viernes, 8 de noviembre de 2013

ORACIÓN



Bendito y misericordioso Dios, me postro a tus pies con mi espíritu quebrantado, reconociendo que te he herido con mi comportamiento. Lo confieso y te pido que me perdones y me laves de toda mi maldad. Restaura mi vida Señor. Haz lo que tengas que hacer conmigo mi Dios, renuévame y púleme hasta que yo quede como tu quieres verme. En el nombre de Jesús, Amén.

¿NECESITAS RESTAURACIÓN EN TU VIDA?



Salmo 51:1-7
“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio. He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre. He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve”.

El pecado suele traer consigo una gran dosis de ceguera espiritual la cual forma una barrera que impide alcanzar el perdón de Dios. Cuando el rey David cayó en el pecado de adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:1-5), y más tarde concibió el plan para eliminar al esposo de ésta, Urías heteo, estaba tan ciego que no era capaz de ver su transgresión delante de Dios, hasta que fue confrontado por el profeta Natán por orden del Señor (2 Samuel 12). Producto de esa confrontación, David reaccionó diciendo: “Pequé contra Jehová”. Y desde ese momento comenzó a tomar conciencia de lo que había hecho, y el sentimiento de culpabilidad en su corazón dio lugar al Salmo 51, el cual nos muestra un alma verdaderamente arrepentida clamando por el perdón de Dios.

El pasaje de hoy nos enseña que sólo el genuino reconocimiento de nuestro pecado, nuestra aceptación de que hemos ofendido a Dios y nuestra sincera confesión puede traer perdón y limpieza a nuestras vidas. Sin el reconocimiento del pecado cometido no puede haber arrepentimiento. Sin arrepentimiento no puede haber confesión. Sin confesión no hay perdón. 1 Juan 1:9 dice que “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. David dijo: “Yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos”. Entonces clamó a Dios: “Purifícame con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nieve”.

También nos enseña este Salmo que la restauración sólo es posible por la misericordia de Dios. David clama por piedad y misericordia, diciendo: “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones”. ¡De acuerdo a tu inagotable misericordia, Señor! Esta seguridad en el corazón de David le permitió llegarse a Dios en busca de perdón, a pesar del horrible pecado cometido. El salmista resume su oración con una firme convicción y una declaración de esperanza: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios” (v.17).

No hay un sacrificio que pueda agradar más a Dios que un espíritu quebrantado. El quebrantamiento tiene lugar cuando nos despojamos de la auto suficiencia que nos cubre, de manera que la vida de Cristo se manifieste a través de nosotros. Entonces seremos capaces de reconocer que nosotros no podemos arreglarnos a nosotros mismos, sino que tenemos que depender totalmente de Dios. Para disfrutar de la fragancia de un perfume es necesario romper el sello del frasco que lo contiene. Para que una planta crezca y produzca frutos, lo primero que se requiere es que rompa la tierra que le impide salir al exterior. Para que una mariposa pueda lucir su belleza volando de flor en flor, primero es necesario que el gusano quiebre el capullo que lo mantenía atrapado.

¿Te sientes atrapado por algún pecado? ¿Has tratado muchas veces de cambiar tu comportamiento y te ha resultado imposible? Acércate al Señor con un corazón contrito y humillado. Dios no te despreciará. Clama a él como lo hizo David. ¿Crees que tu pecado es peor que el pecado que David cometió? No existe un pecado en este mundo, por grande que sea que no pueda ser perdonado por medio del sacrificio de Jesús. Sólo tienes que llegar hasta el trono de la Gracia con un espíritu quebrantado.

ORACIÓN:
Bendito y misericordioso Dios, me postro a tus pies con mi espíritu quebrantado, reconociendo que te he herido con mi comportamiento. Lo confieso y te pido que me perdones y me laves de toda mi maldad. Restaura mi vida Señor. Haz lo que tengas que hacer conmigo mi Dios, renuévame y púleme hasta que yo quede como tu quieres verme. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿ESTAS IMPACTANDO A OTROS PARA CRISTO?



Colosenses 4:6
“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”.

¿Recuerdas como fuiste impactado para conocer a Cristo? Cuando nosotros tenemos el deseo de impactar a quienes nos rodean, a menudo nos inspiramos en el ejemplo de las personas que han influenciado nuestras vidas. Muchos hemos conocido a hombres o mujeres que crearon en nuestras almas el hambre de conocer más a Dios. Al ver la diferencia que marcaron en nuestra vida, podemos preguntarnos si podremos alguna día tener esa clase de influencia en los demás.

