerlo. Podemos creer esto con toda confianza porque lo hacemos mediante Jesucristo y a la vista de Dios. No es que seamos idóneos por nuestros propios recursos para atribuirnos como mérito nuestro el impacto que hayamos causados, sino que nuestra competencia procede de Dios, que nos ha hecho capaces para ser ministros de la nueva relación que ha entrado en vigor entre Dios y la humanidad. Esta nueva relación no depende de un documento escrito, sino del Espíritu Santo que mora en cada uno de los creyentes, nacidos de nuevo.

Como seguidores de Cristo, tenemos ese recurso que ni los superhéroes podrían tener, el Espíritu Santo, quien nos capacita para afrontar nuestras deficiencias así como nos habilita para vivir en fe. Cuando aceptamos vivir por la gracia que Dios nos ha dado, nos lleva a conocer al Dios de toda gracia. Y es que conforme llegamos a conocer al Señor obtendremos como resultado que la humildad, fe y amor se desarrollaran en nuestra vida, esta es la obra de caminar con El.

Es verdad que nosotros discípulos de Cristo Jesús somos tan inadecuados que somos incapaces de producir algo de la vida Cristiana por nosotros mismos, si no estamos cimentados y unidos, al dador de la gracia. Jesús Mismo enseñó este hecho radical: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” Juan 15:5. Si abrazamos esta verdad, estaremos caminando en humildad y fe delante del Señor. Solo los recursos de Dios, son suficientes para producir la clase de vida espiritual fructífera que Dios nos llama a vivir.

La confianza de Pablo no era autosuficiencia, sino seguridad en la suficiencia del Espíritu de Dios, quien inunda de poder la vida. Los creyentes hoy sabemos que; si se nos deja a nuestra suerte, nos veremos obligados a vivir con la realidad de que nunca podemos será aptos para lidiar con la vida. Pero en la fortaleza de Dios, encontraremos todo lo necesario, para salir adelante en las tormentas de este mundo. No podemos cambiarnos a nosotros mismos. Y sin el Señor, no podemos hacer nada de valor para la eternidad. Pero por fe sabemos que Dios el Señor nos dará ampliamente lo que necesitamos, conforme a Su voluntad. No depende de nuestro correr, querer y hacer. Ya que por nosotros mismos no podemos vivir una vida agradable a Dios. Como cristianos renacidos, estamos completamente consientes que dependemos únicamente de la gracia de Dios y que solamente Él puede obrarlo en nosotros.

1 Corintios 15:10 “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí”.

“Gracia y Paz”

LO NECESARIO

Recientemente, volví a leer la historia de la vida de George Muller, el cual en los mediados de 1830, cuidó de más de 2000 huérfanos en Inglaterra – todo con fe en Dios. Muller era conocido como el hombre que recibió respuestas a sus oraciones. Antes de morir, él había hecho una lista en su diario de más de 50,000 respuestas a la oración.

Cuando le preguntaron cómo él determinaba la voluntad de Dios en cualquier cosa, Muller hizo una lista de lo que él consideraba que era necesario:

 1. “Yo pongo mi corazón en tal estado, que no tenga voluntad propia acerca de ninguna cosa.”

2.  “Yo no dejo los resultados a las emociones o simples impresiones. Eso puede abrirlo  a grandes desilusiones.”

3.  “Yo busco la voluntad de Dios a través de, o en conexión con, su Palabra. Si usted busca al Espíritu sin la Palabra, usted se abre a la desilusión.”

4.  "Yo considero las circunstancias providenciales (controladas por Dios).”

5.  “Yo le pido a Dios en oración que me revele su voluntad.”

 6.  “Yo me aseguro que tengo una conciencia clara ante Dios y los hombres.”

7.  “Cada vez que he escuchado a los hombres en lugar de Dios, he cometido errores serios.”

8.  “Yo actúo sólo cuando estoy con paz, después de mucha oración, esperando en Dios con fe.”

Aquellos que caminan por fe, buscando sólo la voluntad perfecta de Dios, son dolorosamente probados y tratados. Más y más en mi propia vida, estoy encontrando cuán importante es la oración ferviente y la lectura de la Biblia. Tristemente, no muchos del pueblo de Dios oran diligentemente hoy en día. En lugar de orar, hay muchas horas de Televisión y poco de esperar en Dios.

