viernes, 30 de noviembre de 2012

¿SABES QUIÉN ES JESÚS?




(LECTURA: Mateo 16:13-28)

Jesús les hizo una pregunta a sus discípulos cuando estaban llegando a un pueblo llamado Cesarea de Filipo:

- ¿Qué dice la gente acerca de mí, de quien soy yo?

Los discípulos les contestaron que algunos decía que era Juan el Bautista o alguno de los profetas como Elías o Jeremías.

Entonces Jesús les preguntó a ellos directamente que pensaban sobre quién era El, y Pedro le contestó:

- Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Pedro le dijo que El era el Mesías que llevaban tanto tiempo esperando, el Mesías prometido para libertar al pueblo.

Y Jesús le dijo que era bienaventurado, porque esa verdad no salió de él, sino que fue revelada por Dios mismo, El se lo había descubierto.

Entonces, Jesús ordenó a sus discípulos que no contaran a nadie que El era el Mesías prometido, porque todavía no era el momento de declararlo.

Luego, Jesús comenzó a decirles a sus discípulos todo lo que iba a acontecer, y les relató que tendría que ir a Jerusalén y que allí, le matarían, pero que tres días después iba a resucitar.

Entonces Pedro, le dijo: que eso no pase nunca Señor – no lo iba a permitir.

Pero Jesús le dijo, apártate de mi Satanás, porque esa es la voluntad y los planes de Dios para la salvación del mundo y tú me estás pidiendo que no la cumpla.

Finalmente Jesús se dirigió de nuevo a todos los discípulos y les dijo que si de verdad quieren ser discípulos suyos tienen que olvidarse de hacer su propia voluntad, y buscar hacer solo la voluntad de Dios. Si solo buscan salvar sus vidas, al final la van a perder, pero si son capaces de dar sus vidas por Jesús, entonces la salvarán.

No vale de nada que una persona consiga en la vida todo lo que quiere, si al final pierde la propia vida y su alma.

Jesús les dijo que El volvería con poder y con sus ángeles para premiar a los que hacen su voluntad.

Hoy en día estas palabras que Jesús dijo a sus discípulos son para nosotros también. Tenemos que desear no hacer nuestra voluntad sino la suya, y de esta manera, podemos confiar en que todo nos irá bien, y nuestra vida tendrá valor.

Debemos ser capaces de dar todo por El y al final, nos iremos al lugar que ya tiene preparados para los que le sigue.

ORACIÓN:
Padre Celestial, te doy gracias por la muerte de Jesús en la cruz del calvario, yo me arrepiento de todas las cosas que he hecho mal y que a ti no te han agradado, y ahora te pido Jesús, que entres en mi corazón y te acepto como mi Señor y mi Salvador. Gracias por todo y ayúdame a ponerte a ti siempre en primer lugar y que lo más importante en mi vida seas siempre Tu. En el Nombre de Jesús. Amén.

“Gracia y Paz”
Devocionales para Niños

CÓMO AQUIETAR SU ALMA



Salmo 131:1-2
“Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; Ni anduve en grandezas, Ni en cosas demasiado sublimes para mí. En verdad que me he comportado y he acallado mi alma Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma”.

¿Se apresura durante su tiempo de oración, para poder ocuparse en otras cosas? Si es así, reflexione en el ejemplo de Jesús en su hábito de apartar tiempo para estar con su Padre celestial.

A solas. Aunque Jesús estaba constantemente rodeado de personas, atendiendo sus necesidades, también entendía su propia necesidad de estar a solas. Con frecuencia, después de un intenso período de ministerio, se apartaba de las multitudes, e incluso de sus discípulos, para orar en privado.

Tiempo apartado. No importa qué estuviera pasando, Jesús solía apartar tiempo para descansar en el Espíritu, enfocarse en su relación con el Padre, y fortalecerse física y emocionalmente. Aunque las personas  clamaran por Él, su prioridad era proteger este tiempo, sabiendo que su ministerio fluía del mismo.

Quietud.  ¿Qué significa “estar quietos”? El Salmo 46:10 nos llama a estar quietos: “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios”. Para saber en qué consiste esta paz interior constante, cada cierto tiempo deje de hacer algo en lo que está concentrado, y ponga su alma en contacto con la presencia del Espíritu Santo. En la lectura de hoy, David la describió como el estado de un “niño destetado”, que está en descanso perfecto y feliz, por el solo hecho de estar en los brazos de su madre.

Haga de estas cosas esenciales una prioridad, y cosechará unos inmensos beneficios en su vida de fe. Esto representa un reto en este mundo acelerado y de tantas tareas. Aquiete su corazón delante de Dios, y descubra lo mucho que necesita la paz de su presencia. ¡Es un regalo que no tiene precio!

“Gracia y Paz”

CÓMO CONQUISTAR EL TEMOR



Salmo 27:1-3
"Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado".

¿Hay un temor específico que parece surgir una y otra vez en tu vida? ¿Temes no poder pagar tus deudas? ¿Tienes miedo a la soledad? ¿Estás con temor de sufrir o de morir? ¿Sientes miedo de perder a un ser querido? Todas estas cosas son preocupaciones legítimas, pero todas ellas deberían caer en la categoría de "cosas bajo el control de Dios". Muchas veces, el rey David se encontró frente a situaciones que no sólo le provocaban temor sino que fueron peligrosas para su vida. Sin embargo, en el pasaje bíblico de hoy encontramos a David declarando con absoluta seguridad y confianza: “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?”

Y aunque nuestro temor a la muerte, a la enfermedad, a estar solos, a los problemas financieros o al terrorismo es legítimo, Dios desea que sepamos que él es mayor que todas esas cosas. Él quiere que desaparezca todo nerviosismo ante aquello que nos atemoriza, y nos exhorta a encontrar paz y tranquilidad depositando nuestras vidas en sus mano, porque: "no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio". Por lo tanto debemos rechazar ese espíritu de temor, y tener fe de que el control de nuestras vidas pertenece al Espíritu Santo, quien trae paz y seguridad a nosotros. Dios nos dice con toda claridad en su Palabra que él está con nosotros siempre, cada día de nuestras vidas. Al encomendarle la misión de reemplazar a Moisés como líder del pueblo de Israel, Dios le dijo a Josué: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé” (Josué 1:5). La Biblia nos cuenta que, en efecto, Dios siempre fiel a su palabra, estuvo con Josué y le dio la victoria en situaciones sumamente difíciles. Y aquel pueblo tomó posesión de la tierra que el Señor había prometido a sus antepasados.

En Marcos 6:45-51, la Biblia nos narra acerca de una ocasión en la que los discípulos de Jesús se encontraban en medio del mar de Galilea, azotados por una fuerte tormenta que amenazaba con hundir su barca. Los discípulos llevaban horas remando, luchando contra los fuertes vientos y las enormes olas, pero la barca no avanzaba, sino más bien retrocedía, porque el viento era contrario. En ese momento se les acercó Jesús, caminando sobre el mar, y les dijo: “¡Confiad; yo soy, no temáis!” Cuando ellos hicieron un alto para escuchar al Señor, y confiaron en él, dice la Biblia que Jesús subió a la barca y “se calmó el viento” (v.51). La falta de fe resulta en temor; por el contrario cuando confiamos plenamente en que Dios cuida de nosotros, el temor desaparece.

Hebreos 13:5 nos recuerda la promesa de Dios a Josué: “No te desampararé, ni te dejaré” Y seguidamente declara: “De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”. Esto debe ser suficiente para calmar nuestros temores, pero tenemos que creerlo, tenemos que confiar en esta promesa de nuestro Señor.

Si estás pasando por momentos de temor en tu vida, sigue el ejemplo de David, el cual declaró en el pasaje de hoy: “Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado”. Arrodíllate a orar y entrega tu situación, por difícil que esta sea, en manos de Dios, pídele que aumente tu fe y verás como su paz, que sobrepasa todo entendimiento, te inundará y todo vestigio de temor desaparecerá.

ORACIÓN:
Bendito Padre celestial, en este día quiero entregar a ti todo aquello que me causa temor e inseguridad. Confieso por fe que tú estás en control de todo y que no temeré a nada ni a nadie, pues tú estás conmigo y estarás siempre conmigo hasta el fin del mundo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

JUSTIFICADOS POR SU GRACIA



Tito 3:7
Para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos según la esperanza de la vida eterna.

¿Justificados? ¡Piénsalo! ¿siendo lo pecadores que somos? ¿Qué quiere decir esto? Me gustaría aplicar esta definición a la conducta de un niño: “Justificado: Como si no hubiera pecado”. ¿Pero cómo pueden pecadores culpables como nosotros ser justificados?  ...Solamente por la GRACIA DE Dios. No por velas, no por bautismos, no por jornadas en una ciudad, o cualquier otra cosa que podamos hacer; es solamente por su GRACIA la que según su misericordia nos salva.

Lo que hemos merecido por nuestros hechos es el desprecio, el desdén, y el castigo; pero cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, y venimos a Jesucristo, y lo recibimos por la fe, Él nos perdona nuestros pecados y llegamos a ser herederos de LA VIDA ETERNA; de manera que debemos hacer como el hombre de “El Progreso del Peregrino” que puso sus dedos en sus oídos para no oír la llamada del mundo y corría hacia La Ciudad Celestial gritando, “¡Vida, Vida, Vida Eterna!”

Jesús murió por nosotros, y su testamento para nosotros es LA vida eterna… Y SI TU TE ARREPIENTES DE TUS PECADOS LO RECIBIRÁS.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

jueves, 29 de noviembre de 2012

VIVIR EN LA GRACIA



2 Corintios 5:17
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.

Antes de la conversión del apóstol Pablo, nadie hubiera pensado que este hombre tendría un impacto en el mundo para Jesús. De hecho, su objetivo original fue eliminar a todos los cristianos.

La gracia de Dios puede tocar a cualquiera; ningún pecado está más allá del alcance de su perdón. Este maravilloso regalo de la redención transforma las vidas. Contrario a lo que muchos piensan, ser cristiano no solo significa hacer buenas obras, sino que los creyentes reciben el perdón por la gracia de Dios, y una nueva naturaleza. Nuestra transformación interior produce, obviamente, cambios externos, frutos del Espíritu.

Una hermosa ilustración de esto, es la metamorfosis de la mariposa. Una vez que se convierte en una crisálida, la oruga no simplemente actúa o parece diferente por fuera; también ha sufrido verdaderamente una transformación interior.

La transformación de los creyentes se produce en muchas áreas. Por ejemplo, nuestras actitudes cambian: como resultado de la salvación por la gracia, recibimos la humildad y la gratitud. En agradecimiento por este regalo inmerecido, surge la compasión por los perdidos y el deseo de compartir el evangelio. El perdón de Cristo da también como resultado el anhelo de servirle. Servimos dentro y fuera de la iglesia, amando a los demás, ayudando a los necesitados, y hablándoles de la salvación.

Aunque el pecado trae consigo consecuencias, Dios nos brinda perdón y redención por medio de Jesucristo. Él abrió un camino para restaurar nuestra relación con Él. El Señor transforma nuestras vidas para que nos parezcamos más a su Hijo, y reflejemos su amor a los demás.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

JUSTIFICACIÓN GRATUITA EN CRISTO JESÚS



Romanos 3:24
“Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús”.

El deseo de justificarse a si mismos es uno de los más fuertes instintos de nuestra naturaleza caída. “No lo sabía”, o, “alguien me dijo que lo hiciera”. Somos expertos y muy hábiles en hacer pretextos y excusas. Pero Dios sabe la verdad, y no acepta ninguno de nuestros pretextos. Nos hemos rebelado contra Él y su gobierno, hemos desobedecido sus mandamientos, y somos culpables y nos quedamos sin defensa delante Él. Pero aunque somos culpables y sin excusa, si vamos a Él, y confesamos nuestros pecados, y ponemos nuestra fe en Jesucristo como nuestro Salvador, este versículo nos dice que somos “JUSTIFICADOS GRATUITAMENTE POR SU GRACIA, por la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:24).

FÍJATE: Esto no quiere decir que Dios no se da cuenta de nuestros pecados, EL PRECIO de nuestra desobediencia, corrupción y pecado fue TOTALMENTE PAGADO por lo que Jesús sufrió en la cruz del Calvario. El compró nuestra redención por sufrir el castigo Él mismo en lugar nuestro; pero toda esta gracia es nuestra si acudimos al llamado que Dios nos hace y ponemos nuestra vida a los pies de Cristo.

¿Que será EL DESTINO de aquellos que desprecian y rechazan la oferta del perdón que Dios nos ofrece por medio de su Hijo amado? ¿Cuál será su DESTINO que va continuar por una LARGA ETERNIDAD SIN FIN?

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

SIEMPRE FELIZ



Salmo 5:11
“Alégrense todos los que en ti confían; den voces de júbilo para siempre, porque tú los defiendes; en ti se regocijen los que aman tu nombre”.

El Señor Jesús quiere compartir su gozo con nosotros continuamente, desea llevar nuestras preocupaciones y darnos la seguridad de que cuidará de nosotros. Para experimentar esto en nuestra vida, 1 Tesalonicenses 5:16-18 nos da tres valiosos consejos:

– “Estad siempre gozosos”. A pesar de las circunstancias duras de la vida, los creyentes pueden disfrutar de una verdadera alegría viviendo cerca del Señor y dejando en sus manos todas sus preocupaciones (Filipenses 4:4). Esto era lo que Pablo deseaba para los creyentes de Roma: “El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer” (Romanos 15:13).

– “Orad sin cesar”. Quizás esta exhortación nos parezca irrealizable. Sin embargo, ¿acaso la oración no es el medio de permanecer en estrecha comunión con Dios? Establezcamos más a menudo ese contacto con nuestro Padre que está en el cielo. No nos acostumbremos a pasar los días sin tomar el tiempo para acercarnos a él confiadamente (Hebreos 4:16).

– “Dad gracias en todo”. Dar gracias es agradecer a Dios por todo el bien que nos da, como lo hacía David: “Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios” (Salmo 103:2). Cuando estemos en una situación difícil, contémoselo a Dios; él nos dará la fuerza para atravesarla, e incluso nos dará el gozo y la paz. Entonces aprenderemos a darle las gracias “por todo” (Efesios 5:20).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

“LOS HIJOS DE ISRAEL TENÍAN LUZ EN SUS HABITACIONES”



Salmo 119:18, 162
“Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley… Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos”.

Por fin habían instalado la electricidad en una pequeña aldea perdida en la montaña. Una vez acabadas las obras, un funcionario hizo una visita de inspección al lugar para asegurarse de que todo estuviera en orden. –Entonces, señora, ¿está usted satisfecha? –¡Por supuesto que sí! Ahora en la noche veo mejor para encender mi lámpara de petróleo.

Esto nos hace sonreír, pero hay cosas más desconcertantes todavía. ¡Cuánta gente anda en la oscuridad moral de este mundo, y aun teniendo una Biblia en casa, nunca la abre! Pero este libro revela a aquel que es “la luz del mundo”, quien vino a esta tierra para alumbrar a todo hombre (Juan 8:12; 1:9). Quizás estas personas de vez en cuando lean alguna página que habla de Dios encontrada en la prensa o en este calendario, ¡pero esto no es suficiente! Es como preferir una lámpara de petróleo y privarse de una iluminación mucho más eficaz.

En el curso de la historia hubo numerosos y largos períodos durante los cuales estaba prohibido poseer la Biblia; hubo cristianos que poniendo en riesgo su vida, caminaban kilómetros para poder oír la lectura de uno de los pocos ejemplares que había en la zona. La Palabra de Dios no sólo era una lámpara a sus pies y una lumbrera en su camino (Salmo 119:105), sino también una fuente de consuelo que producía gozo y alegría en su corazón (Jeremías 15:16).

¡No dejemos nuestras Biblias sobre un estante, como lámparas apagadas en la noche!

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿EL NUMERO UNO?



Mateo 22:36-39
“Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Seguro que harás algún deporte, fútbol, baloncesto, seguro juegas con tus amigos. Con este devocional aprenderemos una enseñanza bíblica tomando en cuenta el fútbol. Vamos a hablar de lo que es más importante del juego.

No hablaremos de como hacer un bloqueo o de cómo le quitar el balón al contrario. No, esas cosas son importantes, pero hay algo más importante todavía. Lo más importante es sobre lo que debes hacer después de marcar un gol.

Algunos jugadores hacen un baile especial. Otros comienzan a saltar en el aire chocando las manos con sus compañeros de juego. Pero no importa cómo celebres tu éxito, hay una cosa que debes incluir en tu celebración. Debes corres alrededor del campo haciendo el número uno con el dedo para que todos sepan que eres el número uno. Tu equipo puede estar perdiendo 40-7, pero ¡tú eres el número uno!

¿Sabes qué? El problema mayor que existe en nuestro mundo en el día de hoy es ese. Todos pensamos que somos el número uno y que lo más importante en la vida es nuestra felicidad, “YO PRIMERO” Muy poco de nosotros pensamos en la felicidad de otros.

Un día le preguntaron a Jesús que cuál era el mandamiento más importante. Él dijo que era el amar a Dios con todo el corazón. Entonces añadió que después de eso lo más importante era amar a nuestros vecinos (semejantes) como nos amamos a nosotros mismos.

Jesús no dijo que nos amáramos, pues el sabía que lo haríamos sin Él decirlo. Pero sí sabía que la única manera de nosotros amar a nuestros vecinos como a nosotros mismos era si el amor más importante en nuestra vida era para Dios.

Cuando amamos a Dios más que a nosotros mismos, entonces podremos amar a otros como nos amamos a nosotros mismos.

“Amado Padre Celestial, ayúdanos a amarte con mi corazón, que Tú y no yo sea lo primero en mi vida, y entonces así podré amar a otros como Tú quieres que amemos. Gracias por tu amor. En el Nombre de Jesucristo. Amén”.

“Gracia y Paz”
Devocionales para Niños

BENEFICIOS DE LA NUEZ



LIBRE DE COLESTEROL

En su forma natural es libre de colesterol ya que las paredes celulares de los vegetales están constituidas por fibra y no por colesterol como en los alimentos de origen animal.


GRASA CORRECTA

La nuez es invaluable ingrediente en una dieta baja en grasas ya que contiene el "tipo correcto" de grasa: monoinsaturada y poliinsaturada, ya que en pequeñas porciones ayudan a bajar el colesterol "malo" (lipoproteínas de baja densidad que promueven la ateroesclerosis) y mantiene constantes los niveles del colesterol "bueno" (previene enfermedades del corazón, baja la presión sanguínea, etc.).


DISMINUCIÓN DEL RIESGO DE ENFERMEDADES CARDIACAS

El consumo de 60 gramos de nueces más de 5 veces por semana, reduce el riesgo de morir por un ataque al corazón. En hombres el retraso es de hasta 5 años y en mujeres se reduce hasta e1 60% el riesgo de enfermedades de las coronarias.


SUSTITUTO DE CARNE

Una manera para incorporar nueces en la dieta es sustituirlas por otros alimentos. Las nueces son consideradas parte del grupo de las carnes porque son altas en proteínas y grasas. 100 gramos de nueces sustituyen a 100 gramos de carne.


BAJA EN SODIO

La nuez es muy baja en sodio, por lo que es un buen producto para aquellos que necesitan cuidar el consumo de sal.


ANTIOXIDANTE

Se usa en dietas de reducción de oxidantes. Contiene flavonoides (antioxidantes) que ayudan a reducir la formación de sustancias en el cuerpo que juegan un papel importante en el envejecimiento y las enfermedades crónicas.


OMEGA-3

El consumo de nuez baja el riesgo de enfermedades del corazón y ataques cardiacos ya que contiene el ácido omega-3, en particular el ácido alfa-linolóico.


VITAMINAS Y MINERALES

Es fuente importante de tiamina, niacina, fósforo, zinc, selenio, cobre, magnesio y vitamina E.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29). “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), “¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“Gracia y Paz”
Fuente: comenuez

¿HAS PERDIDO ALGO? DIOS PUEDE RESTAURARTE



Joel 2:21-25
“Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en el Señor vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros”.

A través de nuestras vidas pasamos por infinidad de situaciones que tienden a afectar negativamente nuestro estado de ánimo, frustrándonos y desalentándonos. Cuando estamos en medio de una mala situación es muy fácil que nos decepcionemos y pensemos que no va a haber mejoría, sino todo lo contrario, que la situación va a empeorar. Quizás en estos momentos tú estés sufriendo por causa de alguien que te engañó en un trato de negocios; o una persona decidió romper contigo después de años de relación; o una enfermedad te ha estado afectando por mucho tiempo; o quizás estás teniendo problemas económicos, o a lo mejor tenías un sueño que no se convirtió en realidad.

Cualquiera sea la situación piensa que no es el final. No camines con una actitud de derrota y negativismo. Dios quiere darte un nuevo comienzo. Pon en él tu confianza pues él tiene un precioso plan para tu vida. Él es Dios de amor y misericordia, y quiere sanar heridas, reparar lo que ha sido roto y restaurar lo que ha sido robado. El pasaje de hoy nos trae este mensaje por medio del profeta Joel.

Y lo maravilloso de nuestro Dios es que cuando él restaura algo no lo trae al nivel que estaba antes, sino a un nivel mejor que el anterior. La restauración de Dios es para aumentar, para mejorar, para perfeccionar. Isaías 61:7 dice: “En vez de vuestra vergüenza tendréis doble porción, y en vez de humillación ellos gritarán de júbilo por su herencia. Por tanto poseerán el doble en su tierra, y tendrán alegría eterna”. No importa todo lo que hayas pasado. Si te mantienes con una actitud de fe, Dios hará que todo eso redunde en tu beneficio, y te dará el doble de lo que tenías.

Job era un buen hombre, amaba a Dios y era obediente. La Biblia lo describe como un “hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:1). Sin embargo, esto no lo hizo inmune a las dificultades y aflicciones de la vida. En un período de varias semanas Job perdió todas sus propiedades, su familia y hasta su salud. Incluso su propia esposa llegó a decirle: “Maldice a Dios, y muérete” (Job 2:9). Ciertamente Job pudo sentirse amargado y haberse resentido ante tanta calamidad. Pero él tenía la seguridad de que Dios estaba en control y podía restaurarlo todo. Por eso declaró: “Aunque él me matare, en él esperaré” (Job 13:15). Poco tiempo después, Dios restauró doblemente todo lo que Job había perdido. Le dio el doble de las ovejas que tenía, el doble de los camellos, el doble de los bueyes y las asnas. Restauró su familia y también su salud. Y Dios bendijo su postrer estado más que el primero (Job 42:12-13).

Ese es el sueño de Dios para cada uno de nosotros. No importa todo lo que hayas pasado hasta el día de hoy, no importa cuantos sufrimientos e injusticias hayas tenido que sufrir, Dios quiere que el resto de tu vida sea mucho mejor, más bendecida y más próspera de lo que tú eres capaz de imaginar. En verdad, Dios te está diciendo hoy: “Lo mejor está por venir”. Pon tu confianza completamente en el Señor, vive tu vida con una mentalidad de restauración, esperando siempre cosas muy buenas, porque Dios está en control. Y él te dará el doble de paz, el doble de gozo, el doble de felicidad.

ORACIÓN:
Amante Padre celestial, te ruego pongas en mi corazón una actitud de esperanza aún en medio de mis aflicciones y mis pérdidas. Ayúdame a confiar plenamente que tú estás en control y siempre puedo esperar que tu poder restaurador me devuelva con creces aquello que he perdido. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

CÓMO LA GRACIA LO CAMBIA TODO



1 Timoteo 1:12-17
“Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”.

Sin el Señor, nuestras vidas no tienen sentido. Por nuestra naturaleza imperfecta caminamos por sendas equivocadas a lo largo de nuestra existencia. El castigo por el pecado es la muerte y la separación eterna de Dios. Nadie está exento de esta verdad bíblica; y no hay nada que ninguno de nosotros pueda hacer para cambiarla. Pero entra en escena el favor inmerecido de Dios; su gracia. No podemos hacer nada para ganarla. Él nos bendice de acuerdo con su benevolencia, sin tener en cuenta nada que hayamos hecho.

Pensemos en Pablo, cuyo propósito original fue perseguir y destruir a cualquiera que invocara el nombre del Señor Jesús. El apóstol tuvo un papel importante en la brutal violencia dirigida contra los cristianos y, en sus propias palabras, era “el primero” de los pecadores (1 Timoteo 1:15). Nada de lo que él hizo merecía el amor de Dios.

Sin embargo, la gracia divina llevó al Todopoderoso a alcanzar y perdonar a este infame fanático que blasfemaba el nombre de Jesús. Dios lo convirtió tiernamente en un hombre que se dedicó a compartir el mensaje del evangelio. Pablo es un hermoso ejemplo de la gracia de Dios.

No podemos hacer suficientes buenas obras para ganar nuestra entrada al cielo. La salvación es posible solo por la gracia. Cristo murió en la cruz y solo Él merece todo el crédito de nuestra redención.

La muerte de Jesucristo cubrió los pecados de toda la humanidad. No hay transgresión que Él no pueda perdonar. No podemos añadir nada a su acto de expiación; lo único que podemos hacer es recibir este regalo. Si ponemos nuestra fe en Cristo, nos salvará, y nos hará sus hijos para siempre.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

RESCATADO MILAGROSAMENTE



Isaías 53:6
“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas el Señor cargó en él el pecado de todos nosotros”.

Salmo 41:3.
“El Señor lo sustentará sobre el lecho del dolor; mullirás toda su cama en su enfermedad”.  

Salmo 57:2
“Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece”.

(Testimonio de un creyente de Suramérica) «Aunque estaba recién casado, solía salir de fiesta con mis amigos por las noches. Cierto día, después de una noche de mucha diversión, totalmente borracho, tomé la vía férrea para regresar a casa… En semejante estado de embriaguez, tropecé, caí y me quedé dormido ahí, entre los rieles. El tren me pasó por encima, pero mi vida fue milagrosamente protegida. Sin embargo, una lesión en la columna vertebral me impidió volver a utilizar mis piernas. Después de largos meses de hospitalización, mi esposa me curó en casa con mucha abnegación.

Una mañana, mientras reflexionaba sobre el sentido de mi vida, la gracia de Dios ofrecida a todos los hombres era presentada en la radio, en una emisión cristiana. Este llamado me quebrantó. Lloré por mis pecados; el Señor Jesús se reveló a mí como mi Salvador y me dio la vida eterna. Carlos».

Hoy este creyente vive feliz en su hogar. Junto con su esposa y su hija, encuentra su gozo y su fuerza en la lectura de la Biblia y la oración. Aprendió varios idiomas y estableció contactos con creyentes de distintos países. A pesar de su discapacidad, consagra su tiempo al servicio del Señor.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

Un Versículo de la Biblia cada Día



Hechos 18:10
Porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

A veces estamos como el apóstol Pablo; “de fuera, cuestiones; de dentro, temores” (2 Corintios 7:5). Miramos alrededor y vemos crímenes, injusticia, problemas, sufrimientos y angustia.

Nuestro barquito ha navegado por muchas tempestades y tormentas. Miramos en la distancia y vemos grandes nubes negras y amenazadoras. Pero todavía está en su trono, y Jesús nos está preparando una eternidad de descanso, paz, y bendiciones, y cuando nuestro barquito llegue al fin, a su puerto sano y salvo, vamos a morar con Él y nuestros amados que ya están con Él para siempre en aquella “ciudad con fundamentos” (Hebreos 11:10). “Ya veo las luces de aquella ciudad, mi hogar, bello hogar”. Va ser hermosa. No la pierdas por las ilusiones y las vanidades de este presente campo de batalla, de temores, de lucha, de mentiras y engaños. Si de veras hemos tenido un encuentro con Jesús y lo conocemos como nuestro Salvador, vamos a ver “al Rey en su hermosura”, y oiremos las palabras, “Bien, buen siervo y fiel; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:21).

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día