miércoles, 11 de julio de 2012

¿CÓMO ES TU TESTIMONIO?

2 Timoteo 1:8-10

“Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio”.

Un testimonio es una declaración en la que una persona afirma o asegura algo de lo cual ha sido testigo. Cuando se trata de nuestra relación con el Señor, este pasaje nos enseña que nunca debemos avergonzarnos de dar testimonio acerca de lo que Dios, en su inmenso amor y misericordia, ha hecho en la vida de nosotros por medio de su Hijo Jesucristo.

En nuestro testimonio se destaca en primer lugar la manera en que actuamos. Nuestra conducta siempre dirá a los demás cómo es nuestra relación con Dios. Lo que hagamos testificará de la grandeza de Dios o de nuestra propia hipocresía, si proclamamos el nombre de Jesús con nuestros labios pero mostramos muy poca evidencia de su presencia en nuestras vidas. Jesús, refiriéndose a los falsos profetas, dijo a sus discípulos: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16). O sea, sus acciones mostrarán lo que hay en sus corazones. Y en su segunda carta a los Corintios, el apóstol Pablo escribió: “Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres” (2 Corintios 3:2). Ciertamente somos cartas abiertas, y quien menos nos imaginamos puede estarlas leyendo en un cierto momento.

También testificamos con nuestra conversación. Las cosas que decimos sobre cualquier tema que estamos tratando, muestran a los demás una imagen clara de nuestra fe y nuestra relación con el Señor. Las palabras que pronunciamos pueden tener un impacto muy grande en la vida de una persona, ya sea para bien o para mal. En Mateo 12:37, Jesús les dice a un grupo de fariseos: “Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”.

Las palabras que salen de tu boca, ¿alaban y glorifican el nombre de Dios, o todo lo contrario?

Los discípulos de Jesús fueron testigos de los milagros y las maravillas hechas por el Señor durante su ministerio en la tierra. Después de su resurrección, justo antes de ascender al cielo, Jesús les dejó la encomienda de testificar al mundo lo que ellos habían visto y oído. En Lucas 24:48 les dijo: “Vosotros sois testigos de estas cosas”. Cuando Pedro y Juan fueron encarcelados, y después llevados ante el concilio y el sumo sacerdote, fueron advertidos que no continuaran hablando ni enseñando en el nombre de Jesús. Y ellos respondieron: “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:19:20).

Ahora, nosotros tenemos el maravilloso privilegio de continuar con esa encomienda dada a los apóstoles, compartiendo nuestro testimonio y predicando el evangelio a otras personas. Nuestras experiencias personales no pueden ser refutadas por nadie, porque nosotros sabemos mejor que nadie lo que hemos pasado en la vida, y la manera en que Dios se ha manifestado en nuestros momentos difíciles. Esto significa que cada creyente tiene un arma muy poderosa en su arsenal espiritual. Cuando tú compartes lo que Cristo ha hecho en tu vida, nadie puede decirte: “Eso no es así” o “Eso no sucedió en realidad”. Nuestro testimonio de fe es la narración genuina e innegable del poder y el amor de Dios en acción.

Separa unos minutos para preparar un bosquejo de tu historia de fe. Tú nunca sabes cuando se te va a presentar la oportunidad de compartir con alguien el mensaje de salvación de Jesucristo, y cuando llegue ese momento, la mejor arma que vas a tener a tu disposición es el testimonio de lo que Cristo ha hecho en tu vida.

ORACION:
Padre santo, te doy gracias por lo que tú has hecho en todos los aspectos de mi vida. Te ruego me ayudes a dar al mundo un testimonio que honre y glorifique tu nombre, y que sirva para que otros vengan al conocimiento de tu Hijo Jesucristo. En su santo nombre te lo pido, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios Te Habla

LA AFLICCIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DE DIOS

Isaías 55:8-9
“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”.

Cuando la aflicción golpea duramente, es posible caer en un abismo de desánimo y desesperación. Pero, aunque podamos considerar las dificultades como derrotas, el Señor las ve como oportunidades para hacer grandes avances. Su propósito al permitirlas no es destruirnos, sino estimular nuestro crecimiento espiritual. En su gran sabiduría, Dios sabe cómo tomar una situación terrible y utilizarla para transformarnos a imagen de Cristo.

