jueves, 11 de octubre de 2012

10 RAZONES POR LAS QUE DEBERÍAS BEBER AGUA TIBIA CON JUGO DE DE LIMÓN.


En vez de tomar una taza de café, ¿por qué no sustituir con una taza de agua tibia con jugo de de limón por la mañana?

1. Refuerza tu sistema inmunológico: Los limones son ricos en vitamina C, que es ideal para combatir los resfriados. Son ricos en potasio, que estimula las funciones cerebrales y nerviosas. El potasio también ayuda a controlar la presión arterial.

2. Equilibra el pH: Beber agua de limón todos los días te reduce la acidez total de tu cuerpo. El limón es uno de los alimentos más alcalinos. Sí, el limón tiene ácido cítrico pero no crea acidez en el cuerpo una vez metabolizado.

3. Ayuda a bajar de peso: Los limones son ricos en fibra pectina, que ayuda a luchar contra el hambre y antojos. También se ha demostrado que las personas que mantienen una dieta más alcalina pierden peso más rápido.

4. Ayuda a la digestión: El jugo de limón ayuda a eliminar los materiales no deseados. Alienta al hígado a producir bilis, que es un ácido que se requiere para la digestión. Digestión eficiente reduce la acidez estomacal y estreñimiento.

5. Es un diurético: Limones aumentan la tasa de la micción en el cuerpo, lo que ayuda a purificarlo. Las toxinas son, por lo tanto, liberadas a una velocidad más rápida ayudando a mantener la salud del tracto urinario.

6. Limpia la piel: El componente de la vitamina C ayuda a disminuir las arrugas y manchas de la piel. Agua con limón elimina las toxinas de la sangre y ayuda a mantener la piel clara también. En realidad, puede ser aplicado directamente en las cicatrices para ayudar a reducir su aspecto.

7. Refresca el aliento: No sólo esto, sino que puede ayudar a aliviar el dolor dental y la gingivitis. El ácido cítrico puede erosionar el esmalte de los dientes, por lo que debe controlarse muy bien esto.

8. Alivia los problemas respiratorios: agua de limón caliente ayuda a deshacerse de las infecciones de pecho y detener la molesta tos. Es útil para las personas con asma y las alergias también.

9. Te mantiene en eQUILIBRIO EMOCIONAL: La vitamina C es una de las primeras sustancias agotadas cuando sometes su mente y cuerpo al estrés. Como se mencionó anteriormente, los limones están llenos de vitamina C.

10. Ayuda a dejar el hábito del café: Después de tomar un vaso de agua de limón caliente, la mayoría de las personas sugieren que tienen menor deseo para el café de la mañana.

¿Por qué tiene que ser agua tibia y no fría? El agua fría crea un factor de choque o estrés en el cuerpo. Se necesita energía para tu cuerpo para procesar el agua fría.

La receta es muy simple - una taza de agua tibia (no caliente) y el jugo de medio limón.

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Plantas Medicinales.

EL RESENTIMIENTO POR COSAS PASADAS QUE NO SE HAN SANADO PUEDE DESTRUIR UN MATRIMONIO.


Hay muchos matrimonios que están viviendo consecuencias de errores del pasado que generaron resentimientos y no las han sanado.

Todos nosotros como seres humanos cometemos errores de muchas clases que generan consecuencias dolorosas. Cuando cometemos esos errores con nuestro cónyuge, el matrimonio sufre como relación. Ahora, sí hay perdón con arrepentimiento, entonces las consecuencias pueden ser minimizadas.

Pero cuando se guarda un resentimiento y no se sana, entonces se va desarrollando y se puede convertir en una raíz de amargura que es como un veneno que va a dañando las relaciones del matrimonio y toda la familia.

Cuando en un matrimonio hay resentimiento no sanado por situaciones vividas en el pasado, la relación se estanca y se va deteriorando y puede llegar un momento en que sientan hasta odio. La única salida al resentimiento es sacar a la luz el problema, hablar sinceramente de los sentimientos y tomar la decisión de perdonar y dejar el pasado. Recuerden que el pasado nunca va a resolver los problemas, pero pedir perdón y perdonar si puede hacer diferente el futuro.

Frecuentemente, es necesario buscar ayuda con guías espirituales calificados y capacitados en el tema de matrimonios y familia para que les puedan ayudar a superar los conflictos y a perdonarse sinceramente.

Marcos 11:25-26: “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas, porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas”.

Dios nos manda a tomar la decisión de perdonar incondicionalmente, para que Él nos perdone igual. El perdón sincero con arrepentimiento del que lo pide y la actitud sabia del que lo otorga, activa el perdón del Señor en nuestras vidas y las bendiciones para nosotros y nuestras familias. Perdonar muchas veces no es fácil, pero es un mandato de Dios que nos conviene y nos trae paz a nuestras vidas.

Si ha habido situaciones dolorosas del pasado en tu vida, toma la decisión de ponerlas a los pies del nuestro Salvador Jesucristo y toma la decisión de obedecer su palabra. Dios te llenará de paz y convertirá cualquier cosa negativa en algo positivo para el Matrimonio y la Familia. Empieza por pedirle perdón a Dios por haber sido desobediente a su palabra y luego pídele perdón a tu cónyuge por haberle ofendido o por haberle juzgado. El perdón se pide con arrepentimiento y se da con humildad!

Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALO!

“Gracia y Paz”
Noviazgo y Matrimonio

NO NOS PODEMOS DETENER


Josué 1:1-7
“Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó..."

Jamás el propósito de Dios se ha detenido ante cualesquiera que sean las circunstancias, Dios siempre ha llevado a cabo lo que se ha propuesto dentro de su programa, dentro de sus propósitos. No ha existido nadie en el mundo que haya podido frenar, que haya podido detener el propósito de Dios.

En ocasiones algunas circunstancias tratan de detenernos, de hacernos dudar, de hacernos sentir solos, de desanimarnos; no obstante, el programa de Dios sigue adelante, no hay quien lo detenga, no hay quien lo pueda deshacer, lo que Dios a dicho eso se hará.

La Biblia dice: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (Mateo 24:35); esta Palabra es fiel, sus promesas son fieles, y todo lo que Dios a dicho tendrá un exacto cumplimiento.

"Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová…" (v.1). Era un momento de transición, las circunstancias eran muy difíciles, especialmente para el pueblo, habían visto en Moisés un respaldo único de parte de Dios. Josué conocía como este pueblo se rebeló en varias ocasiones y trató hasta de apedrear al siervo de Dios, era un pueblo de dura cerviz. Josué sabía quién era Moisés, por estas razones no le pareció fácil asumir esta gran responsabilidad.

Josué había estado cerca de Moisés, recordemos que él estuvo esperando a Moisés en la parte baja del monte; y permaneció allí todo este tiempo sin vacilar, sin claudicar, sin pensar nada negativo; cuando Moisés descendió al primero que vio fue a este fiel servidor; mientras tanto el pueblo había abandonado el propósito de Dios y se había corrompido; pero Josué estando solo permaneció fiel, era un hombre humilde, era uno que conocía lo que es la autoridad.

Josué conocía el pueblo, estoy seguro de que se sentía nervioso, temeroso, pequeño, insignificante, no sabría qué hacer, estaba tal vez lleno de nostalgia; porque había partido a la eternidad un hombre especial, una persona con unas capacidades extraordinarias y con un liderazgo y un respaldo de Dios. El Señor comenzó a tratar con su corazón y hacerle entender, que ahora que había partido Moisés, ahora entraba una nueva etapa para el pueblo, pero que él era el escogido, era la persona que Dios se había fijado y que era un privilegio, pero a la vez una gran responsabilidad. Josué quizás imaginó en su mente todo el recorrido y todas las bendiciones que Moisés recibió, pero también todos los ataques, toda la persecución, y todas las amenazas que habían venido contra Moisés y ahora podría venirse contra él.

