domingo, 29 de julio de 2012

OÍDOS ESPIRITUALES


Romanos 10:17
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.

Este es uno de los versículos que más recomiendo a las personas con quienes hablo de Jesús, ya que es la base de mi conversión. Una vez que hemos decidido recibir a Jesús en nuestro corazón y declaramos que es nuestro Salvador, como hombres nuevos, debemos ser fortalecidos, lavados, restaurados con alimento puro y saludable para sanarnos del pecado que debilita, enferma y mata. 

Necesitamos comida espiritual. Nuestra comida consiste en la lectura diaria de La Palabra de Dios. Es pan del cielo. Si no leemos y meditamos sobre La Palabra cada día, nos volveremos ciegos y débiles ante la tentación y perderemos la comunión con Dios. Memoricemos La Palabra como lo hizo Jesús. A los doce años sabía más que los fariseos, los escribas y los expertos en la ley. Leamos La Biblia, “para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender”. Efesios 3:17-18. En el Santo nombre de Jesús, amén y amén.

“Gracia y Paz”
Pan de Vida

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