viernes, 5 de abril de 2013

“Jehová, él es nuestro Dios; Sus juicios en toda la tierra”.



1 Crónicas 16:14
“Jehová, él es nuestro Dios; Sus juicios en toda la tierra”.

No, Señor William Ernest Henley, tú no eres “el dueño de tu destino, ni el capitán de tu alma” como dices en tu poema Invictus. Ni tampoco soy yo o ningún otra persona. “Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos (Salmo 100:3).

Todo el instinto e inteligencia programado en nosotros y en todos los animales, insectos y criaturas que existen no es resultado de una explosión de una roca grande, millones de años en el pasado. Todo fue programado. Y donde hay un programa, hay un programador. “Inclínate a él porque él es tu señor”. Sus juicios están en toda la tierra, sean terremotos, diluvios, y tempestades, o buena salud, aumentos de sueldo, o hijos contentos y virtuosos. Honra a Dios honrando a su hijo que fue crucificado, sepultado, y que resucito de los muertos.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 3 de abril de 2013

ORACIÓN



Padre santo, reconozco y confieso delante de ti, que soy totalmente incapaz de correr mi carrera con éxito, si no es con el poder y la dirección de tu Santo Espíritu. Por favor capacítame para mantener mis ojos fijos en Jesús, imitándolo en todo y haciéndolo el Señor de mi vida. En su santo nombre te lo pido, Amén.

“Gracia y Paz”

EL ESPÍRITU DE JEZABEL (Primera Parte)



Hay una guerra muy antigua entre el espíritu de Elías y el espíritu de Jezabel. En esta guerra Elías representa la voz del cielo, la voz del arrepentimiento y el regreso a Dios. Jezabel, en el sentido opuesto, todo lo que busca es entorpecer y derrotar la labor del arrepentimiento. Su meta es silenciar el llamado profético.

Para una mejor comprensión del conflicto entre el espíritu de Elías y el de Jezabel, debemos entender a esos dos adversarios tal como nos los muestran las escrituras. Cada uno es la contrapartida del otro. Si Elías es valiente, Jezabel es descarada. Si Elías va en contra de todo mal, Jezabel va en contra de todo lo bueno. Si Elías habla con las palabras de Dios, Jezabel habla con base en el mundo de brujería y engaño.

Elías era el líder espiritual de la escuela de los profetas en Israel. Bajo su supervisión estaban los hijos de los profetas (literalmente cientos de videntes y de ministros profetas que proclamaban la palabra del Señor). Sin embargo, en esta guerra, Jezabel sistemáticamente asesinó a los siervos de Dios (1 Reyes 18:22). Hasta que llegó Elías como el último de los profetas y retó a los 450 profetas de Baal y a los 400 profetas de Asera a demostrar su poder: sus dioses contra el poder del Señor.

Estos 850 hombres eran falsos profetas, sacerdotes satánicos, que comían en la "mesa de Jezabel" (1 Reyes 18:19). Ellos eran los individuos más poderosos y demonizados que el reino de las tinieblas puede producir. El Rey Ahab, esposo de Jezabel envió un mensaje a todo Israel y la nación para que viniesen y presenciasen el conflicto existente entre el Señor y los dioses.

Los términos del reto fueron muy simples: cada uno debía poner un buey en el altar. Elías les dijo que: "... invocaran el nombre de su dios, y yo invocaré el nombre del Señor. ¡El que responda con fuego, ése es el Dios verdadero!" (1 Reyes 18:24). Seis horas más tarde los sacerdotes de lo oculto no podían aun producir fuego, pasaron doce horas y Elías comenzó a burlarse de ellos y les dijo "¡Griten más fuerte! les decía. Seguro que es un dios, pero tal vez esté meditando, o esté ocupado o de viaje. ¡A lo mejor se ha quedado dormido y hay que despertarlo!" (vs 27).

Justo antes de la noche Elías oró sobre su sacrificio y "En ese momento cayó el fuego del Señor y quemó el holocausto, la leña, las piedras y el suelo, y hasta lamió el agua de la zanja.  Cuando todo el pueblo vio esto, se postró y exclamó: « ¡El Señor es Dios, el Dios verdadero! »" (1 Reyes 18:38-39). Inmediatamente después de esta demostración del poder de Dios, Elías instruyó a los israelitas a reunir a los profetas de Baal y a ejecutarlos.

Podríamos suponer hasta ahora que Elías debió haber ido donde Jezabel y con la misma confianza y el mismo poder destruirla, pero no lo hizo.  Puede que le sorprenda lo que ocurrió, Elías  cae en una guerra espiritual. Jezabel en un ataque de ira soltó un flujo de sortilegios contra Elías que le abrumó, y cundió su alma y miedo y a tal punto que huyó.

¿Cómo es que un profeta tan poderos puede volverse y huir? La respuesta no es simple, y peor aun, la situación empeora. Después vemos a Elías sentado bajo un árbol de enebro, lamentándose que no era mejor que sus padres y rogando por su muerte (1 Reyes 19:4) ¿Qué presión abrumó a este gran hombre de Dios a tal forma que cayese preso de tanto miedo y desaliento? El espíritu de Jezabel.

Escuchen amados y comprendan. Cuando nos enfrentamos contra el principado de Jezabel, puede que podamos resistir la tentación y la brujería pero debemos protegernos del espíritu de desaliento y de miedo ya que puede que vengan contra nosotros y silencien nuestra oración.

Pero el drama continúa...

La guerra entre Elías y Jezabel continúa y ha estado en los eventos más importantes en la historia del hombre. Recuerde qué las escrituras hablan refiriéndose a Juan el Bautista como el que "debía venir antes del Señor  con el espíritu y el poder de Elías" (Lucas 1:17). Jesús dijo de Juan Bautista, "... él mismo es Elías, que debía venir" (Mateo 11:14, 17:11-13). Juan incluso tenía la apariencia de Elías.

Como Elías, Juan proclamó la necesidad de arrepentirse del pecado que veía. Específicamente la vida adultera del Rey Herodes y su esposa Herodias. Cuando Juan los confrontó Herodias lo encarceló (Marcos 6:17-19) ¿Quién estaba manipulando a Herodias y controlándole? De la misma manera como el espíritu de Elías ministraba a través de Juan, Jezabel tenía influencia en el mundo a través de Herodias.

Y así como Jezabel actuó contra Elías, Herodias actuó contra Juan. El miedo y el desaliento cubrieron la vida de este poderoso siervo de Dios, quien había visto descender al Espíritu Santo como una paloma sobre Jesús y quien escuchó la voz audible del Padre al referirse a su Amado Hijo. El único hombre que en vida ha tenido contacto directo con la Trinidad, ahora duda de su visión.

Por fin se presentó la oportunidad... Herodes dio un banquete" (Marcos 6:21).

"Oportunidad" es una palabra perfecta para describir el momento de este evento. Dado que esta era una guerra entre el espíritu de Elías y el de Jezabel, Herodias hizo que su hija danzara frente a Herodes, excitándole a tal punto que éste le prometió lo que ella quisiese. Y ella a petición de su madre demandó la cabeza de Juan el Bautista. ¿Por qué una degollación? Mediante la boca de Juan vino la palabra de Dios y esta era la mayor amenaza a este espíritu. Cortar la cabeza de Juan era silenciar su boca y eliminar su autoridad. De esta manera la confrontación eterna entre estos dos espíritus se detendría al menos temporalmente.

¡Elías viene!

Hace dos mil años, Jesús dijo que el ministerio de Elías no ha culminado, El prometió que "Sin duda Elías viene, y restaurará todas las cosas..." (Mateo 17:11). El profeta Malaquías también escribió, "Estoy por enviarles al profeta Elías antes que llegue el día del Señor, día grande y terrible" (Mal 4:5). El espíritu o la influencia de Elías de acuerdo a las escrituras harán que la humanidad fije su mirada ante el gran día del Señor.  Su propósito es que todas las cosas sean restauradas.

No obstante que el Señor ha usado el espíritu de Elías, mediante el Espíritu Santo, para darle la unción a Eliseo y luego a Juan el Bautista, el Señor está levantando una comunidad de profetas, hombres y mujeres llenos del Espíritu para preparar el camino del retorno de Cristo. Pero debemos tener en cuenta que Elías viene antes que Jesús pero también viene Jezabel.

O es que acaso ¿no has notado que en nuestra tierra abunda la idolatría y la hechicería? ¿No has escuchado su voz que rechaza la autoridad de Dios y exalta la rebelión con el feminismo? ¿No te has dado cuenta que ha inducido a que se comentan "inmoralidades sexuales" aun entre los "siervos de Dios"? (Apocalipsis 2:20). Ver la manifestación tan evidente de Jezabel nos confirma que el espíritu de Elías también está entre nosotros para conducir al arrepentimiento y preparar a que la gente se vuelva al Señor.

En el Antiguo Testamento vemos cómo Dios destruyó a Jezabel. Jehú, el recién coronado rey de Israel fue enviado por la Palabra del señor a través Eliseo, sucesor de Elías, para que se cumpla el juicio de Dios. Jehú y sus hombres llegaron con mucho furor ante Jezabel y se aceraron a él los reyes de Judá y de Israel y le preguntaron, "Jehú, ¿vienes en son de paz? ¿Cómo puede haber paz mientras haya tantas idolatrías y hechicerías de tu madre Jezabel? replicó Jehú (2 Reyes 9:21-22). Jehú mató a los dos reyes e inmediatamente se enfrentó a Jezabel. La palabra nos dice que cuando ella lo vio, ella se pintó los ojos y adornó su cabeza, y se situó en la ventana superior y le dijo: '¿Cómo estás, Zimri, asesino de tu señor?

El entonces levantó su faz hacia la ventana y le gritó: "¿Quién está de mi parte? ¿Quién?" Y dos o tres eunucos bajaron la vista mirándolo. Entonces les dijo: "¡Arrójenla de allí! Así lo hicieron, y su sangre salpicó la pared y a los caballos que la pisotearon" (2 Reyes 9:30-33).

Había algo en el espíritu de Jehú que hoy en día necesitamos en nuestra guerra contra Jezabel. Jehú no tuvo misericordia, no permitió ninguna clase de simpatía o compromiso con este espíritu demoníaco. Jehú la puso bajo sus pies. Y en la medida en que ella se desangraba y estaba próxima a su muerte, los caballos de Jehú la pisotearon.

Si bien es cierto que nuestro llamado no es a hacer demostraciones físicas, como lo hizo Jehú, no debemos ser tolerantes ante este espíritu. No debemos estar en paz, ni irnos a lamentar a la sombra de ningún árbol hasta que la influencia de este espíritu sea degollado. Debemos dejar de estar en la comodidad mientras sus hechicerías y brujerías están influyendo a tantos en nuestra tierra. Debemos rechazar de declarar una paz falsa basada en respeto y en el miedo, especialmente cuando el Espíritu de Dios nos está llamando a la ¡"Guerra"!

Es significante que los eunucos la derribaron. Algunos de los que leen este estudio han sido eunucos, esclavos de los espíritus malignos. Pero hoy Dios les está dando el privilegio de participar en el juicio eterno contra Jezabel. Derríbenlo. Póngase en la fila de Dios y deje que el juicio de Dios venga.

Recuerda, este espíritu maligno desea silenciar su autoridad espiritual callando su voz. Y en la medida que te libras de sus seducciones, debes aprender a hablar en contra de las influencias de Jezabel. Usa el nombre de Jesús para ordenar a este espíritu a alejarse de tus hijos, tu familia, de tu iglesia y de tu alma. ¡¡No dejes que te degolle, abre tu boca y ora en su contra!!

Hagamos esta oración: “Dios Eterno, alabado sea tu Santo Nombre por siempre. Te pedimos en el nombre de Cristo que liberes a los que se encuentran cautivos y esclavos del espíritu de Jezabel. Si es tu voluntad Señor, ordena a los eunucos que echen abajo las fortalezas de Jezabel para derribar las malignas fantasías e ideas de las mentes cautivas; libera a las almas de las ataduras en que se encuentran y fortalécenos para hacer Guerra Santa contra Jezabel, en el Nombre de tu amado hijo Jesús, Amen”.


“Gracia y Paz”
Verdades Bíblicas

martes, 2 de abril de 2013

CRISTIANOS ZERO… CRISTIANOS LIGHT…



Efesios 4:17-20
“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo.

“Gracia y Paz”
Reflexiones Cristianas

¿ESTÁS PROGRESANDO ESPIRITUALMENTE?



Hebreos 5:11-14
“Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”.

El autor de la carta a los Hebreos se dirige a un grupo de judíos que se habían convertido al cristianismo, pero no mostraban progreso en su crecimiento espiritual. Les dice que “después de tanto tiempo” debían haber sido ya lo suficientemente maduros como para enseñar a otros, sin embargo todavía era necesario enseñarles a ellos los fundamentos más básicos de la palabra de Dios. Eran como bebés lactantes necesitados de atención, y que no producían fruto espiritual. En el próximo versículo (Hebreos 6:1) les exhorta a que progresen en su crecimiento espiritual: “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección...”

La vida cristiana no es un evento. Es un proceso, es un recorrido que tiene un propósito. El deseo de Dios es que sus hijos sean conformes a la imagen de su Hijo Jesucristo, por lo tanto debemos estar creciendo, madurando y pareciéndonos más a Cristo cada día que pasa de nuestras vidas. Las etapas de nuestra vida espiritual van de la incredulidad a la conversión y progresivamente al servicio. Antes de la conversión no conocemos al Señor. Ya sea que hemos sido criados en un hogar cristiano o no, cada individuo tiene que tomar una decisión en su corazón de aceptar a Cristo como salvador o de rechazarlo. Una vez que hemos reconocido que somos pecadores, que hemos creído que Jesucristo es el Hijo de Dios y que resucitó de los muertos y hemos abierto nuestro corazón al Señor aceptando su sacrificio en la cruz, entonces somos salvos, es decir adoptados en la familia de Dios y herederos junto con Cristo. Así dice Gálatas 4:4-7: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo”.

Aquí comienza nuestro recorrido a través de la nueva vida a la que hemos sido llamados. Ahora, en lugar de vivir en nuestra propia fuerza, tenemos la opción de ser guiados por el Espíritu Santo quien viene a morar en nuestros corazones con el fin de llevar a cabo el proceso de santificación. Nuestra parte en este proceso es buscar el rostro del Señor en oración cada día, leer su palabra, meditar en ella y aplicarla en nuestro diario vivir. Sin duda encontraremos dificultades y problemas en este caminar, al igual que anteriormente. La diferencia estriba en que, si seguimos las instrucciones de la Palabra de Dios, el Señor usará esos inconvenientes y sufrimientos para madurarnos espiritualmente.

Si perseveras en la búsqueda diaria del Señor, el Espíritu Santo hará en tu vida su obra transformadora y experimentarás crecimiento espiritual. Entonces comenzarás a gozar de la inefable paz de Dios en medio de cualquier situación, adquirirás sabiduría y entendimiento espiritual lo cual te permitirá reconocer y rechazar las trampas del enemigo, y sentirás cada vez más un profundo deseo de disfrutar de la compañía de tu Padre celestial y de agradarle en todo lo que hagas. Estas son señales evidentes de crecimiento espiritual. Así lo expresa el autor de esta carta en el pasaje de hoy al referirse a “los que han alcanzado madurez”, de los cuales dice que “por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me capacites por medio de tu Santo Espíritu para que yo pueda continuar mi crecimiento espiritual, y sea yo un testimonio que glorifique tu nombre. Por Cristo Jesús te lo pido, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

..."SIN PALABRAS"...



Es impresionante.... Verdad?... Pues algo muy parecido, mucha gente esta haciendo con sus hijos!!!; he aquí algunos ejemplos:

Si un niño vive criticado aprende a condenar.
Si un niño vive con hostilidad aprende a pelear.
Si un niño vive avergonzado aprende a sentirse culpable.
Si un niño vive en tolerancia aprende a ser tolerante.
Si un niño vive con estimulo aprende a confiar.
Si un niño vive apreciado aprende a apreciar.
Si un niño vive en equidad aprende a ser justo.
Si un niño vive con seguridad aprende a tener fé.
Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de el…. !
(Proverbios 22:6)

“Gracia y Paz”
Para Meditar y Compartir

ORACIÓN


Padre santo, te ruego me capacites por medio de tu Santo Espíritu para que yo pueda continuar mi crecimiento espiritual, y sea yo un testimonio que glorifique tu nombre. Por Cristo Jesús te lo pido, Amén. 

"Gracia y Paz"

lunes, 1 de abril de 2013

EL PROPÓSITO DE NUESTRA ADORACIÓN



Romanos 1:21—2:4
“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”.

Dios nos creó para adorarlo a Él. Puesto que fuimos hechos con este propósito, adoraremos algo, incluso si decidimos adorar algo que no sea el Creador. Podemos llegar a dedicar nuestras vidas al dinero, la fama, la popularidad, la inmoralidad, o a alguna otra cosa que pueda convertirse en un dios falso. Pero no importa cuántas cosas terrenales intentemos adorar, ninguna de ellas nos podrá satisfacer como el Dios vivo.

En Romanos 1, el apóstol Pablo ilustra este punto en términos de un pecado particular: la perversión sexual. Usted puede pensar que no está pecando si esta iniquidad no forma parte de su vida, pero cualquier indulgencia pecaminosa -ya sea con acciones o actitudes- que tenga prioridad sobre la adoración al Señor, es mala y destructiva. A menos que dejemos que el Señor Jesús nos salve de nuestra naturaleza egoísta, seguiremos descendiendo y cayendo en la depravación.

Al actuar como si Dios no existiera, excluyéndolo de nuestra vida, perdemos de vista el propósito de nuestra existencia. Al pasar por alto el hecho de que Él quiere relacionarse de manera personal con nosotros, estamos rechazando el regalo de su gracia y deshonrándolo. Sin Él, nuestra manera de pensar se vuelve cada vez más vana, llevándonos a elegir sustitutos falsos al tratar de llenar el vacío que solo Dios puede llenar.

Negar a Cristo su legítimo lugar como Señor de nuestra vida, provocará finalmente a la ira de Dios. Pero el Señor, por su gran amor a toda la humanidad, no quiere que nadie pase la eternidad sin Él (2 Pedro 3:9). Por tanto, sigue ofreciéndonos “las riquezas de su benignidad, paciencia y nobleza” y llamándonos al arrepentimiento.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

NUESTRO DIOS ES TIERNO Y MISERICORDIOSO Y SANA A LOS QUEBRANTADOS



Salmos 147:3
“El sana á los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas”.

Dios mira a los orgullosos de una distancia; no se acerca a ellos; Pero se compadece de los humildes. Antes de entrar en nuestras vidas y salvarnos de los pecados, Él nos enseña que somos pecadores, y que tenemos completa necesidad de limpieza y purificación. El Espíritu Santo nos enseña que somos malos y equivocados, y que nosotros merecíamos el castigo que Cristo sufrió en la cruz.

¿Tienes un corazón roto? Dios te dará un corazón nuevo. ¿Lamentas los años perdidos? Dios restaurará los años malgastados. ¿Sufres al darte cuenta que tu vida ha sido inútil y sin valor? Nuestro Dios, lleno de gracia y misericordia, verá tu tristeza, tu arrepentimiento, y tus lágrimas, y se cumplirán en tu vida las promesas de nuestro versículo de hoy: “El sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas” (Salmo 147:3).

Nuestro Dios es tierno y misericordioso y sanará a los quebrantados. En tu vida Cristiana cuando estás apenado y sufriendo por la pérdida de alguien que quieres, o tienes cualquier clase de pérdida o dolor, Dios te mandará El Consolador, El Espíritu Santo para darte paz y consuelo en tus aflicciones.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

domingo, 31 de marzo de 2013

FALSA DOCTRINA DE LA PROSPERIDAD



2 Pedro 2:3
“y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas…”

¿Por que hay tantas personas que concurren a “iglesias” donde se enseña la doctrina de la prosperidad y en ella ven resultados en su vida?

Simple, porque en estos lugares se aplican las mismas técnicas que en las empresas multinacionales para capacitar a su personal y obtener mejor rendimiento: ventas y éxito, como consecuencia de esta técnica llamada "Coaching".

En estas iglesias se le "motiva" a las personas a enfocarse en su vida, sus proyectos, sus sueños, etc. y constantemente la enseñanza se basa en solo palabras motivacionales: "tu puedes", "Dios te quiere dar", "tu eres un campeón", tu serás grande", "tu serás rico", etc. y se omite todo lo negativo o que pueda afectar la estabilidad emocional de la persona.

Es un "evangelio" enfocado en las necesidades de las personas, un "evangelio" centrado en el hombre... el pastor o predicador tiene que estar constantemente emitiendo positivismo, la persona tiene que salir de la reunión con sus oídos llenos de lo que vino a escuchar: "Que Dios la quiere bendecir", "que ya falta poco para que su sueño se realice", "que ella va a vencer", etc.

Es por esa razón que si este tipo de persona falta a 2 o 3 reuniones ya se siente “mal” (no porque se hayan alejado de Dios) sino porque dejo de recibir ese mensaje "positivista", y como la hacen vivir como en un "sueño mágico y perfecto", cuando se encuentra con la realidad de la vida, las dificultades, los problemas, y es entonces cuando aflora y queda en evidencia que su vida depende de que constantemente le estén levantando el "ego".

¿Que es el coaching? Según John Whitmore en su libro “Coaching”, uno de los padres del Coaching, Timothy Gallwey, fue el que empezó a referirse a que “El coaching consiste en liberar el POTENCIAL de las personas, para que puedan llevar su rendimiento al máximo. Consiste en ayudarlas a aprender en lugar de enseñarles”.

El concepto de coaching se originó en el deporte, de ahí la palabra coach o entrenador. En la práctica mucha gente lo asocia al entrenamiento, pero en este caso el coach desarrolla más un papel de acompañante. La tarea del coach no es la de resolver problemas, enseñar, asesorar, instruir o transmitir conocimientos; consiste en ser una caja de resonancia, un facilitador, un catalizador de la conciencia.

Por todo ello podemos decir, que el Coaching es un proceso de cambio, de mejora, en el que un coachee o cliente, busca un coach para que le acompañe en ese proceso a modo de espejo, de facilitador pero en ningún caso dándole consejos o soluciones. Es el propio cliente el que busca las soluciones dentro de sí mismo. Esas iglesias dicen: nosotros no damos pescado a las personas, sino les enseñamos a pescar.

Como ya lo dijimos el término “coaching” en principio se asocia al tema deportivo y muchas personas equipararan un “Coach” con un “entrenador deportivo”. Sin embargo, entrenarse es practicar y desarrollar hábitos apropiados; esto es fundamental en el deporte y en la mayoría de las funciones profesionales. Ahora bien, lo que hace falta para progresar, no son solamente más hábitos y mera variabilidad, sino más habilidad, flexibilidad y capacidad de elección. En términos sencillos, el coaching sirve para ayudarte a conseguir lo mejor de lo que haces o de lo que deseas hacer, utilizando todas tus habilidades y recursos para ello.

Para avanzar en la vida, bien profesional o personalmente, no es lo que sabemos lo que cuenta, sino lo que hacemos con lo que sabemos y aquí es donde la figura de un Coach puede aportar muchísimo, pues, en lugar de centrarse en lo que no sabes, trabajará contigo para que apliques lo que ya sabes, lo pongas en acción e identifiques que más te hace falta para alcanzar tus objetivos o mejorar en algún aspecto".

En el proceso de coaching se parte de la premisa de que el coachee (quien recibe el coaching) es la persona misma que cuenta con la mayor y mejor información para resolver las situaciones a las que se enfrenta. En vez de enseñar, el entrenador facilita al pupilo a que aprenda de sí mismo. En este sentido, el proceso requiere básicamente de los siguientes pasos:

Observar. La observación será fundamental para que el entrenado encuentre soluciones. A través del posicionamiento en nuevos puntos de vista, y la observación de los paradigmas, creencias y conductas que se practican, el individuo podrá elegir entre nuevas alternativas que le apoyen a construir los resultados que busca.

Toma de conciencia. La observación permite la toma de conciencia, básicamente acerca de nuestro poder de elección. El entrenador centrará al pupilo en las elecciones que toma y las consecuencias que ellas crean, brindándole herramientas específicas para elegir con mayor efectividad y elegir conscientemente.

Determinación de objetivos. Es esencial para todo proceso de coaching, el contar con objetivos claramente definidos. Este será el paso crucial hacia la obtención de los mismos y servirá de guía para la toma de decisiones y acciones.

Actuar. Una vez reunida toda la información, hay que actuar de una forma sostenida en el tiempo. El entrenador acompañará de cerca este proceso superando las dificultades que suelen aparecer en la puesta en práctica.

Medir. En todo momento es imprescindible comprobar si nos acercamos o nos alejamos del objetivo marcado. Esto permitirá tomar acciones correctivas y así contribuir a la obtención de los logros buscados.

Acción comprometida. Todo proceso de coaching concluye con una acción comprometida alineada con el plan de acción establecida previamente entre el entrenador y el cliente. Motivar lo máximo posible a los oyentes.

A continuación un video que  muestra como estos "pastores" utilizan esta técnica



“Gracia y Paz”
Tiempos de Apostasía

¿QUÉ SIGNIFICA LA CRUZ?



Colosenses 2:13-15
“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz".

En estos días recordamos el evento de mayor importancia en toda la historia del Cristianismo: la muerte de Jesús en la cruz del Calvario y su resurrección tres días después. Millones y millones de personas en todas partes del mundo, incrédulos o practicantes de otras religiones, ignoran la extraordinaria importancia de este acontecimiento. Pero, ¿qué significa para nosotros los cristianos el enorme sacrificio de Jesús? Esta fue la etapa final del plan de Dios para la salvación de la humanidad. Según nos dice este pasaje, Jesucristo logró varias cosas en la cruz del Calvario:

Primero: Pagó con su sangre por todos nuestros pecados, levantándonos de la muerte en que nos encontrábamos, y nos dio vida eterna. Correspondía a cada uno de nosotros hacer ese pago puesto que todos, sin excepción, somos pecadores. Así dice Romanos 3:23: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios". Además Romanos 6:23a dice que "la paga del pecado es muerte...” Es decir, como todos somos pecadores, todos merecemos la muerte eterna. Pero Dios, como un precioso regalo, ofreció a su Hijo con el fin de que en lugar de condenación tuviésemos vida eterna. Así concluye Romanos 6:23b: “…mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.

Segundo: Dejó sin efecto el castigo que merecíamos por esos pecados, anulando el acta que declaraba nuestra muerte y clavándola en la cruz. El apóstol Pablo utiliza esta alegoría refiriéndose a una nota o documento firmado a mano por un deudor que reconoce la deuda. Algo similar a lo que llamamos “pagaré”. El sacrificio de Jesús anuló nuestra deuda y con ello eliminó la sentencia que pesaba sobre nosotros.

Tercero: Despojó a los principados y a las potestades. La palabra griega usada en el original se aplica al despojo de las armas y armaduras de un enemigo derrotado. En el Calvario, los principados y las potestades, los líderes y autoridades del ejército y del reino de Satanás fueron despojados de sus armas y de su autoridad, de manera que ahora no tienen ningún poder para derrotar a quienes han creído y aceptado el sacrificio de Cristo.

Pero eso no es todo; Pablo escribe que “los exhibió públicamente”. En aquellos tiempos, cuando un general romano volvía victorioso de una gran conquista, con frecuencia llevaba a cabo un desfile triunfal. El vencedor y su ejército desfilaban por las calles bordeadas por millares de personas que les aclamaban. Mientras los músicos tocaban sus instrumentos, carros y soldados transportaban los tesoros tomados al monarca vencido, y éste y sus generales eran conducidos encadenados, y su vergüenza era expuesta públicamente. Esto hizo Jesús con el diablo y sus demonios, “triunfando sobre ellos en la cruz”. El triunfo de Jesús en el Monte Calvario fue completo y terminante. No debe haber la más mínima duda al respecto.

En el plan de Dios, la cruz dejó de ser un instrumento de tortura y vergüenza para convertirse en su mayor victoria, y como Jesús ocupó nuestro lugar allí en la cruz es, por lo tanto, también nuestra victoria. Con la resurrección culminó la fase final del plan de salvación de Dios para un mundo que le había dado la espalda, según lo expresa la Biblia en Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

Si has creído en Jesucristo como tu Salvador personal, hoy puedes meditar en la cruz del Calvario sintiendo un profundo agradecimiento hacia él por lo que hizo por ti. Si aun no lo has hecho, y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, confiesa con tu boca que Jesús es el Señor e invítale a entrar en tu vida. Entonces serás salvo, dice la Biblia en Romanos 10:9-10.

ORACIÓN
Padre celestial, gracias infinitas te doy por haber enviado a tu Hijo, a morir en la cruz por mí. Gracias por su resurrección. Ayúdame a corresponder con mi obediencia a ese acto magnánimo de amor y misericordia. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

25 COSAS POR LAS CUALES TIENES SOBREPESO Y QUÉ PUEDES CAMBIAR FÁCILMENTE.



Si has comenzado una rutina de ejercicios y estás eligiendo alimentos más sanos, muchas veces no puedes perder el sobrepeso de la manera que esperabas. Si bien hay un montón de otros logros saludables para celebrar, te preguntas qué será lo que no funciona. Una o varias de estas 25 cosas son culpables de que tu objetivo de pérdida de sobrepeso no resulte como tu quieres.

1. Comer en exceso alimentos saludables

Nueces, aguacate, pasta de trigo integral, aceite de oliva y chocolate negro son todos naturales y sanos, pero no están desprovistos de calorías. Aún hay que ver lo mucho que comemos de las cosas buenas. Por ejemplo, el aguacate ofrece muchos beneficios para la salud,  pero una fruta entera tiene aproximadamente más de 200 calorías. Averigua cuáles son los tamaños ideales de las porciones de tus alimentos saludables de acuerdo a tu dieta.

2. No desayunar.

Saltarse el desayuno puede parecer una buena manera de ahorrar calorías, pero en realidad tu cuerpo va a retener la grasa, ya que "piensa" que se está muriendo de hambre. Ten en cuenta que las personas que desayunan regularmente pierden más peso, así que asegúrate de tomar el desayuno cada mañana para poner en marcha tu metabolismo. No te limites a consumir escasamente, incluye la proteína para que tengas la energía sostenible y la fibra que te llenará durante horas.

3. Controlar las porciones.

Cuando se trata de una dieta equilibrada, sabemos que el control de las porciones es una de las claves del éxito. Mantén las tazas de medir y cucharas a la mano para asegurarte de que los tamaños de las porciones son adecuadas, y aprende a darle a tu cuerpo la señal de "estoy lleno" con el fin de ayudarte a soltar el tenedor cuando sea el momento adecuado y seguir adelante con tu día.

4. Comer de pie

Comer de pie en la nevera o sobre la mesada no es ahorrar tiempo y energía y puede llevar a comer sin sentido. Lo mejor es designar tiempo para refrigerios y comidas que se diferencian de otras actividades.

5. No dormir lo suficiente.

Usando el tiempo para los entrenamientos puede significar menos tiempo para dormir, pero es importante obtener suficiente horas de sueño, si estás tratando de perder peso, necesitas energía extra para continuar con tu rutina de ejercicios, y escatimar sueño puede afectar la capacidad del cuerpo de controlar su apetito: no dormir lo suficiente estimula las hormonas del apetito.

 6. Excederse en alimentos bajos en grasa.

Apostar por los alimentos con un contenido calórico inferior puede ser engañoso, ya que muchas veces están llenos de sodio extra, azúcar o aditivos químicos para compensar los ingredientes que la compañía ha eliminado o disminuido. No sólo son estas versiones ligeras menos nutritivas, sino que también terminan resultando "más ligeras", lo que conduce a comer más. Probablemente vas a terminar consumiendo más calorías de esta manera que comiendo algo con grasa normal.

7. No consumes suficientes verduras.

Comer cinco a siete porciones de frutas y verduras al día es importante para todos, pero los que  hacen dieta tienen más probabilidades de perder y mantener el peso, ya que una dieta rica en alimentos de origen vegetal ofrece una mayor variedad de nutrientes con menos calorías y toda la fibra que mantiene el cuerpo sintiéndose satisfecho por más tiempo.

8. Creer que pasear a tu perro es suficiente actividad.

Un paseo de 15 minutos es mejor que nada, pero no esperes a ver dramáticas pérdidas de peso. Hay que hacer por lo menos 30 minutos diarios de ejercicio para hacer bombear al corazón. Los ejercicios para quemar grasa y calorías incluyen correr, spinning, entrenamiento de intervalos, el senderismo y el entrenamiento en circuito.

9. No cortar la comida.

Algo tan simple como cortar hasta la cena puede ser de ayuda para evitar los problemas de comer en exceso. Cortar los alimentos en trozos pequeños puede parecer un poco infantil, pero los estudios demuestran que los seres humanos encuentran las porciones más pequeñas más satisfactorias y, como resultado, están satisfechos con menos.

10. Beber sodas y refrescos.

El refresco no ofrece ningún beneficio nutricional y seguir bebiendo está saboteando tus metas de pérdida de peso (incluso si sólo bebes soda de dieta). Los estudios han demostrado que las personas que tomaban dos refrescos de dieta por día o más tenían cinturas que eran 500 por ciento mayor que los no bebedores .

11. Tu pareja no está en el mismo camino saludable.

Si tu pareja está en una trayectoria similar puede ser de gran ayuda para tus objetivos de perder peso, pero si tu pareja no está a bordo, puede resultar este como uno de los factores más negativos para con tus objetivos e incluso tus intentos de modificar tu estilo de vida. No puedes esperar a perder peso si tu marido constantemente sugiere pedir comidas para llevar, quiere ir a tomar un helado, o te alienta a dormir en vez de ir al gimnasio. La comunicación y apoyo son esenciales en este estilo de vida y es un gran primer paso en la búsqueda de compromisos y responsabilidades (para los dos).

12. Ser adicto a los condimentos y aderezos.

Una ensalada es una de las más saludables comidas que puedas comer, pero cuando lo acompañas con trocitos de tocino, queso de cabra, nueces, frutos secos y aderezo ranch, puedes duplicar la cantidad de calorías en un instante. Debes ser consciente de la cantidad de calorías extras que añades a tu ensalada.

13. No beber agua.

Además de mantenerte hidratado, beber agua regularmente, de acuerdo con estudios recientes, puede ayudar a perder peso. Beber agua antes de las comidas ayuda a fomentar el control de porciones y comer alimentos que contienen una gran cantidad de agua (como frutas y verduras) te llenará más rápido, haciendo que comas menos. Un pequeño estudio encontró que incluso el agua fresca para beber puede acelerar el metabolismo y desalentar a los antojos de bebidas azucaradas como las gaseosas y jugos.

14. No tener tiempo para divertirte.

Dado que el estrés está demostrado que causa aumento de peso mediante la activación del cuerpo para comer más (especialmente alimentos altos en azúcar y grasa) asegúrate de tener tiempo para relajarte y descansar. Y es una ventaja añadida que las actividades divertidas para muchos (como el baile, las caminatas, o salir a correr) ya son naturales quemadores de calorías.

15. Estás a dieta. Bueno, algo así...

Si estás en un plan de dieta y ejercicio, no se puede hacer con poco entusiasmo y esperar a ver los resultados. Mantente comprometido con tu plan, y si no te sientes motivado, recuerda qué fue lo que te motivó a comenzar y escríbelo, recorta la hoja y pégala en un lugar donde puedas verlo muchas veces al día.

16. Salir a comer y muchos festejos.

Salir a tu restaurante favorito es una gran manera de relajarte, pero esto conlleva generalmente una gran comida completa con aperitivos, bebidas, alimentos fritos y postres. La cantidad de calorías también son un misterio, ya que muchos alimentos no están etiquetados. Si no quieres renunciar a tus salidas nocturnas, prueba a dividir una comida con un amigo, opciones de compra saludables como ensaladas, y el agua en lugar de vino.

17. No mantener un diario de alimentos

Escribir lo que comes es una forma esencial para controlar la ingesta calórica diaria. ¿No piensas que vale la pena el esfuerzo? Un estudio de la revista Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics encuestó a 123 mujeres y encontró que aquellos que fueron los más exitosos en la pérdida de peso supervisaron su ingesta de alimentos llevando un diario.

18. Hacer ejercicio con el estómago vacío.

Si regularmente haces ejercicio sin comer primero, deberías reconsiderar: cuando haces ejercicio con el estómago vacío, la investigación muestra que las calorías quemadas provienen del músculo, no de la grasa. Comer no sólo va a abastecer de combustible tu cuerpo, también ayuda a evitar la pérdida muscular tendrás más energía para tu entrenamiento.

19. Mucha cinta y poco fortalecimiento muscular.

Si vives en la cinta, pero nunca levantas una libra, entonces estás perdiendo una de las piezas más importantes del rompecabezas de fitness. El entrenamiento con pesas no sólo previene lesiones mediante el fortalecimiento de las articulaciones, sino que también aumenta la masa muscular y aumenta la tasa metabólica. Bonus: gracias a un metabolismo acelerado, seguirás quemando calorías incluso después de haberte quitado tus zapatillas de deporte.

20. Comer sin pensar.

Alinear la hora de comer con una pantalla como la computadora o el televisor puede afectar tus objetivos de pérdida de peso. Designar un momento especial para las comidas sin distracciones te ayudará a conectar con la comida y, como resultado, comer menos. A veces las personas no se dan cuenta de lo mucho que están comiendo cuando tu mente está en otra parte.

21. Usar ropas que son demasiado grandes.

Las ropas holgadas son cómodas, pero cubren el cuerpo y le permiten olvidarse de lo que parece, y esto puede trabajar en contra de tu motivación de ir gimnasio. En su lugar, optar por la ropa que tiene una silueta más apta para ayudar a darle un sentido a tu imagen corporal. O, mejor aún, empezar el día con tu equipo deportivo para inspirarte a hacer algo activo.

22. No comer lo suficiente.

Morir de hambre para ahorrar calorías para más tarde. No sólo va a estropear tu metabolismo también resultará contraproducente porque a la hora de la cena, esa sensación hambrienta, probablemente provoque que comas más de lo que sería si no te hubieras ahorrado la comida anterior. No sólo morirse de hambre no es sostenible para la pérdida de peso, sino también, limitándote a pequeñas porciones puede conducir a exceso de bocadillos entre comidas.

23. Omitir grupos enteros de alimentos.

Renunciar a grupos enteros de alimentos puede llevar a una deficiencia nutricional. En vez de, por ejemplo, la eliminación de todos los carbohidratos, te puedes centrar en los granos enteros y monitorear el control de las porciones.

24. Nunca disfrutas.

En una dieta saludable, comer un poco de papas fritas a la francesa o un pedazo de pastel de chocolate de vez en vez no va a arruinar tus objetivos de peso. Un estudio encontró que una variación diaria de hasta 600 calorías no se reflejará en su cintura, siempre y cuando mantenga una dieta saludable a largo plazo y un estilo de vida sano.

25. Comer poco saludable después del entrenamiento.

Una merienda después del entrenamiento es sólo eso, una merienda. Y a menos que sea la hora de comer, lo que come después de un entrenamiento promedio debe ser de alrededor de 150 calorías. Puesto que los alimentos saludables como frutas secas pueden ser altos en calorías, se debe controlar la cantidad y evitar los puntos anteriores al comer sin pensar.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“…dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:11-12).

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6),


“Gracia y Paz”
La Buena Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Vida Lúcida

¡HA RESUCITADO!



Marcos 16:6
“No os asustéis; buscáis a Jesús Nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron”.

A lo largo de la historia, se han oído grandes proclamas declarando acontecimientos cruciales. Sin embargo, ninguna de aquellas ha sido tan transcendental, emotiva y jubilosa como la que expresa el autor del Evangelio de Marcos, cuando exclama: ¡Ha resucitado! He aquí el estruendoso grito de victoria que el Evangelio ha extendido por todas las partes de la tierra. En efecto, el mensaje de la cruz es al mismo tiempo, el mensaje de la resurrección (Hechos 1:22; 2:32).

La resurrección de Jesucristo constituye junto con la ascensión – que es su complemento – el sello de la aprobación del Padre sobre las afirmaciones y la obra expiatoria de su Hijo. Estos fueron los dos acontecimientos que pusieron fin a la vida terrenal del Salvador, que transformaron en exaltación su estado de humillación (Filipenses 2:5-11), y que marcaron el inicio de Su ministerio celestial. Por lo tanto, la resurrección de Cristo es el milagro más grande reseñado en la Biblia y en la historia.

Los cuatro evangelistas se esfuerzan por demostrar que Jesús resucitó corporalmente, que no era un fantasma y que era el mismo Cristo que había vivido en la tierra. Cuando analizamos la sección que trata de la pasión, especialmente en el libro de Marcos, nos damos cuenta de que a diferencia de otros períodos de la vida de Jesús, el evangelista narra esos días en un orden cronológico esmerado.

El período de la pasión es el más vivido y el más importante. Marcos, con su estilo conciso y sencillo, intensifica el valor de la narración y hace que uno se pregunte por qué tan maravillosa persona, con tremenda autoridad, tuvo que llegar a un trágico fin.

Dos respuestas a esta pregunta surgen en el mismo Evangelio. La primera es la declaración de Jesús, en Marcos 10:45, leemos: “Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. La tragedia fue parte inevitable de su servicio a los hombres, y de la redención que realizara por ellos. La segunda respuesta se encuentra en la última sección de Marcos 16:1-3, que trata de la resurrección. El descubrimiento de la tumba vacía probó que algo inexplicable, desde un punto de vista natural, había acontecido en el huerto de José de Arimatea. El repentino terror de las mujeres demuestra que lo inesperado había acontecido y que, realmente, Jesús había resucitado.

Es conmovedora la escena de las mujeres encaminándose al sepulcro en la madrugada del primer día de la semana. Aquellas llevaban especias aromáticas, pues deseaban ungir el cuerpo de Jesús como tributo final de su amor hacia Él. Con la muerte del Maestro, se habían desvanecido sus más caras esperanzas. En su tristeza, ellas habían olvidado que el Señor había prometido que volvería a la vida después de su pasión y de su muerte.

A medida que se acercaban al sepulcro, surge la pregunta: “¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?” (Marcos 16:3). La preocupación de estas mujeres era legítima y válida, pues ellas estaban conscientes de que no podrían mover la piedra del sepulcro que era extremadamente pesada, “era muy grande” (Marcos 16:4). Esa toma de conciencia que manifestaron aquellas mujeres es digna de ser imitada. En efecto, cuántas piedras hay en los “sepulcros” de nuestro corazón, las cuales tratamos de quitar con nuestras propias fuerzas, y no reconocemos que si no hay una intervención divina. Al igual que estas mujeres, nos preocupamos a menudo por los grandes obstáculos en el camino de nuestra fe, sin contar con la ayuda de Cristo, actuando como si Él estuviera muerto.

El gran amor que sentían por el Señor llevó a aquellas mujeres al sepulcro, pero, cuando llegaron al lugar, las dificultades habían desaparecido: el Señor había resucitado. Ninguno de los cuatro evangelistas describe este maravilloso milagro, ni cuenta cómo Cristo salió del sepulcro. Mateo nos dice que hubo un gran terremoto. Al mismo tiempo que era sacudida la tierra, un ángel bajó del cielo e hizo rodar la piedra hacia un lado.

¿Por qué el ángel rodó la piedra? ¿Para que las mujeres entraran, o para que Jesús resucitara? El ángel no quitó la piedra para que Jesús pudiera salir, sino para demostrar que el sepulcro estaba vacío. De forma invisible, maravillosa y silenciosa, el cuerpo vivificado y transformado de Jesús ya había pasado a través de la piedra. ¡Gloria a Dios! Quienes buscan diligentemente a Cristo se percatarán de que las dificultades que se cruzan en su camino se desvanecen de un modo sorprendente, y que una mano invisible les ayuda más allá de lo que esperaban.

Al llegar a la tumba, las mujeres se sorprendieron al ver que la piedra ya había sido retirada de la entrada. Luego, cuando penetraron en el sepulcro, en lugar de encontrar el cuerpo de Jesús, vieron a un mensajero de Dios quien les dio testimonio que Jesús no estaba allí. Es interesante comprender las palabras del mensajero divino. Este les dijo: “buscáis a Jesús Nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado” (Marcos 16:6). Estas palabras encierran una verdad triple.

En primer lugar, se establece que quien estuvo en la tumba fue el mismo que realizó grandes milagros durante su ministerio terrenal. Por ende, el ángel le llama por su nombre, JESÚS EL NAZARENO.

En segundo lugar, aquel que estuvo en el sepulcro fue el mismo que había sido CRUCIFICADO, y por lo tanto, no se trataba de un impostor.

En tercer lugar, nos encontramos ante la declaración que constituye la base y el fundamento de nuestra fe, HA RESUCITADO.

Aquel descubrimiento era demasiado grande para aquellas mujeres. Se habían topado con algo sobrenatural que, por el momento, no parecía tener explicación. El mensaje de aquel ángel instó a las mujeres a realizar tres acciones. La primera, CREER, porque aunque todo aquello era sorprendente, el mensajero celestial les recordó la promesa del Señor, y les hizo ver que el sepulcro estaba vacío. La segunda acción es NO TEMER, en otras palabras, “alégrate, Cristo ha resucitado”. Y para terminar, COMUNICAR, “id, decid a sus discípulos” que ha resucitado de los muertos. ¡Ve a proclamar! Esta es la orden que recibe todo aquel que ha experimentado el poder de la resurrección.

La resurrección del Señor es el sello por excelencia que garantiza la victoria contundente del crucificado. El Hombre del calvario se ha constituido Rey y Señor de todas las cosas. Vemos estampado su sello de resucitado en todos los actos que están registrados en el Libro Sagrado.

Desde el testimonio de los profetas hasta la garantía de la resurrección de los creyentes, vemos la marca incomparable, inconfundible y legible del resucitado. La resurrección de Cristo es el sello del testimonio de los profetas que, con voz firme y carácter inquebrantable ante las adversidades de su tiempo, mantuvieron el mensaje que predecía esperanza a su pueblo. Ese testimonio lo reseñamos en el cántico del Siervo sufriente, que el profeta Isaías recoge en su libro diciendo: “Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada” (Isaías 53:10).

La resurrección de Cristo es el sello del testimonio que Jesús dio sobre sí mismo. Fueron varias las ocasiones cuando Jesús declaró por sus labios todo lo que iba a padecer. Esto se hace explícito cuando Cristo le dijo a sus discípulos que “le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho... y ser muerto, y resucitar al tercer día” (Mateo 16:21).

La resurrección de Cristo es el sello, el testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios. El apóstol Pablo hace una de las declaraciones más hermosas al respecto. Así leemos en el libro de Romanos 1:3-4, “acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos”.

La resurrección de Cristo es el sello que garantiza la resurrección y la gloria del creyente. Es en Cristo y solamente en Él que el creyente puede alcanzar completa salvación. El apóstol Pablo fue inspirado por el Espíritu Santo para escribir en sus epístolas todas aquellas cosas que hemos alcanzado en Cristo. Unas ciento sesenta y cuatro veces utiliza el sintagma “en Cristo”. Cuando analizamos la estructura de cada una de sus cartas, nos damos cuenta de que el autor presenta: en Romanos, la JUSTIFICACIÓN en Cristo; en Corintios, la SANTIFICACIÓN en Cristo; en Gálatas, la LIBERTAD en Cristo; en Efesios, nuestra UNIÓN en Cristo; en Filipenses, el GOZO en Cristo; en Colosenses, la PLENITUD de Dios en Cristo; y, por último, en Tesalonicenses presenta la GLORIFICACIÓN en Cristo (1 Tesalonicenses 4:13-18).

La resurrección de Cristo es el fruto del grano de trigo que cayó en tierra. Fue “echado en tierra” gracias a su amor redentor en aquel día santo. Su tallo se abrió paso por la tierra en el día de la pascua, orientándose hacia el cielo. Su tallo dorado penetró los cielos en el día de la ascensión. Su espiga se llenó de multitud de granos en la era indicada por el día de Pentecostés. La muerte y resurrección de Cristo son la base de:

1.- La reconciliación con Dios de aquellos que antes eran enemigos: “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida” (Romanos 5:10).

2.- La liberación del dominio del pecado en la vida del creyente: “Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6:10,11).

3.- El Señorío de Cristo: “Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven” (Romanos 14:9).

4.- La obra intercesora de Cristo a la diestra del Padre: “Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” (Romanos 8:34).

La salvación que se consiguió en la cruz sólo puede estar a nuestra disposición por medio del mediador levantado y exaltado, y tan sólo por medio del Cordero manifestado en gloria se abren las puertas de la gracia para todos. La resurrección corporal significa que el redentor había vuelto a tomar plenitud de la naturaleza humana, inmortalizándola, transfigurándola y glorificándola en su propia persona, llegando a ser el “Postrer Adán”. Es necesario tener muy en cuenta que el sacrificio propiciatorio de Cristo sólo puede beneficiar al pecador culpable, dejando incólume la justicia de Dios si éste se halla unido con el Redentor Santo por medio del nuevo nacimiento. Es únicamente por este medio que el individuo puede ser renovado y que los redimidos pueden tener su existencia en Cristo, “que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos” (1 Pedro 1:3). En virtud del gran hecho (la resurrección), los salvos pueden experimentar aún ahora la potencia de su resurrección y andar en novedad de vida como resucitados con Él, ya que les ha sido dada “vida juntamente con Cristo” y pueden servirle como Dios vivo con eficacia vital (Efesios 2:5, Filipenses 3:10, Romanos 6:5-10).

La resurrección de Cristo es el hecho más firme y mejor atestiguado en toda la historia de la salvación. Por tanto, hoy ni vamos al sepulcro ni tampoco nos preocupa quién removerá la piedra. El mismo que resucitó ese mismo lo hará. Lo importante es responder al mensaje que recibieron aquellas mujeres; creyendo, alegrándonos y proclamando con toda convicción que ¡Él ha resucitado!

“Gracia y Paz”
Verdades Bíblicas

¡JESÚS HA RESUCITADO!



1 Corintios 15:20-23
“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida”.

El Señor Jesús vive. Fue resucitado de los muertos y mora en el cielo, intercediendo por nosotros. Porque Él resucitó, podemos tener la confianza de que…

Nuestros pecados han sido perdonados. Jesús vino a este mundo para dar su vida en rescate por muchos (Mateo 20:28). Por su muerte en la cruz, la deuda por nuestros pecados ha sido pagada por completo. Los que le seguimos somos un pueblo perdonado.

El Señor está activamente involucrado en nuestras vidas. Jesús hizo muchas promesas a sus seguidores de todas las generaciones. Prometió que los que permanecen en Él y hacen su voluntad, darán mucho fruto para el reino de Dios, gozarán de bendiciones espirituales, y tendrán la guía del Espíritu Santo, quien mora en nosotros y que siempre está presente (Mateo 5:1-12; Juan 15:5).

Jesús habló varias veces sobre el poder de la oración para los que creen; por eso, tenemos la seguridad de que nuestras peticiones serán escuchadas y respondidas. Si nuestras súplicas están de acuerdo con la voluntad del Señor, recibiremos lo que hayamos pedido (1 Juan 5:14, 15).

Jesús prometió que prepararía un lugar para nosotros en el cielo, y que volvería un día para llevarnos a nuestro hogar eterno. Luego viviremos con Él para siempre. Podemos enfrentar cada día confiados, por conocer esta verdad.

Gracias a que el Señor ha hecho todo esto por nosotros, Él merece nuestra lealtad inquebrantable. Su vida y sus palabras deben servir de marco para nuestra visión del mundo. Debemos mantenernos firmes y honrar a nuestro Salvador resucitado, siguiéndole de todo corazón (1 Corintios 15:58).

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria