miércoles, 25 de julio de 2012

RECORDAR LA RAZÓN POR LA QUE HACEMOS TODO

Marcos 10:45
“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”.

José Morris sazona sus helados con ingredientes que van desde el chocolate y las frutillas hasta el té verde y los pimientos chipotle secos. Es uno de los tres fabricantes de helados de una exitosa compañía tejana conocida por su calidad, creatividad e innovación. Pero José no se ha olvidado de por qué lo hace.

Le contó al reportero Ricardo Gándara que uno de los antiguos empleados siempre les recordaba: «¿Por qué hacemos helados? Es un alimento delicioso. Estamos aquí para dar gusto a la gente». Y por eso, José Morris hace helados.

Sabemos que es sumamente importante recordar por qué hacemos las cosas como seguidores de Cristo. Si lo olvidamos, nos parecemos a los discípulos que se enojaron y se dividieron al discutir sobre quién era el más importante. Jesús les recordó que «el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (Marcos 10:35-45).

Si nuestro objetivo es compartir con otros la buena noticia del amor de Dios, no perderemos de vista lo que buscamos ni seremos ásperos si alguien resiste nuestra invitación o se burla de ella. A medida que seguimos el sendero de nuestro Señor, caracterizado por un servicio entrañable y sacrificial, se nos recuerda que Él vino para servir y para salvar.

Este es el motivo de todo lo que hacemos.

Mantén la mirada en el Señor y no perderás de vista el propósito en la vida.

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LEA: Marcos 10:35-45
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Biblia en un año: Cantar de los Cantares 1–4
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

POR POCO…..

Jeremías 10:23.
“Conozco, Señor, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos”.
 
Salmo 37:23
“Por el Señor son ordenados los pasos del hombre. Él aprueba su camino”.
 
Isaías 40:31
Los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
 
 
El creyente no está libre de tener una caída moral. En el Antiguo Testamento vemos que David, quien estaba a punto de matar para vengarse por haber sido ofendido, fue detenido gracias a la intervención oportuna de una sabia mujer (1 Samuel 25). ¡Cuántas veces hemos estado a punto de alejarnos o de caer, y Dios, en su gracia, ha detenido nuestros pasos! Cuando comparezcamos ante el tribunal de Cristo (2 Corintios 5:10), Dios nos mostrará todas las intervenciones de su gracia en el momento en que, seducidos por Satanás, íbamos a caer. ¿Quién no podría apropiarse de la confesión de Asaf y decir: “En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos”? (Salmo 73:2).

Con un corazón contrito y agradecido a la vez, digamos también: “Él… no permitió que nuestros pies resbalasen” (Salmo 66:9). Pero eso no nos autoriza a ser negligentes y a no velar. La exhortación sigue siendo actual: “El que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Corintios 10:12). Para resistir a la tentación no debemos contar con nuestras propias fuerzas, sino acercarnos confiadamente al Señor, quien sabe “librar de tentación a los piadosos” (2 Pedro 2:9).

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

¿SIENTES MIEDO POR ALGO?

1 Samuel 21:10-15
“Y levantándose David aquel día, huyó de la presencia de Saúl, y se fue a Aquis rey de Gat. Y los siervos de Aquis le dijeron: ¿No es éste David, el rey de la tierra? ¿no es éste de quien cantaban en las danzas, diciendo: Hirió Saúl a sus miles, Y David a sus diez miles? Y David puso en su corazón estas palabras, y tuvo gran temor de Aquis rey de Gat. Y cambió su manera de comportarse delante de ellos, y se fingió loco entre ellos, y escribía en las portadas de las puertas, y dejaba correr la saliva por su barba. Y dijo Aquis a sus siervos: He aquí, veis que este hombre es demente; ¿por qué lo habéis traído a mí? ¿Acaso me faltan locos, para que hayáis traído a éste que hiciese de loco delante de mí? ¿Había de entrar éste en mi casa?”
 
