martes, 8 de abril de 2014

¡DIOS HOY NOS DA UNA NUEVA OPORTUNIDAD...!


¡Dios hoy nos da una nueva oportunidad...!

Si por un instante yo olvidara que soy “como la neblina de la mañana que ciertamente se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”… Si yo no fuera agradecido con Dios por sus “misericordias de cada mañana”… Y si Dios se olvidara de regalarme un trozo de vida cada día, posiblemente no diría todo lo que quiero decirles Hoy, pero antes quiero darle a Dios toda honra, alabanza y majestad, por su amor y misericordia, por mi vida y por la de todos Ustedes, ¡Amen!

Hoy quiero darle valor a todas las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Hoy quiero estar consciente de que por cada minuto que cierro mis ojos, pierdo sesenta segundos de luz. Hoy quiero aprovechar más el tiempo sirviendo a mi prójimo. Hoy quiero dormir poco, soñar más, despertar cuando los demás duermen. Andar cuando los demás se detienen. Ser más atento cuando los demás hablan. Regocijarme de la vida como un niño. ¡Disfrutar de un buen helado de chocolate!

"Por cada trozo de vida que Dios me siga dando... Aprovecharía cada día para decirle a la gente que la quiero y viviría enamorado del amor”.

Amado(a) hermano(a), amigo(a)... siempre expresa con delicadeza lo que sientes y haz lo que piensas. Todo lo que hagas, hazlo con amor, ¡Hazlo en Cristo y para Cristo!

Si supiera que hoy fuera mi último día… oraría al Señor por ti, “porque te bendiga y te proteja; porque haga brillar su rostro frente a ti y te otorgue Su gracia; porque te mire con amor y te conceda la paz”.

Si supiera que hoy fuera mi último día abrazaría fuertemente a mis seres queridos, a mi esposa, a mis hijos, a mis nietos, a mis hermanos, a mis hermanas, les daría un beso a cada uno. Si supiera que estos son los últimos minutos de mi vida les diría "te amo" y no asumiría, tontamente, que ya lo saben.

Dios nos muestra sus misericordias cada mañana y nos da una nueva oportunidad para hacer las cosas con excelencia, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que me queda, me gustaría decirte cuanto te amo.

¡La vida no la tenemos asegurada nadie! Hoy pudiera ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo HOY, porque que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para regalar una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para “perder el tiempo” con ellos. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, ámalos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas esas palabras de amor que tu ya conoces.

Nadie te recordará por tus sentimientos ni pensamientos secretos. Pide a Dios la fuerza y sabiduría para expresarlos. ¡Demuéstrales a tu familia y a tus amigos cuanto los amas y cuanto te importan!

“Gracia y Paz”

ORACION


ORACION:

Bendito Padre celestial, gracias una vez más por la oportunidad de la vida, gracias por todo lo que me da inmerecidamente. Hoy su Santa Palabra me redarguye del pecado y de mi desobediencia hacia Usted Señor. Reconozco ante que aún existen en mí tantos deseos impuros y acciones pecaminosas que ofenden su Santidad Señor. Por favor perdóneme, reconozco también que no he sido integro al obedecer su Palabra. Me avergüenzo de mi conducta por desagradarle y entristecer tu Santo Espíritu. Ayúdeme, tome el control de mi vida Padre, deme sabiduría y fuerzas para eliminar de mi vida absolutamente todo lo que le ofende o no glorifica su nombre. Todo se lo suplico en el Bendito nombre de Jesús, Amen y Amén.

¿AÚN COMETES PECADOS “POCO IMPORTANTES” PARA TI?


¿Aún cometes pecados “poco importantes” para ti?

