sábado, 9 de junio de 2012

DIOS PELEA POR NOSOTROS


Deuteronomio 3:22
“No los temáis; que Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros”.

Con estas palabras Moisés animaba a los Israelitas que estaban al punto de entrar a la tierra prometida y tendrían que enfrentar muchos enemigos. A veces nosotros también necesitamos valor para enfrentar los problemas que tenemos. ¿Cuáles serán los problemas que tú tienes que enfrentar? Ve a tu Padre Celestial y pídele su ayuda y bendición.

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” Salmos 46:1. Cualquiera que sea tu problema, recuerda que El es Dios Todopoderoso y todo lo puede.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

viernes, 8 de junio de 2012

ÉL ME VE

Mateo 10:31
"Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos"

Un domingo en la mañana en la iglesia cantamos, His Eye is on the Sparrow (Sus ojos están sobre el pajarillo) a manera de himno para la congregación. Era una rara oportunidad de expresar colectivamente una canción que, por lo general, era interpretada por un solista.

Durante el primer coro, noté a un amigo que sollozaba tan fuerte que no podía cantar. Como yo sabía algo de lo que él había estado soportando recientemente, reconocí que sus lágrimas eran de gozo pues me di cuenta que, sin importar cuál sea nuestra situación, Dios ve, sabe y se ocupa de nosotros.

Jesús dijo: «¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos» (Mateo 10:29-31). El Señor les dijo estas palabras a Sus doce discípulos al enviarlos a enseñar, sanar y dar testimonio de Él a «las ovejas perdidas de la casa de Israel» (v.6). Les dijo que, aun cuando enfrentaran persecución por causa de Él, ellos no temerían, ni siquiera la muerte (vv.22-26).

Cuando circunstancias amenazadoras nos presionan para hacer que perdamos la esperanza, podemos encontrar aliento en las palabras de esta canción: «Canto porque soy feliz, canto porque soy libre. Por cuanto Sus ojos están sobre el pajarillo y sé que Él me ve a mí». Estamos bajo su atento cuidado.
Reflexión:
Cuando pones tus preocupaciones en las manos de Dios, Él pone Su paz en tu corazón.

Lectura: Mateo 10:16-31.

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

NO ERAN MUCHOS

Santiago 2:5
“¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?”.

Mateo 7:14
“Estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.
Sólo había tres discípulos con Jesús en la montaña (Mateo 17:1) para ser testigos de la majestad de aquel a quien el Padre glorificaba y de quien dijo: “Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia” (2 Pedro 1:17). Sólo eran tres en el huerto de Getsemaní, allí donde Jesús pidió a su Padre que si fuese posible lo librase de esos sufrimientos expiatorios de la cruz (Mateo 26:39). Sólo hubo un discípulo cerca de la cruz (Juan 19:26). Después de su resurrección, Jesús sólo se apareció a los suyos (Hechos 10:40-41; Hechos 1:1-9).

No eran muchos en esos momentos cruciales de la vida del Señor Jesús en la tierra, pero eran lo suficientemente numerosos para que queden bien sentados los hechos que seguidamente deberían dar a conocer alrededor de ellos.

Los que hoy quieren seguir al humilde Jesús de Nazaret, a menudo son personas insignificantes, pobres y despreciadas. Para entrar en el reino de los cielos es necesario hacerse pequeño como un niño (Mateo 18:3). Si el mundo nos desprecia, recordemos que Dios no lo hace. Jesús fue despreciado antes que nosotros (Juan 15:18). “No os extrañéis si el mundo os aborrece” (1 Juan 3:13). “No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido el Señor y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; sino por cuanto el Señor os amó” (Deuteronomio 7:7-8).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

FE DE UN NIÑO


Santiago 1:5-7
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor”.

El Espíritu ha estado poniendo muy en claro que todas mis oraciones son totalmente en vano a no ser que ore con fe. Yo puedo llorar, ayunar, interceder, agonizar y afanarme en oración, y no hacer ningún impacto en el Señor – a no ser que lo haga todo eso con una fe simple, como de niño.

Dios no actuará en nuestro beneficio sin fe. La palabra dice, “No piense, pues, quien tal haga [el que duda], que recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago 1:7).

El Señor nos manda confiar en él. Pero muy a menudo tenemos tan poca confianza en él, tan poca fe en su buena disposición y deseo de contestar el clamor de nuestro corazón. Cuando lleguemos al cielo, estaremos asombrados de descubrir todas las bendiciones, paz y poder que teníamos a nuestra disposición pero que no los apropiamos debido a nuestra fe débil.

ESTOY SIENDO MOVIDO GRANDEMENTE POR EL ESPÍRITU SANTO A DESAFIARLO A AUMENTAR SU FE. Pídale al Señor que perdone su incredulidad y que llene su alma con confianza en la disposición que él tiene de responder abundantemente a sus oraciones sinceras.

¿Quiere usted una fe aumentada? Cuando vaya a orar nuevamente, use las siguientes Escrituras para entrar en razón con el Señor. Él no negará su propia Palabra. Aprópiese de éstas:

Salmo 62:8
“Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón;
Dios es nuestro refugio. Selah”

Salmo 91:4
“Con sus plumas te cubrirá, Y debajo de sus alas estarás seguro; Escudo y adarga es su verdad”.

Salmo 56:3
“En el día que temo, Yo en ti confío”.

Proverbios 30:5
“Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan”.

Jeremías 29:10-14
“Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar”.

¡Siga agarrándose por fe! Él le contestará, y pronto.


“Gracia y Paz”
 (David Wilkerson)

¿ERES VERDADERAMENTE IMPARCIAL?


Santiago 2:1-4
“Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?”

La palabra “acepción”, la cual es mencionada en este pasaje, significa: “Preferencia, acción de favorecer a unas personas más que a otras por algún motivo o afecto particular, sin atender al mérito o a la razón.” Es lo contrario a ser justo o imparcial. Esta es una manera de actuar completamente opuesta al carácter de Dios. La Biblia nos habla de esto en Deuteronomio 10:17, cuando Moisés se dirige al pueblo de Israel y les dice: “Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas.” Cuando Dios ordenó al profeta Samuel que ungiera a uno de los hijos de Isaí como el próximo rey de Israel, dejó bien establecido lo que es más importante para él al momento de juzgar. Así le dijo el Señor a Samuel: “No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” (1 Samuel 16:7).

Asimismo Jesús, siendo Dios, refleja la justicia e imparcialidad del Padre. Para él el valor de una persona está basado en la calidad de su alma, no en la apariencia externa. Esta actitud caracterizó su manera de actuar mientras estuvo aquí en la tierra. Hasta sus enemigos tuvieron que reconocer cuan justo él era cuando le dijeron: “Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.” (Lucas 20:21). Jesús es “nuestro glorioso Señor”, dice el pasaje de hoy. Él es el Dios Soberano que gobierna sobre toda su creación, y en cuya persona la plenitud de la gloria de Dios es revelada. El apóstol Pablo dio testimonio de esto en su carta a los colosenses donde escribió: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Colosenses 2:9).

Jesús siempre ofreció el perdón y el regalo de la salvación a hombres y mujeres de todas las razas, clases sociales y reputación moral. Esto se observa claramente en la parábola de la fiesta de bodas, la cual refirió a un grupo de judíos en Mateo 22:1-14. Esta habla de la boda del hijo de un rey (una referencia a sí mismo), y de aquellos que habían sido invitados a la misma (el pueblo de Israel). Los invitados no se aparecieron, por lo que el rey mandó a sus sirvientes a que salieran e invitaran a todos los que encontraran en su camino. Como resultado, gente de todas las esferas sociales asistieron a la boda. De igual manera personas de todas las razas, nacionalidades y niveles sociales, culturales y económicos son llamados a la salvación.

En el pasaje de hoy, el apóstol Santiago condena la actitud opuesta. El hacer acepción de personas o juzgar conforme a las apariencias no está de acuerdo a la Palabra de Dios. Tenlo siempre presente cuando trates a los demás en tu centro de trabajo, en la escuela, en el vecindario, en las tiendas, e incluso en la iglesia. Cuando se presente una oportunidad ante ti de ministrar a otros, no te dejes influenciar por su apariencia externa, vestuario o nivel económico. Actúa de la misma manera que Jesús actuaba, trátalos con amor y compasión y habla siempre la verdad sin hacer acepción de personas.

ORACIÓN:
Mi bendito Padre celestial, te doy gracias por tu imparcialidad y porque no haces acepción de personas. Te ruego me capacites para tratar a los demás de la misma manera, y que tu gracia y tu amor se vean reflejados siempre en mi manera de actuar. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

¿CRISTIANOS LIGHT?


Apocalipsis 3:15-16
"Yo Conozco tus Obras, Que ni eres Frío ni caliente. ¡Ojala fueras Frío o caliente! Pero Por Cuánto eres tibio y no Frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”.

A los verdaderos hijos de Dios no les molesta que les hablen de Jesús, es mas… pueden estar horas y horas aprendiendo de Él.

A un cristiano “Light” le incomoda y le aburre que le hablen de Dios, pone miles de excusas para acercarse a Él.


Características de un Cristiano Tibio:

1. EN CUANTO A DIOS:
La mayoría solo lo ven como su “Mesero Celestial” que esta solo para servirles y darles bendiciones. Para ellos Dios esta distante y lo pintan mas que nada como una religión.

2. EN CUANTO A LA BIBLIA:
No la leen, a pesar que dicen ser cristianos. Se acostumbran a leer solo los versículos que les comparten ya sea en la Iglesia o de otras personas y mas que nada solo se aprenden las promesas de Dios.

3. EN CUANTO A LA SALVACIÓN:
Muchos no la entienden a pesar de llamarse “hijos de Dios”. Piensan que para obtenerla tienen que hacer miles de cosas y algunos dudan de su seguridad eterna. Otros ni la comparten, simplemente se conforman de que ya no se irán al Infierno y prácticamente son egoístas.

4. EN CUANTO A LA ORACIÓN:
Sus oraciones son solo puras peticiones, oran con ganas solo cuando tienen problemas o cuando tienen intereses. No piden por su relación con Dios o por la vida de los demás.

5. EN CUANTO A SU FE:
Su fe es muy débil, es una persona que se desmorona y se desanima fácilmente en las cosas de Dios. Es alguien que se cree cualquier cosa y la Palabra de Dios habita poco en él.

6. EN CUANTO A LA IGLESIA:
Por lo general le cuesta asistir y si va la mayoría de las veces es por costumbre o compromiso. La ve como un “Centro Social” y como un lugar donde se llenan las necesidades.

7. EN CUANTO A SU FAMILIA Y AMIGOS:
Solo se acercan a Dios para que les ayude a tener una familia prospera y bonita. En el caso de los solteros para que les regale su esposa(o). En cuanto a sus amistades solo las tiene para pasar un rato ameno. No hacen que busquen de Dios, se conforman si andan metidas en alguna “Secta cristiana” y no les muestran las verdades bíblicas.

8. EN CUANTO A LOS PROBLEMAS:
No entiende que son para su crecimiento, piensa que por ser cristiano no sufrirá y por lo general si le pasa algo trágico en su vida tiende a enojarse y a irritarse fácilmente con Dios.

9. EN CUANTO AL MUNDO Y LOS PECADOS:
No hay mucha diferencia en el si es cristiano o no. Se deja influenciar demasiado por las cosas del mundo, se aleja fácilmente de Dios, no tiene temor por Él y no busca cambiar su mentalidad pecaminosa.

10. EN CUANTO A SER UN DISCÍPULO:
Lo ve como algo opcional y selectivo, es parcial en sus decisiones y no quiere sacrificarse por Cristo.


“Gracia y Paz”

EL EVANGELIO DE LA GRACIA DE DIOS


Hechos 20:16-24
“Porque Pablo se había propuesto pasar de largo a Efeso, para no detenerse en Asia, pues se apresuraba por estar el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén. Enviando, pues, desde Mileto a Efeso, hizo llamar a los ancianos de la iglesia. Cuando vinieron a él, les dijo: Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo. Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”.

Al apóstol Pablo lo consumía una pasión que era aun mayor que su deseo de vivir o el temor al sufrimiento. Tenía un ministerio que cumplir y un mensaje de salvación que dar. Sus palabras en Hechos 20:24 nos ayudan a entender el concepto fundamental involucrado en nuestra salvación. Pablo lo llamó el "evangelio de la gracia de Dios".

Somos salvos simplemente porque el Señor es misericordioso. Él sabía que nunca podríamos ser lo suficientemente buenos para salvar la brecha que había entre nuestro pecado y su santidad. Es por eso que usted nunca oirá hablar del "evangelio de la ley de Dios". ¿Se puede imaginar cantando: "Sublime ley del Señor, que un infeliz salvó"? Jamás podríamos cumplir los requisitos, especialmente por la manera en que Jesús amplió el significado de la ley en el Sermón del monte (Mateo 5­-7). Pero la gracia es totalmente diferente; no tiene nada que ver con nuestra valía o buen desempeño, sino se basa únicamente en el favor inmerecido de Dios para con nosotros.

Lo más sorprendente es que la única posibilidad para nuestra salvación, se encuentra en la fe. La gracia que Dios nos da al salvarnos es su regalo, no algo que podamos lograr por nuestras obras (Efesios 2:8-9). De lo contrario, tendríamos que limpiar nuestras vidas para ser salvos, y eso anularía la gracia.

¡Alabado sea el Señor por su maravilloso plan de salvación! Cristo pagó nuestra deuda de pecado con su muerte, y lo único que tenemos que hacer es creerlo. Nunca tendremos que preocuparnos de que no seamos suficientemente buenos, ni de que perderemos su favor. Su gracia es para siempre.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

GOZO EN LAS PRUEBAS O MOMENTOS DIFÍCILES


Santiago 1:2
”Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”

Nuestro ser está compuesto por el espíritu, alma y cuerpo. Con nuestro espíritu podemos tomar contacto con Dios; con nuestro cuerpo podemos movilizarnos y en nuestra alma se encuentra la mente, los deseos, los sentimientos y la voluntad.

Es en esta área, la del alma, que principalmente sufre cuando estamos atravesando problemas. Nuestros sentimientos están cargados de tristezas, no sentimos deseos de nada, los pensamientos que nos vienen son oscuros y poco alentadores, y nuestra voluntad pareciera quebrada, desanimada para seguir viviendo.

Tener gozo en las pruebas, humanamente hablando, es una locura pero la Palabra de Dios nos dice que tengamos sumo gozo, es decir gozo sublime y abundante.

¿Cómo lograr tener sumo gozo si estamos hundidos en los problemas y desánimos? Lee la Palabra de Dios, conversa con El y recuerda que ahora la única manera es por medio del Espíritu Santo. Él produce en el cristiano gozo inefable y sublime aún en tiempos de diversas pruebas. Este gozo trasciende el sentimiento, y aún lo que yo pueda pensar, pues es un gozo que fluye de la misma presencia de Dios.

En la medida que le damos lugar al Espíritu Santo para que reine en nuestro espíritu, éste se derramará sobre nuestra alma y cambiará nuestro estado emocional, la hará sentir como Dios siente y nuestra voluntad querrá practicar el gozo del Cielo. En este día abre todo tu ser al Señor y deja que el Señor trabaje. Nadie mejor que nuestro Dios para producir lo que El ha prometido en medio de las pruebas: ¡Sumo gozo!

Oración:
Señor. No puedo entender cómo harás para darme sumo gozo en medio de mis problemas, de mis angustias pero decido en este día creer que Tú lo puedes hacer, leeré tu Palabra y conversare contigo. Derrama tu hermosa presencia oh Espíritu de Dios, para que pueda aún sentir ese maravilloso “toque” por todo mi ser. Gracias Señor. En el Nombre de Jesucristo, amén.

“Gracia y Paz”
El Versículo del Día

EL MUNDO NO LE CONOCIÓ


Juan 1:10
“En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por él; y el mundo no le conoció”.

Maravillosa Gracia, que el Hijo de Dios se humilló, vino a este mundo, y “tomó la forma de siervo, hecho semejante a los hombres”, Filipenses 2:7, para ser el cordero sacrificial que murió por nuestros pecados.

¿De dónde vino este mundo? Nuestro versículo nos dice: “Por él fue hecho.” No fue la explosión de una piedra grande, ni la expansión de los gases. Dios habló y fue hecho. No somos animales. Dios nos hizo a la imagen suya.

James Whitcomb Riley dijo que las palabras más tristes son “pudo haber sido”,  hablando de una vida no desarrollada y posibilidades no realizadas, pero él se equivocó. Las palabras más tristes se encuentran en nuestro versículo; “El mundo no le conoció”. Y el mundo todavía no le conoce. ¿Tú sí le conoces?. El día viene que se doblará toda rodilla y toda lengua confesará que Jesús es el Señor para la gloria del Padre.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

jueves, 7 de junio de 2012

CRÉDITO A NUESTRA CUENTA

Romanos 4:20-24
“[Abraham] Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia. Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro”


Nunca seremos justificados o aceptados como justos delante de Dios a menos que estemos delante de Él con la justicia perfecta de Cristo como si fuera nuestra. Esa es la única justicia que Dios reconoce, así que ¿cómo podemos recibir la justicia perfecta de Cristo?

El Padre celestial nos la imputa a través de nuestra fe. "Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien imputa la justicia de Dios sin obras..." (Romanos 4:6). Pablo cita a David diciendo: "El hombre más rico, más bendito y con más paz sobre la tierra es el que entiende que se le ha imputado una justicia perfecta - sin obras"

Esta justicia tiene que ser imputada a nosotros. No es nuestra por infusión. En otras palabras, Dios no la vierte en nosotros. No, no es nuestra justicia, nada de lo que ha hecho o logrado. Siempre es su justicia, que nos es imputada, acreditado en nuestra cuenta. La palabra imputar significa "referir o valorar, considerar o atribuir a una persona algo que no tiene, contar o acreditar a la cuenta de alguien". Cuando Jesús nos imputa su justicia, Dios la mira como nuestra. No, nosotros no la ganamos, Cristo lo hizo todo y Él lo atribuye a nuestra cuenta.

Esta imputación viene solo por la fe. No podemos trabajar por ella o merecerla de ninguna manera. Por el contrario, a causa de nuestra fe en Jesús y su obra redentora, el Señor nos acredita la justicia de Cristo y somos contados como perfectos en Él. Al confesar nuestros pecados y tener fe en Él, nosotros estamos delante de Dios con una justicia imputada; es una justicia perfecta por fe y no por obras:

"Por lo tanto, es por fe, para que sea por gracia" (Romanos 4:16).

"Porque con el corazón se cree para justicia" (Romanos 10:10).

"La justicia de Dios que es por la fe en Jesucristo, para todos y sobre todos los que creen, porque no hay [distinción]" (Romanos 3:22).

“Gracia y Paz”
(David Wilkerson)

¿NECESITAS AYUDA EN LA ORACIÓN?

Romanos 8:26-27
"Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos."

¿Has sentido alguna vez que tus oraciones "no pasan del techo"? ¿Te parece como si Dios no escuchara tus ruegos? Si es así, tú no eres la única persona. Muchos creyentes experimentan tiempos de desaliento en su relación con el Señor. Por esta razón Dios nos ha provisto un calificado Ayudador para nuestra vida de oración: el Espíritu Santo. El pasaje de hoy dice que “el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad.” Dios nos dio su Espíritu Santo por muchas razones, una de las cuales es que sea nuestro ayudador en la oración. Pero, ¿cómo exactamente nos ayuda?

En primer lugar nos enseña y nos recuerda las palabras de Jesús, y sus promesas las cuales deben ser la base de nuestra esperanza y de nuestras peticiones. Al anunciarles su partida, Jesús les dijo a sus discípulos: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26). Muchas veces no sabemos exactamente qué pedir o cómo pedir en una determinada situación. En estos casos el Espíritu Santo nos ayuda intercediendo por nosotros. Dice el pasaje de hoy: "pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles." Y su intercesión es perfecta "porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos". El Espíritu Santo también nos ayuda al redargüirnos cuando dejamos de orar con la frecuencia que debemos. Y también nos revela nuestras verdaderas necesidades, aquellas que van más allá de simples caprichos o antojos.

Cuando cedemos el control al Espíritu Santo, él nos lleva ante el trono de la gracia donde sentimos la dulce presencia de Dios. A esto se refiere el apóstol Pablo cuando exhorta a los efesios a que permanezcan "orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu" (Efesios 6:18). Orar en el Espíritu significa estar plenamente consiente de la presencia de Dios. Es descansar totalmente en Dios, es enfocar nuestra mente y nuestro espíritu en una sincera adoración al Señor, es prestar total atención a la voz del Espíritu Santo mientras nos recuerda las palabras de Jesús que podemos aplicar a la situación en la que nos encontramos, es deleitarnos profundamente en un tiempo de dulce comunión con nuestro Padre celestial manifestando una total entrega y sumisión a él.

Cuando permitimos que el Espíritu Santo nos ayude, las barreras son levantadas de nuestra vida de oración. Nos sentimos libres para experimentar la paz de Dios y estar así preparados para recibir su dirección. De esta manera el Espíritu Santo nos capacita para entregar nuestras cargas y preocupaciones, aún aquellas que no somos capaces de expresar, en las manos poderosas de nuestro Padre Celestial.

El Espíritu Santo está siempre dispuesto a ayudarte a pedir de la manera en que te conviene pedir, de la manera en la que el Padre suplirá de manera perfecta tus necesidades, aunque tú no estés consiente de ellas. Cuando ores, olvídate de ti y cede todo el control de tu vida al Consolador. En silencio entrégate humilde y confiadamente en sus manos, deja que él te lleve a niveles espirituales profundos donde vas a experimentar una infinita e inexplicable paz.

ORACION:
Padre celestial, gracias por tu Santo Espíritu quien nos ayuda, nos consuela, nos enseña e intercede por nosotros. Te ruego me ayudes a ceder a él todo el control para que me lleve hasta tu misma presencia y pueda yo sentir esa paz tan maravillosa que sólo proviene de ti. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

LAS BENDICIONES DE LA INCOMPETENCIA

2 Corintios 3:1-6
“¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros? Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”.

Pablo nunca afirmó que era capaz de lograr todo lo que Dios lo llamó a hacer. Simplemente aprendió a mirar más allá de su propia incompetencia, a la competencia de Cristo. Si adoptamos la misma práctica, podremos descubrir las bendiciones ocultas en nuestras experiencias de incompetencia.

Nuestra insuficiencia nos lleva a Dios. Cuando nos damos cuenta de que una situación es más grande de lo que podemos manejar, nos apresuramos a abrir la Biblia y orar en busca de orientación y poder.

La incompetencia nos libera de la carga de luchar con nuestras propias fuerzas y de la autosuficiencia.
La incompetencia lleva a la dependencia del poder divino. Nunca seremos competentes hasta que recurramos al poder del Espíritu Santo. Él hace en y a través de nosotros lo que Dios nunca quiso que hiciéramos por nuestras propias fuerzas.

Al utilizar personas débiles e insuficientes, Dios demuestra cuán grandes cosas puede hacer. Él se deleita escogiendo a personas que no prometen nada, para realizar sus propósitos. No hay límite a lo que Él puede hacer por medio de alguien dispuesto a darle el control total.

El sentimiento de incompetencia desafía nuestra fe. Pablo dice: "Nuestra competencia proviene de Dios" (v. 5). Quienes se enfocan en la fiabilidad de esta promesa y dan un paso de obediencia, crecerán en la fe.

¿Por qué sufrir todo el temor, la presión y la frustración que acompañan a los sentimientos de insuficiencia, cuando hay una alternativa? Deje que el Señor le haga competente: confíe en Él, y permita que Cristo viva en y a través de usted. Él sustituirá su ansiedad con un tranquilo espíritu de contentamiento.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

TAZON CANTOR

3 Juan 8
“Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas, para que cooperemos con la verdad”.

El artista y científico Michael Flynn diseñó un tazón cantor para una competición internacional de arte, ArtPrize, que se llevó a cabo en los Estados Unidos. Este tazón gigante no requiere electricidad para funcionar, pero sí exige que se suministre algo que escasea: cooperación.

Mientras observaba a la gente tratando de hacer que el tazón cantara, me sorprendió que nadie se molestara en leer las instrucciones sobre moverlo delicadamente. Impacientes por conseguir que sonara, esas personas seguían intentando hacer lo que se les ocurría. Al rato, se iban frustrados y decepcionados, como si el tazón tuviera algún defecto.

Me pregunto cuántas veces nos frustramos porque la vida no camina como esperamos. Seguimos tratando de hacer lo que nos parece correcto, pero todo continúa saliendo mal. En vez de seguir las instrucciones de la Palabra de Dios, intentamos una y otra vez salir adelante como a nosotros nos parece.

El tazón cantor nos recuerda que no podemos esperar que nos vaya bien si ignoramos las instrucciones del Diseñador (Deuteronomio 4:40). La desobediencia divide a las personas entre sí y nos separa de Dios. Para cumplir Su plan para este mundo y dar a conocer el camino para la salvación (Salmo 67:2), debemos seguir Sus indicaciones sobre cómo vivir y trabajar juntos y en paz. Cuando la vida no anda bien, es probable que hayamos dejado de seguir el plan de Dios.

Lectura: Deuteronomio 4:32-40
La vida es una canción hermosa que Dios está enseñándonos a interpretar.

“Gracia y Paz”

JESÚS VIENE PRONTO

Números 14:21
“Mas, ciertamente vivo yo y mi gloria hinche toda la tierra”

Esto es una promesa. En poco tiempo llega. Jesús viene ya y tú necesitas estar preparado. Este mundo presente con su caos, devastación moral, naufrago y ruin será destrozado y reemplazado. En Apocalipsis 21:5 Dios dice, “He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”. En Isaías 65:18 dice, “He aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo”. No va haber más derramamiento de petróleo, violación de niños, perversión, concupiscencia, inmoralidad, maldición, llanto y dolor, sino va haber canto, adoración a Dios, regocijo, y felicidad, “Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar” Habacuc 2:14.

Al hablar de la nueva Jerusalén Dios dice: “No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están escritos en el libro de la vida del Cordero”. ¿Estará escrito allí tu nombre? El Señor lo escribe allí cuando te arrepientes de tus pecados y pones tu fe en Jesús como tu único Salvador, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Espero verte pronto en la nueva Jerusalén. Amen.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día