martes, 24 de enero de 2017
Salmo 29:2
Salmo 29:2
Tributen al Señor la gloria que merece su
nombre; póstrense ante el Señor en su santuario majestuoso.
Dar gloria a Dios no es sencillo, admitámoslo. Estamos tan
acostumbrados a solo pedirle a Dios en lugar de ofrecerle cosas y honrarlo.
Utilicemos entonces el resto de esta semana para orar y dar gracias por todo lo
que tenemos y glorifiquemos el Santo nombre de Dios.
Oración:
Padre Eterno, eres maravilloso y magnifico mucho más allá
de mis poderes de describir y entender. Gracias por mandar a Jesús para que yo
pueda tener un vistazo de tu gloria. Gracias por sostenerme a mí y a los que
amo. Gracias en el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
La Luz del Alma
sábado, 14 de enero de 2017
Salmo 37:24
“Cuando el hombre
cayere, no quedará postrado, porque el Señor sostiene su mano” (Salmo 37:24)
Las malas decisiones del rey David lo llevaron a fallarle a Dios, a pesar de
todo lo ocurrido David no se quedó postrado en la caída ni en lo malo que hizo;
sino que se levantó, se arrepintió y salió adelante. Si hoy has caído en
desobediencia, no te quedes lamentándote de tus malos procederes, Dios no
concretará sus planes en tu vida si continúas en el mismo lugar. Este es el
mejor tiempo para que puedas levantarte y luchar no solo contra el enemigo sino
también contra tu “yo” personal. ¡Vamos tú puedes! Dios no te dejará caer, Él
sostendrá su mano a tu favor.
¡Gracia y Paz!
Ruth Mamani
viernes, 13 de enero de 2017
Salmo 126:3
El Salmo 126:3, es un
recordatorio de la misericordia de Dios y lo que esta significa en definitiva
para nosotros: «Grandes cosas ha hecho el Señor con nosotros; estaremos alegres».
¡Qué versículo maravilloso para recordar la misericordia de Jesús al morir en
la cruz por nosotros! No hay día difícil que pueda cambiar la verdad de
que, pase lo que pase, nuestro Señor ya nos ha mostrado una bondad
inconmensurable, y que «para siempre es su misericordia» (Salmo
136:1).
Cuando hemos vivido
circunstancias difíciles y descubierto que Dios es fiel, recordar esta verdad
ayuda muchísimo en las próximas tormentas de la vida. Tal vez no sepamos cómo
nos llevará el Señor a superar las circunstancias, pero su misericordia en el
pasado nos ayuda a confiar en que lo volverá a hacer.
¡Señor, gracias por tu
fidelidad y misericordia!
¡Gracia y Paz!
Salmo 100:3
“Reconozcan que el Señor es Dios;
él nos hizo, y somos suyos. Somos su pueblo, ovejas de su prado” (Salmo 100:3).
Mientras estábamos en el
vientre de nuestras madres, nos hizo con tierno cuidado con el propósito de
vivir y nos ha dado la promesa de estar con nosotros a cada paso. Dios nos
cuida, aún más que el mejor pastor cuida a su rebaño. ¡Vivamos como los que
conocen a nuestro guía, creador y rey! Demostremos su personalidad, compartamos
su gracia, extendamos su misericordia y ofrezcamos su perdón. ¡Demostremos que
le pertenecemos a Él!
Oración
Estoy verdaderamente agradecido, Amado Señor, que tú seas Dios. Gracias
por ser mi pastor, mi Padre y mi Héroe. Ayúdame, por favor, a demostrar de
manera sincera tú ser y bondad a los que me rodean. En el nombre de Jesús,
Amén.
¡Gracia y Paz!
La Luz del Alma
miércoles, 11 de enero de 2017
Romanos 8:28
Romanos 8:28
“Y sabemos que a los que
aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”
La frase «todas las cosas les ayudan», expresadas en un contexto de sufrimiento, Pablo usó la palabra de donde proviene el término sinergia. Dijo: «Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados» (Romanos 8:28). Quería que los romanos supieran que Dios, que no era el causante de su sufrimiento, haría que todas las circunstancias cooperaran con su plan divino, para un beneficio final. Ese bien no eran bendiciones temporales —como salud, riquezas, fama o éxito—, sino ser «hechos conformes a la imagen de su Hijo» (v. 29).
