viernes, 25 de mayo de 2012


DIOS TE DICE – David Wilkerson

La Biblia dice, “La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” (Romanos 10:17). La palabra “oír” aquí incluye la lectura de la Palabra de Dios y confiar en ella sin reservas.

Cuando me sentaba a escribir esto, escuché la suave y calmada voz del Espíritu Santo susurrándome que podría animar a muchos poniendo delante de ustedes un número de promesas de las Escrituras, en las cuales puedan anclar su fe.

Yo creo que por lo menos dos de las siguientes promesas son especialmente para usted en este tiempo en particular. Esas dos promesas suyas parecerán saltar en su corazón, y usted sabrá que el Señor le ha enviado su Palabra para su situación específica que está pasando:

· “No se tardará más ninguna de mis palabras, sino la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová, el Señor” (Ezequiel 12:28).

· Estas son dos promesas del Nuevo Pacto: “Yo les traeré sanidad y medicina; los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).  “Los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí, y perdonaré todas sus iniquidades con que contra mí pecaron y contra mí se rebelaron” (Jeremías 33:8).

· “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti” (Isaías 43:2).

· “No os acordéis de las cosas pasadas ni traigáis a la memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a la luz, ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la tierra estéril” (Isaías 43:18-19).

· “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo” (Isaías 41:10-11).

· “El que mira con misericordia será bendito, porque dio de su pan al indigente” (Proverbios 22:9).

· “He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en tiempo de hambre. Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él. Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado” (Salmo 33:18-21).

Deje que Dios le hable a través de su preciosa Palabra.

“Gracia y Paz”

Los falsos maestros al descubierto

2 Pedro 2:1-3
“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme”

Reconociendo un peligro para los creyentes de su tiempo, Pedro escribió esta advertencia. “Habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras”. Sus palabras son tan ciertas hoy como lo fueron en el primer siglo.

Reconocer los falsos maestros puede ser difícil. Mateo les llamó lobos rapaces vestidos de ovejas (Mt 7:15). ¿Cómo, entonces, podemos identificar la enseñanza falsa?

Primero: familiarizándonos con la verdad bíblica. Superficialmente, la falsa enseñanza puede parecer que armoniza con las Sagradas Escrituras, pero por debajo hay una mentira.

Segundo: estando pendientes de cualquier negación de la verdad, como la del que dice creer en Dios, pero sostiene que la historia de la creación es un mito. Es peligroso ser selectivos al escoger qué partes de la Biblia pueden ser tomadas literalmente.

Tercero: prestando atención a las enseñanzas que promueven la inmoralidad. Los falsos maestros con frecuencia justifican al pecado sexual como “deseos naturales” ¿Por qué guían a otros de esta manera? Es posible que algunos no se den cuenta de su error. Otros son impulsados por el poder y la codicia: si un líder puede emocionar a una multitud, es probable que la iglesia crezca —pero en ambos casos por las razones equivocadas.

No se deje engañar por la falsa doctrina. Los prudentes se protegerán deleitándose cada día con la Palabra de Dios. Pueden examinar las enseñanzas por medio de las tres señales antes mencionadas. La verdad tiene el poder de hacernos libres, pero las mentiras confunden y llevan a la esclavitud.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

EL PADRE DE FAMILIA
 
2 Timoteo 3:16,17
“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

Perdida en el fondo de algún armario de mi casa hay una caja llena de cartas. En ella, mi esposa y yo guardamos las cartas que nos escribíamos durante nuestro noviazgo. Leyéndolas se puede ver cómo una amistad progresó hasta convertirse en un matrimonio que ha durado cincuenta años... y contando.

¿Al limpiar el armario encontró algo que pensaba que había perdido? Quizá oiga una canción que no había escuchado en años. ¿Quién no ha encontrado la tarjeta de un amigo que hacía tiempo que había olvidado o descubierto los detalles de un acontecimiento al que asistió y ha dicho: «Lo había olvidado por completo», o: «Esto es nuevo para mí»? Algo así son las cosas nuevas y viejas que el cabeza de familia sacó del tesoro.

Jesús pasó tres años preparando a sus discípulos para que llevaran a cabo su obra. Quería que entendieran el valioso tesoro que tenían en el evangelio y la Palabra de Dios. El evangelio es de aquella clase de tesoros que uno no puede quedarse para sí, sino que tiene que compartirlos.

