martes, 18 de febrero de 2014

¿CUÁNTAS VECES DEBO PERDONAR?



Mateo 18:21-22
“Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces —le contestó Jesús—”

En una ocasión a Jesús se le presentó la oportunidad de enseñar sobre este asunto y como de costumbre confrontó directamente el error que había en el corazón de sus discípulos.

La enseñanza judía era que uno debía perdonar a su prójimo tres veces. Un maestro judío enseñaba “El que pide perdón a su prójimo no debe repetirlo más de tres veces”. Otro enseñaba “Si uno comete una ofensa una vez, se le perdona, Si comete una ofensa una segunda vez, se le perdona, Si uno comete una ofensa una tercera vez, se le perdona; pero la cuarta vez, ya no se le perdona”.

Sobre esta base entonces vemos a Pedro muy animado y seguro de si mismo planteando a Cristo un estándar nuevo en su pensamiento sobre el perdón. Es como si le estuviera diciendo, Señor los maestros enseñan que hay que perdonar tres veces, pero yo tengo una enseñanza nueva que puede cambiar al mundo y hacerlo mucho más compasivo… A partir de hoy voy a perdonar siete veces al que me cause algún daño… A simple vista parecería algo tremendo y digno de imitar… Quizás a los ojos de los demás discípulos el desafío de Pedro era tremendo, sin embargo Jesús elevó el desafió no un número determinado de veces, sino al nivel del perdón de Dios. “No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces —le contestó Jesús—”.

Nuestra manera de perdonar tiene que cambiar, si el estándar para nuestras vidas es la vida de Cristo, entonces necesitamos crecer en nuestro perdón.

¿Pero como le vamos hacer para perdonar tanto?

Lucas 17:3-5
“Así que, ¡cuídense! »Si tu hermano peca, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte "Me arrepiento", perdónalo. Entonces los apóstoles le dijeron al Señor: —¡Aumenta nuestra fe!”.


DIOS QUIERE QUE NUESTRO PERDÓN A OTROS SEA ILIMITADO

Para eso necesitamos crecer en nuestra fe.

Al igual que los apóstoles nosotros también podemos sorprendernos de los que Dios nos llama a desarrollar en nuestros corazones. Perdonar cada vez que me pidan perdón, y ¿si no esta verdaderamente arrepentido?, ¿y si lo vuelve a hacer?, ¿si nuevamente me trata mal, o me falta el respeto, o me ofende?

Estas son las preguntas que muchos de nosotros nos hacemos al momento de otorgar el perdón a otros y lo hacemos porque no somos incondicionales en nuestro perdón, sino que lo condicionamos a las obras que el otro hace.


“Si me pide perdón y cambia, entonces si”

Primero no podemos saber si alguien esta arrepentido ya que los frutos del arrepentimiento se muestran con el tiempo, con el cambio de actitud, de estilo de vida, en el trato diferente que hay.

Que alguien venga llorando y se ponga de rodillas no significa que esté arrepentido y que va a cambiar, simplemente significa que hay culpa y su culpa lo ha llevado a quebrantarse.

Pero si su corazón esta o no arrepentido eso sólo lo sabe Dios y como tal es Él quien deberá emitir juicio en el momento adecuado pero nosotros no. Nuestra parte es perdonar y confiar en Dios. No querer perdonar a otros es igual que decir no quiero ser como Dios. Es por esto que los discípulos le pidieron a Cristo que les diera más fe. Ayúdanos a creer que podemos llegar a cumplir con esa expectativa.


EL PERDÓN ESTA LIGADO A NUESTRA RELACIÓN CON DIOS Y A NUESTRA UNIÓN CON CRISTO.

Juan 15:5
“Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada”.

La clave está en que Cristo sea el Señor de nuestra vida, y en que Cristo viva en nosotros. El perdón es fruto de nuestra relación con Dios y es una muestra de amor por los demás.

Hechos 7:59-60
“Mientras lo apedreaban, Esteban oraba. —Señor Jesús —decía—, recibe mi espíritu. Luego cayó de rodillas y gritó: —¡Señor, no les tomes en cuenta este pecado! Cuando hubo dicho esto, murió”.

Dios nos llama a perdonar como él lo hace pero solo podemos hacerlo dándole el control.

Una de las causas de nuestra falta de perdón es que nos ponemos en el lugar de victimas, ocupamos el asiento de la victima y llevamos al que nos causo dolor al banquillo de los acusados para que se le encare y se le castigue como merece. Sin embargo Dios nos llama a tener otra actitud frente a esto.


EL PERDÓN NOS TRAE PAZ

Filipenses 4:7
“La falta de perdón en nuestras vidas, va generando un sinnúmero de emociones negativas, que nos llevan a la amargura y por medio de esta nos hace estar mal con todo el mundo”.

La falta de perdón, nos quita la paz y nos mantiene presos de sentimientos negativos y amargos hacia otras personas. Estamos tan acostumbrados a ser heridos y a herir a otras personas que nuestro concepto del perdón se ve minimizado por nuestra incapacidad de perdonar. Así es que herimos a otras personas, esperamos que nos perdonen, nos desilusionamos por su falta de perdón y nos rehusamos a perdonarlos. Para cuando somos adultos, tenemos que desaprender acerca del resentimiento y la amargura y aprender de nuevo acerca del perdón. La única forma de salir de este circulo vicioso es aprendiendo a perdonar y con esto a recibir la paz que tanto necesita nuestro corazón.


AL PERDONAR NOS LIBERAMOS DE UNA CARGA Y PODEMOS DISFRUTAR DE NUESTRA VIDA

Juan 3:16
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.

Aquí la palabra mundo se refiere a las personas que habitan el mundo, es decir a nosotros mismos. Fue el amor de Dios por nosotros mismos el que lo motivó a entregar su hijo a favor de todos los que creemos, para que por medio de esa fe Dios nos de la vida eterna.

Las preguntas para Pedro y también para nosotros no es ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano?, sino ¿qué impide que yo perdone a mi hermano, considerando que Dios me perdonó a mi? ¿Qué me impide perdonar como Dios lo hace?

Porque aunque no nos damos cuenta todos tenemos algo que nos impide crecer en nuestro corazón perdonador. Puede ser que en el pasado fuimos muy heridos por otras personas y esto nos quito la fe en la gente, en creer que podían cambiar. Quizás perdonamos mucho a otros y esto produjo abuso de su parte y terminamos desconfiados de las demás personas. Quizás nos enseñaron que el perdón es algo que no podemos otorgar a otros, sino que solo Dios lo puede hacer.

Sea cual sea la situación o el porqué, Jesús nos llama a perdonar más que tres o siete veces. El nos llama a ser perfectos en el perdón.

Efesios 4:31-32
“Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”.

El perdón nunca debe estar ausente en nuestras relaciones, al contrario debe ser nuestra marca, lo que nos distingue tanto como el amor unos por otros el perdonarnos unos a otros tiene que estar presente en cada momento de nuestra vida. Esto es señal de madurez, es señal de un hombre más cercano a Jesús. Es ser como Dios en el amor.

