viernes, 28 de septiembre de 2012

JESÚS, LA FUENTE DE AGUA VIVA


Apocalipsis 21:6
"Y díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente".

Este mundo es de mi Padre Celestial. El es Alpha y Omega. Nada estaba antes que Él, y nada después. El pecador lo pone todo al revés. El dice, “El asunto se trata de mí; yo soy el centro, y el importante”.

Hace mucho que algunos astrónomos pensaban que este mundo era el centro del universo, y que todo revolvía alrededor del mundo. ¿Qué pensarías de una persona que todavía cree esto? Es una locura. Pero aunque sea ridículo, es precisamente esto que hace el pecador en el mundo espiritual. Desafía a su Creador, y el interés propio es la regla de su conducta, y vive como si todo debería servir a sus propios intereses. La frustración es inevitable, y cuando viene la desilusión, el fin siempre es un desastre. A veces pasan sus días amargados, y a veces salen de esta vida en una explosión de violencia. Es precisamente esta idea de servirse a sí mismo sin que le importen las leyes y la Palabra de Dios, que hace de este mundo lo que es. Y todos hemos vivido así, como si fuéramos el rey del universo.

Pero ahora, LAS BUENA NUEVAS. Dios nos ama, y nos ofrece el perdón por nuestros pecados. Jesús murió para expiar nuestra culpabilidad; él pago el precio por nuestros pecados, y extiende sus brazos hacia nosotros y dice, “Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente”.

¡Bendito Salvador! El cambiará tu motivación y te dará UN CORAZON NUEVO. “Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2 Corintios 5:17.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

jueves, 27 de septiembre de 2012

GUARDADOS PARA UN PROPÓSITO


David oró, “Guárdame, Dios, porque en ti he confiado” (Salmo 16:1). La palabra Hebrea que David usa para guardar en este verso, está llena de significado. Dice en esencia, “Pon un cerco alrededor mío, una pared de espinas que me protejan. Guárdame y cuídame. Observa todos mis movimientos, mis entrar y mis salir”.

David plenamente creyó que Dios guarda a los justos. Y las Escrituras dicen que David fue ayudado y cuidado en todos sus caminos. Este hombre bendecido manifesto, “Por cierto no se adormecerá ni se dormirá el que guarda a Israel. Jehová es tu guardador, Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal, él guardará tu alma” (Salmo 121:4-7).

La misma palabra Hebrea para guardar aparece en este pasaje también. Una vez más, David está hablando de un cerco divino de Dios, la pared de protección sobrenatural. Él nos está asegurando, “Dios tiene su ojo sobre ti dondequiera que vayas”.

Verdaderamente, el Señor está con nosotros en todo lugar: en el trabajo, en la iglesia, mientras estamos de compras. Él está con nosotros en nuestros carros, en los autobuses, en los trenes subterráneos. Y mientras hace eso, David dice, Dios nos guarda de todo mal. En corto, Dios está cuidando todo. Él ha prometido inutilizar cualquier arma que posiblemente se forme contra sus hijos.

Tiempo tras tiempo Dios ha probado que es un guardador de su pueblo. Pero, ¿para qué propósito? ¿Por qué está tan empeñado el Señor en guardarnos? Encontramos una idea en las palabras de Moisés: “Jehová nos mandó que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días y para que nos conserve la vida, como hasta hoy” (Deuteronomio 6:24). Moisés dice que Dios les dio los mandamientos con una razón: para guardarlos y cuidarlos. Pero, ¿para qué? Por la misma razón que Dios quiere salvarnos y protegernos a nosotros.

Piense en todas las maneras que Dios guardó a Israel, su pueblo escogido. Él los guardó de las diez plagas en Egipto. Él los libró del ejército de Faraón en el Mar Rojo. Él los sanó de las mordidas mortales de las serpientes en el desierto. Y las personas testificaron del poder guardador de Dios a sus hijos y a sus nietos. “El Señor nos libró de todos nuestros enemigos. Él nos dio comida y agua, y mantuvo nuestras ropas sin que se gastaran. Él guardó a Israel en todo”. 

¿Pero ese era todo el testimonio de Israel? ¿Fueron esas personas guardadas y protegidas para terminar muriéndose en el desierto? Moisés testificó, “Y nos sacó de allá para traernos y darnos la tierra que prometió a nuestros padres” (Deuteronomio 6:23). Moisés le estaba diciendo a Israel, “Miren a todas las maneras milagrosas que Dios usó para sacarlos de la esclavitud. ¿Por qué creen que hizo todo eso? ¿Por qué creen que él los eligió y les puso marca de especial desde la fundación del mundo? ¿Por qué él los libró de la esclavitud? ¿Por qué los bendijo cuando merecían ser abandonados?”.

El Señor lo ha preservado a usted para poder llevarlo a un lugar. Él quiere lograr algo en su vida que va más allá de los milagros. El Señor guardó a los Israelitas y les puso una muralla alrededor para un propósito específico: Para llevarlos a un lugar donde serían usados. Él los estaba guiando a la Tierra Prometida, un lugar de destino.

“Gracia y Paz”
(David Wilkerson)

TRAER A OTROS A JESÚS


Juan 1:35-42
“El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios. Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús. Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí (que traducido es, Maestro), ¿dónde moras? Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)”.

Andrés es el discípulo conocido por traer personas a Jesús. Inmediatamente después de encontrarse con el Señor, presentó al Mesías a su hermano Simón. En otra ocasión, cuando una gran multitud tenía hambre, encontró a un muchacho que tenía cinco panes y dos peces, y lo trajo a Jesús (Juan 6:8-9). Cuando unos griegos quisieron conocer a Cristo, Andrés y Felipe lo presentaron a ellos (12:20-22). Este discípulo nunca perdió su entusiasmo por el Salvador.

La experiencia de conversión de Andrés lo motivó a dejar que otros conocieron a Aquel que había cambiado su vida (1:36-37). ¿Qué me dice de usted? Si su vida espiritual se ha vuelto oxidada y lánguida, es el momento de recordar lo que Cristo ha hecho por usted, y para pedirle que renueve su entusiasmo.

Asimismo, Andrés deseaba conocer al Salvador y pasar tiempo con Él (vv. 38, 39). El ejemplo del discípulo es un buen recordatorio de que la dulce comunión con el Señor no se supone que termina con el tiempo devocional. También debe estimular el deseo de compartir con otros el gozo que encontramos en nuestra relación con Cristo.

Por último, Andrés era motivado por su convicción de que Jesús era el Mesías (v. 41). Había encontrado la respuesta para un mundo perdido, y quería que los demás lo supieran.

Jesús le dijo a Andrés que sería “pescador de hombres” en vez de peces (Lucas 5:10). Como nosotros somos, también, seguidores de Cristo, tenemos la misma tarea. Nuestras oportunidades son diferentes, pero todos tenemos la responsabilidad de desarrollar el hábito permanente de traer a otros a Jesús.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

HASTA LO ÚLTIMO


Hechos 1:8
“… me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

Era el primer día de clases en el Instituto Bíblico de Moscú, donde estaba enseñando a pastores rusos. Empecé pidiendo a los alumnos que dijeran sus nombres y dónde servían, pero uno de ellos me dejó estupefacto cuando declaró abiertamente: «¡De todos los pastores, yo soy el más fiel a la Gran Comisión!». Por un instante, quedé desconcertado, hasta que él, sonriendo, agregó: «La Gran Comisión dice que debemos llevar el evangelio hasta lo último de la tierra. ¡Pastoreo una iglesia al norte del Círculo Ártico, en una aldea llamada “Lo Último de la Tierra”!». Todos nos reímos, y continuamos con la clase.

Las palabras de aquel pastor, que servía en la Península de Yamal (que significa «lo último de la tierra»), transmiten un importante mensaje. En el último mensaje de Jesús a sus discípulos, dijo: «… y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra» (Hechos 1:8). Cada rincón de nuestro mundo, por más remoto que sea, debe ser alcanzado con el mensaje de la cruz. El Salvador murió por el mundo, y esto incluye personas que están cerca y lejos.

Cada uno de nosotros tiene la oportunidad de llevar el evangelio a las personas de «lo último de la tierra» donde vivimos. Independientemente de dónde estés, puedes hablar a alguien sobre el amor de Cristo. 

¿A quién podrías testificarle hoy?

Cualquier lugar puede ser apropiado para testificar de Cristo.

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LEA: Hechos 1:1-8

Biblia en un año: Joel 1–3
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

VIDA ESPIRITUAL ABUNDANTE

Romanos 12:11
“En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor”.

Nuestra sociedad está obsesionada con cosas como los deportes, la recreación, el entretenimiento y la gratificación emocional, y está pagando las consecuencias de esa inclinación desequilibrada. Cuando tales afanes exceden sus funciones razonables, se convierten en marcas evidentes de la sociedad frívola. “El ejercicio corporal para poco aprovecha, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera” (1 Timoteo 4:8)

La única vida productiva, que además es la única vida que satisface en verdad al ser humano, es la vida autodisciplinada. Esto también es cierto en la vida cristiana. Aunque nuestra dirección y poder espirituales vienen del Señor, Él solo puede obrar en la raza humana con eficacia por medio de vidas que estén sujetas a Él (1 Corintios 9:25-27).

La primera disciplina que refleja una vida abundante es la diligencia: NO SER PEREZOSOS SINO DILIGENTES (v.11). En el contexto de Romanos 12, diligencia se aplica a todo lo que los cristianos hagan en su vida espiritual. Todo lo que sea digno de hacerse en el servicio del Señor merece que sea hecho con entusiasmo, cuidado e interés. Jesús dijo a sus discípulos: “Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando puede trabajar” (Juan 9:4). No existe lugar alguno para la ociosidad y la indolencia en el trabajo para el Señor. “Todo lo que te viniera a la mano hacer”, aconsejó el sabio Salomón, “hazlo según tus fuerzas”. Todo lo que hagamos para el Señor debe hacerse para esta vida presente (Eclesiastés 9:10).

El Señor recompensa a quienes sirven con diligencia. “Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún (Hebreos 6:10-12). ¡Para que el yuyal prospere en un jardín, el jardinero solo tiene que dejarlo de atender!

FERVIENTES EN ESPIRITU (v.11): Mientras que la diligencia tiene que ver más que todo con acciones, el ser fervientes en espíritu está relacionado con las actitudes. Fervientes viene de la palabra “hervir”. Habla no de ser fervoroso hasta el descontrol, sino más bien algo similar al motor a vapor que genera el calor suficiente para producir energía. Debemos tener entusiasmo, eso habla de compromiso con la obra. El fervor es una actitud que requiere aplomo y persistencia, no solo buenas intenciones.

SIRVIENDO AL SEÑOR (v.11): Así como el ser fervientes al Señor, mantenerse sirviendo al Señor es algo que tiene que ver con perspectivas y prioridades. Todas las cosas que hacemos deberían, primero que todo, ser consecuentes con la Palabra de Dios, y en segundo lugar, realizadas de verdad en su servicio y para su gloria. La devoción estricta al Señor elimina por completo toda clase de actividades infructuosas en las iglesias. Pablo nunca perdió de vista esa misión fundamental. El apóstol empieza su carta con la afirmación de que sería a Dios “en su espíritu en el evangelio de su Hijo” (Romanos 1:9). En Romanos 12, Pablo emplea tres palabras distintas para describir el servicio cristiano. En el versículo 1 utiliza latreia, que se traduce: “culto de adoración” y hace énfasis en su aspecto de un temor reverente. La segunda palabra es diakonia, que se aplica al servicio práctico. En el versículo 11 el apóstol emplea “douleuo”, que se refiere al servicio de un siervo o esclavo, cuya razón de existir consiste en hacer la voluntad de su amo.

