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martes, 2 de septiembre de 2014

¿SABES CUAL ES TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO?



¿SABES CUAL ES TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO?

1 Corintios 6:19-20
“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.

A medida que el momento de su muerte se acercaba, Jesús se refirió con frecuencia al Consolador que él enviaría. Los discípulos recibían esa noticia con mucha tristeza, pues amaban al Señor y no podían aceptar que él no estuviese más junto a ellos. Sin embargo Jesús los alienta diciéndoles: “Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré” (Juan 16:7). Esta promesa se cumplió el día de Pentecostés en el cual el Espíritu Santo se manifestó de manera poderosa (Hechos capítulo 2). Ese día miles de judíos aceptaron a Jesucristo como salvador, y así surgió la iglesia de Cristo, es decir un grupo de creyentes que se reúnen para alabar y adorar al Señor, independientemente de cuál sea el lugar de la reunión. En Hechos 2:46-47 leemos: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”. Han pasado más de dos mil años, y aquellos que han creído en Cristo continúan congregándose, sabiendo que el Señor está siempre presente en la persona del Espíritu Santo.

En 1 Reyes 8:27-30, después de la construcción del nuevo templo en Jerusalén, el rey Salomón manifestó: “He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?” Salomón afirma que Dios es demasiado grande para ser contenido dentro de un edificio. No obstante, clamó al Señor diciendo: “Que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa”, para que cuando un israelita orase en ese lugar, Dios escuchara en los cielos y contestara la oración. Unos cinco siglos después, como resultado de la muerte de Jesucristo en la cruz del Calvario, su posterior resurrección y la venida del Espíritu Santo, aquel templo de piedra fue reemplazado por uno de carne y hueso. Este es el cuerpo de cada persona que ha aceptado a Jesucristo como salvador. Así lo afirma el apóstol Pablo en 1 Corintios 3:16-17: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”.

En resumen, “la iglesia de Cristo” es un grupo de creyentes que se reúnen en un local o edificio para adorar a Dios. El “templo” es el cuerpo de cada creyente, en el cual reside el Espíritu Santo. Por eso, en la escritura de hoy, Pablo dice: “Glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. Es responsabilidad de cada cristiano cuidar de ese templo (su cuerpo), glorificar a Dios con su comportamiento y vivir una vida de santidad que honre su presencia en nosotros. La manera de cuidar de este templo es manteniendo una vida de oración constante, leyendo la Biblia, meditando en ella y aplicándola a nuestro diario vivir.

ORACIÓN:
Amante Padre celestial, gracias por haber establecido que tu Santo Espíritu viniese a morar en el corazón de los que han creído en tu Hijo Jesucristo. Te ruego me ayudes a estar consciente de este privilegio, y que mi testimonio siempre honre la presencia de tu Santo Espíritu en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!
Dios te Habla

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domingo, 18 de agosto de 2013

¡¡HOY ES UN BUEN DIA PARA HACER LIMPIEZA PROFUNDA EN NUESTRO CORAZÓN!!


1 Corintios 6:19
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?"

Yo tengo un garage que me sirve de «almacén» de todas aquellas cosas que no puedo tener dentro del hogar y, francamente, hay momentos en los que me avergüenzo de abrir la puerta. No quiero que nadie vea el tiradero de cachivaches. Así que, con cierta regularidad, dedico un día para sacarlos.

Nuestros corazones y nuestras mentes se parecen mucho a eso; acumulan muchos “cachivaches”. Al convivir con el mundo, inevitable, tal vez inconscientemente, nos contaminamos con pensamientos y actitudes impías, como pensar que todo en la vida gira a nuestro alrededor, demandar nuestros derechos o reaccionar amargamente hacia aquellos que nos han herido. Rápidamente nuestros corazones y nuestras mentes ya no están limpios ni ordenados. Y aunque pensemos que podemos esconder todo ese desorden, éste al final se hará evidente.

Pablo preguntó claramente: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo?” (1 Corintios 6:19). Esto hace que yo me pregunte si el Espíritu de Dios podría vivir en nuestro desordenado garaje.

Tal vez sea hoy sea necesario hacer una limpieza profunda en nuestro “Garage Espiritual” para sacar todos los “cachivaches”. Deshagámonos de todos esos pensamientos de amargura y actitudes mundanas. Vamos a meter en cajas de cartón o bolsas de basura todos esos patrones y pensamientos negativos que nos contagia el mundo. Organicemos nuestras actitudes. Llenemos nuestro corazón de la belleza que nos proporciona la Palabra de Dios; limpiémonos a fondo, y luego dejemos la puerta abierta para que todos vean lo que hay dentro!

(Lectura: 1 Corintios 6:12-20).


“Gracia y Paz”

Nuestro Pan Diario.

jueves, 15 de agosto de 2013

¿QUIERES EXPERIMENTAR EL PODER DE DIOS?



Hechos 1:8
“Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

Poder espiritual es la energía divina que Dios desea manifestar en nosotros y a través de nosotros, y la autoridad divina que se requiere para llevar adelante la obra que Dios nos ha encomendado. Este poder no es solamente para predicadores, evangelistas, o para aquellos que trabajan en un determinado ministerio, sino que está disponible para todo creyente que voluntaria y concientemente se rinde día tras día en sumisión y obediencia al Espíritu Santo.

El pasaje de hoy se refiere al poder del Espíritu Santo en relación a testificar y a glorificar a Dios. Es su poder obrando en nosotros quien nos capacita y nos da el valor para llevar adelante su obra. Aquí Jesús les dice a sus discípulos lo que harían una vez hubiesen recibido el divino poder: “Me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” Y una vez fueron llenos del Espíritu Santo (Hechos 2:4), los discípulos cumplieron fielmente la misión encomendada por el Señor, a pesar de todas las dificultades que encontraron en su camino, las amenazas, encarcelamientos, golpes, latigazos, torturas de todo tipo y hasta la muerte.

En su segunda carta a los corintios, capítulo 12, el apóstol Pablo se refiere a “un aguijón" en su carne. No se sabe a ciencia cierta qué era ese aguijón al que él se refirió, pero sin duda era algo que le molestaba, le afectaba grandemente en su vida, y de lo cual quería librarse. Y le pidió a Dios en repetidas ocasiones que se lo quitara. La respuesta del Señor fue la graduación de Pablo en el proceso de aprendizaje y crecimiento espiritual: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9). Realmente es muy difícil de entender este principio divino, pero es muy posible experimentarlo: Con Dios, nuestra debilidad se convierte en nuestra mayor fortaleza. Cuando Pablo entendió profundamente este principio espiritual, no solamente obtuvo la fortaleza que necesitaba, sino que pudo decir con autoridad: “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.

No podemos manipular el poder del Espíritu Santo con el fin de usar a Dios. Todo lo contrario, experimentamos su poder cuando somos humildes, reconocemos nuestra incapacidad y nos rendimos totalmente para ser usados por él. Dios manifiesta su poder por medio de nosotros cuando caminamos en completa obediencia a su voluntad. Y solamente por medio del poder de Dios podemos manifestar “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza”, lo cual revela en nosotros el carácter de Cristo. Este es el fruto del Espíritu del cual nos habla Gálatas 5:22-23.

¿Quieres experimentar el poder de Dios plenamente en tu vida?

Decide hoy rendir tu vida al Señor completamente, no a medias. Dios espera de nosotros obediencia absoluta. Mientras seamos selectivos en nuestra obediencia a Dios, mientras haya áreas de nuestras vidas que permanezcan fuera de su voluntad, mientras nos consideremos fuertes y capaces de lograr el éxito con nuestras propias fuerzas, no podremos experimentar plenamente el poder de Dios. Cuando un enemigo levanta sus brazos y se rinde al ejército contrario es porque ha entendido que no vale la pena seguir luchando, que ya no tiene fuerzas, que no tiene posibilidades de ganar. Nosotros tenemos que llegar a este punto delante de Dios. Tenemos que reconocer categóricamente nuestra debilidad e incapacidad y depender de él en todo, para que su poder se perfeccione en nuestra debilidad.

Cuando logremos humillarnos y cedamos al Señor nuestra voluntad, entonces comenzaremos a experimentar su gracia y su poder de maneras que nunca antes habíamos experimentado.

ORACIÓN:
Padre santo, yo anhelo recibir el poder de tu Santo Espíritu en toda su plenitud, y que tú te manifiestes obrando a través de mí para honra y gloria de tu nombre. Por favor, ayúdame a someterme a ti totalmente, derriba las fortalezas espirituales que impiden que yo rinda a tu voluntad todas esas áreas de mi vida que no glorifican tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla


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