martes, 4 de febrero de 2014

VIVIR EN EL PECADO ES UN POZO RESBALADIZO Y SIN FONDO.


Una vez que caes en el tiendes a hundirte mas y mas en el fango. Vas camino de la destrucción eterna mientras te inundas en una oscuridad profunda.

La única esperanza que tienes es mirar hacia arriba y ver la luz de la presencia del Señor alumbrándote. Aunque desde el fondo del pozo, tu perspectiva te indique que estas mirando un rayo de luz débil, esos rayos de esperanza pueden alcanzarte... no importa lo profundo que estés. Si mantienes tu mirada en el Señor podrás empezar a salir del abismo de la desesperación en que te encuentres. Cuando alcances su mano y te agarres de ella, Él te traerá nuevamente a su luz. Te limpiará, te quitará toda la suciedad y te cubrirá con su manto de justicia y ambos, el Señor y tu, echarán a caminar juntos por el camino de la vida.



“Gracia y Paz”

No hay comentarios:

Publicar un comentario