jueves, 28 de noviembre de 2013

ORACIÓN



Gracias Padre porque tu siempre tienes palabras de aliento y esperanza. Ayúdame a grabarlas en lo más profundo de mi corazón y de mi alma y a aplicarlas a mi vida en estos momentos difíciles por los que estoy pasando. Por fe yo te pido en este momento que tú seas mi buen Pastor, y que siempre estés a mi lado cuidándome y protegiéndome. En el nombre de Jesús, Amén.

¿TE PARECE QUE NO PUEDES MÁS?


Isaías 40:27-31
"¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán".

Cuando el camino a seguir es desconocido y todo lo que podemos ver es confusión; cuando las pruebas nos agotan física y mentalmente, cuando estamos tratando de “sobrevivir”, llegan a nosotros pensamientos de duda y de temor que muchas veces nos llenan de angustia y desesperación. ¿Cómo voy a salir de esta situación? ¿Seré liberado de esta carga algún día? ¿Habrá alguna solución a mi problema? A veces pensamos que a Dios no le interesa nuestra situación. Este era el sentir del pueblo de Israel en el pasaje de hoy. El pueblo de Judá se quejaba diciendo: “Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio”. Es decir: “Dios no ve nuestra aflicción mientras estamos sufriendo en el cautiverio. Él pasa por alto nuestra situación, y no se acuerda de nuestra angustia”. Hasta ese punto llegaba su abatimiento y su desánimo.

La respuesta de Dios al pueblo de Israel en aquellos tiempos está vigente para sus hijos en la actualidad: “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra?” Si Dios es el creador del universo todo cuanto existe está sometido a su dominio y control. Por tanto, no existe fuerza humana o espiritual que sea capaz de impedir que él lleve a buen término sus planes de paz y de bienestar para sus hijos, como promete en Jeremías 29:11. Cuando el camino es escabroso y oscuro y no sabemos hacia donde ir, si confiamos en Dios, él nos provee dirección, fortaleza y protección. Nuestra esperanza debe residir totalmente en el Dios todopoderoso, creador del Universo, para el cual no hay nada que sea difícil (Jeremías 32:27).
En el Salmo 23:4, David afirma: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”. La primera parte de esta expresión refleja el sentir de aquellos que están espiritualmente desanimados, esos que ya no encuentran en la vida ninguna esperanza, que sienten como si Dios estuviera muy lejos, y ven la muerte como la única solución a sus pesares. Pero cuando David dice: “No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo", lo hace con la absoluta seguridad de que aun en medio de la prueba, el dolor, la angustia, o cualquier situación por difícil que sea, Dios estará a su lado. Él estaba seguro de que el Señor nunca lo desampararía, pues confiaba en la promesa de Dios para sus hijos, como dijera a Josué cuando lo nombró líder del pueblo de Israel después de la muerte de Moisés: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé” (Josué 1:5).

Dice el pasaje de hoy que “los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”. Si tú has esperado en el Señor experimentarás esta fortaleza, pero si has permitido que las cargas se acumulen sobre ti y ahora son demasiado pesadas, también puedes aferrarte a la promesa del Salmo 55:22: “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará”. Y en el Nuevo Testamento encontramos a Jesús también ofreciéndonos ayuda y descanso: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).

Creamos de todo corazón estas promesas del Señor y aún en los tiempos de prueba, aún cuando nuestro camino se torne difícil, cuando ya no podamos más con nuestras cargas, sentiremos su mano poderosa fortaleciéndonos, dándonos descanso y guiándonos hacia la victoria.

ORACIÓN:
Gracias Padre porque tu siempre tienes palabras de aliento y esperanza. Ayúdame a grabarlas en lo más profundo de mi corazón y de mi alma y a aplicarlas a mi vida en estos momentos difíciles por los que estoy pasando. Por fe yo te pido en este momento que tú seas mi buen Pastor, y que siempre estés a mi lado cuidándome y protegiéndome. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

¿TIENES TU UN ESPÍRITU AGRADECIDO, O DICES “GRACIAS” SOLO CUANDO LAS COSAS SALEN COMO TU QUIERES?


Colosenses 2:6-8
“Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo”.