Todo ser humano siente miedo en algún momento de su vida. Es un sentimiento natural, producto de nuestra naturaleza pecaminosa. El miedo no proviene de Dios. La Biblia dice que "Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7). El miedo surgió después que Adán y Eva pecaron al comer de la fruta prohibida. Cuando ellos oyeron la voz de Dios, que se paseaba en el huerto, por primera vez se escondieron de su presencia, y cuando el Señor le llamó en voz alta, Adán respondió: “Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.” (Génesis 3:10). A partir de aquel momento, el miedo ha sido parte intrínseca de nuestra naturaleza. Desde pequeños empezamos a sentir temor por la oscuridad, o los animales, o la altura, o cualquier otra cosa y acudimos a nuestros padres en busca de protección y de consuelo.
 
Aun David, un “hombre conforme al corazón de Dios”, y siervo fiel del Señor, sintió miedo cuando el rey Saúl lo buscaba para matarlo, y huyó despavorido de su presencia. El pasaje de hoy nos cuenta que David se fue hasta Gat, nada menos que la tierra de sus enemigos, adonde fue reconocido inmediatamente y llevado delante del rey Aquis. La fama de David era conocida en todas partes, pues había matado a miles de filisteos. Ahí el rey Aquis tenía una oportunidad de vengarse. Entonces David, aterrorizado, "se fingió loco entre ellos, y escribía en las portadas de las puertas, y dejaba correr la saliva por su barba." Aquis lo echó de allí con desprecio diciendo: “He aquí, veis que este hombre es demente; ¿por qué lo habéis traído a mí?” Quebrantado y sumamente humillado, David huyó a Adulam en Judá. Había cerca una colina llena de cavernas. Y allí se metió en una de aquellas cuevas para esconderse de sus enemigos.
 
El miedo había llevado a David al punto más bajo de su vida. Entonces tuvo la oportunidad de reflexionar en lo que había hecho. Y comenzó a sentir la ternura y el fiel amor de Dios. Así lo expresó en el Salmo 56: “Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día. Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. En el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra: En Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere”. Finalmente David reaccionó de la manera en que debió haberlo hecho desde el principio.
 
El espíritu de temor puede llevarte a la destrucción si no reaccionas rápidamente en contra de él. Cuando sientas miedo, inmediatamente acude a Dios en busca de su ayuda. ¿Sientes miedo por algo? ¿Alguna situación difícil, ya sea económica o emocional? ¿Alguna enfermedad? ¿Algo que crees te va a hacer daño, y no sabes cómo evitarlo? En este momento, arrodíllate y clama a Dios. Declara por fe, como David en el Salmo 23:4: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo.” Supera tu desánimo y alaba al Señor con cánticos; reprende el espíritu de temor; y aférrate a la promesa de que “si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31). Con toda seguridad la paz y el gozo del Señor llenarán tu corazón, y todo temor desaparecerá de tu vida.
 
ORACION:
Padre celestial, un espíritu de temor está afectando mi vida, pero hoy yo declaro que tú eres mi Pastor, que cuidas de mí y que no tengo que temer a nada, pues si tú eres por mí nada ni nadie podrá contra mí. En el nombre de Jesús, Amén.
 
“Gracia y Paz”
Dios te Habla

CONSAGRADOS A DIOS

Salmo 62:1, 2
“En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación. El solamente es mi roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho”.



Al ser salvos por la fe en Cristo, expresamos nuestro amor y gratitud mediante nuestra consagración a Él. El estudio regular de la Biblia y la oración serán parte integral de nuestra vida diaria. Además, nuestra consagración al Señor se evidenciará por nuestra pasión a obedecerlo, y nuestro espíritu de humildad y servicio.

1. OBEDIENCIA. David buscaba siempre obedecer a Dios. Siendo un joven pastor, se ocupaba fielmente de los animales de su padre. Siendo rey, puso de lado su deseo de construir el templo, y dejó que Salomón lo hiciera, tal como Dios lo había ordenado. Aunque David no vivió de manera perfecta, su deseo era hacer lo que el Señor le pidiera. Vemos por las palabras de Jesús en Juan 14.15, que la obediencia debe ser también nuestra prioridad más importante. Él dijo: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”.

2. HUMILDAD. Después que David mató a Goliat, la multitud lo alabó a gritos. Sin embargo, no se volvió orgulloso, sino que siguió al servicio del rey Saúl y esperó que Dios lo convirtiera en el gobernante de Israel. Pero aun siendo rey, se mantuvo humilde. Sabía que lo que había logrado era por lo que había hecho el Señor, no él (2 S 7.18).

