sábado, 16 de junio de 2012

EL PRIMER DIA DE LA SEMANA


"Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas… vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros". 
Juan 20:19.

El domingo, el primer día de la semana, es un día especial para cada hijo de Dios. El comienzo de la semana pertenece al Señor. En ese día recordamos sus sufrimientos y proclamamos su muerte mediante el partimiento del pan. Así, él nos da la oportunidad de darle las gracias por su amor, que lo indujo a ir hasta la muerte para salvarnos. También es el día en que tenemos tiempo para reunirnos con otros creyentes para escuchar la Palabra de Dios.

Ya en el Antiguo Testamento Dios había aludido a ese día especial, en relación con las fiestas anuales de los israelitas. En Levítico 23:11 se les ordena traer la primicia de su cosecha al sacerdote “el día siguiente del día de reposo”, es decir, el día después del sábado. Esa gavilla se refiere a la resurrección del Señor Jesús, quien muchos siglos después resucitó de entre los muertos el primer día de la semana, es decir, el día después del sábado.

La segunda alusión se halla en la fiesta de las semanas que se festejaba exactamente 50 días después del ofrecimiento de la primicia de la cosecha. Levítico 23:16 dice: “Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano (a Dios)”.

La fiesta de las semanas corresponde a Pentecostés, cuando el Espíritu Santo vino a la tierra para morar en los creyentes (Hechos 2). Así la resurrección del Señor y la venida del Espíritu Santo se hallan en estrecha relación con el domingo, el día del Señor.

"Gracia y Paz"
La Buena Semilla

MARCAS EN EL CUERPO


Levítico 19:28
“Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis señal alguna. Yo Tu Dios”.

Los tatuajes tienen distinto significado dependiendo del sector del cuerpo, tamaño, forma y signo.

En la relatividad del mundo, buscando cosas nuevas y llamativas, muchas personas hacen tatuajes en sus cuerpos, buscando belleza, una identidad propia y la pertenencia. No hay edad ni temor a ser reprobados por la sociedad, una sociedad sin prejuicios.

Pero la Biblia es bien clara respecto de esto, ya que la Palabra prohíbe los tatuajes, ya que no acepta la desfiguración del cuerpo, ni tatuajes ni cortes. Un tatuaje que penetra varias capas de epidermis significa que pertenezco a lo cual tengo reverencia y adoración.

¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido departe de Dios? Ustedes no son sus propios dueños (1 Co. 6:19)  En el nombre de Jesús, amén y amén.

“Gracia y Paz”
Pan de Vida

UNA RESERVA DE AGUA VIVA


 Jeremías 17:7-8
"Bendito es el hombre que confía en el Señor, Cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto".

Considere al que confía en Dios en situaciones difíciles: "Bienaventurado el varón que confía en el Señor, y cuya confianza es Jehová" (v. 7).

Este cristiano es "plantado". Él tiene sus raíces, estabilidad, en un depósito de agua viva. Él siempre está "extendiéndose", fructífero y verde con una vida nueva. La Escritura dice: "Él no se inquieta en el año de sequía..." (v. 8). Cuando las cosas se ponen intensas y molestas, ¡no tiene miedo!

Esta persona dice: "Jesús, renuncio a buscar cualquier persona para sacarme de mi prueba. Tú eres mi única esperanza. ¡Pongo mi mirada en ti para sacarme de esto!".

El Señor desea esta clase de fe de nuestra parte en los asuntos cotidianos. Usted puede objetar: "Pero, Hermano David, aun estoy sin empleo, aun tengo problemas".

Le exhorto a creerle a Dios cuando dice: "¡Confía en mí, y te bendeciré!" Usted puede responder: "¡Pero no sé que voy a hacer, mi situación es desesperada y no veo ninguna señal de ayuda o de liberación!" A todas estas cosas Dios aun dice:"¡Confía en mí, hijo mío, y te bendeciré!"

No importa si su trato es con su familia, negocio, o provisión. Si usted pone su confianza total en Su Palabra y Su fidelidad, Dios ha prometido bendecirle y, ¡Él no puede mentir! Cuando venga el calor, ni siquiera se molestará. Cuando el viento venga, usted estará parado fuerte, porque habrá aprendido a confiar en Él. Usted va a ser un árbol verde que lleva abundante fruto de confianza y todos a su alrededor le darán esperanza y ánimo al contemplar su reposo en confianza.

“Gracia y Paz”
(David Wilkerson)

¿DESEAS TÚ EL FAVOR DE DIOS?



 2 Crónicas 16:7-9
“En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? Con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti.”

Muchos piensan que el favor de Dios es algo automático para todos sus hijos, sin embargo la Biblia nos enseña que ese favor se manifiesta solamente en aquellos que de todo corazón buscan el rostro del Señor y son obedientes a sus mandamientos. Cuando el rey Asa comenzó su reinado, asumió una actitud que agradó a Dios. Dice 2 Crónicas 14:2-4: “E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios. Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera; y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos”. En aquellos días vino contra Asa y su pueblo un ejército etíope de un millón de hombres y trescientos carros (2 Crónicas 14:9). A pesar de la situación desventajosa en la que se encontraba, el rey salió a enfrentarse a sus enemigos clamando a Dios con estas palabras: “Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre”. (v.11). Ante este sincero clamor salido del corazón del rey Asa, y su demostración de verdadera fe, el favor de Dios no tardó en manifestarse. Dice el próximo versículo: “Y Jehová deshizo a los etíopes delante de Asa y delante de Judá; y huyeron los etíopes”.

El pasaje de hoy nos muestra una actitud totalmente diferente de parte del rey Asa. Habiéndose presentado una situación de guerra similar a la anterior, esta vez optó por buscar alianza con el rey de Siria, en lugar de clamar, como lo hiciera anteriormente a Jehová de los ejércitos, el Dios todopoderoso quien lo había librado de un ejército tan numeroso y bien armado. ¿Por qué cambió Asa su actitud? Sólo Dios lo sabe. Pero no debe extrañarnos, pues muchas veces, de manera inexplicable, nosotros también nos olvidamos de las bendiciones que hemos recibido de Dios cuando hemos clamado a él, y decidimos actuar basados en nuestra propia “sabiduría”. Lamentablemente esta decisión siempre trae malas consecuencias. El vidente Hanani le recuerda al rey Asa que cuando él se apoyó en Dios la vez anterior, a pesar de que el ejército enemigo era “numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo”, el Señor lo premió con la victoria. Sin embargo, en esta ocasión el favor de Dios no estuvo con el rey Asa porque su mente y su corazón estaban enfocados en otra dirección.

Dios es bueno, su amor excede todo conocimiento, su misericordia es infinita, pero tenemos que entender que el favor de Dios, ese regalo especial, está reservado para aquellos que le buscan y obedecen sus mandamientos. El Salmo 5:12 dice: “Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; como con un escudo lo rodearás de tu favor”. Justo es aquel que vive según la ley de Dios, cuyas acciones están de acuerdo al corazón del Señor. Y Proverbios 12:2 declara que “el bueno alcanzará favor de Jehová; mas él condenará al hombre de malos pensamientos”.

Reflexiona sobre esto por unos minutos. Medita sobre tus acciones y tus actitudes en tu vida diaria. Pide perdón a Dios por aquellas ocasiones en las que tus pensamientos y tus actos no mostraron un “corazón perfecto para con él”. Y hazte el firme propósito de mejorar tu vida espiritual, siendo más obediente y tratando de agradar a tu Padre celestial.

ORACIÓN:
Padre santo, yo anhelo disfrutar de tus bendiciones y tu favor. Por favor, ayúdame a obedecer tu Palabra en todas mis acciones y a actuar de manera que mi testimonio sea agradable a ti siempre. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla.

CÓMO CONVERTIRSE EN UN PADRE EXITOSO


Efesios 6:1-4
“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”.

Ningún padre es perfecto. Pero con la guía del Espíritu Santo, la Biblia y mentores consagrados, un hombre puede convertirse en un padre exitoso si decide guiar a sus hijos en las siguientes áreas:

Espiritualidad. Ayude a sus hijos a poner su fe en Jesucristo lo más pronto posible, y crecerán sabiendo que Él debe estar en el centro de todo lo que hacen.

Moralidad. En los hogares donde se practica la honestidad, la pureza y la fidelidad, los hijos aprenden a valorar la integridad y a escuchar su conciencia.

Relaciones. Enseñar acerca del amor, respeto y estímulo mutuo, es una buena preparación para las amistades y el matrimonio.