Esperemos con paciencia y
confiados porque nuestro Padre celestial está tomando todo sufrimiento,
angustia y mal, y haciendo que se combinen para su gloria y nuestro beneficio
espiritual. Él quiere hacernos como Jesús.
El crecimiento que logramos al
esperar en Dios suele ser más importante que el resultado que deseamos.
Señor, permíteme ver tu mano
detrás de cada circunstancia, en Cristo Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
martes, 10 de enero de 2017
¡NO PONGAS TU CORAZÓN EN EL LUGAR EQUIVOCADO! Mateo 6:19-21
"Porque donde esté vuestro
tesoro, allí estará también vuestro corazón" (Mateo 6:21)
El Señor nos ha dicho palabras
claras, pero muchas veces no las vemos y por lo tanto no las entendemos, en
este mismo versículo hemos meditado mucho tratando de saber cuál podría ser el
tesoro que nos hiciera caer, pero habremos meditado sobre ¿cuál podría ser el
tesoro que nos mantendría firmes? ¿Cuál podría ser el tesoro, el gran tesoro de
nuestra vida?
"El reino de los cielos
es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo
esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra
aquel campo" (Mateo13:44). El reino de Dios deberá ser nuestro tesoro y
debemos valorarlo como este hombre que fue y vendió todo lo que poseía en la
tierra con el fin de obtener el reino de Dios. ¿Y qué es el reino de Dios? Un
día le preguntaron a Jesús que ¿cuándo había de venir el reino de Dios? Les
respondió y dijo: "He aquí el reino de Dios está entre vosotros"
(Lucas 17:21). El reino de Dios se instituyó en la tierra con la venida de
Jesús y pertenecen al reino de Dios aquellos que han aceptado a Jesús como su
Salvador y Señor. Todo reino requiere de un Rey, y ese Rey es Jesús y todo aquel
que se somete al Rey acepta el reino. Así que si pones tu tesoro en Cristo, con
Él estará tu corazón. Por lo tanto: "Cuando se manifieste el que es
nuestra vida, también ustedes se verán con él en la gloria. Por tanto, hagan
morir en ustedes lo que es "terrenal", es decir, libertinaje, impureza,
pasión desordenada, malos deseos y el amor al dinero, que es una manera de
servir a los ídolos" (Colosenses 3:4-5).
"Tuyo es el reino, y el
poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén" (Mateo 6:13b).
¡Bendito seas Señor, tuyo es
el poder y la gloria! ¡Te buscaré siempre como el tesoro más grande de mi vida!
¡Gracia y Paz!
¿SABES CÓMO SE DAN PASOS DE FE? Lucas 8:44
¿SABES CÓMO SE DAN Pasos de fe?
Cuando Jesús iba camino a
sanar a la hija de Jairo, lo seguía una multitud y en medio de esa cantidad de
personas en movimiento Jesús sintió que alguien lo tocó; ese día, con un solo
toque una mujer que sufría desde hace 12 años de flujo de sangre fue sanada, “Se
le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el
flujo de su sangre” (Lucas 8:44).
La impresionante fe de esta
mujer la llevó a tocar solamente el borde del manto de Jesús para hallar
sanidad; ¡Bastó un acto de fe para recibir sanidad!
Quizás por mucho tiempo estás
esperando un milagro de Dios en tu salud, familia, trabajo o economía y no has
visto el más mínimo cambio, por el contrario todo parece estar peor. Así como
la mujer de flujo de sangre, tu fe debe llevarte a hacer movimientos con la
certeza de que Dios actuará, si la mujer de la historia se hubiese resignado a
vivir y morir con la enfermedad que padecía, jamás habría encontrado sanidad y
libertad para su vida, pero cuando se levantó de su lugar y dio pasos para ver
a Jesús en medio de la multitud, obtuvo
su milagro.
