sábado, 24 de noviembre de 2012

BUSQUE AL SEÑOR CON FERVOR



Salmo 27:4-8
“Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto. Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean, Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová. Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme. Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová”.

Mi vida fue influenciada radicalmente por mi abuelo, quien buscaba apasionadamente al Señor. Yo quería tener esa misma clase de relación con Dios, y sabía que la única manera de que fuera así, era si yo lo buscaba con fervor. Después de todos estos años, puedo decir sinceramente que lo más emocionante de mi vida es humillar mi rostro delante de Dios en una comunión íntima.

Pero esta clase de relación no sucederá por casualidad. Requiere la decisión deliberada de volver a poner en orden nuestras prioridades, para hacer espacio a la búsqueda de Dios. La intimidad con Él no es algo que uno puede adquirir en una inspiradora conferencia de un fin de semana, no se logra leyendo un capítulo o dos de la Biblia, ni orando durante diez minutos cada día. Buscar a Dios con fervor es un compromiso tenaz que dura toda una existencia, día tras día, y año tras año.

Demasiados creyentes están satisfechos con tener una relación superficial con el Señor. Buscarán respuestas a la oración en momentos de sufrimiento, pero no están dispuestos a sentarse tranquilamente por un buen tiempo, solo para llegar a conocer a Dios mediante la oración y su Palabra. Sin embargo, la ocupación más importante en la vida de un cristiano, es cimentar una relación con Dios. Renunciar a esta gran bendición, es una tragedia.

Dios no necesita nada de usted, pero Él desea tener su amorosa devoción y su comunión. ¿Es eso lo que usted quiere también? Buscar al Señor no es algo que usted puede hacer apresuradamente. Le costará tiempo y esfuerzo, pero las recompensas valdrán cualquier sacrificio.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LOS SUFRIMIENTOS DE CRISTO EN LA CRUZ



1 Pedro 3:18
"Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios”.  

Filipenses 2:8
“Se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”.

El Salmo 22 comienza con el clamor de dolor que Jesús expresó en el momento en que concluía la obra de expiación de nuestros pecados ante Dios: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (v. 1; Mateo 27:46). Al dolor físico, al menosprecio y rechazo de los hombres, se añadían los sufrimientos insondables del abandono de su Dios. Él, el único hombre que nunca cometió pecado, fue abandonado por Dios. En cambio David había dicho: “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado” (Salmo 37:25). Este fue un momento único en la historia del mundo: el justo clamó y Dios no respondió. Se rodeó de una nube para que la oración no pasase (Lamentaciones 3:44).

Nosotros que hemos creído en el Señor sabemos por qué Dios dio la espalda así a su amado Hijo. En ese momento Jesús asumió todos nuestros pecados como si fuesen suyos y aceptó soportar el juicio en nuestro lugar. “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21).

El recuerdo de esas terribles horas y del sufrimiento de nuestro Salvador es, para cada creyente, un tema eterno de agradecimiento y adoración. Hermanos… no seamos indiferentes ante la cruz. Nuestro futuro eterno depende de la actitud que tengamos respecto al sacrificio de Jesús.

“Gracia y Paz”
La Buena Semilla

“EL DÍA DE PAGO”



Jeremías 16:17
Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales no se me ocultaron, ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos.

La Biblia dice, “El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?” Salmos 94:9. Cada persona que hace el mal, que peca contra Dios, siente en su corazón que va tener PROVECHO, BENEFICIO, o GANANCIA, de su pecado. Es parte de la LOCURA del pecado, creer que uno saldrá impune, o que el pecado vale la pena del castigo. El hecho de que Dios nos mira cuando hacemos mal debe hacernos temblar. ¿Por qué? Porque Dios ama lo bueno, lo sincero, lo bondadoso y lo justo, y nos dice claramente que no dejará que el pecado salga sin castigo. Es por eso que Cristo murió en la cruz: sufrió el castigo que NUESTROS PECADOS merecían, de manera que si venimos a Él y abandonamos nuestro pecado, tenemos vida eterna por Él.

¿Dejarás que Jesús sea tu sustituto? ¿recibirás LA VIDA ETERNA por Él? R. G. Lee fue un gran ministro de los años pasados, y predicó un sermón con el título, “ DÍA DE PAGO”. Aquel día vendrá, tarde o temprano, y nosotros estaremos allí. Así es, EL DÍA DE PAGO VIENE. “Porque mis ojos están sobre todos sus caminos, los cuales no se me ocultaron, ni su maldad se esconde de la presencia de mis ojos”.

Recuerda: Algún día vendrá: “EL DÍA DE PAGO”.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

viernes, 23 de noviembre de 2012

EL SECRETO A LAS COSAS BUENAS DE LA VIDA



Esdras 8:22
“Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de a caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino; porque habíamos hablado al rey, diciendo: La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan”.

El título de la meditación de hoy suena como el de un libro de auto ayuda, que promete fama, riqueza y prestigio si usted sigue diez pasos sencillos. Pero Dios define a las cosas buenas de una manera totalmente diferente, que solo se consiguen buscándolo a Él. Cuando hacemos del Señor la prioridad más alta de nuestras vidas, podemos esperar las bendiciones de:

Una relación íntima y tierna. Quienes buscan a Dios con pasión aprenden a conocerlo genuinamente, y experimentan un sentimiento de unidad con Él. El Señor no es ya una deidad distante, sino un amigo íntimo. Y a medida que crezca su consagración, sentirá un amor que trasciende a cualquier relación humana.

Satisfacción. El vacío que hay en todo corazón puede ser llenado únicamente por el Señor. Toda la búsqueda terrenal de placer o propósito palidece en comparación con la satisfacción de su presencia.