Vocación. Sea un ejemplo de cooperación y de un trabajo hecho "de todo corazón, como para el Señor y no para los hombres" (Col 3.23), y sus hijos adquirirán una sana ética del trabajo.

Finanzas. Enseñe a sus hijos a manejar el dinero: ganarlo con honestidad, dar generosamente, ahorrar inteligentemente y disfrutarlo con alegría (1 Ti 6.17).

Autoridad. A menos que los niños aprendan a actuar correctamente bajo la autoridad--de sus padres, la escuela, la iglesia y el gobierno--pueden volverse fácilmente unos rebeldes. Los niños notan cuando hay una desconexión entre la conducta y las palabras, y por eso es esencial darles un buen ejemplo.

La manera de edificar principios en la vida de un niño, es por medio del precepto (la enseñanza) y la práctica (el ejemplo). Los niños observan si nuestras acciones se compaginan con nuestras palabras. Por eso, cada día es una oportunidad para enseñarles lecciones sobre la vida.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

NO HAY PÁNICO EN EL CIELO


Isaías 41:13
“Porque Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, Yo te ayudo”.

En una ocasión el pastor Rogers tuvo la oportunidad de estar con Corrie Ten Boom, una creyente sobreviviente de los campos de concentración Nazi. Él se sumergió en sus palabras. Guardó silencio y escuchó atentamente. Una de sus frases tocó su corazón: “No hay pánico en el cielo, sino sólo planes.”

Así opera Dios: sin pánico. ¿Sabía usted que la Santa Trinidad nunca se reúne en sesión de emergencia? Dios nunca ha cedido su trono. Jesús no se ha apartado de su diestra. Y el Espíritu Santo no ha dejado de interceder por usted: su hijo o hija. Rehúse escuchar las mentiras de temor, desánimo y desesperación de Satanás. Usted es victorioso. ¡Y Dios está en control!

Repita este pensamiento durante el día de hoy: “Dios está en control de mi vida. Él no me dejará. Su diestra me sostendrá a lo largo de mis días.”

“Gracia y Paz”
El Amor que Vale

VIDA LIBRE DE IMPACIENCIA


Salmo 37:8
“Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo”

¿Te molesta ver cuánta atención presta la sociedad actual a personas que defienden todo lo malo? Quizá se trate de estrellas del espectáculo que ocupan la primera plana mientras fomentan filosofías inmorales con su música, películas o programas. O pueden ser líderes que abiertamente menosprecian los patrones de vida recta.

Sería fácil impacientarnos ante esto y estrujarnos las manos desesperados, pero el Salmo 37 sugiere un camino mejor. Escucha el sabio consejo de David: «No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad» (v. 1).

Aunque está bien ser «sal» y «luz» (Mateo 5:13-14) en este mundo insulso y oscuro, para intentar contrarrestar el pecado al reflejar la luz de Jesús donde sea posible, no podemos permitir que fuerzas negativas nos hagan vivir enojados y airados (Salmo 37:8). En cambio, debemos descansar en Dios y dejar que Él tenga la última palabra respecto a los malignos: «… como la hierba verde se secarán» (v. 2). Además, deberíamos adoptar el enfoque de David: (1) «Confía en Jehová, y haz el bien»; (2) «te apacentarás de la verdad»; (3) «deléitate asimismo en Jehová»; (4) «encomienda a Jehová tu camino»; y (5) «guarda silencio ante Jehová, y espera en él» (vv. 3-7).

Tal vez no nos guste lo que vemos y oímos de algunos aspectos de la sociedad, pero recuerda esto: Dios tiene el control. Confía en que Él hará lo correcto y no te impacientes.

No desesperes ante la maldad; Dios tiene la última palabra.

>> Lectura: Salmo 37:1-11<<


“Gracia y Paz”
Reflexiones Cristianas

DON INEFABLE


2 Corintios 9:15
“Gracias á Dios por su don inefable”.

En este capítulo 9 de 2a Corintios, Pablo les escribe a los Corintios de una ofrenda para ayudar a unos Cristianos muy necesitados en Jerusalén. Les dice que Dios ama al dador alegre, y usa una ilustración agraria diciendo que “El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”. Luego termina la discusión con estas palabras hermosas: “¡ Gracias a Dios por su don inefable!” ¿Y que será este don inefable? Pablo ni tenía que especificar. Se refería al don de su Hijo que Dios mandó a este mundo para morir en la cruz cruel de Calvario como paga por nuestros pecados. ¿Y cómo podremos describir la magnitud y la gloria de este don? Las palabras no bastan. La elocuencia no puede. El don es “inefable”. El apóstol Pedro dijo que los que son salvos por Cristo, “se alegran con gozo inefable y glorioso.” Te damos gracias Padre, por el don inefable: Tu hijo Jesucristo. Amén.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

viernes, 15 de junio de 2012

LAS PROPIEDADES DE LA SANDIA


La sandía, también conocida como patilla, melón de agua o melancia, es uno de los frutos de mayor tamaño de cuantos se conocen y puede alcanzar hasta los 10 kilos de peso.

Es el fruto de la sandiera, planta de la familia de las Cucurbitáceas, que incluye unas 850 especies de plantas herbáceas que producen frutos generalmente de gran tamaño y protegidos por una corteza dura.

ORIGEN Y VARIEDADES
La sandía se considera originaria de países de Africa tropical y su cultivo se remonta desde hace siglos a la ribera del Nilo, desde donde se extendió a numerosas regiones bañadas por el mar Mediterráneo. Los pobladores europeos fueron quienes la llevaron hasta América, donde su cultivo se extendió por todo el continente. Hoy en día es una de las frutas más extendidas por el mundo, y los principales países productores son: Turquía, Grecia, Italia, España, China y Japón.

Se tiene constancia de más de cincuenta variedades de sandía, que se clasifican en función de la forma de sus frutos, el color de la pulpa, el color de la piel, el peso, el período de maduración, etc.

Genéticamente existen dos tipos de sandías:

Sandías diploides o con semillas: son las variedades cultivadas tradicionalmente, que producen semillas negras o marrones de consistencia leñosa. Según la forma de sus frutos encontramos:

Frutos alargados: de corteza verde con bandas de color más claro. Se llaman melonas. En España apenas se cultivan. Destacan los tipos Klondike y Charleston Gray.

Frutos redondos: de corteza de color verde oscuro o negro, son los ejemplares más cultivados aunque están siendo desplazadas por las variedades sin semillas.

Destacan: Crimson Sweet (Almería), Resistent (Valencia), Sugar Baby (Italia, Grecia, Turquía y España - Almería y Valencia-), Dulce Maravilla o Sweet Marvell y Early Star, entre las más conocidas y cultivadas.

Sandías triploides o sin semillas: Se trata de variedades que tienen unas semillas tiernas de color blanco que pasan desapercibidas al comer el fruto. Se caracterizan por tener la corteza verde clara con rayas verdes oscuras y la carne puede ser de color rojo o amarillo. Destacan: Reina de Corazones (Almería), Apirena, Jack y Pepsin, entre otras.

SU MEJOR ÉPOCA
Las sandías cultivadas al aire libre florecen entre finales de primavera y principios de verano, por lo que los frutos están en su punto óptimo de sazón a lo largo de todo el verano y principios del otoño. No obstante, la sandía se cultiva en invernadero, por lo que es fácil disponer de ejemplares a lo largo de todo el año.

CÓMO ELEGIRLA Y CONSERVARLA
Sabemos si una sandía está madura si la mancha de la cáscara que ha estado en contacto con el suelo es de color amarillo cremoso. Una mancha blanca o verdosa indica que se recogió antes de tiempo y resultará insípida, pues la sandía es un fruto no climatérico, motivo por el cual, para que sea de buena calidad ha de recolectarse cuando está totalmente madura. El truco para elegir una sandía madura es que al darle golpes con los dedos o las palmas de las manos ésta suene a "hueco". Su superficie no ha de presentar cicatrices, quemaduras de sol, abrasiones, áreas sucias, magulladuras u otros defectos. Si se adquiere una sandía en trozos, conviene asegurarse de que la carne es firme y jugosa.

PROPIEDADES NUTRITIVAS
La sandía es una fruta que se conserva en perfecto estado durante dos semanas si se mantiene a unos 15°C, y hasta tres semanas a 7-10°C. Debido a que es muy sensible al frío no debe mantenerse a temperaturas inferiores a 7-10ºC. Su gruesa corteza le permite aguantar en buenas condiciones durante bastantes días a temperatura ambiental.

Muchas sandías se embarcan sin enfriamiento o sin refrigeración y se les mantiene así durante el tránsito, por lo que deben venderse rápidamente pues su calidad se reduce muy rápido en estas condiciones.

Composición por 100 gramos de porción comestible
Calorías 20,3
Hidratos de carbono (g) 4,5
Fibra (g) 0,3
Potasio (mg) 88,5
Magnesio (mg) 11
Ácido fólico (mcg) 3
Beta-caroteno (provitamina A) (mcg) 18
mcg = microgramos

La sandía se puede decir que es la fruta que más cantidad de agua contiene (93%), por lo que su valor calórico es muy bajo, apenas 20 calorías por 100 gramos. Los niveles de vitaminas y sales minerales son poco relevantes, siendo el potasio y el magnesio los que más destacan, si bien en cantidades inferiores comparados con otras frutas. El color rosado de su pulpa se debe a la presencia del pigmento licopeno, sustancia con capacidad antioxidante.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

LOS BENEFICIOS
La sandía se puede decir que es la fruta que más cantidad de agua contiene (93%), por lo que su valor calórico es muy bajo, apenas 20 calorías por 100 gramos. Los niveles de vitaminas y sales minerales son poco relevantes, siendo el potasio y el magnesio los que más destacan, si bien en cantidades inferiores comparados con otras frutas.

El color rosado de su pulpa se debe a la presencia del pigmento licopeno, sustancia con capacidad antioxidante.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

·      La sandia calma la sed.
·      Posee propiedades depurativas.
·      Limpiador natural del Hígado y los Riñones.
·      Es recomendable en problemas renales o de las vías urinarias.
·      Muy indicada en dietas de adelgazamiento.
·      Su consumo produce sensación de saciedad.
·      Su contenido en fibra ayuda a limpiar los intestinos.
·      Favorece la eliminación de residuos tóxicos.
·      Poder vasodilatador que puede ayudar a reducir la presión sanguínea

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19). Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer (Génesis 1:29).

“Gracia y Paz”
Fuente: Alimentación Sana

LLEVAR SU CRUZ

Lucas 9:23
“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”.

Lucas 14:27
“El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”.

Algunas personas que pasan por una prueba se refieren a ella como su calvario o la cruz que deben llevar. Muchos consideran que, en justa compensación, los que aceptan su sufrimiento con resignación se hacen merecedores de un lugar en el cielo y tendrán derecho a la felicidad en el otro mundo. ¡Error fatal! No son nuestros sufrimientos los que nos dan derecho a tener la vida eterna, sino los de Jesús. Sólo él subió al Calvario, plenamente consciente de lo que le esperaba como víctima para expiar nuestros pecados.

Entonces, ¿Qué significa la expresión «tomar» o «llevar» su cruz? El Señor sólo pide esto a los que quieren seguirle: el joven rico, sus discípulos. Es aceptar perderlo todo, incluso su vida, para seguir y servir a Jesús. La cruz también es un símbolo de muerte. El condenado que llevaba su cruz hasta el lugar de la ejecución, proclamaba públicamente que, para el mundo, dejaba de existir. Moralmente esta es la situación del que ha creído en el Señor Jesús.

El cristiano está muerto al pecado, muerto al mundo, pues está identificado con Cristo en su muerte y en su vida, ya que tiene una vida nueva (Romanos 6:11; Gálatas 6:14). El mundo, el mal y la voluntad propia ya no tienen ningún derecho sobre él. No es, en absoluto, una carga dolorosa de la que nos encantaría liberarnos; esta cruz liberadora es el instrumento de la victoria, el arma distintiva y la bandera gloriosa del soldado de Jesucristo.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

TODO ES POSIBLE PARA DIOS



La fe comienza con una entrega total de uno mismo al cuidado de Dios – pero nuestra fe debe de ser activa, no pasiva

Debemos tener total confianza en que Dios puede y hará lo imposible. Jesús dijo, “Para Dios todo es posible” (Mateo 19:26). “Nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37). Para decirlo en una manera corta, “¡Dios es suficiente!”

El Señor estaba haciendo de Abraham un hombre de fe, al ponerlo en una situación imposible. Él quería escuchar a su siervo decir, “Padre, tu me trajiste aquí, y tú conoces lo que es mejor. Así que voy a estar firme, y voy a creer que tú harás lo imposible. Pondré mi vida en tus manos, confiando totalmente que no permitirás que yo o mi familia pasemos hambre. Yo sé que nos cuidarás – ¡porque tú prometiste que yo tendría descendencia!”