Por encima de todo lo demás, Pablo se consideraba a sí mismo un siervo de Jesucristo. Esa es la descripción con la cual se identifica a sí mismo en esta carta (Romanos 1:1), así como en Filipenses 1:1; Tito 1:1.

Además, nosotros no servimos al Señor en nuestras fuerzas propias, así como tampoco venimos a él por nuestro poder. El propósito supremo que tenemos en nuestra vida es servir al Señor Jesucristo, y nuestro poder para cumplir con ese servicio también proviene de él; “para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí (Colosenses 1:29).

Si Dios te ha dado la salvación y te ha dado el poder para servirle, ya no tienes excusa en ofrecer tu vida misma al servicio de tu amo, tu Rey y Salvador, no debes ser perezoso en el servicio, siendo diligente y ferviente, para dar honra al que vive y reina en nuestra vida.

“Gracia y Paz”
(Juan Carlos Estigarribia)

¿HAY UN MEDICO EN LA SALA?


Isaías 63:9
“En toda angustia de ellos él (el Señor) fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad”.  

El espectáculo fue interrumpido bruscamente y alguien preguntó: ¿Hay un médico en la sala? El breve silencio que siguió tradujo la conmoción de los asistentes. Luego continuó el espectáculo, borrando muy pronto el malestar que esta interrupción había causado. La mayoría, sin duda, se preguntó qué había sucedido, pero rápidamente la presentación volvió a comenzar y el incidente fue olvidado. Sin embargo la enfermedad, o quizá la muerte, se habían presentado en ese teatro. ¡Pero eso sólo concernía a otro, no a mí!

Estamos tan centrados en nosotros mismos que a menudo los problemas de los demás nos son indiferentes. Pero eso no debería ser así, sobre todo en los creyentes. Jesucristo nunca fue indiferente ante la miseria. Si leemos los primeros capítulos del evangelio según Marcos, lo vemos alimentar a las multitudes hambrientas, sanar a los enfermos, sin tomarse nunca un momento de descanso; siempre estaba disponible para llevar el consuelo a quienes encontraba a su paso.

Si usted se halla en un estado de malestar físico o espiritual, sepa que Jesús también se interesa en usted y que ninguna circunstancia de su vida le es indiferente. Así como pudo responder a todas las tristezas cuando vivía en la tierra, ese médico divino también puede hacerlo hoy desde el cielo. Dígale simplemente, en oración, que lo necesita. ¡Él jamás dejará de responderle!

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS


Hebreos 11:6
"Empero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es menester que el que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan".

En el capítulo 11 de Hebreos encontramos una lista de los fieles y las hazañas que lograron por la fe. Es muy provechoso leer el capítulo entero. Creo que 18 veces se dice que alguien hizo algo por la fe. Cuéntalos por favor, y dime si estoy correcto o no.

Ahora bien, en primer lugar, tenemos que creer que Él existe. El puro materialista o ateo no puede agradarle a Dios porque al ignorar toda la evidencia de la creación, demuestra una determinación grande de eliminarlo de su mente para que pueda vivir tranquilamente en el pecado sin reproches.

En segundo lugar, se necesita un concepto muy bajo de Dios para pensar que los mentirosos, los mujeriegos, los sucios y los que no honran y obedecen a Él tendrán el mismo destino que los que son obedientes, buenos, honorables, misericordiosos, y que han respondido a la llamada de su Hijo precioso que dijo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar” Mateo 11:28.

La invitación de Dios es que diariamente ejercemos la fe en Él, y este capitulo 11 de Hebreos nos enseña que Él siempre recompensa a los que le buscan en Espíritu y en Verdad.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 26 de septiembre de 2012

EL EVANGELIO VS. LA PSICOLOGÍA



Así como el AGUA y el ACEITE no pueden combinarse porque no son compatibles, lo mismo pasa con el EVANGELIO y la PSICOLOGÍA.

La explicación es muy sencilla: El Evangelio promueve la fe en Dios, la Psicología exalta al hombre.

Jesús te dice renuncia a ti mismo, la Psicología te dice eres un triunfador confía en ti.

La palabra de Dios te dice no imitéis las cosas de este mundo, la Psicología te dice gana el mundo.

Con este video de David Wilkerson ilustro un poco mejor lo que quiero decirles.


Dios es grande, Poderoso y Santo.

“Gracia y Paz”

¡SOLO CRISTO SALVA Y SOLO A EL SEGUIMOS Y SOLO A EL TENEMOS COMO ÚNICO Y SUFICIENTE SALVADOR!



De manera que ni Calvino, ni Lutero ni ningún otro reformador que fueron hombres de Dios, pero al fin y al cabo hombres (y se equivocaron en ocasiones), y mucho menos el Jesuita de Incógnito Jacobo Arminio (ni su doctrina), ni Roma su empleadora, pueden salvar al pecador, solo Jesucristo, el es el Señor de la Salvación y a él honramos y a él exaltamos.

DE MANERA QUE CON TODA VERDAD DECIMOS: ¡No al híper-calvinismo y rotundamente no a su primo el Arminianismo!

En ambos esta implícita la salvación por obras, una vil herejía e insulto a la obra bendita del Señor Jesucristo en la Cruz del Calvario.

NOS QUEDAMOS CON EL MENSAJE DE LA BIBLIA, QUE DICE: “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” Hechos 4:11-12.

¡Gloria sea Dios!,  ¡Sublime Gracia de mi amado Señor y Salvador, Jesucristo!

"Gracia y Paz"
Rafael Salinas V.

¿CÓMO PUEDO SABER SI SOY ADICTO A LA PORNOGRAFÍA?



La pornografía es un problema grave que sólo está empeorando. Vivimos en un mundo de tecnología que algunos están aprovechando al máximo para hacer que la pornografía esté más fácilmente disponible que nunca antes. Y a medida que la industria de la pornografía sigue expandiéndose, más y más personas se están esclavizando a ver imágenes explícitamente sexuales.

¿Cómo puede saber una persona si ha quedado atrapada en una adicción a la pornografía? Una de las señales más seguras es que usted sigue regresando a algo que sabe que está mal. Si se ha prometido a sí mismo una y otra vez que esa sería la última vez –y nunca lo es– entonces es probable que usted se haya entregado a una actividad creyendo que no puede vivir sin ella.

Una persona que se ha vuelto adicta a la pornografía también se identifica con una serie de las siguientes manifestaciones:

·      Busco pornografía con regularidad.

·      Tengo una necesidad cada vez mayor de ver más pornografía.

·      Paso regularmente grandes cantidades de tiempo esperando ver pornografía.

·      Mis sentimientos respecto a mi problema oscilan entre los extremos de que, o está fuera de control, o está bajo control.

·      He notado un patrón de conducta en el que descuido mis responsabilidades de trabajo, sociales y familiares para ver pornografía.

·      Suelo mentir para ocultar mi lucha.

·      Suelo romper mis promesas de dejar de ver pornografía.

·      Suelo reducir al mínimo el grado de mi lucha.

·      He sufrido graves consecuencias como resultado de ver pornografía, tales como deudas financieras, el fracaso de mi matrimonio o la pérdida de mi trabajo.

La adicción a la pornografía es un asunto grave. Cuanto más lo minimice usted, tanto más lo dominará el problema. Si sospecha que es adicto, deje de engañarse. No puede lidiar con esto solo. Tiene que buscar ayuda. Revele su secreto. Cuanto menos, cuéntele a un amigo «de confianza» o a algún pastor sabio que usted tiene un problema con la pornografía y que cree que está fuera de control. Es cierto que confiar en alguien da miedo, pero tenga la seguridad que «el que encubre sus pecados no prosperará; pero el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia» (Proverbios 28:13).

