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jueves, 17 de enero de 2019
miércoles, 1 de agosto de 2018

1 Tesalonicenses 5:23
"Y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible…"
"Y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible…"
Dios desea sanar nuestro cuerpo, sanar nuestras emociones. Quiere que nuestro cuerpo, alma y espíritu, sean una unidad íntegra. El pecado viene para deteriorar y destruir esa integridad, no sólo en nosotros, sino también en los seres a quienes amamos. La iniquidad puede causar enfermedades y aflicciones en el espíritu, alma y cuerpo. Solamente Dios puede limpiar del pecado estas tres partes de nuestra vida (Espíritu, Alma y Cuerpo).
¡Qué esperanza y fortaleza le da Jesús a nuestra apesadumbrada alma cuando nos dice: "Tu fe te ha salvado, ve en paz" (Lucas 7:50; 8:48)!
De esta forma Dios quiere sanar nuestra existencia. El Espíritu Santo quiere que cada parte de nuestra vida sea salva, pura y saludable. Desea darnos vida y poder para que nuestro cuerpo, alma y espíritu funcione perfectamente.
1 Corintios 6:19
“¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”
¡Gracia y Paz!
miércoles, 8 de marzo de 2017
¿AMAS LA VIDA?
¿Amas la Vida?
Entonces no malgastes el tiempo porque ese es su principal ingrediente.
Salmo 89:47
"Recuerda cuán breve es mi vida".
Job 7:7
"Recuerda, oh Dios, que mi vida es un soplo, mis ojos no volverán a ver el bien".
"Recuerda, oh Dios, que mi vida es un soplo, mis ojos no volverán a ver el bien".
Job 10:9
"Acuérdate ahora que me has modelado como a barro, ¿y me harás volver al polvo?"
"Acuérdate ahora que me has modelado como a barro, ¿y me harás volver al polvo?"
Job 14:1
"El hombre, nacido de mujer, corto de días y lleno de turbaciones",
"El hombre, nacido de mujer, corto de días y lleno de turbaciones",
Salmos 39:5
"He aquí, tú has hecho mis días muy breves, y mi existencia es como nada delante de ti; ciertamente todo hombre, aun en la plenitud de su vigor, es sólo un soplo".
"He aquí, tú has hecho mis días muy breves, y mi existencia es como nada delante de ti; ciertamente todo hombre, aun en la plenitud de su vigor, es sólo un soplo".
¡Gracia y Paz!
Renuevo de Plenitud
viernes, 20 de mayo de 2016
¿ESTAS VIVIENDO TU VIDA AL MÁXIMO, O SÓLO ESTÁS SOBREVIVIENDO?
¡VIVE LA VIDA AL MÁXIMO!
Mateo 6:27
“¿Y quién de
vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?”
¿ESTAS
VIVIENDO TU VIDA AL MÁXIMO, O SÓLO ESTÁS SOBREVIVIENDO? Puedes morirte de preocupación, pero no conseguirás vida al
preocuparte.
"La preocupación afecta la circulación, el corazón, las glándulas y todo el sistema nervioso. No existe nadie que muera por agotamiento, pero si hay muchas personas que se han muerto de preocupación”.
"La preocupación afecta la circulación, el corazón, las glándulas y todo el sistema nervioso. No existe nadie que muera por agotamiento, pero si hay muchas personas que se han muerto de preocupación”.
Vivimos en
tiempos donde la gente se preocupa por cuánto tiempo vivirá. Esa es una
práctica dañina porque puedes morirte de preocupación, pero no conseguirás vida
al preocuparte.
Jesús dijo que la preocupación no puede "añadir un solo codo" a la vida de una persona. Un codo era la distancia del codo hasta la punta de los dedos, Él estaba diciendo: "¿quién de ustedes, al preocuparse, puede extender su vida?"
¡Por lo tanto, deja de
preocuparte y VIVE!
1. Vivir es... vibrar cada
instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación que nos
rodea.
2. Vivir es... entender que
cada minuto que transcurre no volverá, es atraparlo intensamente, porque forma
parte del tiempo que sabemos que ha quedado en
el ayer.
3. Vivir es... Es saber dar lo
mejor de nosotros, es vibrar en la bondad y llevar a su máxima expresión
nuestra capacidad de ser.
4. Vivir es... gozar los
momentos bellos y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.
5. Vivir es… aprender más cada
día, es evolucionar y cambiar para hacer de nosotros un ser mejor que ayer, un
ser que justifica su existir.
6. Vivir es… amar intensamente
a través de una caricia, es escuchar en silencio la palabra del ser amado, es
perdonar sin réplica una ofensa, es aspirar la presencia del otro, es besar con
pasión a quien nos ama.
7. Vivir es… contemplar
apaciblemente la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus
inquietudes sin protestar, acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.
8. Vivir es… comprender al
amigo ante la adversidad y aunque se tengan mil argumentos para contradecirlo o
justificarlo, finalmente solo escucharlo, es tener la capacidad de regocijarme
ante sus triunfos y realización.
9. Vivir es… sentir que
nuestro existir no fue vano y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor
de nosotros en cada momento, logremos manifestar la grandeza de nuestra alma
para amar.
10. Vivir es… vibrar y sentir,
es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar, es comprender que
nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.