Números 33:50-56
“Y habló Jehová a Moisés en los campos de Moab junto al Jordán frente a Jericó, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán, echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todos sus ídolos de piedra, y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos; y echaréis a los moradores de la tierra, y habitaréis en ella; porque yo os la he dado para que sea vuestra propiedad. Y heredaréis la tierra por sorteo por vuestras familias; a los muchos daréis mucho por herencia, y a los pocos daréis menos por herencia; donde le cayere la suerte, allí la tendrá cada uno; por las tribus de vuestros padres heredaréis. Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis. Además, haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos”.

En este pasaje, Dios da instrucciones específicas a Moisés en relación a lo que los israelitas debían hacer una vez llegaran a la tierra prometida. En primer lugar les ordena echar fuera a “todos los moradores del país” y destruir “todos sus ídolos”, “todas sus imágenes” y “todos sus lugares altos” o altares. Notemos que Dios es muy específico al repetir la palabra “todos”. No cabe la más mínima duda de que el Señor deseaba la total eliminación de todo aquello que estaba en contra de sus principios. Al final del pasaje Dios les advierte lo que sucedería si no cumplían al pie de la letra sus órdenes y dejaren algunos de los moradores de aquella tierra. Les dice que “ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y además, haré a vosotros como yo pensé hacerles a ellos”. Está claro que no era conveniente para los israelitas restar importancia a nada de lo mencionado por Dios.

También en 1 Samuel capítulo 15, Dios nos muestra de manera muy clara cuál es su sentir en cuanto a eliminar todo aquello que es desagradable delante de sus ojos. Aquí, por medio del profeta Samuel, el Señor da órdenes al rey Saúl de que atacara a los amalecitas, enemigos acérrimos de Israel, y destruyera todo, incluyendo mujeres, niños, bebitos, vacas, ovejas. Todo, absolutamente todo debía ser eliminado. Sin embargo, Saúl optó por perdonarle la vida al rey Agag, y traerse consigo lo mejor de las ovejas y del ganado. Quizás él pensó que eso no tenía “mucha importancia”. Pero en ese momento comenzó la declinación de su reinado. Poco después Samuel le dijo a Saúl: “Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey” (1 Samuel 15:23). Saúl cayó de su trono por no haber obedecido al pie de la letra las instrucciones del Señor.

¿Cuántas veces hemos desobedecido las instrucciones que Dios nos ha dado a través de su palabra? O quizás las hemos obedecido a medias, como hizo Saúl, y hemos creído que hemos cumplido con lo que el Señor espera de nosotros. Tal vez aquel que ha sido por mucho tiempo adicto a la pornografía se da cuenta que eso no agrada a Dios y decide hacer algo, pero al final dice: “Voy a guardar esta revista que apenas tiene dos o tres fotos pornográficas”; o “Voy a dejar esta página web en mis favoritas porque no es tan mala como las demás que eliminé”. Quizás algún otro diga: “Un trago de whiskey de vez en cuando no tiene importancia”, o “Un cigarrillo o dos al día no me van a afectar”. ¡Mucho cuidado! Una pequeña llamita que se dejó descuidadamente al apagar una fogata en medio del bosque, muchas veces ha dado lugar a un fuego que ha llegado a convertirse en un infierno abrasador cuyos resultados han sido catastróficos tanto en la pérdida de bienes materiales como de vidas humanas.

Dios, en su infinita sabiduría, sabe exactamente lo que nos hace daño aunque a nosotros pueda parecernos de “poca importancia”. No debemos tratar de modificar sus instrucciones, sino seguirlas al pie de la letra sabiendo que entonces él nos colmará de bendiciones. Medita en esta enseñanza, y si hay algo en tu vida que sabes desagrada al Señor y entristece su Santo Espíritu, hazte el propósito de eliminarlo total y completamente.