3. SERVICIO. Ya fuera como un humilde pastor o un poderoso rey, la meta de David fue obedecer a Dios y servirle.

Este hombre conforme al corazón de Dios estuvo consagrado a su Señor. Buscaba conocerlo, y anhelaba hacer su voluntad. Las acciones de David reflejaban su humilde actitud de siervo y su anhelo de complacer a su Padre celestial. Dé usted los pasos necesarios para vivir consagrado al Señor Jesús.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LA OBEDIENCIA A DIOS

Hechos 5:29
“Y respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es menester obedecer á Dios antes que á los hombres”.

Las autoridades prohibieron a los discípulos de Cristo enseñar las doctrinas del evangelio, y esto evocó la respuesta que encontramos en el versículo de hoy, “Es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres”. La doctrina de Cristo Crucificado como la única manera de ser salvo y tener los pecados perdonados no es una enseñanza muy popular, y desde el principio han habido tentativas de callar a aquellos que enseñaban que Jesucristo es el único Salvador, y no hay salvación en ningún otro nombre.

Gracias a Dios por aquellos guerreros de la cruz que escogieron la persecución antes que desobedecer a Dios. Los cristianos debemos ser ciudadanos que obedecemos la ley, pero cuando hay un conflicto entre la ley de los hombres y la voluntad de Dios, nuestra respuesta tiene que ser la de los discípulos en el pasaje de hoy: “Es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres”.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Dí

martes, 24 de julio de 2012

¿ESTÁS EN MEDIO DE UNA TORMENTA?

Salmo 46:10
"Estad quietos, y conoced que yo soy Dios."

Recientemente compartimos acerca de la necesidad de reconocer nuestra debilidad y rendirnos incondicionalmente en los brazos del Señor, para que su poder “se perfeccione en nuestra debilidad.” (2 Corintios 12:9). Es decir, el poder de Dios no se va a manifestar en nuestras vidas plenamente mientras estemos luchando contra las circunstancias, tratando de cambiarlas a nuestro favor con el fin de obtener el triunfo. Es necesario que hagamos un alto, y reconozcamos que solos no podemos, que somos débiles e incapaces, y demos el control al Señor. Entonces su poder se perfeccionará en nuestra debilidad.

En el pasaje de hoy, esencialmente nuestro Padre celestial nos exhorta a que dejemos de afanarnos tratando de resolverlo todo por nosotros mismos y que confiemos en él. Entonces él se manifestará y nosotros llegaremos a conocerlo íntimamente. Pero ciertamente esto es algo que no podemos hacer por nosotros mismos. Imagínate que has caído por la borda de un barco al embravecido océano en medio de una tormenta. Tu habilidad como nadador es muy limitada. Pero comienzas a luchar desesperadamente tratando de mantenerte a flote y sobrevivir. El aire te falta y tú tratas por todos los medios de respirar en los segundos que tu cabeza está fuera del agua. En ese momento, alguien se acerca a ti nadando y te dice que él te va a ayudar, pero tienes que dejar de luchar y quedarte totalmente quieto. ¿Crees que te sería fácil seguir esas instrucciones? ¡Por supuesto que no! Es tu instinto de conservación el que está en absoluto control de la situación; por mucho que trates de no mover tus brazos y piernas, algo más fuerte que tú les ordena que se muevan con la mayor rapidez posible, de lo contrario morirías ahogado.

De manera similar la carne, nuestro YO, nos impulsa a tomar control de las situaciones difíciles que se nos presentan en la vida a pesar de nuestra inhabilidad para resolverlas. Dios nos dice que estemos quietos, pero no podemos. Necesitamos la ayuda del Espíritu Santo para quedarnos quietos y confiar en Dios. Sólo por medio de la constante oración y la lectura de la Biblia día tras día, podemos establecer una relación tal con Dios que cuando llegue la prueba su Espíritu Santo se sobreponga a nuestros impulsos carnales, y nos guíe a esa quietud que el Señor espera de nosotros, para manifestar su poder.