El significado del Día de Acción de Gracias ha cambiado con los años. El nombre fue dado originalmente a la festividad estadounidense para dar gracias a Dios por su protección y provisión. Sin embargo, más recientemente se ha convertido en sinónimo de comida, deporte y familia. En la mayoría de los hogares, Dios probablemente ni siquiera es mencionado. Pero, para los creyentes, la Acción de Gracias no es simplemente una celebración anual; es un estilo de vida. De hecho, el creyente debe caracterizarse por la gratitud.

El apóstol Pablo nos enseña cómo ser personas con una gratitud rebosante en cualquier circunstancia. El primer paso es valorar nuestra relación con Cristo. Él escogió a cada creyente antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4) y quiere que andemos en Él (Colosenses 2:6). Esto significa reconocer a Jesús como el Señor de nuestra vida, y confiar en que Él nos dará el poder para obedecer.

Debemos estar arraigados firmemente en el Señor mediante su Palabra, para ser como un árbol cuyas raíces son tan profundas que ni siquiera las tormentas pueden derribarlo. Con este fundamento, podemos ser edificados en Cristo y mostrar cada vez más su carácter mediante nuestra actitud, conducta y conversación. Por último, nuestra fe debe estar establecida firmemente. Así no seremos confundidos por filosofías mundanas.

¿Tienes tu un espíritu agradecido, o dices “gracias” solo cuando las cosas salen como tu quieres? La gratitud en todas las situaciones es posible cuando nos enfocamos en las verdades y las promesas de la Palabra de Dios.

“Gracia y Paz”

Meditación Diaria

miércoles, 27 de noviembre de 2013

HAY TANTO PORQUE ESTAR AGRADECIDO



1 Tesalonicenses 5:18
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”.

La gratitud por lo que Dios nos ha dado puede cambiar la perspectiva de nuestras vidas. Se puede decir que la acción de dar gracias es el lema de los que adoran a Dios y el aseguramiento de los que están concientes de ser amados por Dios.

Leemos en Salmos 111:1: “Alabaré a Jehová con todo el corazón”. Alabar y dar gracias es lo esencial para una vida feliz porque si no estamos agradecidos, no importará lo que tengamos, jamás estaremos satisfechos o felices.

Salmos 100:4 dice: “Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle bendecid su nombre”. 

Agradecer a Dios es otro privilegio que tenemos los hijos de Dios. No sólo debemos alabar a Dios y bendecir Su Santo Nombre, sino también debemos tener una actitud de humildad y reconocer Su bondad en un acto de acción de gracias.

La idea que nos expresa David en este Salmo, es que para entrar en una relación personal con el Rey, necesitamos ir más allá de Sus atrios. Para hacer esto, es necesario en primer lugar alabarle y bendecirle de una manera genuina y alegre y yendo un paso adelante es la intimidad en la cual entramos cuando damos gracias. 

Darle gracias a Dios es reconocer Su grandeza, Su poder, Su suficiencia; y nuestra debilidad. En realidad son muy pocos los que se vuelven a darle gracias a Dios, en comparación con aquellos que Le buscan solamente para hacer sus peticiones. 

Demos dar gracias a Dios hoy y siempre, pues este es un antídoto contra la depresión, la duda y la derrota. 

Oración:
Señor, Gracias por la vida que me das y por tu provisión. Reconozco tu grandeza, reconozco Tu poder. Señor sin Ti mi vida no tendría sentido, gracias porque todo lo que permites y haces en mi vida tiene propósito. Gracias porque en tus manos estoy sostenido, ayúdame en este paso por la vida a confiar más en Ti. Gracias porque en Ti soy salvo, sano y libre. Te amo Señor. En el nombre de Jesucristo. Amen. 

Colosenses 2:6-7
“Por tanto, de la manera que recibisteis al Señor Jesucristo, andad así en él, arraigados y sobreedificados en él, y consolidados en la fe, así como fuisteis enseñados, abundando en acciones de gracias”.

Durante esta época del año y siempre, que la acción de gracias resida en nuestros corazones al dar toda alabanza y gloria a Dios a través de Jesús, nuestro Redentor.


“Gracia y Paz”


Le invito a que visite la Pagina:

DI NO A LA PORNOGRAFIA



Jesús y el adulterio

MATEO 5:27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

“Gracia y Paz”

¿QUIEN TE GUSTA MÁS?


¿ERES PACIENTE CON LOS DEMÁS?



Efesios 4:1-3
“Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”.

Como hijos de Dios estamos llamados a demostrar paciencia en momentos de conflicto, pues Dios sabe que hay poder en la demostración de control. Nuestra tendencia natural es molestarnos cuando somos acusados injustamente, pero para reflejar a Cristo debemos:

Guarda silencio cuando seas atacado verbalmente. La ira de una persona puede alimentar la nuestra, y conducir a una discusión. En vez de eso, debemos dejar que esa persona diga lo que siente.

Escucha sin responder. Con nuestro silencio, puede que hagamos caso omiso al ataque verbal, pero debemos escuchar el malestar de la otra persona.

Orar por quien te ataque. Aunque no tengamos ganas de orar,  debemos hacer lo que Dios quisiera que hagamos.

Controla tus pensamientos. Debemos enfocarnos en Dios y en lo que Él piense de nosotros, no el conflicto.

Controla tus emociones. Debemos confiar en que el Espíritu Santo nos indicará la respuesta adecuada.

Esta listo para perdonar. Debemos ser pacientes cuando seamos tratados injustamente, y estar dispuestos a dejar ir nuestro dolor (2 Timoteo 2:24).

Di palabras de estímulo. Es bueno expresar aprecio cuando alguien trae una preocupación a nuestra atención —y pedir perdón si hemos cometido un error.

A nuestra naturaleza humana, estas cosas pueden parecer absurdas e inútiles, pero en realidad, es todo lo contrario. Hay un gran poder en la paciencia, pero son muy pocos quienes la practican bien.

Responder correctamente deja una huella en los no creyentes, quienes notarán algo en ti que ellos también necesitan.


“Gracia y Paz”

Meditación Diaria

ORACIÓN



Amante Padre celestial, por favor examina mi corazón y arranca de mí toda maldad y suciedad. Ayúdame a guardar tu palabra y a obedecerla cada día de mi vida, de manera que mi comportamiento glorifique tu santo nombre. En el nombre de Jesucristo, Amén.

¿CÓMO ESTÁ TU CORAZÓN DELANTE DE DIOS?



Salmo 139:23, 24
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno”.

Debido a nuestra naturaleza pecaminosa el corazón, básicamente, está lleno de maldad. La Biblia nos cuenta que después que Adán y Eva pecaron en el huerto del Edén, “comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas”. Y cuando ellos vieron que eran hermosas, escogieron para sí mujeres y las tomaron (Génesis 6:1-2). “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. Fue tanto el dolor al ver su creación corrompida que Dios pensó eliminarlos a todos de la faz de la tierra, y con ese fin planeó el gran diluvio. “Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová”, dice Génesis 6:8. Y a partir de él la raza humana continuó desarrollándose. Han transcurrido muchos siglos, pero aquel pecado original aun nos afecta profundamente. Por eso el profeta Jeremías dijo: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9).

Ahora bien, cuando el corazón es purificado por el poder del Espíritu Santo, puede revelarnos el mismo rostro de Dios. Así dijo Jesús en el Sermón del Monte: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8). El rey David conocía la importancia de tener un corazón limpio. Por eso en el pasaje de hoy él pide a Dios que examine su corazón y lo guíe en el camino eterno. De igual manera, cuando su hijo Salomón fue elegido para sucederle en el trono, David clamó a Dios de la siguiente manera: “Da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos” (1 Crónicas 29:19). Después Salomón escribió en Proverbios 4:23: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”.

En Mateo 6:21, Jesús dijo a sus discípulos: “Donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”. Si pudiéramos hacer una foto espiritual a nuestro corazón veríamos allí todas las cosas a las que damos prioridad en esta vida, aquellas que nos atraen, las que más disfrutamos y valoramos. Todos tenemos cosas que apreciamos mucho. Algunos pueden estimar objetos materiales, otros dan mucho valor a relaciones sentimentales y otros valoran actividades o experiencias. Cualquier cosa que atesoramos está directamente relacionada con nuestro corazón. O sea, lo que más valor tiene para nosotros es lo que más cerca está de nuestro corazón. Y de acuerdo al contenido de nuestro corazón así será la manera en que hablamos y como actuamos. Por eso Jesús dijo: “Porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34).

¿Qué podemos hacer para mantener un corazón limpio que agrade al Señor? La única manera de lograrlo es alimentándonos día tras día con la palabra de Dios. El salmista afirma en el Salmo 119:11: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Cuando dedicamos un tiempo cada día a leer la Biblia, a meditar en lo que hemos leído y a orar, el Espíritu Santo usa esta palabra para ministrar nuestros corazones, mientras nos va limpiando de todo aquello que desagrada a nuestro Padre celestial. Él es el único que puede librarnos de todos los astutos engaños del enemigo que ensucian el terreno de nuestros corazones. Por eso en Proverbios 23:26 Dios nos dice: “Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos”. Y en Ezequiel 36:26, el Señor declara por medio del profeta: “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne”.

Nuestra responsabilidad en todo este proceso es simplemente responder a la iniciativa de Dios y, al igual que David, decirle: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón... y guíame en el camino eterno”. Y entonces mantener una íntima comunión con él buscando su rostro día tras día y obedeciendo su palabra.

ORACIÓN:
Amante Padre celestial, por favor examina mi corazón y arranca de mí toda maldad y suciedad. Ayúdame a guardar tu palabra y a obedecerla cada día de mi vida, de manera que mi comportamiento glorifique tu santo nombre. En el nombre de Jesucristo, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

martes, 26 de noviembre de 2013

LA PACIENCIA DE DIOS



2 Pedro 3:9
“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”.

Lo más probable es que tu hayas escuchado el mensaje del evangelio varias veces antes de haber puesto tu fe en Cristo como Salvador personal. Pero, a veces, aunque conocemos la verdad, decidimos seguir con la vida que llevamos. ¿Por qué tolera el Señor este pecado?

Porque la paciencia es uno de los atributos de Dios; esto es evidente en su misericordia al refrenar el castigo de quienes están implicados en el pecado. La paciencia del Señor tiene un motivo y un propósito. Dios nos ama y espera pacientemente que cada uno de nosotros llegue a conocer como Salvador a su Hijo Jesucristo.

La segunda razón de la paciencia de Dios tiene que ver con nosotros, como creyentes. Él entiende nuestra carnalidad innata y las tendencias pecaminosas que resultan de ella. Por tanto, sabe que tenemos mucho que aprender después de llegar a la fe.

Sin embargo, muchas veces podemos abusar de la paciencia de Dios cuando deliberadamente lo malinterpretamos (Salmo 50:21). ¿Alguna vez has hecho algo que sabias que estaba mal y te sorprendió salir bien librado de la situación? Hay ocasiones cuando no sucede nada como resultado de un pecado en particular, y pensamos que Dios lo ha pasado por alto. Sin embargo, Dios es muy claro al decirnos que no podremos vivir en desobediencia sin sufrir las consecuencias (Gálatas 6:7).

¿Ahora mismo, Dios te ha traído convicción de algún pecado que has estado ignorando? Pues... ¡Confiésalo y reconócelo delante del Señor! ¡Arrepiéntete y apártate del pecado y dale gracias por su paciencia!


“Gracia y Paz”

Meditación Diaria

¿QUIERES SEGUIR A JESÚS?



Lucas 9:23-24
“Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará”.

En este pasaje se resume el desafío de la vida cristiana. Aquí Jesús establece los requisitos para aquellos que quieren seguirlo. Quizás el Maestro quiso ser absolutamente claro ante todos aquellos que se reunían a escucharlo, considerando que muchos de ellos serían movidos por la curiosidad, o tal vez buscando algún beneficio físico o material. Jesús se caracterizó siempre por hablar estrictamente la verdad sin dobleces o pretextos de ningún tipo. Esto hizo que muchos de aquellos que escuchaban sus enseñanzas se retiraran. Por ejemplo, en Juan 6:66-69 dice: “Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. Aún a los apóstoles que él mismo escogió les habló de esta manera, y Pedro, respondiendo en nombre de todos, reconoció que aun siendo difícil el camino a seguir, no existía una mejor alternativa que estar cerca del Hijo del Dios viviente.

¿Qué quiere decir Jesús con “Niéguese a sí mismo”? Todos conocemos la famosa negación de Pedro cuando dijo: “No conozco a ese hombre” (Mateo 26:72). Negarse a sí mismo es no conocerse a sí mismo, es ignorar la existencia de uno mismo. Es tratar al yo como si no existiera, lo cual es todo lo contrario a nuestra tendencia humana de tratarnos como si nuestro yo fuera lo más importante del mundo. Negarse a sí mismo significa decirse “no” en todo deseo que no esté de acuerdo a la palabra de Dios y decir “sí” al Señor. La vida de auto-negación es una vida de obediencia incondicional a Dios.

“Tome su cruz cada día” ¿Qué significa esto? Jesús sabía muy bien lo que significaba la crucifixión. El estaba perfectamente conciente del fin de su misión en este mundo, y estaba decidido a llevarla a cabo hasta el final. Decirle a alguien que debía estar dispuesto a tomar una cruz era decirle que debía estar dispuesto a ser humillado, maltratado e injuriado sin ninguna culpa. La cruz es símbolo de sacrificio en todos los aspectos. El verdadero cristiano debe estar dispuesto a abandonar su ambición personal para servir a Dios y su reino. En resumen, tomar nuestra cruz significa estar listos para enfrentar y soportar lo peor que pueda pasarnos en la vida por el privilegio de ser fieles a Cristo.

Jesús nunca llamó a la humanidad a hacer algo que él mismo no estuviera dispuesto a hacer. Esta es la característica del líder que motiva a sus seguidores. Él nunca ofreció un jardín de rosas, pero sí nos prometió victoria. En Juan 16:33 les dijo a sus discípulos: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Esta es la autoridad con que sólo puede hablar quien se enfrentó a la muerte en la cruz y venció de manera terminante y definitiva. Y después fue exaltado hasta lo sumo, dice Filipenses 2:9.

Seguir a Jesús implica sacrificio, cohibirse de los placeres que ofrece el mundo, rechazar los deseos de la carne, soportar las injusticias de este mundo, permanecer humildes en todas las circunstancias, obedecer la voluntad del Padre, servirle de alguna manera, y hasta dar la vida si fuera necesario. Ciertamente no es nada fácil, pero el resultado es la mayor victoria que un ser humano pueda disfrutar; es una vida abundante en todos los aspectos, llena de una paz y un gozo imposibles de describir cualesquiera sean las circunstancias; es contar con el amor, el cuidado, la protección y la provisión de un Padre amante y misericordioso, que es además omnisciente y todo poderoso.

Medita en esta enseñanza por unos minutos. Y entonces contesta esta pregunta: ¿Quieres tú seguir a Jesús?

ORACIÓN:
Bendito Dios, te suplico que me des la fuerza y el valor para negarme a mí mismo y tomar mi cruz cada día, sabiendo que esta es tu voluntad y que este camino me llevará a la victoria aquí en la tierra y al disfrute de la vida eterna contigo. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla


Le invito a que visite la Pagina:

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿ERES IRACUNDO?



Proverbios 15:18; 29:22
“El hombre iracundo promueve contiendas; Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla”; “El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca”.

¿Qué significa la palabra iracundo?: Propenso a la ira o dominado por ella. Propenso a irritarse.

En el original hebreo la palabra iracundo describe las siguientes cosas: calor, ardor, enojo, respirar fuerte, furia, indignación, ponzoña, veneno. Por su parte el griego nos dice que el iracundo es todo aquel que: llega al punto de encolerizarse y exasperarse con una pasión violenta alcanzando un aborrecimiento injustificado. Después de leer estas definiciones y significados, perfectamente podemos saber si somos o no hombres iracundos.

La Biblia nos dice lo siguiente sobre la persona iracunda:

En primer lugar, dice que el hombre iracundo promueve contiendas, es decir, que lo hace intencionalmente, y además, la ira lo gobierna, no tiene dominio propio sobre ella. Por lo que, es muy sabio apartarse de el. Pero el secreto para no ser un hombre iracundo está en tardar en airarse, es decir, tener dominio propio y mansedumbre, lo cual significa que tenemos fortaleza bajo control (Proverbios 15:18; 29:2).

En segundo lugar, dice que si nos juntamos o nos hacemos amigos del hombre iracundo, corremos el grave peligro de aprender todas sus mañas o malos hábitos, es decir, podrían fácilmente contaminarnos y hacer que nosotros mismos caigamos en la trampa, de la cual podría ser difícil escapar (Proverbios 22:24-25).

Fácilmente podemos identificar a un hombre iracundo, pero muchas veces se nos hace difícil identificar con cuánta facilidad nosotros mismos actuamos con ira. Si ese es nuestro comportamiento, necesitamos pedirle al Espíritu Santo que controle y gobierne nuestro temperamento, y rendir nuestra voluntad por completo a Él.

Pidamos que el Espíritu Santo nos ayude a identificar si somos iracundos. David pidió perdón a Dios por sus pecados, pero también pidió ser librado de los pecados que a él le eran ocultos, pero no estaban ocultos ante los ojos de Dios. Oremos como David oró: “Examíname oh Dios, y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame por la senda de rectitud”.

“Ser del sexo masculino es un asunto de nacimiento, pero ser hombre es un asunto de decisión”


“Gracia y Paz”

Le invito a que visite la Pagina:

7 ALIMENTOS PARA LIMPIAR EL HÍGADO NATURALMENTE



La manera principal en que tu cuerpo elimina las toxinas es a través del hígado, que desintoxica y limpia el cuerpo de forma continua filtrando de la sangre los venenos que entran a través del tracto digestivo, la piel y el sistema respiratorio. Pero cuando el hígado tiene un exceso de trabajo como resultado del estrés o la exposición excesiva a las toxinas, todo el sistema puede perder el equilibrio, y tu salud puede verse seriamente comprometida.

Dado que el hígado es también responsable de la producción de bilis, otra forma de desintoxicación que es metabólicamente necesaria para la descomposición y asimilación de las grasas y las proteínas de los alimentos, es sumamente importante que tu hígado se mantenga de forma adecuada. Sin un hígado que funcione bien, tu cuerpo será incapaz de limpiarse por sí mismo y absorber los nutrientes, lo que es una forma segura para perder la salud.

“Los miles de sistemas de enzimas que son responsables de prácticamente todas las actividades del cuerpo se construyen en el hígado”, escribe el Dr. Karl Maret, MD, de la importancia de la función dinámica hepática. “El buen funcionamiento de los ojos, el corazón, el cerebro, las gónadas, las articulaciones y los riñones, todos dependen de una buena actividad del hígado”.

“Si el hígado se deteriora, hay un deterioro de la función del cuerpo en general y un mayor estrés metabólico en la persona”.

Así que aquí tienes siete alimentos importantes que puedes incorporar a tu dieta para mantener un hígado sano:

El ajo contiene numerosos compuestos que contienen azufre que activan las enzimas hepáticas responsables de la eliminación de las toxinas del cuerpo. Junto con la cebolla, también contiene alicina y selenio, dos poderosos nutrientes que ayudan a proteger al hígado del daño tóxico, y ayudan en el proceso de desintoxicación.

El pomelo es rico en vitamina C natural y antioxidantes, dos productos para la limpieza del hígado de gran alcance. Al igual que el ajo, el pomelo contiene compuestos que estimulan la producción de enzimas para la desintoxicación del hígado. También contiene un compuesto flavonoide conocido como naringenina que hace que el hígado queme las grasas en lugar de almacenarlas.

El té verde contiene catequinas, un tipo de antioxidante vegetal que ha sido demostrado en estudios para elimina la acumulación de grasa en el hígado y promueven una función hepática adecuada. Esta bebida también protege el hígado contra las toxinas que de otro modo se acumulan y causan graves daños.

Los vegetales de hojas verdes como la calabaza amarga, rúcula, hojas de diente de león, espinaca, hojas de mostaza, y la achicoria también contienen numerosos compuestos de limpieza que neutralizan los metales pesados, que puede soportar en gran medida el hígado. Las verduras de hoja verde también eliminan los pesticidas y herbicidas del cuerpo, y estimulan la creación y el flujo de la bilis.

Los aguacates promueven activamente la salud del hígado al proteger contra una sobrecarga tóxica, y aumentando su poder de limpieza. Algunas investigaciones han demostrado que comer uno o dos aguacates a la semana en tan sólo 30 días puede reparar un hígado dañado.

Las nueces, contienen altos niveles de L-arginina, un aminoácido, el glutatión y ácidos grasos omega-3, que también ayudan a desintoxicar el hígado de las enfermedades causadas por el amoníaco. Las nueces también ayudan a oxigenar la sangre, y los extractos de sus cáscaras se utilizan con frecuencia en las fórmulas de limpieza del hígado.

La cúrcuma, uno de los alimentos más eficaces para mantener un hígado sano, se ha demostrado que protege activamente el hígado contra el daño tóxico, e incluso regenera las células dañadas del hígado. La cúrcuma también aumenta la producción natural de la bilis y mejora la función general de la vesícula biliar, otro órgano del cuerpo utilizado en su purificación.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).


“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M
La Buena Salud al alcance de Todos
Fuente: Una Vida Lucida

¿Te interesan mas temas de Salud? Te invito a que visites la Pagina:

DEJA QUE DIOS PELEE TUS BATALLAS



Éxodo 14:13-14
"Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos".

Cuando leemos el Antiguo Testamento vemos una y otra vez a Dios defendiendo y protegiendo a su pueblo de todos sus enemigos, y librándolos de situaciones humanamente imposibles de resolver. En el pasaje de hoy los israelitas, después de haber sido liberados de Egipto, se encontraban en una de estas situaciones. Frente a ellos la inmensidad del Mar Rojo y a sus espaldas los ejércitos del Faraón que se aproximaban en sus carros de guerra dispuestos a aniquilarlos. Fue entonces que Moisés les habló alentándolos por medio de su declaración de fe en el Dios todopoderoso, el cual respondió abriendo en dos las aguas para que los israelitas pasaran al otro lado, y cuando los soldados egipcios intentaron seguirlos las aguas se juntaron y todos ellos murieron. De una situación sin esperanza humana a la victoria total por el poder y la misericordia de Dios.

En 2 Crónicas capítulo 20, la Biblia nos narra que Josafat, rey de Judá, recibió la noticia de que ejércitos muy poderosos se acercaban con el fin de destruir a su pueblo. Inmediatamente Josafat declaró ayuno y oración en todo Judá, y comenzaron a clamar a Dios por ayuda. El Señor contestó a su pueblo por medio del profeta Jahaziel, el cual les dijo: “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios” (2 Crónicas 20:15). Y a continuación les dio algunas instrucciones: Ellos debían salir al día siguiente, temprano en la mañana y caminar en dirección a los enemigos. Es decir, solamente tendrían que confiar en Dios, estar quietos y no temer, “porque Jehová estará con vosotros”, les dijo el profeta. Así hicieron los israelitas al día siguiente, y dice la Biblia que los soldados enemigos comenzaron a pelear entre ellos, y “se mataron los unos a los otros” (v.22). Y de ellos no quedó ni uno solo. ¡Milagro de Dios! Y termina este capítulo de la siguiente manera: “Y el reino de Josafat tuvo paz, porque su Dios le dio paz por todas partes” (v.30).

Así como Dios defendió y trajo grandes victorias a su pueblo en el pasado, hoy también él quiere repetir esto en la vida de cada uno de sus hijos. Así prometió Jesús a sus discípulos antes de ascender al cielo: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). Como poderoso gigante se encuentra a nuestro lado dispuesto siempre a pelear por nosotros, si depositamos en él nuestra confianza. Sólo la fe en el Señor nos provee esa calidad de vida espiritual que se traduce en paz y tranquilidad, independientemente de la situación en que nos encontremos. Hoy tú puedes comenzar este nuevo día con la confianza de que si le entregas a Dios el mando para que pelee en favor tuyo, él obtendrá la victoria para ti, pues nuestro Señor es especialista en ganar batallas. La mayor de todas las batallas la ganó Jesucristo en la cruz del Calvario, venciendo la muerte y derrotando a Satanás y a todos sus demonios, los cuales ahora carecen de toda autoridad para hacer daño a un hijo de Dios.

Si tú has aceptado a Jesucristo como tu salvador esa victoria es tuya, pues él ocupó tu lugar en la cruz del Calvario. Así es que descansa tranquilamente, pues estás en las mejores manos. Simplemente echa sobre él tus preocupaciones, y deja que él se encargue del resto.

ORACIÓN:
Padre santo, toma el control y la dirección de mi vida, hazte cargo de mis batallas. Permíteme entender que es la única manera de obtener la victoria. En medio de mis tensiones dame la tranquilidad de tu Espíritu Santo y la seguridad de que tú estás peleando por mí. Te doy gracias en el nombre de Jesús. Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla


Le invito a que visite la Pagina: