lunes, 25 de noviembre de 2013

¿ERES IRACUNDO?



Proverbios 15:18; 29:22
“El hombre iracundo promueve contiendas; Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla”; “El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca”.

¿Qué significa la palabra iracundo?: Propenso a la ira o dominado por ella. Propenso a irritarse.

En el original hebreo la palabra iracundo describe las siguientes cosas: calor, ardor, enojo, respirar fuerte, furia, indignación, ponzoña, veneno. Por su parte el griego nos dice que el iracundo es todo aquel que: llega al punto de encolerizarse y exasperarse con una pasión violenta alcanzando un aborrecimiento injustificado. Después de leer estas definiciones y significados, perfectamente podemos saber si somos o no hombres iracundos.

La Biblia nos dice lo siguiente sobre la persona iracunda:

En primer lugar, dice que el hombre iracundo promueve contiendas, es decir, que lo hace intencionalmente, y además, la ira lo gobierna, no tiene dominio propio sobre ella. Por lo que, es muy sabio apartarse de el. Pero el secreto para no ser un hombre iracundo está en tardar en airarse, es decir, tener dominio propio y mansedumbre, lo cual significa que tenemos fortaleza bajo control (Proverbios 15:18; 29:2).

En segundo lugar, dice que si nos juntamos o nos hacemos amigos del hombre iracundo, corremos el grave peligro de aprender todas sus mañas o malos hábitos, es decir, podrían fácilmente contaminarnos y hacer que nosotros mismos caigamos en la trampa, de la cual podría ser difícil escapar (Proverbios 22:24-25).

Fácilmente podemos identificar a un hombre iracundo, pero muchas veces se nos hace difícil identificar con cuánta facilidad nosotros mismos actuamos con ira. Si ese es nuestro comportamiento, necesitamos pedirle al Espíritu Santo que controle y gobierne nuestro temperamento, y rendir nuestra voluntad por completo a Él.

Pidamos que el Espíritu Santo nos ayude a identificar si somos iracundos. David pidió perdón a Dios por sus pecados, pero también pidió ser librado de los pecados que a él le eran ocultos, pero no estaban ocultos ante los ojos de Dios. Oremos como David oró: “Examíname oh Dios, y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame por la senda de rectitud”.

“Ser del sexo masculino es un asunto de nacimiento, pero ser hombre es un asunto de decisión”


“Gracia y Paz”

Le invito a que visite la Pagina:

No hay comentarios:

Publicar un comentario