Toda aflicción que viene a nuestras vidas pasa primero por la voluntad permisiva de Dios. Eso no significa que la dificultad es su voluntad perfecta, pero sí que Él ha permitido la prueba para poder llevar a cabo sus maravillosos propósitos para nuestras vidas. Aunque parte del sufrimiento que vemos y experimentamos parece incomprensible, o a todas luces injusto, tenemos que reconocer que nuestra perspectiva es muy limitada, y no siempre somos capaces de entender lo que hace el Señor.

Nuestro Padre celestial ve todos los aspectos de la vida, pero nuestra visión está restringida a lo que es correcto delante de nosotros. Los planes de Dios te incluyen tanto a ti, como al resto de la creación, y ellos van desde el comienzo del tiempo hasta la eternidad futura. Aunque nosotros nunca comprenderemos la mente infinita de Dios, sí podemos conocer su fidelidad y su amor.

Cuando no puedas entender la razón de tu aflicción, reflexiona acerca del conocimiento, la sabiduría y el poder de Dios. Recuerda que Él ve todo el panorama, y que te ama más de lo que tu  te puedas imaginar. Es una oportunidad para andar por fe, pues el conocimiento perfecto solamente lo tiene Dios.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LA GLORIA Y EL FAVOR DE DIOS

Salmos 90:17
"Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: Y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, La obra de nuestras manos confirma".

Este Salmo es una petición que la gloria y el favor de Dios se manifieste en nuestras vidas; y no puede haber bendición más grande que ésta. El Salmista dijo, “En tu presencia hay plenitud de gozo; y a tu diestra, delicias para siempre” Salmo 16:11; y si Dios te ha manifestado su gloria y su salvación, El será manifestado a los otros cuyas vidas tocan tu vida. Jesús dijo: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder” Mateo 5:14; y, “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” Mateo 5:16.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

martes, 10 de julio de 2012

EL FRUTO DE LA PACIENCIA

Romanos 5:3
“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia”
En La vida diaria hemos comprobado que en la mayoría de las personas las tribulaciones desequilibran, sacan de balance; Esto debiese ser contrastante con el sentir de los hijos de Dios, ya que en estos por el contrario, a través de las tribulaciones, se mide la capacidad de la paciencia, en cada uno. Es imprescindible acotar que, la paciencia es parte del fruto del espíritu. O sea es algo que ya está en todo hijo de Dios, otra cosa interesante que podemos deducir es que: de acuerdo a la Biblia el crecimiento del cristiano está relacionado con las tribulaciones y sobre todo, con la paciencia que se genera a través de las tribulaciones.

Dios se vale de esto para hacernos crecer, para nuestro bien, no para el bien o provecho suyo, pues el no necesita perfeccionarse, porque el ya es perfecto en todo, los que necesitamos perfeccionarnos en este aspecto, somos nosotros.

Ahora bien, Dios no quita las tribulaciones de nuestras vidas sino hasta que logre el objetivo, u obtenga el resultado de las mismas. Las tribulaciones en nuestras vidas se dan para que les saquemos provecho, ya que traen consigo unos excelentes resultados. Pero es importante entender que en relación con las tribulaciones, no permite Dios, que nos sucedan para preocuparnos, ya que para los hijos de Dios todo obra para bien.

Dios permite que se nos atribule, para nuestro bien, y principalmente para nuestro crecimiento. Asimismo, el preocuparnos o deprimirnos produce frutos malos, y nosotros estamos llamados a producir buenos frutos.

Por eso y ante eso debemos confiar en el Señor. La tribulación produce paciencia, no en sí misma ni de por sí, pero la poderosa gracia de Dios obra en la tribulación y con ella. Los que sufren con paciencia tienen la mayoría de las consolaciones divinas que abundan cuando abundan las aflicciones. Obra una experiencia necesaria para nosotros.