La respuesta es sí, porque el Espíritu Santo mora en cada uno de los que seguimos a Cristo, haciendo posible que cualquiera de nosotros sea útil. Puede ser tan fácil como decir palabras amables. Por ejemplo: si tu notas que alguien está deprimido o atribulado por las circunstancias que se están dando en su vida, tienes la oportunidad de decirle: “Quiero que sepas que aunque las cosas lucen sombrías en este momento, estoy orando por ti. Vas a salir bien de esto”. Puede que esto no suene muy elocuente o profundo, pero imagínate a ti mismo recibiendo ese aliento en un momento de necesidad. Entonces tendrás una idea de cuán importantes pueden ser esas palabras.

Otra manera de lograrlo, es por medio de la Congregación a la cual asistes. Cada semana, cuando des tu ofrenda, el Señor dispondrá los medios para que ese dinero sea usado de maneras que tu nunca podrías medir. Él sabe cómo multiplicar lo que tu das, para que vaya mucho más lejos de lo que puedas ver.

Puesto que Dios quiere que todos los creyentes tengamos un impacto para su reino, Él espera que tu uses las habilidades y oportunidades que le ha dado. ¿Por dónde comenzar? Allí mismo donde estás ahora —empieza a hacerlo iluminando el lugar donde vives.


“Gracia y Paz”
Meditación Diaria


OJO CON LOS FALSOS LÍDERES



Mateo 15:1-14
“Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición. Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended: No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo”.

En este pasaje, Jesús habló de líderes en quienes no se debe confiar. Llamó “hipócritas” y “ciegos guías de ciegos” a los líderes religiosos de su tiempo. Los escribas y fariseos enseñaban tradiciones de los hombres, no los mandamientos de Dios. Hoy en día también existen este tipo de líderes, los cuales proclaman que ellos tienen la verdad, y diseñan una especie de Teología selectiva en la que utilizan ciertas porciones de la Biblia para justificar sus doctrinas y sus propósitos. El apóstol Juan se refiere a estos cuando escribió: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1). ¿Y cómo se prueban los espíritus? Debemos hacernos preguntas como estas: ¿Refleja la vida del líder la vida de Cristo? ¿Sus acciones glorifican el nombre del Señor? Jesús advirtió a sus discípulos acerca de esta situación diciéndoles: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:15-16).

Los falsos maestros crean división y discordia. Muchas veces tratan de parecer superiores a sus oyentes manifestando tener una espiritualidad más avanzada que los demás, quizás alegando haber tenido una experiencia espiritual que los eleva a un “nivel más alto”, pero en realidad actúan movidos por sus egos y sus bajos principios. El verdadero líder es imitador de Cristo en todo; sus acciones, sus palabras, sus gestos, todo lo que hace va encaminado a darle la gloria al Señor. Un líder confiable siempre señalará a Cristo, el cual es el camino, la verdad y la vida, y no a sí mismo. Este no tiene que preocuparse por declarar sus “buenas cualidades” pues el Espíritu Santo se encargará de hacerlo saber a todos.

Debemos ser cuidadosos al seguir a un líder, pues si bien hay líderes que han sido usados por Dios poderosamente, como Moisés y Josué, el apóstol Pablo y otros, incluyendo a muchos en nuestros tiempos, también es cierto que ha habido líderes que se han desviado del plan de Dios, como Saúl, que al final fue desechado por Dios; y en el Nuevo Testamento los fariseos, de los cuales habla el pasaje de hoy. El apóstol Pablo, en su segunda carta a los corintios, también advierte acerca de “falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo” (2 Corintios 11:13). Y si no estamos alertas podemos seguirlos ciegamente.

Hazte el propósito de leer la Biblia todos los días y medita en lo que lees. Conoce a fondo la Palabra de Dios y aplícala en tu vida. Ora y pide al Señor el discernimiento del Espíritu Santo para distinguir la verdad del error, y mantente siempre alerta ante las asechanzas del enemigo.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me des discernimiento espiritual para identificar quienes son los líderes ungidos por ti a quienes debo seguir, y cuales son los que debo evitar. Pero por sobre todas las cosas ayúdame a tener mis ojos fijos en ti y tu santa palabra. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla


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miércoles, 6 de noviembre de 2013

ENSALADA DIURÉTICA DE PEPINO Y TOMATE


Esta es una deliciosa ensalada que combina sabores muy particulares de frutas y hortalizas. Son altamente nutritivas y con alto contenido de agua y especialmente diuréticas. Una ensalada que no debe faltar en tu dieta.

Pepino. El fruto del pepino tiene propiedades digestivas, por lo que es muy recomendado su consumo para tratar casos de estreñimiento, digestiones irregulares o trastornos digestivos en general.

El pepino es altamente diurético, ya que estimula la eliminación de líquidos acumulados en el organismo. Debido a esto se recomienda su utilización para tratar casos de infecciones urinarias, cistitis y nefritis que suelen inflamar el vientre.