Si usted no se considera adicto a la pornografía, entonces no debe asumir que ocasionalmente puede jugar con imágenes explícitamente sexuales. En primer lugar, cualquier momento en que se vea pornografía, sea que éste se dé una sola vez o mil veces, está mal y es dañino (véase la respuesta a la pregunta ¿Se hace daño un hombre al ver pornografía?). En segundo lugar, cualquiera que ve pornografía de manera lujuriosa está en peligro de quedar atrapado.

Si usted ha caído en este pecado Dios quiere librarle, perdonarle y restaurarle.

“Gracia y Paz”
Reflexiones para Meditar y Compartir

DIOS MIRA EL CORAZÓN


Hechos 13:22
“He encontrado en David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazón; él realizará todo lo que yo quiero”.

El hombre cuando establece relaciones con otras personas, en general, mira la apariencia y a veces somos implacables en como juzgamos a los demás. A Dios no le interesa nuestra apariencia externa, estatus social o posición económica alguna, aspectos que el mundo considera tan importantes.

En la historia de David, Dios nos enseña que sólo mira el corazón. Cuando Samuel unge a David (elegido) para ser futuro rey de Israel, tenía sólo 16 años y sus hermanos lo consideraban “insignificante”, un simple pastor de ovejas. Obviamente, Dios no vio a David como lo veía su familia, Dios vio su corazón. Esa es la clase de personas con las cuales Dios desea construir su reino. ¿Qué ve Dios en tu corazón? Es necesario orar y pedir a Dios que nos revele y quite de nuestro corazón lo que no pertenece allí: ira, egoísmo, falta de perdón, resentimientos, sabiendo que nos puede usar para grandes cosas. En el nombre de Jesús, amén y amén.

“Gracia y Paz”
Pan de Vida

RELOJES POR RADIOCONTROL


1 Corintios 15:51-52
“No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados”.

En toda Europa el último domingo de marzo se pasa al horario de verano. Algunas personas adelantan el reloj la víspera, otras a la mañana, y otras se olvidan… Los relojes que funcionan por radiocontrol cambian de hora en la madrugada, a las dos en punto, sin intervención exterior, captando la señal emitida por una estación situada en Frankfurt, Alemania.

Esta proeza tecnológica nos hace pensar en el maravilloso momento cuando todos los hijos de Dios oigan el llamado proveniente del cielo y vayan al encuentro del Señor en el aire. Al mismo instante, en un abrir y cerrar de ojos, todos los que recibieron de Dios la vida eterna por la fe en Jesucristo obedecerán a su voz de mando (1 Tesalonicenses 4:16-17) y dejarán definitivamente este mundo. No habrá ningún lugar en la tierra donde los verdaderos creyentes no capten esa señal. Los cuerpos de los creyentes muertos también lo oirán y saldrán de sus tumbas o del fondo del mar, resucitados y gloriosos. Los hijos de Dios se alegran ante la perspectiva de ese día en el cual Jesús, su Salvador, vendrá a buscarlos y llevarlos con él para siempre.

Pero los demás, aquellos que no hayan querido aceptar el don gratuito de Dios, no oirán nada y se quedarán en la tierra esperando los terribles juicios que los alcanzarán. Ahora usted está oyendo la voz de Dios. ¡Escúchela, no la menosprecie!

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

CAPTURAR EL MOMENTO


Efesios 5:15-16
“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo…”

Mi esposa Martie es una gran compradora. Cuando compra alimentos, lee todas las etiquetas y se fija en el precio por unidad para determinar cuál conviene adquirir. Pero su mejor costumbre es mirar la fecha de «vencimiento». Ella no toma el primer envase de leche que ve, sino que se lleva el que tiene la fecha más tardía, de modo que pueda traer a casa la más fresca del supermercado.

En cierto modo, nuestra vida está marcada con una fecha de «vencimiento», excepto que nadie sabe exactamente cuándo se nos parará el corazón ni cuando respiraremos por última vez en este planeta. Ante esta realidad, ¿no deberíamos esforzarnos un poquito más por capturar los momentos que se nos han brindado?.

Capturar el momento significa que hagamos cosas con mayor pasión, como amar más profundamente, perdonar con más rapidez, escuchar más atentamente y hablar de manera más positiva.

Pablo nos da este buen consejo: «Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5:15-16). También nos instruye, diciendo: «… andad como hijos de luz […], comprobando lo que es agradable al Señor» (vv. 8-10).

Como ninguno de nosotros sabe cuál es su fecha de «vencimiento», ¡debemos aprovechar las oportunidades de iluminar hoy nuestro mundo con el amor de Cristo!

Vive cada día como si fuera el último de tu vida.

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LEA: Efesios 5:8-21

Biblia en un año: Oseas 11–14
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

¿DÓNDE ESTÁ DIOS?


Eran enormes pilas de cartas, y cada día entraban nuevas. Llegaban entre cincuenta y cien cartas diarias, principalmente de Europa y América, aunque también del resto del mundo. Su destino era el correo de Jerusalén, y las autoridades no sabían qué hacer con ellas. Eran cartas que iban dirigidas a «Dios en Jerusalén».

Una carta iba dirigida así: «El Señor del mundo. Trono de gloria. Séptimo cielo. Jerusalén.» Algunas de esas cartas contenían peticiones de ayuda, especialmente de solteras que buscaban esposo. Otras venían de niños que habían sido abandonados. El jefe de correos se vio obligado a tomar la decisión de quemar todas esas cartas. «No podemos hacer otra cosa con ellas», concluyó.

Esta noticia de un número crecido de cartas enviadas a Jerusalén y dirigidas a Dios debe hacernos reflexionar. Que haya tanta gente en el mundo urgentemente necesitada y que no sabe cómo hallar a Dios es sumamente triste.

Que haya necesidad de dirigirse a Dios es evidente. Que este haya sido el anhelo de toda la humanidad de todos los tiempos, también es evidente. Y que toda persona se sentiría feliz si Dios le diera la respuesta que necesita, lo es igualmente.

En el Libro de Job, tal vez el libro más antiguo de la Biblia, se expresa el mismo anhelo: «¡Ah, si supiera yo dónde encontrar a Dios! ¡Si pudiera llegar adonde él habita! Ante él expondría mi caso; llenaría mi boca de argumentos» (Job 23:3). Para satisfacer esa necesidad, el hombre ha inventado toda clase de religiones y ha fundado toda clase de ciudades sagradas.

En cierta ocasión, Jesucristo pasaba por la ciudad de Samaria cuando junto a un pozo se encontró con una mujer samaritana. Ella, en la conversación que se suscitó, le dijo a Jesús: «Nuestros antepasados adoraron en este monte, pero ustedes los judíos dicen que el lugar donde debemos adorar está en Jerusalén.» A lo que Jesús le respondió: «Los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren» (Juan 4:20-23).

Dios no está circunscrito a ningún lugar, a ninguna organización, a ningún orden ni a ninguna religión. Si tratáramos de describir el lugar donde se halla, tendríamos que concluir que se encuentra en el lugar de nuestra necesidad. Lo hallamos en el corazón del arrepentido. Lo hallamos en el dolor del humilde. Y más que todo, lo hallamos al pie de la cruz de Cristo.

Dios está ahora mismo tocando a la puerta de nuestro corazón. Abrámosle la puerta y dejémoslo entrar. Él quiere ser nuestro seguro y eterno Salvador.

“Gracia y Paz”
Un Mensaje a la Conciencia