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miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿CONOCES EL PODER DE TUS PALABRAS?


Jesús dijo: “Lo que entra por la boca no es lo que los contamina; ustedes se contaminan por las palabras que salen de la boca. Las palabras que ustedes dicen provienen del corazón; eso es lo que los contamina” (Mateo 15).

También dijo: “El día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho. Las palabras que digas te absolverán o te condenarán” (Mateo 12).

De acuerdo a lo que leemos en el capítulo 1 de Juan, el Poder de la Palabra le dio vida a todo lo creado, y su vida trajo luz a todos. Y el oficial romano, le dijo a Jesús: “No soy digno de que entres en mi casa. Tan solo pronuncia la palabra desde donde estás y mi siervo se sanará” (Mateo 8).

La palabra: Enseña, Ilumina, Tranquiliza, Guía, Crea, Alivia, Ordena, Fortalece, Perdona, Sana y Da Vida. ¿Qué Palabra produce esos resultados? La Palabra de Dios, sobre cualquier otra palabra. Pero también las palabras que decimos. Toda palabra hablada tiene poder. Busca la vida en la palabra de Dios y cuida lo que dices.


¡Gracia y Paz!

sábado, 24 de enero de 2015

¿DONDE PASARAS LA ETERNIDAD?


Quizás has creído que la vida termina en el panteón, cuando tus órganos se paralizan por la muerte, pero ahí es donde comienza la eternidad para el ser humano en su parte espiritual sea para gloria o para condenación. Hebreos 9:27 nos dice que Dios ha establecido una manera para que el hombre obtenga la vida eterna y esto es en vida; es en vida donde se hace la decisión de aceptar o rechazar la gracia de Dios por medio de Jesucristo; es en vida donde se da testimonio de Fe en su sangre; es en vida donde naces de nuevo; es en vida donde se suscita la regeneración; después de tu muerte física no habrá poder, novenarios, velas procesiones, indulgencias, mandas, que te saquen del lugar donde solamente tu decidiste ir. Estás aun vivo,  tienes esperanza de buscar a Dios mientras pueda ser hallado, porque mientras hay vida hay esperanza.

¡Gracia y Paz!

María Del Carmen Avila

domingo, 2 de marzo de 2014

¿QUÉ OCURRE DESPUÉS DE LA MUERTE?



Es un hecho que todos moriremos algún día. La muerte es una parte tan importante de la vida como lo es el vivir. Entonces, ¿por qué tenemos tanto miedo a la muerte? La mayoría de los seres humanos tienen miedo a lo desconocido y es porque lo que sucede después de la muerte es un misterio.

¿Por qué buena razón censuró Jesús a los Saduceos y maestros de Su época?

"Entonces, respondiendo Jesús, les dijo: Estáis en un error, por no saber las Escrituras ni el poder de Dios" (Mateo 22:29).

¿Entonces, si nosotros queremos saber la verdad sobre el tema de la muerte, a qué fuente de seguridad debemos dirigirnos?

"Y cuando os digan: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran y bisbisean, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Isaías 8:19-20).

Según la Biblia, ¿qué le ocurre a el hombre cuando muere?

"Y el polvo vuelva a la tierra de donde procede, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio" (Eclesiastés 12:7).

Esta simple declaración de las Sagradas Escrituras está completamente de acuerdo con el relato del Génesis. En la creación del hombre, ¿cuáles fueron los dos elementos que Dios unió para que el hombre fuese un ser viviente?

"Entonces Jehová Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente" (Génesis 2:7).

Nota: Aquí se encuentran los mismos dos elementos mencionados en Eclesiastés 12:7. La "arcilla del suelo" es el cuerpo, y el "aliento de vida" es el "espíritu" que viene de Dios. ¡Dios no puso un ser viviente dentro de Adán! Adán se convirtió en un ser viviente después que Dios sopló en su nariz aliento de vida. Una lámpara no se enciende sin electricidad. La luz se enciende solamente cuando la lámpara y la electricidad se unen. Cuando la electricidad se apaga, la luz deja de existir. De acuerdo a la Biblia, cuando el aliento parte del cuerpo, el alma deja de existir. Aquí está una sencilla ecuación:

polvo + espíritu = ser viviente
polvo - espíritu = ser muerto

¿Podemos estar seguros de que las expresiones bíblicas "aliento de vida" y "espíritu" quieren decir lo mismo?

"Mientras siga en mí todo mi espíritu y el aliento de Dios en mis narices" (Job 27:3 Nueva Biblia de Jerusalén).

Nota: Aquí está la ecuación de nuevo:

polvo + aliento (espíritu) = ser viviente
polvo - aliento (espíritu) = ser muerto


Lo que dice la Biblia sobre la condición del hombre después de la muerte

No tiene pensamientos:
"Pues expira, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus proyectos" (Salmo 146:4).

No sabe nada:
"Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido" (Eclesiastés 9:5).

No tiene emociones:
"También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol" (Eclesiastés 9:6).

No hay actividad:
"Todo lo que esté al alcance de tu mano, esmérate en hacerlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría" (Eclesiastés 9:10).

No alaba a Dios.
"No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio" (Salmos 115:17).
"Porque en la muerte no queda recuerdo de ti; en el Seol, ¿quién te alabará?" (Salmo 6:5).

¿Cómo explicó Jesús "la muerte" a Sus discípulos?

"Nuestro amigo Lázaro se ha quedado dormido; mas voy para despertarle. Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si está dormido, sanará. Pero Jesús se había referido a la muerte de Lázaro; y a ellos les pareció que hablaba del reposar del sueño. Entonces Jesús les dijo abiertamente: Lázaro ha muerto" (Juan 11:11-14).

¿Cuándo pensaba Marta que su hermano Lázaro volvería a vivir?

"Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le dijo: Ya sé que resucitará en la resurrección, en el último día (Juan 11:23-24).

Nota: Marta era una buena amiga y discípula de Jesús. Ella había oído atentamente a lo que Él había enseñado acerca de la muerte, y creía que los muertos serían resucitados en la Resurrección en el último día como Cristo había prometido".

¿Cuándo podemos esperar la resurrección de todos aquellos que han muerto creyendo en Jesús?

"Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; después, los que son de Cristo, en su venida" (1 Corintios 15:22-23).

De acuerdo a la Biblia, ¿qué voz oirán los muertos antes de ser resucitados?

"No os asombréis de esto; porque va a llegar la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación" (Juan 5:28-29).

De acuerdo al apóstol Pablo, ¿cuándo serán resucitados los santos y llevados al cielo?

"Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para salir al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" (1 Tesalonicenses 4:16-17).

En la resurrección, ¿cómo cambiarán nuestros cuerpos?

"Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transfigurará el cuerpo de nuestro estado de humillación, conformándolo al cuerpo de la gloria suya, en virtud del poder que tiene también para someter a sí mismo todas las cosas" (Filipenses 3:20-21).

Después de Su resurrección Jesús apareció ante Sus discípulos. ¿Tenía, como muchos suponen, un "cuerpo de espíritu?"

"Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, creían ver un espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y se suscitan en vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que soy yo mismo; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo" (Lucas 24:36-39).

Nota: Aunque el cuerpo resucitado de Jesús era de "carne y huesos," los discípulos todavía no creían en Él. "Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban asombrados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió a la vista de ellos" (Lucas 24:41-43).

Medita:
"Yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que estoy vivo por los siglos de los siglos, [amén]. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades" (Apocalipsis 1:18).


“Gracia y Paz”


Ben Abraham

miércoles, 26 de febrero de 2014

¿QUÉ ES VUESTRA VIDA?




Santiago 4:13-14
“¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”.

Hace varios años, en la ciudad de Miami, Florida, sucedió un lamentable accidente en un centro comercial cuando un hombre de avanzada edad se disponía a estacionar su vehiculo. Por equivocación, en lugar de pisar el freno pisó el acelerador por lo cual el automóvil arremetió contra un banco en la acera en el que estaban sentadas dos mujeres jóvenes, una de las cuales tenía seis meses de embarazo. Fue tal el impacto que recibieron, que ambas murieron instantáneamente en el lugar del accidente.

Obviamente no es posible saber de que hablaban esas dos mujeres mientras conversaban sentadas en aquel banco, pero bien podríamos presumir que, siendo jóvenes, estuvieran hablando de sus planes para el futuro. Quizás la que estaba embarazada se gozaba compartiendo sus ilusiones en relación al próximo nacimiento de su bebé; tal vez lo imaginaba creciendo, dando sus primeros pasos, yendo a la escuela por primera vez. En fin, allí estaba ella disfrutando mentalmente las imágenes de un lindo futuro que es el anhelo de tantos hombres y mujeres jóvenes que han comenzado a establecer una familia. Pero ¿quién pudo haber imaginado que en una fracción de segundo todos esos sueños e ilusiones quedarían destrozados bajo las ruedas de un automóvil salido de la nada?

Claro que accidentes como este no suceden con mucha frecuencia, pero no hay duda de que es un recordatorio de lo frágil y efímera que es la vida. ¡Cuánta verdad encierran las palabras del apóstol Santiago en el pasaje de hoy! “Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”. Día tras día escuchamos, leemos en los periódicos o vemos en la televisión noticias relativas a muertes repentinas, causadas ya sea por algún accidente automovilístico, o por un tornado u otro fenómeno natural, o por un incendio, o un tiroteo que algún loco llevó a cabo inesperadamente en algún lugar público, o quizás producto de un fulminante ataque al corazón. ¡De tantas y tantas maneras puede una vida humana terminar en un segundo de manera inesperada!

Pero aún en aquellas personas cuyas vidas transcurrieron sin ser afectadas por ninguno de estos eventos, y llegaron a vivir, digamos, 80 ó 90 ó más años, si comparamos ese número de años con la eternidad, todavía podemos decir como Job: “Acuérdate que mi vida es un soplo” (Job 7:7a). De esta manera lo expresó Moisés en el Salmo 90 dirigiéndose a Dios: “Porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche. Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño, como la hierba que crece en la mañana. En la mañana florece y crece; a la tarde es cortada, y se seca”.

Todo esto nos revela la incertidumbre y la fragilidad de la vida. Cuando somos concebidos en el vientre materno, y nacemos, todos saben que ha comenzado una vida. A partir de ese momento, ¿qué va a pasar? ¿Cómo, cuándo o de qué manera va a terminar esa vida? Nadie lo sabe. El pasaje de hoy lo afirma cuando dice: “No sabéis lo que será mañana”. Somos totalmente incapaces de conocer el mañana. Dios nos creó de esta manera precisamente para que dependiéramos de él. Mientras David meditaba sobre esto, oró a Dios diciendo: “Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuán frágil soy” (Salmo 39:4).

Medita en esta enseñanza. Piensa en lo frágil y efímera que es la vida y hazte el propósito de vivir cada día como si fuera el último, tratando de agradar a Dios cada segundo de ese día. Pon tus planes futuros en las manos del Señor y confía plenamente que él los llevará a feliz término conforme a su voluntad.

ORACIÓN:
Padre Santo, te ruego me ayudes a vivir cada día en total comunión contigo, y que tu nombre sea honrado por medio de mi comportamiento. Desde hoy pongo ante ti mis planes futuros y te suplico que hagas en ellos tu voluntad. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia Y Paz”

Dios te Habla