¿Estás esperando ver un
milagro de Dios en tu vida? Comienza a dar pasos llenos de fe pues solamente
así verás su mano poderosa obrar a tu favor. Recuerda que la fe necesita de
acciones:
- Si estás buscando trabajo entonces no te
canses de tocar puertas porque en su momento Dios te abrirá la oportunidad que
necesitas.
- Si estás enfrentando una enfermedad,
dobla rodillas y busca un tratamiento pues Dios también hace milagros a través
de la ciencia y la medicina.
- Si quieres que tu familia sea salva, no
te canses de demostrar la obra de Dios a través de tu vida.
Un solo movimiento de fe puede
darte la oportunidad de ver los milagros de Dios, no te quedes sentado(a)
esperando que todo suceda, muévete y que tu corazón y tu mente estén llenos de
FE.
“…Les digo la verdad, si tuvieran
fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a
esta montaña: “Muévete de aquí hasta allá”, y la montaña se movería. Nada sería
imposible” (Mateo 17:20).
¡Gracia y Paz!
Judith Quisbert
lunes, 9 de enero de 2017
Mateo 7:21-23
Mateo 7:21-23
“No todos los que dicen que yo
soy su Señor y dueño entrarán en el reino de Dios. Eso no es suficiente; antes
que nada deben obedecer los mandamientos de mi Padre, que está en el cielo. Cuando
llegue el día en que Dios juzgará a todo el mundo, muchos me dirán: “Señor y
dueño nuestro, nosotros anunciamos de parte tuya el mensaje a otros. Y también
usamos tu nombre para echar fuera demonios y para hacer milagros”. Pero yo
les diré: ¡Apártense de mí, gente malvada! ¡Yo no tengo nada que ver con
ustedes!”
Mateo 7:15-20
Mateo 7:15-20
“¡Cuídense de los profetas
mentirosos, que dicen que hablan de parte de Dios! Se presentan ante ustedes
tan inofensivos como una oveja, pero en realidad son tan peligrosos como un
lobo feroz. Ustedes los podrán reconocer, pues no hacen nada bueno. Son como
las espinas, que sólo te hieren. El árbol bueno sólo produce frutos buenos
y el árbol malo sólo produce frutos malos. El árbol que no da buenos frutos
se corta y se quema. Así que ustedes reconocerán a esos mentirosos por el
mal que hacen”.
Mateo 7:7-12
Mateo 7:7-12
“Pidan a Dios, y él les dará.
Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá. Porque
el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama,
es atendido. Nadie le da a su hijo una piedra, si él le pide pan. Ni le da
una serpiente, si le pide un pescado. Si ustedes, que son malos, saben dar
cosas buenas a sus hijos, con mayor razón Dios, su Padre que está en el cielo,
dará buenas cosas a quienes se las pidan. Traten a los demás como ustedes
quieran ser tratados, porque eso nos enseña la Biblia”.
Mateo 7:13-14
Mateo 7:13-14
“Es
muy fácil andar por el camino que lleva a la perdición, porque es un
camino ancho. ¡Y mucha gente va por ese camino! Pero es muy difícil andar
por el camino que lleva a la vida, porque es un camino muy angosto. Por eso,
son muy pocos los que lo encuentran”
Mateo 7:1-5
“No se conviertan en jueces de
los demás, y así Dios no los juzgará a ustedes. Si son muy duros para
juzgar a otras personas, Dios será igualmente duro con ustedes. Él los tratará
como ustedes traten a los demás. ¿Por qué te fijas en lo malo que hacen otros,
y no te das cuenta de las muchas cosas malas que haces tú? Es como si te fijaras
que en el ojo del otro hay una basurita, y no te dieras cuenta de que en tu ojo
hay una rama. ¿Cómo te atreves a decirle a otro: “Déjame sacarte la
basurita que tienes en el ojo”, si en tu ojo tienes una rama? ¡Hipócrita!
Primero saca la rama que tienes en tu ojo, y así podrás ver bien para sacar la
basurita que está en el ojo del otro” (Mateo 7:1-5).
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