Gozo. Cuando buscar con afán al Señor se convierta en la prioridad de su vida, encontrará un gozo que nada podrá robar. Los sufrimientos y las dificultades no le destrozarán, porque verá todo desde la perspectiva del Señor.

La ayuda de Dios. Como dice el versículo de hoy, la compasiva mano de Dios está sobre aquellos que lo buscan con empeño. De hecho, Él se complace en ayudar y proveer para sus necesidades.

¿Qué ocupa la mayor prioridad en su vida? Sus pensamientos revelan sus verdaderas prioridades. Si usted puede pasar todo el día sin pensar en Dios, es porque no lo está buscando fervientemente. Pero, si el Señor es la delicia de su vida, usted no podrá olvidarse de Él.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

EL RETO DE LA RIQUEZA



1 Timoteo 6:17
A los ricos de este siglo manda que no […] pongan la esperanza en las riquezas, […] sino en el Dios vivo…”

Una familia que vivía en Kenia, en la década de 1980, llevaba en su auto a una joven desde Nairobi hasta un lugar cerca del Lago Victoria, donde vivían sus padres. En el camino, pararon en la ciudad de Kisumu para dejar el equipaje en un hotel donde se alojarían después de llevarla hasta su casa. Cuando esta joven vio la habitación que la familia consideraba de un tamaño normal con dos camas, dijo: «¿Todo este espacio solo para cinco personas?». Lo que para la familia era común y corriente, para ella, era un lujo. Las riquezas son relativas, y los que viven en países prósperos tienden a quejarse de un estilo de vida que otros adoptarían con suma alegría.

Entre los seguidores de Cristo en Éfeso, algunos tenían más dinero que otros. Pablo le escribió a Timoteo, el pastor de esa congregación: «A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos» (1 Timoteo 6:17). Pablo los instó a ser «ricos en buenas obras, dadivosos, generosos» (v. 18).

Nuestra tendencia natural es aferrarnos a lo que tenemos en vez de dar generosamente a quienes necesitan. El desafío de las riquezas es vivir con un corazón agradecido a Dios y con manos abiertas a los demás.

Vivimos por lo que ganamos, y disfrutamos de la vida por lo que damos.

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LEA: 1 Timoteo 6:6-10, 17-19

Biblia en un año: 1 Corintios 1–4
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“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

VENID Y VOLVAMOS A JEHOVÁ



Oseas 6:1
VENID y volvámonos á Jehová: que él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.

Dios no es como muchos de los padres de hoy que son permisivos, ineficaces, y que arruinan a su hijos; hijos que llegan a ser voluntariosos, tercos y desobedientes, que viven en unión libre, es decir, sin casarse con sus “novias”, cuya única regla o protocolo es “Quiero hacer lo que me dé la gana, y no quiero que Dios, ni tú, ni cualquier otra persona me dé consejo ni órdenes. Se ven los resultados de los padres permisivos en nuestra sociedad; indiferencia a la honestidad, a la verdad, a la decencia, o sea, todas las cosas que hicieron grande nuestro país de ayer.

Esta decadencia empieza en el hogar con padres que han abandonado su papel de maestros e instructores de lo moral. Pero Dios no es así. Él nos castiga por nuestro beneficio propio, y si tienes problemas y pruebas, nuestro versículo de hoy nos enseña como debes reaccionar a esta corrección de Dios. “Venid y volvámonos a Jehová: que él arrebató, y nos curará, hirió, y nos vendará”.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

jueves, 22 de noviembre de 2012

UN HOMBRE ENVIADO DE DIOS



Juan 1:6-8
“Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz”.

Dios llamó y sigue llamando a hombres y mujeres que estén dispuestos a obedecer ese llamado. Juan respondió a ese llamado sin mediar palabras, él dijo, relacionado a ese llamado, que obedecía sin ni siquiera conocer a Aquel a quien estaría anunciando, Juan dijo: “Y yo no le conocía” (Juan 1:31).

Muchos pretenden hacer las cosas a su modo y no al modo de Dios. Dios llamó a Juan y le dio algunas señales, leemos: “Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre Él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo” (Juan 1:33).

Juan fue ese hombre sometido a Dios en todo, fue ese misionero que no preguntó nada y se sometió todo. Juan nos recuerda con su vida aquellas cosas que aún en nuestros días siguen rugiendo, aquellas cosas que quizás puedan ser objeto de rechazo para algunos, pero para Juan fueron sencillamente las glorias de su ministerio.

Juan vino por testimonio, para dar testimonio de la luz. Su misión fue grande, este sería el precursor del Mesías, al igual hoy hay muchos hombres que presiden su llegada al levantar a un pueblo, hombres que al igual que Juan son testimonios vivos, señalando la forma y manera de llegar a Dios, Juan preparó el camino el Señor, allanó y exhortó al pueblo a someterse a las palabras proféticas que hablaban de él, leemos: “…Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; enderezad sus sendas. Todo valle se rellenará, y se bajará todo monte y collado; los caminos torcidos serán enderezados, y los caminos ásperos allanados” (Lucas 3:4, 5). Dios ha querido usar a su pueblo para preparar todo lo relacionado con su Hijo Jesús, Dios ha querido siempre preparar un pueblo recipiente de su Palabra y preparado para toda buena obra.

Vino por testimonio; el testimonio y la vida de Juan era una digna de admirar, Juan vivió para Dios desde su niñez: fue llamado desde antes de nacer y aun cuando podía olvidarlo todo y seguir su propia vida, escogió mejor someterse a aquello en lo cual había sido instruido.

Dios sigue buscando hombres con testimonio limpio. Juan fue llamado por testimonio, para que diese testimonio de la luz a fin de que todos creyesen por él.