Dios le dice a Josué: "Mi Siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán" (v.2); como diciéndole que no se dejara abrumar por la tristeza, por los pensamientos, que era el momento que Dios le ha designado. Dios le asigna esta responsabilidad y le dice: "Tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos" (v.6).

Y le da los linderos, le asigna desde que lugares ellos iban a poseer esta tierra (v.4). Pero le da una promesa: "todo lugar que pisare la planta de vuestro pie" (v.3); aunque Dios le había dicho de tal sitio hasta tal lugar, no significa que tuviera que encasillarse y encerrarse sólo en ese territorio, porque aquí hay una promesa, les ha entregado todo territorio, en Dios no hay limitaciones.

Si en esta Obra no hay visión, no se hubiera podido lograr nada, no se hubiera podido avanzar; otros en lugares con mayores recursos, con mayores posibilidades, no han podido avanzar, porque ellos mismos se han puesto limitaciones.

No le ponga limitaciones a Dios, porque Él es un Dios amplio, es un Dios de visión, es un Dios grande, Dios respalda la visión. Cuando avanza mirando al Señor, no mirando la dificultades, no mirando la crisis, no mirando la amenaza, no oyendo lo negativo, sino creyéndole al Dios Todopoderoso logrará avanzar, logrará conquistar y realizar lo que otros no pueden hacer; puede ver lo que otros no ven, donde otros ven fantasmas, donde otros ven peligros, donde otros ven desiertos; usted podrá ver frutos, podrá ver bendición, podrá ver crecimiento, podrá ver desarrollo, podrá ver avance.

El Jordán era el que los dividía, el impedimento era el río, hasta allí habían llegado, pero ahora Jehová le dice: "Levántate y pasa este Jordán". Dios le da la orden de cruzar el Jordán y de arrebatar la bendición y de hacer provisión para la conquista; no nos podemos detener por las dificultades, hay que avanzar, hay que seguir adelante, el Señor no se detiene y si Él no se detiene sus hijos no se pueden detener.

Esta Obra no se puede frenar, Dios seguirá proveyendo, Dios seguirá abriendo puertas, Dios seguirá al frente; el día que nosotros no estemos, Dios levantará a otros, pero esta Obra avanzará, esta Obra es de Dios. Amén.

“Gracia y Paz”
Impacto Evangelístico

LA PROGRAMACIÓN DE UNA BUENA CONCIENCIA


1 Timoteo 1:3-7
“Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman”.

Dios ha dado a cada persona la capacidad de discernir entre el bien y el mal. Para cada persona, este regalo –conocido como la conciencia– está programado con una serie particular de convicciones y, por tanto, funciona de manera diferente para cada quién. Desde el momento en que comenzamos a procesar las instrucciones y las advertencias, nuestra conciencia está desarrollando un código de conducta por el que vamos a vivir.

Ya sea que las figuras de autoridad en la existencia de una persona dieron buenos principios para la vida, o poca orientación de verdadero valor, su conciencia recogió la información. Cuando los niños se convierten en adultos, prestan atención a las palabras y las acciones de los demás. Las personas que nos decepcionan nos enseñan tanto como las que nos causan admiración.

La conciencia es una herramienta flexible; puede absorber nueva información y cambiar los valores y las perspectivas de la persona. Es una buena noticia para quienes comenzaron con una programación deficiente, pero encuentran después valiosa dirección bíblica. La flexibilidad es potencialmente mala noticia para quienes se exponen a menudo a la falsedad y a las filosofías vanas.  Si desoyen la sabiduría y la verdad, asimilarán las ideas engañosas de la cultura moderna.

La conciencia no es recurso del todo confiable, pero es una herramienta de Aquel que es absolutamente digno de confianza. El Espíritu Santo trabaja junto con nuestra brújula moral innata. Da dirección cuando la conciencia emite una advertencia, e interpreta la Escritura cuando algo la hiere.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

¿PÁNICO O PLEGARIAS?


2 Crónicas 14:11
“… Ayúdanos, oh Señor Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército…”

Una mujer de 85 años, sola en un convento, quedó atrapada en un ascensor cuatro noches y tres días. Gracias a Dios, tenía una jarra de agua, unos trozos de apio y unas gotas para la tos. Tras intentar sin éxito abrir la puerta para conseguir señal para el teléfono móvil, decidió encomendarse a Dios en oración. «Era… o pánico o plegarias», dijo luego por televisión. Desesperada, confió en el Señor y esperó hasta que la rescataron.

El rey Asa también enfrentó la alternativa del pánico o las plegarias (2 Crónicas 14). Lo atacó un ejército etíope de un millón de hombres. Sin embargo, al enfrentarse a esa enorme fuerza, no se apoyó en estrategias militares ni huyó atemorizado, sino que oró a Dios de inmediato. En una plegaria enérgica y humilde, confesó su plena dependencia en el Señor, le pidió ayuda y apeló a que, en su nombre, lo protegiera: «Ayúdanos, oh Señor Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército» (v. 11). El Señor contestó la oración de Asa, y este obtuvo la victoria sobre el ejército enemigo.

Cuando enfrentemos situaciones difíciles, recursos limitados, un ejército de problemas o resultados aparentemente negativos, no entremos en pánico, sino elevemos plegarias a Dios, el cual pelea por su pueblo y le da la victoria.

Las plegarias son el puente entre el pánico y la paz.


------------------------------------------
LEA: 2 Crónicas 14:1-11

Biblia en un año: Zacarías 11–14
------------------------------------------


“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

¿CREES QUE TU SITUACIÓN ESTÁ EMPEORANDO?


Éxodo 5:22-23
“Entonces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo”.

El meteorólogo de la televisión local a veces señala su mapa y dice algo así: “Todo parece indicar que las cosas van a empeorar antes de mejorar”. Con seguridad a muchos de los que lo escuchan no les gustará la noticia. Sin embargo, mucho peor es cuando un pronóstico como este se refiere a la vida de algunos que, estando en medio de una prueba, reciben noticias desalentadoras que hacen aun más difícil su situación.

Este fue precisamente el caso del pueblo de Israel cuando Moisés, por órdenes de Dios, se preparaba para liberarlos de Egipto. Los israelitas habían estado clamando por mucho tiempo a Dios para que los liberara de la esclavitud en la que se encontraban. El Señor envió a Moisés con la encomienda de sacarlos de Egipto y llevarlos a la Tierra Prometida. Sin embargo, la situación comenzó a empeorar para ellos, pues en lugar de dejarlos ir Faraón acusó a los esclavos hebreos de holgazanear en el trabajo (Éxodo 5:17), y mandó a que les multiplicaran las tareas, fueron despojados de ciertas concesiones que tenían y el maltrato aumentó considerablemente. Es decir, la situación pasó de mala a terrible.

El pasaje de hoy nos muestra a Moisés, frustrado y decepcionado, clamando a Dios en amargura, pidiéndole una explicación de lo que estaba sucediendo. No podía creer lo que estaba ocurriendo después que el Señor le prometió que estaría con él (Éxodo 3:12). Sin embargo Dios le contestó: “Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra” (Éxodo 6:1). Dios tenía un plan, y allí mostró su poder enviando diversas plagas sobre los egipcios, hasta que finalmente Faraón cedió y dejó en libertad a los israelitas, los cuales se dirigieron hacia la tierra prometida guiados por su líder Moisés.

