miércoles, 5 de abril de 2017

Colosenses 3:16


“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales” (Colosenses 3:16).

Nuestras rutinas diarias marcan nuestro estilo de vida. En lo que perseveramos, tendremos mayor práctica y éxito. Constantemente debemos leer y estudiar la palabra de Jesucristo. Sano es meditar en ella y acompañarla de oración con agradecimientos hasta que more con toda su riqueza en nuestro corazón.
 
Cuando el creyente pueda testificar de eso, sus pensamientos, palabras, acciones y motivaciones estarán bajo la influencia y el control de Cristo. Dirá con plena facilidad “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”.

Navegar por los salmos y enseñar la Palabra, debiera ser una de nuestras rutinas permanentes, porque será de crecimiento espiritual para aquel que se congrega y lleve una vida en obediencia a Cristo. "Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!" (Juan 15:7 NTV).

¡Gracia y Paz!


Pan de Vida

Éxodo 20:3, 5


“No te harás imagen […]. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás” (Éxodo 20:3, 5).

Mientras esperaba bautizarse en Togo, Kossi se inclinó a levantar una figura de madera. Su familia había adorado el objeto por generaciones. Ahora, observaron cómo él lo arrojaba a una pira preparada para la ocasión. Ya no sacrificarían sus mejores pollos a ese dios.

Para la mayoría de los cristianos occidentales, los ídolos son metáforas de lo que colocan en lugar de Dios. En Togo, África, los ídolos representan dioses literales a los que hay que apaciguar con un sacrificio. La quema de ídolos y el bautismo son una declaración valiente de lealtad al único Dios verdadero.

Con solo ocho años de edad, Josías subió al trono en una cultura idólatra e inmoral. Su padre y su abuelo habían sido dos de los peores reyes de Judá. Entonces, el sumo sacerdote descubrió el libro de la ley. Cuando el rey escuchó sus palabras, las tomó muy en serio (2 Reyes 22:8-13). Destruyó los altares paganos, quemó los utensilios dedicados a la diosa Asera y puso fin a la prostitución ritual (cap. 23). En lugar de estas prácticas, celebró la Pascua (23:21-23).

Cuando buscamos respuestas fuera de Dios, vamos en pos de un dios falso. Sería sabio preguntarnos: ¿Qué ídolos, literales o figurados, necesitamos arrojar al fuego?

Señor, revélanos qué tenemos que dejar de lado, y reemplázalo con la presencia de tu Espíritu.

“Hijitos, guardaos de los ídolos” (1 Juan 5:21).


¡Gracia y Paz!


miércoles, 22 de marzo de 2017

Juan 15:13


Dicen por ahí que no es lo mismo saber que se ama que sentirlo. Amar no es un sentimiento intangible, todo lo contrario, es un sentimiento lleno de detalles y muestras de cariño, afecto, lealtad, confianza, respeto, paciencia y un sinnúmero de demostraciones. Desde un saludo, una simple llamada, un abrazo, un mensaje, un dejar el orgullo y pedir perdón, un volver a empezar de cero por que la otra persona nos importa. Estar dispuesto a renunciar para servir a otro.

Los seres humanos somos seres relacionales, nos gusta socializar y establecer vínculos. Unos más profundos que otros, pero creo que no existe nadie en el mundo que no tenga amigos o si fuese el caso serían muy pocos los hombres que no se relacionasen con absolutamente nadie. Así que si tenemos amigos, somos amigos, entonces tenemos familia, tenemos hermanos.

Amar y perdonar a los demás debería ser un ejercicio diario. Dar lo mejor de nosotros mismos para el bienestar de otro, como lo hizo Jesús con nosotros. Dar su vida por amor para que tú y yo fuésemos salvos es el mejor regalo que Dios nos ha dado.

¿Tienes amigos? ¡Cuídalos!
¿Tienes amigos? ¡Valóralos!
¿Tienes amigos? ¡Respétalos!
¿Amas a alguien? ¡Recuérdaselo!
¿Amas a alguien? ¡Escúchalo!
¿Amas a alguien? ¡Perdona sus errores!

Amar a lo que nos aman, ¿Qué mérito tiene? dijo el Señor. Él nos pidió algo más grande y más fuerte: Amar a quien no lo merece, amar a nuestros enemigos, amar a quien nos odia. Difícil ¿cierto? ¿Cómo podemos amar a nuestros enemigos? ¡Imposible! Podemos pensar que Jesús pudo hacerlo porque era el Hijo de Dios y para él todo era posible. Amar a quién le entregó y traicionó a la vez que a sus verdugos ¡Pues no! Es una excusa inmadura. Él nos hizo especial hincapié en este mensaje porque amar a quien no lo merece es alcanzar la perfección del amor. Amar a quien no lo merece, amar a quien se ha burlado y reído de nosotros es la demostración más grande de la nobleza de nuestro corazón y de la dependencia del Señor porque imitamos su carácter.

Aprendamos de su amor y eterna fidelidad. Aprendamos de su misericordia y paciencia. Aprendamos de su nobleza y misericordia para comportarnos con los demás como él ha sido y es con nosotros.

Que el Señor te muestre su amor constante y su fidelidad”
(2 Samuel 15:20)

¿A quién vas a amar hoy? ¿A quién vas a cuidar hoy? ¿Por quién darías tu vida?


¡Gracia y Paz!

Laura Sánchez.

jueves, 9 de marzo de 2017

Juan 14:23


"Si alguno me ama, obedecerá mis enseñanzas. Mi Padre lo amará, y vendremos a vivir en Él (Juan 14:23).

Este capítulo empieza con Jesús prometiendo que volverá al cielo a preparar un lugar para nosotros. Ahora, sin embargo, quiere que sepamos que no tenemos que esperar a llegar al cielo para estar en la presencia de Dios. Mientras amemos a Dios y obedecemos su Palabra, Él vendrá y hará su hogar con nosotros. ¡¿No es un pensamiento increíble y lleno de gracia que Dios, el Creador del universo, el Santo de Israel vive en mí?!

Oración: 
Por tu presencia constante dentro de mí, O Dios, te agradezco y te alabo. Que mi vida refleje la santidad y gracia de tu presencia en todo lo que hago, pienso y digo. En el nombre de Jesús, Amen.


¡Gracia y Paz!

La Luz del Alma

miércoles, 8 de marzo de 2017

1 Corintios 6:9-10


¿AMAS LA VIDA?


¿Amas la Vida?
Entonces no malgastes el tiempo porque ese es su principal ingrediente.



Salmo 89:47
"Recuerda cuán breve es mi vida".
Job 7:7
"Recuerda, oh Dios, que mi vida es un soplo, mis ojos no volverán a ver el bien".
Job 10:9
"Acuérdate ahora que me has modelado como a barro, ¿y me harás volver al polvo?"
Job 14:1
"El hombre, nacido de mujer, corto de días y lleno de turbaciones",
Salmos 39:5
"He aquí, tú has hecho mis días muy breves, y mi existencia es como nada delante de ti; ciertamente todo hombre, aun en la plenitud de su vigor, es sólo un soplo".


¡Gracia y Paz!
Renuevo de Plenitud