Hoy todos miramos la vida de Juan y podemos notar que Dios le honró por su vida de búsqueda y sometimiento a Dios y a su Palabra. A fin de que todos creyesen por él. El propósito de Dios ha sido que todo aquel que quiera tomar su Palabra para anunciarla tendrá que tener una vida de buen testimonio, una vida llena de sometimiento, una vida llena de ese testimonio que caracterizó a Juan.

Juan no le conocía, Juan no conocía a Jesús pero aun así, llego al Jordán, comenzó a predicar; a bautizar y cuando llegó aquel gran día esperado, bajó a las aguas para bautizar al Autor de la vida. Dios le dio a Juan el gran privilegio de ser el bautizador de Jesús. Juan le vio y dio testimonio de Él diciendo: “He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29). Y Jesús dio testimonio de la vida y del ministerio de Juan el bautista cuando presentó como ejemplo a las gentes que le seguían diciendo: “De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él” (Mateo 11:11).

“Gracia y Paz”
 Gracia y Misericordia

ES BUENO DAR GRACIAS A DIOS



Salmo 92:1-5
“Bueno es alabarte, oh Jehová, Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad cada noche, En el decacordio y en el salterio, En tono suave con el arpa. Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo. ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos”.

¿Se ha preguntado usted alguna vez por qué nos dice la Biblia, una y otra vez, que demos gracias al Señor? La razón principal es porque Él se lo merece. Todo lo que usted y yo somos y tenemos viene de Dios. Él le creó, y es quien mantiene su corazón latiendo. Reclamar su vida como suya y hacer lo que le viene en gana, es la ingratitud más grande. Dios le creó a usted para que lo ame, e hizo un gran sacrificio para librarle del pecado y convertirle en su hijo. Dar gracias al Señor es una manera de honrarlo, reconociendo todo lo que Él ha hecho.

La mayoría de nosotros probablemente tendríamos que reconocer que nuestras oraciones tienden a ser más bien egocéntricas. Venimos con nuestra lista de peticiones, ¿pero cuánto tiempo pasamos dando gracias a Dios por lo que Él ha hecho? El salmista nos dice que comencemos cada mañana enfocándonos en su misericordia para el día que tenemos por delante, confiándole todas nuestras preocupaciones. Después, en la noche, debemos darle gracias por su fidelidad, y fijarnos en las maneras como Él proveyó para nuestras necesidades y guió nuestros pasos.

Aunque hayamos tenido alguna ansiedad o dificultad en el día, aun así podemos dar gracias a Dios por su presencia y por su promesa de hacer que todas las cosas ayuden a nuestro bien.

Aparte tiempo esta semana para recordar lo que Dios ha hecho por usted, y déle gracias. Sea creativo, y piense en todas las maneras como puede mostrarle gratitud, y después cante, alábelo y adórelo con júbilo. Al mantener su enfoque en Dios, usted puede tener una actitud de agradecimiento todo el día.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

ESPERA EN JEHOVÁ, Y HAZ BIEN



Salmos 37:3
Espera en Jehová, y haz bien; Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.

¡Ves que bueno es el Señor que servimos! Él no requiere nada difícil, sensacional, ni fuera del alcance; pero sencillamente que le honremos, y que andemos humildemente con Él, y que hagamos bien. Junto a la demanda hay una promesa; viviremos en paz y en seguridad, y Él suplirá todas nuestras necesidades. Cuando hay destrozos, alborotos, y problemas en la tierra es porque no seguimos las instrucciones sencillas de este versículo; o sea que NO hacemos el bien, y NO andamos con Él. Jesús dice, “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar” Mateo 11:28.

"Gracia y Paz"
Un Versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 21 de noviembre de 2012

LOS BENEFICIOS DE LA GRATITUD



Salmo 105:1-6
Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos. Cantadle, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas. Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. Buscad a Jehová y su poder; Buscad siempre su rostro. Acordaos de las maravillas que él ha hecho, De sus prodigios y de los juicios de su boca, Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos”.

Expresar gratitud a Dios lo glorifica y enaltece, ¿pero sabía usted que hacer esto también nos beneficia? El Señor no necesita nuestras gracias, pero necesitamos darlas para que podamos llegar a ser lo que Él quiere que seamos: generosos, animados y confiados.

Dar gracias…

Vuelve a enfocar nuestra atención: La vida está llena de situaciones y distracciones que nos impiden ver todo lo que Dios ha hecho por nosotros. En vez de levantarse con el peso del mundo sobre sus hombros, trate de enfocarse en el Señor dándole gracias por su provisión, guía y fidelidad en el pasado.

Alivia la ansiedad: Puesto que la sociedad ejerce mucha presión, y nos carga de responsabilidades, muchos vivimos en una ansiedad constante. Cuando traemos nuestras preocupaciones al Señor con acciones de gracias, la carga se traslada a Él, y nos llega su paz (Filipenses 4:6-7).

Renueva nuestra relación: La gratitud nos evita pensar que la vida cristiana gira en torno a nosotros y a nuestras necesidades. Nuestra comunión con Dios se engrandece porque nos enfocamos en Él.

Fortalece nuestra fe: Cuando damos gracias a Dios por su fidelidad, nuestra confianza aumenta.

Regocija nuestro espíritu: La acción de gracias es la mejor manera de salir de la depresión del desánimo.

Aunque la gratitud es siempre beneficiosa, no siempre es fácil. Cuando usted está desalentado o agobiado, probablemente no está de ánimo para dar gracias a Dios. Pero dar gracias al Señor por todo lo que Él ha hecho, es la manera más rápida de cambiar nuestra actitud, y revitalizarnos.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

¿MUESTRAS TÚ A LOS DEMÁS EL AMOR DE CRISTO?