Tomate. Gran fuente de vitaminas y minerales: Un tomate puede aportar alrededor del 40% del requerimiento diario de vitamina C. La vitamina C es un antioxidante natural que actúa contra el cáncer que causan los radicales libres. También contiene vitamina A y abundante potasio, así como hierro. El potasio juega un papel vital en el mantenimiento de la salud del nervio, y el hierro es esencial para mantener la salud de la sangre. La vitamina K que es esencial en la coagulación de la sangre y controla el sangrado, es abundante en los tomates.

Para la piel sana: El tomate ayuda en el mantenimiento de dientes sanos, huesos, pelo y piel. La aplicación tópica de jugo de tomate se utiliza para curar quemaduras. El consumo diario de tomate protege la piel contra los rayos UV. El tomate ocupa un lugar destacado en la preparación de productos contra el envejecimiento.


INGREDIENTES:
- 1 pepino grande
- 3 tomates medianos
- 1 pequeño puñado de cilantro fresco, picado (o perejil)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- zumo de medio limón o más al gusto
- sal y pimienta fresca


1.- Lavar y pelar el pepino si tiene una gran cantidad de capa de cera. Cortar en dados pequeños y colocar en un recipiente.

2.- Lavar y cortar los tomates. Añadir el tomate y el cilantro picado a la taza también.

3.- Aplicar el aceite de oliva sobre la ensalada y comenzar con una pequeña cantidad de jugo de limón recién exprimido, así como un poco de sal y pimienta. Mezcla la ensalada y ajustar las cantidades de limón, sal y pimienta hasta que esté satisfecho con el equilibrio y el gusto.

4.- Reserva la ensalada durante unos minutos o más antes de servir. Esto da a los sabores la oportunidad de combinarse un poco.



SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).

“Gracia y Paz”
La Buena Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Vida Lúcida


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¿ESTAS CAMINANDO TU CON LA PRESENCIA DE DIOS?



Éxodo 33:15-16
“Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?”.

Existe un dicho muy común que dice: “dime con quien andas y te diré quien eres”, porque si andas con personas de mala reputación lo mas fácil de creer es que tu también lo eres. Si andas con personas honorables no es difícil imaginar que tu lo eres. De cierta manera las personas que reúnen las características como líderes tienden a ser seguidos por otros. Lo siguen porque creen en sus ideales. Y generalmente adoptan las características, las cualidades de sus lideres.

En el Éxodo de la Biblia encontramos la narrativa de cómo Moisés caminó con Dios, y en ese recorrido cada día Moisés se parecía mas a Jehová. Se parecía en su carácter, en su dedicación, en su manera de interceder, en su paciencia y sobre todo en su amor hacia un pueblo que constantemente lo atacaba. Además se cuenta en este libro de cómo Moisés guía al pueblo de Dios hacia la tierra prometida. Son muchas las adversidades que enfrenta Moisés, rebeliones, desobediencia y murmuración son la constante diaria que debe soportar este líder. Pero en este libro se narra también sobre las grandes manifestaciones gloriosas realizadas por Dios para salvar a su pueblo.

En ningún momento Moisés camino solo, menos actuó solo en esta enorme tarea, siempre fue guiado por la mano poderosa de Dios, cada guerra que libró fue ganada porque Dios peleó por ellos. Además cada necesidad fue suplida por Dios. El Maná, el agua, la sombra de día, la luz de noche, y el sustento de ellos durante 40 años de tal manera que ni su ropaje se desgastaba. Pero, no obstante a toda esa divina protección y provisión, el pueblo siempre se propuso renegar de todas sus circunstancias, murmuraban en contra de su líder, a cada paso que daba, mostraban su poca fe, no le creían a Dios, se rebelaron vilmente en contra de Él cuando honraron al becerro de oro, fueron tan desagradecidos que le atribuyeron a dicha imagen labrada la gloria de su éxodo. Fueron muchas las formas en las cuales desagradaron a Dios que lo llevaron a Él a tomar una decisión:

Éxodo 33:1-3
“Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré; y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino”.

Moisés que caminaba con Dios desde el día de su llamado fue transformado completamente, después de ser un asesino se convirtió en el hombre mas manso sobre la faz de la tierra, mas que todos los hombres sobre la faz de la tierra (Números 12:3). Dios hizo de Moisés una nueva persona. Todo en él fue renovado. El carácter de Dios se podía observar en la personalidad de Moisés casi en su totalidad. Cuando Dios tomó la decisión de no caminar mas con ellos, sin lugar a dudas causó grandes reacciones en el pueblo pero también en Moisés, porque el pueblo ciertamente llegaría a su destino pero no lo haría caminando con Dios. Era demasiado deshonroso todo lo que habían hecho que Dios decidió no caminar mas con ellos.

Casi puedo imaginar los rostros desencajados del Pueblo, la desilusión de Moisés, si caminando con Dios todo este tiempo las cosas habían sido bastante complicadas con sus hermanos, ¿que podía esperarse en adelante para él si Dios no iba guiándolo? ¿Si Dios no iba respaldándolo, como podría Moisés ir seguro en su misión si Dios no lo acompañaba? De ahí que la reacción del pueblo fue la siguiente: “Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos” (Éxodo 33:4).

Sin embargo Moisés pese a ser manso, no tomó a la ligera esta decisión de Dios, él no podía quedarse tranquilo de ninguna manera, esta decisión jamás podría satisfacerlo, simple y sencillamente porque Él amaba a Dios, disfrutaba caminar con Dios, encontraba enorme satisfacción dialogar con Dios, escuchar sus planes, recibir sus ordenes. Moisés no podía dejar ir tanta bendición tan fácilmente, y esa es la razón por la cual no daría un paso adelante si Dios no lo acompañaba. Dice el mismo capitulo en el verso once que “hablaba el Señor con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo”.

Después de eso, te puedes imaginar entonces, quien va querer terminar una enorme relación de amistad con el mismo Dios. Esta es la razón por la cual todos deberíamos de sentir enorme admiración por Moisés, por esa clase de relación que mantuvo con Dios, por esa clase de determinación, porque siempre anheló mas de Dios, siempre quiso estar mas cerca de Dios. La tierra prometida no era el objetivo de la relación con Dios, ese no era el fin primario para Moisés, el fin primario para Moisés era caminar con Dios.

Te pregunto hermano(a): ¿crees que se siente lo mismo lograr tus metas sin haberlo hecho caminando con Dios? Acaso ¿será igual de satisfactorio llegar a tu destino si Dios no va contigo? La respuesta es absolutamente NO, porque todo tiene sentido cuando Dios es el autor de todas las cosas.

Es mas satisfactorio graduarte del colegio o de la universidad cuando es Dios quien siempre motivó tus esfuerzos…, es mejor casarte con la persona indicada cuando sea Dios quien te de a la mujer idónea..., es de mayor estima cuando alcanzas un excelente trabajo, o tu negocio crece si es Dios quien otorga todo.

Por lo tanto no camines solo, no vivas tu vida de manera independiente, no des un paso hacia adelante si la presencia de Dios no va contigo. Nunca dejes que tu vida vaya sin la protección de la Nube, o sin la Luz de la Columna de Fuego, nunca pongas tu destino final basándote en tu propia brújula, la tierra prometida aguarda por ti pero no tiene ningún valor si cuando llegues a ella Dios no está ahí. No vayas sin el Dios que te provee el Maná, no camines sin que Dios sea el que te provee y mantiene intacta tu ropa. No camines sin que sea Dios el que satisfaga toda tu sed y sacie toda tu necesidad. Procura como Moisés decirle a Dios: “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí”. En todo tu caminar cristiano has tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible. Amen!!!


“Gracia y Paz”

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martes, 5 de noviembre de 2013

¿QUÉ ESTOY ESPERANDO?



Salmo 39:7
“Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti”.  

Hebreos 4:7.
“Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones”.

Quizás tu estés esperando días mejores. A veces la vida es muy difícil, y a menudo adoptamos la actitud desilusionada de los que dicen: «Con un poco de suerte, todo irá mejor mañana…».

¿Una vida sin problemas? Todos alimentamos las mismas esperanzas: tener salud, prosperidad material, felicidad familiar, éxito… ¿Qué espero de la vida? Más allá de las dificultades y de las alegrías del momento presente, me gustaría tener éxito. No pedí nacer, pero tampoco quiero morir. Entonces, ¡que la vida me dé toda la felicidad que me debe!

Pero, ¿merecemos esa felicidad? ¿Sabes tu que existe otra esperanza? La Biblia la califica como buena, dichosa, segura y gloriosa. Es la esperanza que Dios nos da en Jesucristo. ¡Para el que cree en Jesucristo y en la salvación que él ofrece mediante su sacrificio, todo se vuelve nuevo y seguro!

Amado Amigo(a) no esperes más tiempo para volverte a Dios. Hoy es el momento preciso para hacerlo, pues el mañana no nos pertenece. Cada instante lejos de Dios es un instante perdido para siempre. Dios mismo te está esperando. ¡Di sí a su amor! ¡Ve a él! Pon en sus manos toda tu vida. ¡Él quiere llenarla!

¿Qué responderás tu? ¿Es demasiado simple aceptar el don de Dios? “No sabéis lo que será mañana” (Santiago 4:4). “No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día” (Proverbios 27:1).


“Gracia y Paz”

La Buena Semilla

DIABETES: AJOS



El ajo es útil para los diabéticos porque de forma similar a la insulina del páncreas, ayuda a reducir el exceso de azúcar en la sangre.

En Estados Unidos se han hecho estudios en los que se demuestra que el tomar ajos en una cantidad importante produce un aumento de insulina en la sangre, por tanto, sería beneficioso para personas que sufren de diabetes.

Es bueno tomar en ayunas un diente de ajo crudo todos los días hasta que baje la cantidad de azúcar de la orina; repetir el tratamiento cuantas veces sea necesario.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).

“Gracia y Paz”
La Buena Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Jorge Varela_Naturista

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ORACIÓN


Señor, dame las fuerzas para sobreponerme a mi estado de abatimiento. Haz que tu Espíritu Santo cambie mi desánimo y turbación en alabanza. Yo te pido, si es tu voluntad, que quites de de mi esta depresión y tristeza que me consumen, en el nombre poderoso de Jesús, Amén.

¿TE SIENTES ABATIDO Y DESANIMADO?



Salmo 42:11
"¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío".

Cuando una persona está "abatida" siente que no tiene fuerzas para seguir adelante, o sea está desanimada, su ánimo está por el piso (una definición de "abatir" es derribar, echar por tierra). Este pasaje nos muestra que existe un diálogo interior en la vida de una persona que está abatida y turbada. Esa persona, quizás en períodos de crisis, entabla una conversación consigo misma haciéndose preguntas, buscando una explicación o una solución a su estado de ánimo. Cuando el abatimiento profundiza en la mente y el espíritu, la persona puede llegar a la depresión y hay casos en que el final ha sido el suicidio. De aquí la importancia de enfrentarse al abatimiento lo más pronto posible y eliminarlo totalmente. Claro que cuando una persona no tiene ánimo, ni fuerzas, ni deseos de luchar es mucho más fácil decirlo que llevarlo a cabo.

Muchos comentaristas bíblicos perciben en el pasaje de hoy la voz de David mientras vagaba en el exilio durante la rebelión de su hijo Absalón. En su diálogo interior, él expresa la necesidad de esperar en Dios, y de alabarle sacando fuerzas de donde no hay. Ciertamente es casi imposible para un ser humano alabar a Dios en medio de un estado de depresión. Sin embargo él es el único de quien podemos esperar las fuerzas para levantarnos del piso. Por lo tanto, reconociendo esta verdad, debemos hacer un esfuerzo y clamar al Señor. En el Salmo 119:25, vemos otro ejemplo en el que el salmista expresa su estado de abatimiento y se dirige a Dios en busca de ánimo. Dice: “Abatida hasta el polvo está mi alma.” Entonces clama a Dios diciendo: “¡Vivifícame según tu palabra!”, es decir: ¡Revíveme, levántame, dame fuerzas Dios mío, conforme a tus promesas!

A través de toda la Biblia, de Génesis a Apocalipsis, miles de promesas de Dios nos exhortan a venir a él en busca de descanso para nuestras almas, en busca de reposo, de gozo, de paz. Dios nos asegura que él puede cambiar nuestro lamento en baile (Salmo 30:11: “Has cambiado mi lamento en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría”); nuestra tristeza en gozo (Salmo 16:11: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo”); nuestras tormentas en paz (Marcos 6:51: “Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban”). Cuando nos encontremos en una situación difícil que puede traer abatimiento a nuestras vidas y echar nuestro ánimo al piso no busquemos la solución en otro lugar que no sea el trono de la gracia de Dios, al cual podemos llegarnos con toda confianza. Dice Hebreos 4:16: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”. Ese oportuno socorro sólo podemos encontrarlo en el Señor. ¿Por qué buscar en otro lado?

El profeta Isaías hizo la siguiente profecía: “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel” (Isaías 61:1). Más de 800 años después Jesús dece las mismas palabras frente a un grupo de judíos en la sinagoga (Lucas 4:18), y finaliza diciendo: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”. Han pasado casi 2,000 años desde que Jesús hizo esta declaración, pero estas palabras aun están vigentes, y totalmente a la disposición de todo aquel que cree que él vive y tiene poder para cambiar radicalmente una vida.

Si te sientes rodeado de una nube de abatimiento y turbación, si no tienes ánimo porque las circunstancias te han derribado, aférrate de Dios y recibirás aliento del cielo, suficiente para ordenarle a tu alma que deje de turbarse y se renueve en alabanza y gratitud al Señor. Comienza a alabar a Dios ahora mismo, aunque no sientas deseos. Continúa alabándole, insiste hasta que su paz y su gozo te inunden.

ORACIÓN:
Señor, dame las fuerzas para sobreponerme a mi estado de abatimiento. Haz que tu Espíritu Santo cambie mi desánimo y turbación en alabanza. Yo te pido, si es tu voluntad, que quites de de mi esta depresión y tristeza que me consumen, en el nombre poderoso de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dios te Habla

lunes, 4 de noviembre de 2013

NO TE PERMITAS DISTRACCIONES



Nehemías 6:3
“Y les envié mensajeros diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros”.

Todo ser humano que decide emprender una carrera siempre encuentra obstáculos que debe librar. Son muchas las adversidades que deben enfrentarse los hombres y mujeres que caminan rumbo a una meta trazada. Nunca nadie que inició algo lo hizo sin haber atravesado muchas dificultades. Tal es el caso de Nehemías, un hombre de Dios que sirvió como copero del rey Artajerjes I en tiempos posteriores al exilio del pueblo judío y quien juntamente con Esdras y Zorobabel fueron de los precursores de la reconstrucción del templo Jerusalén. Luego que el pueblo judío fue cautivo a Babilonia, las condiciones en las que se encontraba aquella ciudad eran deplorables. Era grande la ruina de Jerusalén y todo la región de Judá. Las guerras que se habían librado años atrás habían borrado completamente la majestuosidad que por muchos años deslumbró a otras naciones. La grandeza que el pueblo tuvo había desaparecido completamente, no quedaban mas que ruinas y escombros.

Años atrás el templo de Dios había sido reconstruido por Esdras y Zorobabel, pero aun estaba sin muros la ciudad, estaban expuestos a saqueadores y enemigos que quisieran atacarlos. Esto provoca un gran dolor en Nehemías, a tal grado que cuando recibe la noticia de las condiciones en las que se encontraba la gran Jerusalén y las condiciones de vida de sus hermanos, lloró amargamente, hizo duelo, luego ayunó y oró a Jehová por algunos días. Es a partir de esa gran precariedad que Nehemías emprende la enorme tarea de reconstruir los muros de Jerusalén, mejorar las condiciones de sus hermanos y restablecer el orden dentro de la sociedad. Bajo ningún punto de vista fue fácil todo lo que debió enfrentar Nehemías para alcanzar sus metas. Primero porque no era un hombre libre, él fungía como copero del rey y por lo tanto no decidía en ningún momento lo que a él le satisficiera. Además la distancia entre una ciudad y otra era considerable, también, el camino hacia Jerusalén estaba rodeado de enemigos que podían matarlo por lo tanto necesitaba cartas que lo autorizaran para poder transitar libremente sin correr riesgo alguno. Así mismo debía conseguir los materiales para la obra que habría de realizar. Nehemías también necesitaba reclutar al personal necesario para llevar a cabo la reconstrucción de los muros. Pero no solo eso sino que sumado a todo lo anterior existían tres hombres, Sanbalat, Tobías, y Gesém, el árabe, quienes se convirtieron en los principales enemigos de Nehemías y buscaban la manera de hacerlo desistir de su misión. Estos hombres lo amenazaron, lo acechaban constantemente, buscaban interrumpir la obra que Nehemías realizaba. Hicieron lo imposible porque no terminara la reconstrucción de aquellos muros. Fueron necesarios ciento cincuenta días para terminar la reconstrucción de los muros. Ninguno de los anteriores obstáculos descritos impidieron que Nehemías terminara lo que había empezado.

Entonces surge la pregunta: ¿cuál fue la clave de todo esto? La clave fue que: Nehemías en ningún momento se permitió caer en ninguna distracción de las que se le presentaron. Tampoco dejó que ninguna de las adversidades que enfrentó lo desviaran de la meta que se había trazado. Nunca vio como demasiado grandes los obstáculos que aparecían en su camino, porque siempre estuvo puesta su mirada en la meta que debía alcanzar. Para ello, todo hombre necesita tener convicciones firmes. Quien no las tiene lo mas seguro es que nunca logre nada en su vida. En este pasaje se pueden apreciar esas convicciones en la persona de Nehemías. El debía terminar la reconstrucción. Cuando lo mandan a llamar para reunirse con sus enemigos, la respuesta fue tan convincente, tan clara y tan firme que no permitió nada que lo moviera de sus metas.

Esta respuesta, además nos permite entender que somos nosotros los que decidimos finalmente si nos detenemos o continuamos haciendo lo que anhelamos. Pero nuestro gran conflicto hoy, en pleno siglo XXI, es que vivimos en una sociedad donde existen múltiples distractores. Los distractores son todas aquellas actividades que realizamos y que interfieren entre nosotros y nuestras metas. Uno de los distractores mas habituales de hoy día son las redes sociales, la juventud actual y aun los no tan jóvenes, cuentan con al menos una de las tres redes sociales mas famosas que existen en internet. Muchos incumplen con tareas del colegio y algunas otras responsabilidades por dedicar gran parte de su tiempo a las redes sociales. Otros por ejemplo ponen su mirada en los obstáculos y los problemas que les suceden mientras se encaminan hacia lo que están buscando. Cabe repetir una vez mas que detractores u opositores siempre van a existir. Nehemías los tuvo, Jesús los tuvo, el apóstol Pablo los tuvo, y así puede continuar la lista de personajes importantes que tuvieron que enfrentar a personas que intentaron hacerlos desistir.

Pero Nehemías lo consiguió porque estaba firme, seguro, no dudó, no permitió que las distracciones lo desviaran de lo que se había trazado. Se propuso reconstruir los muros y lo logró. Debemos entender entonces que mientras trabajamos en la obra de Dios menos debemos distraernos, porque el enemigo siempre anda buscando la manera de hacernos dudar de nuestras capacidades. Nos anda poniendo trampas para que caigamos y no continuemos haciendo el ministerio que desarrollamos. Mas dramático es aun saber que dentro de la misma milicia de Dios existen personas que buscan oponerse a lo que tu emprendes. Se les olvida que batallamos para el mismo ejercito y peleamos la misma guerra. Pero nada de eso debería importar porque Dios no permite que desmayemos. No lo hizo Nehemías, no debemos hacerlo nosotros. Porque cuando alcanzamos lo que nos hemos propuesto los resultados son tan descomunales que muchos reconocerán que Dios todo el tiempo estuvo con nosotros y que fue gracias a Él que pudimos lograrlo. Si lo que emprendes es para honrar a Dios, Él va proveer los recursos necesarios, y también va remover a cualquiera que intente interponerse. Solamente no te permitas distraerte, porque la obra de Dios no se detendrá solo tendrá a otros personajes haciéndolo. Así que has tu lo posible y deja que Dios haga lo imposible.


“Gracia y Paz”

Percy Palacios


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viernes, 1 de noviembre de 2013

¿CUÁL ES TÚ RESPUESTA A LA GRACIA DEL SEÑOR?



Tito 2:11
“Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó”.

La Gracia quiere decir el favor inmerecido de Dios. Da bendición a los que merecen lo contrario. El versículo de hoy nos dice que la gracia de Dios que nos trae salvación se refiere a la venida de Jesús a este mundo con el propósito de morir en la cruz por nuestros pecados, y resucitar de los muertos para que todos aquellos que creen en él puedan tener perdón de sus pecados y recibir el don de la vida eterna.

La luz del evangelio ha brillado por todo el mundo, ofreciendo la vida eterna a todos los que se arrepienten de sus pecados, y ponen su fe en Jesucristo. ¿Cuál es tú respuesta a la gracia del Señor?


“Gracia y Paz”

Un Versículo de la Biblia cada Día

¿CÓMO REACCIONAS ANTE LO INEVITABLE?



Mateo 26:47-54
“Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó. Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja. Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán. ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?”.

Este pasaje nos muestra la reacción de uno de los discípulos de Jesús al ver la traición de que estaba siendo objeto su amado Maestro. En Juan 18:10 leemos que este discípulo fue Simón Pedro, el cual actuando impulsivamente le cortó la oreja a “un siervo del sumo sacerdote”. Pedro reaccionó con toda buena intención, pensando que era lo mejor que podía hacer en ese momento. Pero la respuesta del Señor no dejó duda de que en realidad lo correcto era todo lo contrario. Ordenándole que guardara su espada le dijo: "¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?” Dios tenía un plan, y en ese maravilloso plan para salvar a la humanidad se contemplaba esta situación. Estaba escrito, era necesario que sucediera de esta manera. Jesús lo había compartido con sus discípulos en más de una ocasión. Sin embargo Pedro, con su actitud, no hizo más que oponerse al desarrollo del plan divino.

A lo largo de nuestras vidas, todos sin excepción nos enfrentaremos a situaciones difíciles, algunas de los cuales nos afectan profundamente. Insistimos en resolverlas y a menudo oramos diciendo: “¡Señor, por favor cambia estas circunstancias!” Sin embargo, Dios muy bien podría estar diciendo: “Déjame a mí ser parte de esas circunstancias. Permíteme cambiarte a ti antes que a ellas”. El Señor tiene planes de bienestar para la vida de sus hijos, dice la Biblia en Jeremías 29:11. Pero quizás para que algunos de esos planes se lleven a cabo se requiera que pasemos por ciertas pruebas dolorosas con el fin de eliminar de nosotros todo aquello que afecte nuestra relación con Dios, de la misma manera que para la cura de una enfermedad podría ser necesaria una dolorosa operación.

Un reconocido Pastor y escritor contó la siguiente historia: “A un hombre de corazón sencillo le preguntaron qué hacía para vivir en tal estado de tranquilidad aun cuando estaba rodeado de circunstancias adversas. Su respuesta fue profunda y al mismo tiempo sencilla: ‘He aprendido a cooperar con lo inevitable’”. Muy pocas personas tienen ese enfoque tan sabio y tan práctico de la vida. La mayoría de nosotros luchamos contra las circunstancias y nos quejamos de ellas, y al mismo tiempo creemos que “estamos rendidos a la voluntad de Dios”.

Una conocida oración, cuyo autor fue el teólogo estadounidense Reinhold Niebuhr (1892-1971), dice lo siguiente: “Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar aquellas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”. Esta debe ser nuestra actitud. En primer lugar buscar la sabiduría de lo alto para ser capaces de identificar si la situación en que nos encontramos ha sido producto de la voluntad de Dios, y si es así entonces pedir al Señor el valor y la fortaleza para aceptar tranquilamente su plan confiados en que al final él nos dará la victoria.

Dedica tiempo diariamente a la lectura de la Biblia. Pasa tiempo en oración, no de una manera rutinaria o apática como si fuera una obligación sino deseando de todo corazón recibir la revelación divina de esa poderosa palabra. Y pide a Dios sabiduría y discernimiento para entender su voluntad. Con seguridad habrá cambios en tu manera de actuar.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me des sabiduría y discernimiento espiritual para actuar con paciencia ante las pruebas de manera que tus planes se cumplan en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dio te Habla

jueves, 31 de octubre de 2013

¿NECESITAS CUIDADO Y PROTECCIÓN?



Salmo 121
“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre”.

Una vieja leyenda de los indios Cherokee cuenta que cuando un varón se encuentra en esa etapa de su vida en que está pasando de la adolescencia a la adultez, se lleva a cabo el siguiente ritual: Al anochecer, el padre lleva al jovencito al bosque con los ojos vendados y lo deja solo. El muchacho tiene la obligación de sentarse en el tronco de un árbol toda la noche y no puede quitarse la venda hasta que los rayos del sol brillen en la mañana. El joven no puede pedir auxilio a nadie y una vez que sobrevive la noche, ya es un hombre. Como es natural, durante este proceso el muchacho está aterrorizado pues durante toda la noche ha estado escuchando toda clase de ruidos. Bestias salvajes que han rondado a su alrededor, quizás incluso algún ser humano que pudo haberle hecho daño. Ha escuchado el viento soplar y la hierba crujir, y él se ha mantenido sentado estoicamente en el tronco de un árbol sin quitarse la venda, pues es la única manera en que puede llegar a ser un hombre. El joven no puede hablar con los otros muchachos acerca de esta experiencia, pues cada uno debe entrar en la masculinidad por su propia cuenta. Finalmente, después de la horrible noche el sol aparece, y al quitarse la venda es entonces cuando descubre a su padre sentado junto a él. Su padre ha velado toda la noche para proteger a su hijo de cualquier peligro.

Muy interesante esta leyenda. Ella nos muestra el amor y la preocupación de un padre por la seguridad de su hijo. La Biblia también nos habla de un Padre que nos ama tanto que dio a su único hijo “para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Cuando recibimos a su Hijo Jesucristo como nuestro Salvador somos “hechos hijos de Dios”, dice Juan 1:12. Nuestro Padre celestial nos ama y nos protege constantemente, tanto de día como de noche, cualesquiera sean las circunstancias que nos rodean. El pasaje de hoy nos dice que él nunca se “adormecerá ni dormirá” mientras nos guarda. Él es nuestro guardador, nuestro protector, nuestro defensor, nuestro proveedor. Podemos tener la absoluta seguridad de que él estará con nosotros “todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20). Por todo esto, no debemos temer, sino debemos estar tranquilos y confiados sabiendo que él nunca nos abandonará. Así dice Deuteronomio 31:6: “Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará”.

¿Sientes temor en medio de la oscura noche? ¿Te da miedo sentirte solo (o sola) en circunstancias difíciles? ¿Te da ansiedad la incertidumbre de tu situación? Quizás el salmista estaba experimentando sentimientos similares. Y entonces miró a los montes, allí donde estaba el templo de Jehová, y se preguntó a sí mismo: “¿De dónde vendrá mi socorro?” Y desde lo más profundo de su corazón salió la respuesta que quedó plasmada para siempre en este pasaje: “Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra”.

Confía en que tu Padre celestial está a tu lado, a toda hora, en todo momento. Confía en que él hizo los cielos y la tierra, por lo tanto tiene el poder para resolver tu problema por grande que sea. Confía en que él te ama y quiere lo mejor para ti. Tu socorro viene de él, y llegará a ti en el momento oportuno, de la manera exacta en que tú lo necesitas.

ORACIÓN:
Mi amante Padre celestial, gracias te doy por tu protección y tu cuidado. Ayúdame a mantener mi confianza en ti, aún en medio de las condiciones más terribles sabiendo que tú estás siempre a mi lado y nunca me desampararás. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dios te Habla