sábado, 18 de junio de 2016
jueves, 16 de junio de 2016
¡NO TEMAS, PORQUE DIOS PELEARÁ POR TI!
Éxodo 14:13-14
"Y Moisés dijo al pueblo: No
temáis; estad firmes, y ved la salvación que el Señor hará hoy con vosotros;
porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. El
Señor peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos".
Cuando leemos el Antiguo
Testamento vemos una y otra vez a Dios defendiendo y protegiendo a su pueblo de
todos sus enemigos y librándolos de situaciones humanamente imposibles de
resolver. En el pasaje de hoy los israelitas, después de haber sido liberados
de Egipto, se encontraban en una de estas situaciones. Frente a ellos la
inmensidad del Mar Rojo y a sus espaldas los ejércitos del Faraón que se
aproximaban en sus carros de guerra dispuestos a aniquilarlos. Fue entonces que
Moisés, después de clamar a Dios, les habló alentándolos por medio de su
declaración de fe en el Dios todopoderoso, el cual respondió abriendo en dos
las aguas para que los israelitas pasaran al otro lado, y cuando los soldados
egipcios intentaron seguirlos las aguas se juntaron y todos ellos murieron. De
una situación sin esperanza humana a la victoria total por el poder y la
misericordia de Dios.
En 2 Crónicas capítulo 20 la
Biblia nos narra que Josafat, rey de Judá, recibió la noticia de que ejércitos
muy poderosos se acercaban con el fin de destruir a su pueblo. Inmediatamente
Josafat declaró ayuno y oración en todo Judá y comenzaron a clamar a Dios por
ayuda. El Señor contestó a su pueblo por medio del profeta Jahaziel, el cual
les dijo: “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande,
porque no es vuestra la guerra, sino de Dios” (2 Crónicas 20:15). Y a
continuación les dio algunas instrucciones: Ellos debían salir al día
siguiente, temprano en la mañana y caminar en dirección a los enemigos. Es
decir, solamente tendrían que confiar en Dios, estar quietos y no temer, “porque
el Señor estará con vosotros”, les dijo el profeta. Así hicieron los
israelitas al día siguiente, y dice la Biblia que los soldados enemigos
comenzaron a pelear entre sí, y “se mataron los unos a los otros” (v.22).
Y de ellos no quedó ni uno solo. ¡Milagro de Dios! Y termina este capítulo de
la siguiente manera: “Y el reino de Josafat tuvo paz, porque su
Dios le dio paz por todas partes” (v.30).
Así como Dios defendió y trajo
grandes victorias a su pueblo en el pasado, hoy también él quiere repetir esto
en la vida de cada uno de sus hijos. Así prometió Jesús a sus discípulos al
darles "La Gran Comisión" antes de ascender al cielo: “He
aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo
28:20). El Señor se encuentra a nuestro lado como poderoso gigante
dispuesto siempre a pelear por nosotros, si depositamos en él nuestra
confianza. Sólo la fe en Dios nos provee esa calidad de vida espiritual que se
traduce en paz y tranquilidad, independientemente de la situación en que nos
encontremos. Hoy tú puedes comenzar en este día con la confianza de que si le
entregas a Dios el mando para que pelee en favor tuyo él obtendrá la victoria
para ti, pues nuestro Señor es especialista en ganar batallas. La mayor de
todas las batallas la ganó Jesucristo en la cruz del Calvario, venciendo la
muerte y derrotando a satanás y a todos sus demonios, los cuales ahora carecen
de toda autoridad para hacer daño a un hijo de Dios.
Si tú has aceptado a Jesucristo
como tu salvador esa victoria es tuya, pues él ocupó tu lugar en la cruz del
Calvario. Así es que descansa tranquilamente, pues estás en las mejores manos.
Simplemente echa sobre él tus preocupaciones, y deja que él se encargue del
resto. Ahora bien, si no has dado el paso de fe aceptando a Jesucristo como tu
Salvador, sólo tienes que creer en tu corazón que Jesús es el Señor, que murió
en la cruz con el fin de pagar por tus pecados y que Dios le levantó de los
muertos. Entonces lo confiesas con tus labios, y “serás salvo”, declara Romanos
10:9-10. Ahora mismo eleva al cielo una oración de arrepentimiento y entrega al
Señor. Nunca te arrepentirás de haberlo hecho. Y podremos todos juntos decir
con seguridad: "Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?",
como dice Romanos 8:31.
ORACION:
Padre santo, ayúdame a
apartarme yo y darte paso a ti para que tú tomes la dirección y te hagas cargo
de mis batallas. En medio de mis tensiones dame la tranquilidad de tu Espíritu
Santo y la seguridad de que tú estás peleando por mí. En el nombre de Jesús.
Amén.
¡Gracia y Paz!
Dios te Habla
miércoles, 15 de junio de 2016
¡TODOS TENEMOS UNA PUERTA DE SALIDA!
Cuando se nos presenta una necesidad todos queremos
encontrar a toda costa una puerta de salida ¡Ojalá así fuera cuando enfrentamos
una tentación! La tentación es el impulso
a hacer algo que no es correcto delante de Dios y, como se caracteriza por ser atractiva
e irresistible, es difícil negarnos, por lo cual muchos cedemos a la invitación.
"No os ha sobrevenido ninguna prueba
que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo
que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida,
para que podáis soportarla" (1 Corintios 10:13).
Es alentador saber que Dios proveerá una salida cuando
enfrentemos un momento de tentación, una forma de escapar; lo que indica que
aunque tengamos deseos o estemos a punto de fallar, Él continúa pendiente de nosotros.
Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los
reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo
Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en
Jerusalén. Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho
y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una
mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar
por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de
Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con
ella (2 Samuel 11:1-4).
David fue tentado al ver desde su terrado a una mujer
hermosa bañándose y no pudo resistir la tentación de preguntar por aquella mujer.
En ese momento recibió una advertencia: “es esposa de uno de tus servidores”
¡Esta era la puerta de salida que Dios le dio! Betsabé era casada y por lo tanto era prohibida; además,
era mujer de uno de los siervos que se
encontraban luchando en la guerra por su nación, por consiguiente, había un
mayor motivo para respetar a la esposa de Urías. Lamentablemente David ignoró
la puerta de salida.
En la Biblia dice: "Velad y orad, para que no entréis en
tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil"
(Marcos 14:38).
Israel se encontraba en guerra y David estaba durmiendo,
mandó a todos a la batalla pero él no fue. Después de dormir todo el día se le
presentó la tentación a la que no pudo resistir. Es por este motivo que Jesús
nos pide que estemos despiertos y oremos porque nuestra carne es débil; David
olvidó que se encontraba en una guerra y por tanto fue un blanco fácil del
enemigo.
Si estás enfrentando situaciones de tentación, debes
estar alerta a las advertencias o puertas de salida que te brinda Dios. Ponte de
rodillas y dedica un tiempo considerable a la oración, porque somos débiles
pero la oración nos fortalece.
Si eres tentado ¡ora! Porque si eres débil con Jesús
serás fortalecido.
¡Gracia y Paz!
Shirley Chambi
martes, 14 de junio de 2016
Proverbios 11:2
Proverbios 11:2
“Cuando viene la
soberbia, viene también la deshonra: Mas con los humildes es la sabiduría”.
LA FORNICACIÓN Y EL ADULTERIO SON UN PASE DIRECTO AL INFIERNO ¡ARREPIÉNTETE ANTES DE QUE SEA TARDE!
Si una mujer que no es tu
esposa intenta convencerte de que tú eres especial, tú estás siendo calentado
para ser cocinado, sin importar quién sea ella. De la misma forma para ti
mujer, si un hombre que no sea tu esposo intenta hacerte sentir muy especial,
te están calentando para cocinarte. Piensen ambos, hombre y mujer, que hay una
llama de fuego en el infierno que no se apaga, que consumirá día y noche por la
eternidad a todos los fornicarios y adúlteros.
“¿Tomará el hombre fuego en su
seno Sin que sus vestidos ardan? ¿Andará el hombre sobre brasas Sin que sus
pies se quemen? Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; No quedará
impune ninguno que la tocare” (Proverbios 6:27-29).
“Más el que comete adulterio es
falto de entendimiento; Corrompe su alma el que tal hace. Heridas y vergüenza
hallará, Y su afrenta nunca será borrada” (Proverbios 6:32-33).
Quienes no quieren comer del fruto prohibido no deben acercarse al
árbol prohibido.
“¿No sabéis que los injustos no
heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni
los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los
ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los
estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis
sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el
nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios
6:9-11).
Cuando un varón dice SI a una mujer en el matrimonio, también está
diciendo NO al resto de las mujeres en el mundo.
Cuando una mujer dice SI a un varón en el matrimonio, también está
diciendo NO al resto de varones en el mundo.
“Pero a causa de las
fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer y cada una tenga su propio
marido” (1 Corintios 7:2).
“No cometerás adulterio”
(Deuteronomio 5:18).
“Así que, si en vida del marido
se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es
libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será
adúltera” (Romanos 7:3).
¡Gracia y Paz!
Por: Claudia Santos Ipda
viernes, 10 de junio de 2016
Isaias 6:3, 5
Isaías 6:3, 5
“Santo, santo, santo, Señor de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria… Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios… han visto mis ojos al Rey”.