Esta esperanza no desilusiona, porque está sellada con el Espíritu Santo como Espíritu de amor. Derramar el amor de Dios en los corazones de todos los santos es obra de gracia del Espíritu bendito. El recto sentido del amor de Dios por nosotros no nos avergonzará en nuestra esperanza ni por nuestros sufrimientos por Él.

Como el apóstol Pablo lo afirma, la fe, la esperanza y el amor son la esencia misma de la vida cristiana. Nuestra relación con Dios empieza con la fe que nos ayuda a aceptar que la muerte de Cristo nos salva de nuestro pasado. La esperanza crece a medida que nos enteramos de todo lo que Dios tiene en mente para nosotros, de sus promesas en cuanto al futuro. Y el amor de Dios llena nuestras vidas y nos capacita para alcanzar a otros.

Habacuc 3:18 con todo yo me alegraré en el SEÑOR, me regocijaré en el Dios de mi salvación.

“Gracia y Paz”
(Siervas Valientes de Dios)

QUE HACER EN MEDIO DE LA TORMENTA

Job 1:20-22
“Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno”.

El relato Bíblico señala, que no obstante de que Job era un rico hacendado, cuando se vio envuelto en medio de la tormenta, rasgó su manto, rasuró su cabeza y se postró y adoró a Dios.

Entre las tantas bendiciones de las que gozaba Job, se dice que contaba con una linda familia. Tenía diez hijos de entre ellos (siete varones y tres mujeres). Eran una familia tan unida, que los hijos estaban acostumbrados a tener un banquete, cada uno en “su día”, (suponemos que tal vez se referían al día de su cumpleaños). E invitaban a sus tres hermanas para que estuviesen unidos todos en sus celebraciones. Ellos disfrutaban de reuniones familiares. Y sabemos que no hay bendición más grande para un padre, que la de tener el amor y la intimidad de de su familia.

Job también era dueño de una gran riqueza material, y aquí cabe mencionar que en aquellos tiempos un hombre rico no era aquel que tenía tantos carros y tantas casas y tanto dinero guardado, sino que las riquezas en ese entonces se medían por manadas y rebaños. Job tenía siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y muchísimos criados. Era el hombre más rico de aquella parte del país y de la tierra llamada Uz.

Dice la palabra de Dios, que en el momento de la muerte de Jesús en la cruz del calvario, dando una gran voz, expiró. Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. Marcos 15:37-38. Mostrando el Dolor Divino, por la muerte del Unigénito. Job reconoció ese sacrificio, haciendo lo mismo, sin importar su condición de hombre rico y poderoso, esto lo condujo, inmediatamente, a reconocer la grandeza de Dios, adorándolo y bendiciéndolo.

Y quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un anillo de oro.

Y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas, y tuvo siete hijos y tres hijas. Llamó el nombre de la primera, Jemima, el de la segunda, Cesia, y el de la tercera, Keren-hapuc. Y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra; y les dio su padre herencia entre sus hermanos.

Después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación. Y murió Job viejo y lleno de días (Job 42:10-17).

Confía en el Señor, a través de Jesucristo, el sacrificio de expiación, y encontrarás paz en Él. Pídale con humilde sumisión que quite el pecado que te ha hecho apartar de Dios y sufrir, y que por poco te cuesta perder el alma. Pídele que te escudriñe y perdone tu pecado. Arrepiéntete y cree en el Evangelio. Abandona el mal y aférrate al Salvador, el grandioso Médico que cura la enfermedad del pecado, y vivirás. Ven ahora a la casa de tu Padre. Humíllate delante de Dios, alábale y bendícele.

“Gracia y Paz”
(Inginio Roa Pereira)

¿NECESITAS PAZ Y DESCANSO?

 Jeremías 6:16

"Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos"



Por medio del profeta Jeremías, Dios habla al pueblo de Israel, y les da instrucciones claras con el fin de que ellos disfrutaran de paz y descanso. Hay tres puntos que resaltan en este pasaje:

1. Paraos en los caminos, y mirad.
Muchas veces nuestras mentes se apresuran a pensar en todo lo que podría pasar en el futuro. Nos preguntamos: "¿y qué si pasa esto o lo otro?"; y con frecuencia somos víctimas de preocupaciones que no tienen ninguna base firme. "Pararse" significa hacer un alto y tratar de quitar de nuestras mentes todos esos pensamientos de temor y preocupación y enfocarnos en Dios. Es como si llegáramos a una intersección en la que hay señales indicando diferentes vías. Nos detenemos y miramos atentamente las diferentes opciones, hasta que estamos seguros qué dirección debemos tomar.

2. Preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino.
Preguntar y pedir consejo a aquellos que tienen más experiencia es siempre una buena idea. El camino de las pruebas ha sido bien transitado por hombres y mujeres cuya fe los ha llevado en dirección a la gloria de Dios. Medita en el clamor del rey David a través de sus Salmos o en las oraciones de otros santos en la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Reflexiona en su actitud y en la manera en que ellos manifestaron su fe en Dios aún en tiempos de dolor y sufrimiento. Pide al Señor que te revele el buen camino de la fe, el cual tomaron aquellos que obtuvieron la victoria.

3. Andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma.
Toma la firme decisión de caminar por ese camino de fe y ora por las fuerzas para andar por él con los ojos fijos en Jesús, “el autor y consumador de la fe”, como dice Hebreos 12:2: Busca constantemente el poder del Espíritu Santo para dar el próximo paso, y procura ser obediente en todo lo que hagas. Descubrirás que a medida que sigues al Señor, encontrarás un dulce descanso que llenará tu alma de paz y de gozo.

En Mateo 11:28-30 escuchamos esta invitación de labios de Jesús: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. De la misma forma que dos bueyes se unen por medio del yugo para entre ambos compartir la carga, Jesús invita a todos los que llevan cargas pesadas a unirse a él y les ofrece su ayuda y descanso para sus almas.

En su carta a la iglesia de Filipos, el apóstol Pablo los exhorta a dejar a un lado sus afanes y ansiedades y enfocarse en la búsqueda del Señor por medio de la oración. Dice Filipenses 4:6-7: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”. Dios te ofrece paz y descanso. Depende de ti disfrutar de su oferta. Es tu decisión acercarte a él, escuchar sus mandamientos y vivir una vida de obediencia a su palabra. Entonces la paz y el gozo de su Espíritu llenaran tu corazón y tu alma.

No hagas como hizo el pueblo de Israel. El pasaje de hoy dice que ellos dijeron: "No andaremos" Por eso no disfrutaron de la paz de Dios. Así les dijo el Señor más tarde por medio del profeta Isaías: "¡Si tan sólo hubieras atendido a mis mandamientos! Entonces habría sido tu paz como un río, y tu justicia como las olas del mar” (Isaías 48:18). Aplica esta enseñanza en tu vida y disfrutarás de paz y descanso cualesquiera sean las circunstancias que se presenten ante ti.

ORACION:
Gracias, Padre amado, por el descanso que me ofreces a través de tu Hijo Jesucristo. Dame el discernimiento para ver el camino que debo tomar, y las fuerzas para mantenerme en él y así disfrutar de ese descanso para mi alma. En el nombre de Jesús, Amén.
 
 
“Gracia y Paz”
Dios Te Habla

EL ORIGEN DE NUESTRA AFLICCIÓN

Isaías 45:5-10
“Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto. Rociad, cielos, de arriba, y las nubes destilen la justicia; ábrase la tierra, y prodúzcanse la salvación y la justicia; háganse brotar juntamente. Yo Jehová lo he creado. ¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?; o tu obra: No tiene manos? ¡Ay del que dice al padre: ¿Por qué engendraste? y a la mujer: ¿Por qué diste a luz?!”

Al pasar por tiempos de aflicción nos preguntamos por qué permite Dios que situaciones dolorosas vengan a nuestra vida. Eso no parece coincidir con su papel de Padre amoroso; y nos resulta difícil conciliar nuestro sufrimiento con su amor y su poder para evitarlas. Para entender lo que sucede, necesitamos considerar el posible origen de nuestra aflicción.
 