Mateo 22:36-39
"Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Cuando un intérprete de la ley le preguntó a Jesús cuál era el principal mandamiento en la ley, él le respondió que amar a Dios por sobre todas las cosas, e inmediatamente después le dijo que el segundo mandamiento era semejante, es decir tan importante como el primero: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Para Dios es de suma importancia que nos amemos los unos a los otros. Tan importante como que le amemos a él. De hecho, el fundamento básico de la vida cristiana consiste en amar a Dios y al prójimo. Si no actuamos de esta manera algo anda mal, y la Biblia nos llama mentirosos. En 1 Juan 4:20 dice: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”

El Espíritu Santo pone el amor de Dios en nuestros corazones. El apóstol Pablo dice en su carta a los Romanos: “Porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5). Una vez que este amor ha sido derramado en nuestros corazones, deliberadamente comenzamos a identificarnos con los intereses y propósitos de Jesucristo en las vidas de otros. El resultado obvio de este proceso es sentir el deseo de obedecer los mandatos de Jesús. Y el Señor nos manda que nos amemos: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34-35).

Pablo fue un hombre entregado totalmente al servicio del Señor, y por donde quiera que iba compartía con todos el amor que Dios había puesto en su corazón. En su carta a los Efesios, por ejemplo, los exhortó a que mostraran el amor de Dios “soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (Efesios 4:2-3). Los cristianos deberíamos siempre seguir su ejemplo, pero muchas veces nos concentramos sólo en nuestras propias metas, por lo que los demás no pueden ver reflejado en nosotros el amor de Dios, y el Señor no puede usarnos de la manera que él desea.

Tenemos que luchar contra la tendencia humana que nos impulsa a buscar las cosas cuyos beneficios son estrictamente materiales, y enfocarnos en las cosas espirituales que agradan al Señor. La comunión con Jesús implica más que ir los domingos a la iglesia o pasar un tiempo a solas con él. Es necesario que como resultado de este tiempo devocional, en nuestros corazones se produzca el deseo de mostrar la luz, la paz y el amor de Jesucristo al mundo que nos rodea, que tan necesitado está de la gracia de Dios.
A nuestro alrededor hay personas con necesidades de todo tipo. También en la televisión vemos casi a diario noticias de tragedias que ocurren alrededor de todo el mundo. Infelices víctimas de guerras, o terremotos, o grandes incendios, o inundaciones. Nuestro corazón se oprime ante tanta desgracia y sentimos lástima por ellos, pero, ¿hemos hecho algo por mostrarles el amor del Señor? No solamente debemos orar pidiendo a Dios que los ayude, sino también debemos mostrarle el amor de Cristo ayudándolos de alguna manera. Para aquellos que están lejos, podemos contribuir con ayuda material a través de las diferentes organizaciones que se encargan de llevarles un poco de alivio en medio de su dolor y sufrimiento. No importa si no puedes hacer una donación grande. Pero hazte el propósito de donar algo aunque te resulte un sacrificio hacerlo. Hazlo en el nombre del Señor, pues él no lo va a pasar por alto. Así dice la Biblia en Colosenses 3:23-24: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís”.

ORACIÓN:
Padre celestial, te doy gracias por el amor que has derramado en mi corazón por medio de tu Santo Espíritu. Por favor ayúdame a mostrarlo con hechos a aquellos que están en necesidad en estos momentos, para que tu nombre sea glorificado en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

martes, 20 de noviembre de 2012

OBSTÁCULOS A LA OBEDIENCIA



2 Reyes 5:11-17
“Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado. Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio. Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y se puso delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Te ruego que recibas algún presente de tu siervo. Mas él dijo: Vive Jehová, en cuya presencia estoy, que no lo aceptaré. Y le instaba que aceptara alguna cosa, pero él no quiso. Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová”.

La obediencia es una acción poderosa que puede desencadenar la gloria de Dios de maneras que están más allá de nuestra imaginación. Pero obedecer es usualmente difícil porque nuestros deseos son probados. Nos asusta hacer lo que Él dice, por temor a perder lo que es importante para nosotros. No obedecer puede, impedirnos recibir lo que más deseamos.

Al comienzo, tres obstáculos impidieron a Naamán obedecer las instrucciones de Dios, y eso casi lo privó de experimentar una curación milagrosa.

El orgullo. Como oficial de alto rango, Naamán temía perder su dignidad si obedecía. Sus siervos tuvieron sabiduría para ver cómo el orgullo le estaba robando la vida. ¿Cuántas veces desconfiamos de Dios, por temor a parecer unos tontos?

Las expectativas egocéntricas. Naamán se puso furioso cuando sus expectativas específicas no fueron satisfechas. Nosotros, también, muchas veces nos enojamos con el Señor cuando Él no complace nuestras exigencias. Pero si realmente queremos hacer su voluntad, debemos dejar que Él haga.

La incredulidad. La fe de Naamán solo llegaba hasta la visión que tenía de cómo sería curado. Fue necesaria la fe de sus siervos para ayudarle a ver la verdad: que la obediencia era clave para que Dios respondiera a su gran necesidad.

El llamado a obedecer, muchas veces pone al descubierto ataduras de las cuales el Señor quiere librarnos. Cuando decidimos responder con fe, Dios se revela a sí mismo de una manera nueva que fortalece nuestra confianza en Él; porque a la larga nuestra mayor necesidad es conocer mejor al Señor.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

CÓMO VIVIR UNA VIDA LLENA DE PAZ



Isaías 26:3
"Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado".

Todo el mundo desea vivir en paz. Sin embargo todos los días leemos en los periódicos o vemos en la televisión noticias de asesinatos, violaciones, robos a mano armada, guerras por dondequiera. Vivimos en un mundo que parece estar encontrando su mejor expresión en el odio, la violencia, la guerra. Se han escrito libros, se han dado cursos, se han invertido vidas tratando de encontrar la paz. En las Naciones Unidas se reúnen todos los años representantes de todos los países del mundo con el fin de llegar a acuerdos que "garanticen" la paz mundial. La pregunta es: ¿Y hay paz? No, no la hay. ¿Por qué no hay paz? El problema es que no se puede legislar la paz. No puede crearse la paz por medio de leyes. La paz viene de Dios y se manifiesta dentro de cada persona. Veamos tres cosas que la Biblia nos dice acerca de la paz:

La primera se encuentra en Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Lo primero que nos enseña la Biblia sobre la paz, es que la paz viene a nuestras vidas como individuos cuando arreglamos nuestras cuentas con Aquel que es nuestro Dios, nuestro Creador. Cuando pensamos en que Dios creó el mundo, en que Dios nos hizo, como dice su Palabra, es lógico que pensemos que si Dios nos creó es porque él tiene un propósito para la vida de cada uno de nosotros. La Biblia dice que “Dios es amor” (1 Juan 4:8). Hay tanto amor en Dios que él quiso compartir ese amor con alguien. Su propósito al crearnos fue manifestar ese amor en nosotros. Y mientras el hombre estuvo bajo esa "sombrilla" de amor de Dios, todo marchaba a las mil maravillas, disfrutaba de una paz indescriptible hasta que se rompió la relación por causa del pecado. Después, en lugar de esa paz quedó un profundo vacío en el alma del hombre. Ese vacío sólo puede ser llenado por Dios. Ciertamente no habrá paz en el ser humano hasta que arregle sus cuentas con Dios.

Una segunda cosa que nos enseña la Palabra de Dios acerca de la paz se encuentra en Colosenses 1:19, 20: “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz”. Viendo Dios como esta creación de él, estaba destruyéndose a sí misma, movido por su inmenso amor y su misericordia estableció ese puente que es Cristo Jesús. Y a través de Jesucristo, y de su sangre derramada en la cruz del Calvario lavar nuestros pecados, que nos habían separado de él y hacer posible la reconciliación entre nosotros y él, adoptándonos como sus hijos. La única manera de arreglar las cuentas con Dios es a través de su Hijo Jesucristo.

Lo tercero que menciona la Biblia sobre la paz se encuentra en Filipenses 4:6, 7: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Este versículo tiene una palabra muy significativa porque no habla de la paz con Dios, sino de la paz de Dios. Esa paz que recibimos de él a través de la presencia de su Santo Espíritu en nuestras vidas, esa paz que no es producto de las circunstancias, que no depende de que la salud esté bien o que la cuenta del banco esté abundante, o que la familia esté bien o que el trabajo esté bien, sino que aun en medio de circunstancias difíciles, de manera inexplicable nace de adentro hacia afuera.

La paz que el mundo nos ofrece es una paz incompleta, que no satisface plenamente y es además una paz temporal, que desaparece tan pronto las circunstancias favorables dejan de existir. Por el contrario, la paz que Dios nos da, nos llena totalmente y podemos sentirla en las buenas y en las malas porque no depende de las circunstancias. Y esa paz inefable sólo se manifiesta en nuestras vidas cuando hemos llegado a tener una íntima relación con nuestro Padre celestial, por medio de la lectura de la Biblia y de la oración cada día de nuestras vidas.

ORACIÓN:
Padre bendito, yo quiero sentir esa profunda paz que tú ofreces. Pon en mi corazón un sincero deseo de buscarte cada día para llegar a tener una íntima relación contigo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

¿ES CORRECTO JUZGAR DE ACUERDO A LA BIBLIA?



Delatar Errores, Decir Nombres, Denunciar Falsas Doctrinas, Muchos hoy en día creen que es incorrecto delatar el error y decir nombres. Los liberales siempre han parecido creer esto, pero en tiempos recientes ha sido expuesto ampliamente por evangélicos y carismáticos. Ahora estamos viendo ese error fatal siendo declarado por esos que profesan ser fundamentales bíblicos. Esos que creen fielmente en exponer o delatar el error de acuerdo a la Biblia, ahora están siendo ampliamente denunciados y acusados de ser descorteses y faltos de amor. Nuestro objetivo en este escrito es presentar la enseñanza que la Biblia guarda en este tema de vital importancia.


I. Es Correcto Practicar El Juicio Bíblico.

Uno de los versículos malamente usados de la Biblia es: "No juzguéis, para que no seáis juzgados" (Mateo 7:1). Cada versículo de la Escritura debe ser leído en su contexto, si vamos a entender propiamente su significado. En los versículos 2-5 del mismo capítulo es evidente que el versículo 1 se refiere a juicio hipócrita. El hermano que tiene una viga en su propio ojo no debe juzgar a otro que tiene una paja en el suyo. La enseñanza es clara, usted no puede juzgar a otro de su pecado si usted es culpable del mismo pecado. Esos que se aferran a "No juzguéis, para que no seáis juzgado", al condenar a esos que delatan el error, deberían leer el capítulo entero.