ORACION:
Bendito Padre celestial, gracias una vez más por la oportunidad de la vida, gracias por todo lo que me da inmerecidamente. Hoy su Santa Palabra me redarguye del pecado y de mi desobediencia hacia Usted Señor. Reconozco ante que aún existen en mí tantos deseos impuros y acciones pecaminosas que ofenden su Santidad Señor. Por favor perdóneme, reconozco también que no he sido integro al obedecer su Palabra. Me avergüenzo de mi conducta por desagradarle y entristecer tu Santo Espíritu. Ayúdeme, tome el control de mi vida Padre, deme sabiduría y fuerzas para eliminar de mi vida absolutamente todo lo que le ofende o no glorifica su nombre. Todo se lo suplico en el Bendito nombre de Jesús, Amen y Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla


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lunes, 7 de abril de 2014

En africa....


En África, todas las mañanas, una gacela amanece sabiendo que si no empieza a correr, será presa de un león y perderá su vida. Igual, todas las mañanas, un león sabe que si no empieza a correr no logrará comerse una gacela y morirá de hambre.

"Yo no sé, si tu eres León o Gacela. Lo único cierto es que cuando salga el sol, cada mañana ya debes estar corriendo".

Muévete, si tienes FE, corre. La FE no es para "aguantar más" sino para atreverte a actuar más. Sal a la calle, conquista lo que es tuyo por herencia. Pelea, patea puertas si es necesario pero no permanezcas quieto. La FE se mide por cuanto has avanzado en tu vida desde que decidiste Creerle a un Dios real que todo lo puede hacer.

“Gracia y Paz”

Una Nueva Generación para Dios

ORACION


ORACION:

Padre santo, Hoy te doy gracias una vez más por la oportunidad que me das de vivir y por el privilegio de tener amigos. Perdoname porque por mi falta de tacto y mi inmadurez he perdido buenos amigos. Dame humildad para saber reconocer mis errores y, por favor, ayudame a mantener una buena relación con ellos. Dame sabiduria para resarcir los daños que he causado, porque yo sé que es tu voluntad que yo haga todo lo posible por vivir en paz con todos, de manera que pueda yo agradarte en todos los aspectos. En el nombre de Jesús, Amén.

¿Tienes problemas con algún amigo?


¿Tienes problemas con algún amigo?

Proverbios 17:17
“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia”.

Los amigos son una de las posesiones más valiosas que tenemos. Ellos nos proveen compañía, nos escuchan cuando estamos en problemas, nos alientan en nuestros sueños e ilusiones y nos sirven como una malla de seguridad cuando caemos. Los verdaderos amigos nos brindan su apoyo aun cuando no lo merezcamos. De hecho, muchas veces un amigo ha resultado más fiel que un hermano o cualquier otro familiar. En momentos en los que, por alguna razón, estamos desalentados unas palabras de aliento de parte de un amigo pueden cambiar radicalmente nuestro estado de ánimo. Así dice Proverbios 27:9: “El perfume y el incienso alegran el corazón; la dulzura de la amistad fortalece el ánimo”. Y el versículo 10 dice que “mejor es el vecino cerca que el hermano lejos”.

Jesús dio mucho valor a la amistad. En una ocasión, conversando con sus discípulos, les dijo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Y seguidamente les dice: “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”. Es decir, entre amigos verdaderos existe confianza para compartir hasta las cosas más íntimas. No hay duda de que tener un buen amigo es una bendición de Dios. Sin embargo, inevitablemente algunas de estas relaciones pasarán por períodos problemáticos. Si te encuentras en una de estas situaciones, y se trata verdaderamente de una amistad que vale la pena conservar debes buscar una solución. Para ello, aquí te presento algunas sugerencias:

Ora. Trae el problema delante del Señor en oración. Pídele discernimiento espiritual, sabiduría y humildad. Pide a Dios que bendiga a ésa amistad.

Enfrenta la situación. No ignores el problema esperando que la otra persona tome la iniciativa. Comparte con tu amigo tu sentir de que algo no está bien y que necesita solucionarse. En Mateo 5:23-24, Jesús dice: “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”.

Define con claridad el problema. Juntos, conversen acerca de cuando y donde la relación comenzó a afectarse y lo que pudo haber causado el problema. Una buena comunicación es esencial para eliminar malos entendidos y evitarlos en el futuro.

