martes, 18 de febrero de 2014

¿ERES UN DISCÍPULO DE CRISTO?



Lucas 14:25-33
“Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo. Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo”.

Cuando Jesús hizo esta declaración iba camino a Jerusalén donde le esperaba la muerte en la cruz del Calvario. Pero las multitudes que le seguían pensaban que él iba a establecer un imperio. Por esta razón les habló así. En la forma más clara posible les dijo que aquel que decidiera seguirlo no obtendría poderes ni gloria terrenales, sino que, por el contrario, debía estar dispuesto a renunciar a las cosas más preciadas de la vida, y a soportar todo tipo de sufrimiento. A esto se refirió cuando dijo que debemos “aborrecer” a nuestros seres queridos. Obviamente no se refiere Jesús a “odiar”, sino a poner en un plano secundario a los seres queridos y todo lo que sea de valor para nosotros. Y ser capaces de llevar nuestra cruz. En resumen, ser un discípulo de Cristo no es nada fácil, pues hay muchas cosas que amamos y deseamos, a las cuales debemos renunciar. De este pasaje aprendemos dos verdades fundamentales:

1. Es posible ser un discípulo de Jesús y sin embargo no ser su seguidor; conocer sus enseñanzas mas no llevarlas a la práctica. Una vez una persona le estaba hablando a un gran erudito acerca de un joven: "Fulano me dijo que fue alumno suyo", le dijo. La respuesta del maestro fue reveladora: "Puede que él haya asistido a mis clases, pero no fue uno de mis alumnos". Hay una gran diferencia entre un verdadero estudiante y otro que sólo asiste a las clases. Uno de los grandes problemas de la iglesia es que en ella hay muchos que han oído hablar de Jesús, pero lo siguen a distancia, es decir no tienen una relación con él. Lamentablemente pocos son verdaderos seguidores de Jesús, es decir pocos están dispuestos al sacrificio con el fin de servirle.

2. Antes de decidir seguir a Cristo, debemos calcular el costo de esta empresa. Jesús habla acerca de la necesidad de calcular los gastos para edificar una torre, probablemente la torre de una viña. Las viñas estaban equipadas con torres en las cuales se ponían guardias contra los ladrones que podían robarse la cosecha. Si el hombre no hace los cálculos necesarios antes de comenzar la construcción, y no puede acabarla, seguramente será objeto de burla por su fracaso. En la ceremonia de boda, el pastor establece lo que es el matrimonio, y luego dice: "Por lo tanto, el matrimonio no debe ser contraído por nadie irreflexivamente, sino con plena conciencia de la importancia del paso que van a dar". En primer lugar el hombre y la mujer deben considerar el costo, el compromiso, los sacrificios de la empresa que están a punto de comenzar. Y sobre todo deben conocerse bien ambos para saber qué esperar de esta relación.

Lo mismo sucede en el aspecto espiritual. No podemos hacer un compromiso si no conocemos al Señor. Y es necesario que estemos concientes de que ser un discípulo de Cristo requiere entrega y sacrificio. La gran diferencia en este caso es que si alguien siente temor o desaliento ante las altas demandas del Señor, debe recordar que no tendrá que cumplirlas solo. Aquel que lo llamó al camino difícil, recorrerá con él cada paso del mismo y lo ayudará a levantarse cuando tropiece, y compartirá con él sus cargas. Y, sobretodo, estará esperando al final para recibirlo y darle la recompensa prometida.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego me ayudes a entender el compromiso y los sacrificios que implican para seguir a tu Hijo Jesucristo, no quiero ser solo un discípulo que lo sigue a distancia, yo quiero tener una estrecha relación personal con Él. Por favor dame la fuerza y el valor para no fallar en este camino. Ayúdame a cargar con mi cruz cada día para que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

lunes, 17 de febrero de 2014

¿QUÉ BENEFICIOS TENGO POR HONRAR A MIS PADRES?



Efesios 6:2-3
“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”.

Nuestros padres forman un rol muy importante en nuestro desarrollo como personas, son un vinculo inquebrantable, tanto así que llegamos a la edad adulta y aún seguimos teniendo influencia de ellos, sus palabras aun hacen eco en nuestra mente, aunque no estemos de acuerdo con algunas decisiones o situaciones que hayamos vivido. Pero la Biblia es clara cuando nos dice “Honra a tu padre y madre”.

La palabra “honrar” significa: respetar y enaltecer los méritos de una persona. Es decir reconocer en este caso a nuestros padres lo que han hecho por nosotros, aunque pensáramos que no tenemos nada que reconocerles, pero ellos nos dieron la vida y eso es un motivo mas que suficiente para honrarlos.

¿Te es difícil honrar a tus padres? ¿Cómo los honras? ¿Te nace darles algo? Son preguntas que pueden poner a pensar un poco, ya que lastimosamente habemos un gran buen porcentaje de personas que venimos de hogares complicados y desde pequeños hemos sido victimas de violencia física, verbal y emocional, y cuando crecemos tenemos mucho rencor en nuestro corazón que difícilmente podemos arrancar.

Cuando yo honro a mis padres Dios me da una promesa, y me dice que me irá bien y además que tendré larga vida en la tierra.

Éxodo 20:12
“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”.

Si tu provienes de un hogar cristiano y desde pequeño(a) aprendiste a honrar a tus padres, Gloria a Dios. Pero que difícil es para quienes aun viven en las sombras del pecado y nunca fueron enseñados de esa manera y, en el peor de los casos, que haya tantos niños y niñas a quienes las “malas compañías” les están enseñando a no obedecer y menos a no reconocer lo que sus padres hacen por ellos.

Recordemos que honrar no solo es un día al año: el “día de la madre”, el “día del Padre” con un regalo o con una visita. Honrar es “obedecer” “respetar” “aceptar” y  “escuchar” todo el tiempo. Aunque te guste o no, nuestros Padres son los representantes de Dios en la tierra, y si no obedecemos nos irá mal “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gálatas 6:7).

Honrar a nuestros padres en todo tiempo, lugar y circunstancia, es decir, en las buenas y en las malas. La Biblia no nos limita a que solo los honremos cuando se porten bien con nosotros, sino que nos manda “hónralos”. No nos pregunta si queremos o no, nuestro llamado es hacerlo como dice la palabra de Dios.

Nunca es tarde para empezar a honrarlos, y si ya lo haces Gloria a Dios. Ámalos, perdónalos, acéptalos, comparte con ellos tus alegrías, tus tristezas, tus logros, tus fracasos. Visítalos con frecuencia, comparte con ellos a tus hijos, todo eso será de gran bendición para tu vida.


“Gracia y Paz”

Mensajes para Reflexionar

¿QUÉ DICE LA BIBLIA ACERCA DEL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD?



En el evangelio de la prosperidad, también conocido como la religión de la “Palabra de Fe,” o “Confesión Positiva”, se le dice al creyente que utilice a Dios, mientras que la verdad del cristianismo bíblico es justamente lo contrario –Dios utiliza al creyente. La Palabra de Fe, o la teología de la prosperidad, ve al Espíritu Santo como un poder para ser utilizado de la manera que el creyente lo desee. La Biblia enseña que el Espíritu Santo es la Persona que habilita al creyente para que haga la voluntad de Dios. El movimiento del evangelio de la prosperidad, es muy parecido a algunas de las sectas de destructiva avaricia que se infiltraron en la iglesia primitiva. Pablo y los otros apóstoles nunca consintieron en adaptarse o conciliarse con los falsos maestros que propagaban tal herejía. Ellos los identificaron como peligrosos falsos maestros y urgían a los cristianos a huir de ellos.

Pablo previno a Timoteo acerca de las “disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia... Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” (1 Timoteo 6:5, 9-11).

Pablo dijo que la avaricia es idolatría (Efesios 5:5) y previno a los efesios para que evitaran a cualquiera que llevara un mensaje de inmoralidad o avaricia (Efesios 5:6-7). La enseñanza de la prosperidad prohíbe que Dios actúe por Él mismo, significando que Dios no es Señor de todo, porque Él no puede trabajar hasta que nosotros le permitamos hacerlo. La fe, de acuerdo con la doctrina de la “Palabra de Fe”, no es una confianza sometida a Dios; la fe es una fórmula por medio de la cual manipulamos las leyes espirituales que los maestros de la prosperidad creen que gobiernan el universo. Como lo implica el nombre “Palabra de Fe,” este movimiento enseña que la fe tiene que ver más con lo que digamos, que en quién confiamos o qué verdades adoptamos y afirmamos en nuestros corazones.

Un término favorito en el movimiento de la “Palabra de Fe”, es la “Confesión Positiva.” Se refiere a la enseñanza de que las palabras tienen un poder creativo. Lo que digas, afirman los maestros de “Palabra de Fe”, determina todo lo que te suceda. Tus confesiones, especialmente los favores que demandes a Dios, deben ser declarados positivamente y sin titubeos. Entonces, Dios tiene que responder (¡como si el hombre pudiera exigirle algo a Dios!). De esta manera, la habilidad de Dios para bendecirnos depende supuestamente de nuestra fe.

Santiago 4:13-16 claramente contradice esta enseñanza, “¡Vamos ahora! Los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala”

Lejos de enfatizar la importancia de la riqueza, la Biblia nos advierte acerca de buscarla. Los creyentes, especialmente los líderes en la iglesia (1 Timoteo 3:3), deben estar libres del amor al dinero (Hebreos 13:5). El amor al dinero conduce a toda clase de maldad (1 Timoteo 6:10). Jesús advirtió, “Mirad, guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee" (Lucas 12:15). En agudo contraste al énfasis de la Palabra de Fe sobre ganar dinero y posesiones en esta vida, Jesús dijo “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan” (Mateo 6:19). La irreconciliable contradicción entre la enseñanza del evangelio de la prosperidad y el evangelio de nuestro Señor Jesucristo, está bien sintetizada en las palabras de Jesús en Mateo 6:24, “No podéis servir a Dios y a las riquezas”. Amen!


“Gracia y Paz”

Preguntas y Respuestas.

¿ERES TÚ UN HUESO SECO?



Ezequiel 37:1-6
"La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová"

Este pasaje nos habla de una ocasión en la que Dios llevó al profeta Ezequiel, “en el Espíritu de Jehová”, a un cierto lugar con el fin de encomendarle una misión de gran trascendencia. El Señor le muestra al profeta “un valle que estaba lleno de huesos” Y le dice que profetice sobre ellos y les diga: “Huesos secos, oíd palabra de Jehová”, y a continuación expone su plan. Dios haría entrar espíritu en aquellos huesos y vivirían, y pondría tendones sobre ellos, y carne, y finalmente los cubriría de piel. Es decir, total restauración. Y sabrían ellos que él era Jehová Dios todopoderoso.

Quizás podamos tratar de ponernos en el lugar de Ezequiel en estos momentos. ¿Qué quiere decirme el Señor? ¿Cuál es su propósito al mostrarme estos huesos secos y decirme que los va a revivir? ¡Cuántas preguntas pasarían por la mente del profeta! Entonces Dios le dice (v.11): “Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos”

¡El amado pueblo de Dios! La desobediencia y el pecado los habían llevado a ese estado, trayendo pesar y dolor al corazón del Señor. Muertos y alejados de Dios... condición de hueso seco. Y, según afirmó el profeta, “secos en gran manera” Su condición era realmente deprimente. Pero Dios, en su infinito amor y misericordia persistía en darles vida. Y este fue su mensaje por medio de Ezequiel: “Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová” (vv. 12-14).

Vida abundante, reposo, paz, bendiciones. ¡Victoria total! Sólo está disponible cuando vivimos bajo el amparo y la protección del Señor. La Biblia dice que cuando el hombre está alejado de Dios está muerto. Y él es el único que puede darle vida. Con ese fin envió a su Hijo Jesucristo para que, por medio de su muerte en la cruz del Calvario, recibiéramos vida eterna. Así lo dice en Efesios 2:1: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados”

¿Cuál es tu condición espiritual en estos momentos? ¿No conoces a Jesucristo como tu salvador? ¿Te has alejado de Dios? ¿Sientes que te has ido desnutriendo? ¿Acaso como la hierba sin agua te has marchitado? ¿Te sientes como los huesos secos del pasaje de hoy? ¡Es posible un avivamiento! Aun huesos secos pueden revivir. La venida del Espíritu de Dios trae vida en abundancia.

Lo primero que Dios dijo a Ezequiel que profetizara a su pueblo fue “Oíd palabra de Jehová” Pongamos, pues, atención a la palabra del Dios todopoderoso. En ella y sólo en ella está el poder que revive, que levanta de los muertos, que vivifica. Dios es el único que puede cambiar tu lamento en baile, las tinieblas en luz, tu tristeza en gozo. Y "tendrás nuevas fuerzas; levantarás alas como las águilas; correrás, y no te cansarás; caminarás, y no te fatigarás", dice Isaías 40:31.

Escudriña la Palabra de Dios cada día de tu vida. En ella está el alimento para tu espíritu. Busca el rostro del Señor en oración todos los días. Pasa tiempo en comunión con él y permite que la paz y el gozo de su Santo Espíritu inunden tu corazón.

ORACIÓN:
Padre santo, yo no quiero ser un hueso seco. Yo anhelo disfrutar de la vida abundante que tu Hijo vino a traernos. Te ruego me llenes del poder, la paz y el gozo de tu Santo Espíritu para que pueda ser yo un testimonio al mundo que honre y glorifique tu nombre. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dios te Habla

domingo, 16 de febrero de 2014

¡¡CUIDADO CON LAS SERPIENTES!!


        
Génesis 3:1-5
“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal”.

Aquí, en esta porción de la Escritura, vemos la historia de la desobediencia del Hombre, Dios le dio una ayuda idónea a Adán, la cual se llamaba Eva. Ambos Vivian muy bien en el huerto donde Dios los había puesto, pero llegó la serpiente y cambio toda la historia de la humanidad.

Muchos culpamos  a Eva, por desobedecer, pero la serpiente no convenció tan rápido a la mujer, sino que hubo un dialogo entre ellos (Vers. 1-5). Luego de ese dialogo, Eva accedió y comió, y desde allí cambio todo en la vida de ellos y de nosotros hoy en día.

Esta no ha sido la única serpiente que ha engaño al ser humano. A lo largo de toda la historia del mundo han existido toda clase de serpientes que han manipulando al ser humano a hacer todo aquello que vaya en contra de nuestro Padre, por ejemplo: pornografía, fornicación, infidelidad, adulterio, lesbianismo, homosexualidad, abuso infantil, crímenes, robos, alcoholismo, drogadicción, etc.

A simple vista podemos decir ¡No! Pero estas serpientes comienzan a seducirnos, y a convencernos que Dios no se molesta con los pecados que hagamos. Que “Dios es amor”. Serpientes que nos dicen, no te preocupes por vivir en Santidad, que al final tu eres ¡Salvo siempre salvo! Hay serpientes que dicen que en la Biblia no dice que fumar es malo, que tomar alcohol no es malo, en fin, utilizan toda clase de argumentos y artimañas para hacernos caer. El trabajo de las serpientes es convencerte que a Dios no le molesta que lleves una vida arruinada, si al final su hijo murió por nosotros, pero lastimosamente nunca pensamos en las consecuencias de nuestras malas acciones “No os dejéis engañar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará” (Gálatas 6:7).

Pongamos mucho cuidado con los falsos profetas que nos presentan un evangelio light, sin compromisos, recuerda que nuestro Padre es celoso, y quiere que le adoremos solo a Él, no podemos vivir como el mundo vive, nosotros debemos ser luz en nuestra comunidad, con nuestra familia, con nuestros vecinos, con nuestros compañeros de trabajo, para que más personas conozcan de Dios. Recuerda que al final nuestro Padre nos demostrará que si en lo poco fuimos fieles, sobre mucho nos pondrá.

Hebreos 12:28-29
“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor”



“Gracia y Paz”

¿Y TU… CÓMO GUARDAS TU CORAZÓN?



Proverbios 4:23
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;
Porque de él mana la vida.

La obediencia se deriva de un verbo muy complicado de cumplir para muchos. Basta ponerse a pensar cuantas veces hemos desobedecido, ¿te acuerdas de alguna  falta grave que haya marcado tu vida? Creo que ni deseos dan que vuelva a pasar… ¿verdad?

Para nosotros como hijos de Dios, lo más doloroso es haberle fallado a nuestro Padre Celestial. Para los que aún siguen desobedeciendo a Dios se ha vuelto su deporte favorito.

El capítulo 4 de proverbios son consejos que David le daba a su hijo Salomón. Para David lo mas importante era enseñar a su hijo a cuidar su corazón. Porque sería la fuente de su vida. Ahora la pregunta para nosotros es ¿Qué tanto cuidamos nuestro corazón? ¿Qué cosas dejamos que entren en él?

Como Cristianos debemos de hacer un análisis de lo que entra diariamente a la fuente de nuestra vida. Porque lo que tenemos guardado es lo que expresamos, la misma Palabra nos dice: “porque de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6.45b). En nuestras vidas nuestra fuente debe estar llena de la Palabra de Dios, para cuando vengan los problemas, de nuestra fuente pueda brotar fe y confianza, entre otros. Cuando permitimos que cosas vanas entren a nuestra vida, ellas toman mucha fuerza, y terminamos haciendo a un lado a Dios, y nuestra manera de hablar comienza a cambiar. Cuantas veces tú has sentido deseos de ya no ir a tu iglesia, o cuantas veces has querido dejar tu cargo en tu iglesia. Cuando surgen esos sentimientos es porque sin darnos cuenta estamos permitiendo que el enemigo meta cosas negativas a nuestra fuente. Por eso David fue muy sabio al darle ese consejo a Salomón. Nuestro corazón es un elemento tan importante, que es el principio de donde se toman las decisiones más importantes de nuestra vida.

Cuida tu fuente, porque allí permanece todo lo que tú vas guardando conforme vas creciendo en tu vida. Entre más te alimentes de la palabra de Dios, y busques de estar más tiempo con El. Tu fuente tendrá las fuerzas suficientes para superar toda dificultad que estés pasando; o cuando te encuentres deprimido, tu fuente te recordará que Dios está contigo. No descuides tu fuente, debes estar pendiente de lo que entra. Tú decides que es lo que puede o no entrar. Tú tienes la última palabra. En economía nos enseñan, “que hay que pensar con la cabeza y no con el corazón, pero en Cristo, hay que pensar con el corazón y no con la cabeza”.  ¿Porque? Porque la mente cuestiona muchas cosas a Dios, y llega un momento que perdemos nuestra fe. Pero cuanto lo hacemos con el corazón, no hay ningún cuestionamiento, sino que todo lo hacemos con fe y con seguridad, porque estamos convencidos que nuestro Dios es suficiente en nuestra vida, y no necesitamos de nadie más, solo de la Palabra de nuestro Padre Celestial.



“Gracia y Paz”

¿QUÉ DICE LA BIBLIA SOBRE SER PROSPERO?



3 Juan 1-2
"El anciano a Gayo, el amado, a quien amo en la verdad. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma"

Indudablemente una de las doctrinas que más han revolucionado en los últimos años dentro de muchas iglesias carismáticas, y que los predicadores avaros han sabido aprovechar muy bien, es el tema de la “prosperidad”.

La prosperidad, en sentido general, es una de las cosas más anheladas por el ser humano. Cuando se trata del aspecto económico, podemos asegurar que a nadie le gusta vivir en pobreza y escasez. Nuestra naturaleza humana tiende a no conformarse con menos que la abundancia y la prosperidad. Por esta razón el ser humano lucha con todas sus fuerzas y recursos por progresar en el aspecto económico. También hay preocupación por prosperar o mejorar en el aspecto físico. La apariencia física ocupa un lugar importante en las prioridades de la mayoría de las personas, de ahí la enorme variedad de dietas para perder peso, gimnasios, cremas y otros tantos medios de embellecimiento. Y cuando hay alguna enfermedad, la preocupación es entonces prosperar en el aspecto de la salud.

En el pasaje de hoy, parte de su tercera epístola, el apóstol Juan se dirige a Gayo, un amigo muy amado, al cual muestra el afecto propio de un verdadero pastor y maestro. Juan está preocupado tanto por la prosperidad y la salud física de su discípulo como por su salud espiritual. Por eso le dice: “Yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud”. Y entonces añade: “así como prospera tu alma". Juan sabía por experiencia propia que la prosperidad, ya sea material o física, depende fundamentalmente de cómo prospera el aspecto espiritual. Y la prosperidad del alma sólo se alcanza cuando le entregamos nuestra vida a Cristo. Allí comienza a edificarse el fundamento de una prosperidad estable y permanente. Es decir, si NO solucionamos primero el problema de nuestra pobreza espiritual, todo lo que prosperemos en otras áreas no tendrá un buen fundamento.

La prosperidad material puede perderse en cualquier momento. Un mal negocio, un robo, un incendio o la pérdida de todos los bienes nos pueden dejar en la calle. La prosperidad física nadie la tenemos garantizada. Si hoy nos despertamos con salud ha sido por la gracia de Dios. Uno puede comprar un buen seguro médico y medicinas pero no la prosperidad física. Tenemos, pues, que entender que la prosperidad en la que todo ser humano necesita enfocarse en primer lugar es la prosperidad espiritual, la cual es eterna y es la base para la verdadera felicidad. Jesús dijo a sus discípulos: "Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33). Cuando Jesús dijo "y todas estas cosas os serán añadidas", se estaba refiriendo a comida, bebida, ropa, posesiones materiales en general, salud y bienestar económico. Son las mismas "cosas" a las que se refiere Juan en el pasaje de hoy. Todas estas cosas las vamos a recibir en la medida en que primeramente prosperemos espiritualmente.

Alguien dijo que hay gente tan pobre en este mundo que lo único que tienen es dinero. El dinero no garantiza la felicidad, en cambio en Cristo hay paz y gozo en todas las circunstancias. ¿Eres tú una persona próspera espiritualmente? Si no lo eres, entonces crecer espiritualmente debe ser tu prioridad. Sólo así podrás vivir una vida de verdadera prosperidad en todos los demás aspectos. En Deuteronomio 8, Dios advierte al pueblo de Israel que no se olviden de él cuando estén disfrutando de prosperidad y riquezas, pues de cierto perecerían. Y entonces les dice: “Acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas”.

Busca con vehemencia el rostro del Señor. Lee su palabra diariamente (sin faltar), medita en ella, ora más, sírvele más. Entonces comenzarás a sentir paz y gozo en tu corazón aun en medio de circunstancias desfavorables, serás mucho más paciente, tu fe será fortalecida y tu carácter será transformado positivamente. Esto es prosperidad espiritual. Esta es la base para una total, verdadera, estable y duradera prosperidad en todas las áreas de tu vida.

1 Crónicas 22:13
“Entonces serás prosperado, si cuidares de poner por obra los estatutos y decretos que Jehová mandó…”

ORACIÓN:
Mi Amado Dios, te doy gracias porque en ti está el poder para la verdadera prosperidad y la felicidad en este mundo de aflicciones. Te suplico me ayudes a buscar tu presencia cada día antes que cualquier otra cosa, confiando en que, si es tu voluntad, tú añadirás con abundancia todas las cosas que yo necesito; porque tu Palabra es fiel y verdadera, y dice que si yo “busco primeramente tu reino y tu justicia, todas las demás cosas me serán añadidas". En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla

te invito a que visites la Pagina:

sábado, 15 de febrero de 2014

¿CUÁNDO SE CONVERTIRÁN USTEDES EN VERDADEROS DISCÍPULOS DE CRISTO?



El pastor Jeremías Steepek se disfrazó de mendigo y fue a la iglesia de 10 mil miembros donde iba a ser presentado como pastor principal por la mañana. Caminó alrededor de la iglesia por 30 minutos en cuanto ella se llenaba de personas para el culto. Solamente 3 de cada 7 de las 10.000 personas decían "hola" para el mendigo. Para algunas personas, Él les pidió monedas para comprar comida. Nadie en la Iglesia le dio algo. Entró en el templo e intentó sentarse en la parte de adelante, pero los diáconos le pidieron que se sentase en la parte de atrás del templo. Él saludaba a las personas que le devolvían miradas llenas de asco y de desprecio al mirarlo de la cabeza a los pies.

En cuanto estaba sentado en la parte de atrás del templo, escuchó los anuncios del culto y luego en seguida un líder subió al altar y anuncio que se sentía emocionado en presentar al nuevo pastor de la congregación: "Nos gustaría presentarles a ustedes al Pastor Jeremías Steepek". Las personas miraron alrededor aplaudiendo con alegría y ansiedad. Fue cuando el hombre sin hogar, el mendigo que se sentaba en los últimos bancos, se colocó en pie y comenzó a caminar por el corredor. Los aplausos pararon. Y todos lo observaban. Él se aproximó al altar y agarró el micrófono. Se contuvo por un momento y dijo:

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis."

Después de haber leído el texto de Mateo 25:34-40, Miró a la congregación y les contó todo lo que había pasado aquella mañana. Muchos comenzaron a llorar, muchas cabezas se inclinaron por la vergüenza. El pastor dijo entonces: "Hoy veo una reunión de personas, y no a la Iglesia de Jesucristo”. El mundo tiene suficientes personas, pero no hay suficientes discípulos. “¿Cuándo se convertirán ustedes en verdaderos discípulos de Cristo?", pregunto. Luego de una pausa, cerró el culto y se despidió: “¡hasta la semana que viene!”

Ser cristiano significa ser más que algo que tu defiendes. Es algo que se vive y comparte con otras personas.

“Gracia y Paz”
Palabras de Vida

Tomado de Radio Esperanza

viernes, 14 de febrero de 2014

¿CONOCES LA LEY FUNDAMENTAL DE LA FELICIDAD EN EL MATRIMONIO?


Quien no ha escuchado las quejas: "Mi esposo no me hace feliz", "Mi esposa debería ser distinta". No pienses sólo en recibir, sino también en dar. ¿Recuerdas lo que dice la Escritura?: "Más bienaventurado es dar, que recibir" (Hechos 20:35).

Puedes proponerte hacer feliz a tu cónyuge. Busca el momento apropiado para conversar y traten de identificar las cosas que no les gustan de sí mismos. Ambos deben de fijarse propósitos, tratando de aplicar por lo menos las siete claves que les comparto a continuación. No pienses solo en tu felicidad, sino primero en la del otro. No trates de cambiar a tu pareja, mejor proponte cambiar tú mismo(a), y pronto ¡Verás los resultados!

En una investigación sobre “Familias estables y felices”, se estudiaron a 3,000 parejas de diversas nacionalidades para establecer los puntos que tenían en común y se llegó a la conclusión que habían 6 leyes que caracterizan a las familias sólidas. En este estudio considerare una 7ª. aún más importante.


1- COMPROMISO CON LOS DEMÁS

Los hogares felices, valoran la familia como unidad, por encima de las necesidades y deseos individuales.

Ayudarse mutuamente a desarrollar el carácter. Antes de crear a la mujer, Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18).

2- APRECIO

Las familias felices se aprecian mutuamente, se aman. Veamos los puntos positivos y las virtudes de nuestro cónyuge, y no solamente las flaquezas. En lugar de críticas, destáquense las buenas cualidades recíprocamente, estimularán el amor y la superación. Eviten las palabras ásperas y ofensivas.

El consejo de Dios es: "Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas” Colosenses 3:18-19.

3- COMUNICACIÓN

a- Un investigador calculó, que las parejas tienen un promedio de 17 minutos de conversación por semana. ¡La semana tiene 10.080 minutos!

4- PASAR TIEMPO JUNTOS

Se les preguntó a 1,500 escolares: ¿Qué crees que hace más feliz a una familia? La respuesta más frecuente fue: "Hacer cosas juntos".

5- UNIDOS EN LA ADVERSIDAD

Una familia sólida se une para hacer frente a los desafíos de una crisis, pues hay un compromiso mutuo. Si hay problemas, no busquemos culpables, sino soluciones. No cuesta nada decir: "lo lamento" o "te perdono". La pareja no debe acostarse nunca enojada. "No se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Efesios 4:26).

6- ESTRUCTURA MORAL

El denominador común en las familias estables es el cultivo de las virtudes cristianas. La estructura moral incluye: Integridad, honradez, lealtad, responsabilidad, virtud moral y los principios de la utilidad y del amor. Los principios de los 10 mandamientos debieran estar en cada corazón, pues traen bendición. Las Escrituras Sagradas dicen: "¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre" (Deuteronomio 4:29).

7- DIOS EN EL HOGAR

El diálogo sobre cosas profundas, une a la pareja maravillosamente. Dios desea bendecir a quienes lo buscan y le aman. Solamente Él puede cambiar nuestro carácter, darnos fortaleza en las horas difíciles y guardar a nuestros hijos de los grandes peligros que enfrentan.

No descuides tu vida devocional y espiritual. Haz de las Sagradas Escrituras la guía para tu vida y tu hogar. Ella nos aconseja, nos orienta, ilumina la senda de nuestra vida y nos llena de esperanza.

Si has fracasado en tu vida conyugal, busca a Dios, pues nadie mejor que Él para cambiar el rumbo de nuestra vida. Si eres feliz dale gracias y cuida esa bendición. Pero, muy importante,  ¡haz tu parte, practicando los principios del amor!

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser […] Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor" (1 Corintios 13:4-8; 13).

¡Antes de pensar en el divorcio, piensa en tus hijos!

“...¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará Padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre” (Mateo 19:4-6).

“Pero a los que está unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer” (1 Corintios 7:10-11).

“Gracia y Paz”

Edificando Matrimonios conforme al propósito de Dios

jueves, 13 de febrero de 2014

¿14 DE FEBRERO, DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD?



Por todos lados, en diversos comercios, desde principios del mes ya se ven los famosos cupidos y los corazones rojos, invitando, especialmente a los jóvenes, a regalar a sus novias y enamoradas en el día dedicado al “amor” conocido hoy como el “DIA DE SAN VALENTÍN”.

Hoy el mundo celebra fiestas por costumbre, o por que otros lo hacen. Son muy pocos los que se interesan en conocer y apreciar lo que celebran. Pareciera que a nadie le importara el origen de las fiestas que celebran. Ni aún a muchos cristianos les interesa si lo que observan tiene la aprobación de Dios o no la tiene. Lo único que les interesa es pasarla bien, divertirse y seguir y hacer lo que la mayoría hace.

Ya basta de paganismo, no permitamos más fiestas de estas en nuestras casas, familias e iglesias.

¿Te acuerdas del Primer Mandamiento?

Éxodo 20:3-4 “No tendrás dioses ajenos delante de mí; No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”.

Deuteronomio 5:7-8 “No tendrás dioses ajenos delante de mí; No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”.

El símbolo de Cupido, por muy gracioso que se vea, es una imagen de un dios de naciones paganas. ¿Recuerdan lo que Dios dice de las imágenes? Cupido es, en la mitología romana, el dios del amor. Equivale al Eros de la mitología griega, y a Kāmadeva en la mitología hindú. Su nombre latino significa «el deseo». Es hijo de Venus y de Marte. Se le adjudica la creación de amores y pasiones entre los mortales y suele ser representado por un niño alado (parecido a un ángel). Al ser hijo de los dioses de la guerra y del amor, Cupido resulta ser el dios de los enamorados, creando de esta manera un balance entre el amor y la tragedia.

En el año 496 después de Cristo, el papa Gelasio I estableció la fiesta de San Valentín el 14 de febrero. Anteriormente, desde los tiempos de Roma antigua, los novios guardaban la Lupercalia, o sea la fiesta de Luperco, dios de la fecundidad, el día 15 de febrero. También en Grecia antigua, el período a mediados de febrero se asociaba con el amor y la fecundidad. El mes griego llamado Gamelión, que terminaba a mediados de febrero, se asociaba con el matrimonio de los dioses Zeus y Hera.

El historiador Will Durant hizo este análisis: “El cristianismo no destruyó al paganismo sino que lo adoptó. La mente griega, moribunda, siguió viviendo transmigrada en la teología y liturgia de la iglesia; el idioma griego, habiendo reinado durante siglos sobre la filosofía, se convirtió en el vehículo de la literatura y el ritual cristiano; los misterios griegos se transmitieron al impresionante misterio de la misa. Otras culturas paganas contribuyeron al resultado sincrético (de mezcla). El cristianismo fue la última creación del antiguo mundo pagano (La historia de la civilización).

En la mitología griega, Eros (en griego antiguo Ἔρως) era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. En algunos mitos era hijo de Afrodita y Ares, pero según El banquete de Platón fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Esto explicaba los diferentes aspectos del amor.

Casi todas las fiestas, por no decir todas, son dedicadas a la frivolidad, glotonería, despilfarro y la ostentación. Si son llamadas “cristianas” a quien menos se recuerda es a Cristo. La gloria que se le debe dar se desvía de Él al hombre mortal.

Si tu eres cristiano, si conoces y respetas la palabra de Dios, debes de preocuparse de lo que el Señor espera de ti. En primer lugar debes saber que Dios de ningún modo, y bajo ninguna circunstancia, permitirá que se le adore o se le rinda un culto mezclado con paganismo. Podemos creer que en nuestras fiestas estamos celebrando u honrando su Nombre, pero si esa celebración tiene mezcla con paganismo el honor no lo recibe el Señor. Él nos da bastante conocimiento en su santa Palabra para distinguir la luz de las tinieblas.

En los días que los israelitas cansados de esperar a Moisés levantaron un becerro en el desierto (Éxodo 32) nadie negará que estaban celebrando una fiesta abominable y pagana en honor al Dios sol. Sin embargo ellos aseguraban que estaban celebrando su fiesta al Señor, el verdadero Dios. Aquí pues vemos una mezcla, un intento de unir ritos paganos en su adoración y llamarlos una fiesta al Señor. ¿Aprobó Dios esta adoración? Todos sabemos que no, porque cerca de tres mil personas murieron a causa de esta apostasía.

Otro ejemplo de mezcla de cristianismo con paganismo se encuentra en Ezequiel 8. A la entrada del templo del Señor, el pueblo levantó un ídolo. Dentro del templo de Dios incluso los ministros ofrecían incienso a los falsos dioses y adoraban a Tamuz hijo del dios sol. Aunque su culto era celebrado en el templo de Jehová y aunque ellos creían que adoraban al verdadero Dios, el Señor rechazó esta adoración.

En Jeremías 7, en Ezequiel 23, en Sofonias 1,4 y 5, en 2 Reyes 17, en Jueces 17 y 18, y en muchos pasajes más de la escritura, podemos encontrar al pueblo de Dios queriendo mezclar el verdadero culto al verdadero Dios con un culto pagano, y el rechazo de Dios frente a semejante adoración. Si Dios no aceptó ese culto en aquel entonces a pesar de que se lo dedicaran a Él, ¿cómo podemos suponer que él acepta hoy en día una adoración que de igual manera es una mezcla de paganismo con el cristianismo?

Satanás el enemigo de Dios sabia que para engañar al mundo tendría que hacerlo en forma oculta tras un disfraz, de modo que poco a poco suavemente y a lo largo de muchos años logró que el paganismo se estableciera en lo que termino llamándose la iglesia ataviada no con las vestiduras santas de Cristo, sino con las vestiduras que aparentan ser cristianas.

Como hijos del verdadero Dios debemos de cuidarnos de los que celebramos y guardarlos. El Señor Jesús mismo nos previno de falsos profetas con vestidos de ovejas más por dentro son lobos rapaces (Mateo 7:15).


LUPERCALIA O SAN VALENTÍN

¿Has escuchado alguna vez acerca de una fiesta llamada Lupercalia? Que nombre tan raro y curioso ¿verdad? Pero lo más curioso de todo y lo tu talvez no te imaginas y no sabes, es que la famosísima fiesta conocida hoy como “Valentin Day o Día de San Valentín o Día del amor y la amistad” se llamó hace mucho siglos atrás Lupercalia. Tal vez tu te preguntarás ¿como fue que Lupercalia pasó a llamarse Día de San Valentín? ¿Es porque su nombre no resultaba demasiado atractivo para los enamorados? ¿o es porque nada tiene que ver la Lupercalia con el amor? ¿o hay alguna otra razón importante que hizo que su nombre fuera cambiado?

Era costumbre en los pueblos paganos adorar y honrar en días especiales a sus diferentes dioses, para agradecerle por los beneficios que recibían de ellos durante todo el año. Así por muchísimos años la Roma pagana celebró una fiesta llamada Lupercalia, celebrada en honor a su dios llamado Lupercus. Según ellos Lupercus era el que los defendía de los lobos salvajes, animales que abundaban en las regiones de Roma, A quienes temían en sobremanera por los daños que les causaban. Los Romanos en honor a Lupercus “su protector” y “benefactor” celebraban a mediados de Febrero su gran festival la Lupercalia.

¿Cómo celebraban los antiguos romanos su fiesta la Lupercalia? Con danzas, bailes y juegos. El juego que más les gustaba a los romanos, especialmente a los jóvenes, era el baile para encontrar su novia o su pareja. Para ello, en la fiesta escogían un gran bolo y allí depositaban los nombres de niñas preferidas. Muchas veces las parejas se transformaban en novios. Aún se acostumbra hacer este juego en algunas fiestas.

¿Por qué el día 14 de febrero era llamado "Lupercalia" o "el día del lobo"? Porque éste era un día que era consagrado a los sacerdotes sexuales de la diosa Juno. Éste día también honraban a los dioses romanos, Lupercus y Faunus, también como los legendarios gemelos, que supuestamente fundaron a Roma, Remus y Rómulo. Éstos dos se dice que han sido amamantados por lobos en una cueva en el Monte Palatino en Roma. Ésta cueva fue llamada Lupercal y fue el centro de celebración de la víspera de Lupercalia o el 14 de febrero. En éste día, Lupercalia, que más tarde fue llamado el Día de San Valentín, el Luperci o sacerdores de Lupercus se vestían en pieles de cabra para una ceremonia sangrienta. Los sacerdotes de Lupercus, el dios lobo, sacrificaban cabras y un perro y después se manchaban con sangre. Éstos sacerdotes, manchados con la sangre del sacrificio, corrían alrededor del Monte Palatino en un frenesí salvaje mientras hacían una correa llamada un "februa". Las mujeres se sentaban alrededor del monte, mientras los sacerdotes sangrientos las azotaban con las correas de piel de cabra para hacerlas fértiles. Las mujeres jóvenes se reunían en la ciudad y sus nombres eran puestos en cajas. Entonces, éstas "notas de amor" eran llamados "billetes". Los hombres de Roma dibujaban un billete, y la mujer cuyo nombre estaba en él se convertía un su compañera sexual de lujuria con quién fornicaba hasta el próximo Luperculia o febrero 14.

Cuando Roma se convirtió de pagana a “semi-cristiana”, los líderes de la iglesia viendo que era imposible hacer olvidar los dioses y las amadas fiestas a sus nuevos conversos, los que entraban por miles sin un conocimiento de las Sagradas Escrituras a las filas del nuevo “cristianismo”, optó un método muy sencillo, práctico y eficaz: cambió el nombre de todos los dioses paganos y el nombre de todas sus fiestas por fiestas “cristianas”. La famosa Lupercalia y su dios Lupercus no escaparon a esta “maravilloso cambio”, Lupercus pasó a llamarse “San Valentín” y el día consagrado a su nombre pasó a llamarse Día de San Valentín y empezó a celebrarse el 14 de Febrero. Según la iglesia católica San Valentín fue un santo muy bueno, pero muy bueno, que vivió hace muchísimos años y murió el 14 de febrero. Hoy en día a nadie pareciera importarle quién fue San Valentín, ni menos quién fue el famoso Lupercus, ni si esta fiesta es de origen pagano o cristiano. Y es más… por si hubiera algún cristiano que se le ocurriera tener escrúpulos de celebrar esta famosa fiesta, algunos de los “modernos cristianos” han solucionado el problema y le han puesto a este día un nombre mas simpático: “Día del Amor y la Amistad”. Pero ante los ojos de Dios ésta sigue siendo una fiesta pagana llamada Lupercalia.

Deuteronomio 12:30-31
“…no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré. No harás así a Jehová tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses…”

“Gracia y Paz”

Aprendiendo la Sana Doctrina

miércoles, 12 de febrero de 2014

ORACIÓN





Padre Santo, yo creo en Jesús tu Hijo. Creo firmemente en que su sacrificio en la cruz del calvario fue para redimirme de mi vida pecaminosa. Creo que solo Él tiene palabras de vida eterna. Gracias porque por medio de Él tu has provisto los medios para que yo salga victorioso ante la tentación y el pecado. Gracias por tu hermosa promesa de la vida eterna. Libérame de todo aquello que aún me ata al pecado y dame la fuerza que necesito para someterme a ti día con día y resistir los ataques del enemigo. En el nombre de Jesús, Amén.

¿SIENTES LA SEGURIDAD DE LA VIDA ETERNA?



1 Juan 1:5-8
“Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”.

Este pasaje es parte de una carta que el apóstol Juan escribió a las iglesias cercanas a la ciudad de Éfeso. El motivo fundamental de la epístola fue dar seguridad sobre la vida eterna a aquellos que se habían convertido al cristianismo. Había entre ellos incertidumbre acerca de su condición espiritual, la cual tenía su origen en falsas doctrinas que se estaban propagando en aquellos tiempos. Por eso les dice un poco más adelante: “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios” (v.13).

Juan les dice que Dios “es luz, y no hay ningunas tinieblas en él”. Por lo tanto, para vivir en comunión con Dios tenemos que andar en luz. Sin embargo, no podemos decir que no tenemos pecado, pues “nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”. La Biblia es muy clara al hablar de nuestra condición pecaminosa, la cual proviene de aquel primer pecado en el jardín del Edén, el cual pasó de generación en generación y llegó hasta nosotros (Romanos 5:12). Y en Romanos 3:23 dice: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Esto significa separación de Dios por toda la eternidad, es decir “muerte espiritual”. Lo maravilloso es que Dios, en su infinita gracia y misericordia, envió a su Hijo Jesucristo para que él pagara por nuestra culpa en la cruz del Calvario, y de esta manera perdonarnos y justificarnos y darnos la entrada a su gloria. Romanos 6:23 dice que “la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. Y este es precisamente el fundamento, el corazón, el fin principal del plan de salvación de Dios para la humanidad.

Cuando aceptamos a Jesucristo como salvador, somos “sellados con el Espíritu Santo de la promesa”, dice Efesios 1:13. Así que podemos tener la seguridad de que “ninguna cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:39). Ahora bien, Satanás no descansa en su guerra espiritual y persiste tratando de hacerte pecar, porque él quiere reducir tu efectividad y tu testimonio cristiano, y es su fin afectar tu comunión con tu Padre celestial. Tenemos que recordar que el pecado es tan poderoso que requirió la muerte y la resurrección de Cristo para ser derrotado. Por lo tanto somete tu vida a Dios y prepárate a resistir los ataques del enemigo. Así dice Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”.

Es cierto que somos débiles y muchas veces no tenemos la fuerza para resistir. Pero en Dios siempre tendrás el poder para lograr la victoria. Reconoce tu debilidad y clama al Señor por ayuda, pues su poder “se perfecciona en la debilidad”, dice 2 Corintios 12:9. Y si algún día tropiezas y caes, ven delante del Señor con un corazón contrito y humillado, y confiesa tu pecado. Juan, un hombre que había experimentado una profunda experiencia espiritual a través de su vida, que conoció personalmente al Mesías, nos dice que: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).

Reflexiona en esta enseñanza, ora y pide al Señor que la grabe en tu corazón. Así podrás entender que el plan de Dios para nuestra salvación es perfecto. Él dio a su Hijo unigénito para “que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Si tú has creído en Jesucristo de corazón y lo has confesado con tus labios, tienes la vida eterna, dice Romanos 10:9,10.

ORACIÓN:
Padre Santo, yo creo en Jesús tu Hijo. Creo firmemente en que su sacrificio en la cruz del calvario fue para redimirme de mi vida pecaminosa. Creo que solo Él tiene palabras de vida eterna. Gracias porque por medio de Él tu has provisto los medios para que yo salga victorioso ante la tentación y el pecado. Gracias por tu hermosa promesa de la vida eterna. Libérame de todo aquello que aún me ata al pecado y dame la fuerza que necesito para someterme a ti día con día y resistir los ataques del enemigo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

ENGAÑOSA ES LA GRACIA



Proverbios 31:30
“Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada”.


“Gracia y Paz”

REDARGUYE, REPRENDE, EXHORTA



2 Timoteo 4:2-4
“…que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”.

“Gracia y Paz”

Aprendiendo la Sana Doctrina