Cuando yo me entrego a la oración, mi fe se levanta. Y cuando me alimento de la Palabra de Dios, mi confianza en su poder para guiarme y ayudarme aumenta. El Señor se vuelve mi banquero, mi consejero, mi abogado.

Que usted lo encuentre haciendo lo mismo por usted.

“Gracia y Paz”
(David Wilkerson)

¿Qué hacer cuando estamos angustiados?

Salmo 31:9-16
“Ten misericordia de mí, oh Señor, porque estoy en angustia; se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo. Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido. De todos mis enemigos soy objeto de oprobio, y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos; los que me ven fuera huyen de mí. He sido olvidado de su corazón como un muerto; he venido a ser como un vaso quebrado. Porque oigo la calumnia de muchos; el miedo me asalta por todas partes, mientras consultan juntos contra mí e idean quitarme la vida. Mas yo en ti confío, oh Señor; digo: Tú eres mi Dios. En tu mano están mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores. Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; sálvame por tu misericordia.”

¿Cuántas veces nos hemos encontrado en una situación similar a la que David describe en este Salmo? Angustia, tristeza, dolor, miedo. ¿Cuántas veces hemos sido víctimas de calumnias y objeto de oprobio? ¿Cuántas veces hemos sentido que no tenemos fuerzas, ni ánimo, ni deseos de seguir luchando? "Se agotan mis fuerzas, y mis huesos se han consumido", se lamenta el salmista en medio de su frustración. A medida que los años se acumulan sobre nosotros, vemos con más claridad que situaciones como ésta, lejos de ser excepciones en la vida de una persona tienden a formar parte de su existencia con relativa frecuencia. ¿Qué hacer entonces?

"Mas yo en ti confío, oh Señor", declara David, "en tu mano están mis tiempos." En momentos de angustia y dolor como estos, la única fuente de seguridad, de apoyo y de socorro, es nuestro Padre celestial. En ese Dios todopoderoso estuvo fundado el consuelo y la fortaleza que David necesitaba. En las manos del Señor estaban sus tiempos, es decir él sabía que Dios tenía el control de su vida, de su presente y de su futuro. Una vez nosotros creemos esto de todo corazón, nos resulta más fácil venir a Dios en busca de ayuda.

¿Te sientes en estos momentos como el salmista? ¿Estás pasando por momentos muy difíciles? Recuerda que en las manos de Dios están tus tiempos. El sabe exactamente lo que te espera más adelante, y te ama tanto que desea lo mejor para ti. Pero a veces se requieren ciertos cambios en nuestras vidas que resultan dolorosos. Tan dolorosos como cualquier operación quirúrgica por medio de la cual esperamos obtener la sanidad que deseamos. Siempre hay un buen propósito detrás del dolor y la angustia de un hijo o una hija de Dios. Su Hijo Jesucristo ha sido el ejemplo perfecto de sufrimiento con el fin de ofrecer lo mejor que existe en esta vida: la salvación de nuestras almas, y con ella un lugar eterno en el cielo.

Si pudieras ver el propósito de tu dolor y sufrimiento desde el punto de vista de Dios, le alabarías con todo tu corazón. Esto es precisamente fe, tener la certeza, en medio de la prueba, de que algo bueno te espera, aunque no lo puedas ver, simplemente porque sabes que Dios quiere lo mejor para ti. Por eso David dijo: "Mas yo en ti confío, oh Señor." Espera confiadamente en el Señor. Las mejores cosas que llegan a nuestras vidas no son las que se producen porque nos salimos con la nuestra, sino porque dejamos que Dios se salga con la suya. Aunque el camino de la prueba, la tribulación y la tristeza a menudo parece duro y cruel, si ponemos nuestra confianza en Dios, al final encontraremos lo mejor para nosotros. Nunca olvides que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”, dice Romanos 8:28. El propósito de Dios siempre, escucha bien, siempre es bueno para aquellos que le aman y que le buscan día tras día.

Cree esto de todo corazón y aférrate de esta promesa. Dios jamás quedará mal contigo. Si te resulta difícil creerlo, y no encuentras paz en medio de la prueba, hazte el propósito de acercarte más al Señor y conocerlo mejor. Busca su rostro en oración cada día y medita en su Palabra. Su paz y su consuelo inundarán tu alma.

ORACION:
Padre santo, te doy gracias por darme la seguridad de que, en momentos difíciles de mi vida, puedo acercarme a ti en busca del oportuno socorro. Aumenta mi fe para no dudar un solo instante que todo lo que pase en mi vida, bueno o malo, resultará en bien para mí, porque en tu mano están mis tiempos. En el nombre de Jesús. Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

Cómo responder a las acusaciones

Lucas 12:11-12
“Cuando os trajeren a las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir; porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que debáis decir”

Cuando surge un conflicto, la reacción natural es defenderse. Sin embargo, los creyentes deben responder de manera diferente. Una vez, fui censurado públicamente por algo que yo no había cometido. Afortunadamente, el Señor me permitió mantener la calma en vez de reaccionar con enojo. Orar primero es la mejor respuesta en una crisis. Cuando lo hacemos, Dios nos da lo que no podemos conseguir por nosotros mismos.

Discernimiento espiritual. El Señor, que entiende perfectamente el origen de todos los problemas, puede darnos discernimiento más allá de nuestra limitada perspectiva. Tal vez hubo mala comunicación, celos por parte de la otra persona, o cometimos un error sin darnos cuenta. El Espíritu Santo puede mostrarnos cómo acercarnos a nuestro acusador, y a ver más allá de las palabras o acciones hirientes.

Un espíritu tranquilo. Nuestra naturaleza humana quiere reaccionar rápidamente para que podamos defendernos. Es por eso que primero debemos concentrar nuestra atención en el Señor y experimentar la paz interior que solo Él nos da (Juan 14:27).

Sabiduría. Jesús dijo a sus discípulos que el Espíritu Santo les daría palabras de sabiduría cuando se enfrentaran a autoridades hostiles. Él hará lo mismo con usted. Pídale que ponga un sello en sus labios hasta que le muestre qué debe decir o hacer.

No tenemos que reaccionar a las críticas con ira, como hace todo el mundo. En vez de eso, estamos llamados a representar a Cristo en cada situación, dependiendo de Él. Al responder como Él diga, le glorificaremos y haremos que los no creyentes quieran conocer la fuente de nuestra fortaleza.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

Un Versículo de la Biblia cada Día

1 Juan 5:11
“Y este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo”.

La verdad, la realidad, la cosa más importante que debemos aprender en esta vida, la encontramos aquí mero en este versículo. Este versículo lo dice TODO. A veces en la corte dicen, “Deja ver el testimonio.” Bueno; Este ES el testimonio. ¿Y qué es? Que Dios nos ha dado vida eterna. ¿Y dónde se encuentra? “Esta vida está EN SU HIJO.

El versículo siguiente dice, “El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.” Fíjate bien. Es la verdad más importante que tenemos que aprender durante nuestra temporada aquí en la tierra, pero la mayoría no la comprende, o si en verdad comprende, deja deslizar día tras día sin un encuentro con Cristo; nunca se entrega a él, ni pone su fe en él para ser su Salvador, hasta que……ya es tarde; caen por el precipicio y se van cayendo a la eternidad sin vida ni esperanza. La vida eterna está en el Hijo. ¡Vida Eterna! Y tú puedes tener esta vida ahora mismo si recibes a Jesús en tu corazón por fe.

Jesús, ven a mí corazón. Yo creo que moriste en la cruz por mis pecados y te pido que me perdones y que me des vida eterna. Amén.

“Gracia y Paz”

lunes, 28 de mayo de 2012

¿Desorientado en el Cielo?

“Por ahí andan muchos… que son enemigos de la cruz de Cristo… que sólo piensan en lo terrenal” Filipenses 3:18-19.

“Buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” Colosenses 3:1-2.

El hermano Rodrigo nos ha dejado. Dios lo llamó a su presencia y ahora está con el Señor Jesús en el paraíso. Estoy seguro de que no está desorientado. ¡Vivía tan lejos de este mundo y tan cerca de su Salvador! Pasaba muchas horas leyendo la Biblia y meditándola. También oraba mucho, y fuese cual fuese el tema tratado con él, siempre lo miraba a la luz de la Palabra de Dios y desde la perspectiva de la eternidad. ¡Qué feliz debe estar cerca de Aquel de quien hablaba tan a menudo!

Ese hermano me recuerda a Enoc, uno de los primeros hombres de fe. “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios” (Génesis 5:24). No sabemos nada más de él, nada de lo que hizo o dijo durante su vida aquí en la tierra, sino únicamente que vivió en compañía de Dios por la fe y, de forma natural, él lo llamó a su presencia.

Al examinar cuáles son mis intereses, debo reconocer que muchos de ellos desaparecerán cuando esté en el cielo. Sé que el Señor no me hará ningún reproche sobre todo el tiempo que haya despilfarrado en la tierra, pues su gracia cubrirá todo. Pero la Palabra de Dios me anima a desviar la vista de las cosas pasajeras, y a orientar mis actividades hacia lo que permanecerá durante la eternidad. El Señor será el centro de mis actividades y de mi alabanza… Pero, ¿no debería serlo ya un poco más cada día?

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

Las propiedades medicinales y nutritivas del tomate

Desde la antigüedad es conocida la propiedad antiescorbútica de este fruto. Es útil para las afecciones de la boca, garganta y mejora la vista. Es fácil de digerir, estimulante del apetito y ligeramente laxante. El glicoalcaloide tomatina tiene propiedades antifúngicas por lo que se utiliza para fabricar ungüentos útiles para combatir enfermedades de la piel producidas por hongos. Un híbrido de L. Esculentum x pimpinellifolium, buen productor de este alcaloide, se utiliza para la obtención de la tomatina.

Es rico en vitamina A y C, un poderoso estimulante del apetito. Ideal para preparar mascarillas contra las espinillas. La piel del tomate madura los forúnculos cuando se coloca directamente en la zona afectada, así como para cualquier grano infestado de la cara, consumido en sopa es bueno para las anginas, aliviando el dolor y utilizado como cataplasma ayuda a mitigar los dolores de lumbago.

Cáncer De Próstata: Para los problemas de próstata es aconsejable consumir mucho tomate en ensalada acompañado de coliflor, escarola y rábanos pero evitando el consumo excesivo de grasas animales, café, especias, y alimentos picantes.

Un tomate se compone ante todo de un 95% de agua lo que quiere decir que luego de comprar un kilo de tomates, transportamos 950 gramos de agua, 0,3 % de grasas, 1% de proteínas, 3% de desperdicios, 0,5% de celulosa y una serie de micronutrientes como calcio, hierro y fósforo, vitaminas A y C, mucho licopeno, y todo ello con apenas unas 25 calorías por cada 100 gramos.

Actualmente los científicos han descubierto que el licopeno que es un pigmento de la familia de los carotenoides, y responsable del color rojo característico de los tomates, y donde se encuentra casi en forma exclusiva, es un compuesto soluble en grasas que no forma el hombre en su organismo, sino que se debe obtener a través de la alimentación y que previene contra el cáncer, sobre todo de pulmón, próstata y tracto digestivo. Los expertos recomiendan ingerir entre tres y siete miligramos de licopeno al día, lo que supone consumir alrededor de siete comidas ricas en productos derivados del tomate por semana. Este pigmento actúa como protector de las células ante los efectos de la oxidación.

Resumiendo sus cualidades nutritivas podemos decir que el tomate es un alimento que contiene una gran variedad de nutrientes esenciales para el organismo y que son benéficos para la salud.

Contiene vitaminas C, A, K y las de los grupos B, y minerales como fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, cobre, potasio y sodio.


Batido (Licuado) de tomate con pepino y limón

Ingredientes:
1 tomate grande
1/2 pepino
1 limón

Preparación:
Esta es una bebida considerada muy reconstituyente y llena de todas las vitaminas que el tomate aporta a nuestra salud. Dentro de la licuadora introduzca el tomate cortado en cuartos con todo y piel, el pepino (pelado) y el zumo del limón, procese durante unos minutos hasta que todo este muy mezclado, puede echarle sal o azúcar según su gusto y opcionalmente, cuélelo y disfrútelo al natural. Es ligeramente ácido, pero muy bueno para cualquier tipo de problemas de estómago.

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del espíritu santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19); “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).

“Gracia, Misericordia y Paz”

CONDICIONES PARA LA BENDICIÓN




Jeremías 3:9.
“Yo preguntaba: ¿Cómo os pondré por hijos, y os daré la tierra deseable, la rica heredad de las naciones? Y dije: Me llamaréis: Padre mío, y no os apartaréis de en pos de mi”.

Cuando el profeta escribe estas palabras está hablando en nombre de Dios. La situación de Israel era difícil, estaban atravesando un momento de zozobra que se incrementaría todavía más en el tiempo próximo. Las dificultades eran abrumadoras, la angustia había llegado, pero, en medio de todo ello Dios tiene una palabra de aliento y esperanza. La prueba terminaría y los angustiados vendrían a una experiencia de tranquilidad y gozo. Las bendiciones de Dios están siempre disponibles para sus hijos. Él quiere bendecirnos.

En el versículo estas bendiciones escondidas en la primera pregunta tienen que ver con una fluida relación con Él: os pondré por hijos. Ninguna posición superior a esta: Que nuestro Padre sea el Dios eterno y omnipotente. Quiere decir que no habrá nada que necesitemos que no nos sea otorgado inmediatamente. Ningún padre puede ver padecer a un hijo suyo y teniendo recursos para hacerle salir de la prueba no lo haga. Dios nos trata como hijos suyos. Esto conlleva necesariamente a hacernos sentir su amor. El Padre nos ama y quiere esta relación de afecto.

Además promete también una segunda bendición, darnos la tierra deseable, aquello que es el deseo de las naciones, es decir, lo que las personas en la tierra anhelan poseer. No importa de que cosa se trate. Él promete dárnosla cuando realmente nos sea necesaria.

A estas firmes promesas Dios añade las condiciones para que se hagan posibles: La primera condición es que le llamemos Padre mío. Dos cosas importantes aquí: primeramente que es una relación personal como aparece expresada en el pronombre mío. El Dios del cielo es un Dios personal. Es el Padre de todos los creyentes, pero es también nuestro padre individual. Nos conoce como hijos suyos, sabe cuales son nuestras necesidades y los recursos que necesitemos de Él. Le llamamos Padre mío, y está al lado de cada uno de sus pequeños para abrir camino, dar abundantemente, conducir por sendas de justicia y hacernos sentir su amor.

La relación de intimidad familiar manifestada en la condición de hijos, condiciona también la siguiente demanda: “no os apartaréis de en pos de mi”. Así de fácil: consiste en seguir fielmente sus pisadas. En situaciones en que se atraviesan terrenos pantanosos, o que uno tiene que caminar sobre la nieve después de una gran nevada, no hay nada mejor que buscar las huellas de alguien que pasó primero y poner nuestros pies en el mismo lugar donde él los puso; bajo esas huellas hay terreno firme. Cristo marcó ya el camino para los suyos, especialmente en la dificultad, como dice el apóstol Pedro: “Porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (1 Pedro 2:21). Fidelidad, amor y seguimiento condicionan la bendición. Tomemos ahora la promesa divina para alentar nuestra vida. Dios promete sacarnos a un estado de bendición, en la medida en que le sintamos como Padre y sigamos con fe en sus caminos. Que el Señor nos conceda a todos la determinación de amarle, vivir para su gloria y caminar en el camino que Él trazó para nosotros. Entonces tendremos los recursos de la gracia; la tierra deseable y la rica heredad de las naciones, que no es otra cosa que Su paz aún en medio de la tormenta.

“Gracia y Paz”
(Samuel Pérez Millos)

REGOCÍJESE Y ESTE ALEGRE EN EL SEÑOR

Recientemente yo oré con una hermana querida en el Señor, la cual estaba muriendo de cáncer. Ella había estado con fuertes dolores por muchas semanas. Pero qué hermoso testimonio es ella para todos los que la conocen. No hay queja, no hay tristeza, ni duda de la grandeza y fidelidad del Señor. Ella me dijo que siente una atracción magnética hacia Jesús, y que ella está ahora “allá con Cristo” más que aquí en la tierra. Ella me bendijo con su esperanza regocijante y con su descanso en el Señor.

Yo una vez escuché decir a un ministro muy devoto, “Yo ya quiero terminar mi trabajo e irme de aquí.” Algunos que lo escucharon decir esto, dijeron que él estaba siendo malagradecido por el don de la vida. Pero el apóstol Pablo declaró virtualmente la misma cosa. El deseo constante de Pablo era estar con el Señor. Y,  amados,  es igual conmigo. Casi cada día yo le digo a Jesús, “Yo amo a mi familia y te agradezco por la vida. Pero no hay nada aquí que me satisface – ni familia, ni casas, tierras o riquezas. Nada aquí puede tocar mi necesidad. Este mundo es sólo como un espejismo. Mi anhelo es estar contigo, Señor, en la verdadera realidad”.

Yo les confieso que hay una cosa que yo temo más que cualquier otra cosa en mi vida: el pecado de la codicia. Cuán gran maldición este pecado es: el amor por las cosas de este mundo, la lujuria por mayores y mejores posesiones materiales.

La codicia ha esclavizado los corazones de muchos Cristianos. Las personas parecen no estar satisfechas nunca, y sus deudas aumentan. Los Americanos se han enloquecido en adquirir cosas. Ahora viven en una euforia de gasto que aún ha sorprendido a los expertos.

Jesús nos advirtió que no nos aferremos a las cosas de este mundo. Debemos darle gracias por sus bendiciones, y de dar generosamente para las necesidades de los pobres. Pero nunca debemos dejar que nada de este mundo nos robe el corazón. Debemos de estar dispuestos a perderlo todo y aún así regocijarnos en la fidelidad de Dios.

Dios no quiere que nos sintamos culpables por sus bendiciones que nos da, mientras no las consumamos todas en nosotros mismos y en nuestra familia, y lo acaparemos todo. Que el anhelo de nuestro corazón sea no por las cosas de este mundo, sino por estar en la presencia de Jesús – la verdadera realidad.

“Gracia y Paz”
(David Wilkerson)

LA COPA DE LA IRA DE DIOS



Mateo 26:39
“Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú”.

Había llegado la tan temida hora. El tiempo en que las tinieblas plenaban el panorama, ya de por si sombrío a causa de la traición. Ahí estaba Jesús, clamando al Padre para que pasase de El esa copa que debía beber horas después. Era una copa plena, rebosante con la ira de Dios a causa del pecado nuestro, una copa amarga que rompería por un breve tiempo con la comunión eterna que había mantenido Jesucristo con el Padre. Una copa que una vez bebida produciría el rompimiento total entre una época sin esperanza por causa del pecado que lo separaba, por otra donde la gracia y la misericordia seria derramada sobre la humanidad.

Una vez bebida esa copa puesta por el Padre delante del Cordero de Dios; que era su hijo quitaría todo el pecado del mundo, marcando la historia en antes y después de Cristo. Pero tamaña prueba la que se estaba cumpliendo en Jesús. La copa significaba para El poner su vida en recate de muchos. Cada sorbo de aquella copa significaría vejaciones, latigazos, oprobio, sufrimientos, heridas, clavos, corona de espinas y la más temible y maldita de las muertes; el ser crucificado como el más vil de los malhechores. Allí ante la mirada burlona de los romanos, ante los ojos escrutadores de los fariseos. Ante la huida cobarde de los discípulos y ante la negación de Pedro. He allí el trago más amargo de aquella copa.

Pero por sobre el ruego agónico de Jesús al Padre estaba la sumisión a la voluntad de Dios. Por sobre su resistencia como humano, estaba la misión divina. El conocía que el Padre era Todopoderoso para hacer pasar de El aquel agónico momento, pero también sabía que su más alta misión era beber no solo un sorbo de aquella copa, sino todo su contenido. Jesús sabía perfectamente que su sabor seria amargo, pero luego se convertiría en dulce miel; a diferencia del recordado rollo que comió el Profeta Ezequiel; dulce al paladar pero amargo en su vientre; la copa que bebía Jesús era amarga como la hiel y luego dulce plena de gloria. Era temporal, pero tendría una trascendencia eterna. Porque ningún hombre sobre la tierra podía beberla, nadie más que El. Solo el justo podía padecer por los injustos para luego presentárselo al Padre justificado por aquella copa.

Jesús a bebió toda la copa, nosotros los creyentes cuando mucho damos un pequeño sorbo a esa copa, si acaso dos o tres, pues no podríamos nunca beber más que eso. Podemos ser y somos coparticipes de muchos de sus sufrimientos pero el contenido de nuestra copa jamás se acerca en lo mas mínimo a la de Él. Su copa era única, la que el Padre había puesto a su Hijo para la salvación de su más amada obra, el beberla le traería oprobio, pero Jesucristo menosprecio el oprobio por el gozo puesto delante de Él. Una vez la hubo bebido, ascendió a los cielos y se sentó a la diestra de la Majestad del Padre.