Evita echar culpas. No es nada fácil, pero trata de no defenderte. Sin lugar a dudas existirá la tentación de discutir sobre quién hizo tal cosa, pero piensa que el objetivo fundamental no es probar quien tiene la razón, sino salvar la amistad.

Pide perdón. Generalmente no es fácil pedir perdón, especialmente cuando creemos que no tenemos la culpa, pero es una buena oportunidad para practicar la humildad, sabiendo que esto agrada a nuestro Padre celestial. Filipenses 2:3 nos dice: “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”. Trata por todos los medios de poner en práctica este principio.

No seas tardo en perdonar. Es muy importante que, si es necesario, estés dispuesto a perdonar pues Dios espera que nosotros perdonemos, así como él nos perdonó. Efesios 4:32 dice: “Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”.

restaurar TU AMISTAD. Pregúntale: ¿Qué puedo hacer para restablecer nuestra mutua confianza? Una vez obtengas la respuesta, haz todo lo posible por cumplir con lo que se requiere.

Si queremos tener la bendición de un buen amigo, debemos estar dispuestos a pagar el alto precio de enmendar la relación cuando sea necesario. Ignorar el problema puede parecer más fácil, pero a la larga perderíamos un valioso tesoro.

ORACION:
Padre santo, Hoy te doy gracias una vez más por la oportunidad que me das de vivir y por el privilegio de tener amigos. Perdoname porque por mi falta de tacto y mi inmadurez he perdido buenos amigos. Dame humildad para saber reconocer mis errores y, por favor, ayudame a mantener una buena relación con ellos. Dame sabiduria para resarcir los daños que he causado, porque yo sé que es tu voluntad que yo haga todo lo posible por vivir en paz con todos, de manera que pueda yo agradarte en todos los aspectos. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

domingo, 6 de abril de 2014

¡Cuidado con las falsas doctrinas!


¡Cuidado con las falsas doctrinas!

Gálatas 1:6-12
“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo”.

Una revista británica publicó hace algunos años un artículo titulado: “Cree su propia religión”. Su autora escribió: “Yo no logro entender como la gente se puede dedicar a una sola religión y esperar que conteste todas sus oraciones y que supla todas sus necesidades. No dudo que Jesús fuera el Hijo de Dios, pero creo que también hubo muchos hijos, e hijas, de Dios”. Más adelante concluye esta autora: “Me he convertido en una especie de urraca teológica que toma trocitos de diferentes religiones, las cuales suplen mis necesidades”.

Esta mujer, sin duda alguna, estaba totalmente equivocada en su conclusión de que es necesario tomar “trocitos de diferentes religiones” para suplir nuestras necesidades espirituales. Con frecuencia escuchamos declaraciones similares a estas de personas que desconocen la verdad del evangelio, pero lo más triste y lamentable es cuando provienen de lideres cristianos, los cuales, con el fin de hacer más atractiva su predicación, alteran la pureza del evangelio y predican lo que piensan que a la gente les gusta escuchar, y no lo que deben escuchar. En relación a éstos, el apóstol Pablo escribe en el pasaje de hoy: “Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres?”

Los cristianos de Galacia conocían el verdadero evangelio, pero los falsos maestros lo pervirtieron afirmando que había que guardar la ley de Moisés para ser salvo. Pablo les dijo que esto era totalmente falso. El verdadero evangelio es el que él les enseñó, pues “no lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo”, les dijo. De igual manera, en su carta a los corintios, Pablo escribió que “Cristo murió por nuestros pecados, que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras” (1 Corintios 15: 4). Todo aquel que lo cree de corazón y confiesa con su boca que “Jesús es el Señor” será salvo, dice Romanos 10:9. Muchos han ignorado esta verdad y han sido victimas de falsos maestros que, con bonitas palabras, los han engañado diciéndoles lo que a ellos les agrada oír.

En su carta a los Romanos, Pablo les advierte acerca de estos individuos: “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos” (Romanos 16:17-18). Y en su carta a su hijo espiritual Tito, Pablo se refiere a estos falsos maestros de la siguiente manera: “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra”. Entonces le aconseja: “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina” (Tito 1:16-2:1).

Todas estas advertencias debemos tomarlas muy en serio, y poner sumo cuidado en aprender la Sana Doctrina del evangelio expresada en la Palabra de Dios, meditando en ella y orando cada día de nuestras vidas. Entonces podremos rechazar con autoridad toda falsa doctrina que se nos presente.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me des sabiduria y discernimiento espiritual para poder rechazar todas esas doctrinas que difieran de la verdad y pureza de tu Santa Palabra. Igualmente te pido Señor me des el conocimiento necesario para compartir con denuedo la Sana Doctrina que es todo lo que tu nos has dejado plasmado en tu preciosa Palabra. Todo esto te lo pido en el glorioso nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

sábado, 5 de abril de 2014

Que el médico te diga NO, que el banco te diga NO, que tu pareja te diga NO, o que el mundo entero te diga que NO…


Que el médico te diga NO, que el banco te diga NO, que tu pareja te diga NO, o que el mundo entero te diga que NO… no importa, si ya Dios te dijo que SI.

1. Una mujer con flujo de sangre desde hacia treinta años, toca el borde de la ropa del Señor y es sanada inmediatamente.

2. Un ciego recibe la vista después de que Jesús le escupe en el rostro y le dice que vaya a lavarse a un lago.

3. Un muerto es resucitado cuatro días después de su entierro, con tan solo la Voz de nuestro Señor Jesús.

No tiene lógica, no es naturalmente posible, no puede ni siquiera razonarse... así es cuando Dios actúa. El ingrediente de lo Sobrenatural siempre estuvo presente. Jesús NO opera naturalmente, sino Sobrenaturalmente. Grábate eso.

Muchos esperan siempre que algo naturalmente posible ocurra en sus vidas y mientras su mente siga siendo carnal, no verán el actuar de Dios en sus vidas.

Tu Milagro puede ser real hoy, Dios puede paralizar el clima, abrir un mar Rojo o resucitar lo muerto, pero si tu FE no lo cree posible, ¡olvídate de ver a Dios actuar a tu favor!

¡HASTA QUE DEJES DE RAZONAR LO QUE DIOS HARA EN TU VIDA, ÉL LO HARA!


“Gracia y Paz”

Nueva Generación para Dios

ORACIÓN:


ORACIÓN:

Bendito Padre celestial, oh mi amado Señor, perdóname por esas ocasiones en que me invade la tristeza, el desanimo, la apatía, el cansancio, y no tengo deseos de alabarte ni de elevar mis oraciones a ti. Ayúdame, por favor, a reavivar constantemente mi anhelo por obedecerte y hacer todo lo que a ti te agrada. Por favor, pon en mi corazón una pasión por buscar tu voluntad y obedecerla por encima de mis emociones y mis estados de ánimo. En el nombre de Jesús, Amén.

¿CUÁL ES LA VERDADERA OBEDIENCIA A DIOS?


¿Cuál es la verdadera obediencia a Dios?

Mateo 21:28-32
“Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle”.

En este pasaje, Jesús cuenta una parábola que nos muestra dos actitudes diferentes. El primero de los dos hermanos se negó de inmediato a la petición de su padre de ir a trabajar a su viña. Sin embargo, después se arrepintió, cambió de opinión y fue a trabajar. El otro hermano, por el contrario, inicialmente le dijo a su padre que iría pero finalmente no fue. Después, Jesús hizo una pregunta a los que le rodeaban: “¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?” Y ellos contestaron: “El primero.”

El significado de esta parábola está claro. Los líderes judíos, a quienes Jesús se estaba dirigiendo, habían proclamado obediencia a Dios y sus mandamientos. Sin embargo su comportamiento indicaba todo lo contrario. Los publicanos y las rameras habían tomado un camino de pecado y de maldad, pero se arrepintieron y entonces tomaron el camino de Dios. Ninguno de estos dos grupos era perfecto, pero quienes rectifican y al final hacen lo correcto agradan más a Dios. El Señor está siempre dispuesto a perdonar y recibir a todo aquel que se arrepiente de sus pecados y cambia la dirección de su vida acercándose a él.

Ciertamente esta parábola no alaba a ninguno de los dos hijos. Ninguno de ellos era la clase de hijo que alegraría la vida de un padre. Pero aquel que al final obedeció, sin duda actuó mejor que el otro. El hijo ideal es aquel que acepta las órdenes de su padre con respeto y las obedece inmediatamente sin argumentar. Este es el ejemplo que Jesús nos dio a través de su vida aquí en la tierra. Para él lo primero era obedecer la voluntad del Padre. Así les dijo a sus discípulos junto al pozo de Jacob: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra” (Juan 4:34).

Claro que nuestro Padre celestial sabe que somos imperfectos como aquellos dos hermanos, y que por regla general no seguimos el ejemplo de Jesús. Pero si nos esforzamos, y aún en contra de nuestros propios deseos tratamos de hacer su voluntad, él nos va recompensar. La clave para obtener el éxito comienza desde el momento en que nos esforzamos para obedecerle. Cuando Dios encomendó al joven Josué la dirección del pueblo de Israel, después de la muerte de Moisés, le dijo: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9). Josué se esforzó en obedecer las instrucciones del Señor, el tiempo pasó y finalmente guió a los israelitas a entrar en la tierra prometida y tomar posesión de ella. Cuando hacemos un esfuerzo por cumplir la voluntad de Dios, él nos ayuda en nuestro empeño, y al final disfrutaremos de sus bendiciones.

¿Acaso no han habido ocasiones en las que no has tenido deseos de ir al servicio de adoración o a un culto de oración, pero finalmente te animaste y decidiste ir a congregarte? ¿Cómo te has sentido? ¿No es verdad que recibiste muchas bendiciones? Y cuando, por algún motivo, no has tenido deseos de orar pero hiciste un esfuerzo y pasaste un rato en oración, buscando la presencia del Señor, ¿no es cierto que te inundó una paz inefable? Y en momentos de tristeza y desánimo, cuando te has puesto a cantar alabanzas a Dios sobreponiéndote a tu estado de ánimo, con toda seguridad has recibido el gozo del Señor, el cual te ha fortalecido.

Esfuérzate en poner a un lado tu desánimo, tu cansancio, tu apatía, y concéntrate en obedecer la voluntad de Dios. Seguramente vas a recibir bendiciones en abundancia.

ORACION:
Bendito Padre celestial, oh mi amado Señor, perdoname por esas ocaciones en que me invade la tristeza, el desanimo, la apatia, el cansancio, y no tengo deseos de alabarte ni de elevar mis oraciones a ti. Ayudame, por favor, a reavivar constantemente mi anhelo por obedecerte y hacer todo lo que a ti te agrada. Por favor, pon en mi corazón una pasión por buscar tu voluntad y obedecerla por encima de mis emociones y mis estados de ánimo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

viernes, 4 de abril de 2014

A mucha gente le da miedo soñar...


A mucha gente le da miedo soñar, le da pánico intentar algo mas grande o ideas revolucionarias, le da miedo Creer y la ÚNICA FE que funciona es la FE sin miedo.

Juan 11:40
“¿No te he dicho que si Crees, veras la Gloria de Dios?”

Si Crees veras lo que nadie mas ve. Tu FE determina lo que llegas a ver en tu vida. ¿Que has visto hasta hoy? Esa es tu FE.

Deja de disfrazar de “cautela” “paciencia” y “sabiduria humana” el miedo de actuar en FE y ¡AVANZA! Ya es tiempo de que dejes de llorar y empieces a ¡CREER! y a ¡CRECER!


