jueves, 29 de noviembre de 2012

“LOS HIJOS DE ISRAEL TENÍAN LUZ EN SUS HABITACIONES”



Salmo 119:18, 162
“Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley… Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos”.

Por fin habían instalado la electricidad en una pequeña aldea perdida en la montaña. Una vez acabadas las obras, un funcionario hizo una visita de inspección al lugar para asegurarse de que todo estuviera en orden. –Entonces, señora, ¿está usted satisfecha? –¡Por supuesto que sí! Ahora en la noche veo mejor para encender mi lámpara de petróleo.

Esto nos hace sonreír, pero hay cosas más desconcertantes todavía. ¡Cuánta gente anda en la oscuridad moral de este mundo, y aun teniendo una Biblia en casa, nunca la abre! Pero este libro revela a aquel que es “la luz del mundo”, quien vino a esta tierra para alumbrar a todo hombre (Juan 8:12; 1:9). Quizás estas personas de vez en cuando lean alguna página que habla de Dios encontrada en la prensa o en este calendario, ¡pero esto no es suficiente! Es como preferir una lámpara de petróleo y privarse de una iluminación mucho más eficaz.

En el curso de la historia hubo numerosos y largos períodos durante los cuales estaba prohibido poseer la Biblia; hubo cristianos que poniendo en riesgo su vida, caminaban kilómetros para poder oír la lectura de uno de los pocos ejemplares que había en la zona. La Palabra de Dios no sólo era una lámpara a sus pies y una lumbrera en su camino (Salmo 119:105), sino también una fuente de consuelo que producía gozo y alegría en su corazón (Jeremías 15:16).

¡No dejemos nuestras Biblias sobre un estante, como lámparas apagadas en la noche!

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿EL NUMERO UNO?



Mateo 22:36-39
“Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Seguro que harás algún deporte, fútbol, baloncesto, seguro juegas con tus amigos. Con este devocional aprenderemos una enseñanza bíblica tomando en cuenta el fútbol. Vamos a hablar de lo que es más importante del juego.

No hablaremos de como hacer un bloqueo o de cómo le quitar el balón al contrario. No, esas cosas son importantes, pero hay algo más importante todavía. Lo más importante es sobre lo que debes hacer después de marcar un gol.

Algunos jugadores hacen un baile especial. Otros comienzan a saltar en el aire chocando las manos con sus compañeros de juego. Pero no importa cómo celebres tu éxito, hay una cosa que debes incluir en tu celebración. Debes corres alrededor del campo haciendo el número uno con el dedo para que todos sepan que eres el número uno. Tu equipo puede estar perdiendo 40-7, pero ¡tú eres el número uno!

¿Sabes qué? El problema mayor que existe en nuestro mundo en el día de hoy es ese. Todos pensamos que somos el número uno y que lo más importante en la vida es nuestra felicidad, “YO PRIMERO” Muy poco de nosotros pensamos en la felicidad de otros.

Un día le preguntaron a Jesús que cuál era el mandamiento más importante. Él dijo que era el amar a Dios con todo el corazón. Entonces añadió que después de eso lo más importante era amar a nuestros vecinos (semejantes) como nos amamos a nosotros mismos.

Jesús no dijo que nos amáramos, pues el sabía que lo haríamos sin Él decirlo. Pero sí sabía que la única manera de nosotros amar a nuestros vecinos como a nosotros mismos era si el amor más importante en nuestra vida era para Dios.

Cuando amamos a Dios más que a nosotros mismos, entonces podremos amar a otros como nos amamos a nosotros mismos.

“Amado Padre Celestial, ayúdanos a amarte con mi corazón, que Tú y no yo sea lo primero en mi vida, y entonces así podré amar a otros como Tú quieres que amemos. Gracias por tu amor. En el Nombre de Jesucristo. Amén”.

“Gracia y Paz”
Devocionales para Niños

BENEFICIOS DE LA NUEZ



LIBRE DE COLESTEROL

En su forma natural es libre de colesterol ya que las paredes celulares de los vegetales están constituidas por fibra y no por colesterol como en los alimentos de origen animal.


GRASA CORRECTA

La nuez es invaluable ingrediente en una dieta baja en grasas ya que contiene el "tipo correcto" de grasa: monoinsaturada y poliinsaturada, ya que en pequeñas porciones ayudan a bajar el colesterol "malo" (lipoproteínas de baja densidad que promueven la ateroesclerosis) y mantiene constantes los niveles del colesterol "bueno" (previene enfermedades del corazón, baja la presión sanguínea, etc.).


DISMINUCIÓN DEL RIESGO DE ENFERMEDADES CARDIACAS

El consumo de 60 gramos de nueces más de 5 veces por semana, reduce el riesgo de morir por un ataque al corazón. En hombres el retraso es de hasta 5 años y en mujeres se reduce hasta e1 60% el riesgo de enfermedades de las coronarias.


SUSTITUTO DE CARNE

Una manera para incorporar nueces en la dieta es sustituirlas por otros alimentos. Las nueces son consideradas parte del grupo de las carnes porque son altas en proteínas y grasas. 100 gramos de nueces sustituyen a 100 gramos de carne.


BAJA EN SODIO

La nuez es muy baja en sodio, por lo que es un buen producto para aquellos que necesitan cuidar el consumo de sal.


ANTIOXIDANTE

Se usa en dietas de reducción de oxidantes. Contiene flavonoides (antioxidantes) que ayudan a reducir la formación de sustancias en el cuerpo que juegan un papel importante en el envejecimiento y las enfermedades crónicas.


OMEGA-3

El consumo de nuez baja el riesgo de enfermedades del corazón y ataques cardiacos ya que contiene el ácido omega-3, en particular el ácido alfa-linolóico.


VITAMINAS Y MINERALES

Es fuente importante de tiamina, niacina, fósforo, zinc, selenio, cobre, magnesio y vitamina E.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Fuente: comenuez

¿HAS PERDIDO ALGO? DIOS PUEDE RESTAURARTE



Joel 2:21-25
“Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en el Señor vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros”.

A través de nuestras vidas pasamos por infinidad de situaciones que tienden a afectar negativamente nuestro estado de ánimo, frustrándonos y desalentándonos. Cuando estamos en medio de una mala situación es muy fácil que nos decepcionemos y pensemos que no va a haber mejoría, sino todo lo contrario, que la situación va a empeorar. Quizás en estos momentos tú estés sufriendo por causa de alguien que te engañó en un trato de negocios; o una persona decidió romper contigo después de años de relación; o una enfermedad te ha estado afectando por mucho tiempo; o quizás estás teniendo problemas económicos, o a lo mejor tenías un sueño que no se convirtió en realidad.

Cualquiera sea la situación piensa que no es el final. No camines con una actitud de derrota y negativismo. Dios quiere darte un nuevo comienzo. Pon en él tu confianza pues él tiene un precioso plan para tu vida. Él es Dios de amor y misericordia, y quiere sanar heridas, reparar lo que ha sido roto y restaurar lo que ha sido robado. El pasaje de hoy nos trae este mensaje por medio del profeta Joel.

Y lo maravilloso de nuestro Dios es que cuando él restaura algo no lo trae al nivel que estaba antes, sino a un nivel mejor que el anterior. La restauración de Dios es para aumentar, para mejorar, para perfeccionar. Isaías 61:7 dice: “En vez de vuestra vergüenza tendréis doble porción, y en vez de humillación ellos gritarán de júbilo por su herencia. Por tanto poseerán el doble en su tierra, y tendrán alegría eterna”. No importa todo lo que hayas pasado. Si te mantienes con una actitud de fe, Dios hará que todo eso redunde en tu beneficio, y te dará el doble de lo que tenías.

Job era un buen hombre, amaba a Dios y era obediente. La Biblia lo describe como un “hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:1). Sin embargo, esto no lo hizo inmune a las dificultades y aflicciones de la vida. En un período de varias semanas Job perdió todas sus propiedades, su familia y hasta su salud. Incluso su propia esposa llegó a decirle: “Maldice a Dios, y muérete” (Job 2:9). Ciertamente Job pudo sentirse amargado y haberse resentido ante tanta calamidad. Pero él tenía la seguridad de que Dios estaba en control y podía restaurarlo todo. Por eso declaró: “Aunque él me matare, en él esperaré” (Job 13:15). Poco tiempo después, Dios restauró doblemente todo lo que Job había perdido. Le dio el doble de las ovejas que tenía, el doble de los camellos, el doble de los bueyes y las asnas. Restauró su familia y también su salud. Y Dios bendijo su postrer estado más que el primero (Job 42:12-13).

Ese es el sueño de Dios para cada uno de nosotros. No importa todo lo que hayas pasado hasta el día de hoy, no importa cuantos sufrimientos e injusticias hayas tenido que sufrir, Dios quiere que el resto de tu vida sea mucho mejor, más bendecida y más próspera de lo que tú eres capaz de imaginar. En verdad, Dios te está diciendo hoy: “Lo mejor está por venir”. Pon tu confianza completamente en el Señor, vive tu vida con una mentalidad de restauración, esperando siempre cosas muy buenas, porque Dios está en control. Y él te dará el doble de paz, el doble de gozo, el doble de felicidad.

ORACIÓN:
Amante Padre celestial, te ruego pongas en mi corazón una actitud de esperanza aún en medio de mis aflicciones y mis pérdidas. Ayúdame a confiar plenamente que tú estás en control y siempre puedo esperar que tu poder restaurador me devuelva con creces aquello que he perdido. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

CÓMO LA GRACIA LO CAMBIA TODO



1 Timoteo 1:12-17
“Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”.

Sin el Señor, nuestras vidas no tienen sentido. Por nuestra naturaleza imperfecta caminamos por sendas equivocadas a lo largo de nuestra existencia. El castigo por el pecado es la muerte y la separación eterna de Dios. Nadie está exento de esta verdad bíblica; y no hay nada que ninguno de nosotros pueda hacer para cambiarla. Pero entra en escena el favor inmerecido de Dios; su gracia. No podemos hacer nada para ganarla. Él nos bendice de acuerdo con su benevolencia, sin tener en cuenta nada que hayamos hecho.

Pensemos en Pablo, cuyo propósito original fue perseguir y destruir a cualquiera que invocara el nombre del Señor Jesús. El apóstol tuvo un papel importante en la brutal violencia dirigida contra los cristianos y, en sus propias palabras, era “el primero” de los pecadores (1 Timoteo 1:15). Nada de lo que él hizo merecía el amor de Dios.

Sin embargo, la gracia divina llevó al Todopoderoso a alcanzar y perdonar a este infame fanático que blasfemaba el nombre de Jesús. Dios lo convirtió tiernamente en un hombre que se dedicó a compartir el mensaje del evangelio. Pablo es un hermoso ejemplo de la gracia de Dios.

No podemos hacer suficientes buenas obras para ganar nuestra entrada al cielo. La salvación es posible solo por la gracia. Cristo murió en la cruz y solo Él merece todo el crédito de nuestra redención.

La muerte de Jesucristo cubrió los pecados de toda la humanidad. No hay transgresión que Él no pueda perdonar. No podemos añadir nada a su acto de expiación; lo único que podemos hacer es recibir este regalo. Si ponemos nuestra fe en Cristo, nos salvará, y nos hará sus hijos para siempre.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

RESCATADO MILAGROSAMENTE



Isaías 53:6
“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros”.

Salmo 41:3.
“El Señor lo sustentará sobre el lecho del dolor; mullirás toda su cama en su enfermedad”.  

Salmo 57:2
“Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece”.

(Testimonio de un creyente de Suramérica) «Aunque estaba recién casado, solía salir de fiesta con mis amigos por las noches. Cierto día, después de una noche de mucha diversión, totalmente borracho, tomé la vía férrea para regresar a casa… En semejante estado de embriaguez, tropecé, caí y me quedé dormido ahí, entre los rieles. El tren me pasó por encima, pero mi vida fue milagrosamente protegida. Sin embargo, una lesión en la columna vertebral me impidió volver a utilizar mis piernas. Después de largos meses de hospitalización, mi esposa me curó en casa con mucha abnegación.

Una mañana, mientras reflexionaba sobre el sentido de mi vida, la gracia de Dios ofrecida a todos los hombres era presentada en la radio, en una emisión cristiana. Este llamado me quebrantó. Lloré por mis pecados; el Señor Jesús se reveló a mí como mi Salvador y me dio la vida eterna. Carlos».

Hoy este creyente vive feliz en su hogar. Junto con su esposa y su hija, encuentra su gozo y su fuerza en la lectura de la Biblia y la oración. Aprendió varios idiomas y estableció contactos con creyentes de distintos países. A pesar de su discapacidad, consagra su tiempo al servicio del Señor.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

Un Versículo de la Biblia cada Día



Hechos 18:10
Porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

A veces estamos como el apóstol Pablo; “de fuera, cuestiones; de dentro, temores” (2 Corintios 7:5). Miramos alrededor y vemos crímenes, injusticia, problemas, sufrimientos y angustia.

Nuestro barquito ha navegado por muchas tempestades y tormentas. Miramos en la distancia y vemos grandes nubes negras y amenazadoras. Pero todavía está en su trono, y Jesús nos está preparando una eternidad de descanso, paz, y bendiciones, y cuando nuestro barquito llegue al fin, a su puerto sano y salvo, vamos a morar con Él y nuestros amados que ya están con Él para siempre en aquella “ciudad con fundamentos” (Hebreos 11:10). “Ya veo las luces de aquella ciudad, mi hogar, bello hogar”. Va ser hermosa. No la pierdas por las ilusiones y las vanidades de este presente campo de batalla, de temores, de lucha, de mentiras y engaños. Si de veras hemos tenido un encuentro con Jesús y lo conocemos como nuestro Salvador, vamos a ver “al Rey en su hermosura”, y oiremos las palabras, “Bien, buen siervo y fiel; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:21).

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

martes, 27 de noviembre de 2012

MÁS Y MÁS



1 Tesalonicenses 3:12
“Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos…”

Un eslogan que suele oírse en la actualidad en este mundo económicamente inestable es «menos y menos». Se insta a los gobiernos a equilibrar sus presupuestos, y a la gente se le pide que disminuya el uso de energía eléctrica y de los limitados recursos. Todos deberíamos prestar atención a este buen consejo. Sin embargo, en la esfera de la fe, el amor, la gracia y la fortaleza no escasean. Por eso, como seguidores de Cristo, se nos exhorta a demostrar su amor cada vez más.

En la primera carta a los creyentes de Tesalónica, Pablo los insta a abundar «más y más» en las cualidades que le agradan a Dios, en el amor mutuo y en el fraternal (4:1, 10).

Esta clase de amor expansivo solo se logra porque proviene de los recursos ilimitados de Dios, no de un suministro que disminuye. Recuerde: Su amor no termina, su gracia no acaba; No hay limite para el poder de Jesús. Pues de sus inmensas riquezas en gloria, abundan sus dones, abunda su amor.

El apóstol Pablo expresó lo que deseaba para los creyentes: «Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros» (1 Tesalonicenses 3:12).

¿Cuánto debemos amar a Dios y a los demás? ¡Más y más!

Mis limitaciones no cambian el poder ilimitado de Dios para amar a través de mí.

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LEA: 1 Tesalonicenses 3:12–4:10

Biblia en un año: 2 Corintios 1–3
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

LA TUMBA VACÍA



Apocalipsis 1:18.
“(Jesús dijo:) …Estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte…”

La esperanza cristiana no sería nada si no fuésemos conscientes de que Cristo está vivo. Nuestra fe en Jesús no se limita a la apreciación de su ministerio de bondad, ni siquiera a sus sufrimientos y muerte en la cruz. Si el Señor Jesús no hubiese resucitado, nuestra fe sería vana (1ª Corintios 15:14).

Algunas mujeres fieles siguieron al Señor a lo largo de su ministerio. Incluso asistieron de lejos y con gran dolor a la escena de la crucifixión. Al atardecer de ese día pudieron ver dónde dos hombres ricos, José de Arimatea y Nicodemo, colocaban el cuerpo de Jesús. Después del sábado se dieron prisa para ir a la tumba y embalsamar el cuerpo de su Señor. Salieron de casa muy temprano, cuando aún era oscuro, y llegaron a la tumba cuando salía el sol. Pero otra luz, más brillante que la del sol, iba a iluminar todo su ser. La vida triunfó sobre la muerte, así como la luz triunfó sobre las tinieblas. La tumba estaba vacía, ¡Jesús había resucitado! Luego se apareció a sus discípulos y les mostró las heridas de la cruz. “¡Señor mío, y Dios mío!”, dijo Tomás al reconocerle (Juan 20:28).

Desde ese momento todo cambió para los discípulos: la tristeza se convirtió en gozo, el temor en valentía y la duda en seguridad. Un nuevo día había nacido para la humanidad: el día de la buena nueva, proclamada aún hoy. Jesús nos dice: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

CÓMO VENCER EL DESÁNIMO



Salmo 42:5-11
“¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío. Dios mío, mi alma está abatida en mí; Me acordaré, por tanto, de ti desde la tierra del Jordán, Y de los hermonitas, desde el monte de Mizar. Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. Pero de día mandará Jehová su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo, Y mi oración al Dios de mi vida. Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? Como quien hiere mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío”.

Siempre que se sienta decaído, lo mejor que puede hacer es ir al libro de Salmos. En el pasaje de hoy, el escritor pregunta: “¿Por qué te abates, oh alma mía? (v. 5). Sorprendentemente, esta pregunta es el primer paso para vencer el desánimo.

Mire hacia adentro. Antes de enfrentar el desaliento, necesita saber qué lo está causando. Si no está seguro, pídale al Señor que le ayude a entender qué está pasando dentro de usted.

Mire hacia arriba. El paso siguiente es levantar sus ojos al Señor y poner su esperanza en Él. Recuerde que el desánimo es común para todos, en algún momento, pero no tiene que alojarse en nosotros. Después de un tiempo, volverá a alabar a Dios por la ayuda de su presencia (v. 5).

Mire hacia atrás. El desaliento es capaz de borrar de nuestra memoria todo lo bueno que el Señor ha sido con nosotros a lo largo de los años. Por eso, en vez de regodearnos en nuestro malestar presente, debemos hacer el esfuerzo de recordar el cuidado y la provisión de Dios en el pasado. Entonces, nuestra fe vencerá al desánimo (v. 6).

Mire hacia adelante. Los planes de Dios son buenos y podemos aguardar con esperanza lo que Él va a hacer en el futuro. Su misericordia nos ayudará en el día y traerá consuelo en la noche. Confíe en que Él hará que todo obre para nuestro bien (v. 8).

Si su enfoque es correcto, usted responderá bien al desánimo. Las circunstancias pueden hacerle pensar que Él se ha olvidado de usted (v. 9), pero su Palabra promete que Él le ayudará y vendrá en su auxilio en el valle del desánimo. Aunque se sienta solo, usted jamás está solo.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

CRISTO, NUESTRA FORTALEZA Y ESPERANZA



2 Reyes 6:16
“Y él le dijo: No hayas miedo: porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos”.

El siervo de Eliseo veía a los ejércitos de los Siros y todos los hombres que le buscaban a Eliseo para matarlo; pero el siervo no podía ver a los ángeles protectores que Dios había mandado, y por eso tenía mucho miedo. “Y oró Eliseo, y dijo: Ruégote, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del mozo, y miró: y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo”.

Que nosotros no seamos como el siervo de Eliseo, que lo único que veamos sea el mundo físico, con sus problemas, guerras y conflictos, porque hay una realidad más profunda en medio de todo esto que no vemos. Porque cuando tengamos un verdadero encuentro con Jesús y le permitamos vivir en nuestro corazón, Él nos quitará la venda de los ojos y veremos la realidad espiritual y fundamental detrás del escenario de nuestra vida. De esa manera veremos que Dios si es verdadero y que le hemos ofendido con nuestra manera de vivir; y que nuestra culpabilidad nos empuja hacia abajo a una eternidad de vergüenza, desprecio, y castigo.

Gracias a Dios, porque Él nos enseña a nuestro Salvador Jesucristo, resucitado de los muertos y fuerte para salvarnos de nuestra condición de muerte. Así es que oremos como Eliseo: “Te ruego oh Jehová, que abras sus ojos para que vean”. Amén.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

domingo, 25 de noviembre de 2012

JESÚS ES LA MÁXIMA AUTORIDAD



Juan 8:12.
“Jesús dijo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.

Juan 7:46
“¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!”.

«Estaba en Colombo, en Sri Lanka. Allí me encontré con dos ex monjes budistas que habían vivido mucho tiempo con la cabeza rapada y vestidos con unas largas túnicas anaranjadas. En el monasterio recibieron un Nuevo Testamento y se pusieron a estudiarlo. Rápidamente se sintieron atraídos por la persona de Jesús y quedaron impresionados por la autoridad que emana de sus enseñanzas.

Convencidos de que la autoridad de Jesús está ligada a su naturaleza divina, a su identidad de Hijo de Dios, lo recibieron en sus corazones como su Salvador. Prosiguieron su lectura para ver cómo deben conducirse los discípulos de Jesús. Estudiando los Hechos de los apóstoles llegaron a la conclusión de que debían bautizarse. Ahora esos dos hombres visitan a los monjes budistas para ayudarles a descubrir la persona y las enseñanzas de Jesús, el Maestro vivo».

Cuando Jesús enseñaba, sus auditores sabían que sus lecciones sobrepasaban infinitamente el razonamiento humano, porque venían de Dios. Hoy Jesús continúa hablando y enseñando por medio de la Biblia. Debemos seguirle, pues conduce a la “luz de la vida”. En ningún momento de nuestra vida podemos prescindir de su enseñanza. Sin él no podemos disfrutar lo más importante de la vida, es decir, el perdón de los pecados y una relación con Dios como Padre. Escuchemos cada día a Jesús, para que nos enseñe a vivir y a servirle.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

CUANDO ENTRA EL TEMOR



Salmo 56:3
“En el día que temo, yo en ti [Dios] confío”.

Cuando mi hija gritó: «¡Mamá, un bicho!», miré hacia donde señalaba y vi, fuera de una tienda de mascotas, la araña más grande que jamás había visto. Tanto la araña como yo sabíamos que no le permitiría entrar a la tienda, ni mucho menos acercarse a mi hija. Sin embargo, cuando la enfrenté, descubrí que no podía dar ni un paso para poner fin a la confrontación. Se me aceleró el pulso, tragué saliva y me dije algunas palabras de aliento. Aun así, el miedo hizo que no pudiera moverme ni un centímetro.

El temor es poderoso, y puede superar la lógica del pensamiento y generar una conducta irracional. Gracias a Dios, los creyentes no tienen por qué permitir que el miedo (a las personas, las situaciones o, incluso, las arañas) gobierne nuestras acciones. Podemos declarar: «En el día que temo, yo en ti [Dios] confío» (Salmo 56:3).

Adoptar esta postura contra el miedo es coherente con la instrucción bíblica que expresa: «Fíate del Señor de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia» (Proverbios 3:5). Nuestra perspectiva puede inducirnos a sobreestimar el objeto que nos asusta y a subestimar el poder de Dios. Cuando tenemos miedo, podemos depender de la perspectiva divina (Isaías 40:28) y confiar en que su amor por nosotros «echa fuera el temor» (1 Juan 4:18). La próxima vez que el miedo trepe a tu vida, no entres en pánico. Dios es confiable aun en la oscuridad.

Confiar en la fidelidad de Dios disipa nuestro temor.

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LEA: Salmo 56

Biblia en un año: 1 Corintios 9–12
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

SÍGANME, Y LES HARÉ PESCADORES DE HOMBRES



Mateo 4:19
“Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres”.

Jesús andaba en la playa de La Mar de Galilea, cuando llamó a Pedro y Andrés que echaban la red en la mar; porque eran pescadores, y les dijo, “Síganme, y les haré pescadores de hombres”. En aquel momento, ellos no tenían ni una idea de como vivir por Cristo, y menos como ser “pescadores de hombres”. Qué bonito llegar a ser “pescadores de hombres”, e influenciar a la gente venir a Cristo! ¿Pero cómo? ¿Dónde empezar? La respuesta se encuentra en el versículo de hoy. No es algo que podemos hacer nosotros mismos; solamente lo podemos hacer cuando le SEGUIMOS A ÉL. De modo que la preparación principal para servir a Cristo y ser eficaces es SEGUIRLE A ÉL. Fija los ojos en Él; anda con Él; lee su palabra y conócelo como tu Salvador y precioso Señor, hasta que este mundo pierda su atracción y brillo. Aliméntate con su palabra, y anda en dulce compañerismo con Él. Si lo haces, prepárate para algunas sorpresas, porque…  Él te hará pescador de hombres. ¿quién sabe? Tal vez hasta desearás ir a una escuela donde enseñan la Biblia.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día