Un ejemplo similar lo vemos en Jueces capítulos 6 y 7, cuando Dios le encomendó a Gedeón la tarea de liberar a Israel de manos de los madianitas. El ejército de Madián era muy numeroso y mejor armado que los israelitas. Sin embargo, Dios le dijo a Gedeón: “El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado” (Jueces 7:2). Entonces redujo el número de hombres del ejército israelita, primero de treinta y dos mil a veintidós mil. Esto, desde luego, no agradó a Gedeón. Pero la situación empeoró aun más cuando Dios continuó reduciendo el número de soldados hasta llegar a solamente trescientos. Entonces el Señor se dirigió al atemorizado Gedeón, y le prometió que con esos trescientos hombres, él entregaría a los madianitas en sus manos (Jueces 7:7). Y dice la Biblia que mientras “los trescientos tocaban las trompetas, Jehová puso la espada de cada uno contra su compañero en todo el campamento”, es decir, los soldados enemigos comenzaron a matarse entre sí hasta que su ejército fue destruido y Gedeón y sus hombres obtuvieron una resonante victoria.

Por medio de estos dos ejemplos (y de muchos otros), la Biblia nos enseña que muchas veces Dios permite que pasemos por situaciones que van de mal a peor con el fin de probarnos. En primer lugar el Señor quiere fortalecer nuestra fe, y en segundo lugar él quiere que quede bien claro que la gloria y la honra de la victoria final pertenecen solo a él.

¿Estás en medio de circunstancias tan difíciles que te parece imposible que puedas sobrevivir? ¿Crees que en lugar de mejorar, más bien la situación está empeorando? Medita en la enseñanza de hoy. Si sientes temor o el pesimismo intenta envolverte, comienza a orar, deposita tu confianza en el Dios todopoderoso y no mires las circunstancias a tu alrededor. Mantente firme, espera con paciencia y, al igual que a Moisés y a Gedeón, el Señor te dará la victoria.

ORACIÓN:
Padre santo, te pido que aumentes mi fe, de manera que en las difíciles circunstancias actuales, pueda yo ver la victoria de tu poder en mi vida. A ti sea toda la gloria y la honra. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

JEHOVÁ GUARDA A LOS QUE LE AMAN


Salmos 145:20
“Jehová guarda á todos los que le aman; Empero destruirá á todos los impíos”.

El Señor no tan solo nos salva cuando nos arrepentimos y venimos a Cristo, sino nos guarda y preserva también. ¿Quién sabe de cuantas maldades y tragedias Dios nos ha salvado? Nuestro versículo también nos dice quién es preservado por el Señor; “todos los que le aman”, o sea, todos los que de veras han aceptado a Cristo como su Señor y Salvador. Este versículo también se refiere a la preservación espiritual. Jesús dijo en Juan 10:28, “y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano”.

La segunda parte de nuestro versículo nos dice que Dios destruirá a los que siguen el mal camino y no se arrepienten de sus pecados. “Los malos serán trasladados al infierno, Todas las gentes que se olvidan de Dios” Salmo 9:17.

Por el presente, la puerta de la salvación está abierta y el Señor dice, “Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra: porque yo soy Dios, y no hay otro” Isaías 45:22.

“Gracia y Paz”

martes, 9 de octubre de 2012

MANTENIÉNDONOS EN BUENOS PUERTOS


Hechos 27:7-15
“Navegando muchos días despacio, y llegando a duras penas frente a Gnido, porque nos impedía el viento, navegamos a sotavento de Creta, frente a Salmón. Y costeándola con dificultad, llegamos a un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca del cual estaba la ciudad de Lasea. Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, por haber pasado ya el ayuno, Pablo les amonestaba, diciéndoles: Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no sólo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas. Pero el centurión daba más crédito al piloto y al patrón de la nave, que a lo que Pablo decía. Y siendo incómodo el puerto para invernar, la mayoría acordó zarpar también de allí, por si puediesen arribar a Fenice, puerto de Creta que mira al nordeste y sudeste, e invernar allí. Y soplando una brisa del sur, pareciéndoles que ya tenían lo que deseaban, levaron anclas e iban costeando Creta. Pero no mucho después dio contra la nave un viento huracanado llamado Euroclidón. Y siendo arrebatada la nave, y no pudiendo poner proa al viento, nos abandonamos a él y nos dejamos llevar”.

La juventud es la próxima generación que va a tomar las riendas de esta obra, aquí están los futuros pastores, presbíteros o supervisores de esta obra. Los que vienen detrás mantendrán el fuego encendido, no queremos que sea una generación indiferente, que no puede alabar a Dios. Ciertamente, las señales que estamos viendo a nivel mundial: Crisis social, crisis económica, crisis política; son parámetros inequívocos de que ya estamos en los postreros tiempos y verdaderamente son tiempos peligrosos, claramente indican que la trompeta está por sonar, Cristo está a la puerta.

Vendrán tiempos difíciles y peligrosos, pero también tenemos que reconocer que vienen tiempos muy emocionantes para el pueblo del Señor. El pueblo que se ha mantenido en la brecha, que sigue buscando hacer la voluntad de Dios; va a experimentar lo que la Biblia llama la gloria postrera, vamos a ver la gloria de Jehová ser derramada sobre toda carne. Todo aquel que está buscando al Señor y hace su voluntad va a ser revestido de esa doble porción, una unción tan grande que el más pequeño, o el más viejito, va a andar bajo una unción tan poderosa; Dios va a usar sus vidas para romper yugos, para sanar enfermos, para levantar paralíticos, para echar fuera demonios, para deshacer obras del diablo. Esta obra empezó en gloria y en pentecostés, pero todavía no hemos visto nada de lo que Dios va a hacer. Viene la lluvia tardía, también viene la cosecha final, Dios nos está escogiendo para meter el trigo en el granero, ¡Gloria a Dios!

Creemos en los ángeles, hemos visto ángeles, yo sé lo que es ver un ángel. Estaba recién convertido, ayunando varios días, estaba en mi cuarto, y apareció un ángel con vestiduras blancas como la nieve, un blanco resplandeciente, con ribetes como de oro aquí en el cuello, unos ojos transparentes que lo miran a uno y lo atraviesan. Así es que abrí más los ojos para que no se me vaya a ir el ángel y disimuladamente me pellizqué para saber si estaba dormido, porque estaba sentado en la cama, el ángel me sonríe y me dice: ¡No estás dormido, estás despierto y he sido enviado para mostrarte algo! Y se sentó en la cama y yo siento cuando la cama se hunde un poquito y abrió un álbum de fotografía donde yo estaba recién nacido, y el ángel comienza a decirme paso a paso mi vida: Esto que te pasó cuando tenías tal edad, por eso que tú a veces actúas así y asá…

Y comenzó por diferentes etapas de mi vida y ahí me di cuenta que en el cielo tienen un control completo de nuestras vidas desde antes de que naciéramos, desde antes de que estuviéramos en el vientre de nuestra madre. Pero hermanos, los ángeles no son los llamados para meter este trigo, somos nosotros a quienes Dios ha llamado para cosechar el último ramillete de almas que el Señor va a hacer madurar cuando la lluvia postrera descienda sobre todos nosotros, el mundo entero va a ser sacudido y se dará cuenta que el Dios de este mundo no es Hare krishna, ni Mahoma, ni Buda, ni fulano, ni mengano, sino que Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores.

