jueves, 24 de enero de 2013

PROPIEDADES DE LOS RÁBANOS



Los rábanos constituyen el mayor remedio antiescorbútico, la razón se encuentra en la gran cantidad de vitamina C, que, como sabemos, constituye un antioxidante fundamental, encargado de eliminar los residuos que se acumulan en el organismo por ingestión de preparados envasados comercialmente, ricos en conservantes y colorantes que producen nitrosaminas muy perjudiciales para la salud. Necesaria también para la formación del colágeno, que es la base para los huesos, nervios o tendones, o la absorción del hierro y cuya deficiencia provoca problemas de cicatrización, mal estado de los dientes o falta de energía en general.

El jugo del rábano exprimido utilizado externamente ayuda a curar las heridas de la piel y favorece la cicatrización en casos de quemaduras o congelaciones. Junto con las cebollas y los ajos los rábanos parecen tener una importancia muy grande en la curación del cáncer o en la inhibición de la células cancerosas. La razón se encuentra en la presencia en todos ellos de componentes azufrados volátiles, que en el caso de los rábanos se denomina metanetiol. El uso de estos alimentos de una manera habitual en las comidas puede ayudar a evitar esta enfermedad. Se ha utilizado las semillas de esta planta para la elaboración de una tisana con propiedades anticancerígenas. Igualmente la pulpa de rábano machacada y aplicada sobre ulceraciones cancerosas parece ayudar en el tratamiento de esta enfermedad. Esta planta constituye una bendición para el aparato digestivo.

Por su capacidad para aumentar la flora intestinal resulta muy adecuado para aquellas personas con un intestino poco "trabajador" de manera que su ingestión favorecerá la digestión de alimentos incrementando aquellas bacterias que son necesarias en el tracto digestivo. Igualmente es capaz de neutralizar el resto de bacterias perjudiciales para la salud y cuya presencia en los intestinos es responsable de gases, podredumbres y pesadez intestinal en general. Resultará igualmente interesante en personas que presenten estreñimiento crónico como en otras con síntomas totalmente contrarios, como colitis o diarrea.

Por otra parte, además de las propiedades antibacterianas, hay que destacar su importancia como estimulante biliar por lo que ayudan a realizar la digestión y refuerzan el hígado. A todo ello hay que añadir su riqueza en fibras que arrastra residuos intestinales, previniendo infecciones y evitando el estreñimiento. Por su riqueza en fibras y su nivel bajo de calorías, unido todo ello a su riqueza en potasio, resulta muy interesante como diurético, ayudando a eliminar líquidos del cuerpo al aumentar la micción.

Les será muy beneficioso comer esta hortaliza a los obesos, artríticos, hipertensos y a los que necesiten eliminar piedras o arenilla de los riñones o de la vesícula. Un remedio fácil de realizar consiste en triturar un par de rábanos con la licuadora y beberlos directamente. Si nos bebemos un par de tazas de este líquido al día nos ayudarán a aumentar la orina y a deshacer las piedrecitas. Este mismo líquido aplicado externamente en forma de emplasto sobre una quemadura ayuda a cicatrizarla y elimina el dolor. Se ha utilizado este mismo líquido en forma de loción para combatir la ciática o los cólicos de riñón (Puede resultar contraproducente en ciertas personas sensibles a esta planta, por lo que se impone probar el remedio durante un breve tiempo. Nunca mantener en el sitio por más de 20 minutos).

Para impedir el olor de los pies o de las axilas el jugo de rábano constituye uno de los mejores desodorantes naturales. (Sacar el jugo de 1 kg. de rábanos y guardar en la nevera. Después de bañarse, mojar los pies o restregarse las axilas con un poco de jugo) Los rábanos, como la mayoría de los miembros de la familia de las crucíferas -coles, coles de Bruselas, repollos, coliflores, etc.- poseen isotiocianatos, unos componentes que ayudan a disminuir la producción de hormonas por parte de la tiroides, lo que puede utilizarse como un recurso natural para controlar el hipertiroidismo.

También se ha comprobado que la ingestión de este tipo de alimentos ayuda a prevenir algunos tipos de cánceres, como el cáncer de colon.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“…dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él,  sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza,  y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:11-12).

