sábado, 17 de noviembre de 2012

¿QUÉ FRUTOS ESTÁS PRODUCIENDO?



Mateo 7:15-20
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis”.

El pasaje de hoy nos enseña que, al igual que los árboles, algunas personas dan malos frutos mientras que otras dan buenos frutos. Algunos usan sus dones para servir a Dios, y predican el evangelio de Cristo y lo ponen en práctica en todo lo que hacen. Otros fingen ser fieles y mansas ovejas, pero en realidad son lobos rapaces que buscan su propio beneficio. Y Jesús advierte a sus discípulos: "Por sus frutos los conoceréis”.

El apóstol Pablo, en su primera carta a su hijo espiritual Timoteo, le aconseja lo siguiente: “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza…” (1 Timoteo 4:13). Es decir si queremos producir buen fruto, tenemos que preparar nuestros espíritus dedicando tiempo a leer la Biblia. Entonces el Espíritu Santo nos capacitará para exhortar y enseñar a otros las buenas nuevas del evangelio. En el v.6 de este capítulo, Pablo le dice a Timoteo que debe nutrirse “con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido”. Una buena semilla, producirá buen fruto, de lo contrario, de una mala semilla saldrán malos frutos. En otras palabras, nuestros frutos serán de acuerdo a lo que sembremos en nuestros corazones y nuestras mentes. Si permanecemos en la lectura de la palabra de Dios, en la oración, en la exhortación y en la enseñanza; si persistimos en observar y practicar la sana doctrina, nuestros frutos afectarán positivamente a todos los que están a nuestro alrededor, así como a nosotros mismos.

No es posible producir este tipo de frutos si no permanecemos en una íntima comunión con el Señor. Jesús dijo a sus discípulos: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). La presencia del Espíritu Santo es esencial para vivir una vida cristiana fructífera. Sin él, no podemos producir buenos frutos, porque nuestra naturaleza pecaminosa tiende a producir malos frutos. La Biblia dice que los frutos de la carne son: “adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas... Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:19-23). Este es el fruto que Dios espera de sus hijos.

Pero si bien la semilla es muy importante, así como la presencia del Espíritu Santo, que es el que da el crecimiento, el terreno donde cae esa semilla es también de vital importancia. De acuerdo a la parábola del sembrador que Jesús contó a sus discípulos, en la humanidad hay cuatro tipos de terrenos, y de ellos hay tres tipos en los que la buena semilla no da frutos; sólo uno es capaz de producir buenos frutos. Dice Mateo 13:23: “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno”. Sé obediente a la Palabra de Dios, de manera que tu corazón sea esa buena tierra a la que se refirió Jesús.

Se estima que en el mundo hay más de dos mil millones de cristianos. La pregunta es: ¿Están todos estos cristianos dando frutos? Y si están dando frutos, ¿qué clase de frutos? Si solamente cada uno de ellos produjera “a treinta por uno”, la humanidad entera conocería a Cristo como salvador, y el mundo en que vivimos sería una maravilla. Pero lamentablemente es todo lo contrario.

¿Y tú, qué frutos estás produciendo? Aplica esta enseñanza a tu vida. Si no estás dando los frutos que Dios espera de ti, hazte el propósito de hacer los cambios necesarios en tu vida, para que produzcas “a ciento, a sesenta, y a treinta por uno”.

ORACIÓN:
Bendito Dios y Señor, te ruego que hagas de mi corazón un terreno fértil que produzca una cosecha abundante de frutos que sean agradables a ti. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

OJO EN EL CIELO



Isaías 58:11
“Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan”.

Es complicado crear un sistema mediante el cual un «ojo en el cielo» ayude a guiar automóviles, aviones y barcos todo el tiempo. Por ejemplo, los GPS que la mayoría de la gente conoce funcionan porque hay entre 24 y 32 satélites girando permanentemente alrededor de la Tierra a una altura de poco más de 20.000 km (12.500 millas). Esos satélites deben mantener una velocidad y una altura constantes para proporcionar indicaciones precisas.

Los complicados sistemas de posicionamiento global actuales son solo una pequeña analogía de lo que Dios puede hacer. Él le prometió a Israel: «El Señor te guiará continuamente…» (Isaías 58:11 lbla). El salmista sabía que no podía ir a ningún lugar sin que Dios no supiera dónde estaba (Salmo 139:7-8). Mucho antes de los GPS, el Señor ya estaba sentado «sobre el círculo de la tierra» (Isaías 40:22) y veía todo.

Saber que hay alguien que nos rastrea dondequiera que estemos puede darles miedo a quienes tratan de esconderse. Pero para el creyente, esta verdad brinda gran gozo y seguridad. Independientemente de dónde se encontrara, el salmista confiaba en que la mano de Dios lo guiaría (Salmo 139:10).

El Señor ha prometido guiarte y acompañarte hoy. Es el mejor Guía que puedas tener, y desea llevarte por los senderos correctos.

Para no equivocarte de camino, deja que Dios te guíe

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LEA: Salmo 139:1-10

Biblia en un año: Hechos 25–26
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

LAS NECESIDADES NO SATISFECHAS



Salmo 84:11-12
“Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía”.

Si el Señor ha prometido proveer para nuestras necesidades, ¿por qué no siempre las satisface cuando se lo pedimos? Puesto que Él es completamente fiel a su Palabra, es obvio que la causa del problema somos nosotros. Su promesa de provisión tiene una condición: es dada a quienes “andan en integridad” (v. 11). Por tanto, si Dios no está proveyendo para nuestras necesidades como nosotros quisiéramos, es posible que tenga un plan diferente.

Pecado. Una razón por la que nuestras oraciones no son respondidas, es porque hemos permitido el pecado en nuestras vidas, y no estamos caminando con rectitud. Si el Señor no tomara en cuenta la desobediencia, y nos concediera todas nuestras peticiones, estaría aprobando un estilo de vida pecaminoso.

Holgazanería. Puede ser que no hemos hecho nuestra parte. Aunque Dios es la fuente final de todo lo que tenemos, Él nos ha dado la responsabilidad de trabajar para que atendamos nuestras necesidades básicas (2 Tesalonicenses 3:10-11). Si usted es una persona en condiciones de trabajar, pero que no quiere hacerlo, el Señor no va a apoyarlo.

Deseos. Si Dios no ha provisto como usted esperaba, es porque sus “necesidades” son en realidad deseos. Si el Señor sabe que lo que usted quiere no logrará los planes que Él tiene para su vida, negará su provisión para darle algo mejor.

Las acciones y el carácter de Dios siempre están en armonía. Él no premia la rebeldía ni la holgazanería, y sus respuestas a la oración cuadran con su propósito de conformarnos a la imagen de Cristo. Si Él le está negando algo que usted considera esencial, es porque está haciendo algo mejor para usted.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

CONFIADOS EN JEHOVÁ



Salmo 4:8
“En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado”.

La última frase del versículo es “estar confiado”, o más bien, “estar seguro,” o en seguridad. Vivimos en un mundo en que todo cambia y pasa rápidamente, y muchas veces llegamos al fin del día como Pablo en su ministerio, sin “ningún reposo”, y “en todo atribulados: de fuera, cuestiones; de dentro, temores”. Pero qué bonito cuando al fin del día podemos doblar las manos, y en serenidad y paz hablar con Dios, dejando todos los problemas y todas las preocupaciones en sus manos; y luego muy tranquilos y sosegados, caernos dormidos, con la confianza que Dios es nuestro pastor, y estamos en las manos de Él.

“Gracia y Paz”

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿QUIERES PARTICIPAR EN EL GRAN PLAN DE DIOS?



Jonás 1:1-3
“Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová”.

A través de la televisión, el radio, los periódicos, a diario nos enteramos de acontecimientos que nos indican que cada vez hay más corrupción y perdición en el mundo. Violaciones, asesinatos, drogas, abuso de niños, etc. son noticias diarias y cada vez más frecuentes. Oímos de padres que matan a sus hijos. Hijos que matan a sus padres. Vemos niños de doce o trece años que asesinan a sus maestros porque éstos los disciplinaron. Y nos preguntamos: “¿Adonde vamos a parar?” Cientos de años antes de Jesucristo, Dios le dijo a Jonás, refiriéndose a la gran ciudad de Nínive: “Pregona contra ella porque ha subido su maldad delante de mí”. En otras palabras, “Ve y predica allí porque el pecado y la corrupción van de mal en peor”.

El propósito de Dios sigue siendo el mismo de aquellos tiempos: salvación para la humanidad, avivamiento espiritual, transformar vidas, traer la luz a todos aquellos que no le conocen. Y el método que Dios usa para alcanzar a los que viven en pecado es también el mismo: sus hijos. Dice el pasaje de hoy: “Vino palabra de Jehová a Jonás...” ¿Qué es lo primero que hace Dios cuando decide traer la salvación a una o más personas? Llama a otra persona. Dios en su inmensa sabiduría, en su infinito amor ha determinado que para traer bendición, para traer avivamiento y salvación a este mundo perdido va a usar al hombre.

En el plan de Dios para la salvación del mundo, cada uno de nosotros tiene un papel muy importante. ¿Cómo reaccionamos nosotros ante esta responsabilidad que el Señor ha puesto en nuestras manos? ¿Cómo reaccionó Jonás? Dios le dijo: “Ve a Nínive”. Y Jonás partió para Tarsis, en dirección opuesta. Dios le indicó una dirección. Jonás se dirigió en dirección contraria. ¿Por qué Jonás decidió huir en lugar de obedecer las instrucciones de Dios? Podríamos mencionar tres posibles razones:

Primera: Indiferencia.
No conozco a nadie allí. A mí que me importa Nínive. ¿Te resulta familiar? ¡Qué me importa ese vecino! ¡Que me importa ese compañero de trabajo! Es su problema. Suficientes problemas tengo yo. Lo cierto es que Dios sí se preocupa por esos que no le conocen. La indiferencia es uno de los pecados más comunes entre los cristianos.

Segunda: Desacuerdo con la voluntad de Dios.
En Nínive vivían los asirios. Estos eran enemigos acérrimos de los judíos. Todo el mundo los odiaba. Jonás no quería ni acercarse a ellos. ¿Estás tú siempre de acuerdo con la voluntad de Dios? Probablemente no. Pero una cosa es no estar de acuerdo con Dios y otra cosa es desobedecer a Dios. ¿Cómo puedo llamarle a Dios Señor si cada vez que no me gusta su voluntad le digo que no? Así dice Jesús en Lucas 6:46: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” No podemos esperar vivir una vida victoriosa haciendo nuestra voluntad y no la voluntad del Señor.

Tercera: Temor al fracaso.
Jonás temía que después de advertir al pueblo de Nínive sobre el castigo de Dios por su maldad, el Señor en su inmensa misericordia los perdonara y entonces él haría el ridículo (Jonás 4:2). ¿Cuántas veces nos cohibimos de hablarle a alguien del Señor por temor a fracasar? O que se burlen de nosotros. O que no nos hagan caso. Dios desea que seamos parte de su plan redentor y salvador. Entonces él hará su voluntad.

Pero, ¿qué puedo hacer para hablarles a otros del Señor? Es posible que no tengas un título en Teología, o que no te conozcas toda la Biblia de memoria, pero si tienes un corazón dispuesto a obedecer, el Señor puede hacer grandes cosas contigo. Lo primero que tienes que hacer es orar pidiendo a Dios que te llene del Espíritu Santo y que te use como instrumento eficaz en sus manos. Entonces disfrutarás del gozo y la bendición de ser parte del gran plan de salvación para este mundo corrupto.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me uses para llevar a otros las buenas nuevas de salvación y vida eterna. Capacítame y lléname de tu Santo Espíritu para ser un instrumento en tus manos que honre y glorifique tu nombre. Por Cristo Jesús te lo pido, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

CADA DÍA



Mateo 6:11
“El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”.

En 1924, un chico llamado Johnny, al que le encantaba jugar al baloncesto, terminó la escuela primaria en una pequeña escuela rural. Su padre, rico en amor, pero con poco dinero para hacerle un regalo en su graduación, le dio una tarjeta donde había escrito su credo personal de siete puntos y lo alentó a empezar a cumplirlo diariamente. Tres de esos puntos decían: Bebe profundamente de libros buenos; en especial, de la Biblia. Haz de cada día tu obra maestra. Ora pidiendo dirección y da gracias diariamente por tus bendiciones.

En lo que solemos llamar «el Padre nuestro» (Mateo 6:9-13), Jesús nos enseñó a acercarnos a nuestro Padre celestial todos los días. No es algo que se dice una vez y se terminó. Al orar, alabamos a Dios (v. 9), buscamos su reino y su voluntad (v. 10), confiamos en su provisión (v. 11) y le pedimos su perdón, poder y liberación (vv. 12-13).

En el transcurso de su vida, Johnny buscó la fortaleza del Señor para vivir cada día para Él. En tres ocasiones, la Universidad de Purdue, lo premió por ser el mejor jugador de básquet universitario estadounidense, y fue uno de los entrenadores más destacados de todos los tiempos. Cuando el entrenador John Wooden murió a los 99 años, lo honraron fundamentalmente por su carácter, su fe y su influencia sobre una gran cantidad de personas.

Por la gracia de Dios, que todos convirtamos cada día en nuestra obra maestra para Él.

La consagración a Cristo es un llamado diario.


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LEA: Mateo 6:5-15

Biblia en un año: Hechos 22–24
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

EL VALOR DEL DISCERNIMIENTO



Proverbios 2:1-11
“Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio Y equidad, y todo buen camino. Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma, La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia”.

Si usted hiciera una lista de las cosas que más quiere en la vida, ¿sería un espíritu de discernimiento una de ellas? El Señor da un gran valor a este atributo, y quiere que todos lo tengamos. Si no lo tenemos, tomaremos decisiones equivocadas. El discernimiento es la capacidad de hacer buenos razonamientos al darse cuenta de lo que no es obvio con facilidad. Por ejemplo, ¿puede usted señalar la diferencia entre el legalismo y la libertad? Dios nos llama a vivir de acuerdo con nuestras convicciones personales, pero no todas ellas son mandatos morales para todos los creyentes. Debemos ser capaces de reconocer la diferencia que hay entre ambos.

El discernimiento es necesario para distinguir lo bueno de lo mejor. Dios tiene el plan perfecto para cada uno de nosotros; sin embargo, hay una multitud de opciones buenas frente a nosotros. Por ejemplo, suponga que le han ofrecido dos empleos. Ambos parecen prometedores, pero solo uno de ellos es lo mejor que Dios tiene para usted.

Es obvio, considerando estos dos ejemplos, que nuestra gran necesidad en cuanto a discernimiento implica ser capaces de comprender lo que Dios nos está diciendo. Cuando usted enfrente una decisión, ¿cómo sabe si Dios le está hablando, o simplemente está escuchando sus propios deseos o razonamientos?

El tiempo para desarrollar discernimiento es ahora mismo. No espere hasta que tenga que tomar una decisión crítica. Comience hoy a llenar su mente con la Palabra de Dios. Pase tiempo con el Señor en compañerismo íntimo. Cuando más lo conozca, mejor podrá discernir su voz.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LA PAZ EN CRISTO



Job 11:18
“Y confiarás, que habrá esperanza; Y cavarás, y dormirás seguro”.

La idea principal de este versículo es la paz y la seguridad que tenemos cuando andamos en obediencia con Dios. No hay ninguna paz que se compara con la de saber que perteneces a Jesús, y eso para la eternidad. Isaías 32:2 dice que Jesús es como “Escondedero contra el viento, y un refugio contra la tempestad; como arroyos de aguas en tierra de sequedad, como sombra de gran peñasco en tierra caliente”.

Pero una cosa es saber de Cristo, y otra cosa es saber que uno está en Él. Porque si tú confías en tus propias obras, tu sinceridad, y en tu fe, como la fundación de tu salvación, a este grado vas a tener dudas y tormenta. Asimismo, al grado que confíes en la obra completa que Cristo hizo en la cruz y en la fidelidad de Dios a su palabra, a ése grado vas a tener paz y gozo en Él. Tienes que darte cuenta que la salvación es obra de Él, y no hay nada que podemos añadir. Es como la canción: “Jesús lo pagó todo, a Él debo todo”.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¡MUCHO CUIDADO CON UN CORAZÓN HOSTIL!



Proverbios 29:11
“El necio da rienda suelta a toda su ira, pero el sabio conteniéndose la apacigua”.

El Dr. Redford Williams, experto en estrés del Centro de Investigaciones de Medicina de la Conducta, de la Universidad de Duke, declaró en una conferencia médica que una personalidad hostil nos puede matar, la mayoría de las veces por enfermedades del corazón, pero también por lesiones y accidentes. La palabra “hostil” está íntimamente relacionada con contienda, agresión, ira, discordia, es decir todo lo contrario a paz y armonía. Según el Dr. Williams la ira aumenta el nivel de adrenalina, lo cual acelera los latidos del corazón, eleva la presión sanguínea y afecta las arterias coronarias. La ira también lleva a las personas a actuar de forma irracional, lo cual no harían en un estado de calma y sosiego. La hostilidad y agresividad no solamente son obstáculos para una vida de paz y felicidad, sino que son elementos que pueden acortar la vida.

Algunas características de una personalidad hostil son la impaciencia ante los retrasos, reacciones agresivas en el tráfico (ya sea con los que manejan muy lento o con los que manejan muy rápido), fastidio o falta de tolerancia por los hábitos de familiares y amigos, una persistente necesidad de decir la última palabra en las discusiones, o lo que es aún peor, deseo de vengarnos cuando alguien nos ofende o nos hace daño. Todas estas reacciones pueden resultar en las consecuencias de que nos habla el Dr. Williams. Él terminó su presentación con esta advertencia: “¡Mucho cuidado con un corazón hostil!”

Más de ochocientos años antes del nacimiento de Jesucristo, el sabio Salomón, pensando precisamente en las reacciones hostiles, escribió el pasaje de hoy en el cual afirma que aquel que da rienda suelta a su ira es un necio, mientras que el que es sabio se contiene y apacigua su ira. Y en Proverbios 4:20-24, Salomón advierte acerca de la relación de esas reacciones negativas y el estado del corazón: “Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo. Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. Aparta de ti la perversidad de la boca, y aleja de ti la iniquidad de los labios”. ¡Cuánta sabiduría encierran estas palabras! Todo aquel que las guarda en su corazón, dice este pasaje, está recibiendo vida e inyectando “medicina a todo su cuerpo”.

Jesús también se refirió a la extraordinaria importancia del contenido del corazón en la manera de actuar de una persona. Él dice en Lucas 6:45: “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Y en Marcos 7:21-23 declara: “Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”. ¡Cuán importante es el estado de nuestro corazón! De su contenido dependen nuestras acciones, las palabras que salen por nuestras bocas, nuestra felicidad o nuestra desgracia y la de los que nos rodean, y hasta nuestra vida. Si tienes un corazón hostil, es necesario cambiarlo.

La transformación de un corazón hostil comienza cuando pasamos tiempo con el Señor diariamente, oramos, leemos su Palabra y meditamos en ella, y permitimos que el Espíritu Santo haga su obra de transformación interior alterando nuestra conducta y nuestra manera de hablar y de actuar. Esta debe ser nuestra constante oración y enfoque. A medida que profundices en tu relación con el Señor, su paz irá llenando tu corazón y tus reacciones serán un testimonio que glorifique su nombre.

ORACIÓN:
Padre celestial, confieso delante de ti que estoy harto de mis reacciones agresivas, de mi impaciencia, de mi falta de tolerancia y de mi hostilidad hacia los demás. Por favor, reprende de mí todo espíritu de ira y agresividad, y pon en mí el carácter de Cristo, quien es manso y humilde de corazón. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

VICTORIA SOBRE LA CULPA



Juan 3:16-17
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”.

A veces, las personas son prisioneras de la culpa, mucho tiempo después de que este sentimiento debería haber sido quitado. Algunas viven, con razón, con ese sentimiento porque se niegan a abandonar el pecado que lo ocasionó. Mientras tanto, otras sufren el peso de la falsa culpa porque albergan un sentimiento que no pertenece a ellas. Cualquiera que sea la causa fundamental de la condena, el plan de batalla sigue siendo el mismo.

La victoria sobre la culpa comienza cuando se entiende que Jesucristo llevó nuestra vergüenza a la cruz, y recibió nuestro castigo. No hay manera de que podamos pagar el precio de nuestro pecado. Pero sí necesitamos honestamente identificar la fuente de nuestra culpa y confesarla delante de Dios. Eso significa aceptar nuestro pecado. El arrepentimiento da un paso más: nos aparta de lo que está mal, y nos ayuda a hacer lo bueno.

Confrontar la culpa de esta manera quita el peso de la vergüenza en nuestro corazón, y pone paz y gozo. Además nos  brinda sabiduría para compartir. La franqueza en cuanto a nuestros errores del pasado, las consecuencias de nuestros errores, las cargas de culpabilidad, y el perdón, revelan al Señor a quienes están a nuestro alrededor. Dios puede llegar a otros que necesitan que sus cadenas de culpabilidad sean rotas, por medio nuestro.

La batalla para vencer la culpa no debe aplazarse. La culpa no se irá por sí sola. Ya sea que su sentimiento de condena sea verdadero o falso, necesita ser enfrentado rápidamente. Deje de huir, y enfrente el origen de su culpa. Póngale fin a su cautiverio, y comience a andar en el gozo.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

IMPOSIBLE ESCONDERSE



Apocalipsis 1:5
“… Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre”.

Sentí olor a quemado, así que, fui corriendo a la cocina. No había nada en las hornillas ni en el horno. Mi nariz me guió por toda la casa. Recorrí todos los cuartos hasta que, finalmente, bajé las escaleras. El olfato me llevó a mi oficina y, después, a mi escritorio. Miré hacia abajo y allí, mirándome fijamente con sus ojos grandes que pedían ayuda, estaba Maggie, nuestra perra, nuestra terriblemente «fragante» mascota. Lo que olía a quemado desde arriba era ahora un inconfundible olor a zorrino. Maggie seguramente había peleado con un zorrillo y ahora había ido hasta el rincón más escondido de nuestra casa para huir del olor nauseabundo, pero no podía alejarse de ella misma.

El dilema de Maggie me hizo pensar en la gran cantidad de veces que he tratado de huir de circunstancias desagradables, para descubrir que el problema no era la situación, sino yo mismo. Desde que Adán y Eva se escondieron después de haber pecado (Génesis 3:8), todos hemos seguido su ejemplo. Huimos de las situaciones pensando que podemos escapar de lo desagradable, pero luego nos damos cuenta de que el problema somos nosotros.

La única manera de escapar de nosotros mismos es dejar de escondernos, reconocer nuestra perversidad y permitir que Jesús nos limpie (Apocalipsis 1:5). Doy gracias porque aún estamos viviendo un periodo de gracia y, cuando pecamos, Jesucristo está dispuesto a darnos una nueva oportunidad de empezar.
La contaminación del pecado exige la purificación del Salvador.


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LEA: Génesis 3:6-13, 22-24

Biblia en un año: Hechos 17–18
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

¿COMO AÑADIR VIDA A TUS AÑOS?



Proverbios 9:11
“Porque por mí se aumentarán tus días, Y años de vida se te añadirán”.

Los capítulos 8 y 9 de Proverbios se llaman los capítulos de “Sabiduría”, porque en ellos la Sabiduría es personificada y nos habla directamente. Muchas personas creen que “La Sabiduría” que se habla en este capítulo es en realidad Jesucristo mismo. Sea como sea, tenemos una definición de la sabiduría en el versículo antes de nuestro texto: “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría”. A pesar de la educación que una persona tenga, la cantidad de diplomas y bachilleratos que pudiera tener, si no tiene una reverencia para Dios, y si no tiene temor de Dios, ni tiene el mero principio de la sabiduría; ni ha completado el kindergarden espiritual.

La verdadera sabiduría consiste en reconocer que somos responsables de nuestros hechos en esta vida, que somos sumamente culpables por nuestros pecados y rebeliones contra Dios, y que Jesucristo pagó toda nuestra deuda de pecado por su muerte en la cruz del Calvario; y que si te entregas a Cristo y le das el honor, respeto y el amor que Él merece, vas a añadir años a tu vida, y vida a tus años, mientras que esperas una eternidad en el cielo; ¡ETERNIDAD! ¡Piénsalo! ¡Esto sí es “aumentar tus días, y multiplicar tus años! ¡Que tengas feliz eternidad!

“Gracia y Paz”

martes, 13 de noviembre de 2012

¡ATENCIÓN, DIOS QUIERE COMUNICARSE!



Salmo 19:1-4
“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el extremo del mundo sus palabras”.

Los cuatro primeros versículos del Salmo 19 contienen un gran número de vocablos que expresan la idea de comunicación: “cuentan”, “anuncia”, “emite palabra”, “declara”, “lenguaje”, “palabras”, “voz”. Ciertamente Dios quiere comunicarse con los seres humanos. Primeramente lo hace por medio de la creación, especialmente por la bóveda celeste, la cual nos da una idea de lo infinito que es Dios. Sin embargo, aunque este “mensaje sin palabras” es sumamente elocuente, generalmente el hombre no lo recibe. ¿Por qué? Porque el hombre hizo de sí mismo el centro de sus pensamientos, y vive tan concentrado en sus cosas que no es capaz de captar el mensaje de Dios.

La segunda parte del salmo muestra otra forma de comunicación que Dios emplea para darnos a conocer no solamente su grandeza, sino también sus pensamientos. Veamos los versículos 7 al 10: “La ley del Señor es perfecta, que convierte el alma; el testimonio del Señor es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos del Señor son rectos, que alegran el corazón; el precepto del Señor es puro, que alumbra los ojos. El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre; los juicios del Señor son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal”.

Este grupo de versículos se refieren a su Palabra, llamada aquí “ley”, “testimonio”, “mandamientos”. Esta palabra es revelada actualmente de manera maravillosa en aquel que la encarnó: el mismo Hijo de Dios. Dice Hebreos 1:2: “En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”. Esta palabra nos habla fundamentalmente del supremo mensaje de Dios: su propio Hijo, nuestro Señor Jesús, el Verbo encarnado, y de la salvación a través de su muerte y resurrección. Así lo declara, como testigo presencial, el apóstol Juan: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14).

¿Y qué es lo que Dios quiere comunicarnos? ¿Mandamientos severos y duros? ¿Amenazas de castigo por nuestra desobediencia? Todo lo contrario. Su Santa Palabra está llena de amor y esperanza. Dios desea solamente nuestra bendición y nuestro gozo. Así lo demuestran las expresiones: “que convierte el alma”, “hace sabio al sencillo”, “alegran el corazón”, “alumbra los ojos”. Todo esto es una realidad en nuestras vidas, cuando escuchamos atentamente las instrucciones de Dios y las obedecemos fielmente. El pueblo de Israel se caracterizó por su desobediencia, por eso los israelitas se perdieron muchas bendiciones de Dios. En Isaías 48:18, el Señor les dice: “¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar”.

Dios nos ofrece el privilegio de conocerlo no sólo por medio de su Creación, sino también a través de su Palabra y de una relación íntima con su Hijo Jesucristo. Cuando escuchamos y entendemos su mensaje, conocemos a Cristo y de esta manera conocemos al Padre. Así dijo Jesús a sus discípulos: “Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais” (Juan 14:7).

Busca el rostro de Dios diariamente por medio de la oración y la lectura de su Palabra. Pide al Señor que te de discernimiento espiritual para escuchar su voz, y entender su mensaje, sabiendo que este es el primer paso para llegar a ser un instrumento en los planes que él tiene para tu vida, los cuales redundarán en bendiciones para ti y tu familia.

ORACIÓN:
Amante Padre celestial, gracias por la maravilla de tu creación que nos habla de tu poder y de tu gloria. Gracias también por tu santa palabra que es perfecta, alimenta mi espíritu, alegra mi corazón y transforma mi carácter. Ayúdame a escudriñarla cada día para conocerte mejor y vivir una vida de íntima comunión contigo. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

TINIEBLAS Y LUZ



1 Juan 1:5-7
"Este es el mensaje que hemos oído de Él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en Él. Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado".

En Éxodo 10:21-23, leemos: "Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tanto que cualquiera las palpe. Y extendió Moisés su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas sobre toda la tierra de Egipto, por tres días. Ninguno vio a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres días; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones". Mientras en toda la tierra de Egipto había densas tinieblas, en todas las habitaciones del pueblo de Israel había luz.

Cualquier situación por más difícil, compleja y complicada que sea, Dios la controla desde su trono y la torna una bendición para los suyos. El Apóstol Pablo dijo: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados" (Romanos 8:28).

Cuando ocurrió la caída de nuestros primeros padres, en el huerto del Edén, ya Dios en su divino arcano había hecho provisión y ahí mismo en el huerto se inició el desarrollo del grandioso plan de redención (Génesis 3:15). HUBO CAÍDA, PERO HUBO PROMESA DE REDENCIÓN. Tinieblas y LUZ.

Cuando las generaciones antediluvianas se corrompieron a lo sumo, Dios intervino, destruyó a todos con el diluvio y conservó a Noé y a su familia en el arca para salvar la raza humana y repoblar la tierra (Génesis 6-9). HUBO DILUVIO, PERO TAMBIÉN ARCA. Tinieblas y LUZ.

Cuando Nimrod y sus seguidores levantaban la torre de Babel, en abierta rebelión contra Dios, ahí mismo Dios descendió, paralizó el proyecto confundiendo sus lenguas y dispersándolos (Génesis 11:1-9). REBELIÓN Y DISPERSIÓN. Tinieblas y LUZ.

Cuando el pueblo de Israel, perseguido por las tropas del Faraón, se vio impedido de continuar por causa del Mar Rojo, Dios abrió el Mar y ellos pasaron, y el ejército de Faraón fue sepultado (Éxodo 14). PERSECUCIÓN Y LIBERACIÓN. Tinieblas y LUZ.

Cuando en la historia del pueblo de Israel un juez, o un rey malvado, conducían al pueblo al paganismo y a la idolatría, Dios levantaba otro juez y otro rey piadoso que guiaba al pueblo a la adoración a Dios. IDOLATRÍA Y ADORACIÓN. Tinieblas y LUZ.

Cuando los tres jóvenes hebreos por no adorar la gigantesca estatua que Nabucodonosor levantó en su honor, fueron lanzados vivos al horno de fuego ardiendo, calentado siete veces más que de costumbre. Ya antes el Hijo de Dios había entrado al horno ardiente, neutralizó los efectos del fuego, y ni aun el cabello de sus cabezas se habían quemado, sus ropas estaban intactas y ni siquiera olor de fuego tenían (Daniel capítulo 3). TERROR DIABÓLICO Y PRESENCIA DIVINA. Tinieblas y LUZ.

Cuando toda la raza humana estaba en esclavitud (Gálatas 4:3); sujetos a servidumbre por el que tenía el imperio de la muerte, esto es, el diablo (Hebreos 2:14, 15); "vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer… para que redimiese… a fin de que recibiésemos la adopción de hijos… Así que ya no somos esclavos, sino hijos y si hijos, también herederos de Dios por medio de Cristo" (Gálatas 4:4-7). ESCLAVOS E HIJOS. Tinieblas y LUZ.

Cuando los discípulos en medio del mar agitado y embravecido, azotados por la tormenta, estaban a punto de naufragar, apareció Jesús caminando sobre la aguas, calmó la tempestad, el mar se aquietó y hubo bonanza (Mateo 14:22-33). TEMPESTAD Y BONANZA. Tinieblas y LUZ.

Cuando creyeron que habían vencido a Cristo colocando su cuerpo muerto en la tumba con el sello de Roma que era inviolable, al tercer día Cristo resucitó de entre los muertos, sellando así la derrota definitiva y total de Satanás, y dándonos a nosotros completa victoria sobre el diablo, el pecado y el infierno (1 Corintios 15:57). MUERTE Y RESURRECCIÓN. Tinieblas y LUZ.

Cuando los apóstoles y discípulos, en el monte de la ascensión, todavía estaban turbados, desorientados y frustrados por un reino y por tronos que se desvanecía, diez días después el día de Pentecostés descendió el Espíritu Santo y les llenó y los encendió (Hechos 1:6-8; 2:1-47). Y en treinta años evangelizaron a casi todo el mundo conocido. FLAQUEZA Y PODER. Tinieblas y LUZ.

Cuando el oscurantismo, la idolatría y la corrupción religiosa en la Edad Media parecía interminable, Dios levantó obreros fieles para que proclamasen la verdad evangélica de que "el justo por la fe vivirá" (Romanos 1:17). RELIGIOSIDAD MUERTA Y FE VIVA. Tinieblas y LUZ.

Cuando hoy día en el mundo se han fundado muchas iglesias y concilios de todo tipo de doctrinas, es con tristeza que hay que decir que la mayoría de tales iglesias y concilios, la mayoría de sus miembros, incluyendo a la mayoría de sus pastores están mundanalizados, contemporizando con el pecado, las vanidades y el vicio, pues hay congregaciones que la juventud y los músicos de la Iglesia hasta usan drogas alucinógenas. Pero también es muy cierto que, en este siglo malo, Dios tiene un remanente fiel que no ha doblado sus rodillas al Baal del materialismo, ni al Moloc del falso humanismo, ni al Dagón del engañoso Ecumenismo, ni a la Diana de la mundanalidad, ni a la Astarot de la concupiscencia, del adulterio y de la fornicación. CARNALIDAD Y ESPIRITUALIDAD. Tinieblas y LUZ.

Cuando el materialismo ateo y el endiosamiento del Estado galopa rampante por el mundo, hoy no se puede predicar el Evangelio libremente. Programas radiales evangélicos son cancelados; una persona puede ser encarcelada por entregar un tratado evangélico o por compartir su experiencia personal con otro; cuando muchos jóvenes están sufriendo prisión por sus convicciones cristianas. También es cierto que la Palabra de Dios no está presa y la verdadera Iglesia de Jesucristo ha sido pródiga en producir fieles testigos de Cristo, mártires por millones, que prefieren que sus cuerpos sean torturados hasta la muerte antes que negar su fe en Cristo. PERSECUCIÓN Y FIDELIDAD. Tinieblas y LUZ.

Cuando de acuerdo a Evangelical Press las poderosas corporaciones Procter & Gamble, American Motors, y American Home Products son los principales patrocinadores de programas de televisión anticristiano. Empero Dios ha levantado, y está levantando, varias cadenas de televisión cuyos dueños son cristianos. Y el Evangelio se sigue predicando y sigue llegando a millones de hogares con su mensaje edificador y constructivo. OPOSICIÓN SISTEMÁTICA Y VICTORIA CONTINÚA. Tinieblas y LUZ.

Cuando los medios de comunicación generalmente controlados por escépticos, incrédulos, materialistas y ateos; publican lo que a ellos les conviene, e ignoran o combaten lo que no les sirve y por lo mismo no son del todo confiables. Con todo, las buenas nuevas, las buenas noticias de la salvación por Cristo, se siguen propagando y se siguen escuchando "la Palabra profética más segura -más segura que los medios de comunicación masiva- …sigue alumbrando en lugar oscuro -en las mentes y conciencias oscuras-, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana -el levantamiento de la Iglesia y la segunda Venida de Cristo- salga en vuestros corazones" (2 Pedro 1:19). ENGAÑO Y REALIDAD. Tinieblas y LUZ.

Cuando la filosofía del humanismo ateísta y anticristiano, que eleva al hombre sobre Dios, insiste en que las escuelas públicas y en las universidades no se enseñe religión, ni siquiera se tenga un minuto de oración silenciosa, ni se lea una breve porción de la Biblia; aunque sí, se puede enseñar la religión del humanismo, no se puede enseñar el relato verdaderamente científico de la creación según aparece en la Biblia; pero sí se puede enseñar la teoría, digo la tontería, de la evolución de las especies. Con todo, no han podido destruir la fe cristiana, pues de acuerdo a encuestas realizadas por una reconocida agencia actualmente el 72% de los estudiantes en Estados Unidos creen que la Biblia es la Palabra de Dios, mientras que en el 1965 solamente el 39% lo creía, con razón Jesús dijo: "Las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia del Señor" (Mateo 16:18). HUMANISMO Y CRISTIANISMO. Tinieblas y LUZ.

Cuando el cultivo, el tráfico de expendios, y el consumo de drogas estupefacientes, parece no poder ser controlado y mucho menos eliminado; tal vez por la participación de grandes personajes de altas esferas, y quien sabe si por la inercia, o por la ineficiencia, o por la indiferencia calculada. A pesar de todo esto el Evangelio de Jesucristo, la eficacia de su sangre redentora, sigue rompiendo vicios, sigue limpiando las venas del drogadicto, les sigue libertando de las garras del diablo y le sigue haciendo una nueva criatura, una persona útil y un ciudadano ejemplar. VICIOS Y VIRTUD. Tinieblas y LUZ.

Cuando el cable de televisión está inundando el santuario del hogar, con la abyecta e indecente pornografía, proyectando en la pantalla del televisor escenas obscenas. Hay comunidades en Estados Unidos que se han levantado en contra de tal práctica, apoyados en sus derechos constitucionales, y las compañías de cable han tenido que retirar el canal de pornografía; esto ha sucedido en los condados de Washington, en el estado de Tennessee, en el estado de Ohio, y en otros. Hay un pueblo en cuyos corazones y hogares hay luz, y sin cable y sin televisión ven el rostro, la gloria y la santidad del Señor en las páginas de la Biblia, en la oración y en la comunión con Dios. INMUNDICIA Y SANTIDAD. Tinieblas y LUZ.

Así como en Egipto había tinieblas en todo el país, y en las habitaciones de los israelitas había luz. Así es hoy, el mundo esta en tinieblas, pero en el corazón y en el hogar del verdadero cristiano hay luz. Jesús dijo: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida" (Juan 8:12).

El verdadero pueblo de Dios está en luz, camina en luz. El que no cree ni acepta a Cristo, ni obedece a Cristo está en tinieblas; pues "el dios de este siglo, Satanás, cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del Evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios…" (2 Corintios 4:4).

Amigos y hermanos, Satanás es el emperador de las tinieblas. Cuando se enciende la luz, las tinieblas se van. Cuando entra Jesús a tu corazón y a tu vida, ya no hay tinieblas. Este es el momento que entre la Luz en tu vida. Dios te bendice.

“Gracia y Paz”
Ilustraciones Cristianas