Cuando usted camine por las aceras, la gloria de Dios estará sobre su vida, y si un endemoniado pasa a la par suya este será libertado por la unción que habrá sobre su vida; cuando vaya por un hospital y pase por varias camas y no haya tiempo de orar uno por uno, sólo que pase nada más y los enfermos sanarán. En el año 1950, llegó un hombre a Costa Rica a realizar una campaña en el campo de béisbol, pero el gobierno se lo prohibió, y entonces se fue al hospital a orar por los enfermos, y los doctores endiablados también se lo prohibieron, entonces se sintió tan indignado, que este hombre se paro frente al hospital de San Juan de Dios (en Costa Rica), levantó sus manos hacia el hospital y comenzó a orar (desde afuera) y dijo: “Sean sanados todos los enfermos”, y comenzaron a oírse gritos en el hospital, gente que se levantaba de sus camas, se quitaban lo que tenían y decían que estaban sanos. Sí, eso fue años atrás, ¿cuánto más vamos a ver en estos últimos días? Por eso es importante hermanos que nosotros estemos en obediencia y en la perfecta voluntad de Dios, y así no nos vamos a desubicar del plan de Dios que hay sobre nuestras vidas.

Una de las viejas tretas del enemigo cuando no puede derribar a alguien, cuando no puede hacerlo caer de la gracia, es desubicarlo del plan de Dios. Y si él logra desubicarme del plan de Dios, de la voluntad de Dios, me voy a meter a trabajar donde Dios no quiere que trabaje, voy a casarme con quien Dios no quiere que me case, voy a estudiar lo que Dios no quiere que estudie, y voy a estar donde Dios no quiere que este, y por supuesto las cosas no van a salir bien; esta es una vieja estrategia del diablo, desubicar a la gente. Hay personas que se casaron antes de tiempo, otros se casaron con quien no tenían que unirse; y estos en lugar de meterlos en el Señor, los alejaron de Él; hermano no permitas que el enemigo te desubique del plan de Dios.

Abraham era uno de los mejores amigos de Dios, de hecho Dios dice: “Abraham, mi amigo” (Isaías 41:8), y Dios le dio una promesa: “Te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” (Génesis 12:3), luego de prometerle bendecirle y engrandecer su nombre, también le da una responsabilidad (serás de bendición). “Hubo entonces hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para morar allá; porque era grande el hambre en la tierra” (Génesis 12:10); nunca Dios le dijo que descendiera a Egipto, descendió y se desubicó del plan de Dios y ¿qué ocurrió? Llegando allí se volvió mentiroso.

“Y aconteció que cuando estaba para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí, ahora conozco que eres mujer de hermoso aspecto; y cuando te vean los egipcios, dirán: su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida. Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya, y viva mi alma por causa de ti” (Génesis 12:11-13); entonces se volvió mentiroso y hasta casi pierde su matrimonio, “aconteció que cuando entró Abram en Egipto, los egipcios vieron que la mujer era hermosa en gran manera. También la vieron los príncipes de Faraón, y la alabaron delante de él; y fue llevada la mujer a casa de Faraón” (Génesis 12:14-15).

Pero lo más terrible de todo es que los trece años que estuvo en Egipto Dios no le hablo ni una sola vez. La voz de Dios es alimento para el alma, Dios habla de muchas formas por la Palabra, por sueños. En el caso mío, yo quería que me hablara en profecía, era un joven de dos años de convertido; me acuerdo que comenzó la vigilia y Dios derramando su Espíritu, y Dios hablando, y levantaba un vaso y hablaba aquí, y hablaba al otro, pero a mí, nada. Entramos al receso y pensé, ‘tal vez después’, y el Señor otra vez moviéndose y hablando y a mí, nada. Ya eran las cinco de la mañana, íbamos a terminar la vigilia y yo dije: ‘¡Qué lástima, la aguantada de sueño que di hoy, Dios no me habló como yo quería!’ Y me fui a la puerta y ya estaba con un pie afuera, en tanto el Pastor iba a despedir el culto, y dijo: ‘Hermanos hay que esperar hasta el último Amén’.

¿Quién le ha dicho que al principio del culto Dios tiene que hablar? Dios hace como a Él le place, Él es soberano; cuando veo que se derrama el Espíritu Santo meto el otro pie y abro un ojo y veo que Dios levanta un vaso y comienza hablar a un hermano: ‘¿Qué piensas, de quién te escondes, qué estabas haciendo a las siete de la mañana fumando, qué crees que mi ojo no te vio?’ Y el hermano llorando y todo arrepentido, y yo ‘¡Señor háblame, háblame!’ Cuando yo veo que a una hermana la toma el Espíritu y yo estoy con los ojos cerrados y los abro un poquito y veo que se acerca donde yo estaba, en mi espíritu le decía: ‘¡No te suelto, háblame Señor, háblame!’ Y se detiene junto a mí para profetizar y cuando siento algo caliente que desciende sobre mi cabeza y oigo que esa mujer me dice: ‘¡Oye muy amado Carlos!’ Hasta ahí llegué, dos años esperando que Él me hablara y ahora me desmayo, sólo porque oí “oye amado Carlos” y eso fue todo lo que me acuerdo porque me desmayé, y luego tuve que levantarme y preguntar a cada uno, parecía un reportero.

Me contaron el testimonio de un hermano que vivía en los Estados Unidos, y que un amiguito de él le dijo que vendiera su casa y dejara todo, y se viniera para la Florida, le pintó la luna, el sol y las estrellas; entonces sin consultar a Dios vendió su casa, dejó todo, él y su esposa renunciaron a su trabajo, se fueron para Florida sin dirección de Dios. Cuando llegaron allí en lugar de por lo menos alquilar una casa y ver cómo les iba, se pusieron a construir una casa que le costó 250,000 dólares y después de que la construyó no conseguía trabajo, se vio en problemas, la casa perdió valor, se vino la crisis, ahora lo que le ofrecían eran 100,000 dólares por la casa, estaba por perder la casa también, por haber tomado una decisión sin consultar a Dios, se salieron de la voluntad de Dios. Abraham casi pierde su matrimonio hasta que reconoció y volvió a subir al lugar donde había edificado un altar y llegó a ese lugar y adoró al Señor y allí Dios se le volvió a manifestar. Después de trece años Dios le vuelve hablar y las cosas cambiaron en la vida de Abraham.

Hermano querido no te desubiques, nos pases lo de Abraham; no pases lo de Jonás, que se fue para otro lugar donde Dios no le había dicho; nos puede pasar lo de Pedro, que apareció siguiendo a Jesús de lejos, y desubicado negó al Señor tres veces; que Dios nos ayude a mantenernos en obediencia a él, en la perfecta voluntad, si lo hacemos seremos cabeza y no cola, estaremos arriba y no abajo, seremos benditos al salir, seremos benditos en la ciudad y lo más importante tendremos paz, ¿cuántos quieren el cien por ciento de lo que Dios tiene para su vida?, no le deje nada al mundo, no le deje nada al diablo, agarre todo lo que Dios tiene para su vida, todas las bendiciones, todo el ministerio, todos los dones, todos los talentos, todas las habilidades, todas las puertas en que hay que entrar.

Ustedes han oído de David, que Dios le dijo: ‘¡Te di esto, te di aquello, te di palacio, te di casas, te di ovejas, esto, aquello! Y te hubiera dado mucho más’. Cuando yo leí ese pasaje entendí que hay mucho más para mi vida, no quiero menos ni tampoco quiero más, pero quiero todo lo que Dios tiene para mi vida.