Después de ilustrar sus enseñanzas con varias parábolas, «Jesús les preguntó: "Habéis entendido todas estas cosas?" Ellos respondieron: "Sí, Señor"» (Mateo 13:51). Tenemos razones para creer que lo que decían era cierto porque, cuando no lo entendían pedían una explicación. Entonces Jesús puso ante sus ojos la responsabilidad que tenían con respecto a las verdades que acababan de recibir. Los llamó «escribas doctos en el reino de los cielos». Aprendían para poder enseñar y, para los judíos, los maestros eran los escribas.

Los que comparten el evangelio son como un buen anfitrión. Un buen anfitrión quiere agasajar bien a su familia y a sus amigos. Por eso saca de su despensa cosas agradables, nuevas y viejas. Saca frutas y verduras frescas, de la cosecha del año, y conservas y salazones, de las cosechas de años anteriores. El buen obrero del evangelio presentará las verdades del Antiguo Testamento y las del Nuevo y las aplicará a situaciones actuales, haciendo que la verdad sea siempre nueva e importante.

Señor, ayúdame a servir a mis invitados con el buen alimento de tu Palabra. (Basado en Mateo 13:52).

“Gracia y Paz”
(Richard O´Ffill)

¿Estás alimentando bien tu alma?



Salmo 119:129-144
“Maravillosos son tus testimonios; por tanto, los ha guardado mi alma. La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples. Mi boca abrí y suspiré, porque deseaba tus mandamientos. Mírame, y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre. Ordena mis pasos con tu palabra, y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. Líbrame de la violencia de los hombres, y guardaré tus mandamientos. Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, y enséñame tus estatutos. Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley. Justo eres tú, oh Jehová, y rectos tus juicios. Tus testimonios, que has recomendado, son rectos y muy fieles. Mi celo me ha consumido, porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. Sumamente pura es tu palabra, y la ama tu siervo. Pequeño soy yo, y desechado, más no me he olvidado de tus mandamientos. Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad. Aflicción y angustia se han apoderado de mí, mas tus mandamientos fueron mi delicia. Justicia eterna son tus testimonios; dame entendimiento, y viviré.”
 
A un pastor ya anciano le preguntaron una vez cuál era su versículo favorito en la Biblia. El dijo: “Me vienen a la mente por lo menos una docena. Depende de las circunstancias. Al igual que en días lluviosos deseo una capa, en días fríos deseo sentarme en un lugar soleado y en días calurosos deseo estar bajo la sombra de un árbol. Si tengo hambre, bien podría desear una lluvia de maná del cielo o si estoy sediento un vaso de agua fría. Puede que en alguna situación desee una espada. O si estoy cansado, quizás desee una cama para descansar. En fin, tantas y tan diferentes pueden ser las necesidades. Y asimismo las maneras de satisfacerlas. “
 
Cada situación imaginable en la vida está reflejada en la Biblia, con su correspondiente enseñanza. Aunque algunas porciones de la Palabra de Dios tienen mayor belleza literaria que otras, en realidad toda la Biblia fue inspirada por Dios por medio de su Santo Espíritu, a los hombres y mujeres que la escribieron. Así lo afirma 2 Timoteo 3:16: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

La Biblia es un manual completo de instrucciones para vivir una vida de victoria en este mundo lleno de calamidades, pruebas, sufrimientos y tentaciones que tienden a afectar negativamente nuestras vidas. Dios desea que nosotros pasemos por las aguas y los ríos sin que nos ahoguemos, y a través del fuego sin que nos quememos (Isaías 43:2). Pero para esto debemos conocer todo lo que él quiere enseñarnos, lo cual está escrito desde Génesis a Apocalipsis. Es, por lo tanto, un error depender solamente de unos cuantos versículos en lugar de familiarizarse con otros pasajes que pueden darnos una perspectiva más amplia de la mente y el corazón de Dios, y de sus propósitos en la vida de sus hijos.

Lamentablemente hay muchos creyentes que se conforman con seguir citando los mismos versículos de la Biblia que aprendieron hace diez o quince años. De esta manera manifiestan un estancamiento en su crecimiento espiritual. Cuando el Espíritu Santo inspiró a los escritores de la Biblia, su intención era que diéramos valor a toda la Palabra de Dios. Esta es sustento para el alma y dirección para nuestros pasos. Unos ochocientos años antes del nacimiento de Jesús, Dios dijo por medio del profeta Isaías: “Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma.” (Isaías 55:2-3). Más tarde, el salmista clamó en el Salmo 119:116: “Susténtame conforme a tu palabra, y viviré.”

Una vida espiritual saludable requiere que escudriñemos la Palabra de Dios y pasemos tiempo en oración todos los días de nuestras vidas. Sigue este consejo cada día, y experimentarás un crecimiento espiritual y un conocimiento profundo del Señor.

ORACION:
Padre santo, gracias por tu palabra que es alimento para mi alma. Te ruego que pongas en mi corazón un ferviente deseo de escudriñarla y meditar en ella cada día de mi vida, y sobretodo de respetarla y obedecerla. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dio Te Habla

Un Versículo de la Biblia cada Día

Isaías 41:13
“Porque yo Jehová soy tu Dios, que te ase de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudé”.

A veces en nuestra vida cristiana tropezamos o nos caemos, los cielos están nublados, sentimos dudas y depresión, y parece que estamos pasando por un “Mar de problemas”. Pero recuerda, Dios está en el trono, Jesús es nuestro Salvador, y Dios te dice, “Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.” ¿Por qué no le hablas ahora mismo?

“Gracia y Paz”

jueves, 24 de mayo de 2012

MENTA (HIERBABUENA)

De las diferentes variedades de menta ésta es la más estimada y también la que tiene más aplicaciones.

Las hojas o cogollos en infusión, 20 grs. por litro de agua, tomadas como té o por agua de tiempo, estimula la digestión, el estómago, el sistema nervioso y el organismo en general.

Es útil en los catarros de las mucosas, facilita la expectoración, fortifica el estómago, disuelve los gases, tonifica el organismo, calma los nervios y palpitaciones del corazón, alivia los vómitos y náuseas, ayuda a la menstruación y expulsa las lombrices, tan frecuentes en los niños.

En infusión con vino y agua, a partes iguales, tomada varios días corrige los dolores de vientre y expele los gases. En cocimiento, 25 grs. por litro de agua, aplicada en compresas, atenúa los dolores y escozor, producidos por la sarna, ulceraciones, contusiones, tumores. Infartos lácteos, equimosis, etc.

Aplicada la compresa en la frente, calma los fuertes dolores de cabeza. La esencia de menta aplicada en las caries dentales calma lo dolores. El aceite esencial alivia el cólico infantil; dos o tres gotas son suficientes. Promueve la digestión tomando por la mañana y tarde una infusión de hojas. Éstas se pueden secar, guardando el polvo, el cual mezclándolo con alimentos, produce el mismo efecto. Para ello basta tomar lo que puede caber en la punta de un cuchillo de mesa.

Las personas débiles, convalecientes, las que sufren de palpitación del corazón, las que padecen vómitos, náuseas, etc., hagan uso de las hojas o polvo de menta.

Tomando cada media hora una cucharadita de jugo de las hojas de menta, mezclado con vinagre en partes iguales, se consigue parar vómitos de sangre. Jugo de hojas de menta mezclado en partes iguales con agua y miel calma los dolores de oído echando unas gotas tibias en el conducto auditivo varias veces al día.

Un té de menta tomado antes de acostarse es buen remedio contra el insomnio, especialmente para personas nerviosas. Así mismo está indicado en la retención de la orina y para las mujeres que están en cinta, pues corrige los vómitos, tan molestos en el primer período del embarazo.

Para hacer un té de esta hierba, se prepara como si se tratara de un té común; cuando el agua está hirviendo, se echa un puñadito de menta, que es generalmente de 10 a 12 grs. para un cuarto de litro de agua, se retira enseguida del fuego, se tapa bien la pavita para que no salga su aroma. Después de unos cinco minutos, la infusión está lista. La esencia de menta, que se compra en las farmacias, es buen remedio para la ciática. Se hacen fricciones con la esencia, sobre la parte dolorida.

Vómitos de los niños: Menta 10 grs. salvia 10 grs.; limón 20 gotas, agua 300 gis. Infusión Tomar tres al día.

Tintura:
Alcohol de 90° 100 grs.
Menta desmenuzada 20 grs.

Se deja en maceración por 15 días, se filtra y se guarda. La dosis es de 2 a 10 grs., repartidos en varias tomas y diluidos en infusión aromática.

Si se trata de primeros auxilios en caso de algún síncope, ataque, pasmo etc., se toman 3 a 4 grs. en agua azucarada o sola.

Linimento para las quemaduras: Aceite de linaza 50 grs. Cocimiento de menta 50 grs.

Se bate bien para un perfecto incorporamiento, se empaña algodón, se cubre éste con grasa y se sujeta con vendaje.

También se puede usar al exterior para calmar la equimosis, las contusiones, los tumores, úlceras, sarna, infartos lácteos, úlceras atónicas, empapando compresas con el cocimiento que se aplica en la parte lesionada.

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del espíritu santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19).

“Gracia, Misericordia y Paz”
Tomado de: Ana Estrada Rivera
La página información de salud.

OBEDIENCIA

Efesios 6:5
“Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo”

Sabemos que la esclavitud un papel importante en la cultura romana. Se estima que hubo varios millones de ellos en el Imperio Romano en ese tiempo. Debido a que muchos dueños de esclavos, se convirtieron al cristianismo, la iglesia primitiva tuvo que enfrentar directamente el asunto de las relaciones entre amos y esclavos. Esta declaración hecha por el apóstol Pablo no condena ni absuelve a la esclavitud como tal. Más bien dice a los amos y a los esclavos cómo vivir juntos en una casa cristiana. El deber de los siervos está resumido en una sola palabra: Obediencia.

La esclavitud prevalecía en los tiempos bíblicos porque la ética cristiana aun no se había difundido. Los esclavos fueron hombres, mujeres y niños de las ciudades y naciones conquistadas por los ejércitos invasores y llevados para ser vendidos a la esclavitud. Llegaban a ser propiedad del que los comprara; los niños que nacían en esta condición se criaron como esclavos para servir a sus amos. Además, hijos e hijas que el padre no quería tener fueron rechazados y condenados a ser vendidos como esclavos. Otras veces las personas que adeudaban grandes cantidades y que no podían pagar eran vendidas a la esclavitud para satisfacer la deuda. Esta fue una institución inhumana caracterizada por la humillación, la brutalidad y otros abusos, tanto de parte del amo como de parte del esclavo listo e inescrupuloso, no obstante los siervos estaban en el deber de reverenciar a los que están por encima de ellos. Tienen que ser sinceros; no deben pretender obediencia cuando quieren desobedecer, sino sirviendo fielmente.

En nuestros días, ya que la esclavitud está abolida, estos esclavos representarían a la clase trabajadora, los empleados de empresas, tanto públicas como privadas. Por esta razón tenemos que comprender “empleados” o “trabajadores” en lugar de siervos o esclavos. Para aquellos esclavos y éstos trabajadores, Pablo tiene una exhortación cristiana. Les dice: Siervos, obedeced a los que son vuestros amos en la tierra.

Los que son vuestros amos en la tierra, lo que significa los que son vuestros señores según la carne. Esta frase representa la condición temporal de la relación amo siervo que se expresa como autoridad sumisión. El creyente sabe que esta situación es provisional y reconoce que él tiene a un Amo más allá de esta tierra a quien está sujeto espiritualmente y a quien sirve.

El apóstol no recomendó ninguna acción que agitara el orden o provocara la rebelión. En cambio les instruye a continuar obedeciendo sin interrupción a sus amos terrenales. A este le añade tres condiciones: con temor y temblor, con sinceridad del corazón y como al Señor. La primera de estas habla del respeto y la solicitud del trabajador responsable que se afana por cumplir lo que se le pide hacer y desea hacerlo bien. Esta es la actitud cristiana hacia el trabajo en diferencia con una actitud no cristiana que trabaja más por temor a las exigencias y regaños del patrón. Otra condición que caracteriza al trabajador cristiano es la sinceridad de corazón, que significa la sencillez y la integridad. El trabajador cristiano siempre trabaja de buena gana, con entusiasmo y honradez, y no fingiendo, aun cuando las condiciones sean adversas. La tercera condición sirve como una motivación cristiana, como al Señor, como esclavos del Señor.

Todo lo que haga el cristiano debe ser influido por la nueva relación que tiene ahora en Cristo. Considerando al trabajo responsable y bien hecho como un tributo al Señor. Su vida es consagrada a Jesús, por esto su trabajo también es consagrado. Esto es parte de su testimonio, especialmente delante de un amo incrédulo.
Colosenses 3:22 “Siervos, obedeced en todo a vuestros amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor”.

“Gracia y Paz”
LA SOLUCIÓN DE DIOS
“La apariencia de este mundo se pasa”. – 1 Corintios 7:31.

“El día del Señor vendrá… los cielos pasarán… y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”. – 2 Pedro 3:10.

La contaminación y el calentamiento global están a la orden del día. «La degradación de nuestro capital terrestre hace que incluso el futuro del hombre sea incierto. Estamos sentados sobre una bomba de relojería y no sabemos cómo desactivarla… Pero hay que frenar esta carrera hacia el abismo… La cuenta regresiva está activada».
 
Esta constatación más bien horripilante puede suscitar preguntas. ¿Qué va a suceder? ¿Cuál es el futuro del hombre? ¿Hay forma de eliminar ese proceso de destrucción? Los problemas de este mundo parecen insolubles. Dios, en la Biblia, enseña que el mundo creado cayó bajo el poder de fuerzas que lo destruyen. “Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto” (Romanos 8:20-22).
 
No obstante, Dios interviene. Él propone una solución concreta. El hombre, debido a su desobediencia, perdió el contacto con su Creador, por eso no puede tener paz ni ser feliz constantemente. Pero Jesús vino a la tierra para reconciliar al hombre con Dios. Todavía hoy Dios llama a cada persona a ir a Él por medio del único camino posible, Jesús, quien dijo de sí mismo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). ¡Este llamado es urgente! Para escapar del juicio venidero, hay que contestar. “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3:7).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

DIOS ESTA TRABAJANDO

Éxodo 15:2
“Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré”

Una noche, José y Teresa iban en su auto al hospital para que naciera su segundo hijo, pero sucedió algo inesperado. ¡Ella empezó a dar a luz al bebé! José llamó a emergencias y una operadora pudo guiarlo para que ayudara en el parto. Pero el bebé no respiraba. Entonces, la operadora le indicó cómo hacer respiración artificial, lo cual él tuvo que hacer durante seis minutos cargados de ansiedad. Por fin, el recién nacido tomó aire y se puso a llorar. Más tarde, cuando ellos dijeron cómo habían hecho para enfrentar semejante experiencia y permanecer calmados, la operadora respondió: «¡Me alegro de que Dios trabaje a medianoche!».

Me encanta escuchar informes en los medios donde el Señor recibe la gloria que se merece por algo bueno que ha sucedido. En la lectura bíblica de hoy, es evidente que Dios debía recibir el reconocimiento por dividir el mar Rojo para ayudar a Su pueblo a escapar del faraón, aunque Moisés había sido el que levantó la vara (Éxodo 14:26-27). Todos los israelitas y su líder se reunieron y cantaron alabanzas al Señor: «¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?» (15:11).

Cuando sucede algo bueno, el Señor merece el reconocimiento, porque Él es la fuente de todo bien. Dale a Él la gloria. ¿No estás contento de que trabaje a medianoche?

·   Ver que Dios trabaja pone una canción en nuestro corazón.
·   Lectura Bíblica: Éxodo 14:26–15:2
·   Biblia en un año: Éxodo 7–8; Mateo 15:1-20

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario
EL EVANGELIO VALIOSO
2 Corintios 4:3-4
“Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; esto es, entre los incrédulos, a quienes el dios de este mundo les cegó el entendimiento, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.
¿Conoce usted el valor de las piedras preciosas? Personalmente, soy incapaz de distinguir un diamante de un pedazo de vidrio.

Se cuenta la historia de un coleccionista de minerales que buscaba piedras y luego las vendía a otros coleccionistas. Durante una de sus excavaciones encontró un espécimen que describió como «grande y hermoso». Todos sus intentos de venderlo fracasaban; mientras, lo guardaba bajo la cama o en el armario. Suponía que aquel pedrusco azul le podía reportar unos beneficios de alrededor de quinientos dólares, pero estaba dispuesto a aceptar una suma inferior si se le presentaba un pago urgente, por ejemplo, la factura de la electricidad.

Así es como estuvo a punto de ser vendido por apenas unos cientos de dólares lo que era el mayor y más valioso zafiro jamás encontrado.  Aquel pedrusco azul que había sido condenado a la oscuridad de un armario, conocido ahora como el zafiro «Estrella de David», pesa casi medio kilo y está valorado en 2.75 millones de dólares.

Jesús dijo que el evangelio es como un tesoro escondido. ¿Pero por qué oculta Dios el evangelio? La respuesta es que no lo hace. El problema es que muchos tienen ojos, pero no ven, tienen oídos pero no oyen, tienen inteligencia, pero no entienden el tesoro que contiene. El hombre de la parábola del tesoro vio el tesoro y en seguida supo que era valioso. Volvió a enterrar el cofre, fue a casa, vendió todo lo que tenía para reunir el dinero necesario para comprar el campo, de modo que el tesoro fuera suyo.

Cuando David Livingstone, el famoso misionero, inició su viaje a través de África tenía 73 libros distribuidos en tres bultos, con un peso total de 82 kilos. Después de haber andado trescientas millas, Livingstone tuvo que deshacerse de algunos de los libros a causa de la fatiga de los porteadores. A medida que avanzaba, su biblioteca se iba reduciendo más y más, hasta que le quedó un solo libro: la Biblia.

Señor, ayúdame a apreciar la belleza de tu Palabra.

“Gracia y Paz”
(Richard O´Ffill)

“Jehová guarda a los sencillos; Estaba yo postrado, y me salvó” Salmo 116:6

Amo a Jehová: Esa es exactamente la respuesta que Dios espera de aquellos en cuyas vidas ha obrado, y es que tenemos muchas razones para amar al Señor, pero son más afectadas por su complacencia cuando nos alivia de angustias profundas. Dios nos ama y le agrada que le amemos, porque quiere compartir su compañerismo con nosotros. El salmista ilustra con este salmo el gozo de la oración que ha recibido respuesta, probablemente sea la sanidad de una dolencia terminal.

Cuando el pobre pecador despierta y toma conciencia de su estado, y teme que pronto deba caer bajo la justa ira de Dios, entonces tiene problemas y angustias. A menudo perdemos mucho esfuerzo por no descansar en Dios, aunque la Biblia está llena de promesas y exhortaciones para “echar todas nuestras ansiedades sobre él”.

Que el hombre pecador invoquen al Señor para que libre su alma, y hallará que es bondadoso y fiel a su promesa, Dios siempre escucha, el creyente ahora se anima a invocarle, habla con Dios todos los días. Esto es lo que Dios quiere y lo que el creyente desea; una comunión con Dios ininterrumpida.

Jehová guardara al sencillo que actúa de corazón sincero, la ignorancia o la culpa no serán obstáculos para su salvación, cuando depositen su confianza en el Señor. Es por su misericordia que no somos consumidos.

Los que se encuentren trabajados y cargados vayan a Él, para que encuentren descanso para sus almas y si se les quita completamente el reposo, que se apresuren a regresar recordando con cuánta generosidad los ha tratado el Señor, desde el momento que le conocieron. Dios no está tan lejos como para no alcanzarlo, El se inclina y escucha las oraciones. El amor del salmista hacia Dios creció debido a que experimentó respuestas a sus oraciones. Si estás desalentado, recuerda que Dios está cercano, escuchando atento cada oración y respondiéndola para dar todo lo bueno de Él.

El creyente debe considerase obligado a andar como si ya estuviera en su presencia. Gran misericordia hay en que sea resguardado de que no lo trague la abundancia de dolor. Gran misericordia de Dios que lo sostenga con su diestra para que no sea vencido ni derrotado por la tentación. Pero cuando entre en el reposo celestial, se completará la liberación del pecado y de la tristeza; contemplara la gloria del Señor y andará en su presencia con un deleite que ahora no puede concebir.

Salmos 19:7
“La ley del SEÑOR es perfecta, que restaura el alma; el testimonio del SEÑOR es seguro, que hace sabio al sencillo”.

“Gracia y Paz”

Salmos 39:4-7
‎"Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy. He aquí, diste a mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti; Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá. Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti."
 

“Gracia y Paz”
¿Te preocupa tu manera de vestir?

Romanos 13:12-14
“La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.”
 
En esta sociedad en que vivimos, el aspecto del vestuario ocupa una buena parte de nuestro tiempo, de nuestros pensamientos y de nuestro presupuesto. Nos preocupa cómo vestir correctamente de acuerdo a la ocasión, tenemos en cuenta el precio de la ropa, la calidad de la misma y sobretodo si está de acuerdo con la moda actual. En realidad no hay nada de malo en que prestemos atención a nuestra apariencia externa y la manera en que nos vestimos, pero hay algo que es mucho más importante y trascendental que el aspecto exterior. Se trata del aspecto espiritual.
 
Durante todo el tiempo que vivimos sin conocer al Señor creamos hábitos y costumbres que ahora sabemos son cosas malas que no agradan a Dios y entristecen su Espíritu, y su Palabra nos exhorta a eliminarlas. Dice el pasaje de hoy: “Desechemos, pues, las obras de las tinieblas…” “Desechar”, según el diccionario, significa “Descartar, rechazar algo que no gusta o que se considera innecesario o inútil.” Cuando vamos a estrenar ropa nueva, por regla general desechamos la vieja que no nos sirve, es decir la descartamos. De igual manera, en el aspecto espiritual debemos “desechar” las obras de las tinieblas que existen en nuestras vidas, como “glotonerías, borracheras, lujurias y lascivias, contiendas y envidia.” Todas estas cosas y otras más que no agradan a Dios tenemos que desecharlas para vivir una vida agradable a nuestro Padre celestial.
 
Ahora bien, es nuestra la decisión de sacarlas de nuestras vidas. Este pasaje dice: “Desechemos…” O sea, no es algo que el Señor va a hacer por nosotros. Nosotros debemos hacerlo. Y después dice: “vestíos del Señor Jesucristo.” Dicha en otras palabras, esta es la orden que recibimos por medio del apóstol Pablo: “quítense toda esa vieja y sucia ropa espiritual y vístanse con la limpieza y la santidad de Jesús.” Hay algunos cultos religiosos que toman el concepto del vestuario y lo usan a su manera. Muchos de sus miembros pagan grandes cantidades de dinero para que “los vistan de santos”. Esto consiste en un ritual que se lleva a cabo y después les ponen una túnica blanca. Claro que de nada les vale la blancura de la ropa exterior, si por dentro, o sea espiritualmente no han sido renovados, si sus corazones no están llenos de la pureza y la santidad del Señor; porque Dios no mira la apariencia, sino mira el corazón, dice 1 Samuel 16:7.
 
Nada de lo que Dios nos pide que hagamos es imposible, pues él siempre está dispuesto a ayudarnos, pero se requiere nuestra disposición para hacerlo. Una vez eliminamos todas esas cosas y “nos vestimos del Señor Jesucristo”, tenemos que permanecer alertas, pues nuestro adversario el diablo va a tratar por todos los medios de ensuciar esa ropa, de arrugarla, de romperla si fuese posible, de hacernos lucir bien mal. Si queremos conservar nuestra ropa espiritual en buenas condiciones, y lucir bien ante Dios y ante el mundo, tenemos que luchar contra esas fuerzas del mal cuyo plan es destruirnos de una manera u otra. Cuando nuestras propias fuerzas fallen, podemos contar con el poder de Dios. Así dijo Pablo en Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
 
Pidamos a Dios que nos ayude a desechar todo aquello que interfiere en nuestra comunión con él, que nos limpie, nos purifique y nos renueve, Y nosotros hagamos el esfuerzo de vestirnos del Señor Jesucristo tratando de imitarle cada día de nuestras vidas.
 
ORACION:
Padre santo, por favor ayúdame a eliminar de mi vida todos los hábitos y costumbres que no glorifican tu nombre. Dame las fuerzas y el valor para resistir los deseos de la carne, y vivir una vida de obediencia a tu palabra que glorifique tu nombre. Por Cristo Jesús te lo pido, Amén.
 
“Gracia y Paz”
Dios Te Habla
“Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo” Job 19:25

Job lo había perdido todo; sufría mucho dolor y angustia, y encima de esto, sus amigos le echaban la culpa por todo lo que le pasó. Todas estas cosas se juntaron para aplastarle y extinguir su fe, pero como quien esta sofocándose en la batalla y se le quita lo que le roba la respiración, Job violentamente niega y resiste todo el miedo, todas las circunstancias y sufrir que le conduce a dudar de su Dios, y con triunfo clama, “yo sé que mi Redentor vive.”

Esto es lo que debemos hacer. Sin importarnos los pecadores que se burlan, y el desdén de los que no creen el evangelio, debemos basarnos sólidamente en la palabra de Dios, levantar los brazos hacia el cielo y clamar a Jesús, ”Yo se que moriste en la cruz por mis pecados; yo creo en ti y te recibo como mi Salvador y Rey. Amen.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de La Biblia cada Día