Nuestra fe no es para sacarnos de una dificultad ni para cambiar una situación dolorosa. En lugar de eso, es para revelarnos la fidelidad de Dios en medio de nuestra situación grave. Dios a veces cambia nuestra situación difícil. Pero más a menudo no lo hace – ¡porque él quiere cambiarnos!

Nosotros simplemente no podemos confiar completamente en el poder de Dios hasta que lo experimentamos en medio de nuestra crisis. Ese fue el caso con los tres jóvenes Hebreos. Ellos vieron a Cristo sólo cuando estaban adentro del horno ardiente. Y Daniel experimentó el poder y la gracia de Dios cuando él fue arrojado en el foso de los leones. Si ellos hubiesen sido sacados de sus circunstancias, nunca hubiesen conocido la gracia completa del poder milagroso de Dios. Y Dios no hubiese sido exaltado ante los impíos.

Nosotros creemos que estamos siendo testigos de grandes milagros cuando Dios quita nuestras tormentas y crisis. Pero podemos fácilmente perdernos la lección de fe en esos tiempos – la lección que enseña que Dios permanece fiel a nosotros a través de nuestros tiempos difíciles. A través de la fe, él nos quiere elevar por encima de nuestras pruebas, para que podamos decir, “Mi Dios puede hacer lo imposible. Él es un liberador, y él verá que yo atraviese esto”.  

Cuando Abraham descendió a Egipto, él le estaba diciendo a Dios, en esencia, “Señor – yo me encargo ahora de las cosas desde aquí”. Él supuso que se había equivocado, que había escuchado la voz errada – y ahora él tenía que encargarse de arreglar las cosas. Aquí es donde Abraham dejó la senda de la fe. Él reunió a su grupo y les dijo, “Yo no sé dónde me equivoqué, pero no podemos sobrevivir aquí. ¡Nos vamos a Egipto!”

La Buena noticia es, que nuestras fallas muy a menudo nos llevan a desarrollar una fe fuerte. Pero sin embargo, tendremos que afrontar las consecuencias que vienen cuando dejamos la senda de la fe y actuamos en la carne.

“Gracia y Paz”
(David Wilkerson)

¿SIENTES SED DE DIOS?



 Salmo 42:1-2
“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?”

¿Entiendes lo que David sentía cuando escribió “Mi alma tiene sed de Dios” en el pasaje de hoy? Sin duda alguna todo ser humano sentirá “hambre” y “sed” de muchas cosas en su vida. Muchos estudios demuestran que además de nuestras necesidades básicas relativas a la comida y al agua, todos tenemos una serie de necesidades emocionales y espirituales que anhelamos satisfacer. Entre ellas amor, aceptación y seguridad. La mayoría de las personas en este mundo pasan años buscando alguien o algo que satisfaga esas necesidades. Lo que muchos no entienden es que Dios es la única fuente de total satisfacción para esas necesidades. Sólo en él se puede encontrar la aceptación, la seguridad, el amor, el gozo y la paz que pueden calmar de manera profunda y permanente cualquier sed o hambre espiritual por grandes que estas sean. Así declaró Jesús a la mujer samaritana, cuando se la encontró junto al pozo de Jacob: “Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:13-14).

Quizás no lleguemos a tener muchas riquezas y posesiones en esta vida, pero lo más importante es tener a Dios. Y porque él es nuestro Padre, debemos continuamente sentir en nuestros corazones un ferviente deseo de conocerlo cada vez más profundamente. Mientras mayor sea nuestra sed y hambre del Señor, más se va a revelar él a nosotros. Y mientras más él se revela, más le amaremos y confiaremos en él y más bendiciones recibiremos. Cuando verdaderamente deseamos y buscamos a Dios, él abre nuestros corazones y nuestras mentes para que veamos cosas que de otra manera nos sería imposible ver. Entonces experimentaremos el gozo, la paz y la felicidad que solamente están disponibles a través de la presencia y el poder de nuestro Señor Jesucristo.

Cuando una persona siente hambre y sed de Dios, pasar tiempo a solas con él se convierte en su prioridad. Esta persona sentirá la necesidad de tener compañerismo con el Señor, y hará el tiempo para ello, cualquiera sean las circunstancias que le rodeen. La oración y la meditación en la Palabra de Dios serán para su alma un verdadero manantial de agua fresca. David experimentó todo esto por medio de una profunda e íntima relación con Dios, y lo expresó en muchos de sus Salmos. Por ejemplo, mientras huía del rey Saúl y su ejército que le buscaban para matarlo, escondido en el desierto de Judá, David escribió el Salmo 63. Dice el versículo 1: “Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas.”

Cuando actuamos guiados por una genuina sed y hambre de Dios, comenzaremos a experimentar libertad de las ataduras de este mundo, nuestras cargas serán más ligeras, y continuamente se presentarán ante nosotros nuevas oportunidades para crecer en nuestra fe. Pero para experimentar de manera profunda la vida abundante que Jesús prometió, tenemos que llegar a conocer íntimamente a nuestro Padre celestial. Así lo expresó Jesús en Juan 17:3: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Y esto sólo es posible cuando sentimos la necesidad de un trato diario y constante y una búsqueda incesante del rostro de Dios. En el pasaje de hoy, David manifiesta este sentir cuando se pregunta: “¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?”

ORACIÓN:
Padre santo, anhelo conocerte íntimamente y sentir tu santa presencia en mi vida. Por favor, pon en mi corazón una sed y un hambre de ti que me hagan buscar tu rostro diariamente, gozarme en tu compañía y experimentar tu amor y tu paz inefable. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

LAS DECISIONES QUE LLEVAN AL CONTENTAMIENTO


Romanos 8:28
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”.

Piense en alguna circunstancia de su vida que cambiaría si pudiera. ¿Se siente frustrado? ¿Preocupado? ¿Enojado? Para experimentar el verdadero contentamiento en medio de cualquier circunstancia --ya sea debido a un sufrimiento o a un anhelo no satisfecho--, debe aceptar que la situación fue permitida por Dios, aunque Él no la haya causado.

En estas situaciones suelo orar, diciendo: "Señor, elijo aceptar esto como si viniera de ti. No importa lo que veo en este momento, elijo esperar en ti". Entonces puedo descansar en su omnipotencia y en el conocimiento de que soy un hijo del Dios viviente. En vez de sentirme como una víctima desamparada e impotente de mi circunstancia, sé que estoy cuidado y guiado por mi Padre soberano, pase lo que pase.

La segunda decisión crucial es la sumisión total. Esto no significa acercarse a Dios de un modo poco sincero, y decirle: "Bueno, Señor, solo quiero darte gracias por esto ¡Todo está tan bien!". No, no lo está. Sea honesto y reconózcalo. "Esto es doloroso, y no me gusta. Pero elijo someterme a ti, porque eres fiel y compasivo. Estoy dispuesto a perseverar hasta que logres en mí lo que tú quieras. Elijo sacar de tu fuerza para todo lo que necesito". Si usted toma esta decisión y obedece, sus temores perderán su poder.

Es posible que usted crea o no Romanos 8.28. Si lo cree, puede encomendarse al Señor, sabiendo que Él quiere lo mejor para usted, y por eso le cuidará, y no se apartará nunca de su lado. Si usted acepta estas verdades, no tendrá razones para sentirse ansioso.

>>Lectura: Romanos 8:28-39<<

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

HAZ TODO LO QUE PUEDAS


 Juan 2:1-10
“Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere. Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora”

Necesitas hacer todo lo que esté de tu parte, para que el milagro que esperas se produzca. Dios NO hará lo que está bajo tu responsabilidad, pero SI hará lo que está mas allá de tus capacidades naturales.

En las bodas de Caná, para que Jesús transformara el agua en vino, fue necesario que las tinajas fueran llenadas hasta arriba y llevadas a otro lugar, pero era una acción humana que el Señor demandaba como condición para el milagro. Dios no hace lo que tú puedes hacer.

Ora por sabiduría, para que sepas que hacer y como proceder ante esta situación imposible que ahora atraviesas.

No temas, pues cuando hayas hecho todo lo que estaba bajo tu alcance, es cuando verás el poder y la soberanía de Dios obrando a tu favor, aun a pesar de los tiempos difíciles que enfrentes.

“Gracia y Paz”
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