“Gracia y Paz”

Nueva Generación para Dios

LA AUSENCIA DE UNA PERSONA LA LLENA EL SEÑOR...


La ausencia de una persona la llena el Señor, pero la ausencia del Señor no la llena nada...

La Generosidad


Proverbios 22:9
"El generoso será bendito, porque da de su pan al pobre".


"Gracia y Paz"

¿ESTÁS PREPARADO PARA LA GUERRA?


¿Estás preparado para la guerra?

Efesios 6:10-18
“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”.

La Palabra de Dios nos enseña que las luchas a las que a diario nos enfrentamos, y que muchas veces nos afectan profundamente, no son contra las personas que están a nuestro alrededor, sino contra “fuerzas espirituales malignas” que están bajo la dirección de Satanás, a las cuales no podemos ver y cuyo propósito es destruirnos. Día tras día estamos envueltos en esa guerra espiritual, aunque generalmente no nos damos cuenta de lo que verdaderamente está sucediendo en nuestras vidas.

Nosotros no tenemos la capacidad ni el poder para vencer estas fuerzas demoníacas, pero tenemos un Dios todopoderoso que está dispuesto a pelear por nosotros. La Escritura de hoy, nos exhorta a buscar en Dios la fortaleza que necesitamos y, usando la imagen de un soldado completamente equipado para la guerra, nos insta a ponernos “toda la armadura de Dios” para resistir al diablo y estar firmes contra sus astutas tácticas. Con este fin, cada día debemos seguir los siguientes pasos:

1. Ceñirnos con el cinturón de la verdad.
Jesucristo es “la verdad”, dice Juan 14:6. La Palabra de Dios es la manifestación de la verdad. Juan 8:31-32 nos asegura que si permanecemos en esta verdad seremos totalmente libres.

2. Protegernos con la coraza de justicia.
Hemos sido justificados por la sangre de Cristo. Cuando vivimos con esta seguridad, la justicia de Dios constituye una coraza protectora.

3. Calzarnos con la disposición de proclamar el evangelio de la paz.
Tenemos paz con Dios como resultado de nuestra relación con Cristo, pero esa paz debemos compartirla con los demás. Como dijera el profeta Isaías: “Cuán hermosos son los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz...” (Isaías 52:7).

4. Tomar el escudo de la fe.
Nuestra principal defensa es la fe que recibimos de Dios. Debemos ser constantes en la lectura de la Biblia, pues “la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” (Romanos 10:17).

5. Tomar el casco de la salvación.
El casco protege la cabeza. Uno de los puntos que más ataca el diablo es la mente, y a través de ella intenta controlarnos. Cuando vivimos sobre la base de nuestra salvación en Cristo, nos resulta fácil rechazar todo pensamiento que no glorifica el nombre del Señor.

6. Tomar la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.
Cuando Satanás tentó a Jesús (Mateo 4:1-11), el Señor respondió en cada ocasión: “Escrito está.” Y seguidamente se refería a un pasaje de la Escritura con el cual callaba al diablo. Nosotros debemos seguir el ejemplo de Cristo y enfrentarnos a la tentación con la poderosa Palabra de Dios.

7. Orar en el Espíritu en todo momento.
La oración es el arma más poderosa que tiene el cristiano. Es la oración la que coloca en su lugar todas las partes de la armadura espiritual y pone en ella la unción del Espíritu Santo. A unas pocas horas de su muerte, allí en Getsemaní, Jesús dio a sus discípulos este consejo: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” (Mateo 26:41).

Si seguimos todos estos pasos, podremos proclamar con autoridad: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”

ORACION:
Padre santo, te doy gracias por la protección que encontramos en tu poder para luchar contra las fuerzas del mal. Ayúdame a permanecer vestido con tu poderosa armadura para vivir una vida de paz y de victoria. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla