martes, 22 de enero de 2013

LA VOLUNTAD EXPRESA DE DIOS



Efesios 1:1-14
“Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria”.

A los creyentes que se sienten frustrados en cuanto a su vida espiritual, les hace falta conocer dos cosas muy importantes: la comprensión de la voluntad de Dios y los pasos necesarios que hay que dar para descubrir su plan para sus vidas.

Comencemos dando una mirada a la “voluntad expresa” de Dios, que incluye sus planes inmutables para el mundo. Como el gobernante soberano, Él tiene el control de todo; ningún gobierno asciende al poder, y ningún padecimiento físico ocurre a menos que Dios lo permita. Él ha determinado que llevará a cabo el plan que se trazó mucho antes de la creación.

El Señor revela muy poco de su voluntad a la humanidad. Podemos prever solo los acontecimientos que Él ha dado a conocer, tales como el regreso de Cristo y el juicio ante el gran trono blanco (Apocalipsis 19:11; 20:11-15). Gran parte del conocimiento que tenemos proviene de nuestra experiencia y de la lectura de la Biblia. Sabemos, por ejemplo, que el Señor nos ha dado libre albedrío limitado, y que tiene un plan para redimirnos del pecado que hay en nuestras vidas.

El Señor hará su voluntad, ya sea que creamos o no en su soberanía. Su plan es mucho más grande de lo que podemos comprender, y fue ideado de una manera que glorificará a Dios, al mismo tiempo que pone de manifiesto nuestra necesidad de Él.

El propósito de Dios es su gloria. Debido a que nuestra limitada perspectiva ve solamente la maldad del mundo, la enfermedad, la guerra; la gente se pregunta cómo puede Dios permitir que estas cosas sucedan. Pero sabemos que “Dios dispone todas las cosas para bien” (Romanos 8:28).

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

¿ERES SALVO… O NO?



Filipenses 3:14
“Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús”.

Todos los verdaderos Cristianos llegaran al cielo, pero hay una diferencia entre entrar apenas y entrar con honor y celebración. ¿Has visto a un atleta corriendo e inclinándose hacia la cinta para ser el primero? Así Pablo llevaba la vida cristiana y así nosotros también debemos vivir; como alguien que quiere ganar el premio. No luchamos por la salvación. Cristo ya la compro por nosotros por su sufrimiento y por la muerte en la cruz. Pero le servimos por el amor y la gratitud. Piensa en las heridas de Cristo, las llagas del látigo, y la sangre que vertió, y si esto no es suficiente para provocarte a honrarle, amarle y servirle, entonces debes examinarte para estar seguro de que si estas en el o no; de que si eres salvo o no. ¡Prosigamos la meta como Pablo!

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

ESCOGE A TU DIOS



Josué 24:15
“… escogeos hoy a quién sirváis; […] pero yo y mi casa serviremos al Señor”.

Hace poco, vi una publicidad en la Web sobre un juego basado en la mitología griega. Hablaba de ejércitos, dioses mitológicos, héroes y conquistas. Lo que me llamó la atención fue cómo empezar a jugarlo. Te inscribes por Internet, escoges tu dios y construyes tu imperio.

¡Vaya! «Escoger tu dios». Aunque esas palabras se usaron al pensar en la publicidad, me impresionaron porque reflejan uno de los peligros más tremendos del mundo en que vivimos. En un juego, quizá no importe qué «dios» elijas, pero en la esfera real, esa elección tiene consecuencias eternas.

A una generación de israelitas rodeados por los dioses de su época, Josué les declaró que debían escoger su dios, pero que no tenían que hacerlo con displicencia. Dio el ejemplo, al expresar: «… escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos al Señor» (Josué 24:15).

Hoy, como en los días de Josué, hay muchas opciones, pero solo una elección es sabia: el Dios verdadero. Josué escogió correctamente: «serviremos al Señor».

Lo único que puede llenar el vacío de tu corazón es Dios.


LEA: Josué 24:14-18


“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

domingo, 20 de enero de 2013

EL AMOR NO HACE MAL AL PRÓJIMO



Hebreos 10:24
Y considerémonos los unos á los otros para provocarnos al amor y á las buenas obras;

Del principio hasta el fin la Biblia nos enseña que Dios se interesa mucho en nuestro carácter y nuestra vida interior, y desea que crezcamos en la gracia, la misericordia, y en el amor. Estas cosa son parte del carácter de Dios y la Biblia dice que el se deleita en estas cosas. El quiere que nosotros seamos así, y que enseñemos a otros que anden en amor y en las buenas obras.

Juan 13:35 dice: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”.

Romanos 13:10 dice: “El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor”.

Andemos en el amor y en las buenas obras, y animemos a otros que hagan lo mismo. Dios les bendice.


“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

viernes, 18 de enero de 2013

CUIDADOS PARA ESTA ÉPOCA INVERNAL



En esta época invernal las enfermedades respiratorias son muy frecuentes, tenemos cuatro recomendaciones para que combatas la gripe.

1. Consume alimentos ricos en zinc como: carne, pescado, yema de huevo, cereales integrales, soya, entre otros.

2. Descansa lo suficiente para que el organismo recobre las defensas y energía que ha perdido.

3. Hidrátate correctamente, toma dos litros de agua al día.

4. Toma tés, especialmente el té verde, el de jengibre y el de salvia.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Medicamentos Accesibles

¿EN QUÉ TE BASAS AL TOMAR UNA DECISIÓN?



Deuteronomio 30:19
“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia”.

En este pasaje, Moisés presenta al pueblo de Israel dos opciones totalmente opuestas: la vida o la muerte. La bendición o la maldición. Y, desde luego, les exhorta a que escojan la vida. Pero en última instancia, ¿quién tomaría la decisión? El pueblo de Israel, por supuesto. Al crear al hombre, Dios le dio libre albedrío, es decir la capacidad de tomar sus propias decisiones. Eva primero y Adán después lo usaron para tomar una muy mala decisión. Por ello sufrieron las consecuencias de ser expulsados del Jardín del Edén, rompiendo su relación con Dios, y perdiendo todas las bendiciones que hasta ese momento estaban disfrutando.

Cuando llegó el momento de reemplazar a Moisés como líder del pueblo de Israel, Dios dio la inmensa responsabilidad de guiar a este pueblo hasta la tierra prometida a un joven judío llamado Josué. El nuevo líder se dirige a los israelitas y les dice: “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:14-15). Josué los exhorta a temer a Dios y a servirle íntegramente, y les plantea la necesidad de que ellos tomen una decisión. Por último, les expresa claramente cual es su propia decisión. Como resultado de su decisión, Josué tuvo el privilegio de guiar a los israelitas a tomar posesión de la tierra prometida por Dios.

Tenemos que entender que una cosa es tener la capacidad de tomar decisiones, y otra cosa es tomarlas incorrectamente, guiados por nuestros impulsos o por nuestros propios análisis o nuestra “sabiduría”. ¿Qué haces tú cuando te enfrentas a una decisión crucial? Si tú dependes de tus propios cálculos para analizar una decisión importante en tu vida, no hay absolutamente ninguna garantía de que tus acciones reflejen los planes de Dios, y por lo tanto no hay ninguna seguridad de que los resultados serán buenos. Aunque seas capaz de hacer una elección inteligente, tu incapacidad para ver lo que está por delante limita tu capacidad de decisión. Pero Dios, que ve todas las cosas, ha planeado bendecirte y darte esperanza para tu futuro. Si se lo permites, él se asegurará de que escojas el camino correcto. Dice Proverbios 3:5-6: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas”. Cree esto de todo corazón y aplícalo a tu vida en toda situación en que se requiera tomar una decisión.

El rey David tuvo que tomar decisiones muy importantes en su vida, de las cuales dependía no solamente su futuro sino el futuro de su pueblo. Conciente de su incapacidad para asegurar de manera absoluta el éxito, David acudía a Dios en busca de ayuda. En el Salmo 25:4-5 él escribió: "Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día".

Al mismo tiempo que Dios proveyó al ser humano con la capacidad para decidir, también le ofreció su ayuda para hacer una buena elección. Busca a Dios en oración antes de tomar cualquier decisión. Clama a él por su dirección, y entonces escucha atentamente, y espera pacientemente hasta que tengas la absoluta seguridad de que Dios te ha hablado. Entonces actúa.

ORACIÓN:
Padre santo, reconozco que muchas veces en mi vida he tenido fracasos y sufrimientos por causa de mis malas decisiones. Yo quiero darte a ti absoluto control de mis decisiones. Capacítame para ver claramente el camino que tú me muestras, y dame la fuerza para seguirlo aún en contra de mi voluntad. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

¿CÓMO ESCUCHA USTED LA PALABRA DE DIOS?



Mateo 13:1-9
“Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga”.

La Biblia contiene información importantísima para todos los seres humanos, pero las personas la interpretan de maneras muy diferentes. El pasaje de hoy identifica a cuatro tipos de personas: Los que tienen…

Una mente cerrada. Esto no se refiere exclusivamente a los incrédulos. Los cristianos, también, pueden escuchar de manera pasiva, sin la intención de poner en práctica lo que oyen. La semilla no puede germinar porque el terreno es muy duro. Esos creyentes son superficiales, hasta que deciden prestar atención a Dios y obedecer.

Una mente nublada. Están representados por el suelo rocoso; escuchan la Palabra y se emocionan. Pero después no dedican tiempo para estudiarla, echar raíces y permitir que la verdad de Dios penetre en sus corazones. Por tener poco fundamento espiritual o conocimiento de Dios, tienen dificultades para sobrellevar los rigores de la vida.

Una mente afanada. Los afanes de la vida son para el cristiano lo que son los espinos y la maleza para un jardín. Una mente intranquila tiene poco o ningún espacio para que la Palabra de Dios brote y florezca.

Una mente dedicada. Dios puede hacer grandes cosas por medio de alguien cuya mente sea como el suelo fértil. Solamente una persona dispuesta a escuchar y aprender puede ser transformada.

A todos nos gustaría tener la bendición mencionada en la lectura de hoy —una gran cosecha de lo sembrado. Pero, para que eso sea cierto en nuestra vida, necesitamos evaluar sinceramente si tenemos una actitud dispuesta a aprender. Como dijo Jesús: “El que tenga oídos para oír, oiga”.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

EL AMOR AL PRÓJIMO



Juan 13:34
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado…”.

Si amamos a una persona, no le mentimos, no le robamos ni lo maltratamos; al contrario, lo ayudamos. Por eso, Pablo dice en Romanos 13:10 que, “El amor no hace mal al prójimo: así que, el cumplimiento de la ley es el amor.” ¿Qué hace el amor cuando mira que alguien tiene hambre, que tiene sed, o no tiene ropa? Le ayuda a tal persona. En el principio, Dios miraba a este mundo de ignorancia, pecado y corrupción, completamente entregado al amor propio, a los malos deseos, el orgullo, y la envidia, y viviendo en las tinieblas y en el pecado. Así fue nuestro mundo en aquel entonces, y así es hasta la fecha. ¿Acaso Dios nos dejó en esta condición sin remedio? ¡De ninguna manera! El amor conduce a la acción. Dios hizo un plan para nuestra redención y salvación. Su plan fue mandar a su hijo a este planeta perdido para ser crucificado en nuestro lugar, así pagando con su muerte el precio de nuestros pecados, sufriendo en la crucifixión lo que nosotros merecíamos sufrir. El verdadero amor nos lleva a la acción. ¿Tendrás tú amor en tu corazón? ¿Y a cuales acciones te conduce este amor? El amor se demuestra por los hechos.

“Gracia y Paz”
Un Versiculo de la Biblia cada Dia

martes, 15 de enero de 2013

¿CUANTO VALES TU?




Isaías 60:1
“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti”.


Muchos creen que valen lo que la gente dice que valen y se lo creen.

Otros dicen “vales lo que tienes en el Banco”.

Otros dicen “vales mas muerto que vivo”.

Con frecuencia nos dejamos llevar por lo que la gente dice y aceptamos lo que es popular y sin consultar a Dios.

La formula mas segura para el fracaso es que tu vida gire alrededor de la opinión de la gente. Si necesitas el halago de la gente te harás dependiente de ello. Si te afecta la crítica serás derrumbado una y otra vez. Si te mueven los comentarios y opiniones sobre ti nunca tendrás estabilidad y siempre buscaras agradar a los hombres antes que a Dios e iras rumbo al fracaso y cada vez estarás degradándote a ti mismo al nivel donde el hombre te quiere tener.

Aquí en esta foto del Holocausto vemos lo que el pueblo Judío sufrió por no querer agradar al hombre y por no negar que creían en el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

El Apóstol Pablo dijo “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21).

¿De que sirve estar vivo y ser esclavo del hombre?

El pueblo Judío prefirió morir antes que adorar a dioses ajenos y antes que postrarse ante un hombre malvado Como Adolfo Hitler, tipo de anticristo.

Todo este dolor pronto terminara! Cristo viene por Su iglesia “para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:10-11).

¡Aleluya Gloria a Dios!

¿CUANTO VALES TU?
Vales la sangre de Cristo y si tenemos que morir por su causa pues gloria a Dios!!!


“Gracia y Paz”
Para Meditar y Compartir
Tomado de Marcos Sandoval Jr.

EL REGALO PERFECTO



Santiago 1:17
“Toda buena dádiva y todo don perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.

El aire que respiramos, la comida que comemos y la vida que gozamos: todas estas cosas son, como dice la Biblia, Dones y Dadivas de Dios, y nos viene de su Gracia y su Amor. ¿Pero cual es el regalo más perfecto que nos ha dado? “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16 ).

¿Tu podrás pensar en un joya más brillante, o un regalo más espléndido que esto? ¿Qué se hace con un regalo? LO RECIBES, O LO RECHAZAS.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

lunes, 14 de enero de 2013

LA MUJER BÍBLICA ES LA AYUDA IDÓNEA DEL VARÓN BÍBLICO




Génesis 2:18
"Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él".


Una ayuda idónea significa una ayuda adecuada. La palabra “ayuda” significa exactamente lo que dice y ocurre en muchas partes del Antiguo Testamento, como por ejemplo en el nombre Eben-ezer, el cual significa Piedra de Ayuda. Pero, ¿qué significa una ayuda “idónea” o “adecuada”?

La idea fundamental es de dos cosas que corresponden una a otra. Física y mentalmente, el hombre y la mujer son partes de una misma entidad, aunque pueden existir en forma separada.

Los colores del arco iris son distintos y poseen sus cualidades individuales, pero todos ellos son necesarios para producir la perfecta luz blanca de donde proceden. Así es el matrimonio: cada cónyuge encuentra en el otro aspectos de su ser que son una fuente de maravilla y deleite. Dios nos hizo así. Estos son los ingredientes fundamentales de la forma de compañerismo que llamamos el matrimonio.

La mayoría de las parejas se casan teniendo grandes expectativas para su matrimonio. Saben que muchos matrimonios han fracasado y un buen número de los que perduran no son felices. Sin embargo, creen que su matrimonio será diferente porque se aman de verdad. De modo que comienzan su matrimonio con grandes expectativas pero a menudo, en poco tiempo, estas se tornan en frustraciones. El matrimonio que ellos estaban tan seguros había sido hecho en el cielo cae estrepitosamente a tierra; las estrellas que tenían en sus ojos se transforman en arena; el encanto es ahora desilusión.

¿Qué ocurrió?
Ninguno de los dos había aprendido a conducir sus vidas personales o su matrimonio de acuerdo a la Palabra de Dios.

Dios ha provisto información y dirección específica sobre el propósito del matrimonio y las distintas pero complementarias responsabilidades de las personas que lo componen. Dios ha dado responsabilidades tanto a la esposa como al marido. Cuando dos personas conocen, aceptan, y cumplen las diferentes pero complementarias responsabilidades, se estimula la unidad en el matrimonio. Por el contrario, cuando el marido y la mujer no comprenden o no cumplen con las responsabilidades que Dios les ha dado se produce gran confusión y frustración.

Dios creó a la mujer para ser ayuda del hombre. Sin la mujer, el hombre aun en su perfección estaba incompleto.

Dios creó a la mujer para ser una ayuda idónea. Ninguno de los animales podían proveerle al hombre la ayuda que necesitaba. Sólo la mujer podía hacer eso. “El que haya esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová” (Proverbios 18:22). “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, y no carecerá de ganancias” (Proverbios 31:10-11).

Dios creó a la mujer para corresponder al hombre. Ella es similar al hombre pero algo diferente. Es el complemento del hombre, no su copia en carbón. Es para el hombre lo que una llave para un cerrojo y lo que una película para una máquina fotográfica, indispensable “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón” (1 Corintios 11:11).

De acuerdo con las Escrituras, la esposa fue creada para llenar las necesidades, las faltas, la incapacidad de su marido. Fue creada para ser la ayuda singular de su marido. Le ha de dar «bien y no mal todos los días de su vida» (Proverbios 31:12). Deberá ser como vid fructífera en la casa de su marido (Salmo 128:3). Debe ser “una carne” con su esposo y esto solo ocurrirá en la medida que acepte y cumpla con el rol que Dios dispuso para ella en el matrimonio.

“Gracia y Paz”
Tomado del Muro de Zehny Pigott

LA OBEDIENCIA A DIOS




Lucas 11:28
“Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan”.

Una mujer en la multitud de los que seguían a Cristo había dicho: “Bienaventurado el vientre que te trajo, y los pechos que mamaste”. Siempre ha habido los que se enfocan en la madre de Jesús y no en ÉL. Pero Jesús la corrigió diciendo, “Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. El énfasis siempre está en la obediencia a Dios. La Biblia nos dice que evitemos las obras de la carne que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, etc. Además, debemos producir el fruto del Espíritu: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”, etc. (Gálatas 5:19). Pero antes de producir el fruto del Espíritu, tenemos que nacer del Espíritu, cosa que sucede cuando tenemos un encuentro con Jesús. Esto pasará solo si nos arrepentimos de nuestros pecados, y recibimos a Jesús en nuestro corazón por la FE.

Jesús es la puerta. Primero, entra por la puerta. Luego, anda en obediencia a su palabra. Amen.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

ACEITE DE OLIVA



¿Sabías que dos cucharaditas al día de aceite de oliva ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares, ya que aporta ácidos grasos insaturados y regula los niveles de colesterol en sangre? Además, este aceite eleva los niveles de colesterol HDL (bueno) y limpia al organismo del colesterol LDL (malo).

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Medicamentos Accesibles

domingo, 13 de enero de 2013

LA MUJER CRISTIANA Y EL MAQUILLAJE



Pintarse los ojos, o mejor dicho los párpados, es una práctica muy antigua conocida por los hebreos y por los egipcios miles de años antes de ellos… El pintarse los ojos sin duda fue copiado por los hebreos de sus vecinos egipcios, fenicios y mesopotámicos… El pintarse los ojos se menciona entre otras cosas, como algo que las mujeres pensaron para ganar admiración… Compara Jeremías 4:30 “…aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas…” y Ezequiel 23:40 “y por amor de ellos te lavaste, y pintaste tus ojos, y te ataviaste con adornos”.

Hemos visto que Pablo usa el término pudor, al referirse a la manera en que se debe vestir la mujer cristiana. La palabra en el griego es aídos, que indica un sentido de vergüenza sobre todo con relación a otros. En vista de esto, podemos decir que la pintura y maquillaje no proyectan un sentido de vergüenza con relación a otros.

La palabra atavío, usada en 1 Timoteo 2:9, proviene de la palabra griega cosmético. Básicamente, Pablo relata que el cosmético (lo que la mujer hace para embellecerse exteriormente) no debe ser el del exterior, sino el del interior. El uso de maquillajes y pinturas que alteran el aspecto del rostro, radicalmente violan el sentido de pudor, modestia y santidad de la mujer cristiana.

Observe a una mujer que se esté maquillando en una tienda. Observe la gran transformación no sólo en su cara sino en su actitud. El maquillaje no sólo le da un sentido de auto estima por querer verse mejor, sino que la transforma en una mujer vana, más orgullosa, más estirada, más egocéntrica, llena de humos. Su cosmético cambio. Lo que está adentro salió. En ella no hay pudor, sencillez, modestia… en ella no hay un espíritu afable o apacible. El uso de maquillajes está vinculado directamente con la vanidad y el orgullo y atropella las normas de modestia indicadas por Pablo y Pedro que solo escribían bajo la dirección del Espiritu de Dios.


Dios aborrece la vanidad y el orgullo:

• Proverbios 6:16-17… Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente.

• Salmo 24:4… “El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño.

La palabra vanidad en el hebreo, conlleva el sentido de “cosas inútiles, cosas que no aprovechan o cosas vacías”. El maquillaje es algo vano, es inútil, no aprovecha para nada y por supuesto es algo vacío presentando una imagen falsa.

En contraste a 1 Timoteo 2:9, donde Dios aconseja a la mujer a ataviarse de “ropa decorosa, con pudor y modestia”, las mujeres Israelitas se vestían demostrando su orgullo y desvergüenza. Su intento era atraer la atención de los hombres, porque dijo el profeta que cuando andaban, “van danzando, y haciendo son con los pies” (Isaías 3:16).

Andaban moviéndose de manera que el hombre fuera seducido. Dios esperaba otra conducta de sus hijas. La desolación y estado deplorable de la nación, se debieron en parte a la extravagancia, inmodestia y vanidad de las mujeres israelitas en conducta y vestimenta. Dios recriminó a la mujer israelita y le dijo que todo este lujo y extravagancia le sería quitado. La vanidad y la forma de vestirse de la mujer cristiana, puede afectar a la iglesia del Señor, al igual como la vanidad de estas mujeres israelitas afectó a toda la nación.

El uso de pinturas hoy, en su mayor parte tiene el mismo sentido. Las mujeres se pintan para parecer más atractivas, más seductivas. Muchas mujeres podrán decir que se pintan simplemente para verse mejor o para sentirse mejor así mismas. Pero, la razón por la que la gran mayoría se pintan es para atraer al sexo opuesto. La mayoría lo hacen porque vivimos en una cultura que establece el uso de pinturas como una norma para que una mujer se sienta aceptada por los demás. Las mujeres son peores que los hombres en este sentido. Presionan a las mujeres que no se pintan. Las tildan de anticuadas o feas si no se pintan.

La razón principal por la que la mujer altera su fisonomía con pinturas, es para ser aceptada por una sociedad que pone un énfasis indebido sobre la belleza superficial y sin lugar a dudas para ser más atractiva al sexo masculino. Las mujeres cristianas no reciben su belleza de cosméticos, sino del Espíritu Santo que vive en ellas. No se deben pintar para atraer a los hombres porque ya tienen a su esposo en casa y no tienen por qué estar atrayendo a otros.

Ahora, no creo que toda hermana que se ponga maquillaje lo haga con el propósito de seducir al hombre, pero tampoco la forma en que se pinta agrada a Dios. Muchas lo hacen inocentemente porque es lo aceptable ante los ojos de la sociedad y porque nunca han recibido enseñanza al respecto.

La mujer que no se pinta, el mundo la mira con ojos raros. Muchas mujeres confiesan que cuando se están poniendo maquillajes y cierta clase de ropas que exponen indebidamente el cuerpo, se sienten más “sexys”, se sienten más seductoras. Muchas confiesan que literalmente han sentido un espíritu que se apoderaba de ellas al pintarse o lucir ciertas ropas no decentes.

Juzgue usted hermana: ¿Es correcto usar ornamentos y pinturas cuyo único propósito es atraer la atención del hombre hacia su persona? ¿Las pinturas tienen otro motivo? ¿Cuál será? ¿Las prendas, aretes, collares, etc., tienen otro propósito? No he podido dar con otro motivo para el uso de estas cosas fuera de la vanidad y el deseo de atraer la atención del sexo opuesto. ¿Estos son buenos motivos para una hija de Dios?

Pedro nos dijo: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de gran estima delante de Dios”.

La Joyería es sensual; atrae atención sobre el cuerpo de la mujer y del hombre. Por ejemplo:

·      Aretes – atraen atención sobre las orejas.
·      Collares – atraen atención sobre el cuello.
·      Cadenas – atraen atención sobre el busto.
·   Pulseras – atraen atención sobre las muñecas, los tobillos o las piernas. (APARTE DE SER SÍMBOLOS DE ESCLAVITUD).

El atavío de la mujer no debe ser el externo, sino el interno. Peinados ostentosos (peinados con oro y plata entretejidos), adornos de oro y vestidos lujosos no deben caracterizar a la mujer cristiana, sino su espíritu afable y apacible. Este es el ornato de la mujer santa.

Por último sería bueno responder la pregunta que siempre nos hacen “¿Porqué no se pintan, ni usan joyería, ni usan pantalones las mujeres de tu iglesia?”. La respuesta es muy sencilla: “Porque representan a Cristo, su pureza y santidad”.

“Gracia y Paz”
Verdadera Vida Cristiana