miércoles, 11 de julio de 2012

LA AFLICCIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE DIOS

Isaías 55:8-9
“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.

Cuando la aflicción golpea duramente, es posible caer en un abismo de desánimo y desesperación. Pero, aunque podamos considerar las dificultades como derrotas, el Señor las ve como oportunidades para hacer grandes avances. Su propósito al permitirlas no es destruirnos, sino estimular nuestro crecimiento espiritual. En su gran sabiduría, Dios sabe cómo tomar una situación terrible y utilizarla para transformarnos a imagen de Cristo.

Toda aflicción que viene a nuestras vidas pasa primero por la voluntad permisiva de Dios. Eso no significa que la dificultad es su voluntad perfecta, pero sí que Él ha permitido la prueba para poder llevar a cabo sus maravillosos propósitos para nuestras vidas. Aunque parte del sufrimiento que vemos y experimentamos parece incomprensible, o a todas luces injusto, tenemos que reconocer que nuestra perspectiva es muy limitada, y no siempre somos capaces de entender lo que hace el Señor.

Nuestro Padre celestial ve todos los aspectos de la vida, pero nuestra visión está restringida a lo que es correcto delante de nosotros. Los planes de Dios te incluyen tanto a ti, como al resto de la creación, y ellos van desde el comienzo del tiempo hasta la eternidad futura. Aunque nosotros nunca comprenderemos la mente infinita de Dios, sí podemos conocer su fidelidad y su amor.

Cuando no puedas entender la razón de tu aflicción, reflexiona acerca del conocimiento, la sabiduría y el poder de Dios. Recuerda que Él ve todo el panorama, y que te ama más de lo que tu  te puedas imaginar. Es una oportunidad para andar por fe, pues el conocimiento perfecto solamente lo tiene Dios.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

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