Jesús dijo: "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas..." (v. 15). ¿Cómo podemos conocer a los falsos profetas si no los juzgamos de acuerdo a la Palabra de Dios? Si conocemos a los falsos profetas, ¿cómo podemos desprevenir a las ovejas de esos "lobos rapaces?". A través de toda la Biblia encontramos la enseñanza de que debemos identificarlos y delatarlos. "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos" (Mateo 7:16-17). ¿Dijo acaso el Señor que no podíamos juzgar al árbol (persona), por el fruto de su vida y su doctrina? Ciertamente no, porque no pudiéramos saber sin juzgar. Todo juicio debe hacerse en las bases de la enseñanza bíblica, y no acuerdo a caprichos ni prejuicios. "No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio" (Juan 7:24). Aquí el Señor nos manda que "juzguemos con justo juicio" el cual es únicamente basado en la Palabra de Dios. Si el juicio se realiza bajo alguna otra base, no siendo la Palabra de Dios, es una transgresión de Mateo 7:1. El diccionario dice que un juez es "uno que declara la ley". El cristiano fiel debe discernir o juzgar de acuerdo a las bases de la inspirada ley de Dios, la Biblia.

En 1 Corintios 5:1-13, Pablo "juzgó" la fornicación (versículo 3) a pesar de que él estaba ausente, y dijo a la iglesia de Corinto que deberían "juzgar" (versículo 12) a los que estaban dentro. La palabra griega para "juzgar" es la misma en Mateo 7:1. Pablo no faltó a "no juzguéis, para que no seáis juzgado" al juzgar a quienes estaban en fornicación, ni en instruir a la iglesia a juzgar también. Todo este juicio fue de acuerdo a la Palabra de Dios.

Una persona que es capaz de discernir entre el bien y mal, tiene por lo menos uno de los mayores signos de madurez espiritual. "Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal" (Hebreos 5:14). W.E. Vine, dice acerca del significado de "discernir", "una distinción, una clara diferenciación, discernimiento, juicio; se traduce 'discernir' en 1 Corintios 12:10 discernimiento de espíritus, juzgando por evidencias si es que son de Dios o son del maligno". Strong también está de acuerdo en que significa juzgar. Esos que no desean o son incapaces de discernir o juzgar entre lo bueno y lo malo, están de esa forma revelando ya sea su desobediencia o su inmadurez.


II. Es Correcto Denunciar a Los Falsos Maestros.

Los falsos maestros son libres para esparcir sus venenosas doctrinas hoy en día, debido a que hay una conspiración de silencio entre muchos creyentes de la Biblia. A estos lobos con vestidos de ovejas se les facilita saquear al rebaño, y así, destruir a muchos. Juan el Bautista llamó a los fariseos y saduceos (los lideres religiosos de ese día) "generación de víboras" (Mateo 3:7). Hoy en día, podríamos ser acusados de ser faltos de amor, descorteses y anticristianos. Jesús dijo a los fariseos religiosos: "¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34). Para muchos evangélicos y otros profesantes cristianos, este sería un lenguaje inaceptable en nuestros días, pero es el lenguaje bíblico y viene de la boca de Jesucristo. Parado frente a frente con esos falsos maestros, Jesús les llamó "hipócritas", "guías ciegos", "sepulcros blanqueados", "serpientes", y "generación de víboras" (Mateo 23:23-34). Sin embargo, se nos dice que debemos tener compañerismo con esos cuyas doctrinas son justo tan anti-bíblicas como las de esos fariseos.

Algunos que dicen ser cristianos creyentes de la Biblia insisten en trabajar con católicos romanos y otras asociaciones heréticas. Y nosotros, ¿que haremos?: “señalarlos o no señalarlos por esa actividad”. "Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado" (Juan 2:13-16).

A nuestro Salvador se le presenta hoy en día como alguien manso, humilde y amoroso aún con los falsos maestros, lo cual es completamente incorrecto. Cuando Él trató con los falsos maestros y profetas, sus palabras fueron ásperas y sus acciones claras. Cerca del final de su ministerio público, Cristo encontró la necesidad de limpiar el templo una vez más. La denuncia de las falsas doctrinas es un trabajo interminable. Al mismo tiempo Él dijo: "Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" (Marcos 11:17). ¿Hay alguna diferencia hoy? Los ladrones entran a la casa de Dios y roban al pueblo de Dios, usan la Biblia y ponen sus perversas traducciones en su lugar. Al tiempo este grupo de ladrones roban a la gente su doctrina de separación y de santificación, razón por la que se hace difícil distinguir la diferencia entre la gente de Dios y el mundo.

Con toda honestidad, ¿No deberíamos delatar a esos ladrones y falsos maestros? En nuestros días, estos falsos maestros han entrado a las iglesias con sus libros, música, “Rock Cristiano”,  literatura, películas, psicología y seminarios, y han cambiado la casa de Dios en una cueva de ladrones. Es tiempo de que los hombres de Dios se levanten y expongan esos errores para que todos los conozcan. La Biblia nos Exhorta a exponer el error. Debemos PROBARLES. "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo" (1 Juan 4:1). Toda doctrina y maestros deben de ser probados de acuerdo a la Palabra de Dios. "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Isaías 8:20). Cada mensaje, mensajero y método debe ser juzgado de acuerdo a la Palabra de Dios. La iglesia de Efeso fue aprobada porque habían "…probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos" (Apocalipsis 2:2). La iglesia de Pérgamo fue reprendida porque toleraba a los que tenían "la doctrina de Balaam" y "la doctrina de los Nicolaítas, la que yo aborrezco" (Apocalipsis 2:14-15). No es correcto tolerar falsos maestros, pero deben ser probados con la Palabra de Dios, y denunciados.

Por supuesto, los que quieren desobedecer la Palabra de Dios, buscarán por todos los medios de evitar esta enseñanza. Debemos MARCARLOS y APARTARNOS de ellos. "Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos" (Romanos 16:17). Esos cuya conducta y enseñanza contradicen la Palabra de Dios deben de ser señalados y evitados. Esto requiere discernimiento y juicio a la luz de la Biblia. Los ecuménicos, nuevos evangélicos y otros fundamentalistas comprometidos resistirán cualquier esfuerzo por obedecer esta Escritura. Solamente de acuerdo a la Palabra de Dios deben ser marcados y evitados. Debemos REPRENDERLES. "Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe" (Tito 1:13). Esto fue escrito a Tito, porque había algunos yendo de casa en casa trastornando con sus falsas doctrinas (Tito 1:10-16).

