domingo, 31 de enero de 2016

Proverbios 21:23


Mateo 10:38




Mateo 10:38

“Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí”.

Deuteronomio 6:5-9



¡El gran mandamiento!


Amarás a Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas, Y estás palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, Y andando por el camino, Y al acostarse, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; Y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas (Deuteronomio 6:5-9).

EL PRIMER MINISTERIO DE TODO HOMBRE...


DIOS ABORRECE EL PECADO Y AL PECADOR...



Búscanos también en:

Proverbios 3:5-6


DIOS ABORRECE EL PECADO, PERO AMA AL PECADOR



"Dios aborrece el pecado, pero ama al pecador". Seguro has escuchado esta frase con mucha frecuencia, ¿Si? Bueno, pues esto es una mentira muy usada por la secta del Catolicismo, por el Humanismo, y hasta por aquellos que se dicen cristianos evangélicos. Pero, entre todos los que han escuchado esta frase popular, muy pocos saben que el autor de esta enseñanza fue el filósofo humanista-hinduista Mahatma Gandhi. Y hoy en día muchos falsos maestros, introducidos por satanás entre el cristianismo, lo enseñan como si fuera una enseñanza bíblica. (Y otros lo enseñan sin mala intención por ignorar su verdadero origen). De esta manera muchos seudo-predicadores predican la palabra de Gandhi y no la palabra de Dios. Éstos creen en el “evangelio de Gandhi” y no en el Evangelio de Jesucristo.


"Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras..." (2 Pedro 2:1).

miércoles, 27 de enero de 2016

Daniel 6:10



“Cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (en su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Jerusalén), y como lo solía hacer antes, continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delante de su Dios” (Daniel 6:10).

Mateo 7:4-5



Mateo 7:4-5

“¿O cómo puedes decir a tu hermano: Déjame sacarte la mota del ojo, cuando la viga está en tu ojo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano”.

¡DAN GANAS DE LLORAR!



¡DAN GANAS DE LLORAR! Qué diferencia tan grande existe con estos “apóstoles modernos” y los Apóstoles de Jesús, quienes pagaron un precio muy alto por predicar el Evangelio. Su fidelidad  los condujo al mismo final que a su Maestro y Señor: Pablo, Jacobo, y Judas, murieron decapitados. Pedro, Felipe, y Andrés, murieron crucificados. Esteban murió apedreado. Matías, murió Apedreado y decapitado. Marcos, murió después de ser arrastrado y apedreado. Mateo, murió traspasado con una alabarda. Jacobo (hermano del Señor), fue golpeado, apedreado y le abrieron el cráneo con un garrote de batanero. Tomás, murió alanceado.

Estos “apóstoles modernos” no sólo se dedican a construir su “propio reino en esta tierra”, sino que se aseguran estar muy bien “protegidos por guarda espaldas con cara de matones” y pagan extorsiones a los delincuentes que los amenazan, a costa de exprimir a sus propios seguidores. Apóstoles fraudulentos que sólo saben engañar con su falso “evangelio de la prosperidad” a las ovejas desorientadas. Triste, tan triste todo esto que DAN GANAS DE LLORAR.

¡Gracia y Paz!

JO Tejeiro R



martes, 26 de enero de 2016

LAS PALABRAS TIENEN PODER



Las palabras tienen poder. De las palabras depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra.

Una palabra es capaz de arruinar algo por lo que hemos luchado o que hemos tardado mucho tiempo en construir y una palabra es capaz de regenerar y de curar.

Las palabras no se las lleva el viento, dejan huella y jamás se pueden recuperar una vez que han salido de nuestra boca.

Los griegos decían que la palabra era divina y elogiaban el silencio.

Con palabras insultantes, despectivas o agresivas hacemos daño a las personas provocando heridas, creando resentimientos y dolor que, tarde o temprano, se volverán en contra nuestra.

Una palabra irresponsable puede encender discordias. Una palabra cruel puede arruinar una vida. Una palabra con resentimiento puede causar odio. Una palabra brutal puede herir o matar.

Una palabra amable puede suavizar las cosas y hacer que una verdad sea aceptada. Una palabra alegre puede iluminar el día. Una palabra oportuna puede aliviar la carga. Una palabra de amor puede curar y dar felicidad.

Las palabras son la manifestación de nuestro mundo interior, por ello hemos de cuidar nuestro lenguaje. Si nuestras palabras son amables, los ecos que escucharemos también lo serán.

Los pensamientos se convierten en palabras y muchas enfermedades son producto de nuestros pensamientos. Cuida tus palabras.

De ti depende si las usas para bien o para mal, tanto para ti como para los demás.

Cuando estés airado/a o resentido/a, no hables.

Cuida tus palabras. Las palabras tienen poder.


¡Gracia y Paz!

¡PERDONAR ES AMAR!



Proverbios 17:9

“El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos”.

¿QUÉ HAY EN EL SALMO 23?