lunes, 11 de noviembre de 2013

“Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa”



Hechos 16:31
“Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa”.

Esta es una promesa divina incuestionable y de verdad hermanos, no deseo crear ninguna controversia con lo que voy a expresar, pero yo pienso no es suficiente con creer. “Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?” (Santiago 2:19-20).

Tu… ¿porqué crees que eres Cristiano?

-¿Por qué dices que lo eres? ¡No!
-¿Porque levantaste la mano en una reunión? ¡No!
-¿Por haber orado una “oración mágica”? ¡No!
-¿Porque vas a la iglesia? ¡No!
-¿Porque diezmas? ¡No!
-¿Por haber sido bautizado? ¡No!

El verdadero Cristiano o discípulo de Cristo se debe iniciar con el arrepentimiento. El arrepentimiento no es opcional, es un mandato de Dios. Dios “ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).

Jesús dice que del arrepentimiento se deben de ver: “frutos dignos de arrepentimiento” (Lucas 3:8).

Jesús, desde el inicio de su Ministerio, comenzó a predicar: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17).

“No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:32).
“…si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lucas 13:3).

La predicación superficial que vemos hoy en día no produce cambios verdaderos. Debe haber una señal de regeneración. Somos salvos por fe, pero la fe sin obras es muerta.

Hay tres Áreas que deben de verse en un arrepentimiento genuino:

Emociones - Dolor del pecado.
Intelecto - Cambio de mente.
Voluntad. - Cambio de vida.

“Pero ahora me regocijo, no de que fueron entristecidos, sino de que fueron entristecidos para arrepentimiento… Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte” (2 Corintios 7:8-10).

Los frutos dignos de arrepentimiento se muestran de una manera práctica. Dejas de robar, dejas de tranzar, dejas de hacer cosas deshonestas. La Biblia lo señala por medio de Juan el Bautista: “Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego. Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos? El les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario” (Mateo 3:7-14).

Entonces… ¿La salvación es por fe y no por obras para que nadie se glorié? o ¿La fe sin obras es muerta en si misma?; ¿Pablo y Santiago se contradicen? Por supuesto que Pablo y Santiago NO se contradicen porque ambos hablan de un solo Evangelio, el de Cristo. Y la Biblia no se contradice porque todo lo que ahí esta escrito es de inspiración divina.

Al igual, podremos ver que algunos religiosos dicen que es por obras solamente y otros dicen que es por fe solamente, pero las medias verdades son mentiras. No somos “salvos siempre salvos”; porque la salvación se mantiene y se lucha hasta que venga Cristo.

Medita en lo que dice la Palabra de Dios con respecto a “Las obras de la carne y el fruto del Espíritu” y también pensaras que CREER NO ES SUFICIENTE:

(Gálatas 5:16-26)
5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
5:18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
5:19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,
5:20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,
5:21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.
5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.


“Gracia y Paz”


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