 
Un mundo caído: Cuando el pecado se introdujo en el mundo, el sufrimiento vino con él. Dios pudo habernos protegido de sus efectos dañinos convirtiéndonos en títeres incapaces de elegir el pecado, pero eso significaría también que seríamos incapaces de elegir amarlo.
 
 
Nuestras decisiones: A veces, nos metemos en problemas al tomar malas decisiones. Si el Señor interviniera y nos salvara de cada consecuencia negativa, nunca nos convertiríamos en creyentes maduros.
 
 
Los ataques de Satanás: El diablo es nuestro enemigo y por tanto pone trabas a cualquier cosa que el Señor quiera hacer en y por medio de los creyentes. Su propósito es destruir nuestra vida y nuestro testimonio, debilitándonos y haciéndonos inútiles para los propósitos de Dios.
 
 
La soberanía de Dios: En última instancia, el Señor tiene el control de toda aflicción. Negar su actividad contradice su poder y su soberanía sobre la creación.
 
 
Para poder aceptar que Dios permite —o incluso envía— las aflicciones, debemos verlas desde su perspectiva. ¿Tiene usted puesta su mirada en el dolor o en el Señor? Como creyentes, tenemos la seguridad de que Dios no permitirá que nos vengan aflicciones, a menos que sea con un buen propósito.
 
 
“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LEVANTAR EL CORAZON Y LAS MANOS

Lamentaciones 3:41
“Levantemos nuestros corazones con las manos a Dios en los cielos”.


El levantar las manos hacia el cielo en la oración, indica la sinceridad y la emoción del suplicante. Si nuestra postura está correcta, debemos estar seguros que nuestros pensamientos y nuestras emociones de adentro, corresponden con nuestra apariencia de afuera. Esto es el significado de levantar EL CORAZON, juntamente con las manos.

¡Qué bendición que Dios está en los cielos, y que escucha y contesta nuestras oraciones sinceras! Entonces de todos modos levantemos las manos hacia el cielo, pero veamos que a la vez que levantamos las manos, levantamos el corazón.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

sábado, 7 de julio de 2012

VENENO DE LO "LIGHT": ASPARTAMO


Las etiquetas de algunos productos ‘light’, ‘diet’ o 'zero' que contienen la palabra ‘aspartamo’, no son considerados como alimentos, ya que están compuestos por un veneno capaz de causar daños serios a tu salud o a la salud de tu familia.

Si no es así, a partir de hoy tendrías que agregarlo a la lista de cosas que debes hacer antes de comprar o consumir cualquiera de estos productos. Ya que si descubres dentro del contenido la palabra ‘aspartamo’, entonces lo que estás comprando no es un alimento, sino un veneno.

El aspartame es un químico utilizado como edulcorante (endulzante). En el mercado lo encontramos en una infinidad de productos ‘light’ o ‘diet’, donde el azúcar es sustituida por este químico y cuyas marcas principales son NutraSweet, Canderel y muchas otras debido a que la patente ya expiró y cualquier empresa puede fabricarlo y comercializarlo.

El aspartame es un producto genéticamente modificado, su molécula está formada por tres elementos (dos aminoácidos y un alcohol): la fenilalanina (50%), el ácido aspártico (40%) y el metanol (10%). La fenilalanina se descompone en una sustancia llamada diketopiperazina (DKP) que produce tumores cerebrales; es por esto que la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) ordenó que todos los productos que tuvieran aspartame llevaran la leyenda ‘Fenilcetonúricos: contiene fenilalanina’. El ácido aspártico es otro cancerígeno en esta mezcla.

El tercer componente es el metanol, o alcohol de madera. Este alcohol es el que deja ciegos -o mata- a los bebedores que llegan a consumir bebidas alcohólicas adulteradas o producidas de manera clandestina.

Una vez dentro del cuerpo, el metanol ya descompuesto en formaldehído, tu organismo para tratar de eliminarlo lo almacena en el tejido adiposo, y el resto es convertido en ácido fórmico, otro cancerígeno. Esto quiere decir que con cada sorbo que le das a tu refresco ‘light’ o ‘diet’ o cualquier otro producto que contenga aspartame (chicles, yogures, cereales, alimentos, golosinas y hasta ‘medicinas’!), estás consumiendo tres cancerígenos: el ácido fórmico, el formaldehído y el DKP de la fenilalanina, entre otros muchos productos que son el resultado de la descomposición del aspartame dentro del cuerpo.


Los “dulces” tumores

En los análisis de laboratorio, el aspartame ha causado 4 tipos de tumores y muertes:

– Tumores cerebrales
– Tumores de pecho
– Tumores pancreáticos
– Tumores uterinos.


El aspartame puede ser el detonante ambiental no identificable para:

Tumores cerebrales
Síndrome de fatiga crónica
Enfermedad de Lyme,
PMS Síndrome premenstrual
Migraña
Depresión leve a severa
Túnel carpiano
Artritis
Meniere
MS [Esclerosis diseminada]
Epilepsia -
Desórdenes de Ansiedad / Fobia
Alzheimer
ALS (Enfermedad de Lou Gehrig)
Síndrome Mialgia Eosinofilia [EMS]
Enfermedad Grave
Tinitus
Fibromialgia
Derrame cerebral
Enfermedad del corazón
Lupus
Enfermedad Mental
Desorden de atención deficiente otras enfermedades “difíciles de diagnosticar”.


Cómo localizarlo

El aspartame es vendido bajo los nombres comerciales de Nutrasweet y Equal y se oculta bajo la denominación de E-951 o en el caso de algunos industriales (como Coca-Cola) bajo la equívoca denominación de “contiene una fuente de fenilalanina” que efectivamente forma el 50% del aspartame. Se encuentra en miles de productos (especialmente los Light, considerados ingenuamente como más sanos por los consumidores desinformados) y lo que es más grave, en muchos productos para niños. El aspartame tiene una capacidad adictiva superior a la del alcohol como ha demostrado el Dr. H.J. Roberts, lo que lejos de ser un problema es una ventaja evidente para Monsanto. Hacer adictos a los ciudadanos, desde la infancia, a drogas legales resulta, sin la menor duda, un excelente negocio.


Productos donde hay aspartamo:

- Coca-Cola Light
- Coca-Cola Zero
- Fanta Zero
- Sprite Zero
- Pepsi Light
- 7-UP Free
- Tang
- Clight
- Aguas saborizadas Dasani
- Gelatina Light Royal
- Y MÁS….

(Prácticamente en todos los productos donde se sustituye el azúcar)


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19). Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer (Génesis 1:29).

“Gracia y Paz”
Fuente: "LEAMOS. SEPAMOS" de Alan Lucero.

CÓMO VENCER LOS OBSTÁCULOS A LA FE


Éxodo 3:10-17
“Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres  me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. Además dijo Dios a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; con él se me recordará por todos los siglos. Ve, y reúne a los ancianos de Israel, y diles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me apareció diciendo: En verdad os he visitado, y he visto lo que se os hace en Egipto; y he dicho: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo, a una tierra que fluye leche y miel”.

Dios llamó a Moisés a hacer un gran trabajo que bendeciría a los israelitas. La respuesta de Moisés a esta maravillosa invitación fue presentar excusas de por qué no podía obedecer. Esta actitud, que yo llamo “obstáculos a la fe”, puede inutilizarnos espiritualmente.

En la vida de Moisés vemos aspectos de debilidad que pueden crear esos obstáculos:

Una imagen de sí mismo deficiente. Cuando Dios le ordenó que fuera a Faraón y sacara al pueblo de Egipto, la respuesta inmediata de Moisés fue: “¿Quién soy yo”? Quizás estaba pensando en su ocupación como un insignificante pastor de ovejas que vivía en Madián. Quizás se estaba refiriendo a su linaje; era parte de la raza hebrea que estaba esclavizada en Egipto. O pudo haber estado recordando su pasado, cuando le quitó la vida a un egipcio y tuvo que huir de Egipto (Éxodo 2:12). El Señor respondió a su objeción con una promesa maravillosa: “Yo estaré contigo” (3:12).

Ignorancia. Para llevar a cabo el plan de Dios, necesitamos creer del todo en Aquel que nos ha llamado. Cuando Moisés cuestionó de nuevo su misión, el Señor le respondió revelándose a sí mismo como el gran YO SOY y Aquel que había prometido libertar a los israelitas (vv. 14-17). Al confiar en el carácter y las promesas del Dios todopoderoso, Moisés podría llevar a cabo esta tarea aparentemente imposible.

Los obstáculos a la fe impiden el derramamiento del poder divino en nuestra vida, frenan nuestro desarrollo espiritual y nos impiden llevar a cabo la voluntad de Dios. Debemos recordar que Dios es soberano sobre todo, y por tanto somos nuevas criaturas en Cristo, y su Espíritu nos inviste de poder.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

VELAD EN ORACIÓN


1 Pedro 4:7
“Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración”.

El apóstol Pedro nos dice en este verso que todas la cosas de este mundo vendrán a su fin, y que el fin se acerca. Jesús nos dijo de varias cosas que iban a caracterizar el estado del mundo en los días finales; cosas que se ven actualmente; como por ejemplo el aumento de los terremotos en frecuencia e intensidad; la perplejidad entre las naciones en vista de los problemas mundiales, el aumento de la inmoralidad, y de la violencia y el pecado, etc.

En vista de que vivimos en estos días finales del mundo, ¿Qué debemos hacer, y como debemos vivir? Nuestro verso de hoy nos dice. Debemos ser sobrios, y velar en oración. Debemos recibir a Cristo como nuestro Salvador, y vivir por él, velar y orar.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

viernes, 6 de julio de 2012

¿CREES QUE ESO ES IMPOSIBLE PARA TI?

Lucas 1:37
“Porque nada hay imposible para Dios”

El pasaje de hoy resume una poderosa verdad en pocas palabras. Dios es el único que puede vencer la imposibilidad y hacer que todo sea posible. Si nada es imposible para Dios, eso significa que todo es posible para él. Nuestra mente no puede comprender la profundidad de estas palabras, pues nosotros como seres limitados que somos estamos rodeados de imposibilidades. Dios reside en un medio ambiente donde todo es posible y para él lo “común y corriente” son los milagros.

A todo aquel que ha aceptado a Jesucristo como salvador, a los que han creído en su nombre se les ha dado “potestad de ser hechos hijos de Dios”, declara Juan 1:12. Esto quiere decir que los cristianos, al ser hijos de Dios, somos recipientes de todas sus promesas, y lo que antes era imposible para nosotros ahora es posible si vivimos una vida que agrade a nuestro Padre celestial y acudimos a él por su ayuda pidiendo con fe. Esto aseguró Jesús a sus discípulos en Mateo capítulo 17 después de liberar a un muchacho endemoniado, al cual ellos habían tratado infructuosamente de sanar. Cuando los discípulos le preguntaron al Maestro: “¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?”, él les contestó: “Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.” (Mateo 17:20).

Los que hemos creído, y confiamos en el poder de Dios no caminamos solos en la vida afectados por nuestras imposibilidades sino que el Señor va delante de nosotros cambiando la miseria en abundancia, la enfermedad en sanidad, el odio en amor, la violencia en paz, la desesperación en esperanza, la derrota en victoria. Él es el único que puede cambiar tu lamento en baile (Salmo 30:11), ya sea llenando tu corazón de gozo y paz en medio de las pruebas, o moviendo las circunstancias con el fin de sacarte de esas pruebas. ¿Hay algo que necesitas urgentemente y no puedes conseguirlo? Cree de todo corazón lo que la Biblia declara a través de David, cuando dijo en el Salmo 23:1: “Jehová es mi pastor; nada me faltará.” Y clama a Dios confiando que él te proveerá.

Ese problema que parece tan imposible de resolver, ponlo en las manos de Dios en oración, y confía plenamente en él. Dios es el mismo que hizo portentosos milagros para bendecir al pueblo de Israel cuando se encontraban en grandes dificultades. El Dios todopoderoso está presente hoy en tu problema y en tu necesidad y puede hacer posible aquello que humanamente es imposible. Esta fue la experiencia de Moisés y su pueblo frente al Mar Rojo y los ejércitos egipcios a sus espaldas. Fue la experiencia de Daniel, indefenso y rodeado de leones hambrientos, y la de Pablo y Silas presos y encadenados en un calabozo, y la de tantos otros que han experimentado el poder de Dios logrando lo que no era posible. Nunca lo olvides: Si es imposible para ti, ¡es posible para Dios!

¿Sientes que no hay solución para tu problema? ¿Estás perdiendo la esperanza? ¿Te parece que eso es imposible? Quizás desde el punto de vista humano sea imposible, pero si confías en Dios, y esperas en él con fe, sucederá un milagro. No olvides que para el Señor es muy fácil resolver tu problema. Dios declaró por medio del profeta Jeremías: “He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?” (Jeremías 32:27). El Dios de los milagros sigue vigente hoy y su brazo de poder no se ha acortado. Sólo necesitas confiar en él. Busca su rostro en oración día tras día, lee su palabra, medita en ella, ponla en práctica en tu diario vivir, establece una íntima comunión con el Señor, y experimentarás como sus promesas se convierten en una realidad en tu vida.

ORACION:
¡Te alabo, Señor, porque eres Dios de lo imposible y deseas intervenir en mis circunstancias como lo hiciste en el pasado con el pueblo de Israel! Ayúdame a confiar plenamente en tu amor y en tu poder. En el nombre de Jesucristo, Amén.
“Gracia y Paz”
Dios Te Habla

SATISFACCIÓN PARA EL ALMA SEDIENTA

1 Pedro 2:1-2
“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”.

Piense en alguna vez que haya tenido muchísima sed. Probablemente habría dado cualquier cosa a cambio de un sorbo de agua. Cuando finalmente logró su deseo, no había nada que pudiera haber saboreado más que ese vaso de agua, fría y refrescante.

Compare esa necesidad física con la sed espiritual. El Señor Jesús se refirió a sí mismo como el “agua viva”, porque conocía nuestra profunda necesidad de satisfacción. Solamente Él puede satisfacer de verdad.

¿No es curioso, entonces, que vivamos en una sociedad donde la mayoría de las personas se sienten insatisfechas? En Cristo, tenemos todo lo necesario para estar contentos y satisfechos. Pero nuestro mundo nos engaña diciéndonos que vayamos tras la gloria y otros sueños vacíos. El enemigo sigue engañando, diciéndonos que sus pobres sustitutos traerán satisfacción al hambre que hay dentro de nosotros.

Nuestro Padre celestial es todo lo que necesitamos. Veamos tres pasajes de la Sagrada Escritura. Jesús se llamó a sí mismo “el pan de vida” y el “agua de vida” —el sustento que necesitan nuestras almas para sobrevivir y sentirse bien (Juan 6:34, 35; 7:38). Su Palabra es viva, capaz de enseñar, convencer y redirigirnos hacia un camino de santidad (He 4:12). La verdad de Dios, que es llamada leche espiritual, nos proporciona el alimento que necesitan nuestras almas (1 P 2:2).

Nuestros corazones son como un rompecabezas. No importa cuánto tratemos de poner a la fuerza una pieza en el lugar equivocado, ella nunca encajará correctamente. De manera que, busque al Señor Jesús, y su agua de vida dará satisfacción a su alma.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

EL AMOR DE DIOS

1 Timoteo 1:15
“Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero”.

En este verso Dios nos dice porque vino Jesús al mundo, y la clase de gente que él vino a salvar. Murió solamente por los pecadores. Pablo se incluye entre ellos, y como el principal. Este verso incluye a todos nosotros porque “todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Romanos 3:23.

El hecho de que Jesús murió por los pecadores es una maravilla porque “Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; pero pudiera ser que alguno osará morir por un hombre bueno. Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” Romanos 5:7,8.

Al considerar el costo y el sacrificio que Dios ha pagado para salvarnos, ¿Puedes imaginar la ira de Dios contra aquellos que porfiadamente siguen en sus pecados y no quieren entregarse a Cristo y aceptar la salvación que él nos compró?

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día