Nuestro Señor Jesucristo, nos dijo que nosotros a la verdad también beberíamos de esa copa, porque tal como El, quien quiera vivir de manera santa padecerá persecución, así sea en nuestro entorno familiar, y persecución significa dolor, negarse a sí mismo, perder su vida en El, pero todo el que pierda su vida por El la ganara eternamente.

Como hijos de Dios y discípulos de Cristo, nos tocara en algún momento, en mayor o menor grado para unos y otros, beber de esa copa que El bebió. Sea uno, dos o tres sorbos; pero debemos beberla. Muchos sufren en el mundo sin tener esperanzas, nosotros sufrimos con plena certidumbre de su amor y misericordia, aun cuando andemos en valle de sombra de muerte no debemos temer mal alguno, porque he aquí El esta a nuestro lado hasta el fin. Hasta el fin de cada prueba, hasta el fin de cada dolor, hasta el fin de cada sorbo.

Cada trago que bebemos de la copa nos llevara de gloria en gloria y de poder en poder, si ya has bebido tres sorbos, entonces vela por si te viene el cuarto. Porque hay quien necesita más de tres sorbos para comprender y estar bien en El. Trago a trago llegaremos al Reino de los Cielos, allí no habrá más llanto ni dolor, porque en el cielo beberemos de otra copa, y será la Copa del Vino Nuevo, y el mismo Señor Jesucristo no solo la beberá con nosotros, sino que la servirá.

Mar 14:25 “De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios”.

“Gracia y Paz”

HOJAS ORNAMENTALES



La falsa devoción de las hojas de higuera y el falso avivamiento son las características de la iglesia de Laodicea de los tiempos finales. “Tú dices: Yo soy rico, estoy enriquecido y nada necesito (¿reconoce las hojas de higuera?).

Jesús nos llama a echar a un lado nuestras hojas ''Meramente Ornamentales'', hipócritas y de falsa justicia y que como el hijo pródigo- regresemos a casa y nos pongamos el manto real del Padre. Sólo entonces serán evidentes en nuestras vidas Los frutos del Espíritu: Amor, Gozo, Paz, Paciencia, Benignidad, Bondad, Fidelidad, Mansedumbre y Dominio propio (Gálatas 5:22-23).

En el reino de Dios no habrá personas que sean meramente árboles ornamentales. Todos deben dar frutos:

“por tanto os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros y será dado a gente que produzca los frutos de el’’ Mateo 21:43

“Todo pámpano que en mi no lleva fruto, lo quitara...’’ Juan 15:2

La hipocresía perjudica a la iglesia y nos hace daño a nosotros. Muchos hipócritas han estado actuando por tanto tiempo que ya se creen sus propias actuaciones. Tenemos una tendencia a moldear nuestras caras para ajustarlas a nuestras máscaras. Pero Dios desea que seamos honestos con otros y con nosotros mismos -israelitas espirituales donde no haya fraude ni engaño (1 Pedro 2:1; Apocalipsis 14:5). Esta es la levadura que Jesús señalo.

Lo que dice y hace Jesús es totalmente contrario a lo que dicen y hacen los religiosos!

La mayor necesidad del mundo es que existan hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos.

Jesús dice, “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8).

“El amor sea sin fingimiento…” (Romanos 12:9).

“Gracia y Paz”

EL JESÚS DE LA NUEVA ERA


Éxodo 20:4
“No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”.

Desde los artistas católicos de la edad media existen imágenes de un falso jesús, afeminado y con cabello largo. El movimiento de la Nueva era ahora ha adoptado esta imagen y propagan un jesús mundano que parece estrella de rock. Un jesús solo de “amor y paz” que no le importa si fumas, te haces un tatuaje o llevas el cabello largo como el. Algunos cristianos profetizan que nos están preparando con estas imágenes para un pseudo-jesús que llegara en los últimos tiempos, jugando el papel del falso profeta junto a la bestia, haciendo grandes señales y milagros y engañando a muchos. ¿Por qué será que nuestro Padre Celestial nos dio el segundo mandamiento?

Mateo 24:4-5
“Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán”.

“Gracia y Paz”