En Marcos capítulo 6, la Biblia nos narra acerca de una ocasión en la que los discípulos de Jesús se encontraban en medio del mar de Galilea, azotados por una fuerte tormenta que amenazaba con hundir su barca. Los discípulos llevaban horas remando y luchando contra los fuertes vientos y las enormes olas, pero la barca no avanzaba, sino que retrocedía, porque el viento era contrario. Las fuerzas ya les faltaban, y a pesar de la experiencia de algunos de ellos como pescadores conocedores del mar, la situación no mejoraba, sino más bien empeoraba cada minuto que pasaba. En ese momento se les acercó Jesús, caminando sobre el mar, y les dijo: "¡Confiad; yo soy, no temáis!" Cuando ellos hicieron un alto para escuchar al Señor, y confiaron en él, dice la Biblia que Jesús subió a la barca y “se calmó el viento.” (v.51).

Tenemos que vivir con la absoluta seguridad de que si Dios dice "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios", es porque él siempre suplirá la fuerza, el poder y la habilidad para que hagamos lo que tengamos que hacer. En medio de tu tormenta, haz un alto y escucha la voz de Jesús: "¡Confiad; yo soy, no temáis!" Confía, mantén tu calma, permite que el Señor tome el control de tu barca, y disfrutarás de esa maravillosa paz, que sobrepasa todo entendimiento.

ORACION:
Padre santo, te ruego que tu Santo Espíritu controle mi mente y mis impulsos carnales, para que yo pueda permanecer tranquilo y confiado, aún en pruebas difíciles de mi vida, y tú puedas manifestarte con todo poder para la honra y la gloria de tu nombre. En el nombre de Jesús, Amén.
 
“Gracia y Paz”
Dios te Habla

UN CORAZÓN PARA DIOS

Hechos 13:16-22
“Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo: Varones israelitas, y los que teméis a Dios, oíd: El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres, y enalteció al pueblo, siendo ellos extranjeros en tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella. Y por un tiempo como de cuarenta años los soportó en el desierto; y habiendo destruido siete naciones en la tierra de Canaán, les dio en herencia su territorio. Después, como por cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel. Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años. Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”.
 
El rey David cometió varios errores graves en su vida. Pero fue llamado un varón conforme al corazón de Dios, y fue utilizado poderosamente por Él para liderar a los israelitas. Lo que distinguía a David era la prioridad que daba a su relación con Dios.
 
David se deleitaba en conocer al Señor, y lo buscaba fervientemente. Al escribir: “Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida”, declaraba que la misericordia de Dios era mejor que la vida, y prometía alabarle durante toda su existencia (Salmo 63:1, 3, 4).
 
David veía al mundo desde una perspectiva centrada en Dios. Se maravillaba del poder creador del Señor en el mundo, confiaba en su protección y fortaleza, y proclamaba su fidelidad en sus escritos. También oraba fervorosamente y con frecuencia, haciendo peticiones en la mañana, esperando con ansiedad una respuesta. En las noches seguía buscando a Dios (Salmo 63:6).
 
Ambas acciones —orar y meditar en el carácter de Dios— alimentaban su confianza en el Señor. Su fe lo sostuvo a lo largo de su vida: como pastor de ovejas, protegiéndolo de los ataques de animales salvajes; como joven, derrotando al gigante Goliat; y como el líder ungido de la nación, librándole de los planes sanguinarios del rey Saúl. Cualquiera que fueran las circunstancias, buscaba al Señor y le daba prioridad a la relación que había entre ellos.
 
Los salmos recogen el deseo de David de conocer a Dios y de ser conocido por Él. Buscaba guía del Señor mediante la oración, y tenía un corazón para Él. El Señor Jesús nos invita a acercarnos y a dedicar tiempo para aprender de Él (Mt 11:28, 29).
 
¿Es el seguir a Cristo la prioridad de su vida?
 
“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

NO TEMAS NI DESMAYES

Deuteronomio 1:21
“Mira, Jehová tu Dios ha dado delante de ti la tierra: sube y poséela, como Jehová el Dios de tus padres te ha dicho; no temas ni desmayes”.

Después de sus largas peregrinaciones en el desierto, los Israelitas estaban al punto de entrar a la tierra prometida. Dios les había dicho que entraran para poseerla, y que no tuvieran miedo, ni se desanimaran.