En el pasaje que estamos leyendo hoy, encontramos al apóstol Pablo siendo prisionero y llevado hacia Italia, pasaron por varios puertos de Asia, por: Sidón, Chipre, Cilicia y por otros más, y dice la escritura que navegaron por muchos días despacio porque los vientos les eran contrarios. La obra del Señor nunca es fácil, ser joven no es fácil, los vientos siempre serán contrarios, ¿por qué? Porque nosotros vamos para allá y el mundo viene para acá, los vientos siempre serán contrarios, cuesta más seguir la sana doctrina. Pastor, me decía un hermano: ‘¿Usted conoce algún lugar que sea suavecito, que sea fácil para empezar yo el ministerio?’ Y le dije: ‘Perdón pero no hay ningún lugar fácil, en ningún país del mundo, pero si Dios te manda Él te dará la victoria, si Dios te llama te capacitara’.

La obra no es fácil, por eso yo no quería ser pastor, no es para asustarles, pero yo dije: “Cualquier cosa menos pastor”; me gustaba ser oveja, me pegué a mi pastor, me pegué tanto que una vez íbamos a cruzar un río, íbamos varios discípulos, jóvenes todos, y llegamos al río, porque íbamos para predicar, veo ese río y le digo: ‘Hermano pastor, yo lo pasaría a usted a caballo, pero como yo soy tan bajito de estatura (aunque yo lo monte a caballo) los dos nos vamos a mojar siempre, es una tontería que nos mojemos los dos, ¿usted que es más alto, no cree que podría cargarme?’  Me dijo: ‘Sí, tiene razón Carlitos, móntate’. Y me monte en la espalda de él y los demás compañeros dijeron: ‘¡No se vale, no, qué argolla, no es justo, que se moje también…!’ Y él no respondió nada, yo contento porque me iban pasando por el río, los demás mojándose y yo feliz, pero cuando vamos por la mitad del rio, el Pastor me dice: ‘¿Estás listo?’ Y yo le digo: ‘¿Para qué?’ El pastor me tiró al río y me mojé más de los que iban a pie, y ellos se rieron de mí, pero logramos llegar al otro lado.

Lo que leíamos hermanos, es que llegaron a un lugar que llaman Buenos Puertos, pero era un lugar incómodo, era un lugar estrecho, sin mucho lujo y con mucha restricciones de capacidad; Dios nos ha traído, hermanos, a una obra en donde no hay muchos lujos, nos ha traído a una obra donde hay muchas restricciones, porque aquí no se puede hacer lo que a uno se le de la gana, aquí no puede vestir como mejor le parezca, aquí no va andar como usted quiera, aquí no va a decir lo que se le de la gana, ni a meterse en los lugares que quiera; porque aquí hay restricciones y eso hace que algunos se sientan incómodos y que se vayan para otros lugares, donde se les permita andar como quieran, vestir como quieran, decir lo que quieran, hacer lo que quieran; si no hay restricciones se sienten bien, hay anchura de lo que sea.

Pero en esta obra hay restricciones, hay límites, pero benditos sean los linderos, benditos sean los límites que nos han puesto. Cuánta gente se ha desubicado y se han ido de nuestras iglesias porque lo que querían era hacer su voluntad, porque se sintieron incómodos, y se expresaron: ‘¡Es que aquí señalan demasiado el pecado! ¡Es que aquí se meten con uno!’, pues si ese es el problema saque el pecado de su vida y no se va a sentir aludido. Dele la gloria a Dios que los pastores nos metemos con su vida, porque nos interesa su alma; preocúpese si no nos metemos con usted, pero si lo llamamos para exhortarle o para disciplinarle, dele gloria a Dios que hay alguien que se preocupa tanto que le ama, para decirle la verdad, pero no se vaya, manténgase en “Buenos Puertos”.

En la iglesia tuvimos una hermana que cantaba como un ángel, era bajita de estatura, pero con una voz potente y ungida, cada vez que cantaba descendía la gloria de Dios, Dios la usaba muy lindo. Un domingo estaba llena la iglesia, afuera no había espacio para estacionar más carros y el esposo de esta hermana parqueó el carro algo atravesado, ocupando el espacio de dos carros; un diácono se acercó donde el hermano que estaba en la alabanza, y le dijo: ‘Disculpe hermano la molestia, es que su carro está ocupando el lugar de dos carros y ya no caben más, si es tan amable le pido de favor correrlo para que entre otro ahí’. Y él se molestó y dijo: ‘¡Si me tengo que levantar me voy del culto!’, el diácono le dijo: ‘¡No hermano, no se moleste, si quiere me presta sus llaves y yo se lo recorro y se las vuelvo a traer!’ Y aún molesto le contestó: ‘¡Si me levanto me voy del culto!’, y el hermano le respondió: ‘¡No, no hermano! Y le dice: ¡Me voy! Se volvió donde la esposa, los hijos y comentó: ¡Vieja, vámonos! La hermana y los hijos se pusieron de pie y se fueron no sólo del culto, se fueron de la iglesia, eso es increíble pero cierto. Se dejan desubicar por cualquier bobería del diablo, por cualquier bobería de la carne, “porque alguien no me saludó”, “porque Juanita es una hipócrita”, “porque el otro pasó junto a mi y qué se cree”, “porque ponen a dirigir al otro y a mí no me dan nada”, “porque el pastor tiene su argolla”, etc., y se van y se desubican. Lamentablemente, lo digo con dolor, esta pareja se separó y a los pocos meses, él se fue con otra, y lo que oí de la hermana es que andaba cantando en karaokes mundanos, un talento que era para la gloria de Dios, pero se desubicaron del plan del Señor.

Pablo estaba en ese lugar con 246 personas entre soldados y prisioneros que iban en el barco, llegaron con dificultad, pero lograron llegar a Buenos Puertos, allí es donde tenían que quedarse, aunque fuera incómodo o estrecho, pero eran Buenos Puertos, ahí había paz, ahí podían dormir tranquilos, aunque incómodos pero con la paz de Dios, ¿no es mejor estar un poco apretados pero con la bendición de Dios? A un hermano en la iglesia se le presentó un trabajo y me dijo: ‘Voy a ganar mil dólares más por mes’, le contesté: ‘Pero hermano, ¿cómo es esto, mil dólares más por mes?, y ¿cuál es el gancho?’; ‘Bueno, tengo que trabajar de dos a diez de la noche y entre semana no puedo venir a los cultos y los domingos también tengo que trabajar’. Entonces yo me le quedé viendo, le toqué la pancita y le dije: ‘¡Oye hermano!, has aumentado desde que te casaste, ¿verdad? Y respondió: ‘Sí, casi veinte libras’. ‘Has aumentado de peso, casado, con una bebé, quiere decir que no te ha faltado comida, ¿verdad? Has estado estrecho económicamente, pero tienes la libertad de poder venir a la iglesia y de poder adorar a Dios, hermano, no es de Dios que agarre ese trabajo, no se desubique, porque el diablo con tal de desubicarlo, le va a enviar lo que sea, le va a ofrecer lo que sea, por eso hay que tener cuidado. Mantente estrecho mejor, mantente con tu mismo trabajo, que te da libertad de congregarte y alabar a Dios. Si ese trabajo es de Dios, pues lo van a llamar y le van a dar el horario que más le conviene, entonces entenderemos que Dios está en el asunto, y si no es una trampa del diablo’. A los quince días, lo llamaron de la misma compañía y el gerente le preguntó: ‘¿Cuál es el horario que a usted le conviene?’ ‘En la mañana desde la hora que sea hasta las cuatro de  la tarde’; entonces le dieron el puesto con ese horario ¡Dios honra a los que le honran!

Así que estaban en Buenos Puertos, ahí estaban muy incómodos, pero estaban bien y viene una advertencia en el versículo 10, el apóstol Pablo por palabra de sabiduría, por revelación de Dios, da una palabra profética y les dice: “Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no sólo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas”, hay peligro quedémonos en “Buenos Puertos”, no nos salgamos de la voluntad perfecta de Dios, aunque estemos incómodos, aunque estemos estrechos, aunque haya restricciones, no nos arriesguemos.

Amados hermanos, si los dones del Espíritu Santo no estuvieran activos y desarrollándose en nuestros cultos; la iglesia sería una iglesia sorda, muda, ciega, paralítica, el diablo se metería, se sentaría en la primera silla, tocaría pandereta y ni cuenta nos daríamos; pero cuando los dones del Espíritu Santo están en un lugar, no sólo se mueve y se manifiesta, sino que también el Señor intercepta los planes que el enemigo tiene en contra de nosotros y nos advierte para que no caigamos en su trampa.

Estábamos orando un viernes en la iglesia y oí la voz audible del Señor que me dijo: ‘¡Prepárate siervo, el domingo viene al culto una bruja a querer perturbar el culto! ¡Prepárate que viene una bruja!’ Mientras oraba le contesté: ‘¡Señor gracias!’ El domingo la iglesia estaba bastante llena, habían como unas 700 personas, hay muchas visitas y vienen mundanos así que cuesta ver quién puede ser, todo el mundo es sospechoso, y pensé: “En el momento clave del culto voy a dar las instrucciones”. Pasé adelante con el micrófono y anuncié: ‘Hermanos, el viernes Dios me habló y como “Dios no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta”, me dijo que hoy iba venir una bruja aquí a querer perturbar el culto y vamos nosotros a demostrarle al diablo que más poderoso es el que está en nosotros, que el que está en el mundo, así que vamos a tomarnos de la mano y vamos a orar’. Y toda la iglesia se puso en plan de guerra, entonces los hermanos se toman de la mano y comienza el clamor, comienzan a reprender; y de repente de la última banca se levanta una mujer, (nunca se me olvida el rostro porque tenía los ojos como desorbitados) se paró en medio pasillo y comenzó a descender por el pasillo central hacia donde yo estaba, cuando noté que va por la mitad y me hace señas con las dos manos, luego me dijeron que era el símbolo satánico, entonces vuelvo a ver al ujier que estaba a la izquierda para que me ayudara y él tenía los ojos cerrados reprendiendo, y vuelvo la mirada hacia el ujier que estaba a la derecha y también tenía los ojos cerrados reprendiendo, y veo a mi esposa que está con los ojos cerrados reprendiendo, y toda la congregación con los ojos cerrados orando, y luego me acordé que yo les había enseñado que cuando se ora se cierra los ojos, ahí cambie la ley: ¡Desde ahora en adelante los que están en las puertas pueden cerrar un ojo, pero si cierran el otro ojo están en disciplina, tienen que estar atentos (porque hermanos al diablo no se le puede dar ni un centímetro, porque por ahí se mete.

La bruja va llegando al altar y viendo que nadie me ayudaba, entendí que la pelea era entre ella y yo. La atrevida bruja se subió a medio nivel del altar y ya venía para subirse completamente, y cuando llegó hasta donde estoy yo, me pare firme, y me acorde de lo que me enseñaron en karate, un pie adelante y el otro atrás para encontrar el balance y ella se paro frente a mi, nos miramos fijamente, y yo dije: ‘¡Aquí el que pestañea pierde!’, entonces me hablo con voz ronca diciéndome: ‘¡Te voy a destruir en el próximo viaje que tengas, vas a tener un accidente de aviación, quedarás paralítico, no podrás a volver a caminar…!’ En ese momento sentí que me ardía la sangre, y se me subía el apellido de Guerra y de Batalla, pensé: “¡Este diablo qué se está creyendo que va a venir a amenazarme!” Dije: ‘¡Un momento! ¡Mira diablo, uno de los dos se va tener que bajar de este altar y no voy hacer yo, así que en el nombre de Jesucristo te bajas, fuera de aquí diablo!’. Hermanos tenemos autoridad para echar fuera demonios, autoridad para sanar enfermos, pongan al diablo en su lugar. Escrito está: “Te he dado potestad de hollar serpientes y escorpiones y sobre toda fuerza del enemigo y absolutamente nada, nada, nada te podrá hacer daño”.

El apóstol Pablo les advirtió, pero le dieron más crédito a las circunstancias, le dieron más créditos al patrón de la nave y al capitán y entonces la mayoría; ¡ten cuidado! No siempre la mayoría ha tenido la razón, de doce espías diez dijeron que no se podía, pero dos que tenían otro espíritu, que se atrevieron a ser diferentes al montón, que se atrevieron a decir: “Cómo que no se puede”, cómo que no podemos mantenernos en Buenos Puertos, subamos y no los comeremos como pan, Jehová nos los ha entregado. Cuidado con la mayoría; pastor, ¿si la mayoría hace esto por qué no lo hacemos nosotros? Porque nosotros no somos la mayoría, somos un remanente, somos una minoría, la mayoría no quiere estar incómoda, la mayoría no quiere tener restricciones, a la mayoría no les gusta “Buenos puertos”, quieren ancho mar, donde todo quepa, donde todo valga, donde todo se pueda.

No le hicieron caso y como vieron que el cielo estaba celeste y que una leve brisa del sur comenzó a soplar, pensaron que ya tenían lo que querían. Hermanos, el diablo les va a ofrecer toda clase de brisa del sur, como le pasó a mi esposa: Cuando éramos novios, una noche en que iban a orar por nosotros, bueno estábamos orando, pero cuando yo le dije: ‘Hermano, estoy orando por una hermana que me lo había pedido, él me dijo no ore más, ¡eso déjelo en manos de Dios!’ Me dijo: ‘¡Ore para que se case!’ ‘Hoy en la noche quiero que usted vaya para que nos eche la bendición’; y quedé de verme con la hermana que les digo, en tal lugar y no fui solo, porque no es propio que un joven vaya solo a visitar a la persona por la que esta orando y menos si se trata de una dama. Un hermano me acompaño. Nos fuimos a recoger a la hermanita, ella estaba esperando en una esquina, nos contó que antes que llegáramos se paró una limosina negra y resplandecía como salida de agencia, se bajó un hombre alto, muy elegante, bien vestido, atractivo, alto, rubio y llegó hasta donde estaba ella en la esquina y le dijo: Con el rostro que tienes yo te hago famosa, yo te garantizo diez mil dólares al mes mínimo para empezar, muchos viajes, mucho esto, mucho lo otro y mucha fama… la hermana se le quedó viendo y respondió: ‘¡No, no, no gracias no me interesa! Le dio la espalda, cuando llegaba yo en una humilde tortuga, que le llamamos la tortuga misionera, a la que se le reventaba el cable del acelerador una vez al mes, tenía que andar con un repuesto ahí. Despreció la limosina y a ese hombre elegante, mientras llegábamos en la tortuga. Que si ella le dice que sí a ese hombre, el diablo se la hubiera llevado. El diablo te va a ofrecer carro, casa, condominio, te ofrece dinero, fama, Hollywood con tal de apartarte del camino del Señor, hasta se hacen cristianos y viene a la iglesia “y alabaré, alabaré” y vienen a ver la gloria pero a “Gloria Martínez”, no vienen a ver la gloria de Dios, sino a contemplar la hermosura de la hermanita, se hacen cristianos, pasan y dicen que hasta se convierten y después ya hasta se bautizan algunos, después que ya tienen a la presa y se casan le dicen la noche de la luna de miel: ‘¡No vuelvo a ir a la iglesia!’ Más de una ha caído en eso.

Así que hermanos, vino una brisa del sur y ellos dijeron: ‘¡Ya tenemos lo que necesitamos!’ Se dejaron ir mar a adentro, pero oiga que diablo más astuto, y es aquí donde vemos la astucia del diablo que dice: Pero mucho tiempo después… porque no le lanzó el ataque inmediatamente, porque estaban muy cerca de la orilla y el diablo no es tonto, él le suelta brisa del sur y cielo despejado, por un poquito de tiempo, pero cuando ya usted está bien adentro, cuando ya no hay marcha atrás en sus decisiones, entonces viene un viento huracanado llamado Euroclidón. Hermanos, viene la tormenta y golpea la barca y te agarra fuera de buenos puertos, fuera de la voluntad de Dios y comienza la pérdida, la pérdida primero emocional, la pérdida de la paz, las pérdidas económicas y materiales, la pérdida hasta del sentido de vivir, porque dicen que perdieron toda esperanza de vida y el apóstol Pablo en medio de esa tormenta (catorce días de tormenta), sin ver las estrellas, sin comer nada. El apóstol Pablo se paró con una palabra profética y les dijo: ‘Bien les hubiera sido haberme escuchado la advertencia’. Como diciéndoles: Si nos hubiéramos quedado en buenos puertos no nos hubiera pasado esto, pero por cuanto desobedecieron la voz de Dios, se han salido de la voluntad de Dios y ahora absténganse a las consecuencias.

Pero gracias a Dios que el apóstol Pablo era un predicador de fe, no era un predicador negativo, porque hay predicadores que son negativos, pero yo los he oído por otro lado. ¡Ay hermanos, que duro que está todo! Los hermanos vienen preocupados, algunos vienen afligidos, endeudados y amargados, como la congregación de David en la cueva, eran 400 afligidos, endeudados y amargados, imagínese que llegue un predicador y diga: ¡Ay hermanos, que duro está todo esto!, ¿verdad? Imagínese que Pablo hubiera sido un predicador negativo y en medio de esa tormenta que estaban atravesando, se hubiera parado y les hubiera dicho: ‘¡Levanten la mano los que saben nadar!’ Y algunos levantaron las manos porque sabían nadar; ‘Bueno, ¡los que no saben nadar prepárense para morir ahogados y los que saben nadar prepárense para morir congelados o tragados por tiburones!’

Pero el apóstol Pablo se puso en pie y dijo: “Pero ahora los exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre nosotros si no solamente de la nave. Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo no temas; es necesario que comparezcas ante el César y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho” (Hechos 27:22-25).

Hermanos tengan buen ánimo, Jóvenes tengan buen ánimo, directivas tengan buen ánimo, porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.

“Gracia y Paz”
Impacto Evangelístico 

¿QUIERES DISFRUTAR LAS PROMESAS DE DIOS?


Hebreos 10:35-36
"No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa".

¿Alguna vez has experimentado el dolor profundo que produce el que un gran amigo rompa una promesa? Pocas cosas hieren tanto, sobre todo, porque nace la desconfianza entre dos amigos. Por esta razón, es muy importante reconocer la integridad del Dios Todopoderoso. Servimos a un Dios de promesas. Él prometió una nueva tierra a su pueblo, un hijo al anciano Abraham y un Salvador para el mundo. Cada una de estas promesas y muchas más fueron cumplidas a tiempo, en armonía con su perfecta voluntad.

En Josué 21:45 la Biblia dice: "No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió". Y Hebreos 10:23 dice: "Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió". No hay duda de que tenemos un Dios fiel e íntegro, que cumple siempre lo que promete. Sin embargo, las promesas de Dios tienen ciertas condiciones. Dios en su gracia y misericordia nos da responsabilidades; de la manera en que respondamos a ellas dependerá nuestro éxito. Por ejemplo, vemos en el pasaje de hoy que la confianza, la paciencia y la obediencia son elementos vitales para que “obtengáis la promesa.”

Esto no significa que para ganarnos el amor de Dios tenemos que hacer buenas obras. En verdad, él nos ama no por lo que hacemos, sino porque no puede dejar de amar a cada uno de nosotros fervientemente tal y como somos; esa es su naturaleza. “Dios es amor”, dice 1 Juan 4:8. Dios nos amó aun cuando éramos pecadores. Dice Romanos 5:8-9: “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”.

No existe la más mínima duda de que Dios ama entrañablemente a sus hijos, pero tenemos que entender que en toda relación existen responsabilidades en ambas partes. El Señor prometió a Josué que estaría siempre con él, pero al encomendarle la misión de guiar al pueblo de Israel a tomar posesión de la Tierra Prometida, le dijo: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué 1:8). Y seguidamente le dijo: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.

Dios nos ama, y quiere bendecirnos, y si nosotros le amamos a él, debemos asumir la responsabilidad de lo que nos ha llamado a hacer. Esto no es una manipulación para obtener sus bendiciones, sino es un acto humilde de sumisión a su voluntad, porque le amamos y deseamos agradarle. No olvides que Dios conoce nuestros corazones. Cuando actuamos de esta manera, estamos en la posición perfecta para tomar posesión de cada promesa que Dios ha hecho, las cuales se convertirán en bendiciones para nuestras vidas.

En una fría noche de invierno, una pareja disfrutaba del agradable calor proveniente de las llamas de una chimenea. Cuando el hombre se dirigió momentáneamente a otra habitación de la casa, sintió mucho frío. Las bendiciones de Dios son como el calor de la chimenea, dejas de recibirlas cuando te alejas de la fuente. La desobediencia nos separa de Dios. Recordemos a Adán y Eva. (Génesis capítulo 3). La obediencia nos mantiene en su presencia disfrutando de su paz y sus bendiciones. Veamos el ejemplo de Josué. (Números 32:10-12). ¿Quieres disfrutar las promesas de Dios? Ya sabes lo que tienes que hacer: Lee Su palabra cada día de tu vida, medita en ella y sigue sus instrucciones fielmente.

ORACIÓN:
Padre santo, gracias porque en tu inmensa misericordia has prometido bienestar y prosperidad de todo tipo a tus hijos. Por favor, dame discernimiento espiritual para conocer cual es tu voluntad en mi vida, y ayúdame a obedecerte siempre para que esas promesas sean una realidad en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

TRANQUILOS EN LA MANOS DE DIOS


Job 1:22
“En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno”.

Cuando cursaba el primer año del seminario, escuché a una nueva amiga contar sobre su vida. El esposo la había abandonado y criaba sola a sus dos hijitos. Con un salario apenas por encima del mínimo, tenía pocas probabilidades de escapar de la pobreza y de los peligros de su vecindario.

Como padre, me conmovió su preocupación por sus hijos, y le pregunté: «¿Cómo manejas todo esto?». Pareció sorprendida ante la pregunta, y respondió: «Estamos haciendo todo lo que podemos, y los dejo en las manos de Dios». Su confianza en el Señor en medio de las pruebas me recordó la fe de Job (1:6-22).

Al año, me llamó por teléfono y me preguntó si podía ir a la funeraria para acompañarla. Habían matado a su hijo disparándole desde un automóvil. Le pedí a Dios que me diera palabras de consuelo y sabiduría para no tratar de explicar lo inexplicable.

Sin embargo, aquel día, mientras estaba junto a ella, no dejé de maravillarme al ver cómo consolaba a los demás al demostrar que ese terrible golpe no había afectado su confianza en Dios. Cuando nos despedimos, sus últimas palabras fueron un conmovedor recordatorio de la profundidad de su fe: «Mi muchacho sigue estando en las manos de Dios». Al igual que Job, no se quejó «ni atribuyó a Dios despropósito alguno» (v. 22).

Nosotros también podemos desarrollar una fe inquebrantable al andar diariamente con el Señor.

Nada puede sacudir a quienes están seguros en las manos de Dios.

---------------------------------------
LEA: Job 1:13-22

Biblia en un año: Zacarías 3–6
---------------------------------------

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

UN CORAZÓN MUNDANO


2 Pedro 2:9-18
“Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre. Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error”.

Dios nos previene en contra de los deseos incorrectos, porque las pasiones pecaminosas pueden producir vacío, sufrimiento, frustración, dolor e incluso la muerte. Los creyentes sabios dejan que el Padre dirija sus anhelos, y luego hacen los cambios que sean necesarios.

Los deseos impuros han sido parte de la naturaleza “carnal” desde la caída del hombre, y puede que se nos haga difícil verlos en nosotros mismos. En vez de cosas evidentes como el robo, las drogas o la inmoralidad, esos deseos involucran a menudo más actitudes y conductas sutiles, como desear la caída de un rival, el desprecio a la autoridad (2 Pedro 2:10), la obsesión por las riquezas (1 Timoteo 6:9), o incluso hablar con palabras infladas y vanas. Puesto que las pasiones mundanas pueden causar gran daño (2 Pedro 2:18), los creyentes deben rechazarlas. Pero no podemos vencer estos deseos con nuestras propias fuerzas. La única manera de vivir con rectitud es someterse al Espíritu de Dios.

El Señor conoce nuestros deseos, y entiende los errores sinceros. Cuando un creyente interpreta mal la guía del Espíritu, o recibe un mal consejo, Dios mira el corazón. Puede permitir que suframos las consecuencias de una mala decisión, pero no avergonzará a sus hijos cuando comenten un error sin querer. Él puede convertir una situación mala en algo bueno (Romanos 8:28).

Dios puede salvarnos de los deseos mundanos, pero debemos estar dispuestos a comprometernos con Él y confiar en Él. Cuando ponemos nuestras vidas totalmente en las manos del Padre, podemos reclamar las maravillosas promesas que Él tiene para nosotros, y después descansar en su gracia.

“Gracia Y Paz”
Meditación Diaria

LA PAZ DE DIOS EN NOSOTROS


2 Corintios 13:11
“Resta, hermanos, que tengáis gozo, seáis perfectos, tengáis consolación, sintáis una misma cosa, tengáis paz; y el Dios de paz y de caridad será con vosotros”.

Estas son las palabras finales de Pablo a los hermanos de Corinto, y revelan el corazón de este gran apóstol. El desea que sean perfectos, que tengan consuelo, unidad y paz; y la continuada presencia del Padre, que les dará amor, armonía y paz. ¡Que bendición les desea! Nuestra posición es una de perfección en Cristo, pero en nuestra vida personal de cada día estamos muy lejos de la perfección. Sin embargo, “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad” (1 Juan 1:9).

Estas instrucciones de Pablo son para la iglesia (es decir), para todos los que son salvos, nacidos de nuevo, y creyentes en Jesús. Mientras vivamos en amor los unos a otros, tendremos la cortesía, y luchando para la armonía, el resultado será que el amor de Dios y la paz estarán con nosotros. ¡Que evangelio! ¿Quién podría pedir mas?.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

domingo, 7 de octubre de 2012

¡NO PUEDO HABLAR CONTIGO… A NO SER QUE….!


Juan 10:27
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”.

Lamentablemente, un gran número de Cristianos no conocen la voz de Dios. Algunos pasan meses, aun años sin recibir una palabra íntima del Señor en su hombre interior. A algunos Dios les habló un tiempo. Pero con el pasar de los años, ellos han aprendido a silenciar la voz de Dios en sus corazones. Otros se han apartado de ver tantas tonterías entre aquellos que creen que cada palabra que les viene a sus mentes es divina. Esas personas se jactan que “Dios me dijo”- ¡cuando “la palabra” que escuchan es sólo la voz de su carne codiciosa!  

Si usted quiere conocer y escuchar la voz de Dios en los días que vienen, debe de estar listo para escuchar sobre limpieza antes que él le hable de dirección. Muchos Cristianos quieren que Dios les diga cómo seguir teniendo lo que han ganado, cómo proveer para sus familias, cómo mantener sus negocios o sus carreras a flote. Pero la verdad es que, antes que Dios nos dé una voz de dirección en cualquiera de estos temas, él nos hablará de sus mandamientos.

“Esto os mando: Que os améis unos a otros” (Juan 15:17). Dios primero le hablará a usted sobre su comportamiento en su hogar con su esposa e hijos – sobre su temperamento fuerte, sus rencores, su espíritu que no perdona. Él le mostrará cada secreto oculto que usted tiene – y él le dirá de una manera amorosa, “Yo quiero ser tu consejero, tu abogado, tu guía, tu protector, tu proveedor. Yo quiero caminar contigo a través de cada prueba y problema. Y yo quiero darte mi favor, bendecirte, y cuidarte con mi Espíritu. Pero primero, tienes que ser honesto conmigo acerca de los ídolos escondidos que tienes en tu corazón. Ahora mismo, tú los tienes – ¡pero debes entregarlos! ¡Tú y yo simplemente no podemos caminar juntos a no ser que estemos de acuerdo en estos asuntos del corazón!

“Gracia y Paz”
David Wilkerson

¿CÓMO ES UN CRISTIANO FALSO?




1. Ama Al Mundo. (1 Juan 1:15 "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él").

2. Se Aparta de Los Verdaderos Cristianos. (1 Juan 2:19 "Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros").

3. Niega La Fe. (1 Juan 2:22 "¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo"; Tito 1:16 "Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra").

4. No Escucha La Palabra De Dios. (1 Juan 4:6 "Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error"; Juan 10:27 "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen";  Proverbios 28:9 "El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también es abominable").

5. Practica El Pecado. (1 Juan 3:6-8  "Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo"; 1 Juan 5:18 "Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca"; Juan 8:34 "Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado"; 2 Pedro 2:19 "Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció").

6. No Ama A Su Prójimo. (1 Juan 1:7 "Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado"; 1 Juan 2:9 "El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas"; 1 Juan 3:10-12 "En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios. Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas"; Juan 13:34-35 "Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.  En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros").
 
7. No Obedece La Palabra De Dios. (1 Juan 2:4 "El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él"; 1 Juan 5:3 "Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos"; Santiago 1:22 "Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos"; Santiago 2:26 "Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta").

8. Trata De Destruir A Los Verdaderos Cristianos. (1 Juan 3:12 "No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas"; Juan 3:20 "Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas").

9. CONFÍAN En Sus Familias. (Juan 8:39 "Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais").

10. Se Burla De La Palabra De Dios. (Judas 18-19 "Los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos. Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu"; 2 Pedro 3:3 "Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias").

11. No Puede Perdonar. (Lucas 11:4 "Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal"; 1 Juan 3:15 "Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él").

12. Trata De Ser Tropiezo Para Los Inconversos.  (Mateo 23:13 "Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando").

“Gracia y Paz”