sábado, 5 de mayo de 2012


UNA PIEDRA EN EL ZAPATO

Lucas 6:37
“No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados.” 

Yo camino todas las mañanas unas 10 cuadras para llegar a mi trabajo, voy por el costado de una carretera y cruzo debajo de un gran puente. Ya sea verano o invierno, el tiempo de ese trayecto es de gran adoración y perfecta comunicación con mi Señor. La semana pasada al comenzar mi caminata diaria, en los primeros pasos, sentí una piedra en mi zapato. Pensé dos cosas en ese momento: cuánta distancia resistiría con la molestia en mi calzado y pedí al Espíritu Santo inspiración para redactar este pancito. La falta de perdón hacia nuestros hermanos es como una piedra que incomoda nuestra vida. La relación con nuestros hermanos debe basarse en la compasión, la gracia y la misericordia, como Dios tuvo con nosotros al ser reconciliados con Él a través de la muerte de Jesús en la cruz. Si Dios te ha perdonado por gracia, ese perdón debe traducirse hacia los demás. En el nombre de Jesús, amén y amén.

“Gracia, Misericordia y Paz”
Carlos Martínez.
(Pan de Vida)

NI ANTES… NI DESPUÉS

Levítico 26:4
“yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto”.

Una de las mayores dificultades que tenemos los creyentes es entender como son nuestros tiempos y como son los tiempos de Dios, que raramente coinciden.

Esta falta de armonía entre nuestras necesidades, que evidentemente están relacionadas con nuestro concepto del tiempo, nos generan grandes tensiones y presiones.

Es fundamental comprender que nuestra condición de seres finitos se opone radicalmente con la condición de eternidad de Dios, por lo que nosotros no sabemos manejar una escala de tiempo inalcanzable para los humanos.

Como podemos armonizar los tiempos personales con los tiempos de Dios? Esta es la gran cuestión que debemos resolver desde la perspectiva de nuestra fe y no de nuestro entendimiento.

Los seres humanos tenemos limitadas capacidades para muchas cosas, entre ellas para establecer una relación de un tiempo que se termina con un tiempo que no se termina nunca.

Seamos sabios y comencemos a valorar cada minuto que se nos concede de vida, sabiendo que es absolutamente irrepetible cada segundo que dejamos atrás y que no hemos utilizado correctamente.

De allí que nuestra condición del tiempo, debe entenderse desde la perspectiva que nada ocurre sin que se encuentre bajo la Voluntad Soberana de Dios y por tanto nada ocurrirá antes… ni nada después.

“Gracia, Misericordia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez
Tomado de: Diego Acosta García
(Séptimo Milenio)

¿Dedicas tiempo a meditar en la Palabra?


Josué 1:5-9
“Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

Moisés, el gran líder del pueblo israelita, había muerto y Dios decide nombrar en su lugar a un joven judío llamado Josué. En este pasaje el Señor le habla al nuevo líder israelita y le asegura que él estaría siempre a su lado, así como estuvo con su predecesor Moisés. Dios lo exhorta a esforzarse y ser valiente y le da instrucciones acerca de lo que debía hacer para que todo le saliera bien, es decir para que los planes de Dios se llevasen a cabo a la perfección. Así le dice el Señor: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito.”

Al igual que hace muchos siglos era de suma importancia que Josué meditara en las Escrituras y actuara conforme a lo que en ellas estaba escrito, en la actualidad debe ser una prioridad para todo creyente tener un tiempo diariamente en el que leamos la Biblia y meditemos en sus enseñanzas. Ese tiempo invertido con el Señor es el secreto de la victoria en nuestra vida cristiana. Cuando reflexionamos en la Palabra de Dios, asimilamos las verdades de su corazón y podemos conocerlo mejor. Es esencial que apartemos tiempo cada día para estar a solas con Dios. Mientras meditamos y oramos, debemos estar quietos y escuchar su voz. Así dice el Salmo 46:10: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.”