Dios es santo, por ello no puede ignorar el pecado ni pasarlo por alto. Ni siquiera el hombre más espiritual puede medir realmente cuán santo es Dios. Muy a menudo la Biblia habla de su santidad. Sus ojos son muy limpios para ver el mal (Habacuc 1:13). El profeta Isaías entrevió en una visión la gloria de Dios. Los ángeles, incapaces de mirar esta gloria, se cubrían el rostro y repetían: “santo, santo, santo” es Dios. Entonces Isaías sintió un gran temor. Se dio cuenta de que él, un pecador, había sido desenmascarado por la gloria y la santidad sin igual de Dios.
Para comprender el castigo reservado al pecado, tenemos que ver la fealdad del pecado en contraste con la grandeza y santidad de Dios. Si un niño insulta a su compañero, merece un castigo, pero si insulta a un profesor o al director, merece un castigo mayor. Si insulta al primer ministro, al rey o al presidente, ¡el castigo será todavía más severo!
Esta graduación en el castigo nos ayuda a comprender lo que como pecadores merecemos ante Dios. ¿Qué decir entonces cuando se insulta a Dios, cuya grandeza y santidad son ilimitadas, infinitas y eternas? La respuesta es evidente y aterradora. ¡Todos estamos perdidos y merecemos el juicio de Dios!
¿Hay un medio para escapar? Sí, hay un único medio: que alguien soporte ese juicio de Dios en nuestro lugar; ¡Jesucristo!.
¡Gracia y Paz!
jueves, 9 de junio de 2016
2 Crónicas 16:9
Dios
vigila recorriendo con su mirada toda la tierra, contemplando toda la tierra,
atento a lo que ocurre en ella. Y lo hace porque siempre está dispuesto y listo
para ayudar, para fortalecer, para dar fuerza y mostrar su poder a favor de
aquellos que cuyo corazón es completamente suyo, perfecto para con Él, comprometido
con Él, de tal forma que lo obedecen, confían sinceramente en Él, y muestran
fidelidad a Él.
Cuando Dios recorre la tierra y pasa por donde tú estás...
¿Cuántas veces te ha encontrado buscando su dirección y rogando por su ayuda?
¿Cuántas veces te ha encontrado ocupado(a) haciendo la obra del ministerio que te ha encomendado?
En las decisiones que estás tomando...
¿Cuántas veces has buscado su ayuda?
¿Cuántas veces mejor te has apoyado en la ayuda de
los hombres?
¿Cuántas veces mejor has confiado en tu propia sabiduría?
¿Cuánto de tu corazón le pertenece al Señor?
¿Cuánto de tu corazón está comprometido con el
Señor?
¿Cuánto de lo que hoy estás haciendo significa obedecer
al Señor?
¿Cuánto de lo que haces lo estás haciendo confiando
sinceramente en el Señor?
¿Cuánto de lo que hoy estás haciendo es en
fidelidad al Señor?
Has una introspección honesta de tu vida y contéstate
como estás delante del Señor.
¡Gracia y Paz!
miércoles, 8 de junio de 2016
¿NO SABES CUAL ES EL CAMINO?
¿NO SABES CUAL ES EL CAMINO?
Se cuenta que un viajero se encontraba
extraviado en una selva, por lo que le preguntó a un nativo si le podía ayudar
mostrándole un camino a través de la maleza. El nativo le guió entre los árboles
y los matorrales y ya cuando habían avanzado una buena distancia, aquel viajero
entró en dudas y preguntó: – ¿Es éste el camino? El nativo respondió: – Aquí no
hay caminos; yo soy el camino. La experiencia del aborigen guió a aquel viajero
perdido a través de la selva inexplorada, dándose cuenta de que efectivamente,
el guía era el camino.
De igual forma que el viajero,
todos nosotros estamos perdidos dentro de esta vida hasta que Jesús nos
encuentra y nos dice: Sígueme. Cuando
Jesús nos invita a seguirlo no solamente es porque es el único por el que
podemos ser salvos, sino que también nos llama a seguir sus pasos y su ejemplo
mientras estamos transitando por esta tierra. No hay otra manera de tener una
vida plena y significativa, ni de llegar a nuestro destino exitosamente sino a
través de nuestro Guía.
“Jesús le contestó: —Yo soy el
camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí” (Juan
14:6 NTV).
No importa que no veas los
caminos o senderos, solamente confía en Jesús porque no te dejará perdido ni te
abandonará, te mostrará y guiará por los mejores lugares; recuerda que Él es el Camino.
¡Gracia y Paz!
Ana María Frege Issa
martes, 7 de junio de 2016
NADIE DIJO QUE LA VIDA CRISTIANA IBA A SER FÁCIL
Nadie dijo que la vida cristiana iba a ser fácil.
Dios no
nos dijo que no tendríamos problemas o que todo sería color de rosa, Él nos
prometió su ayuda, socorro y consuelo en momentos difíciles. Debemos de
recordar cuantas veces Dios nos ha levantado y nos ha librado de terribles
circunstancias y, sobre todo, cuántas veces nos ha perdonado.