Perdón es un signo de la gracia de Dios en nuestras vidas y somos llamados a entregar esa gracia a todo el que Dios ponga en nuestro camino. ¿Es fácil?, ¡no! pero unidos a Cristo podremos pasar la prueba.

Empecemos hoy mismo a aplicar el perdón a quien nos ha causado daño… y gocémonos de  ver cómo Dios se glorifica en nuestras vidas.


“Gracia y Paz”



Cristian Escobar

MANDATO DE DIOS



Marcos 10:14
"Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino de Dios".

Jesús nos manda que dejemos venir a los niños a El. Para nosotros sus Padres, significa que debemos darles toda la ayuda posible para que ellos conozcan personalmente al Señor Jesucristo.

Deuteronomio 6:6-7
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón, y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes".

Esta no sólo es una sugerencia, ¡ES UN MANDATO DE DIOS! Si no enseñamos a nuestros hijos la Palabra de Dios, somos desobedientes a Su mandamiento.


“Gracia y Paz”

SI DIOS TE HA DADO UN HIJO, ALÉGRATE Y TIEMBLA POR LA GRAN RESPONSABILIDAD QUE HA PUESTO EN TUS MANOS



Proverbios 22:6
“Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él”.

La paternidad es una difícil y delicada tarea, pero es una de las experiencias más plenas y gratificantes que podamos vivir. Dios tiene mucho que decir acerca de la manera en que podemos criar exitosamente a nuestros hijos para que sean individuos piadosos. Enseñándoles en todo momento la verdad acerca de la Palabra de Dios.

UNO: Demuéstrales amor, abrázalos y diles repetidamente lo mucho que los amas. Siéntete complacido de sus pequeños y grandes triunfos. Reconócelos y motívalos a seguir sumando logros. Acompáñalos a leer la Biblia; a escribir, contar etc. Establece un parámetro de castigos y recompensas y cúmplelas (Proverbios 22:6).

DOS: Se para ellos un "Súper Héroe"; permanece a su lado cuando te necesiten; juega con ellos, conviértete todas las noches en un “cazador de dragones y monstruos” y libera su cuarto de “ellos”. Ora con ellos Antes de que cierren sus ojos para dormir.

TRES: Asegura que como padre o madre te respete (Efesios 6:1-3); como amigo te extrañe; pero que te ame toda la vida (Colosenses 3:20).

CUATRO: Incúlcales el temor a Dios (Deuteronomio 6:5-9; Salmo 128:1); Incúlcale valores morales como el respeto al prójimo y a los mayores (Mateo 22:39); a respetarse entre ellos y al sexo opuesto; a no mentir; a respetar las leyes y normas de la sociedad, a ser pulcros, a no arrojar basura en la calle o desde el vehículo; y, en todo tiempo, respeta sus ideas y espacio de intimidad.

CINCO: Si acostumbran hacer berrinches, ponles carácter, y, si es necesario, dales una palmada en su trasero (Proverbios 13:2; 19:18; 29:17). Suprímeles lo que más les guste y explícales porque lo haces y que tengan claro que toda acción conlleva una consecuencia (Gálatas 6:7). Asegúrate de cumplirles cada promesa que les hagas, sea buena, (o menos buena) y si te equivocas, reconócelo y discúlpate.

SEIS: No los lastimes con malas palabras. Elimina de tu vocabulario palabras y frases como: tonto, bobo, no te soporto, me tienes hasta la coronilla, lo sabía... tenías que ser tu, no puedes, todo lo haces mal, eres bruto y otras similares (Colosenses 3:21; Efesios 6:4). No olvides que las conductas son aprendidas y todo lo que les hagas o digas quedará grabado en su ser interior, creándoles paradigmas y creencias que en su vida de adulto le impedirán tener una vida plena (1 Timoteo 3:4).

SIETE: Somos su espejo y ellos actúan por el ejemplo. Si tienes hábitos nocivos como el alcohol, el tabaquismo, drogas o juegos de azar; y los practicas en su presencia; ¿que crees que pasara? Recuerda… tus acciones hablan más fuerte que tus palabras (1 Corintios 11:1).

OCHO: Enséñale con honor a que familia pertenecen, cuales son sus raíces familiares, el significado de su nombre y apellidos; que sepan a donde pertenecen, y su lugar en la familia primaria.

NUEVE: Guíalos a través del bullicioso camino de la vida. Enséñales que son seres maravillosos; que son hijos de Dios; que todo lo que deseen lo pueden lograr con paciencia, perseverancia y fe (Romanos 2:7).

DIEZ: Es importante involucrar a los hijos en la familia y el ministerio de la iglesia cuando son jóvenes. Asistir a una iglesia bíblica de Sana Doctrina (Hebreos 10:25), permitirles ver y estudiar la Palabra, así como estudiarla con ellos. Platicar con ellos sobre el mundo a su alrededor cómo ellos lo ven, y enseñarles acerca de la gloria de Dios a través de la vida diaria.

Los hijos son el préstamo más hermoso que nuestro Padre Celestial nos hace. Ellos están llenos de preguntas e inquietudes, de miedos y curiosidad, de tenacidad y debilidades; pero sobre todo, los hijos son los que nos alegran el día cuando llegamos a casa abatidos, cansados y con la sensación de que hemos viajado hasta el fin del mundo. Ellos con solo vernos brincan de alegría, gritan y corren a recibirnos. Nos abrazan con toda su fuerza y nos dicen "Que bueno que llegaste papi..., mami, te extrañé... hoy pasé la lección... sí pude". Es en esos momentos cuando todo nuestro obscuro día desaparece para darle paso al más hermoso de los arcoiris y solo alcanzar a pensar y decirnos a nosotros mismos "Gracias Dios por bendecirme con mis hijos”.

No permitamos que las circunstancias de la vida nos impidan disfrutar de ese maravilloso regalo; pues muy pronto crecerán y entonces ellos también tendrá ocupaciones propias que no les permitirán atendernos o vernos. Por eso, disfrutemos su inocente y alegre compañía, de sus abrazos, besos y ternura; porque con el pasar del tiempo, ellos también serán Padres o Madres, pero nunca cambiará el hecho de que seguirán siendo nuestros hijos.

ORACIÓN:
Amante Padre Celestial, ayúdame a educar y comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que tengan que decir, a contestar con cariño todas sus preguntas. Hazme tan amable con ellos, como yo quisiera que lo fueran conmigo. No me permitas hablarles de mal modo, si no enseñándoles con amor. No permitas que me burle de sus errores, ni que los humille o avergüence delante de nadie. No permitas que los induzca a hacer cosas indebidas por seguir mi mal ejemplo. Te pido que me guíes para que pueda demostrarles, con todo lo que diga y haga, que la honestidad es fuente de felicidad. Reduce el egoísmo que hay dentro de mí. Haz que cesen mis críticas de las faltas ajenas, que cuando la ira trate de dominarme, me ayudes a contener mi lengua. Haz que tenga siempre a flor de labios una palabra de amor y estímulo para ellos. Ayúdame a tratarlos conforme a sus edades y no me permitas que siendo ellos apenas unos niños les exija el criterio y comportamiento de los adultos. No permitas que les robe las oportunidades de actuar por si mismos con responsabilidad, de pensar, de escoger y tomar sus decisiones de acuerdo a sus edades. Enséñame Señor a corregirlos con amor y a instruirlos con tu Hermosa Palabra; y, sobre todo, dame el valor para reconocer y de confesarte mis faltas para con ellos, cada vez que las cometa. Todo te lo pido en el precioso nombre de tu hijo Jesús, Amen.

“Gracia y Paz”
Vida Cristiana

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ORACIÓN



Padre santo, te ruego me ayudes a entender el compromiso y los sacrificios que implican para seguir a tu Hijo Jesucristo, no quiero ser solo un discípulo que lo sigue a distancia, yo quiero tener una estrecha relación personal con Él. Por favor dame la fuerza y el valor para no fallar en este camino. Ayúdame a cargar con mi cruz cada día para que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

¿ERES UN DISCÍPULO DE CRISTO?



Lucas 14:25-33
“Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo. Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”.

Cuando Jesús hizo esta declaración iba camino a Jerusalén donde le esperaba la muerte en la cruz del Calvario. Pero las multitudes que le seguían pensaban que él iba a establecer un imperio. Por esta razón les habló así. En la forma más clara posible les dijo que aquel que decidiera seguirlo no obtendría poderes ni gloria terrenales, sino que, por el contrario, debía estar dispuesto a renunciar a las cosas más preciadas de la vida, y a soportar todo tipo de sufrimiento. A esto se refirió cuando dijo que debemos “aborrecer” a nuestros seres queridos. Obviamente no se refiere Jesús a “odiar”, sino a poner en un plano secundario a los seres queridos y todo lo que sea de valor para nosotros. Y ser capaces de llevar nuestra cruz. En resumen, ser un discípulo de Cristo no es nada fácil, pues hay muchas cosas que amamos y deseamos, a las cuales debemos renunciar. De este pasaje aprendemos dos verdades fundamentales:

1. Es posible ser un discípulo de Jesús y sin embargo no ser su seguidor; conocer sus enseñanzas mas no llevarlas a la práctica. Una vez una persona le estaba hablando a un gran erudito acerca de un joven: "Fulano me dijo que fue alumno suyo", le dijo. La respuesta del maestro fue reveladora: "Puede que él haya asistido a mis clases, pero no fue uno de mis alumnos". Hay una gran diferencia entre un verdadero estudiante y otro que sólo asiste a las clases. Uno de los grandes problemas de la iglesia es que en ella hay muchos que han oído hablar de Jesús, pero lo siguen a distancia, es decir no tienen una relación con él. Lamentablemente pocos son verdaderos seguidores de Jesús, es decir pocos están dispuestos al sacrificio con el fin de servirle.

2. Antes de decidir seguir a Cristo, debemos calcular el costo de esta empresa. Jesús habla acerca de la necesidad de calcular los gastos para edificar una torre, probablemente la torre de una viña. Las viñas estaban equipadas con torres en las cuales se ponían guardias contra los ladrones que podían robarse la cosecha. Si el hombre no hace los cálculos necesarios antes de comenzar la construcción, y no puede acabarla, seguramente será objeto de burla por su fracaso. En la ceremonia de boda, el pastor establece lo que es el matrimonio, y luego dice: "Por lo tanto, el matrimonio no debe ser contraído por nadie irreflexivamente, sino con plena conciencia de la importancia del paso que van a dar". En primer lugar el hombre y la mujer deben considerar el costo, el compromiso, los sacrificios de la empresa que están a punto de comenzar. Y sobre todo deben conocerse bien ambos para saber qué esperar de esta relación.

Lo mismo sucede en el aspecto espiritual. No podemos hacer un compromiso si no conocemos al Señor. Y es necesario que estemos concientes de que ser un discípulo de Cristo requiere entrega y sacrificio. La gran diferencia en este caso es que si alguien siente temor o desaliento ante las altas demandas del Señor, debe recordar que no tendrá que cumplirlas solo. Aquel que lo llamó al camino difícil, recorrerá con él cada paso del mismo y lo ayudará a levantarse cuando tropiece, y compartirá con él sus cargas. Y, sobretodo, estará esperando al final para recibirlo y darle la recompensa prometida.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me ayudes a entender el compromiso y los sacrificios que implican para seguir a tu Hijo Jesucristo, no quiero ser solo un discípulo que lo sigue a distancia, yo quiero tener una estrecha relación personal con Él. Por favor dame la fuerza y el valor para no fallar en este camino. Ayúdame a cargar con mi cruz cada día para que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

lunes, 17 de febrero de 2014

¿QUÉ BENEFICIOS TENGO POR HONRAR A MIS PADRES?



Efesios 6:2-3
“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”.

Nuestros padres forman un rol muy importante en nuestro desarrollo como personas, son un vinculo inquebrantable, tanto así que llegamos a la edad adulta y aún seguimos teniendo influencia de ellos, sus palabras aun hacen eco en nuestra mente, aunque no estemos de acuerdo con algunas decisiones o situaciones que hayamos vivido. Pero la Biblia es clara cuando nos dice “Honra a tu padre y madre”.

La palabra “honrar” significa: respetar y enaltecer los méritos de una persona. Es decir reconocer en este caso a nuestros padres lo que han hecho por nosotros, aunque pensáramos que no tenemos nada que reconocerles, pero ellos nos dieron la vida y eso es un motivo mas que suficiente para honrarlos.

¿Te es difícil honrar a tus padres? ¿Cómo los honras? ¿Te nace darles algo? Son preguntas que pueden poner a pensar un poco, ya que lastimosamente habemos un gran buen porcentaje de personas que venimos de hogares complicados y desde pequeños hemos sido victimas de violencia física, verbal y emocional, y cuando crecemos tenemos mucho rencor en nuestro corazón que difícilmente podemos arrancar.

Cuando yo honro a mis padres Dios me da una promesa, y me dice que me irá bien y además que tendré larga vida en la tierra.

Éxodo 20:12
“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”.

Si tu provienes de un hogar cristiano y desde pequeño(a) aprendiste a honrar a tus padres, Gloria a Dios. Pero que difícil es para quienes aun viven en las sombras del pecado y nunca fueron enseñados de esa manera y, en el peor de los casos, que haya tantos niños y niñas a quienes las “malas compañías” les están enseñando a no obedecer y menos a no reconocer lo que sus padres hacen por ellos.

Recordemos que honrar no solo es un día al año: el “día de la madre”, el “día del Padre” con un regalo o con una visita. Honrar es “obedecer” “respetar” “aceptar” y  “escuchar” todo el tiempo. Aunque te guste o no, nuestros Padres son los representantes de Dios en la tierra, y si no obedecemos nos irá mal “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7).

Honrar a nuestros padres en todo tiempo, lugar y circunstancia, es decir, en las buenas y en las malas. La Biblia no nos limita a que solo los honremos cuando se porten bien con nosotros, sino que nos manda “hónralos”. No nos pregunta si queremos o no, nuestro llamado es hacerlo como dice la palabra de Dios.

Nunca es tarde para empezar a honrarlos, y si ya lo haces Gloria a Dios. Ámalos, perdónalos, acéptalos, comparte con ellos tus alegrías, tus tristezas, tus logros, tus fracasos. Visítalos con frecuencia, comparte con ellos a tus hijos, todo eso será de gran bendición para tu vida.


“Gracia y Paz”

Mensajes para Reflexionar

¿QUÉ DICE LA BIBLIA ACERCA DEL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD?



En el evangelio de la prosperidad, también conocido como la religión de la “Palabra de Fe,” o “Confesión Positiva”, se le dice al creyente que utilice a Dios, mientras que la verdad del cristianismo bíblico es justamente lo contrario –Dios utiliza al creyente. La Palabra de Fe, o la teología de la prosperidad, ve al Espíritu Santo como un poder para ser utilizado de la manera que el creyente lo desee. La Biblia enseña que el Espíritu Santo es la Persona que habilita al creyente para que haga la voluntad de Dios. El movimiento del evangelio de la prosperidad, es muy parecido a algunas de las sectas de destructiva avaricia que se infiltraron en la iglesia primitiva. Pablo y los otros apóstoles nunca consintieron en adaptarse o conciliarse con los falsos maestros que propagaban tal herejía. Ellos los identificaron como peligrosos falsos maestros y urgían a los cristianos a huir de ellos.

Pablo previno a Timoteo acerca de las “disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia... Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” (1 Timoteo 6:5, 9-11).

Pablo dijo que la avaricia es idolatría (Efesios 5:5) y previno a los efesios para que evitaran a cualquiera que llevara un mensaje de inmoralidad o avaricia (Efesios 5:6-7). La enseñanza de la prosperidad prohíbe que Dios actúe por Él mismo, significando que Dios no es Señor de todo, porque Él no puede trabajar hasta que nosotros le permitamos hacerlo. La fe, de acuerdo con la doctrina de la “Palabra de Fe”, no es una confianza sometida a Dios; la fe es una fórmula por medio de la cual manipulamos las leyes espirituales que los maestros de la prosperidad creen que gobiernan el universo. Como lo implica el nombre “Palabra de Fe,” este movimiento enseña que la fe tiene que ver más con lo que digamos, que en quién confiamos o qué verdades adoptamos y afirmamos en nuestros corazones.

Un término favorito en el movimiento de la “Palabra de Fe”, es la “Confesión Positiva.” Se refiere a la enseñanza de que las palabras tienen un poder creativo. Lo que digas, afirman los maestros de “Palabra de Fe”, determina todo lo que te suceda. Tus confesiones, especialmente los favores que demandes a Dios, deben ser declarados positivamente y sin titubeos. Entonces, Dios tiene que responder (¡como si el hombre pudiera exigirle algo a Dios!). De esta manera, la habilidad de Dios para bendecirnos depende supuestamente de nuestra fe.

Santiago 4:13-16 claramente contradice esta enseñanza, “¡Vamos ahora! Los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala”

Lejos de enfatizar la importancia de la riqueza, la Biblia nos advierte acerca de buscarla. Los creyentes, especialmente los líderes en la iglesia (1 Timoteo 3:3), deben estar libres del amor al dinero (Hebreos 13:5). El amor al dinero conduce a toda clase de maldad (1 Timoteo 6:10). Jesús advirtió, “Mirad, guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee" (Lucas 12:15). En agudo contraste al énfasis de la Palabra de Fe sobre ganar dinero y posesiones en esta vida, Jesús dijo “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan” (Mateo 6:19). La irreconciliable contradicción entre la enseñanza del evangelio de la prosperidad y el evangelio de nuestro Señor Jesucristo, está bien sintetizada en las palabras de Jesús en Mateo 6:24, “No podéis servir a Dios y a las riquezas”. Amen!


“Gracia y Paz”

Preguntas y Respuestas.

¿ERES TÚ UN HUESO SECO?



Ezequiel 37:1-6
"La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová"

Este pasaje nos habla de una ocasión en la que Dios llevó al profeta Ezequiel, “en el Espíritu de Jehová”, a un cierto lugar con el fin de encomendarle una misión de gran trascendencia. El Señor le muestra al profeta “un valle que estaba lleno de huesos” Y le dice que profetice sobre ellos y les diga: “Huesos secos, oíd palabra de Jehová”, y a continuación expone su plan. Dios haría entrar espíritu en aquellos huesos y vivirían, y pondría tendones sobre ellos, y carne, y finalmente los cubriría de piel. Es decir, total restauración. Y sabrían ellos que él era Jehová Dios todopoderoso.

Quizás podamos tratar de ponernos en el lugar de Ezequiel en estos momentos. ¿Qué quiere decirme el Señor? ¿Cuál es su propósito al mostrarme estos huesos secos y decirme que los va a revivir? ¡Cuántas preguntas pasarían por la mente del profeta! Entonces Dios le dice (v.11): “Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos”

¡El amado pueblo de Dios! La desobediencia y el pecado los habían llevado a ese estado, trayendo pesar y dolor al corazón del Señor. Muertos y alejados de Dios... condición de hueso seco. Y, según afirmó el profeta, “secos en gran manera” Su condición era realmente deprimente. Pero Dios, en su infinito amor y misericordia persistía en darles vida. Y este fue su mensaje por medio de Ezequiel: “Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová” (vv. 12-14).

Vida abundante, reposo, paz, bendiciones. ¡Victoria total! Sólo está disponible cuando vivimos bajo el amparo y la protección del Señor. La Biblia dice que cuando el hombre está alejado de Dios está muerto. Y él es el único que puede darle vida. Con ese fin envió a su Hijo Jesucristo para que, por medio de su muerte en la cruz del Calvario, recibiéramos vida eterna. Así lo dice en Efesios 2:1: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”

¿Cuál es tu condición espiritual en estos momentos? ¿No conoces a Jesucristo como tu salvador? ¿Te has alejado de Dios? ¿Sientes que te has ido desnutriendo? ¿Acaso como la hierba sin agua te has marchitado? ¿Te sientes como los huesos secos del pasaje de hoy? ¡Es posible un avivamiento! Aun huesos secos pueden revivir. La venida del Espíritu de Dios trae vida en abundancia.

Lo primero que Dios dijo a Ezequiel que profetizara a su pueblo fue “Oíd palabra de Jehová” Pongamos, pues, atención a la palabra del Dios todopoderoso. En ella y sólo en ella está el poder que revive, que levanta de los muertos, que vivifica. Dios es el único que puede cambiar tu lamento en baile, las tinieblas en luz, tu tristeza en gozo. Y "tendrás nuevas fuerzas; levantarás alas como las águilas; correrás, y no te cansarás; caminarás, y no te fatigarás", dice Isaías 40:31.

Escudriña la Palabra de Dios cada día de tu vida. En ella está el alimento para tu espíritu. Busca el rostro del Señor en oración todos los días. Pasa tiempo en comunión con él y permite que la paz y el gozo de su Santo Espíritu inunden tu corazón.

ORACIÓN:
Padre santo, yo no quiero ser un hueso seco. Yo anhelo disfrutar de la vida abundante que tu Hijo vino a traernos. Te ruego me llenes del poder, la paz y el gozo de tu Santo Espíritu para que pueda ser yo un testimonio al mundo que honre y glorifique tu nombre. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dios te Habla

domingo, 16 de febrero de 2014

¡¡CUIDADO CON LAS SERPIENTES!!


        
Génesis 3:1-5
“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”.

Aquí, en esta porción de la Escritura, vemos la historia de la desobediencia del Hombre, Dios le dio una ayuda idónea a Adán, la cual se llamaba Eva. Ambos Vivian muy bien en el huerto donde Dios los había puesto, pero llegó la serpiente y cambio toda la historia de la humanidad.

Muchos culpamos  a Eva, por desobedecer, pero la serpiente no convenció tan rápido a la mujer, sino que hubo un dialogo entre ellos (Vers. 1-5). Luego de ese dialogo, Eva accedió y comió, y desde allí cambio todo en la vida de ellos y de nosotros hoy en día.

Esta no ha sido la única serpiente que ha engaño al ser humano. A lo largo de toda la historia del mundo han existido toda clase de serpientes que han manipulando al ser humano a hacer todo aquello que vaya en contra de nuestro Padre, por ejemplo: pornografía, fornicación, infidelidad, adulterio, lesbianismo, homosexualidad, abuso infantil, crímenes, robos, alcoholismo, drogadicción, etc.

A simple vista podemos decir ¡No! Pero estas serpientes comienzan a seducirnos, y a convencernos que Dios no se molesta con los pecados que hagamos. Que “Dios es amor”. Serpientes que nos dicen, no te preocupes por vivir en Santidad, que al final tu eres ¡Salvo siempre salvo! Hay serpientes que dicen que en la Biblia no dice que fumar es malo, que tomar alcohol no es malo, en fin, utilizan toda clase de argumentos y artimañas para hacernos caer. El trabajo de las serpientes es convencerte que a Dios no le molesta que lleves una vida arruinada, si al final su hijo murió por nosotros, pero lastimosamente nunca pensamos en las consecuencias de nuestras malas acciones “No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará” (Gálatas 6:7).

Pongamos mucho cuidado con los falsos profetas que nos presentan un evangelio light, sin compromisos, recuerda que nuestro Padre es celoso, y quiere que le adoremos solo a Él, no podemos vivir como el mundo vive, nosotros debemos ser luz en nuestra comunidad, con nuestra familia, con nuestros vecinos, con nuestros compañeros de trabajo, para que más personas conozcan de Dios. Recuerda que al final nuestro Padre nos demostrará que si en lo poco fuimos fieles, sobre mucho nos pondrá.

Hebreos 12:28-29
“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor”



“Gracia y Paz”

¿Y TU… CÓMO GUARDAS TU CORAZÓN?



Proverbios 4:23
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Porque de él mana la vida.

La obediencia se deriva de un verbo muy complicado de cumplir para muchos. Basta ponerse a pensar cuantas veces hemos desobedecido, ¿te acuerdas de alguna  falta grave que haya marcado tu vida? Creo que ni deseos dan que vuelva a pasar… ¿verdad?

Para nosotros como hijos de Dios, lo más doloroso es haberle fallado a nuestro Padre Celestial. Para los que aún siguen desobedeciendo a Dios se ha vuelto su deporte favorito.

El capítulo 4 de proverbios son consejos que David le daba a su hijo Salomón. Para David lo mas importante era enseñar a su hijo a cuidar su corazón. Porque sería la fuente de su vida. Ahora la pregunta para nosotros es ¿Qué tanto cuidamos nuestro corazón? ¿Qué cosas dejamos que entren en él?

Como Cristianos debemos de hacer un análisis de lo que entra diariamente a la fuente de nuestra vida. Porque lo que tenemos guardado es lo que expresamos, la misma Palabra nos dice: “porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6.45b). En nuestras vidas nuestra fuente debe estar llena de la Palabra de Dios, para cuando vengan los problemas, de nuestra fuente pueda brotar fe y confianza, entre otros. Cuando permitimos que cosas vanas entren a nuestra vida, ellas toman mucha fuerza, y terminamos haciendo a un lado a Dios, y nuestra manera de hablar comienza a cambiar. Cuantas veces tú has sentido deseos de ya no ir a tu iglesia, o cuantas veces has querido dejar tu cargo en tu iglesia. Cuando surgen esos sentimientos es porque sin darnos cuenta estamos permitiendo que el enemigo meta cosas negativas a nuestra fuente. Por eso David fue muy sabio al darle ese consejo a Salomón. Nuestro corazón es un elemento tan importante, que es el principio de donde se toman las decisiones más importantes de nuestra vida.

Cuida tu fuente, porque allí permanece todo lo que tú vas guardando conforme vas creciendo en tu vida. Entre más te alimentes de la palabra de Dios, y busques de estar más tiempo con El. Tu fuente tendrá las fuerzas suficientes para superar toda dificultad que estés pasando; o cuando te encuentres deprimido, tu fuente te recordará que Dios está contigo. No descuides tu fuente, debes estar pendiente de lo que entra. Tú decides que es lo que puede o no entrar. Tú tienes la última palabra. En economía nos enseñan, “que hay que pensar con la cabeza y no con el corazón, pero en Cristo, hay que pensar con el corazón y no con la cabeza”.  ¿Porque? Porque la mente cuestiona muchas cosas a Dios, y llega un momento que perdemos nuestra fe. Pero cuanto lo hacemos con el corazón, no hay ningún cuestionamiento, sino que todo lo hacemos con fe y con seguridad, porque estamos convencidos que nuestro Dios es suficiente en nuestra vida, y no necesitamos de nadie más, solo de la Palabra de nuestro Padre Celestial.



“Gracia y Paz”

¿QUÉ DICE LA BIBLIA SOBRE SER PROSPERO?



3 Juan 1-2
"El anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma"

Indudablemente una de las doctrinas que más han revolucionado en los últimos años dentro de muchas iglesias carismáticas, y que los predicadores avaros han sabido aprovechar muy bien, es el tema de la “prosperidad”.

La prosperidad, en sentido general, es una de las cosas más anheladas por el ser humano. Cuando se trata del aspecto económico, podemos asegurar que a nadie le gusta vivir en pobreza y escasez. Nuestra naturaleza humana tiende a no conformarse con menos que la abundancia y la prosperidad. Por esta razón el ser humano lucha con todas sus fuerzas y recursos por progresar en el aspecto económico. También hay preocupación por prosperar o mejorar en el aspecto físico. La apariencia física ocupa un lugar importante en las prioridades de la mayoría de las personas, de ahí la enorme variedad de dietas para perder peso, gimnasios, cremas y otros tantos medios de embellecimiento. Y cuando hay alguna enfermedad, la preocupación es entonces prosperar en el aspecto de la salud.

En el pasaje de hoy, parte de su tercera epístola, el apóstol Juan se dirige a Gayo, un amigo muy amado, al cual muestra el afecto propio de un verdadero pastor y maestro. Juan está preocupado tanto por la prosperidad y la salud física de su discípulo como por su salud espiritual. Por eso le dice: “Yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud”. Y entonces añade: “así como prospera tu alma". Juan sabía por experiencia propia que la prosperidad, ya sea material o física, depende fundamentalmente de cómo prospera el aspecto espiritual. Y la prosperidad del alma sólo se alcanza cuando le entregamos nuestra vida a Cristo. Allí comienza a edificarse el fundamento de una prosperidad estable y permanente. Es decir, si NO solucionamos primero el problema de nuestra pobreza espiritual, todo lo que prosperemos en otras áreas no tendrá un buen fundamento.

La prosperidad material puede perderse en cualquier momento. Un mal negocio, un robo, un incendio o la pérdida de todos los bienes nos pueden dejar en la calle. La prosperidad física nadie la tenemos garantizada. Si hoy nos despertamos con salud ha sido por la gracia de Dios. Uno puede comprar un buen seguro médico y medicinas pero no la prosperidad física. Tenemos, pues, que entender que la prosperidad en la que todo ser humano necesita enfocarse en primer lugar es la prosperidad espiritual, la cual es eterna y es la base para la verdadera felicidad. Jesús dijo a sus discípulos: "Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33). Cuando Jesús dijo "y todas estas cosas os serán añadidas", se estaba refiriendo a comida, bebida, ropa, posesiones materiales en general, salud y bienestar económico. Son las mismas "cosas" a las que se refiere Juan en el pasaje de hoy. Todas estas cosas las vamos a recibir en la medida en que primeramente prosperemos espiritualmente.

Alguien dijo que hay gente tan pobre en este mundo que lo único que tienen es dinero. El dinero no garantiza la felicidad, en cambio en Cristo hay paz y gozo en todas las circunstancias. ¿Eres tú una persona próspera espiritualmente? Si no lo eres, entonces crecer espiritualmente debe ser tu prioridad. Sólo así podrás vivir una vida de verdadera prosperidad en todos los demás aspectos. En Deuteronomio 8, Dios advierte al pueblo de Israel que no se olviden de él cuando estén disfrutando de prosperidad y riquezas, pues de cierto perecerían. Y entonces les dice: “Acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas”.

Busca con vehemencia el rostro del Señor. Lee su palabra diariamente (sin faltar), medita en ella, ora más, sírvele más. Entonces comenzarás a sentir paz y gozo en tu corazón aun en medio de circunstancias desfavorables, serás mucho más paciente, tu fe será fortalecida y tu carácter será transformado positivamente. Esto es prosperidad espiritual. Esta es la base para una total, verdadera, estable y duradera prosperidad en todas las áreas de tu vida.

1 Crónicas 22:13
“Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó…”

ORACIÓN:
Mi Amado Dios, te doy gracias porque en ti está el poder para la verdadera prosperidad y la felicidad en este mundo de aflicciones. Te suplico me ayudes a buscar tu presencia cada día antes que cualquier otra cosa, confiando en que, si es tu voluntad, tú añadirás con abundancia todas las cosas que yo necesito; porque tu Palabra es fiel y verdadera, y dice que si yo “busco primeramente tu reino y tu justicia, todas las demás cosas me serán añadidas". En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla

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sábado, 15 de febrero de 2014

¿CUÁNDO SE CONVERTIRÁN USTEDES EN VERDADEROS DISCÍPULOS DE CRISTO?



El pastor Jeremías Steepek se disfrazó de mendigo y fue a la iglesia de 10 mil miembros donde iba a ser presentado como pastor principal por la mañana. Caminó alrededor de la iglesia por 30 minutos en cuanto ella se llenaba de personas para el culto. Solamente 3 de cada 7 de las 10.000 personas decían "hola" para el mendigo. Para algunas personas, Él les pidió monedas para comprar comida. Nadie en la Iglesia le dio algo. Entró en el templo e intentó sentarse en la parte de adelante, pero los diáconos le pidieron que se sentase en la parte de atrás del templo. Él saludaba a las personas que le devolvían miradas llenas de asco y de desprecio al mirarlo de la cabeza a los pies.

En cuanto estaba sentado en la parte de atrás del templo, escuchó los anuncios del culto y luego en seguida un líder subió al altar y anuncio que se sentía emocionado en presentar al nuevo pastor de la congregación: "Nos gustaría presentarles a ustedes al Pastor Jeremías Steepek". Las personas miraron alrededor aplaudiendo con alegría y ansiedad. Fue cuando el hombre sin hogar, el mendigo que se sentaba en los últimos bancos, se colocó en pie y comenzó a caminar por el corredor. Los aplausos pararon. Y todos lo observaban. Él se aproximó al altar y agarró el micrófono. Se contuvo por un momento y dijo:

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis."

Después de haber leído el texto de Mateo 25:34-40, Miró a la congregación y les contó todo lo que había pasado aquella mañana. Muchos comenzaron a llorar, muchas cabezas se inclinaron por la vergüenza. El pastor dijo entonces: "Hoy veo una reunión de personas, y no a la Iglesia de Jesucristo”. El mundo tiene suficientes personas, pero no hay suficientes discípulos. “¿Cuándo se convertirán ustedes en verdaderos discípulos de Cristo?", pregunto. Luego de una pausa, cerró el culto y se despidió: “¡hasta la semana que viene!”

Ser cristiano significa ser más que algo que tu defiendes. Es algo que se vive y comparte con otras personas.

“Gracia y Paz”
Palabras de Vida

Tomado de Radio Esperanza

viernes, 14 de febrero de 2014

¿CONOCES LA LEY FUNDAMENTAL DE LA FELICIDAD EN EL MATRIMONIO?


Quien no ha escuchado las quejas: "Mi esposo no me hace feliz", "Mi esposa debería ser distinta". No pienses sólo en recibir, sino también en dar. ¿Recuerdas lo que dice la Escritura?: "Más bienaventurado es dar, que recibir" (Hechos 20:35).

Puedes proponerte hacer feliz a tu cónyuge. Busca el momento apropiado para conversar y traten de identificar las cosas que no les gustan de sí mismos. Ambos deben de fijarse propósitos, tratando de aplicar por lo menos las siete claves que les comparto a continuación. No pienses solo en tu felicidad, sino primero en la del otro. No trates de cambiar a tu pareja, mejor proponte cambiar tú mismo(a), y pronto ¡Verás los resultados!

En una investigación sobre “Familias estables y felices”, se estudiaron a 3,000 parejas de diversas nacionalidades para establecer los puntos que tenían en común y se llegó a la conclusión que habían 6 leyes que caracterizan a las familias sólidas. En este estudio considerare una 7ª. aún más importante.


1- COMPROMISO CON LOS DEMÁS

Los hogares felices, valoran la familia como unidad, por encima de las necesidades y deseos individuales.

Ayudarse mutuamente a desarrollar el carácter. Antes de crear a la mujer, Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18).

2- APRECIO

Las familias felices se aprecian mutuamente, se aman. Veamos los puntos positivos y las virtudes de nuestro cónyuge, y no solamente las flaquezas. En lugar de críticas, destáquense las buenas cualidades recíprocamente, estimularán el amor y la superación. Eviten las palabras ásperas y ofensivas.

El consejo de Dios es: "Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas” Colosenses 3:18-19.

3- COMUNICACIÓN

a- Un investigador calculó, que las parejas tienen un promedio de 17 minutos de conversación por semana. ¡La semana tiene 10.080 minutos!

4- PASAR TIEMPO JUNTOS

Se les preguntó a 1,500 escolares: ¿Qué crees que hace más feliz a una familia? La respuesta más frecuente fue: "Hacer cosas juntos".

5- UNIDOS EN LA ADVERSIDAD

Una familia sólida se une para hacer frente a los desafíos de una crisis, pues hay un compromiso mutuo. Si hay problemas, no busquemos culpables, sino soluciones. No cuesta nada decir: "lo lamento" o "te perdono". La pareja no debe acostarse nunca enojada. "No se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Efesios 4:26).

6- ESTRUCTURA MORAL

El denominador común en las familias estables es el cultivo de las virtudes cristianas. La estructura moral incluye: Integridad, honradez, lealtad, responsabilidad, virtud moral y los principios de la utilidad y del amor. Los principios de los 10 mandamientos debieran estar en cada corazón, pues traen bendición. Las Escrituras Sagradas dicen: "¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre" (Deuteronomio 4:29).

7- DIOS EN EL HOGAR

El diálogo sobre cosas profundas, une a la pareja maravillosamente. Dios desea bendecir a quienes lo buscan y le aman. Solamente Él puede cambiar nuestro carácter, darnos fortaleza en las horas difíciles y guardar a nuestros hijos de los grandes peligros que enfrentan.

No descuides tu vida devocional y espiritual. Haz de las Sagradas Escrituras la guía para tu vida y tu hogar. Ella nos aconseja, nos orienta, ilumina la senda de nuestra vida y nos llena de esperanza.

Si has fracasado en tu vida conyugal, busca a Dios, pues nadie mejor que Él para cambiar el rumbo de nuestra vida. Si eres feliz dale gracias y cuida esa bendición. Pero, muy importante,  ¡haz tu parte, practicando los principios del amor!

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser […] Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor" (1 Corintios 13:4-8; 13).

¡Antes de pensar en el divorcio, piensa en tus hijos!

“...¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará Padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre” (Mateo 19:4-6).

“Pero a los que está unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer” (1 Corintios 7:10-11).

“Gracia y Paz”

Edificando Matrimonios conforme al propósito de Dios

jueves, 13 de febrero de 2014

¿14 DE FEBRERO, DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD?



Por todos lados, en diversos comercios, desde principios del mes ya se ven los famosos cupidos y los corazones rojos, invitando, especialmente a los jóvenes, a regalar a sus novias y enamoradas en el día dedicado al “amor” conocido hoy como el “DIA DE SAN VALENTÍN”.

Hoy el mundo celebra fiestas por costumbre, o por que otros lo hacen. Son muy pocos los que se interesan en conocer y apreciar lo que celebran. Pareciera que a nadie le importara el origen de las fiestas que celebran. Ni aún a muchos cristianos les interesa si lo que observan tiene la aprobación de Dios o no la tiene. Lo único que les interesa es pasarla bien, divertirse y seguir y hacer lo que la mayoría hace.

Ya basta de paganismo, no permitamos más fiestas de estas en nuestras casas, familias e iglesias.

¿Te acuerdas del Primer Mandamiento?

Éxodo 20:3-4 “No tendrás dioses ajenos delante de mí; No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”.

Deuteronomio 5:7-8 “No tendrás dioses ajenos delante de mí; No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”.

El símbolo de Cupido, por muy gracioso que se vea, es una imagen de un dios de naciones paganas. ¿Recuerdan lo que Dios dice de las imágenes? Cupido es, en la mitología romana, el dios del amor. Equivale al Eros de la mitología griega, y a Kāmadeva en la mitología hindú. Su nombre latino significa «el deseo». Es hijo de Venus y de Marte. Se le adjudica la creación de amores y pasiones entre los mortales y suele ser representado por un niño alado (parecido a un ángel). Al ser hijo de los dioses de la guerra y del amor, Cupido resulta ser el dios de los enamorados, creando de esta manera un balance entre el amor y la tragedia.

En el año 496 después de Cristo, el papa Gelasio I estableció la fiesta de San Valentín el 14 de febrero. Anteriormente, desde los tiempos de Roma antigua, los novios guardaban la Lupercalia, o sea la fiesta de Luperco, dios de la fecundidad, el día 15 de febrero. También en Grecia antigua, el período a mediados de febrero se asociaba con el amor y la fecundidad. El mes griego llamado Gamelión, que terminaba a mediados de febrero, se asociaba con el matrimonio de los dioses Zeus y Hera.

El historiador Will Durant hizo este análisis: “El cristianismo no destruyó al paganismo sino que lo adoptó. La mente griega, moribunda, siguió viviendo transmigrada en la teología y liturgia de la iglesia; el idioma griego, habiendo reinado durante siglos sobre la filosofía, se convirtió en el vehículo de la literatura y el ritual cristiano; los misterios griegos se transmitieron al impresionante misterio de la misa. Otras culturas paganas contribuyeron al resultado sincrético (de mezcla). El cristianismo fue la última creación del antiguo mundo pagano (La historia de la civilización).

En la mitología griega, Eros (en griego antiguo Ἔρως) era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según El banquete de Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor.

Casi todas las fiestas, por no decir todas, son dedicadas a la frivolidad, glotonería, despilfarro y la ostentación. Si son llamadas “cristianas” a quien menos se recuerda es a Cristo. La gloria que se le debe dar se desvía de Él al hombre mortal.

Si tu eres cristiano, si conoces y respetas la palabra de Dios, debes de preocuparse de lo que el Señor espera de ti. En primer lugar debes saber que Dios de ningún modo, y bajo ninguna circunstancia, permitirá que se le adore o se le rinda un culto mezclado con paganismo. Podemos creer que en nuestras fiestas estamos celebrando u honrando su Nombre, pero si esa celebración tiene mezcla con paganismo el honor no lo recibe el Señor. Él nos da bastante conocimiento en su santa Palabra para distinguir la luz de las tinieblas.

En los días que los israelitas cansados de esperar a Moisés levantaron un becerro en el desierto (Éxodo 32) nadie negará que estaban celebrando una fiesta abominable y pagana en honor al Dios sol. Sin embargo ellos aseguraban que estaban celebrando su fiesta al Señor, el verdadero Dios. Aquí pues vemos una mezcla, un intento de unir ritos paganos en su adoración y llamarlos una fiesta al Señor. ¿Aprobó Dios esta adoración? Todos sabemos que no, porque cerca de tres mil personas murieron a causa de esta apostasía.

Otro ejemplo de mezcla de cristianismo con paganismo se encuentra en Ezequiel 8. A la entrada del templo del Señor, el pueblo levantó un ídolo. Dentro del templo de Dios incluso los ministros ofrecían incienso a los falsos dioses y adoraban a Tamuz hijo del dios sol. Aunque su culto era celebrado en el templo de Jehová y aunque ellos creían que adoraban al verdadero Dios, el Señor rechazó esta adoración.

En Jeremías 7, en Ezequiel 23, en Sofonias 1,4 y 5, en 2 Reyes 17, en Jueces 17 y 18, y en muchos pasajes más de la escritura, podemos encontrar al pueblo de Dios queriendo mezclar el verdadero culto al verdadero Dios con un culto pagano, y el rechazo de Dios frente a semejante adoración. Si Dios no aceptó ese culto en aquel entonces a pesar de que se lo dedicaran a Él, ¿cómo podemos suponer que él acepta hoy en día una adoración que de igual manera es una mezcla de paganismo con el cristianismo?

Satanás el enemigo de Dios sabia que para engañar al mundo tendría que hacerlo en forma oculta tras un disfraz, de modo que poco a poco suavemente y a lo largo de muchos años logró que el paganismo se estableciera en lo que termino llamándose la iglesia ataviada no con las vestiduras santas de Cristo, sino con las vestiduras que aparentan ser cristianas.

Como hijos del verdadero Dios debemos de cuidarnos de los que celebramos y guardarlos. El Señor Jesús mismo nos previno de falsos profetas con vestidos de ovejas más por dentro son lobos rapaces (Mateo 7:15).


LUPERCALIA O SAN VALENTÍN

¿Has escuchado alguna vez acerca de una fiesta llamada Lupercalia? Que nombre tan raro y curioso ¿verdad? Pero lo más curioso de todo y lo tu talvez no te imaginas y no sabes, es que la famosísima fiesta conocida hoy como “Valentin Day o Día de San Valentín o Día del amor y la amistad” se llamó hace mucho siglos atrás Lupercalia. Tal vez tu te preguntarás ¿como fue que Lupercalia pasó a llamarse Día de San Valentín? ¿Es porque su nombre no resultaba demasiado atractivo para los enamorados? ¿o es porque nada tiene que ver la Lupercalia con el amor? ¿o hay alguna otra razón importante que hizo que su nombre fuera cambiado?

Era costumbre en los pueblos paganos adorar y honrar en días especiales a sus diferentes dioses, para agradecerle por los beneficios que recibían de ellos durante todo el año. Así por muchísimos años la Roma pagana celebró una fiesta llamada Lupercalia, celebrada en honor a su dios llamado Lupercus. Según ellos Lupercus era el que los defendía de los lobos salvajes, animales que abundaban en las regiones de Roma, A quienes temían en sobremanera por los daños que les causaban. Los Romanos en honor a Lupercus “su protector” y “benefactor” celebraban a mediados de Febrero su gran festival la Lupercalia.

¿Cómo celebraban los antiguos romanos su fiesta la Lupercalia? Con danzas, bailes y juegos. El juego que más les gustaba a los romanos, especialmente a los jóvenes, era el baile para encontrar su novia o su pareja. Para ello, en la fiesta escogían un gran bolo y allí depositaban los nombres de niñas preferidas. Muchas veces las parejas se transformaban en novios. Aún se acostumbra hacer este juego en algunas fiestas.

¿Por qué el día 14 de febrero era llamado "Lupercalia" o "el día del lobo"? Porque éste era un día que era consagrado a los sacerdotes sexuales de la diosa Juno. Éste día también honraban a los dioses romanos, Lupercus y Faunus, también como los legendarios gemelos, que supuestamente fundaron a Roma, Remus y Rómulo. Éstos dos se dice que han sido amamantados por lobos en una cueva en el Monte Palatino en Roma. Ésta cueva fue llamada Lupercal y fue el centro de celebración de la víspera de Lupercalia o el 14 de febrero. En éste día, Lupercalia, que más tarde fue llamado el Día de San Valentín, el Luperci o sacerdores de Lupercus se vestían en pieles de cabra para una ceremonia sangrienta. Los sacerdotes de Lupercus, el dios lobo, sacrificaban cabras y un perro y después se manchaban con sangre. Éstos sacerdotes, manchados con la sangre del sacrificio, corrían alrededor del Monte Palatino en un frenesí salvaje mientras hacían una correa llamada un "februa". Las mujeres se sentaban alrededor del monte, mientras los sacerdotes sangrientos las azotaban con las correas de piel de cabra para hacerlas fértiles. Las mujeres jóvenes se reunían en la ciudad y sus nombres eran puestos en cajas. Entonces, éstas "notas de amor" eran llamados "billetes". Los hombres de Roma dibujaban un billete, y la mujer cuyo nombre estaba en él se convertía un su compañera sexual de lujuria con quién fornicaba hasta el próximo Luperculia o febrero 14.

Cuando Roma se convirtió de pagana a “semi-cristiana”, los líderes de la iglesia viendo que era imposible hacer olvidar los dioses y las amadas fiestas a sus nuevos conversos, los que entraban por miles sin un conocimiento de las Sagradas Escrituras a las filas del nuevo “cristianismo”, optó un método muy sencillo, práctico y eficaz: cambió el nombre de todos los dioses paganos y el nombre de todas sus fiestas por fiestas “cristianas”. La famosa Lupercalia y su dios Lupercus no escaparon a esta “maravilloso cambio”, Lupercus pasó a llamarse “San Valentín” y el día consagrado a su nombre pasó a llamarse Día de San Valentín y empezó a celebrarse el 14 de Febrero. Según la iglesia católica San Valentín fue un santo muy bueno, pero muy bueno, que vivió hace muchísimos años y murió el 14 de febrero. Hoy en día a nadie pareciera importarle quién fue San Valentín, ni menos quién fue el famoso Lupercus, ni si esta fiesta es de origen pagano o cristiano. Y es más… por si hubiera algún cristiano que se le ocurriera tener escrúpulos de celebrar esta famosa fiesta, algunos de los “modernos cristianos” han solucionado el problema y le han puesto a este día un nombre mas simpático: “Día del Amor y la Amistad”. Pero ante los ojos de Dios ésta sigue siendo una fiesta pagana llamada Lupercalia.

Deuteronomio 12:30-31
“…no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré. No harás así a Jehová tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses…”

“Gracia y Paz”

Aprendiendo la Sana Doctrina