Proverbios
14:27 dice: "El temor de Jehová es manantial de
vida para apartarse de los lazos de la muerte". Al temer al Señor
experimentaremos la vida al máximo y no preocupación.
Proverbios
9:10-11 dice: "El temor de Jehová es el principio de
la sabiduría y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Porque por mí
se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán". Yo creo
que el Señor soberanamente ha determinado el tiempo de vida de cada persona, Él
ha diseñado cuánto tiempo viviremos. Y Él nos da el regalo de la vida porque
quiere que la disfrutemos al máximo al temerle y obedecerle a Él.
Vivir en Dios, por Dios a través
de Dios y para Dios.
¡Gracia y Paz!
(Algunas porciones fueron tomadas
del
Ps. Pavel
Gamarra A.)
martes, 5 de abril de 2016
“PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE”
Había un hombre muy rico que poseía muchos bienes, una
gran estancia, mucho ganado, varios empleados, y un único hijo, su heredero.
Lo que más le gustaba al hijo era hacer fiestas, estar
con sus amigos y ser adulado por ellos. Su padre siempre le advertía que sus
amigos sólo estarían a su lado mientras él tuviese algo que ofrecerles;
después, le abandonarían. Un día, el viejo padre, ya avanzado en edad, dijo a
sus empleados que le construyan un pequeño establo. Dentro de él, el propio
padre preparó una horca y, junto a ella, una placa con algo escrito:
“PARA QUE NUNCA DESPRECIES LAS PALABRAS DE TU PADRE”. Más
tarde, llamó a su hijo, lo llevó hasta el establo y le dijo: –Hijo mío, yo ya
estoy viejo y, cuando yo me vaya, tú te encargarás de todo lo que es mío… Y yo
sé cual será tu futuro.
–Vas a dejar la estancia en manos de los empleados y vas
a gastar todo el dinero con tus amigos.
–Venderás todos los bienes para sustentarte y, cuando no
tengas más nada, tus amigos se apartarán de ti.
–Sólo entonces te arrepentirás amargamente por no haberme
escuchado.
–Fue por esto que construí esta horca.
–¡Ella es para ti! Quiero que me prometas que, si sucede
lo que yo te dije, te ahorcarás en ella. El joven se rió, pensó que era un
absurdo, pero para no contradecir a su padre le prometió que así lo haría,
pensando que eso jamás sucedería.
El tiempo pasó, el padre murió, y su hijo se encargó de
todo, y así como su padre había previsto, el joven gastó todo, vendió los
bienes, perdió sus amigos y hasta la propia dignidad.
Desesperado y afligido, comenzó a reflexionar sobre su
vida y vio que había sido un tonto. Se acordó de las palabras de su padre y
comenzó a decir: Ah, padre mío… Si yo hubiese escuchado tus consejos… Pero
ahora es demasiado tarde. Apesadumbrado, el joven levantó la vista y vio el
establo. Con pasos lentos, se dirigió hasta allá y entrando, vio la horca y la
placa llenas de polvo, y entonces pensó:
Yo nunca seguí las palabras de mi padre, no pude
alegrarle cuando estaba vivo, pero al menos esta vez haré su voluntad. Voy a
cumplir mi promesa. No me queda nada más… Entonces, él subió los escalones y se
colocó la cuerda en el cuello, y pensó: Ah, si yo tuviese una nueva
oportunidad…
Entonces, se tiró desde lo alto de los escalones y, por
un instante, sintió que la cuerda apretaba su garganta… Era el fin.
Sin embargo, el brazo de la horca era hueco y se quebró
fácilmente, cayendo el joven al piso. Sobre él cayeron joyas, esmeraldas,
perlas, rubíes, safiros y brillantes, muchos brillantes… La horca estaba llena
de piedras preciosas. Entre lo que cayó encontró una nota. En ella estaba escrito:
Esta es tu nueva oportunidad. ¡Te amo mucho! Con amor, tu viejo padre.
Dios es exactamente así con nosotros. Cuando nos
arrepentimos, podemos ir hasta él. El siempre nos da una nueva oportunidad.
¡Gracia y Paz!
martes, 10 de noviembre de 2015
¡A DIOS NADIE LO DESAFÍA!
El Titanic se hundió por haber desafiado a Dios diciendo
que "éste barco ni el dedo de Dios lo podía hundir". Así mismo le
pasó a Nabucodonosor al decir: "Ésta es la gran Babilonia que yo edifique
con la fuerza de mi poder y para la gloria de mi majestad. Aún estaba la
palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo:"A ti se te
dice, rey Nabucodonosor: el reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres
te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los
bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas
que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da aquien Él
quiere." Daniel 4:30-32.
martes, 27 de enero de 2015
sábado, 19 de abril de 2014
¿TIENES IDEA DE CUÁNTO TÚ VALES PARA DIOS?
¿Tienes idea de cuánto
tú vales para Dios?
1 Corintios 6.20
“Porque habéis sido comprados por precio;
glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales
son de Dios”.
El pasaje de hoy nos enseña que Dios nos compró. Pero él
pagó por nosotros un precio tan elevado que resulta imposible entender: la vida
de su Hijo Jesucristo. Dios nos compró no porque tuviésemos mucho valor, ni
porque pudiésemos serle de gran utilidad o beneficio. Todo lo contrario, cuando
él lo hizo estábamos “muertos en nuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1),
estábamos “siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la
potestad del aire” (Efesios 2:2), estábamos “haciendo la voluntad de la carne y
de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira” (Efesios 2:3). La
única razón por la que Dios nos compró es su infinito amor. Un amor tan grande
que es imposible medirlo o siquiera definirlo. Por eso el apóstol Juan
escribió: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida
eterna” (Juan 3:16).
Con el fin de que se llevara a cabo el plan de salvación
de Dios para la humanidad alguien tenía que morir, y Jesús se entregó a sí
mismo en propiciación por nuestros pecados. Es decir, Jesucristo vino a este
mundo con el fin de pagar la deuda de nuestros pecados, justificarnos y
reconciliarnos con Dios. No escatimó su propia vida a fin de redimirnos y librarnos
de la condenación eterna. El precio de su sangre derramada nos revela el
inmenso valor que tenemos para Dios. Somos un tesoro tan especial que nos
rescató de la esclavitud del pecado para que tuviésemos vida, y vida en
abundancia (Juan 10:10). Cuando entendemos este sacrificio, y aceptamos a
Jesucristo como nuestro Salvador, somos hechos hijos de Dios y herederos de sus
riquezas en gloria, dice Gálatas 4:7.
Una pequeña historia cuenta que un muchacho hizo con
mucho esmero un pequeño barco de diversos materiales. Le puso una vela y se lo
llevó al río para jugar con él. De momento, una ráfaga de viento le arrebato el
barquito de sus manos y este se fue navegando río abajo muy lejos de su
alcance. ¡Qué tristeza tan grande envolvió a aquel niño mientras veía su
querido barquito alejarse y desaparecer de su vista en un recodo del río! Así
regresó muy triste a su casa. Varios días después, mientras paseaba por la
calle principal de su pueblo, vio su barquito en la vidriera de una tienda. En
seguida entró al negocio, y le dijo al dueño: “Ese barco es mío. Yo lo hice”.
El propietario le contestó: “Lo siento mucho, pero yo se lo compré a alguien
hace unos días, y ahora está a la venta. Si lo quieres, tienes que pagar el
precio que dice la etiqueta”. Rápidamente el muchacho regresó a su casa, vació
su alcancía, y volvió corriendo a la tienda. Allí le dio el dinero al dueño y
tomó su barquito. Cuando salió del negocio, le dio un beso a su barquito y
dijo: “Ahora tú eres dos veces mío, porque te hice y además te compré”.
También Dios nos hizo y nos perdimos nuestros delitos y
pecados, y después nos compró con la sangre de Jesucristo en la Cruz del
Calvario. Así que nosotros le pertenecemos dos veces a él. ¿Te queda, pues,
alguna duda de lo mucho que vales para Dios? En tus momentos de soledad y
angustia, ¿acaso crees que tu Padre celestial va a abandonarte? Solamente
recuerda el precio que pagó por ti, y vive confiado y tranquilo, que el Señor
estará contigo todos los días, hasta el fin del mundo. En cuanto a ti, busca su
rostro en oración cada día, lee su santa palabra, establece una íntima comunión
con tu Creador y Redentor, vive en Santidad y vivirás una vida llena de paz y
de gozo.
ORACIÓN:
Padre santo, no tengo palabras con que agradecerte que a
pesar de mis delitos y pecados, Tú me compraste con la sangre de tu Hijo, me rescataste
de la esclavitud del pecado para que tuviera vida, y vida en abundancia, y me libraste
de la condenación eterna. Te ruego me ayudes y me des sabiduría para saber corresponder
a tu amor y misericordia, viviendo una vida de obediencia y servicio a ti, en
el nombre de Jesús, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios te Habla
viernes, 7 de marzo de 2014
TRES COSAS QUE TODO FIEL CRISTIANO DEBE OBSERVAR
Tres Cosas QUE TODO
FIEL CRISTIANO DEBE OBSERVAR
Hay tres cosas en la vida que una vez que pasan, nunca
regresan:
1. El tiempo...
2. Las palabras...
3. Las oportunidades...
Hay tres cosas en la vida que pueden destruir a una persona:
1. La ira...
2. El orgullo...
3. No perdonar...
Hay tres cosas en la vida que tu nunca debes perder:
1. La esperanza...
2. La paz...
3. La honestidad...
Hay tres cosas en la vida de mayor valor:
1. El amor...
2. La bondad...
3. La familia y los amigos...
Hay tres cosas en la vida que no son seguras:
1. La fortuna...
2. El éxito...
3. Los sueños...
Hay tres cosas en la vida que forman a una persona:
1. El compromiso...
2. La sinceridad...
3. La ética...
Hay tres cosas que una persona no debes dejar de tener:
1. El amor de Dios en su corazón...
2. La paz del Señor en su vida...
3. Y el deseo de servir a los demás...
Todo esto sirve para formar tu carácter, se útil en la mano
del Señor
“Gracia y Paz”
Diana Patricia Rodríguez
miércoles, 15 de enero de 2014
¡¡¡POR UN DÓLAR!!!
Un predicador que se mudaba a una
gran ciudad, al subiese al autobús descubrió que el chofer le había dado un
dólar de más en el cambio. Se fue a sentar y mientras consideraba que hacer,
pensó para sí mismo, “Ah, olvídalo, es solo un dólar ¿Quién se va a preocupar
por tan poca cantidad?, de todas formas la compañía de autobús recibe mucho de
las tarifas y no la echarán de menos. Acéptalo como un regalo de Dios”. Pero
cuando llegó a su parada, se detuvo y, pensando de nuevo, decidió devolverle el
dólar al conductor diciéndole: -Tome, usted me dio este dólar de más.
El conductor, con una sonrisa le
respondió, “Sé que usted es el nuevo predicador del pueblo. He pensado regresar
a la iglesia y quería ver ¿que usted haría si yo le daba demasiado cambio?”.
Se bajó el predicador sacudido
por dentro y dijo: “Oh Dios, por poco vendo a Tu Hijo por un dólar”.
Nuestras vidas serán la única
Biblia que algunos leerán, así que NO OLVIDES ser ejemplo en todo lo que haces.
“Gracia y Paz”
Reflexiones Cristianas
miércoles, 18 de diciembre de 2013
CARTA DE UNA MADRE PARA SU HIJA:
“Honra a tu
padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios
te da” (Éxodo 20:12).
CARTA DE UNA
MADRE PARA SU HIJA:
Mi querida hija,
el día que me veas vieja, te pido por favor que tengas paciencia, pero sobre
todo trata de entenderme.
Si cuando
hablamos, repito lo mismo mil veces, no me interrumpas para decirme “eso ya me
lo contaste” solamente escúchame por favor. Y recuerda los tiempos en que eras
niña y yo te leía la misma historia, noche tras noche hasta que te quedabas
dormida.
Cuando no me
quiera bañar, no me regañes y por favor no trates de avergonzarme, solamente
recuerda las veces que yo tuve que perseguirte con miles de excusas para que te
bañaras cuando eras niña.
Cuando veas mi
ignorancia ante la nueva tecnología, dame el tiempo necesario para aprender, y
por favor no hagas esos ojos ni esas caras de desesperada. Recuerda mi querida
hija, que yo te enseñé a hacer muchas cosas, como comer apropiadamente,
vestirte y peinarte por ti misma y como confrontar y lidiar con la vida.
El día que notes
que me estoy volviendo vieja, por favor, ten paciencia conmigo y sobre todo
trata de entenderme. Si ocasionalmente pierdo la memoria o el hilo de la
conversación, dame el tiempo necesario para recordar y si no puedo, no te
pongas nerviosa, impaciente o arrogante. Solamente ten presente en tu corazón
que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches.
Y cuando mis
cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la
misma manera que yo te las ofrecí cuando diste tus primero pasos. Cuando estos
días vengan, no te sientas triste o incompetente de verme así, sólo te pido que
estés conmigo, que trates de entenderme y ayudarme mientras llego al final de
mi vida con amor. Y con gran cariño por el regalo de tiempo y vida que tuvimos
la dicha de compartir juntas, te lo agradeceré, con una enorme sonrisa y con el
inmenso amor que siempre te he tenido, sólo quiero decirte que te amo, mi
querida hija.
“Gracia y Paz”
Fuente: Reflexiones
sobre nuestros actos cotidianos.
Le invito a que visite la
Pagina :
lunes, 11 de noviembre de 2013
“Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa”
Hechos 16:31
“Cree en el
Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa”.
Esta es una
promesa divina incuestionable y de verdad hermanos, no deseo crear ninguna
controversia con lo que voy a expresar, pero yo pienso no es suficiente con creer.
“Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas
quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?” (Santiago 2:19-20).
Tu… ¿porqué
crees que eres Cristiano?
-¿Por qué dices
que lo eres? ¡No!
-¿Porque
levantaste la mano en una reunión? ¡No!
-¿Por haber
orado una “oración mágica”? ¡No!
-¿Porque vas a
la iglesia? ¡No!
-¿Porque
diezmas? ¡No!
-¿Por haber sido
bautizado? ¡No!
El verdadero Cristiano
o discípulo de Cristo se debe iniciar con el arrepentimiento. El arrepentimiento
no es opcional, es un mandato de Dios. Dios “ahora manda a todos los hombres en
todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).
Jesús dice que del
arrepentimiento se deben de ver: “frutos dignos de arrepentimiento” (Lucas 3:8).
Jesús, desde el
inicio de su Ministerio, comenzó a predicar: “Arrepiéntanse, porque el reino de
los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17).
“No he venido a
llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:32).
“…si no os
arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lucas 13:3).
La predicación
superficial que vemos hoy en día no produce cambios verdaderos. Debe haber una
señal de regeneración. Somos salvos por fe, pero la fe sin obras es muerta.
Hay tres Áreas
que deben de verse en un arrepentimiento genuino:
Emociones - Dolor
del pecado.
Intelecto - Cambio
de mente.
Voluntad. - Cambio
de vida.
“Pero ahora me
regocijo, no de que fueron entristecidos, sino de que fueron entristecidos para
arrepentimiento… Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios
produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la
tristeza del mundo produce muerte” (2 Corintios 7:8-10).
Los frutos dignos
de arrepentimiento se muestran de una manera práctica. Dejas de robar, dejas de
tranzar, dejas de hacer cosas deshonestas. La Biblia lo señala por medio de Juan el Bautista: “Y
decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de
víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos
de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a
Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun
de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles;
por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego. Y la
gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? Y respondiendo, les
dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer,
haga lo mismo. Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le
dijeron: Maestro, ¿qué haremos? El les dijo: No exijáis más de lo que os está
ordenado. También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué
haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos
con vuestro salario” (Mateo 3:7-14).
Entonces… ¿La
salvación es por fe y no por obras para que nadie se glorié? o ¿La fe sin obras
es muerta en si misma?; ¿Pablo y Santiago se contradicen? Por supuesto que Pablo
y Santiago NO se contradicen porque ambos hablan de un solo Evangelio, el de
Cristo. Y la Biblia
no se contradice porque todo lo que ahí esta escrito es de inspiración divina.
Al igual,
podremos ver que algunos religiosos dicen que es por obras solamente y otros
dicen que es por fe solamente, pero las medias verdades son mentiras. No somos “salvos
siempre salvos”; porque la salvación se mantiene y se lucha hasta que venga
Cristo.
Medita en lo que dice la
Palabra de Dios con respecto a “Las obras de la carne y el
fruto del Espíritu” y también pensaras que CREER NO ES SUFICIENTE:
(Gálatas 5:16-26)
5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la
carne.
5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu
es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.
5:18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
5:19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio,
fornicación, inmundicia, lascivia,
5:20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas,
disensiones, herejías,
5:21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas;
acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que
practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe,
5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y
deseos.
5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.
5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos
unos a otros.
“Gracia y Paz”
martes, 30 de julio de 2013
AMOR A SI MISMO
Mateo 22:39
“…Amarás a tu
prójimo como a ti mismo”.
Para poder amar
al prójimo primero nos tenemos que amar a si mismos. Jesús no dice, “Amarás a
tu prójimo en lugar de amarte a ti mismo”, sino “como a ti mismo”.
¿Porqué debemos de amarnos a sí mismos?
Porque somos hecho a la semejanza de Dios: “Hagamos al hombre a nuestra
imagen, conforme a nuestra semejanza” (Génesis 1:26). Esto se repite en 1 Corintios
11:7 y Santiago 3:9. Por esta razón debe haber amor propio, respeto propio.
Los cristianos debeMOS amarNOS a sí mismos
Porque somos hijos de Dios. “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que
seamos llamados hijos de Dios … Amados, ahora somos hijos de Dios…” (1 Juan 3:1-2).
Porque somos pueblo especial. “Mas vosotros sois linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios … vosotros que en otro
tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios” (1 Pedro 2:9-10).
¡Qué honor más grande, todo cristiano debe sentir gran complacencia al
pensar en esta relación con Dios!
Todo cristiano, sea cual fuere su genero y condición, debe amar a sí mismo,
debe tener amor propio, debe tener respeto propio. Amen.
“Gracia y Paz”
jueves, 25 de julio de 2013
¿AUN ERES ESCLAVO DEL PECADO?
Para vivir en libertad espiritual, en salud emocional, en limpieza, en
pureza, en plenitud, necesitas dejar algunas cosas o incluso personas que te
están haciendo daño, pero no puedes. Aquí vamos a analizarlo con esta
reflexión.
En la Biblia
hay una interesante historia acerca de la esclavitud del pueblo de Israel, en
el país extranjero de Egipto. En un principio fueron bienvenidos porque José,
un israelita, era gobernante de Egipto, pero luego se multiplicaron y el faraón
de ese entonces los esclavizó.
Para liberar a Israel, Dios envió a Moisés al Faraón para que hiciera la
petición de que dejara salir a los israelitas, y por 9 veces el Faraón se negó
a dejarlos ir aún cuando eso significaba recibir plagas. Una de esas plagas
fueron las ranas. Había ranas hasta en el palacio, por todos los ríos, las
casas, las cocinas. Moisés le preguntó al Faraón que ¿cuando quería que se fueran
las ranas?, ya que lo había llamado porque no aguantaba más esa plaga, a lo que el
Faraón respondió: -"Mañana"-.
¿Puedes creerlo? "Mañana", dijo el Faraón. Esas asquerosas ranas estaban hasta en la
comida, ¿cómo podía desearlas un segundo más? Esas ranas representan las cosas
malas, el pecado, aquello que nos hace daño sin embargo no estamos listos para
dejarlo ir.
Cuando Dios viene a nuestras vidas y su Espíritu Santo nos pide que dejemos
eso, en lugar de decirle: -Sí, por favor, límpiame ya, no quiero seguir con
este pecado-, le decimos: Espérate un tantito hasta mañana y me limpias, es que
es placentero... Sabes que está mal, pero te has vuelto esclavo de eso y no es
tan fácil deshacerse de él.
Como un buen padre, Dios permite que vivamos las consecuencias cuando
pecamos, aún cuando nos perdona. Si dejamos de hacer lo malo, las consecuencias
serán menores, pero si nos empeñamos en el mal, cosecharemos mal. La Biblia dice que el hedor
era insoportable de las ranas que murieron y que la gente se apilaba
desesperada. Las consecuencias de las cosas hechas sin cuidado pueden alcanzar
a otros que nosotros no queríamos que las sufrieran, tal vez algún familiar,
personas en el trabajo, los hermanos de la Congregación , etc.
Dios nos ayude a vivir en libertad espiritual, que nos perdone de nuestros
pecados y nos limpie. Cuanto antes será mejor para nosotros. Tú puedes hacerlo
con la fuerza que Jesús te da, pídele ayuda y Él te la dará.
“Gracia y Paz”
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miércoles, 3 de julio de 2013
TU VALES MUCHO PARA MI
Isaías 43-1-4
"No tengas miedo. Yo te he liberado; te he llamado por tu nombre y
tu me perteneces. Aunque tengas grandes problemas yo siempre estaré contigo;
cruzaras ríos y no te ahogarás, caminaras en el fuego y no te quemaras porque
yo soy tu Dios y te pondré ha salvo. Yo soy el Dios Santo de Israel. Yo te amo
y tu vales mucho para mí. Para salvarte la vida y para que fueras mi pueblo
tuve que pagar un alto precio"
Dios te ama y eres de un valor incalculable para él. Yo entiendo que es
difícil recibir un mensaje tan hermoso como este, cuando en la vida hemos
recibido desplantes, heridas, desprecios, humillaciones y uno que otro cariño espontáneo
de alguien que ya no está.
Como seres humanos caemos fácilmente en depresiones profundas y en
estados de desanimo que nos impulsan a destruirnos así mismo o a volcar ese
desamor en amargura contra los seres que nos rodean.
Sin embargo el gran amor de Dios nos levanta de cualquier sentimiento
de pequeñez porque tenemos un valor incalculable para él. Dios no solo perdona nuestros
pecados sino que además se olvida de
ellos, su inmenso amor nos da la certeza de que jamás nos dejara ni nos abandonara.
Caminara a nuestro lado en todo momento, aun en medio de las dificultades, de
los quebrantos y los dolores. Además de que nos sostendrá y nos levantará.
Déjate querer, déjate abrazar y confía en el Dios grande y
misericordioso quien ha tocado a tu puerta de muchas maneras. Dios te ama, Dios
ha estado contigo desde el vientre de tu madre. Dios es fiel y quiere que lo
recibas con amor para que pueda hacer obras en tu vida que jamás imaginaste.
Levántate y sal de ese estado de auto desprecio, rabia, resentimientos y
dolor. No alejes mas a los que te aman con tus acciones. Es hora de empezar a
caminar dejando el pasado atrás, sin anhelos, sin lágrimas, sin rencores. Si
quieres vivir en la dimensión del amor y convertirte en una vasija de amor para
otros, pídele a Dios, en el nombre de Jesucristo, que su santo Espíritu traiga
a tu corazón la verdad maravillosa del amor de Dios. Porque todo pasa y hasta
la belleza cansa pero el amor de Dios es para siempre.
“Gracia y Paz”
Reflexiones Cristianas
Paula A. Veja
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lunes, 1 de julio de 2013
¡¡VUELVE A EMPEZAR!!
Lucas 5:1-11
“Aconteció que estando Jesús
junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra
de Dios. Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los
pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Y entrando en una
de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un
poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de
hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Respondiendo
Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos
pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y habiéndolo hecho, encerraron gran
cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces hicieron señas a los compañeros
que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y
llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Viendo esto Simón Pedro,
cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre
pecador. Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de
él, y de todos los que estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de
Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde
ahora serás pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas,
dejándolo todo, le siguieron”.
En esta historia encontramos a los
discípulos de Jesús, quienes después de una infructuosa jornada de trabajo obedecieron
las palabras del Maestro y decidieron volver a empezar. Ellos vieron la Gloria de Dios en sus
vidas, y recibieron grande recompensa por creer y obedecer.
Los pescadores habían estado
pescando durante toda la noche, era ya de madrugada cuando llevan su barca a la
orilla del lago y comienzan a lavar las redes, esto era porque ya se habían
dado por vencidos, de que podrían pescar algo ese día, y Jesús le dice a Simón:
Lleva la barca hacia aguas profundas y echen allí las redes de pescar.
Te puedes imaginar las caras de
aquellos hombres, quizá pensando; no sabe que lo hemos intentado tantas veces
por tanto tiempo, y no hemos logrado pescar nada, el viene llegando y nosotros
no hemos dormido nada, tenemos hambre, sed y además ya hasta hemos limpiado las
redes. Sin embargo Jesús si lo sabia, pero también sabia de no rendirse, de
perseverar en su meta para obtener la victoria. Y eso quería enseñarle a sus discípulos,
que a pesar de todo no se dieran por vencidos bajo ninguna circunstancia. Sobre
todo ahora que él estaba con ellos. Ya no estaban mas solos en la barca. Jesús busco
obediencia y fe bajo esas circunstancias; y así fue que por medio de la
obediencia, fe, perseverancia y trabajo, el poder de Dios se manifestó en las vidas
de esos hombres.
Jesús sabe de fracasos y de
intentos fallidos, de cansancio y trabajo duro, por esta razón, cuando el
trabajo y nuestros recursos fallan, Jesús nos da la oportunidad de intentarlo
una vez mas, pero ahora en compañía de él. No desistas, escucha su voz, cuando
te dice: inténtalo una vez mas, lleva tu barca a aguas profundas y comienza de
nuevo. Vuelve a intentarlo, Vuelve a Comenzar y veras la Gloria de Dios manifestarse.
“Ya no estarás mas solo en la barca”.
“Gracia y Paz”
Reflexiones que edifican el alma.
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jueves, 18 de abril de 2013
UN NEGOCIO TEÑIDO DE ROJO
Génesis 25:29-34
“Y guisó Jacob un potaje; y
volviendo Esaú del campo, cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de
ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom. Y
Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He
aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? Y dijo
Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura.
Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y
bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura”.
Un día leí una anécdota muy
interesante sobre un hombre de Dios que llegaba a tomar el cargo de una
congregación a un pueblo y me llamó mucho la atención, es una anécdota muy
interesante y sobre todo muy instructiva y quiero compartirla, dice así:
Hace años un predicador se mudó
para Houston, Texas. Poco después, se subió en un autobús para ir al centro de
la ciudad. Al sentarse, descubrió que el chofer le había dado una moneda de más
en el cambio. Mientras consideraba que hacer, pensó para sí mismo, “Ah,
olvídalo, es solo una moneda. ¿Quién se va a preocupar por tan poca cantidad?
De todas formas la compañía de autobús recibe mucho de las tarifas y no la echarán
de menos. Acéptalo como un regalo de Dios”. Pero cuando llegó a su parada, se
detuvo y, pensando de nuevo, decidió darle la moneda al conductor diciéndole:
“Tome, usted me dio esta moneda de más”. El conductor, con una sonrisa le
respondió, “Se que eres el nuevo predicador del pueblo. He pensando regresar a
la iglesia y quería ver que harías si yo te daba cambio de más”. Se bajó el
predicador sacudido por dentro y dijo: “Oh Dios, por poco vendo a Tu Hijo por
una moneda”.
Ésta anécdota me hizo pensar en
la historia narrada en Génesis 25:29-34, donde habla de dos hermanos mellizos
conocidos como Esaú (el hermano mayor) y Jacob (el hermano menor), que un día
hicieron un negocio que les cambió la vida para siempre a ambos. Ser el
primogénito era muy importante para los hebreos, porque sucedía al padre como
cabeza de familia. Si era “unigénito”, heredaba todo, y si había otros
hermanos, heredaba doble parte que los demás, por lo tanto era codiciable poder
contar con el favor de la primogenitura. Esaú era mayor que Jacob por escasos
minutos de diferencia, esto nos hace suponer que Jacob deseaba este privilegio
por sentir que era muy poca la diferencia de edad entre ambos y que por lo
tanto podía merecerla. Dice la
Biblia que un día Jacob preparó un potaje [plato de verduras
cocidas, un plato de lentejas rojizas, que probablemente contenía cebollas y
ajos para darle buen sabor] y que regresando de una fuerte jornada de trabajo,
Esaú hambriento pide a Jacob que le convide de lo cocinado. Su hermano le dice:
primero véndeme tu primogenitura. Y sin pensar y sin darse cuenta de lo que
están pidiéndole, sin detenerse por un momento Esaú responde: He aquí, estoy a
punto de morir; ¿de qué me sirve, pues, la primogenitura? Una respuesta tan
precipitada, tan poco inteligente, carente de razonamiento y sensibilidad, que
conlleva a un error garrafal y que le cobraría a Esaú una factura muy grande.
En la anécdota el predicador
meditó por un periodo de tiempo la decisión de, si se quedaba con la moneda o la
devolvía, luego de establecer si era correcto o no, toma la mejor decisión y la
devuelve. Por el contrario, Esaú prácticamente regala su primogenitura por un
plato de lentejas, él ni siquiera escuchó las palabras de su hermano, pues
estaba literalmente ciego por su interés en saciar su apetito voraz, su sed, su
cansancio en lugar de detenerse a pensar en las consecuencias. El predicador
valora su integridad, a Esaú le importa un comino su privilegio.
¿Será posible no valorar lo que
poseemos? ¿Cuánto vale para un verdadero creyente una vida de santidad pura e
integra? ¿Podremos manchar por una miseria nuestra relación con Jesús? ¿Cuánto
vale Jesús para nosotros? El mundo y sus placeres ponen a prueba día con día
que tan buenos o malos negociantes podemos ser. Cada día el enemigo busca la
manera de presentarnos un “plato de lentejas” que pueda seducirnos e invitarnos
a satisfacer nuestros deseos carnales y tomar malas decisiones. Vivimos en un
mundo en el que la maldad impera y está a la orden del día. Existen tantas
propagandas que minan nuestra mente, incitándonos, ya sea a beber licor, a ver
pornografía, a tener relaciones sexuales, a visitar lugares que no podemos
pagar, a gastar dinero que no tenemos, a arriesgar nuestra propia salud a
cambio de tener un cuerpo escultural. Así mismo existen personas, en el
trabajo, en la universidad, en la casa, en la calle, en todas partes, que
continuamente están tratando de probarnos y ver que tan firmes estamos en
nuestra búsqueda por una relación integra con nuestro señor Jesús.
En levítico 20:7 dice:
“Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el Señor vuestro Dios”. Es una
orden directa y estricta de parte de Dios para la forma de cómo debería ser
nuestra actitud ante las tentaciones y el pecado. Ya que por mas hambriento de
éxito que pueda estar un ser humano, no debe negociar su integridad; por más
cansado de las dificultades de la vida, no puede negociar por una salida fácil;
por más presionado que estés por el mundo que te invita a tener sexo antes y
fuera del matrimonio, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois
vuestros?” (1 Corintios 6:19). No hay tregua para un verdadero hijo de Dios. La
vida de santidad no es algo que se pueda negociar con el diablo, no podemos correr
riesgos tontos, porque los daños pueden ser crueles. Debemos de ser santos y
conducirnos con temor reverente [a Dios] en esta vida (1 Pedro 1:17b), no
exponiéndonos al pecado. No dejando que los deseos de la carne, los deseos de
los ojos y la vanagloria de la vida (1 Juan 2:16) dirijan nuestra forma de
vivir. Ante el acecho de quienes quieren que fallemos la advertencia es: “Si
los pecadores te quisieran engañar, no consientas” (Proverbios 1:10). El
consentir es sinónimo de ponerse de acuerdo, es aceptar el engaño, entonces es
literalmente no estés de acuerdo con los pecadores. La vida de santidad es como
los cheques protegidos que dicen “NO NEGOCIABLE”.
Nuestro Padre celestial quiere
que los Cristianos vivamos vidas que lo glorifiquen, y ¿de qué forma?,
valorando nuestra vida espiritual, renovándola diariamente, alimentándonos no
con un “plato de lentejas” sino con la meditación de la Palabra de Dios todos los
días. Tomando buenas decisiones guiadas con base en la voluntad de Dios.
Finalmente, recordemos que Jesucristo
es el Señor, es quien nos ha comprado, es quién nos ha libertado. Una vida
pecaminosa simplemente no vale nada. Sin embargo, Jesús pagó el precio y estuvo
dispuesto a hacer UN NEGOCIO TEÑIDO DE ROJO, y a darnos el REGALO DE LA VIDA ETERNA , la cual
es un regalo invaluable e incomparable, por lo tanto nada en este mundo vale
tanto como para no valorar el regalo de Dios. La salvación es un regalo tan
grande que no debemos descuidar (Hebreos 2:3), y mucho menos… ¡¡negociar!!
Hagamos lo imposible por vivir
una vida de santidad como Dios quiere.
Romanos 8:38-39
“Por lo cual estoy seguro de que
ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo
presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa
creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor
nuestro”.
“Gracia y Paz”
Reflexiones Cristianas
miércoles, 17 de abril de 2013
LAS PERLAS
ESTE MENSAJE ES MUY EDIFICATIVO
PARA TI PRINCESA DE DIOS, ATRÉVETE A LEERLO PARA QUE TENGAS IDEA DE COMO ESTE
HERMOSO DIOS QUE TENEMOS OBRA EN TU VIDA.
¡¡Que hermosas son las perlas,
pero aún así debemos saber que las perlas son producto del dolor...!!
Toda perla es la consecuencia de
una ostra que ha sido herida por un grano de arena que ha entrado en su
interior. Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas...
En la parte interna de la ostra
se encuentra una sustancia llamada “nácar” y cuando un grano de arena penetra
en la ostra, ésta lo recubre con capas de nácar para protegerse. Como
resultado, se va formando una hermosa y brillante perla.
¿Te has sentido herida por las
palabras, o actitudes de alguien?
¿Has sido acusada de decir cosas
que nunca has dicho?
¿Han sido tus ideas rechazadas o
ridiculizadas?
¿Te han culpado de haber hecho
algo que jamás hiciste?
¿Tu actitud frente a ciertas
situaciones, se malinterpreta?
¿Has sufrido alguna vez los
golpes de la indiferencia?
¿Te han herido precisamente
aquellas personas que menos esperabas?
¿No te valoran como realmente lo
mereces?
Entonces, perdona y haz de tu
herida una perla. Cubre tus heridas con varias capas de amor, recuerda que
cuanto más cubierta esté tu herida, menos dolor sentirás.
Por el contrario, si no la cubres
de amor, esa herida permanecerá abierta, te dolerá más y más cada día, se
infectará con el resentimiento y la amargura y peor aún, nunca cicatrizará.
En nuestra sociedad, podemos ver
muchas "ostras vacías" no porque no hayan sido heridas, sino porque
no supieron perdonar, comprender y transformar el dolor en una perla.
“Una perla es… una herida sanada
por el amor"
Te has puesto a pensar alguna vez
que la belleza interior que llevas dentro tuyo es el producto de tantas
tribulaciones, de muchos sufrimientos, de muchos dolores, que el mismo Dios lo
permite para limpiarte y purificarte de todo pecado y de todo mal, de actitudes
negativas para hacer de ti una persona nueva con una vida cambiada y orientada
hacia el amor y la misericordia de Dios...
¡¡Tu eres una perla hermosa…!!
“Estas cosas os he hablado para
que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he
vencido al mundo” (Juan 16: 33)
“Confía en Jehová, y haz el bien;
y habitarás en la tierra y te apacentarás en la verdad”. (Salmos 37:3)
“Gracia y Paz”
Reflexiones para el Alma
martes, 2 de abril de 2013
CRISTIANOS ZERO… CRISTIANOS LIGHT…
Efesios 4:17-20
“Esto, pues, digo y requiero en
el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de
su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios
por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales,
después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para
cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así
a Cristo.
“Gracia y Paz”
Reflexiones Cristianas
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