No debemos tener prisa mientras meditamos. Todo aquel que está enamorado de alguien, desea pasar tiempo de calidad con esa persona. Si amamos a Dios debemos disfrutar pasar tiempo con él. Debemos absorber las Escrituras para conocer íntimamente al Dios que adoramos. Esto requiere concentración, tiempo y sobretodo paz y quietud. Meditar es escuchar la voz del Señor al leer las Escrituras, y permitir que él hable a nuestros corazones. Significa ponernos a disposición de él para recibir sus instrucciones y experimentar crecimiento espiritual. Esta es la primera parte, después debemos obedecer estas instrucciones, como dice el pasaje de hoy. Es decir, debemos ser “hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores”, dice Santiago 1:22.

En el pasaje de hoy, Dios le dice a Josué que si él medita en su Palabra de día y de noche, y sigue fielmente las instrucciones, “entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.” También en el Salmo 1 encontramos esta promesa: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.” Está muy claro que si meditamos cada día en la Palabra de Dios, y reflexionamos en sus enseñanzas y las ponemos en práctica en nuestras vidas, recibiremos muchas bendiciones de Dios.

ORACION:
Bendito Dios, te ruego pongas en mi corazón el deseo de pasar tiempo contigo cada día, y meditar en tu Palabra para conocerte cada vez más. Por favor ayúdame a seguir fielmente tus instrucciones para poder disfrutar de tus bendiciones. En el nombre de Jesús te lo pido, Amén.

“Gracia, Misericordia y Paz”

(Dios te Habla)

NUESTRO GRAN CONSUELO

Hebreos 2:18
“Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Para Jesús fue necesario tener naturaleza humana para poder experimentar todo lo que acontece en la tierra -rechazo, dolor, pena, tentación. Aunque Él fue Dios hecho carne, Él resistió toda experiencia humana no como Dios sino como un hombre con todas sus debilidades. Eso le permitió a Jesús, nuestro sumo sacerdote, orar por nosotros con tremenda compasión:

Hablemos sobre una querida hermana que está sufriendo. Ella ama a Jesús pero se siente sin esperanza, cabizbaja, rechazada. Ella piensa, “He sido profundamente herida y no tengo a nadie con quien hablar que me comprenda.” En algunas ocasiones ella se pregunta si Dios puede perdonarla al tener una fe tan débil. Ella está a punto de darse por vencida.

Satanás se para a su lado para acusarle, “¡Mirala! Ella no tiene fe alguna. ¿Qué clase de cristiana es esta, Dios?”

Jesús ve su dolor y siente su pena. Él sabe que su fe es débil, que ella está a punto de darse por vencida así que Él se presenta en su nombre ante el Padre y empieza a interceder:

“Padre, yo sé lo que ella siente pues he estado en su lugar. Yo fui rechazado en mi propia carne y sangre. Fui burlado por la multitud religiosa. Soldados me golpearon y colocaron espinas sobre mi cabeza. Yo incluso clamé. '¿Por qué me has abandonado?' Padre, yo me identifico con esa mujer. He lavado sus pecados. Sé que ella aún tiene amor por mí.”

Aquí es donde las oraciones de Jesús por nosotros tienen efecto: “Padre, pido para que ella sea perdonada por su decepción, y para que le sea dada desde lo alto una nueva porción de gracia. Permite que el Espíritu Santo venga sobre ella con un nuevo aliento, estímulo, y que le sea dado un espíritu de paz y descanso. ¡Ella es mía, Padre, y Satanás no puede arrebatarmela!”

De repente, de la nada, la mujer se siente con nuevo aliento. Gracia le ha sido dada a través de las oraciones de nuestro sumo sacerdote. Él es conmovido por nuestros sentimientos de dolencia y Él actúa en misericordia.

“Gracia, Misericordia y Paz”
Carlos Martínez

Devocionales David Wilkerson

MIEL DE ABEJA Y CANELA (Importantes aplicaciones para la salud)

La mezcla de miel de abeja y canela cura la mayoría de las enfermedades. La miel se produce en casi todos los países del mundo. No obstante de ser dulce, la ciencia ha demostrado que, tomada en dosis normales como medicina, la miel no hace daño a los diabéticos.

La revista "Weekly World New" de Canadá, en su edición del 17 de enero de1995, publica una lista de las enfermedades que cura la miel mezclada con canela:

ENFERMEDADES DEL CORAZÓN:
Haga una pasta de miel con canela. Úntela al pan y cómalo regularmente en el desayuno. Usada esta pasta en vez de mermelada o mantequilla reduce el colesterol
en las arterias y previene ataques al corazón. También previene nuevos ataques en personas que ya tuvieron un primero. Uso regular de este proceso mitiga la pérdida del aliento y fortalece los latidos del corazón. En Estados Unidos y Canadá, donde se
utiliza esta pasta continuamente en casas de retiro, se ha descubierto que miel con canela revitaliza las arterias y venas de los pacientes ancianos y las limpia.

PICADAS DE INSECTOS:
Mezcle una cucharadita de miel, dos cucharaditas de agua tibia y una cucharadita de canela en polvo. Haga una pasta con los ingredientes y frótela suavemente sobre la picadura. El dolor y la picazón desaparecen en uno o dos minutos.

ARTRITIS:
Mezclar una taza de agua caliente con dos cucharadas de miel y una cucharadita de canela en polvo. Beber ésta misma dosis una por la mañana y otra por la noche. Si se toma con regularidad, hasta la artritis crónica se puede curar. En un estudio hecho en la Universidad de Copenhagen, los doctores dieron a sus pacientes a diario, antes del desayuno: una cucharada de miel y 1/2 de canela en polvo. En una semana, de
200 pacientes siguiendo el tratamiento, 75 dejaron de tener dolor totalmente. Un mes más tarde casi todos los pacientes estaban libres de dolor, aun aquellos que casi no podían caminar ya.

PERDIDA DEL CABELLO:
Los que sufren de calvicie o están perdiendo el cabello, pueden aplicarse al cuero cabelludo una pasta lo más caliente que se resista de: aceite de oliva (una cucharada), una cucharada de miel y una cucharadita de canela en polvo. Dejárselo por 15 minutos antes de ducharse. Se probó que es muy efectivo aún con los que dejaron la pasta en su cabeza solamente 5 minutos.

INFECCIÓN A LOS RIÑONES:
Un vaso de agua tibia mezclada con dos cucharadas de canela en polvo y una
cucharada de miel, mata los gérmenes que producen infección en los riñones. Tomar mañana y tarde, hasta que pase la infección.

DOLOR DE DIENTES:
Hacer una pasta con una cucharadita de canela y cinco cucharaditas de miel y aplicar al diente que duele. Esto se debe repetir por lo menos 3 veces al día.

COLESTEROL:
Mezclar dos cucharadas de miel con tres cucharaditas de canela y con 16 onzas de agua (poco menos de 500 ml.). Tomarlo 3 veces al día. Reduce el colesterol un 10% en DOS horas... Tomado diariamente, elimina el colesterol por completo.

Para curar completamente sinusitis, tos crónica y resfríos comunes o severos: mezclar: Una cucharada de miel tibia con ¼ cucharada de canela en polvo. Tomar con frecuencia.

La mezcla de miel con canela también alivia el gas en el estómago, fortifica el Sistema De Inmunización, y alivia la indigestión.

También evita los estragos de la vejez cuando se toma regularmente:
Mezcle 4 cucharadas de miel, una cucharada de canela y tres tazas de agua. Hierva para hacer un té con estos ingredientes y beba 1/4 de taza tres o cuatro veces al
día. Mantiene la piel fresca y suave y resta los síntomas de la vejez. También beber este té alarga la vida y hasta una persona de 100 años podrá funcionar como alguien mucho más joven.

PERDIDA DE PESO:
Diario, media hora antes de acostarse y media hora antes de desayunar, beba miel con canela hervida en una taza de agua. Si se bebe a diario reduce el peso hasta de la personas muy obesas.

DOLOR DE GARGANTA:
Tome cada cuatro horas una cucharada de miel mezclada con media de vinagre de
Sidra.

SIEMPRE CONSULTA A TU DOCTOR, para que mantengas tu cuerpo sano; ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del espíritu santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19).

“Gracia, Misericordia y Paz”

Tomado de: Ana Estrada Rivera
La página información de salud

PULIDO COMO UNA PIEDRA

Job 14:19
“Las piedras se desgastan con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra;
De igual manera haces tú perecer la esperanza del hombre”.

¿Alguna vez has ido en el automóvil con tus padres y de repente han visto que parte de la carretera ha desaparecido, o que un puente ha desaparecido? O tal vez caminando por el bosque has notado que un lado de la montaña ya no está. Todo eso se debe a la erosión.

La erosión es lo que el viento y el agua ocasionan en la tierra. A mí me encanta ir a la playa a recoger pequeñas piedras lisas y redondas que luego puedo hacer rebotar sobre la superficie de un lago o del mismo mar.

¿Sabes por qué esas piedras se han vuelto tan lisas? Por la erosión. A medida que las olas del mar llegar a la playa, lenta pero eficazmente van moldeando las piedras, las cuales se van puliendo y redondeando, con el paso de los años.

En el versículo de hoy Job está hablando del poder de Dios y de cómo este puede arrastrar con todo a su paso. Aunque esto suena fatal, es algo bueno. Dios puede tomar los aspectos más ásperos de nuestro carácter, pulirlos y transformarlos.

Deja que Jesús entre hoy en tu corazón. Él te moldeará y te pulirá como lo hace con los guijarros de la playa.

“Gracia y Paz”
(Jim Feldbush)
Relaciones atinadas

Proverbios 27:17
“Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo”.

Convertirse en una persona consagrada a Dios es una buena meta para cada creyente. Usualmente reconocemos que la oración y el estudio de la Biblia son esenciales para lograr este objetivo, pero ¿sabía usted que el tener relaciones atinadas es también un elemento fundamental en nuestro camino a la santidad? Amigos, familiares y compañeros de trabajo pueden, bien ayudarnos o bien impedirnos caminar estrechamente con el Señor.

Puesto que este mundo está lleno de personas que no comparten nuestras creencias o valores, necesitamos relacionarnos con aquellas que nos estimulen a convertirnos en las personas que Dios quiere que seamos. Necesitamos tener relaciones basadas en más que intereses comunes; necesitamos tener personas en nuestras vidas que nos alienten y edifiquen en la fe.

Esta clase de amigos nos dan consejos sabios basados en la Palabra de Dios. Sus consejos no siempre son agradables, pero siempre son beneficiosos. No tienen miedo a decir la verdad, aunque sea doloroso escucharla. Cuando hemos dejado el buen camino, ellos nos confrontan amorosamente y nos señalan la dirección correcta. Si enfrentamos tiempos de sufrimiento, ellos están a nuestro lado, animándonos a confiar en el Señor cuando atravesamos pruebas de fuego.

¿Qué clases de relaciones tiene usted? ¿Puede nombrar a alguien que le haya ayudado a ser más como Jesús? Estos amigos son tesoros de valor incalculable. Si usted no tiene a alguien así en su vida, pídale al Señor que le provea uno. No fuimos creados para caminar solos en nuestra peregrinación cristiana.

“Gracia y Paz”
Encontacto.org


Romanos 4:8
“Bienaventurado el varón al cual el Señor no imputó pecado”.

La persona a quien se refiere en este pasaje es a quien El Señor no le culpa por su pecado, es una persona quien ha recibido Jesucristo como su Salvador. Los pecados de éste hombre fueron puestos en Jesús quien pagó el precio, y ahora Dios le mira, o le juzga sin culpa ni pecado tocante a la salvación de su alma.

Ahora bien, como cristianos, cuando hacemos mal y cometemos pecado en esta vida, Dios nos castiga pagando las consecuencias, pero en cuanto a la vida venidera, somos justificados por el sacrificio de Jesús en la cruz del Calvario.

Un pez fuera del agua es miserable, y el Cristiano que se mete al pecado, Dios le castiga. Dice en 1 Corintios 5:5 que tal persona “será entregado a Satanás para la destrucción de la carne, para que el espíritu sea salvo en el día de Señor Jesús”.

Te damos gracias Jesús por llevar nuestros pecados en la cruz cruel del Calvario. Amén.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de La Biblia cada Día (Versaday)

viernes, 4 de mayo de 2012


NO PUEDO VER NADA

Las palabras se oían con claridad, serenas y dramáticas: «No puedo ver nada.» Los hombres las escucharon vez tras vez, callados, serios, cargados de pesadumbre. La cinta seguía corriendo y corriendo. Pero ninguna palabra más podía oírse. Sólo aquellas que encerraban toda una tragedia: «No puedo ver nada.»

Eran las últimas palabras que había grabado el piloto del Boeing 747 de Iberia, que había chocado con el avión de Avianca en el aeropuerto Barajas de Madrid. La densa niebla, y el deficiente sistema de luces de la pista, habían provocado la tremenda desgracia en la que murieron 196 personas.

«No puedo ver nada.» En su sencillez y brevedad, estas palabras siempre denotan un problema en ciernes o una desgracia que se precipita. No poder ver nada, cuando uno más necesita de una clara y buena visión, es preludio de muerte.

Supongamos que uno corre por un camino de montaña, con precipicios a los lados. De pronto lo envuelve una densa niebla. Si no puede ver nada, el peligro de muerte está en cada vuelta del camino.

Supongamos que uno está dentro de su casa y ocurre un temblor. Las luces se apagan, las paredes se quiebran, las vigas del techo comienzan a caer. Uno busca desesperado el cuarto de los niños. Los oye llorar, pero no puede ver nada, y tropieza con sillas, muebles y escombros. No poder ver nada en esos momentos es horrible.

Supongamos que uno está metido dentro de un grave problema moral. Alguien le ha traído un chisme infame sobre su esposa o sobre su esposo. La duda ha cundido en el corazón. Su alma se debate en la incertidumbre. ¿Será cierto? ¿No será cierto? Uno se toma la cabeza y dice: «No puedo ver nada.»

O supongamos que uno ya está en su lecho de muerte. Ve acercarse el fin, y se da cuenta de que nunca arregló su vida con Dios y no sabe a dónde va. «No puedo ver nada», dice amargamente. Se da cuenta de que en la vida adquirió conocimientos y educación, hizo una carrera, tuvo una familia, y acumuló dinero y prestigio. Pero frente al más allá, «no puede ver nada».

Jesucristo es la luz del mundo. Él dijo: «El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan 8:12).

“Gracia y Paz”

Hermano Pablo



Por Poco…

“Conozco, Señor, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos”. Jeremías 10:23.

“Por el Señor son ordenados los pasos del hombre. Él aprueba su camino”. Salmo 37:23.

“Los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”. Isaías 40:31.

El creyente no está libre de tener una caída moral. En el Antiguo Testamento vemos que David, quien estaba a punto de matar para vengarse por haber sido ofendido, fue detenido gracias a la intervención oportuna de una sabia mujer (1 Samuel 25). ¡Cuántas veces hemos estado a punto de alejarnos o de caer, y Dios, en su gracia, ha detenido nuestros pasos! Cuando comparezcamos ante el tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10), Dios nos mostrará todas las intervenciones de su gracia en el momento en que, seducidos por Satanás, íbamos a caer. ¿Quién no podría apropiarse de la confesión de Asaf y decir: “En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos”? (Salmo 73:2).

Con un corazón contrito y agradecido a la vez, digamos también: “Él… no permitió que nuestros pies resbalasen” (Salmo 66:9). Pero eso no nos autoriza a ser negligentes y a no velar. La exhortación sigue siendo actual: “El que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Corintios 10:12). Para resistir a la tentación no debemos contar con nuestras propias fuerzas, sino acercarnos confiadamente al Señor, quien sabe “librar de tentación a los piadosos” (2 Pedro 2:9).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla 



Cómo reavivar el fuego de nuestro ministerio.
2 Timoteo 1:6-7
“Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”

¿Qué puede usted hacer si ha perdido su entusiasmo por servir? Tal vez circunstancias difíciles le han llevado a desanimarse. O, tal vez, simplemente sigue trabajando, pero el Espíritu Santo parece estar ausente y no ve ningún fruto. Pablo le dijo a Timoteo: “Te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti” (v. 6), pero ¿cómo se logra eso? Con los años, Dios me ha enseñado qué hacer cada vez que siento que mi llama está por extinguirse.

Recargarse:  El ministerio es emocionante cuando estamos llenos del Espíritu Santo, pero todo el mundo se desanima de vez en cuando. Doble sus rodillas ante el Señor, y pídale nuevas fuerzas. Examine su vida, arrepiéntase de cualquier pecado, y sométase a la dirección de Dios en todo.

Reenfocarse:  Cuando nos enfocamos en los obstáculos, estos se hacen más grandes. Pero cuando ponemos nuestros ojos en Cristo, Él se vuelve más grande que cualquier problema que enfrentemos.

Rechazar:  Cuando estamos decaídos, el diablo nos miente: No puedes hacerlo. Nadie te aprecia. ¿Por qué no tiras la toalla? Tenemos que reconocer que todos nuestros pensamientos de desánimo vienen del diablo ­--y rechazarlos.

Retirarse:  Desconéctese del teléfono, los aparatos electrónicos y los pasatiempos, y apártese con el Señor para reavivar su relación estrecha con Él.

Después de dar todos estos pasos, usted podrá volver al ministerio con entusiasmo. Es posible que persistan las circunstancias difíciles, pero estará equipado para manejarlas ya que la llama del Espíritu Santo estará ardiendo con gran resplandor dentro de usted.

“Gracia y Paz”
(encontacto.org)
Hebreos 4:15
“…No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”

Amado, no importa lo que usted esté pasando. Jesús ha estado en sus zapatos y eso lo hace a Él un sumo sacerdote misericordioso. Usted no tiene que decirle a Él acerca de todo su dolor. Jesús conoce su sufrimiento pues Él mismo lo ha padecido.

 Hablemos acerca de un preciado hombre que se encuentra preocupado pues ha caído en gran tentación. Él ha pecado gravemente en contra de Dios y siente que su corazón se está enfriando. Este hombre piensa, “¡No puedo lograrlo! Soy demasiado inconsistente y Satanás está echando todo el infierno sobre mí. He sido dominado por mi tentación en muchas ocasiones, pero aún amo a Jesús. ¡Señor, yo quiero ser libre y limpio!”

 Este hombre está agotado, sin esperanza, y el diablo se para a su lado acusándolo: “Dios, él ha caído en pecado. Él no puede resistir la tentación. Su manto está manchado, sucio.”

 Pero el Abogado entra en escena y se coloca entre el hombre y el acusador, y dice: “Padre, yo conozco lo que este hombre está padeciendo. El diablo también me condujo por el desierto y me tentó severamente. Yo fui tentado a blasfemar, a caer y a adorar a Satanás. Yo conozco esta tentación así como el corazón de este hombre. Existe una chispa de fe todavía en él, una pizca de amor por mí.”

 “Padre, ve a este hombre como justo por mi sangre. Libéralo del poder de las tinieblas y del malvado. Yo quiero que él sea acepto, perdonado, restaurado, y que le sea dado poder de lo alto para resistir al diablo. Yo clamo por su liberación.”

 Al siguiente día, este hombre toma su Biblia y lee una verdad poderosa que nunca antes había visto. Él se postra en sus rodillas y Dios viene a él para liberarlo -porque el sumo sacerdote ha orado.

 Su Abogado conoce su dirección. Él ha contado el número de cabellos que hay en su cabeza. Él conoce cada pensamiento. Él siente cada dolor que usted padece. Él escucha cada uno de sus clamores. Por tanto, ¡amado, anímese porque Jesús está orando por usted!

“Gracia y Paz”
 
David Wilkerson
¿Cuál es tu estatura espiritual?
 
Efesios 4:11-13
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.”

Este pasaje nos habla de un plan divino que persigue un determinado propósito. Nuestro Señor Jesucristo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, pastores y maestros. Todo esto con un fin: perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, o sea la iglesia. Y el propósito final de Dios es que “todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.” Llegar a esta estatura espiritual debe ser la meta de todo cristiano.

Los factores genéticos que heredamos ejercen una gran influencia en nuestra estatura física. Cualquiera que sea nuestra dieta y programas de ejercicios, el crecimiento físico se detiene en un punto determinado. Cuando se alcanza ese límite no podemos crecer más, por mucho que nos esforcemos. (A esto se refirió Jesús cuando dijo en Mateo 6:27: “¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?”) Sin embargo nuestro potencial para crecer espiritualmente no tiene límites. Nuestro crecimiento espiritual no depende de factores hereditarios sino de nuestra disposición para asimilar las provisiones espirituales de nuestro Padre celestial, y de nuestra actitud frente al pecado. El apóstol Pedro escribe en su primera carta, la fórmula para crecer espiritualmente: “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor.” (1 Pedro 2:1-3).

No es la voluntad de Dios que seamos niños espirituales indefinidamente. Al igual que disfrutamos ver a nuestros hijos creciendo normalmente en el aspecto físico, así como emocional e intelectualmente, a nuestro Padre celestial le agrada ver a sus hijos crecer espiritualmente, y para ello nos provee del alimento necesario por medio de su Palabra, y de la ayuda necesaria por medio de su Santo Espíritu. Depende de cada uno de nosotros el que crezcamos haciendo uso de estos medios. En su primera carta a los corintios, el apóstol Pablo los amonesta por su falta de crecimiento, y les llama niños espirituales. Así les dijo Pablo: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Corintios 3:1-3).

¿Quieres saber cómo va tu crecimiento espiritual? Analiza tu comportamiento. ¿Actúas en ocasiones movido por los celos, la envidia, el rencor o cualquiera de estos sentimientos carnales? ¿Sientes ira con frecuencia y tienes la tendencia a entrar en peleas y discusiones? A pesar de que llevas tiempo en el Evangelio, ¿continúas tomando “leche" en vez de "vianda”? Si las respuestas son positivas, sin duda necesitas crecer espiritualmente.

Si, por el contrario, evitas las discusiones actuando con humildad y amor, aunque tú tengas la razón; si te deleitas en pasar un tiempo de oración diariamente y en profundizar en el estudio de la Palabra de Dios, y la aplicas a tu vida, obedeciendo y sirviendo al Señor, entonces puedes tener la seguridad de que el plan de Dios para tu crecimiento espiritual se está llevando a cabo en tu vida, y llegarás a “la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.”

ORACION:
Padre celestial, ¡ayúdame a crecer y madurar hasta llegar a la estatura de Cristo! Que tu propósito de que yo sea conforme a la imagen de tu Hijo sea una realidad en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
(Dios Te Habla)
Hechos 2:21
“Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”.
 
Hay muchas personas que tienen pensamientos equivocados de Dios, como si Él no estuviera listo a escuchar nuestras oraciones y perdonar nuestros pecados. Esto es completamente falso. Dios quiere salvarnos. Por eso envió a su hijo para morir en la cruz por nuestros pecados.

La verdad del asunto es que aquellos que se encuentran lejos de Dios, y no son salvos, están en esa condición por qué escogen rechazar a la invitación de Dios a perdonar sus pecados y cambiarles la vida. Es un asunto de elección, y han elegido seguir en sus pecados y rechazar la salvación que Dios nos ofrece por medio de su hijo Jesucristo. Es como dice el texto; “Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

“Gracia y Paz”
Un Versículo de La Biblia cada Día
(Versaday).