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martes, 6 de enero de 2015
¿EN TUS PROPÓSITOS DE ESTE AÑO, TIENES CONTEMPLADO DEDICARLE MÁS TIEMPO A JESÚS?
¿En tus propósitos de este año, tienes contemplado
dedicarle más tiempo a Jesús?
Nuestro tiempo es escaso. Solemos estar afanados en
lograr muchas cosas para satisfacernos. Pero, ¿Tú cuánto tiempo dedicas a leer
La Palabra? ¿Cuánto tiempo dejas apartado para conversar a solas con Jesús y
contarle de tus proyectos? Como creyentes debemos estar decididos a crecer
espiritualmente. Tal crecimiento es aparentemente doloroso porque somos
constreñidos a la verdad, somos moldeados a su semejanza y formados por el
Espíritu Santo.
No es fácil someternos a Dios y entregarle nuestro
carácter, pero las personas espirituales que apartan su tiempo en conocer más
de Jesús, indudablemente tendrán mayor capacidad de enfrentar las tentaciones
carnales que asalten su mente, y cualquier pensamiento que sea hostil a Dios. La
verdadera liberación del seguidor de Jesús comienza con una verdadera relación con
Dios y la sumisión a su Santo Espíritu. Ese tiempo nos dará la liberación de la
condenación y la esclavitud del pecado.
¡Gracia y Paz!
Pan de Vida
¿Y TÚ… CÓMO LE LLAMAS A DIOS?
¿Y TÚ… CÓMO LE
LLAMAS A DIOS?
Mateo 6:9-13
“Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro
que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada
día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros
perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del
mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos.
Amén”
Los cristianos llamamos a Dios de diferentes maneras,
dependiendo de a cuál de sus atributos nos estemos refiriendo. Por ejemplo,
solemos llamarle “Creador”, “Rey”, “Pastor”, “Proveedor”, etc. Pero hay un
nombre que suple de una manera muy especial una de las necesidades más grandes
del ser humano: EL INNATO DESEO DE SER AMADO INCONDICIONALMENTE. Ese nombre es
“PADRE”. En el Antiguo Testamento vemos algunas ocasiones en las que se le
llama a Dios “Padre”, pero más bien queriendo decir “Creador”. Por ejemplo, en
Malaquías 2:10 leemos: “¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un
mismo Dios?” Y en Isaías 64:8 dice: “Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre;
nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos
nosotros”. Incluso el nombre más común de Dios, “Yahveh”, era considerado
demasiado sagrado para ser pronunciado en alta voz. Realmente muy pocas
personas en aquellos tiempos eran consideradas como que tenían una relación
personal con Dios.
Aunque Dios se ha mostrado a sí mismo como un Padre
amante a través de toda la historia de la humanidad, fue por medio de Cristo
que heredamos el enorme privilegio de llamarle “Padre nuestro”. Gálatas 4:4-7
dice que Dios envió a su Hijo “para que redimiese a los que estaban bajo la
ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos”. Y entonces añade: “Así
que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por
medio de Cristo”. La escritura de hoy nos muestra a Jesús enseñando a sus
discípulos a orar. Allí él usó el término “Abba” ("Padre” en Arameo) para
referirse a Dios. Cuando esta relación queda establecida, cuando estamos
conscientes de que Dios es nuestro Padre, comienzan a manifestarse cambios
espirituales dentro de nosotros. Primero se elimina todo temor y nos envolvemos
en una relación de amor y de esperanza con el Señor. Esto produce en nosotros
un sentido de confianza de que podemos acercarnos a nuestro Padre celestial con
la seguridad de que él nos va a atender a cualquier hora, en cualquier momento,
en cualquier circunstancia, como nos lo promete en Hebreos 4:16.
Es maravilloso el efecto de la palabra “Padre”, en
cualquier idioma que se pronuncie. Muchos misioneros cuentan que uno de los
regalos más grandes que el cristianismo lleva a los nativos de regiones
incivilizadas es la seguridad de que Dios es un padre amante y bondadoso, y que
por lo tanto no tienen que seguir viviendo bajo el temor a sus dioses. ¡Qué
tremendo sentido de confianza y seguridad nos da el que podamos llamar a Dios
“Padre”! Con esta seguridad debemos caminar en esta vida. Con la certeza de que
tenemos un padre que nos ama con amor incondicional, o sea no depende de lo que
nosotros hagamos. Romanos 5:8 dice que “Dios muestra su amor para con nosotros,
en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”. Y entonces afirma:
“Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de
la ira” (v.9). Cuando entendemos esto profundamente, debe surgir en nosotros
espontáneamente el deseo de AMARLE, de AGRADARLE y de OBEDECERLE en todo para
que su nombre sea glorificado en nuestras vidas.