¿De verdad
crees que es justo que olvidemos lo que Dios ha hecho por nosotros hasta ahora,
sólo porque hoy estamos siendo probados? “Estas cosas os he hablado para que en
mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al
mundo” (Juan 16:33 RVR-1960).
“Pero
después me acuerdo de todo lo que has hecho, oh Señor; recuerdo tus obras
maravillosas de tiempos pasados. Siempre están en mis pensamientos; no puedo
dejar de pensar en tus obras poderosas” (Salmo 77:11-12 NTV).
Dios jamás
te ha abandonado, ni te abandonará. No olvides todo lo que ha hecho por
ti, recuerda de dónde te sacó y cuántas
veces te ha extendió su mano.
¡Gracia y
Paz!
lunes, 6 de junio de 2016
SI DICES SER CRISTIANO… ¡HAZ QUE SE TE NOTE!
"Si alguien no puede ser un cristiano en el lugar donde se
encuentra, no puede ser un cristiano en ninguno otro lugar". Esta cita es
muy reflexiva, y muchos cristianos la deberíamos de meditar.
¿Cuantas veces te has encontrado con compañeros de trabajo, de escuela o
en cualquier lugar donde tú te desenvuelves en tu diario vivir y has visto
personas que jamás pensaríamos que son cristianos evangélicos? y… ¡lo son! Pero
tú nunca viste que se estuvieran comportando como tales en ese momento Muchos cristianos
evangélicos se avergüenzan de serlo, o les incomoda, o les preocupa lo que la
gente piense de ellos.
¿Cuantos jóvenes quieren estar a la moda y comportarse como sus amigos y
amigas lo hacen en la calle, pero cuando están en casa, con Papá y Mamá, son
"cristianos"?
¿Cuántos hombres y mujeres actúan como una persona común para llamar la
atención de una mujer o de un hombre que les agrada, pero cuando la persona que
les agrada ya no está en frente de ellos entonces vuelven a ser "cristianos"?
¿Cuantas personas salen de sus empleos los viernes en las tardes y se
van a convivir con sus amigos o amigas, a tomarse la cervecita, pero cuando
llegan a su casa son nuevamente "cristianos" y el domingo ya están
listos para ir a la iglesia?
Los ejemplos son inagotables, pero es una realidad, desafortunadamente
es el diario vivir de muchos “cristianos”.
Debemos de ser cristianos en todas
partes, si no podemos serlo en un lugar determinado, no podremos serlo en
ningún otro lugar. No permitamos, ni nos apartemos de la bendición de Dios
simplemente por agradar a los demás. No vivamos con la gente, vivamos con
Cristo y para Cristo. Que solo nos importe lo que Dios piense de nosotros y no
la "gente" de nosotros. La salvación para nuestras almas y nuestras
vidas nos la dará Dios y no "la gente".
Si eres cristiano o cristiana ¡¡HAZ QUE SE TE NOTE!!, con un buen comportamiento en todo momento y en todo
lugar. No se trata de ser legalistas, ni de ver al diablo en todas partes, es
solo cuestión de cuidar la moral y nuestro testimonio de vida Cristiana; cuidar
nuestra conducta y vocabulario. Recordemos que estamos en el mundo, pero no
somos del mundo. Le pertenecemos solo a Dios porque fuimos comprados a precio
de sangre por medio del sacrificio redentor de Jesucristo.
Puedes ser feliz y disfrutar la vida al máximo, puedes pasarla bien,
pero todo con la mesura de un hijo o hija de Dios.
Como siempre me he preguntado: ¿Si Jesús regresara en este momento, le
agradaría verme y encontrarme haciendo lo que estoy haciendo ahora mismo?
Proverbios 6:16-19
“Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos
altivos, La lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, El
corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al
mal, El testigo falso que habla mentiras, El que siembra discordia entre
hermanos”.
Recuerda siempre: ¡¡SI ERES
CRISTIANO QUE SE TE NOTE!!
“Gracia y Paz”
domingo, 5 de junio de 2016
Santiago 4:14
Santiago 4:14 (NTV).
“¿Cómo
saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la
neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma”.
Nadie sabemos lo que será el día de mañana, y
deberíamos reflexionar sobre ¿qué es nuestra vida? Porque somos como la neblina
que aparece por un momento y en seguida se desvanece.
Nuestra vida no solamente es efímera, sino
que muy frágil, en cualquier momento, sin previo aviso, partiremos a ese viaje
sin retorno. Ese encuentro con la eternidad puede acontecer por dos hechos que
nosotros no controlamos ni sabemos, porque están exclusivamente en el
conocimiento Soberano de Dios. Podemos partir a la eternidad porque Dios nos
llame a Su presencia, o porque el Señor venga a buscarnos, si es que somos de
Él.
¡Gracia y Paz!
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