sábado, 26 de marzo de 2016
viernes, 25 de marzo de 2016
“A EL OID”
Marcos 9:7
“Y vino una nube que les hizo sombra, y una
voz de la nube, que decía: Este es mi Hijo amado: A EL OID”.
En la Universidad donde estudie conocí a un maestro que
me causo gran admiración. Todas sus palabras eran precisas, porque dibujaban en
mi mente las situaciones exactas que describía.
Cuando hablamos con las personas y vemos que se expresan
con excelencia y sabiduría, cometemos el grave error de también querer hablar y
hablar sin poner atención a lo que nos están diciendo. Lo que debemos hacer es
callar y poner atención. Debemos aguzar los oídos al máximo para asimilar lo
que estamos escuchando.
Desafortunadamente a muchos así nos pasa cuando estamos a
solas con Dios. Hablamos y hablamos sin escucharlo. Hablar con Él es conversar,
dialogar, no querer hablar todo el tiempo como en un monólogo. Debemos derramar
nuestro corazón delante de Él, pero debemos también saber escuchar su
respuesta.
Me ha ocurrido muchas veces que cuando lo oigo al leer su
Palabra, no quiero otra cosa más que estar callado. Busco apoderarme de todo lo
que dice, como lo hacía María, la hermana de Lázaro, que atendía complacida a
sus enseñanzas.
La Escritura de hoy nos enseña sobre la transfiguración
de Jesús en la montaña alta. Junto con él estaban Pedro, Jacobo y Juan. Allí
aparecieron también Moisés y Elías que conversaban con Jesús. Los discípulos se
asustaron y Pedro, no sabiendo qué decir, dijo algunas palabras sin mucho
sentido. Pero en ese momento Dios les ordenó que escuchen a su Hijo Amado.
Cuánto bien les hizo a los discípulos escuchar a Jesús.
Esas vidas fueron totalmente impactadas y transformadas con sus enseñanzas. “¡A
EL OID!” es un precioso mandato que tú y yo debemos obedecer.
¡Gracia y Paz!
Aprendiendo la Sana Doctrina
lunes, 14 de marzo de 2016
SÍMBOLOS SATÁNICOS Y SU VERDADERO SIGNIFICADO
Hay muchísimos símbolos que sin conocer su significado
los hemos usado, pero ¡cuidado…! éstas son invitaciones que abren las puertas
al mundo espiritual y que al tenerlos o usarlos, por ignorancia, estamos
permitiendo que nuestro hogar, nuestro trabajo o nuestras relaciones sean
contaminadas. Estos símbolos encierran antiquísimos poderes ocultistas usados
por brujos y hechiceros a lo largo de la historia de la humanidad. Aquí mostramos
sólo algunos, toma nota:
2 Corintios 2:11
“Para que Satanás no se aproveche de
nosotros, pues no ignoramos sus artimañas”.
Pentagrama
invertido: Este símbolo es usado en la brujería y rituales ocultos
para conjurar los malos espíritus.
El pentagrama con
Baphomet: Principal en el satanismo. Una deidad demoníaca y simbólica de
Satanás. Puede ser visto como joyas. Muchos de los famosos usan este símbolo.
Otro símbolo de
Baphomet: Aleister Crowley usó este símbolo, así como el fundador de
grado 33 Albert Pike de los masones
Ojo del Dragón:
es un símbolo bien conocido de la protección, dijo a proteger a nadie que
recitó el conjuro a la misma. El dragón es un motivo universal relacionado con
las diversas culturas de la humanidad desde hace 5.000 años
El ojo que todo lo
ve: Los satanistas afirman que es el ojo de Lucifer, que tiene el
control de las finanzas mundiales. Se utiliza en la adivinación. Maleficios,
maldiciones, control psíquico. Los iluminattis usan mucho este símbolo. Mira el
dollar americano.
Cruz satánica:
Signo de interrogación que cuestiona la Deidad de Dios. Dentro de lo oculto es
la representación de los tres príncipes herederos; Satanás, Belial y Leviatán.
Simboliza el poder completo bajo Lucifer.
Cruz Tau:
Símbolo del dios Mathras de los persas y los arios de la India. Para ellos,
Mathras era un “ángel de luz” o la “luz celestial”. Se utiliza en la Masonería
moderna bajo el símbolo de la plaza T
Cruz al revés:
Simboliza burla y rechazo de Jesús. Collares con este signo son usados por
muchos de los satanistas. .
Zodiaco:
Usado en adoración satánica oculta. Los practicantes conocen a su Dios como
Baal o Lucifer. Esto incluye los signos de los horóscopos.
Cuerno Italiano:
Otros nombres: cuerno del unicornio y el personal Leprechaun. Introducido por
el Señor Druidas de Escocia e Irlanda. Está asociado con la buena suerte y la
buena fortuna. También se utiliza para protegerse de “Maluka” o el “mal de
ojo”. También significa satanás se hará cargo de sus finanzas.
Estrella y la
Media Luna: El símbolo del Islam
Cabeza de cabra:
La cabra de cuernos, cabra de Mendes, baphomet, el dios de las brujas, el chivo
expiatorio. Es una manera de burlarse de los satanistas a Jesús como el
“Cordero” que murió por nuestros pecados. Lady Gaga, beyonce ect utilizan mucho
el símbolo de Baphomet.
“S” satánica:
Representa un rayo que significa “Destructor”. En la mitología, Era el arma de
Zeus. Que tenia poder sobre los demás.También fue usado por la SS de los nazi
Alemanes.
Mano Cornuda:
El signo de los cuernos es un gesto con la mano para mostrar lealtad a Satanás.
Los líderes religiosos, presidentes de Estados Unidos, los líderes políticos de
todo el mundo, y los iconos de la cultura pop, rock, han sido vistos haciendo
este gesto de la mano.
Yin Yang: En la filosofía china, son dos grandes
principios opuestos o fuerzas de las que todo depende. Yang es masculino, luz y
positivo. Yin es femenino, oscuro y negativo.
666: El número de hombre. La marca de la Bestia. Apocalipsis
13:18
Cruz de Nerón O
Signo de la paz: Otra señal de burla a la cruz de Jesús. (una cruz al
revés) También es conocida como “El Hombre Muerto Rune”. Aparece en las tumbas
de algunas de las tropas de Hitler SS.
Escarabajo:
Es el símbolo egipcio de la reencarnación. También es un símbolo de Belcebú,
Señor de las moscas (satanás). Usado por los ocultistas a demostrar que tienen
poder y es una fuente de protección.
Esvástica:
Era utilizado durante mucho tiempo antes de que Hitler llegara al poder. Fue
usado en inscripciones budistas, monumentos celtas y monedas griegas. También
hace referencia a la samsara (reencarnación), a la Sürya (dios del Sol).
Anarquía:
Significa violar todas las leyes. En otras palabras “haz lo que quieras”. Esta
es la ley de los satanistas. Usada por los Punks y los Rockeros y los
seguidores de Heavy Metal.
La lengua
extendida: Tiene como significado la muerte. Este signo hace como
referencia y honor a una diosa hindu llamada Kali. Uno de los integrantes del
grupo Kiss (Gene Simmons) acostumbra a realizar esta expresión. En una de las
portadas de Rolling Stones, aparece este símbolo.
La Calavera:
Es el símbolo de la muerte y usado para maldecir. En ritos satánicos sirve como
recipiente para colocar la sangre de los sacrificios. Es usado en varias
ocasiones por jóvenes en collares, anillos y pendientes. La influencia negativa
es muy fuerte al usarlos..
La Hostia:
Las iniciales que están en las hostias, son las siglas de la trinidad egipcia,
Isis, Horus y Seb. Cuando Jesús instituyó la cena, partía el pan en pedazos,
por tanto no podrían ser redondos por arte de magia. El usó el pan y vino como
símbolo de su cuerpo y de su sangre. Dios prohibió a los Judíos adoración al
dios solar. (2 Crónicas 33:4).
Como se puede apreciar en esta lista, algunos de estos
símbolos quizás los llegamos a usar antes de Conocer a Jesús, y tal vez muchos
todavía los usan sin saber el significado oculto que tienen, lo cual es una
abierta invitación a Satanás. Es necesario que destruyamos estos símbolos y que
le pidamos perdón a Dios por haberlos usado, para que, en su infinita
Misericordia, cierre toda influencia oculta que éstos hayan tenido en nuestra
vida. Entonces podremos sentir la libertad que Jesús vino a traer a los
cautivos. Dios dice en su palabra: “Mi pueblo perece por falta de conocimiento”
(Oseas 4:6).
Estudia los siguientes pasajes: 1 Corintios 10:18-22; 2
Corintios 6:14; Deuteronomio 4:15-24; Deuteronomio 32:16-19; 2 Tesalonicenses
2: 7-12
¡Gracia y Paz!
¿CÓMO ES TU COMUNICACIÓN CON EL SEÑOR?
Mateo 14:23a.
“Después de despedir a la gente, subió a la
montaña para orar a solas”
Cada que medito sobre la intensa vida de oración de
Jesús, no puedo menos que sentirme avergonzado. Jesús siempre se comunicaba con
su Padre, pasaba mucho tiempo solo, hablando con Él. Y esa profunda comunión
entre ambos a mi me enseña lo que debo buscar por encima de todas las cosas: intimidad, comunicación, dependencia
y sujeción.
En nuestra vida llena de ajetreo, tal parece que nunca tenemos
tiempo para hablar con nuestro Dios. Sin embargo, Jesús lo hacía, era capaz
despedir a la gente para subir a orar.
Sin duda Él siempre estaba lleno de peticiones que
responder, de invitaciones a donde asistir, de milagros que realizar, de
hambrientos que alimentar y de discípulos que capacitar; pero su mayor
prioridad era buscar intimidad con Dios. Cosa contraria, muchos de nosotros
solo buscamos esa intimidad con nuestra familia o con nuestro ser amado.
Hablar con nuestro Dios en oración y meditando en su
Palabra debería ser nuestra prioridad diaria, apartándonos de los afanes
rutinarios, de nuestra lista de peticiones y de nuestro correr sin avanzar, alejados
del ruido y de la gente para tener momentos de comunión y paz.
Recordemos que Dios se deja encontrar por aquél que le
busca de corazón.
¡Gracia y paz!
SI JESÚS NECESITABA ORAR, ¡CUÁNTO MÁS NOSOTROS!
Filipenses 4:6
“Por nada estéis afanosos; antes bien, en
todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer
vuestras peticiones delante de Dios”.
domingo, 13 de marzo de 2016
sábado, 12 de marzo de 2016
¿POR QUÉ NO SE SANAN TODOS LOS QUE RECIBEN ORACIÓN?
Esta es una de las preguntas más comunes dentro del Ministerio
de Sanidad del movimiento cristiano. Pueden haber varias razones, aunque la
lista no pretenda ser definitiva, aquí enumeramos algunas:
1. Primero se
necesita que haya una sanidad interior. Algunas veces la raíz de la
enfermedad es falta de perdón o amargura y debemos tratar con eso antes que la
sanidad se pueda manifestar.
En una ocasión, unos hombres le trajeron un paralítico a
Jesús. El Señor primero le dijo, “tus pecados te son perdonados.” Y luego le
dijo, “levántate y anda”. Jesús primero lidió con la sanidad interior y luego
con la física.
Un ejemplo de esto le pasó a un pastor muy conocido,
aunque no fue hasta mucho después que él se dio cuenta de lo que había pasado.
En el 2006, comenzó a tener un dolor de cuello muy fuerte. La imagen de
resonancia magnética mostraba que dos de los discos en su columna estaban
apretando un nervio. Ninguna de las medicinas que los doctores le dieron sirvió
y la fisioterapia empeoró el dolor. La cirugía era muy riesgosa, por lo que
estaba descartada.
El dolor era continuo, nunca lo dejaba. Finalmente le
recetaron una droga que adormecía las terminaciones nerviosas. Comenzó con 50
mg diarios y tuvo que aumentar la dosis hasta 250 mg. Esta droga calmó un poco
el dolor pero tenía unos efectos secundarios horribles, como un dolor leve en sus
coyunturas y un letargo que no lo dejaba concentrarse ni pensar claramente. Le
rogó al Señor que le quitara el dolor y le pedio a todos los que podía que
oraran por su sanidad. El dolor permaneció por dos años hasta que un día
desapareció de repente y nunca volvió.
Mucho tiempo después, cuando estaba preparando un mensaje
acerca de sanidad, comenzó a reflexionar acerca de ese dolor de cuello y se dio
cuenta de algo interesante. Él había guardado una ofensa contra el pastor de otra
iglesia a la que asistía en sus inicios.
Ese pastor había dicho algo en un sermón con lo que él no
estaba de acuerdo y su actitud hacia él se volvió crítica y llena de juicio. El
dolor de cuello comenzó al mismo tiempo que se ofendió con aquel pastor. Esta
ofensa le duró varios años, hasta que el Espíritu Santo le redarguyó de su
pecado y se arrepintió. El tiempo de su arrepentimiento coincidió con su
sanidad. No pudo entender cómo estas dos situaciones estuvieran relacionadas, pero
si se convenció de que el resentimiento que guardó contra ese pastor era un
estorbo para su sanidad.
2. Se necesita que
haya liberación primero. Algunas veces la causa de la enfermedad es un
espíritu de opresión o algún tipo de posesión demoniaca y lo que se necesita es
hacer una liberación primero.
Miremos este pasaje en la Biblia donde dice que la
enfermedad era causada por un demonio:
“Un sábado Jesús estaba enseñando en una de las
sinagogas, y estaba allí una mujer que por causa de un demonio llevaba
dieciocho años enferma. Andaba encorvada y de ningún modo podía enderezarse.
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: —Mujer, quedas libre de tu enfermedad.
Al mismo tiempo, puso las manos sobre ella, y al instante la mujer se enderezó
y empezó a alabar a Dios” (Lucas 13:10-13).
3. Se necesita
perseverancia. Algunas veces debemos perseverar en oración por un tiempo
antes de ver resultados. Una de las palabras en el griego del Nuevo Testamento
que es traducida como poder es “dunamis”. De esta palabra obtenemos la palabra
en español dínamo, que es un generador eléctrico. Este poder es como la electricidad
que se suple en diferentes medidas para lograr un objetivo específico. Por ejemplo:
La cantidad de energía requerida para encender un bombillo de luz es mucho
menor que la cantidad requerida para iluminar un edificio y mucho menor que la
que se necesita para toda una ciudad. No estamos cuestionando a la electricidad
en sí cuando decimos que un bombillo de 25 vatios no puede iluminar un estadio.
Simplemente estamos describiendo las limitaciones de la herramienta que
administra esa electricidad.
De la misma manera, cuando oramos por sanidad (o
cualquier otra cosa) estamos administrando la “dunamis” de Dios—y por supuesto
que necesitamos administrar más poder cuando oramos por un cáncer que cuando
oramos por un dolor de cabeza. Esto no implica que Dios esté limitado o que necesitemos
oraciones largas para que ocurra la sanidad. Dios puede sanar a quien Él quiera
instantáneamente, sin importar su condición. El hecho es que Él ejerce su
voluntad en la tierra a través de y en asociación con los humanos—Él ha puesto
su incomparable poder en vasijas de barro—y nosotros somos los que limitamos a
Dios con nuestra incredulidad o falta de perseverancia. Tenemos que orar sin
cesar para que fluya el poder.
En Apocalipsis 5:8 dice que en el cielo hay copas de oro
llenas incienso, que son las oraciones de los santos. Ahora, miremos lo que
pasa con esas copas: “Se acercó otro ángel y se puso de pie frente al altar.
Tenía un incensario de oro, y se le entregó mucho incienso para ofrecerlo,
junto con las oraciones de todo el pueblo de Dios, sobre el altar de oro que
está delante del trono. Y junto con esas oraciones, subió el humo del incienso
desde la mano del ángel hasta la presencia de Dios. Luego el ángel tomó el
incensario y lo llenó con brasas del altar, las cuales arrojó sobre la tierra;
y se produjeron truenos, estruendos, relámpagos y un terremoto” (Apocalipsis
8:3-5).
A veces tenemos que orar hasta que la copa esté llena y
pueda ser mezclada con el fuego del altar y así el poder sobrenatural de Dios
sea manifestado (los truenos).
4. HAY QUE incrementar
LA FE. Existe un video de hace muchos años del reverendo Allen (esto fue
en los años 50), en el que está orando por los enfermos. Le traen a un hombre
en una camilla que tiene cáncer en el estómago y que no ha comido ni tomado
nada por varias semanas. El hombre se ve que está a punto de morir mientras que
el reverendo Allen entrevista a la esposa, preguntándole detalles y luego
repitiendo la información a la congregación, asegurando que el hombre va a ser
sano.
Esta conversación entre el predicador, la esposa, y la
congregación dura más de 15 minutos, y tal vez, quienes vean este video se impacienten
y se pregunten ¿Por qué no oraba por el hombre de una vez? El pobre estaba
sufriendo, muriéndose de hambre, y ellos no hacían otra cosa sino hablar de él.
Finalmente, Allen ora por él y le ordena que se ponga de
pie en el nombre de Jesús. ¡El hombre salta de la camilla y empieza a hablar!
Luego le traen comida y se la come toda. La esposa está llorando y la gente
está atenta, esperando a ver si el estómago rechaza la comida como antes, pero
el hombre simplemente sonríe y dice que el sánduche está buenísimo. La historia
tiene un final feliz, pero, ¿por qué tuvo que hacer una entrevista tan larga y
esperar todo ese tiempo para orar por él? Porque Allen estaba incrementando la
fe de la congregación, preparando a la audiencia (por decirlo de alguna manera),
para que el milagro pudiera ocurrir.
Creámoslo o no, a veces hay un ambiente de incredulidad
que estorba la manifestación de la sanidad. Y como prueba de esto, veamos lo
que Jesús experimentó en Nazaret.
“En efecto, no pudo hacer allí ningún milagro, excepto
sanar a unos pocos enfermos al imponerles las manos. Y él se quedó asombrado
por la incredulidad de ellos” (Marcos 6:5-6).
En una ocasión, le pidieron a Smith Wigglesworth que
orara por una joven que estaba a punto de morirse. Cuando llegó a la casa y
entró a la habitación, lo primero que hizo fue sacar a la madre y los
familiares para poder orar a solas. El Espíritu Santo le estaba mostrando que
los familiares estaban llenos de incredulidad y era mejor que no estuvieran
allí. Es lo mismo que hizo Jesús cuando resucitó a la hija de Jairo, haciendo
que todos los que estaban en la casa se salieran antes de “despertarla”.
Desde luego que esto no es una sugerencia para que echemos
a la gente fuera del servicio o la reunión de oración, pero a veces va a ser
necesario trabajar en el nivel de fe de la gente. Una forma de hacer esto es
compartiendo testimonios de sanidad—especialmente de personas con la misma
condición por la que se va a orar. Randy Clark es muy bueno haciendo esto. En
un viaje misionero a Brasil, dio testimonio tras testimonio, incrementando la
fe de la gente, moviendo los corazones para que creyeran. Luego él daba las
palabras de ciencia (conocimiento) y oraba con poder. En esa atmósfera de fe,
los milagros sobrenaturales abundaron.
Conclusión
Otras razones por las que algunos no reciben sanidad
pueden ser los hábitos dañinos de salud (fumar, dietas altas en grasa, abuso
del alcohol, etc.), y falta de fe.
La falta de fe, por ejemplo: Jesús sanó a personas con diferentes niveles de
fe. Desde una fe muy grande como la del centurión romano o la del ciego
Bartimeo, hasta la fe inexistente como la del padre del muchacho endemoniado,
quien básicamente le dijo a Jesús, “ayuda a mi incredulidad”. No podemos meter
a Dios en un molde. Él es soberano.
Al fin de cuentas es un misterio con el que tenemos que
vivir. La respuesta básica es que no sabemos todas las razones, ni los tiempos
de Dios. La Biblia dice que conocemos en parte y profetizamos en parte, pero un
día lo entenderemos todo.
El pastor Diego Pineda dice –Yo mismo he orado por mucha
gente y he visto sordos escuchar, cánceres sanados, dolores y hernias
desaparecer. Y también he visto los rostros desilusionados de aquellos que
regresan a su asiento sin ninguna mejoría–. Sigue diciendo: –El hecho es que yo
no sano a nadie, sino el Espíritu Santo. Y entre más íntimamente me relaciono
con él, más de su gloria se me pega, y más unción es canalizada a través de mí–.
Nuestra tarea es predicar, no convertir a la gente. El
Espíritu Santo es el que cambia los corazones. Nuestra tarea es orar, no sanar.
Jesús es el que sana. ¿Estás dispuesto a que él te use?
Aunque no podemos saber todas las razones por las que la
gente no es sana, esa no es una excusa para conformarnos y aceptar la
enfermedad. Debemos ser sensibles a la voz del Espíritu y seguir intentado,
hasta donde sea posible, y encontrar la raíz de la enfermedad que parezca no
responder a nuestra oración.
Piénsalo de esta manera. Si alguien viene por consejería
debido a un problema emocional, el consejero no tiene porqué darse por vencido
si la persona no es totalmente restaurada después de la primera sesión. Por el
contrario, seguramente tendrá que reunirse con esa persona por el tiempo que
sea necesario hasta que la sanidad interior sea completa. ¿No debería ser igual
con la sanidad física? ¿Por qué rendirnos tan fácilmente?
¡Gracia y Paz!
Diego Pineda
jueves, 10 de marzo de 2016
NO SE FABRIQUEN ÍDOLOS, NI LEVANTEN ESCULTURAS O ESTATUAS...
Levítico 26:1
“No se fabriquen ídolos, ni levanten esculturas o
estatuas, ni erijan en su tierra piedras conmemorativas para postrarse ante
ellas, porque yo soy el SEÑOR, su DIOS”.
1 Corintios 10:21
“Ustedes no pueden beber de la copa del SEÑOR, y también
de la copa de los demonios; no pueden participar de la mesa del SEÑOR, y
también de la mesa de los demonios”.
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