Muchos falsos ministros, Pastores, Evangelistas, “profetas”, “Apóstoles”, y otros, están trastornando casas enteras con sus falsas doctrinas hoy en día. ¿Debemos sentarnos silenciosos, mientras lo hacen, sin reprenderlos y amonestarlos por sus falsas enseñanzas? ¡Claro que debemos reprenderlos y separarnos de ellos! El fiel siervo del Señor debe aprender de la Biblia y ser "retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen" (Tito 1:9). Debemos de NO TENER COMPAÑERISMO con ellos. "Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas" (Efesios 5:11). Reprender significa "censurar, condenar, encontrar faltas, reprender, y refutar". ¿Cómo podemos obedecer esta Escritura sino hasta que les probamos de acuerdo a la Palabra de Dios? Debemos de ALEJARNOS de ellos. "Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros" (2 Tesalonicenses 3:6). Debemos de alejarnos de “esos” cuya doctrina y conducta no se conforma a la Palabra de Dios.

El contexto claramente muestra que la obediencia a la sana doctrina es lo que Pablo tuvo en mente, por lo que dijo: "Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano" (2 Tesalonicenses 3:14-15). Pablo amonestó a Timoteo para "que se alejara" de esos que "no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad" (1 Timoteo 6:3-5). Debemos EVITARLOS.

Refiriéndose a estos últimos días, dice que algunos vendrán y "que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita" (2 Timoteo 3:5). Como podríamos alejarnos de ellos si no los identificamos, y esto requiere que su mensaje sea comparado a la Palabra de Dios. Este es el trabajo del verdadero predicador: "Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina" (2 Timoteo 4:2). Este es usualmente una impopular e ingrata tarea pero es el deber de el hombre llamado de Dios. NO debemos RECIBIRLOS en nuestras casas. "Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras" (2 Juan 10-11). No hay duda de que Juan está hablando de "cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo..." (versículo 9).

Por radio, TV, música y literatura, los falsos profetas son traídos a los hogares de muchos cristianos hoy en día. ¡Esto no debe de ser así! Debemos RECHAZAR A ESOS HEREJES. "Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo" (Tito 3:10). Debemos rechazar a esos que niegan la redención por la sangre de Cristo. Hay muchos que niegan esta y otras doctrinas de la Palabra de Dios. Si no responden a la exhortación, deben de ser desechados. Debemos tener cuidado de esos que predican otro evangelio. Pablo advirtió acerca de esos que predicaban "a otro Jesús ...otro espíritu ...otro evangelio" (2 Corintios 11:4). ¿Cómo podemos conocerlos si no juzgamos su Jesús, su espíritu y su evangelio por la Palabra de Dios? Pablo llamó a dichos predicadores: "Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo" (2 Corintios 11:13). Pablo explica en los versículos siguientes 14-15 que estos predicadores son ministros de Satanás. El hombre llamado de Dios debe ser fiel hoy en día en delatar a estos ministros de Satanás.

Pablo advirtió a los Gálatas acerca de esos que quieren "pervertir el evangelio de Cristo". Dijo también: "Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema" (Gálatas 1:6-9). Multitudes el día de hoy están predicando un evangelio pervertido. Esos que predican salvación por bautismo, o por obras, están enseñando un evangelio pervertido. Los carismáticos, católicos, muchos evangélicos, y muchos "fundamentalistas" están predicando un evangelio pervertido. Y peor aún, se supone que debemos cooperar con ellos en evangelismo y trabajo cristiano, de acuerdo con muchos. Si no exponemos y delatamos a estos falsos profetas, entonces estamos traicionando a Jesucristo y su evangelio. Debemos SEPARARNOS de ellos. "Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré" (2 Corintios 6:17). Esto lo aclara todo. El pueblo de Dios, debe salir de entre la apostasía y el error religioso. ¿Cómo puede un creyente de la Biblia pertenecer al Concilio Nacional o Concilio Mundial de Iglesias? ¿Cómo pueden pertenecer los supuestos evangélicos y fundamentalistas, a no ser por su rebelión a la Biblia?

III. Es Correcto Mencionar Nombres

Muchos erróneamente creen que es equivocado delatar el error y nombrar al maestro culpable; pero se equivocan de acuerdo a la Biblia. Pablo nombró a Pedro públicamente. Pedro era culpable de prácticas no escritúrales. "Pero cuando Pedro vino a Antioquia, le resistí cara a cara, porque era de condenar... Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?" (Gálatas 2:11-14). Si la pureza e integridad del evangelio está en peligro, no tenemos otra opción más que delatar el error y nombrar al culpable. Pablo nombró a Demas por amar el mundo. "...Porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica...." (2 Timoteo 4:10). Esos que traicionan la causa de Cristo por una vida mundana y de placeres deben de ser nombrados y delatados.

Pablo nombró a Himeneo y Alejandro: Pablo dijo a Timoteo "Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, de los cuales son Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a no blasfemar" (1 Timoteo 1:18-20). Los verdaderos sirvientes de Dios deben militar la buena milicia, y nombrar a esos quienes se han apartado de la fe que fue una vez dada a los santos. Pablo no esta aquí discutiendo la fe de la salvación sino la fe como un sistema de doctrina. Estos hombres habían naufragado en esto y Pablo los denunció y mencionó sus nombres.

Pablo nombró a Himeneo y Fileto: Dijo a Timoteo que "estudiara" para poder usar "bien" la "palabra de verdad. Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos." (2 Timoteo 2:15-18). Las falsas doctrinas trastornan la fe de algunos, por lo cual esos que las proclaman deben de ser denunciados.

Pablo nombró a Alejandro el calderero: "Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras" (2 Timoteo 4:14-15). Es claro que esto no es un problema personal, sino un problema doctrinal. Alejando había opuesto a la doctrina y palabras de Pablo. Era un enemigo de la verdad.

Los ministros de Dios tienen el mismo problema cada día. Predican la verdad, luego los miembros se van a la casa y escuchan esa fe disputada por el radio y predicadores de televisión. A menudo estos falsos profetas están mandando sus publicaciones a las casas de los miembros de iglesias fundamentales. Luego el hombre de Dios se supone que debe tener su boca cerrada, de acuerdo a lo que muchos creen. Sólo un cobarde puede guardar silencio mientras la verdad de la Biblia es atacada.

Juan nombró a Diótrefes: "Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe" (3 Juan 9). Juan relató cómo este hombre parloteaba contra ellos con "palabras malignas" (v. 10). Dice más adelante: "Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios" (v. 11).

No es incorrecto nombrar a esos cuya doctrina y prácticas son contrarias a la Palabra de Dios. De hecho, la Biblia completa abunda en ejemplos de falsos profetas siendo nombrados y denunciados. En estos días sólo se habla de amor, usándolo como excusa para no delatar el error, -"no es realmente amor bíblico, sino es un sentimentalismo satánico".

Moisés nombró a Balaam: Vea Números 22-25.

Pedro nombró a Balaam: "el camino de Balaam ... el cual amó el premio de la maldad" (2 Pedro 2:15). Balaam era un profeta que estaba en la obra por dinero, justo como muchos de los profetas de TV de nuestros días. Ruegan por dinero y viven como reyes, mientras multitudes de gente inocente les manda su dinero. Están siempre edificando colegios, hospitales, redes de televisión, y parques de diversión que tienen un resbaladero de agua para Jesús. ¿Luego se supone que debemos mantener nuestra boca cerrada acerca de estos charlatanes religiosos? ¿Cómo podemos estar en silencio y permanecer en la verdad de Dios?

Judas expuso "el error de Balaam": (Judas 11).

Juan mencionó A Balaam: "la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación" (Apocalipsis 2:14).

Esto llega precisamente al corazón del asunto, concerniente a la doctrina de la separación. Balaam nunca maldijo a Israel aún cuando quería la recompensa que se le había ofrecido. Los hombres de Israel comenzaron a "fornicar con las hijas de Moab. Invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses" (Números 25:1-2). ¿Por qué hicieron esto? Porque Balaam enseñó a Balac como romper la barrera de separación entre los moabitas y los israelitas. Sabemos esto porque está rectamente establecido en Apocalipsis 2:14 y en Números 31:16. Esto dio como resultado la muerte de 24,000 hombres bajo el juicio de Dios (Otro buen ejemplo de Rock Cristiano). Los falsos maestros están rompiendo la barrera de separación entre la gente de Dios y la falsa religión. Hay muy poca predicación y enseñanza en la doctrina de separación. Balaam rompió la barrera de separación al causar que los hombres de Israel cometieran fornicación con las mujeres de Moab. Rompió la doctrina de separación eclesiástica causando a los hombres de Israel inclinarse a Baal. Esto trajo maldición sobre Israel.

Hasta que regresemos a enseñar la verdad acerca de la separación personal y eclesiástica, podríamos detener la destrucción que estamos viviendo hoy. Tal parece que existe la creencia de que toda esta gente es muy poderosa como para ser denunciada o nombrada. Hombres en altos lugares, pastores de iglesias gigantes y esos con grandes audiencias en radio y televisión creen que están por encima de toda crítica. Cualquier cosa que digan o hagan, no importa que tan contraria de la Biblia sea, ellos suponen que es correcta. Nada debe estar arriba de la verdad.

Natán identificó a David: Había un hombre en un lugar muy alto que era un adultero secreto. Seguramente este hombre, quién tenía el puesto de oficial más grande del reino, no podía ser reprendido por un simple e impopular profeta. Natán fue a la presencia de David, reveló el pecado en forma de parábola, luego dijo al enfurecido David, "Tu eres aquel hombre..." (2 Samuel 12:7).

Jehú hijo de Hanani nombró al rey Josafat: En varias formas Josafat fue un buen rey, pero equivocadamente olvidó practicar la separación. Causó que su hijo se casara con la hija del rey Acab (Vea 2 Crónicas 18:1; 21:1-6). Hizo una alianza con Acab y fue a la batalla contra Ramot de Galaad con él (2 Crónicas 18). Jehú hijo de Hanani dijo al rey Josafat: "¿Al impío das ayuda y amas a los que aborrecen a al Señor?" (2 Crónicas 19:2).

Aquí hay una pregunta para los no separados: "¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a al Señor?" Sí, es correcto delatar el error y nombrar a esos que están en error. Es correcto "contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos" (Judas 3).

Hermanos… cuidemos al rebaño, señalemos y denunciemos a los "falsos maestros... que introducirán encubiertamente doctrinas destructoras" (2 Pedro 2:1).

Los mensajeros fieles advertirán a las ovejas acerca de estas herejías, y les identificarán por su nombre. No es suficiente hacer alusión sutilmente hacia ellos, si no los corderos jóvenes no entenderán y como consecuencia serán destruidos por los lobos.

“Gracia y Paz”
Aprendiendo la Sana Doctrina