La Santa Palabra del Señor dice que “a todos los que le
recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos
de Dios” (Juan 1:12). Así es que si ya hemos aceptado a Cristo como nuestro
único y suficiente Salvador, podemos llamar a Dios con toda seguridad “Padre.”
De lo contrario, si tú, aunque pienses y digas que eres “cristiano”, aun no le
has abierto tu corazón a Jesús, y de veras crees que Él es el Señor, y que Dios
lo levantó de los muertos, sólo tienes que confesarlo con tus labios, y serás
salvo (Romanos 10:9-10). Eleva una oración al cielo arrepintiéndote de tus
pecados, y pídele a Jesucristo, que entre en tu corazón. Entonces podrás
llamarle a Dios “Padre”
Oración:
Bendito Abba, Dios y Señor, gracias te doy por el
privilegio que me has dado de ser tu hijo y poder llamarte Padre con toda
confianza. Te ruego me capacites para honrarte con mi testimonio cada día de mi
vida. En el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
¡SIGUE SIEMPRE ADELANTE...SIN MIRAR EL PASADO!
Isaías 43:18
"No os acordéis de las cosas pasadas,
ni traigáis a memoria las cosas antiguas"
Quiero agradecer a Dios por todo lo recibido hasta hoy,
olvidando lo que queda atrás y ganando en experiencias nuevas. Sé que todos hemos
recurrido a nuestro amado Señor en las pruebas recibidas y estamos agradecidos por
sus infinitas bendiciones de cada día. El Señor ha sido siempre fiel y hemos llegado
a este día con su ayuda y por sus infinitas misericordias. Gracias te damos
amado Señor, eterno Dios, en el nombre de Jesús, amen.
Mi anhelo para este año que recién ha comenzado, es que cada
quien, construya sus nuevos sueños en piedra firme, con base sólida arraigada
en La Palabra de Dios. Que prosigan la carrera hacia la meta que es Jesucristo,
el premio del Supremo llamamiento de Dios, en Cristo Jesús.
Amados y amadas, que en este año nuevo se cumplan todos los
propósitos que Cristo tiene la vida de cada uno de ustedes y que siempre demos
gracias por lo que vendrá, sea lo que sea. Reciban las bendiciones que bajan
del cielo, en nombre de Jesús.
¡Gracia y Paz!
domingo, 4 de enero de 2015
¿TIENES TÚ ESA FE QUE NOS HABLA LA BIBLIA?
2 Corintios 5:7
"porque por fe andamos, no por
vista".
La esencia del cristianismo bíblico es la fe. En Hebreos 11:1 dice la Palabra de
Dios que: "la fe es la convicción de lo que no se ve".
La Fe Bíblica siempre debe de ir acompañada de un buen
testimonio, de una vida santa. Si no es así, sería una fe falsa, estéril y muerta.
La fe genuina, por ser un fruto del Espíritu Santo, no le
permitirá al creyente vivir con un testimonio que no destaque en los círculos donde
se desenvuelva. Su brillo debe verse, especialmente cuando se encuentra fuera
de la iglesia, en su trabajo, en el vecindario donde vive y primordialmente en
su hogar.
La fe Bíblica nos impone no solamente la necesidad de dar
un buen testimonio, sino el deseo natural de hacer cosas para el Señor. "Por
la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían,
con temor preparó el arca" (Hebreos 11:7).
Por ser la convicción de lo que no se ve, Moisés "Se
sostuvo como viendo al Invisible" (Hebreos 11:27). Es lo que menciona el
Salmo 23:4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal
alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán
aliento".
Jesús dijo "bienaventurados los que no vieron y
creyeron" (Juan 20:29). Hoy, con toda la alquimia religiosa que se ha
desarrollado, encontramos un "cristianismo" cuyo principal componente
no es la fe, sino aquello que pueden ver, olvidándose de esa bienaventuranza
para los que no vieron y creyeron.
Hoy en día existe un emocionalismo que ha reemplazado la verdadera
Fe cristiana, para substituirla por "experiencias" y
"milagros" que muchos "sopladores" realizan como parte de
su show. Y todos aquellos que andan por vista y no por fe, se impresionan
grandemente con esta clase de espectáculos. Son multitudes los que llenan esos
lugares, sin haber tenido jamás la experiencia de un nuevo nacimiento, pero
permanecen allí, porque ellos mismos dicen: "Yo no me muevo de este lugar,
porque aquí he visto...". Sí, han visto y se sienten muy a gusto, porque
nunca han tenido fe. Lo que se ve, no es fe (Romanos 8:24).
Quienes están por lo que ellos han visto, a diferencia
del cristiano que anda por fe y no por vista, significaría, en forma evidente,
que nunca han sido salvos.
La Fe es el único canal por donde descienden todas las
bendiciones de Dios al creyente (Creyente es el que tiene fe, no el que anda
por vista):
Efesios 2:8 "por gracia sois salvos por medio de la
fe".
Gálatas 3:26 "pues todos vosotros sois hijos de Dios
por la fe".
Gálatas 3:14 "por la fe recibiésemos la
promesa".
Hebreos 11:39 "alcanzaron buen testimonio mediante
la fe".
Hebreos 10:38 "el justo por la fe vivirá".
Romanos 5:1 "Justificados, pues, por la fe, tenemos
paz para con Dios".
Romanos 5:2 "tenemos entrada por la fe a esta
gracia".
Romanos 3:25 "como propiciación por medio de la
fe".
Hebreos 11:6 "sin fe es imposible agradar a
Dios".
Romanos 14:23 "todo lo que no proviene de fe, es
pecado".
Si tú eres de los que andan por vista, y no por fe, te
recomiendo con mucho amor, por la salvación eterna de tu alma, que repases el
fundamento de tus creencias. Ten en cuenta que sin fe es imposible agradar a
Dios, porque somos salvos por medio de la fe. Recuerda: “todo lo que no
proviene de la fe, es pecado”.
Indudablemente que los que se han conformado con ver “milagros”
y se han regocijado con esas "experiencias" no entrarán en el reino
de los cielos, y, obviamente, los que incentivan y motivan esa clase de religión,
irán a la cabeza de ese desfile que conduce al infierno, porque si un ciego
sigue a otro ciego, ambos caerán al hoyo.
Mateo 7:22-23 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor,
¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu
nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí;
apartaos de mí, hacedores de maldad.
El verdadero hijo de Dios anda por fe, no por vista. Porque sin fe es imposible agradar a Dios, y la fe es
aquello que no se ve. ¿Tienes tú esa fe que nos habla la Biblia? Recuerda: la salvación es por medio de la fe.
¡Gracia y Paz!
¿ERES PACIENTE Y TOLERANTE?
¿ERES PACIENTE Y TOLERANTE?
"Todo hombre prudente procede con
sabiduría; más el necio manifestará necedad" (Proverbios 13:16)
La paciencia y tolerancia ante el actuar de los demás,
son parte del actuar diario del creyente que maneja su vida con sabiduría. El
hombre insensato mostrará precisamente su insensatez como el vendedor ambulante
muestra públicamente sus mercancías para que los demás las vean.
La prudencia y el amor van de la mano en el creyente, hay
hombres cuyas palabras son como golpes de espada, más la lengua de los sabios
son como la medicina. Las palabras manejadas con reflexión traen salud a los
oídos de quienes le escuchan. Las palabras usadas con humildad, son lámparas en
el camino y recompensas espirituales en tu vida.
¡Gracia y Paz!
Pan de Vida
Salmo 119:44-45
Salmo 119:44-45
"Guardaré tu ley siempre, Para
siempre y eternamente. Y andaré en libertad, Porque busqué tus
mandamientos"
AÑO NUEVO, VIDA NUEVA
AÑO NUEVO, VIDA NUEVA
1 Pedro 3:9-10 NTV
"No paguen mal por mal. No respondan
con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una
bendición. A esto los ha llamado Dios, y él los bendecirá por hacerlo. Pues las
Escrituras dicen: «Si quieres disfrutar de La vida y ver muchos días felices,
refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras"
El apóstol Pedro menciona en este pasaje recordando al
salmista David cuando fue echado de delante de Abimelec (Salmo 34:12-14). Es
fundamental comprender que como cristianos muchas veces sufriremos maltratos,
ofensas, insultos e injusticias, al igual que en este pasaje lo sufrió David.
El Señor Jesús siempre nos advirtió sobre esto.
Pero si queremos tener un mejor año, un mejor tiempo y
mejores días, debemos cuidar nuestro lenguaje. Cuando leemos esta instrucción
del Señor, de bendecir siempre y no maldecir, no sólo se refiere a usar
palabras como "bendiciones", "Paz del Señor", "Dios te
guarde" como un simple saludo o una muletilla evangélica. Sino que se
refiere a cuidar lo que decimos, a no murmurar, a no ofender a los demás, a no
hacer comentarios negativos sobre nadie, a meditar bien si lo que vamos a
expresar perjudica al próximo, deshonra a Dios o bendice.
Pregunta:
¿Quieres tener un año con mucho más paz que el anterior?
¡Entonces cuida tus palabras y con seguridad lo tendrás! De lo contrario los
chismes, los comentarios negativos y cualquier palabra ociosa te traerán enojo,
dolor y amargura de alma.
El Señor Jesús advirtió lo siguiente:
Mateo 12:35-37 PDT
"El que es bueno lo es en su corazón y
habla de lo que tiene allí; de igual manera el malo lo es en su corazón y habla
de lo que tiene allí. Pero yo les digo que en el día del juicio, la gente
tendrá que dar explicación por cada una de las palabras inútiles que dijo. Las
palabras que dijiste servirán para juzgarte. Ellas te aprobarán o te
condenarán»"
¡Gracia y Paz!
Jose Barrios
viernes, 2 de enero de 2015
¿QUÉ TAN FIRME ES TU FE?
¿Qué TAN firme ES tu fe?
Daniel 6:1-10
“Pareció bien a Darío constituir sobre el
reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino. Y sobre ellos
tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas
diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado. Pero Daniel mismo era
superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu
superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. Entonces los
gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado
al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y
ningún vicio ni falta fue hallado en él. Entonces dijeron aquellos hombres: No
hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos
contra él en relación con la ley de su Dios. Entonces estos gobernadores y
sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para
siempre vive! Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas,
príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y
lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición
de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los
leones. Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser
revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser
abrogada. Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición. Cuando Daniel
supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las
ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al
día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes”.
Esta escritura nos cuenta acerca de la conspiración de
unos malvados hombres que pretendían eliminar a Daniel. También nos habla de la
actitud de Daniel después de haber sido promulgada la ley. Daniel conocía bien
a su Dios; él sabía en quien había confiado, y por eso continuaba adorándolo y
orando tres veces al día como acostumbraba antes de firmarse el edicto. Por esa
razón “el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones”
(Daniel 6:16). Así pasó Daniel la noche en aquel foso rodeado de leones
hambrientos. Pero a la mañana siguiente, cuando el rey se acercó al foso Daniel
pudo decirle: “Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró
la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado
inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo” (Daniel 6:22).
Una pequeña historia cuenta que una mujer cristiana
estaba pasando por serias dificultades en su vida. Recientemente su esposo la
había abandonado. Después perdió su empleo, y como si esto fuera poco también
estaba sufriendo problemas de salud. Por eso se sentía muy deprimida. Una
ancianita de su iglesia se enteró, y la invitó a cenar a su casa. Esa noche,
mientras conversaban después de la cena, la anciana le señaló a un cuadro de
Daniel en el foso de los leones que tenía en la pared del comedor, y le
preguntó:
-- ¿Qué te parece ese cuadro?
-- ¡Muy bonito! – contestó la mujer.
-- ¿Qué ves en él? – preguntó de nuevo la anciana.
-- Veo a Daniel, unos leones alrededor de él y unos
destellos de luz al fondo – dijo la mujer.
-- ¿Nada más? –
-- ¡Nada más! –
Entonces la ancianita le dijo: “Has omitido lo más
importante. ¿Ves los ojos de Daniel? Los tiene fijos en el cielo. No está
mirando los leones”. Aquella mujer meditó por unos instantes mientras miraba el
cuadro. Y entendió el mensaje de la anciana. ¡Y su actitud cambió!
Daniel estaba totalmente incapacitado para defenderse de
aquellos leones hambrientos. Su única alternativa era confiar en el Dios
Todopoderoso a quien había servido fielmente. Sus ojos estuvieron fijos en
“aquel que es poderoso para guardaros sin caída” (Judas 24). Siempre que
fijamos nuestra mirada en el Señor, cuando ponemos en él toda nuestra
confianza, cuando no dudamos de su poder y su amor por nosotros, él nos saca
sanos y salvos de cualquier foso en el que nos encontremos por profundo que
éste sea, y por grande sea el peligro que nos rodea.
Si en estos momentos te rodean circunstancias muy
difíciles, acuérdate de Daniel, y al igual que él fija tu mirada y tu fe en
Dios. Él te dará la victoria.
Oración:
Gracias Padre Santo, por la seguridad que me da tu
Palabra de que puedo esperar de ti protección y socorro en las pruebas de mi
vida. Ayúdame a poner mis ojos en ti y no en las circunstancias que me rodean.
En el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
EL MUNDO ESTÁ LLENO DE VIOLENCIA, DE ODIOS, DE GUERRAS
El mundo está lleno de violencia, de odios, de guerras.
¿De dónde vienen esas cosas? De la codicia y el egoísmo, estas dos malas pasiones
son las que rigen las relaciones humanas (Santiago 4:1-2). Pero si eres una nueva
criatura serás gobernada por la virtud del amor. “Un mandamiento nuevo os doy:
Que os améis unos a otros”, aun a sus enemigos, “amad a vuestros enemigos”
(Juan 13:34; Mateo 5:44). Y “en esto conocerán todos que sois mis discípulos
(que somos nuevas criaturas), si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan
13:35). “Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama,
no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:7, 8).
¡Gracia y Paz para todos en este Nuevo Año!!
SI VIVES SIN CRISTO, VIVIRÁS: FLACO, DÉBIL, SIN FUERZAS MORALES, NI ESPIRITUALES, NI FÍSICAS PARA RESISTIR A SATANÁS
Si vives sin Cristo, vivirás: flaco, débil, sin fuerzas
morales, ni espirituales, ni físicas para resistir a satanás, pero si eres una nueva
criatura tendrás nuevas fuerzas. Y como nueva criatura podrás cumplir el primer
y grande mandamiento que dice: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30;
Deuteronomio 6.5).
¡Gracia y Paz!
¡Bendiciones abundantes para todos en este Nuevo Año!
Lamentaciones 3:41
Muchas veces los afanes de la vida nos llevan a ocuparnos
demasiado de nosotros mismos y olvidarnos de servir a Dios. Jeremías describe
lo complicadas que pueden llegar a ser nuestras vidas si nos olvidamos de
servir a Dios. Todos sus hijos le debemos obediencia, servicio y alabanza, a
fin de que seamos para alabanza de su gloria (Efesios 1:12); “Porque somos
hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios
preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).
Sigamos la recomendación de Jeremías, presentemos todos
los días nuestro corazón y nuestras manos al Señor, y sin palabras le estaremos
diciendo, aquí estoy Señor, ¿qué quieres que haga?
¡¡Bendiciones abundantes para todos en este año nuevo!!
¡Gracia y Paz!
UN CRISTIANO SIN CRISTO ESTARÁ LLENO DE MALOS PENSAMIENTOS
Un “cristiano” sin Cristo estará lleno de pensamientos
impuros; porque la mente es la antesala del espíritu humano y a la mente acuden
los demonios con sus malas influencias en sus pensamientos. Cuando esos
pensamientos se alojan en la mente, llegan hasta el corazón y de allí dominan
el espíritu. La mente ejerce un poder tan determinante en nuestras vidas, que por
eso la Palabra de Dios nos dice: “Porque cual es su pensamiento en su corazón,
tal es él” (Proverbios 23:7). Es por eso que la Palabra de Dios nos exhorta “No
os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de
vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios,
agradable y perfecta” (Romanos 12:2). Entonces con una mente nueva podemos
pensar en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo que es de buen
nombre, en todo lo virtuoso y digno de alabanza (Filipenses 4:8).
¡Gracia, Paz y Bendiciones abundantes para todos en este
Nuevo Año!
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