En tu propia vida tal vez has estado vagando en tu propio desierto de dudas, problemas, o miedos. Dios te dice: ¡Ya es hora! Levántate. ¡Sal de este desierto y entra a la tierra prometida! Dios te ha dado los medios necesarios y solo es cuestión de usar las herramientas de la fe, del trabajo, y de la oración. Dios te ha puesto la tierra delante. Anda a poseerla.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

lunes, 23 de julio de 2012

LA CASTIDAD

Colosenses 3:5
“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”

Definitivamente vivimos en mundo en el cual el placer carnal es el que gobierna y esto lo podemos ver en los diferentes medios de comunicación los cuales hacen ver las relaciones sexuales como un gozo que cualquier persona puede tener sin necesidad de estar casado.
El enemigo ha minado las mentes de muchas personas alrededor del mundo no importándole cultura, creencias ni edades, y los ha hecho creer que al satisfacer los deseos de nuestra carne seremos felices.
La Mentira del enemigo lo único que quiere es destruir la imagen de Dios en nuestra vida, recordemos que el solo vino a Matar, Hurtar y Destruir. Es por ello que en esta ocasión queremos desenmascarar la mentira del enemigo y mostrarles lo que realmente Dios quiere para nuestra vida.
 ¿QUÉ ES CASTIDAD? Según el Diccionario de la Real Academia Española
 1. f. Virtud de quien se abstiene de todo goce carnal.
 2. f .Virtud que se opone a los sentimientos carnales.
Otros conceptos:
1. La virtud de la pureza o castidad es el hábito de usar el sexo correctamente.
2. Castidad es el comportamiento voluntario a la abstinencia de placeres y/o actos sexuales, ya sea por motivos religiosos o sociales.
¿Que es ser Casto? Dicho de una persona: Que se abstiene de todo goce sexual, o se atiene a lo que se considera como lícito.
¿Cinturón de Castidad? El de metal o cuero con cerradura que se usaba en la Edad Media cuando se quería impedir que una mujer tuviera relaciones sexuales.
PRESIONES PARA NO MANTENERSE PUROS
Hoy en día hay muchas situaciones las cuales nos presionan para no mantenernos puros delante de Dios, como por ejemplo:
Las Presiones de los medios de comunicación: tv, radio, periódico, revistas, etc. Son los que llenan nuestros sentidos de emociones desordenadas. Por ejemplo después de ver ciertas imágenes semi-pornográficas que salen en ciertos anuncios, nuestra mente comenzara a maquinar pensamientos impuros, los cuales nos llevaran muchas veces a la masturbación y luego a las relaciones ilícitas, haciendo aun lado la castidad o dominio propio que Dios quiere que tengamos.
La Presión de nuestros “amigos o amigas” será otra barrera a vencer para poder lograr la castidad. Nuestros amigos al ser influenciados por diversas situaciones, tratan de influenciarnos a nosotros también para que caigamos en los errores que ellos han caído los cuales difícilmente reconocen.
Muchos jóvenes al sentirse demasiado presionados por sus amigos(as) optan por dejar aun lado la castidad y comenzar a tener una vida promiscua, la cual al poco tiempo los llevara al fracaso sentimental, espiritual y hasta familiar.
La Presión de tu novio(a): Quizá una de las barreras más difíciles de poder saltar será la presión de nuestra novio(a). Un novio(a) cristiano(a) no tendría que realizar estas presiones de tipo sexual.
Cuando un joven esta apartado totalmente del Señor difícilmente entenderá que al llevar una vida promiscua esta desagradando al Señor puesto que su patrón de vida es según como el mundo se lo presenta y no ve nada malo en satisfacer los deseos de su cuerpo.
Ahora bien cuando un cristiano tiene una relación de noviazgo con una no cristiana o viceversa pueden caer en la presión de llevar a cabo relaciones sexuales fuera del matrimonio y esto se da al no tener la misma forma de pensar. Por esa razón la Palabra de Dios es clara en decirnos: “No os unáis en yugo desigual” (2 Corintios 6:14). Lastimosamente muchos hacen caso omiso a lo que Dios quiere para nuestra vida y es ahí donde caen en grandes errores que muchas veces los dejan marcados para toda la vida.
No podemos evitar que vengan presiones a nuestra vida para hacernos querer tener relaciones sexuales antes del matrimonio o caer en la masturbación.
Pero si podemos evitar caer en ellas, ya que Dios nos dice en 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
La Pregunta sería: ¿Cómo puedo mantener la Castidad en mi vida?
Posiblemente tú seas una persona que por “x” o “y” motivo perdiste tu virginidad y has llevado una vida promiscua y digas: “¿De que me sirve la castidad, si yo tengo una vida sexualmente activa?”.