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6),


“Gracia y Paz”
La Buena Salud

COMO JESÚS



1 Juan 2:6
“El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”.

Durante una actividad para niños en la iglesia, la maestra habló sobre el primero de los Diez Mandamientos: «No tendrás dioses ajenos delante de mí» (Éxodo 20:3). Sugirió cómo los niños pueden obedecer este mandato: «Nada debe ser más importante que Dios… ni los dulces, ni las tareas escolares ni los videojuegos». Les dijo que poner a Dios primero significaba que el tiempo para leer la Biblia y orar debía estar antes que cualquier otra cosa.

Una niña mayor del grupo respondió con una pregunta para reflexionar: preguntó si ser cristiano se trata de cumplir con reglas o si Dios desea formar parte de todas las áreas de nuestra vida.

A veces, cometemos el error de pensar que la Biblia es una lista de reglamentos. Sin duda, obedecer a Dios (Juan 14:21) y pasar tiempo con Él es importante, pero no porque debamos cumplir reglas. Jesús y el Padre tenían una relación basada en el amor. Cuando tenemos comunión con Dios, deseamos estar con Él y obedecerlo para parecernos más a Cristo. Juan declaró: «El que dice que permanece en [Jesús], debe andar como él anduvo» (1 Juan 2:6). Cristo es el ejemplo que podemos seguir.

Cuando queramos entender cómo amar, ser humildes, tener fe o establecer nuestras prioridades, podemos mirar a Jesús y seguir sus enseñanzas.

Jesús nos invita a seguirlo.

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LEA: 1 Juan 2:5-11
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

UN MOMENTO DE DEBILIDAD



2 Samuel 11:1-5
“Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén. Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo. Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. Y concibió la mujer, y envió a hacerlo saber a David, diciendo: Estoy encinta”.

Todos, en algún momento, tenemos que tomar decisiones cruciales que pueden acarrear consecuencias permanentes. El problema es: ¿Estaremos preparados para cuando llegue ese momento?

David no estaba preparado para tomar una decisión que se le presentó de repente. En una ocasión que estaba inquieto, aislado y preocupado, la tentación y el pecado lo tomaron desprevenido. Por tanto, debemos estar en guardia cuando observemos estas señales en nosotros:

Primera, nunca se permita estar demasiado hambriento. Cuando el cuerpo está debilitado por la falta de comida, es probable que tome malas decisiones. Cuide de su cuerpo, y déle el sostén que necesita.

Segunda, no se permita estar demasiado enojado. La ira puede oscurecer el buen juicio y llevar a decisiones lamentables.

Tercera, no esté demasiado aislado. Cuando usted se siente solo, puede hallarse dispuesto a hacer lo que sea para sentirse amado o aceptado.

Cuarta, no se permita estar demasiado cansado. El sueño es esencial para poder tomar decisiones prudentes. Cuando usted le niega a su cuerpo y a su mente un “tiempo de inactividad”, es probable que tome malas decisiones.

Ser prudente en estos cuatro aspectos podrá evitarle más tarde lamentarse de la decisión que haya tomado.

Comprométase a nunca tomar decisiones importantes cuando se sienta hambriento, enojado, aislado o cansado. Más bien, reconozca en esos momentos que no está preparado para razonar correctamente. Aplace la decisión hasta que pueda enfrentarla con oración, paciencia y sabiduría de lo alto.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LA DISCIPLINA DE DIOS



Salmos 30:5
“Porque un momento será su furor; Mas en su voluntad está la vida: Por la tarde durará el lloró, Y á la mañana vendrá la alegría”.

En cierta ocasión escuchaba a un Pastor predicando el sermón de “Pecadores en las manos de un Dios enojado”, muchos de los que lo estaban escuchando se desmayaron; fue horrible el cuadro que el pintó. “Pero el castigo que viene está reservado para AQUELLOS que rechazan a Cristo, y rehúsan inclinar la rodilla ante Él”.

Para los que se arrepientan de sus pecados y aceptan a Cristo, y le siguen a Él, Dios nos disciplina como un Padre a sus hijos, para nuestro propio bien. A veces esa disciplina puede parecer dura, pero viene de nuestro Padre Celestial y es para que cambiemos nuestra manera de vivir. Es una aflicción leve y como indica el versículo de hoy: “Por la noche durará el lloro, pero a la mañana vendrá la alegría” (Salmos 30:5). Y este gozo durará por toda la eternidad! ¡Ven pronto Señor Jesucristo!, Amen.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 23 de enero de 2013

DIME LO QUE HACES, Y TE DIRÉ QUIEN ERES



1 Corintios 5:9-11
“En mi carta os escribí que no anduvierais en compañía de personas inmorales; no me refería a la gente inmoral de este mundo, o a los avaros y estafadores, o a los idólatras, porque entonces tendríais que salir del mundo. Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis”.

Ya Pablo había escrito otra carta a los corintios advirtiéndoles que evitaran asociarse con hombres inmorales o de malas costumbres. Parece que algunos de los miembros de la iglesia interpretaron que tendrían que apartarse totalmente del mundo; sin embargo, la advertencia estaba relacionada únicamente con los miembros de la iglesia. Pablo quiso decir que los hermanos que practicaban ese comportamiento debían ser disciplinados apartándolos de la iglesia hasta que corrigieran su conducta. Ciertamente en una ciudad como Corinto, donde abundaba el pecado, hubiera sido imposible llevar una vida normal sin relacionarse con personas cuyo comportamiento era condenado por la iglesia.

Asimismo, en cualquier ciudad del mundo en la que tú vivas, te encontrarás muchas personas cuyos principios y actitudes son opuestos a lo establecido en la Palabra de Dios. ¿Quiere esto decir que debes apartarte de ellas? Depende de lo que hagas en esa relación. Hay un refrán que dice: “Dime con quien andas, y te diré quien eres”. Sin lugar a dudas, este es el resultado de un juicio a la ligera que muchas veces genera una conclusión incorrecta. Mucho más acertado sería decir: “Dime lo que haces, y te diré quien eres”.

Muchas veces Jesús fue injuriado y acusado porque lo vieron en compañía de hombres y mujeres pecadores, como publicanos y prostitutas. Por ejemplo, en Lucas 19:1-10, la Biblia nos habla de una ocasión en la que el Señor predicaba en la ciudad de Jericó, y estando rodeado de una gran multitud, notó que un hombre llamado Zaqueo se había subido a un árbol para verle, pues era de pequeña estatura. Al ver Jesús el interés de aquel hombre por escucharle le dijo: “Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa” (v.5). Y dice la Biblia que “entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso”.

Zaqueo era jefe de los publicanos. Los publicanos se dedicaban a recaudar los impuestos que imponía el gobierno romano, y por eso eran vistos como traidores. Muchos de ellos se aprovechaban y cobraban a los ciudadanos más de lo estipulado, y se quedaban con parte del dinero. Para muchos, estos hombres caían en la misma categoría que los ladrones y los asesinos. Por eso todos murmuraron diciendo que Jesús “había entrado a posar con un hombre pecador” (v.7). Sin embargo, allí Zaqueo se arrepintió del mal que había hecho y prometió dar la mitad de sus bienes a los pobres y devolver cuadruplicado a todos los que había defraudado. La genuina transformación de este hombre hizo que Jesús manifestara: “Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”. He aquí el centro, el corazón, el principio fundamental del evangelio: la salvación de los perdidos.

¿Quieres tú participar en este plan de salvación? Jesús dijo: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:14-16).

Para que una luz alumbre tiene que acercarse a la oscuridad. No podemos pretender que somos parte del plan de salvación de Dios si ignoramos a aquellos que viven en tinieblas. Debemos acercarnos a ellos con un propósito en nuestra mente: ser instrumentos del Señor para la salvación de sus almas. Que todos nos conozcan por lo que hacemos. Y que todo lo que hagamos honre al Señor.

ORACIÓN:
Padre santo, yo quiero ser un instrumento en tu plan de salvación para aquellos que están perdidos, aunque esto pueda traerme críticas negativas. Que todo lo que yo haga sea hecho de corazón, como para ti y no para los hombres. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

TENTACIÓN: ¿NOS PRUEBA DIOS CON EL MAL?



Comenzando con este artículo, me gustaría tratar el tema de la tentación, su procedencia y cómo enfrentarla. Por tentación aquí me refiero a las trampas e intrigas que tienen, de una u otra manera, el propósito de desarraigar a alguien de su fe u ocasionarle que se vuelva “inactivo” o infructífero. Por tanto, las pruebas a que este artículo se refiere tienen que ver con las intrigas contra la fe. Estas no son pruebas hechas con buenas intenciones para revisar o desarrollar a quien las recibe, al estilo de los maestros que se las aplican a sus alumnos y por los padres a sus hijos. Por el contrario, las tentaciones, las situaciones a las que nos referimos en este artículo, son trampas cuyo propósito es la destrucción de quien cae en ellas.

¿Por qué digo eso? ¡Porque son muchos los que lanzan en un mismo saco todas las pruebas (mal y bien intencionadas), atribuyéndoselas sin distinción alguna a Dios! Entonces, de acuerdo con este punto de vista: ¿Alguien tuvo un accidente automovilístico? ¡Una prueba del Señor! ¿Alguien es perseguido por su fe? Una prueba del Señor. ¿Alguien cayó en una trampa por sus deseos carnales? ¡De nuevo… es el Señor quien lo está probando al poner tal situación en su camino! Esta percepción es completamente antibíblica y por tanto, inaceptable. Incluso es una difamación en contra de quien se dice: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16) y en acusarle a Él por cualquier prueba y tentación que se atraviese en nuestro camino. ¿Quién va a querer tener realmente una relación con un Dios tan contradictorio, que, por una parte, da a Su Hijo por la gente pero que, por la otra, tienta con tantas cosas malévolas a la misma gente a quien supuestamente Él ama tanto? Contradictorios y bizarros son todos esos puntos de vista y no Dios, tal y como Él es revelado en la Biblia, que con toda claridad nos dice:

Santiago 1:13
“Cuando alguno es tentado no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni él tienta a nadie”.

¿A cuántos ha tentado Dios con el mal? ¿Qué nos dice al respecto La Biblia, Su Palabra? ¡A NADIE!

¿Dios prueba a Su gente? Sí, pero no con el mal. En vez de eso, Él nos prueba de la misma forma como un maestro examina a sus alumnos y como los padres lo hacen con sus hijos. Veamos por ejemplo la siguiente prueba de Jesús a Felipe, uno de los 12:

“Cuando alzó Jesús los ojos y vio que había venido a él una gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman estos? Pero esto decía para probarlo, porque él sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: --Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomara un poco. Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: --Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos? Entonces Jesús dijo: --Haced recostar a la gente. Había mucha hierba en aquel lugar, y se recostaron como en número de cinco mil hombres” (Juan 6:5-10).

Jesús no le hizo la pregunta a Felipe porque Él no supiera la respuesta, sino para probarlo mediante esta pregunta. La palabra griega traducida aquí como “poner a prueba”, es la misma que casi en todos lados se traduce como “tentar”. Pero obviamente esto no fue una tentación como tal, sino que fue una prueba como la que un maestro, tal y como lo es Jesús, haría a sus discípulos. ¡Él les preguntaría cualquier cosa, no necesariamente porque Él no supiera la respuesta, sino porque Él quiere descubrir si ellos la conocen! Es una prueba hecha con buenas intenciones y no una tentativa con el propósito de dañar. Tales pruebas, como las del padre al hijo y del maestro al alumno, son las que Dios nos pone a nosotros. A propósito, como es obvio por las respuestas, Felipe y Andrés no pasaron la prueba.

“Gracia y Paz”
Verdades Bíblicas 

EL HOMBRE QUE TEME A DIOS, NO TEME NADA



Salmo 112:1-2
“Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita”.

Sin fe, la gente acude en todas partes en busca de seguridad, incluso en las direcciones más inútiles y patéticas.

La gente recurre incluso a las estrellas silenciosas, el estudio de los signos del zodiaco, en busca de signos de buena suerte, echando por ahí como náufragos en una roca sobre la que aferrarse.

Isaías observado todo esto hace casi 3.000 años, dijo: "Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? (Isaías 8:19).

El hombre que teme a Dios no teme nada. Esto es lo que el Señor dice: "No aprendáis el camino de las naciones, ni desmayéis por señales en el cielo, aunque sus naciones las teman" (Jeremías 10:2).

Reconocemos nuestro Dios en toda su grandeza impresionante y su poder para salvarnos, y nada tiene mayor poder. Lo amamos y confiamos en Él.

“Gracia y Paz”
Uno mas para Cristo

PALABRAS PURAS



Efesios 4:29
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.

Hace un tiempo, una actriz galardonada defendió valientemente sus convicciones al irse en medio de una ceremonia anual de entrega de premios en música. ¿El motivo? Se sentía cada vez más molesta y decepcionada por lo que describió como «una arremetida de chistes obscenos y de frases de mal gusto», comentarios vulgares y groseros de parte de presentadores, artistas y anfitriones. Señaló que la velada había sido una ofensa para todo el que tuviera una pizca de dignidad y respeto hacia sí mismo.

El vocabulario procaz era un problema incluso en la época del apóstol Pablo. Él les recordó a los creyentes efesios que dejaran de lado las conversaciones vulgares, corruptas, difamatorias y obscenas (Efesios 5:4; Colosenses 3:8). Como eran expresiones de su antigua vida (1 Corintios 6:9-11), ahora no correspondían a su nueva identidad en Cristo. En cambio, un lenguaje sano debía caracterizarlos. Sus palabras buenas o puras les impartirían gracia a los oyentes (Efesios 4:29). El Espíritu Santo los ayudaría a cuidar el vocabulario, los convencería del error de las conversaciones corruptas y los ayudaría a usar sus palabras para beneficio de los demás (Juan 16:7-13).

Se nos llama a reflejar a Dios en todo lo que hacemos, y esto incluye nuestras palabras. Que nuestra boca se llene de expresiones de gratitud y de comentarios que ayuden a otros.

Las palabras sanas fluyen de una vida renovada.


LEA: Efesios 4:25-32


“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

UNA VIDA CAMBIADA



Apocalipsis 3:20.
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.

En los años 1990, Carl Lewis, atleta excepcional, fue el hombre más rápido del mundo en correr los 100 metros. Consiguió nueve medallas de oro y tres títulos olímpicos consecutivos de salto de longitud.

En una entrevista declaró lo siguiente: «En junio de 1981 pasé por una experiencia que cambió mi vida. Estaba participando en los campeonatos americanos de atletismo en Louisiana, cuando Willy G., un buen amigo, atleta a nivel mundial del salto de valla, me invitó a la iglesia.

Yo creía que era cristiano porque siempre había asistido a las reuniones cristianas con mis padres. Pero como mucha gente, tenía una idea equivocada de lo que es un verdadero cristiano. El predicador habló del amor de Dios por los hombres, de la venida de Jesús a la tierra, de su vida sin pecado, de su muerte en la cruz y su resurrección. Nos invitó a tener una relación personal con Jesús el Salvador.

En el curso de la reunión hizo la siguiente pregunta: –Si murieses hoy, ¿estarías seguro de ir al cielo? Yo sabía que tenía que ponerme en regla con Dios, que debía recibir a Cristo en mi vida, y este fue el momento crucial. Acepté a Jesús como mi Salvador y Señor. También encontré a muchos amigos cristianos para sostenerme y animarme a ir por el buen camino, el que conduce a Dios».

“Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo” (Juan 6:14).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

LA VOLUNTAD TÁCITA DE DIOS



Jeremías 29:11-13
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”.

A diferencia de la voluntad expresa, la voluntad tácita de Dios nos brinda la alternativa de hacer las cosas siguiendo nuestra voluntad o la de Él. El Señor crea un plan específico utilizando los dones y talentos especiales que tienen los creyentes, y desea compartir su voluntad tácita para que podamos tener vidas victoriosas.

Primero, Dios desea que obedezcamos las leyes morales, como los Diez Mandamientos, que se aplican a todo el mundo. En la Biblia, encontramos principios que pueden traer gozo y significado a nuestras vidas, tales como el mandato de dar siempre gracias y de poner de lado el rencor en favor del perdón (1 Tesalonicenses 5:18; Efesios 4:31, 32).

Seguir estos principios básicos nos permite descubrir la segunda parte de la voluntad tácita de Dios: sus propósitos para nuestra vida personal. Un buen ejemplo es la vocación. Antes de que naciéramos, Dios nos predestinó para que tuviéramos habilidades, talentos y dones espirituales, que se adaptan a ciertos tipos de trabajos.

Por último, la voluntad tácita de Dios está activa en nuestra vida diaria. Lo que nos interesa a nosotros también le interesa a Él, no importa lo trivial que sea. Por ejemplo, todos hemos orado desesperados cuando no encontrábamos algo que estábamos necesitando. Muchas veces, encontramos el objeto en cuestión de segundos porque el amoroso Padre nos llevó justo adonde estaba.

El Señor quiere actuar poderosamente en nuestra vida, y Él enviará bendiciones si le obedecemos. Recuerde que Él es un padre bueno, que además es omnisciente y omnipotente, y esa es una combinación invencible, no importa lo que venga contra nosotros.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria.

ANDAR DIGNO DE DIOS



1 Tesalonicenses 2:12
Y os protestábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó á su reino y gloria.

¿Andar digno de Dios? ¡Esto sí es una meta muy alta! ...Andar digno de Dios que nos llamó a su Reino y Gloria. Aparte de entregarnos a Cristo, y dejar que él viva dentro de nosotros, esto parecería imposible. Pero sí, podemos hacer un esfuerzo para complacerle a Él y vivir de acuerdo con sus enseñanzas. Jesús es el único que ha vivido una vida perfecta en este mundo, pero al grado que nos entreguemos a Él y dejemos que el viva en nosotros, a ese grado tendremos verdadera paz y alegría en nuestros corazones. ¡y mira nada mas! Nos ha llamado a su reino y su gloria. Entonces tratemos de agradarle en todo, eliminando lo malo de nuestras vidas y siguiendo lo bueno de acuerdo con sus mandamientos, ya sea que dejemos este mundo en el retorno de Jesús o que vivamos en santidad hasta que él nos llame. Amen.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

martes, 22 de enero de 2013

UNA GRANDE OBRA



Nehemías 6:1-3
“Cuando oyeron Sanbalat y Tobías y Gesem el árabe, y los demás de nuestros enemigos, que yo había edificado el muro… Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerme mal. Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros”.

En tiempos de la reconstrucción de los muros de Jerusalén, bajo el formidable liderato de Nehemías, este juntamente con el pueblo tuvo que afrontar grandes contratiempos, dificultades y abierta oposición lo cual amenazaba seriamente el progreso de la obra.

Lo primero fue el expresado disgusto de Sanbalat por la presencia de Nehemías en Jerusalén con el fin de iniciar la obra de reconstrucción (Nehemías 4:1). A esto siguió la acusación de rebelión que este siniestro personaje Sanbalat formuló contra Nehemías, habiendo sido iniciada ya la obra de la reconstrucción de los muros estos mismos, Sanbalat y Tobías se reían y ridiculizaban la obra diciendo que si una zorra se subía al muro lo derribaría (Nehemías 4:2, 3).

Cuando se hubo terminado la mitad de la obra Sanbalat, Tobías y otros, los mismos de siempre conspiraron todos a una para venir a combatir a Jerusalén y a hacerle daño (Nehemías 4:6-8). El gran líder Nehemías siempre afrontaba cada dificultad con oración, y dice: “Entonces oramos a nuestro Dios, y por causa de ellos pusimos guarda contra ellos de día y de noche” (Nehemías 4:9).

Después que toda la obra del muro hubo concluido, el Sanbalat de siempre, esta vez con ropaje de oveja envió un mensaje a Nehemías diciendo: “Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerle mal” (Nehemías 6:2). La sabia respuesta de Nehemías desvaneció una vez más la conjura, Nehemías dijo: “Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros” (Nehemías 6:3). Por cinco veces consecutivas Sanbalat repitió el mismo mensaje, pero siempre fue rechazado por Nehemías.

Luego Sanbalat hizo un último esfuerzo para impedir la realización de la obra y alquiló un profeta falso para que dijese a Nehemías que se escondiese porque esa noche lo iban a matar. Nehemías conocedor de la voluntad de Dios no se dejo engañar, ni amedrentar, y respondió: “¿Un hombre como yo ha de huir? ¿Y quién, que fuera como yo, entraría al templo para salvarse la vida? No entraré” (Nehemías 6:11).

Al fin de todas estas luchas acabose pues el muro “y cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros, y se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra” (Nehemías 6:16).

Al estudiar esta parte de la historia del pueblo de Israel, hayamos un marcado paralelo con los tiempos de hoy, ¿acaso en nuestras iglesias locales no han existido alguna clase de disgustos, oposición, persecución, acusaciones, burlas, ridículo, desprecio, conspiración, traiciones, hipocresía, amenaza, falsas profecías, etc.?, de todo; pero gracias a Dios que en todo esto y en todo momento, mediante la oración y la dependencia de Dios, sabemos que hemos tenido la ayuda y la dirección de nuestro Dios para neutralizar toda suerte de ataques y oposición, y poder seguir adelante, sabiendo que Dios nos ha encomendado una grande obra en el mundo. Esa profunda convicción de que estamos en el centro de la voluntad de Dios no ha mermado en nosotros, al contrario va en aumento, y seguimos adelante llevando el glorioso Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

Se levantan los Sanbalat, los Tobías, los Gesem el árabe, los Alejandro, los Diótrefes, los que se apropian y se enriquecen con el dinero de la obra de Dios, los que quieren destruir la obra, pero “en todas estas cosas somos más que vencedores” (Romanos 8:37), pues Dios “nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús” (2 Corintios 2:14).

Verdaderamente Dios nos ha confiado la realización de una grande obra. Es la grande obra de la evangelización del mundo; la grande obra de la conservación y proclamación del genuino testimonio del Pentecostés; es la grande obra de mantener encendida la llama del ministerio sobrenatural y milagroso de los dones del Espíritu Santo, libre de los extremismos, de la incredulidad y del fanatismo; es la grande obra de crecer y al mismo tiempo guardarnos pequeños; es la grande obra de mantener un testimonio limpio, sin mezclas ni compromisos con lo mundano.

Esta convicción y comprensión de que Dios nos ha encomendado una grande obra es la posesión y la pasión de todos los obreros del Señor unidos a este gran esfuerzo. Y cuando alguno no es fiel a Dios, ni a la obra de Dios, ni a su palabra, ni a la confianza que se deposita en él o en ella, y traiciona la confianza a la congregación y a la obra del Señor, Dios mismo se encarga de eliminarlo. “Los malos, que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos” (Salmo 1:4, 5).

Cuando Judas traicionó a Cristo reconoció su pecado y dijo: “He pecado”. Y fue y se ahorcó. Otros no reconocen sus traiciones y cuando son descubiertos se comportan como dice en el libro de Isaías 32:6 y 7, como sigue: “Porque el ruin hablará ruindades, y su corazón fabricará iniquidad, para cometer impiedad y para hablar escarnio contra Jehová, dejando vacía el alma hambrienta, y quitando la bebida al sediento. Las armas del tramposo son malas; trama intrigas inicuas para enredar a los simples con palabras mentirosas, y para hablar en juicio contra el pobre”.

Amados, en esta grande obra no importa todo el embate del enemigo del norte, del sur, del este, o del oeste, de dentro y de fuera; con la ayuda del Dios altísimo, no arriaremos la bandera de la evangelización mundial, de la obra misionera, de la sana doctrina, del limpio testimonio, del sacrificio por la obra y la salvación de las almas, de la dependencia de Dios, de la obediencia a su Palabra.

Ciertamente la obra es del Señor. Esta es su obra, nosotros sus obreros; esta es su labor, nosotros sus colaboradores; esta es su viña, nosotros su labranza; esta es su vid, nosotros sus pámpanos; esta es su Iglesia, nosotros sus redimidos; este es su cuerpo, nosotros sus miembros; esta es su posesión, nosotros sus siervos; este es su reino, nosotros sus súbditos; esta es su familia, nosotros sus hijos; esta es su herencia, nosotros sus herederos; esta es su ciudad, nosotros sus ciudadanos.

Hermanos, a la Obra de Dios, al Reino de Dios, a la Ciudad de Dios “no entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero” (Apocalipsis 21:27).

¿Quieres pertenecer a la Obra de Dios, a su Iglesia, a su Reino, a su Familia? Arrepiéntete de las cosas que estas haciendo mal y acepta que Cristo guíe tus pasos. Y si estás descarriado, vuélvete al Señor.

“Gracia y Paz”
Tiempos de Apostasía

MUCHO OJO CON LA AVARICIA



Lucas 12:13-15
“Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”.

Jesús estaba predicando a la multitud que se había acercado a escucharlo, cuando un hombre le interrumpió para hacerle una petición que nada tenia que ver con la enseñanza espiritual que el Señor estaba predicando: “Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia” Jesús le respondió diciéndole que su función no era la de juez o partidor. Ciertamente no había venido el Mesías a tratar de cosas materiales, sino sobre algo mucho más importante: la salvación del mundo. Entonces Jesús aprovecha la ocasión para advertir a todos acerca del peligro de la avaricia.

Según el diccionario, “avaricia” es el “afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas”. No hay nada malo en tratar de prosperar económicamente, pero es necesario tener en cuenta que Dios ha establecido ciertas reglas, no con el fin de evitar que nosotros disfrutemos la vida, sino para protegernos de la maldad de este mundo. Lo que muchas veces nosotros creemos que va a resultar en gran disfrute para nosotros, el Señor sabe que es algo temporal y que a la larga nos va a traer malas consecuencias. Debemos, pues, seguir esas reglas y permitir que el Espíritu Santo nos guíe en todo. Entonces viviremos una vida de paz y prosperidad. Todo lo contrario sucede cuando existe un “afán desordenado” o un “deseo desenfrenado” de obtener riquezas. La avaricia nunca tendrá buenos resultados, “porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”, les dijo Jesús.

A través de toda la Biblia encontramos advertencias en relación con la avaricia. Por ejemplo, Proverbios 28:16 dice: “El príncipe falto de entendimiento multiplicará la extorsión; mas el que aborrece la avaricia prolongará sus días”. En el Salmo 119:36 el salmista clama: “Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia”. En su carta a los Romanos, el apóstol Pablo les advirtió en contra de “toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad…” (Romanos 1:29); en Efesios 5:3, Pablo les dice que “fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos”. Y en Colosenses 3:5, Pablo exhorta de la siguiente manera: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”. ¡Mucho cuidado con la idolatría! Un ídolo es todo aquello que ocupa en nuestras vidas un lugar más importante que Dios. La avaricia mueve a una persona a enfocarse exclusivamente en obtener riquezas materiales; por lo tanto Dios no es una prioridad en su vida.

Cuando ponemos a Dios en primer lugar todo lo demás viene por añadidura. Así nos dice Jesús en Mateo 6:33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. El Señor se estaba refiriendo a las cosas básicas para nuestra subsistencia, la comida, la bebida, la ropa. Todo esto nos será provisto por la gracia infinita de Dios si buscamos por encima de todo su presencia en nuestras vidas. Pero aún más, Filipenses 4:19 confirma que Dios “suplirá todo lo que nos falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. Esto incluye no sólo las cosas materiales, sino lo que es más importante, todo lo relacionado al aspecto espiritual y emocional de nuestras vidas: la paz, el gozo, el amor, la gracia y la misericordia de Dios. Todo esto debe ser razón más que suficiente para rechazar todo sentimiento o pensamiento de avaricia, y enfocar nuestros esfuerzos en buscar una comunión intima con el Señor, sabiendo que él se encargará de suplir todas nuestras necesidades.

Hazte el firme propósito de buscar el rostro del Señor en oración con frecuencia. Cada día separa un tiempo en el que puedas tranquilamente leer la Palabra de Dios y meditar en ella.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego que me des discernimiento espiritual para reconocer cuando estoy afanándome por las riquezas de este mundo. Ayúdame a ponerte a ti en primer lugar en mi vida, confiando en que tú tendrás cuidado de todo lo demás. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

LA VOLUNTAD EXPRESA DE DIOS



Efesios 1:1-14
“Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”.

A los creyentes que se sienten frustrados en cuanto a su vida espiritual, les hace falta conocer dos cosas muy importantes: la comprensión de la voluntad de Dios y los pasos necesarios que hay que dar para descubrir su plan para sus vidas.

Comencemos dando una mirada a la “voluntad expresa” de Dios, que incluye sus planes inmutables para el mundo. Como el gobernante soberano, Él tiene el control de todo; ningún gobierno asciende al poder, y ningún padecimiento físico ocurre a menos que Dios lo permita. Él ha determinado que llevará a cabo el plan que se trazó mucho antes de la creación.

El Señor revela muy poco de su voluntad a la humanidad. Podemos prever solo los acontecimientos que Él ha dado a conocer, tales como el regreso de Cristo y el juicio ante el gran trono blanco (Apocalipsis 19:11; 20:11-15). Gran parte del conocimiento que tenemos proviene de nuestra experiencia y de la lectura de la Biblia. Sabemos, por ejemplo, que el Señor nos ha dado libre albedrío limitado, y que tiene un plan para redimirnos del pecado que hay en nuestras vidas.

El Señor hará su voluntad, ya sea que creamos o no en su soberanía. Su plan es mucho más grande de lo que podemos comprender, y fue ideado de una manera que glorificará a Dios, al mismo tiempo que pone de manifiesto nuestra necesidad de Él.

El propósito de Dios es su gloria. Debido a que nuestra limitada perspectiva ve solamente la maldad del mundo, la enfermedad, la guerra; la gente se pregunta cómo puede Dios permitir que estas cosas sucedan. Pero sabemos que “Dios dispone todas las cosas para bien” (Romanos 8:28).

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria