jueves, 23 de agosto de 2012

¿PORQUE NO TODOS SON SALVOS?


Las escrituras enseñan claramente que Cristo murió por toda la humanidad, y no solo por unos cuantos (Lea Juan 1:29; 3:16; 1 Timoteo 2:6; 4:10; Tito 2:11; Hebreos 2:9; 2 Pedro 3:9; 1 Juan 2:2).

La pregunta que debiéramos formularnos de una manera correcta, sería: “Si Cristo murió por todos, ¿por qué entonces no todos son salvos? Y encontraremos que la respuesta a este interrogante es bastante simple.

Sí, es cierto que Cristo murió y pagó con Su propia sangre por los pecados de toda la humanidad. Pero a fin de recibir y disfrutar los beneficios de esa salvación gratuita, cada individuo tiene que creer y recibir a Cristo como Salvador y aceptar su obra redentora de una manera personal.

Todos pueden ser salvos por el sacrificio de Cristo – y Dios no desea que nadie se pierda o perezca sino que todos se salven (2 P 3:9). No obstante, a fin de ser salvo, se requiere que la persona o el individuo haga una decisión – la de creer en Cristo (Juan 3:16).

Es importante entender, que dicha decisión debe ser tomada y expresada por cada persona. Esto está claramente explicado en Romanos 10:9-10: “… que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”.

La provisión de la salvación por Cristo tiene que ser creída y recibida personal e individualmente por fe. Esta es la razón de porqué tenemos que compartir las Buenas Nuevas del Evangelio con otros (Romanos 10:14; lea también a Juan 1:12 y 3:16).

Concluyendo, el sacrificio de Cristo es por toda la humanidad. Pero, nadie es salvo, si no toma una decisión clara y se compromete con Cristo como Señor y Salvador. Estimado lector: ¿Has tomado ya esta decisión? De ella depende el destino eterno de tu alma. No tardes, Cristo está a la puerta de tu corazón ¡invítale a entrar a tu vida!

Solo a modo de breve información, debemos decir, que el concepto erróneo de que todos son salvos, se debe a la teología universalista, que enseñó la Iglesia Católica a partir del siglo III, precisamente fecha de la creación de la misma con un edicto del emperador Constantino, el cual hacia católicos por imposición a todo un imperio hasta ese momento pagano. A partir de allí se asoció la salvación con simplemente “pertenecer” a la iglesia a través de los llamados sacramentos. Esta teología universalista a continuado confundiendo hasta la fecha ha gente sincera que seguramente desearía ser salva. Ahora entremezclada con movimientos como la Nueva Era, Santería y ocultismo. Por supuesto, esto debido a que el propósito de satanás es distraer al ser humano para que no ponga sus ojos en Jesucristo como Salvador y así recibir el don de la salvación y vida eterna. No olvidemos entonces: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. (Hechos 4:12).

“Gracia y Paz”
Estudios Bíblicos

No hay comentarios:

Publicar un comentario