El Hecho que hallas cometido errores en tu pasado o los estés cometiéndolos no quiere decir que no puedas superarlos. La Castidad no es solamente “ser virgen” es mantenerse puro para Dios aun cuando cometiste errores. Jesús quiere perdonarte por los errores que has cometido y quiere que te mantengas puro para El, hasta que El mismo te ponga a la persona idónea con la cual llegaras al matrimonio. Para esto tienes que realizar los siguientes pasos:

1. Reconocer que lo que has estado haciendo ha desagradado a Dios, por lo cual necesitas pedirle perdón a Él.

2. Evitar situaciones las cuales te hagan caer en errores. Por ejemplo: Evita estar a solas con tu novio(a), evita ver ciertos canales de tv, evita ciertas platicas o amistades, etc.
3. Comienza a practicar una vida de comunión con Jesús permitiendo que él renueve tu mente y corazón. (Porque posiblemente tengas presente en tu mente muchas imágenes que lo que hacen es hacerte sentir mal por lo que hiciste).
4. Por último entiende que Jesús te ha hecho nueva criatura y te ha dado dominio Propio, así que no hay nada que no puedas vencer con Jesús de tu lado.
Nunca olvides que el Poder de Dios se perfecciona en tu debilidad, Jesús es el arquitecto de tu vida solo permítele hacer de ti lo que él quiera y veras que es un artista completo.
“Gracia y Paz”
(Jesús es mi Pastor)

ÉL NOS AMO PRIMERO

1 Juan 4:19 “Nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero”.

En nuestro estado original antes de convertirnos a Cristo, no amábamos a Dios; simplemente porque nosotros queríamos manejar nuestras vidas a nuestro parecer, hacer lo que se nos viniera a la mente sin leyes, consejos, o restricciones de ninguna clase. Este es el credo del mundo. Esta norma o costumbre de amor propio es la raíz de todo pecado, resultando en todo el sufrimiento, y en todos los problemas que tiene este mundo.

En este estado, asidos a nuestros ídolos y pecados, Dios nos amó, y envió a su Hijo para rescatarnos de semejante condición de miseria y de sus consecuencias eternas. Fue Él quien primeramente nos amó y nos buscó, para sacarnos de tal estado de miseria. ¿Cómo no vamos a ser conmovidos por el amor que se manifestó en la cruz de Calvario? ¿Cómo podremos menos que adorar, honrar, y amar al que nos amó y se entregó por nosotros? “Nosotros amamos a Él, porque Él nos amó primero” 1 Juan 4:19

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

domingo, 22 de julio de 2012

PIDIÓ EL DOBLE


 Filipenses 4:19
Mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.





Ocurrió hace muchos años. Dos amigos debían separarse y cada uno tenía que tomar decisiones de suprema importancia. Uno se estaba despidiendo de este mundo, y el otro debía reemplazarlo en su trabajo. ¿Qué consejo le pediría a su amigo antes de partir?

¿Ya sabes de quiénes estamos hablando? De Elías y Elíseo, los profetas del Antiguo Testamento (ver 2 Rey. 2).

Durante su último día en esta tierra, antes de ser trasladado, Elías visitó las escuelas de los profetas. En esas escuelas se encontraban los jóvenes que continuarían la obra de reforma espiritual a la cual Elías había dedicado su vida. Ellos representaban la generación de relevo. En sus manos quedaría la sagrada labor de defender la verdad en medio de la idolatría que Acab y Jezabel con tanto celo habían amparado.

Eso en cuanto a Elías. Y Eliseo, ¿qué hizo ese día? Se limitó a seguir muy de cerca a su maestro, el profeta Elías. La responsabilidad de Elías quedaría en sus manos y Eliseo no se sentía preparado. Pero entonces sucede algo asombroso. Elías le dice a Eliseo que pida lo que quiera: «Dime qué quieres que haga por ti antes que sea yo separado de tu lado» (2 Reyes 2:9).

¿Qué pidió Eliseo? «Quiero recibir una doble porción de tu espíritu», dijo. ¡Qué pedido tan extraño! ¿Qué fue lo que en realidad le pidió? Lo que Eliseo le pidió a Elías puede ser expresado de la siguiente manera: «Mi maestro y amigo, tú has sido un campeón en la defensa de Dios y de sus mandamientos. Ahora te vas y yo quedo en tu lugar, pero no me siento capaz de cumplir esta delicada misión. ¿Podrías dejarme el poder, la fidelidad, con que realizaste tu obra?».

¡Qué grandeza la de Eliseo! Pudo pedir algo para su beneficio personal, para su comodidad. Pero pidió tener la capacidad de hacer bien su trabajo.

Si se te concediera el don de pedir lo que quisieras, ¿qué pedirías? Al igual que Eliseo, pídele a Dios que te capacite para cumplir fielmente con sus deberes como hijo, amiga, novio, esposa o lo que fuere. Pídele poder para cumplir la obra de tu vida de un modo que glorifique su nombre.  A Dios le agrada responde estas oraciones.

Dame poder, Señor, para hacer bien mi trabajo hoy, en el nombre de Jesús, Amen.

“Gracia y Paz”
Meditaciones Matutinas

¿NOS HEMOS OLVIDADO DE DIOS?


Hebreos 11:6
“Sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”.

¿Por qué la vida parece tan difícil, como una batalla nunca ganada, algunas veces sin salida? ¿Por qué la paz del corazón, el profundo gozo y el verdadero amor raras veces están presentes? ¿Por qué hay tantas decepciones, tanta soledad? ¿Por qué hay tanto vacío en lo profundo de nosotros mismos?

Todo esto, ¿no vendrá de un olvido? Un olvido casi generalizado que explica por qué la vida, que puede ser tan bella, a menudo sea una triste existencia. ¡Nos hemos olvidado de Dios! Él, quien debería tener el primer lugar, ¿lo ocupa realmente en nuestros pensamientos? Dios existe, por lo tanto es importante, e incluso vital, escucharlo y hablarle. ¡Con Dios todo es diferente!

Pero, ¿quién es Dios? ¿Cómo podemos conocerlo? Nosotros somos sus criaturas; por lo tanto reconozcámosle a él como Creador de todas las cosas. Dios es el Dios Salvador y se reveló al hombre enviando a Jesús, su Hijo, Emanuel, que quiere decir: Dios con nosotros. ¿Qué caso hizo la humanidad a esta manifestación de Dios a los hombres? Jesús fue clavado en una cruz por manos de hombres inicuos. Esto es más que un olvido: es el rechazo al Hijo de Dios, don del amor del Padre para todos los hombres.

Quizás hoy, en medio de su vida ajetreada, todavía olvida a Dios, pero si se acerca a él por medio de Jesucristo, diciéndole que desea conocerle, él le responderá y usted no lo olvidará más.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

¿NECESITAS FORTALEZA?


2 Corintios 12:7-10
"Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte".

En este pasaje, el apóstol Pablo se refiere a “un aguijón” en su carne. No se sabe a ciencia cierta qué era ese aguijón que él menciona, pero sin duda era algo que le molestaba, que le afectaba grandemente en su vida, y de lo cual quería librarse. Y le pidió a Dios en repetidas ocasiones que se lo quitara. La respuesta del Señor fue la graduación de Pablo en el proceso de aprendizaje y crecimiento espiritual: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. Sin duda Pablo entendió profundamente este principio espiritual, ya que no solamente obtuvo la fortaleza que necesitaba, sino que pudo declarar con autoridad: “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. Estas palabras parecen paradójicas o contradictorias, pues expresan algo que es muy difícil de entender. Sin embargo es posible experimentarlo si confiamos plenamente en Dios. Con él nuestra debilidad se convierte en nuestra mayor fortaleza.

En abril 19 de 1995 una poderosa bomba estalló en un camión estacionado frente a un edificio del gobierno federal de los Estados Unidos en la ciudad de Oklahoma, dejando un saldo de ciento sesenta y ocho muertos y una gran cantidad de heridos incluyendo muchos niños de una guardería infantil que residía en el edificio. El dolor y el sufrimiento de los residentes de esta ciudad, y de toda la nación fue indescriptible. Poco tiempo después, un reverendo de la ciudad habló ante un grupo de apesadumbrados ciudadanos. La esposa del gobernador del estado de Oklahoma declaró más tarde lo siguiente: “Cuando el reverendo se sentó en la plataforma antes de dar su mensaje, vi a un hombre físicamente débil y emocionalmente agotado. Pero cuando se puso en pie para hablar, exhibió energía y vitalidad. Y cuando se sentó de nuevo, volvió a ser un hombre débil”.

El poder de Dios se manifiesta cuando reconocemos nuestra incapacidad de resolver un problema; cuando entendemos que no somos suficientemente inteligentes o fuertes para salir airosos de una cierta situación, y simplemente nos dejamos caer en los brazos del Señor, sin hacer la más mínima resistencia. Esto, lamentablemente no se produce de manera natural en nosotros, todo lo contrario, nuestro YO siempre se cree capaz de resolverlo todo, y por lo tanto no hay necesidad de acudir a Dios. Por eso es necesario morir al YO, y permitir que la vida de Cristo se manifieste en nosotros plenamente. Pablo tuvo que dejar de ser el que antes era, orgulloso, dominante, juzgador y condenador de todos los que no estaban de acuerdo con lo que él creía que era lo correcto. Tuvo que morir a todo aquel pasado y permitir que el Espíritu Santo lo transformara en una nueva criatura. Después pudo decir con autoridad: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20). Entonces el poder de Dios se manifestó poderosamente en su vida.

¿Te sientes débil? ¿Necesitas fortaleza? El Espíritu Santo, que obró en Pablo y también en este Reverendo, puede obrar en ti de la misma manera si tú dejas que él tome el control de tu situación en lugar de estar luchando por resolverla tú. Ríndete al Señor, arrodíllate ante él, confiesa tu debilidad de todo corazón y clama a él por su ayuda. Entonces podrás decir como Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

ORACIÓN:
Padre mío, confieso que soy débil e incapaz de triunfar por mis propios esfuerzos. Por favor ayúdame a rendirme a ti totalmente para que tu poder se perfeccione en mi debilidad. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

EL DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL


Proverbios 2
“Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; Es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio Y equidad, y todo buen camino. Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere grata a tu alma, La discreción te guardará; Te preservará la inteligencia, Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades, Que dejan los caminos derechos, Para andar por sendas tenebrosas; Que se alegran haciendo el mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio; Cuyas veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos. Serás librado de la mujer extraña, De la ajena que halaga con sus palabras, La cual abandona al compañero de su juventud, Y se olvida del pacto de su Dios. Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos; Todos los que a ella se lleguen, no volverán, Ni seguirán otra vez los senderos de la vida. Así andarás por el camino de los buenos, Y seguirás las veredas de los justos; Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella, Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados”.

En algún momento, todos nos hemos sentido confundidos, indecisos o desorientados. Podemos vivir victoriosa y confiadamente solo cuando tenemos la capacidad de ver la vida desde la perspectiva de Dios. Necesitamos su ayuda para poder distinguir entre el bien y el mal, lo bueno y lo mejor, y la verdad y el error.

Cada día tomamos muchas decisiones, algunas triviales y otras importantes. El Señor no quiere que nos formemos juicios basándonos en simples apariencias o en el limitado razonamiento humano. Dios desea que veamos la realidad de cada situación tal como Él la ve. También podemos confiarle al Señor nuestras relaciones. Puesto que Él conoce el corazón de cada persona, la única manera que tenemos de relacionarnos sabiamente con otros es siendo sensibles a la dirección del Espíritu Santo que mora en nosotros.

Aunque Dios da a cada uno de sus hijos la capacidad de tener discernimiento espiritual, muchos cristianos ignoran esto. Se mueven a ciegas por la vida haciendo lo mejor que pueden, pero no utilizan esta maravillosa ayuda. Otros no creen que la necesitan. Toman decisiones de acuerdo con su propio saber y entender, sin pensar para nada en el Señor. A menos que cooperemos con Dios en cuanto al desarrollo de su maravilloso regalo del discernimiento, éste se mantendrá inactivo en nosotros.

El discernimiento comienza con una actitud dócil y humilde. Si usted ha estado manejando sus decisiones, situaciones y relaciones usando su propio razonamiento, arrepiéntase de esto ante Dios; pídale su perspectiva, y busque dirección en su Palabra.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria