domingo, 27 de mayo de 2012

EL RELOJ NO SE DETIENE


2 Timoteo 4:1-5
“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”.

El Dios de Israel te guarde en su completa paz, paz que sobrepasa todo entendimiento.. ¡amén!

“Gracia y Paz”

"Dios desea darte las herramientas para que alcances tu llamado y destino".

Dios es nuestro Creador y desea compartir con nosotros Su sabiduría para que seamos capaces de crear y edificar donde nos involucremos. Porque tener sabiduría no es solamente ser inteligente sino saber qué hacer y cómo aplicar eso que sabemos y conocemos.

Además, la sabiduría no funciona sola ya que la Palabra nos habla de las siete columnas con las que edifica su casa, es decir, otros valores como el amor, la prudencia y la diligencia que también deben involucrarse en todo proyecto, pero que toman relevancia a ser utilizados con sabiduría.

Dios quiere aumentar el nivel de gloria en Su casa que eres tú. Él desea darte sabiduría para edificar y llenar tu ambiente con lo bello, lo agradable y bueno ante Sus ojos. Nosotros somos Su tesoro más valioso, lo que más anhela ver en Su casa. Por eso te dará sabiduría para construir en Su reino y llenarlo con los tesoros más valiosos: Sus hijos amados, toda persona que traigas a Sus pies para ser salva.

La sabiduría de Dios no son datos o conocimiento humano, sino la capacidad de comprender y decidir en cualquier situación a través de la revelación del Espíritu Santo. Esta sabiduría se manifiesta de dos formas. La primera es por Su intervención directa como las ocasiones cuando has experimentado que Su poder te abre puertas y pone oportunidades a tus pies de forma inexplicable. La otra forma es a través del entendimiento como la sabiduría que demostró Jesús para administrar el milagro de la multiplicación de los panes y los peces con lo que alimentó a más de cinco mil personas. Si analizamos la Palabra, vemos que Jesús le pidió a Sus discípulos que organizaran a la gente en grupos pequeños y que repartieran la comida. Esa capacidad de analizar y ordenar la situación para beneficiar a otros, solamente puede darla el Señor como manifestación y revelación de Su sabiduría que debe aplicarse en toda circunstancia.

Dios quiere tener un encuentro contigo, quiere darte sabiduría, quiere intervenir poderosamente en tu vida para hacer realidad cada una de tus peticiones. Él desea darte las herramientas para que alcances tu llamado y destino.

Él abrirá los ojos de tu entendimiento, te dará esperanza en Sus promesas y poder para hacer la obra. Todo eso es fruto de la sabiduría que desea compartirte. De nada sirve la revelación sin fuerza para ponerse a trabajar, de nada sirve el conocimiento dormido que no se practica y proyecta en la realidad de muchos. Y esa capacidad para hacer realidad lo que crees por fe, solamente será posible cuando recibas sabiduría del Señor y avances construyendo tu futuro.

Salomón recibió la sabiduría que pidió para gobernar, y también recibió prudencia y anchura de corazón. Es decir que fue capaz de comprender todo y tomar buenas decisiones, aprovechar los recursos y maximizar el potencial. Hizo todo esto con la actitud correcta, siempre viendo el panorama completo, no con egoísmo, sino con un corazón amplio, justo, bondadoso. Esto es producto de la sabiduría que Dios le dio y la que desea darte. Ser sabio es tener entendimiento, comprender el proceso de lo que decides y aplicarlo con una actitud generosa, sincera y desinteresada. Ninguna persona sabia es mezquina o egoísta porque comprende que todo es parte del mover de Dios hacia la perfección.

Quizá tú tienes el conocimiento y la experiencia, pero no has alcanzado el máximo de tu potencial porque aún te falta sabiduría. Ahora Dios quiere dártela para que seas esa persona que Él anhela. Verás todo el panorama con claridad para alcanzar el éxito en tu empresa, en tu matrimonio y en tu ministerio.

La oración de David después de pecar fue de agradecimiento porque Dios le hizo ver la verdad con sabiduría. Así que prepárate porque el Señor desea darte el entendimiento y la creatividad que vienen de Su sabiduría. No importa si fallaste, porque al reconocer tu falta, te conviertes en esa persona que busca la justicia y reconoce que solo con la sabiduría de Dios es posible edificar, crecer y prosperar más allá de todo entendimiento.

“Gracia y Paz”

EL CONCEPTO EGOÍSTA DEL LIBRE ALBEDRÍO



“Hay una grave inconsecuencia en el argumento de aquellos que fácilmente cuestionan el carácter de Dios y Su poder. Hay muchos que dicen: Si Dios es Dios, si tiene poder, y si es misericordioso y bondadoso, ¿por qué no destruyó a un hombre como Hitler al principio de su régimen? ¿Por qué no lo hizo desaparecer a él y a todo su ejército y así evitar sufrimientos? ¿Por qué no intervenir antes? ¿Por qué no se hizo sentir? Este es el argumento que presentan y sin embargo, generalmente estas mismas  personas  son  las  que  pretenden  defender  lo  que  ellos  llaman  el  libre  albedrío. 

Si comenzamos  a  predicarles  sobre  la  doctrina  de  la  gracia,  y  mencionamos  términos  como “predestinación” y “elección”, son los primeros en decir: “yo tengo libre albedrío, tengo derecho a hacer lo que quiero con mi vida”. Sin embargo, estas personas son las que dicen que Dios debería ejercer su poder y su fuerza sobre otras personas. No podemos tener ambas cosas. Si queremos que Dios se enoje en ciertas cosas, tiene que hacerlo en todas las cosas, no sólo en las que nosotros elegimos. Hay una total inconsecuencia en el argumento. Cuando estas personas piensan en otros, esperan que Dios los controle, pero cuando piensan en sí mismos dicen: “está mal que Dios me controle”. “Soy una persona libre; es imprescindible que tenga libertad de hacer lo que se me antoja; soy libre, y tengo que tener libertad”. Sí; exigen libertad para sí mismos, ¡pero para los otros, no!”

“Gracia y Paz”
(Martyn Lloyd Jones)

¿Eres capaz de amar hasta que te duela?

1 Juan 4:7-11
“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.”

En una reunión de matrimonios, algunos padres conversaban acerca de las dificultades y los sufrimientos que les ocasionaba guiar a sus hijos en los años de la adolescencia. Uno de ellos expresó: “Tal vez si no los amásemos tanto no sería tan doloroso.” ¡Cuánta verdad encierran estas palabras! El amor duele, porque nos hace sensibles a las cosas pequeñas que afectan a aquellos a quienes amamos, las cuales, de otra manera, pasarían desapercibidas ante nuestros ojos. En su libro titulado “Los cuatro amores”, el famoso autor irlandés C.S. Lewis escribió: “Amar es hacerse vulnerable. Si amas algo verás cómo se atormenta el corazón, y hasta es posible que te lo rompan. Si quieres cerciorarte de que permanezca intacto, no debes darle tu corazón a nadie, ni siquiera a un animal. Envuélvelo cuidadosamente en pasatiempos y pequeños lujos; evita todo enredo; asegúralo en el cofre o ataúd de tu egoísmo. El único lugar fuera del cielo donde puedes estar perfectamente a salvo de todos los peligros del amor es el infierno”. Claro que este consejo no está de acuerdo a los principios cristianos, pero su fundamento no deja de tener lógica.

En su primera epístola a los corintios, capitulo 13, el apóstol Pablo dice que “el amor es sufrido...” La palabra griega que se utiliza aquí describe una paciencia fuera de lo común. Se dice del hombre que ha sido ofendido y que, teniendo poder para vengarse fácilmente, no lo hace. Describe a aquel que es lento para el enojo. Es la misma palabra que se usa para referirse a Dios mismo en su relación con los hombres. El salmo 103:8 declara: “Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia.” Esto es posible porque “Dios es amor”, dice el pasaje de hoy. Amar implica correr riesgos, exponer nuestros corazones, sacrificar algo valioso, soportar ofensas, traición, desilusiones. El amor “todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”, también dice Pablo en esta primera carta a los corintios (1 Corintios 13:7).

¡Amar, a veces, duele mucho! A Dios le dolió ver a su Hijo sufriendo horriblemente por llevar a cabo su plan de salvación para un mundo que le había dado la espalda. A Jesús le dolió enormemente su sacrificio, pero él no dejó de amarnos, incluso a costa de su vida. En el camino al Calvario, nuestro Señor fue humillado, torturado y finalmente clavado injustamente en la cruz. Allí él ocupó nuestro lugar, con el fin de librarnos de la condenación y ofrecernos la vida eterna. Todo esto por su indescriptible amor por nosotros. Y de esta manera, él nos manda que lo hagamos: “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” (Juan 15:12-13).

¿Crees que no eres capaz de amar hasta que te duela? Acércate más a Dios. Permite que su Santo Espíritu te envuelva en su amor, ese amor que “excede a todo conocimiento”. Busca el rostro del Señor cada día de tu vida, lee la Biblia, medita en ella, ora sin cesar. Verás que el amor de Dios se hará real en tu vida en ti y podrás amar de la manera en que él te ama.

ORACION:
Dios de amor y de misericordia, no tengo palabras con que agradecerte lo que has hecho por mí, a pesar de que no merezco nada. Por favor ayúdame a mostrar ese amor a los demás en cualquier circunstancia por dolorosa que esta sea para mí. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios Te Habla

HUESOS SECOS PUEDEN REVIVIR 

Ezequiel 37:9
“…Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán”.

Todos hemos escuchado la historia de los “huesos secos” a los que hace referencia Ezequiel. Es importante notar que esas vasijas sin vida se encontraban bajo el pacto. Usted puede ver que el Señor les dice “¡Huesos secos, oíd palabra de Jehová!” (Ezequiel 37:4). Ellos habían escuchado la promesa del pacto de Dios: “Yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.”

Pero, a pesar de que estos huesos secos habían escuchado sobre la promesa del nuevo pacto, ellos no habían entrado al disfrute de sus bendiciones. Muchos creyentes hoy en día saben del nuevo pacto de Dios- sin embargo, ellos difícilmente pueden creerlo, pues éste suena demasiado bueno para ser verdad. Ellos dicen, “Yo sé que Dios nos ha dado su Espíritu Santo para que habite en nosotros. Yo sé que el Espíritu provoca en nosotros la obediencia a Cristo. ¡Yo anhelo grandemente esta bendición pero cómo puedo obtenerla para mi vida!”

Existe algo que debemos hacer. Ezequiel escribe que Dios le dio esta profecía, “...así ha dicho Jehová, el Señor: "¡Espíritu, ven de los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, y vivirán!” (37:9). Entonces Ezequiel menciona que profetizó tal como Dios le había ordenado, “y entró espíritu en ellos, y vivieron y se pusieron en pie.¡Era un ejército grande en extremo!” (37:10).

Repentinamente, ¡un gran ejército vivo se paró delante de Ezequiel! El Espíritu Santo había llenado de vida a todos aquellos cuerpos muertos - y ahora ellos estaban preparados para la batalla. En un instante, ellos habían entrado al pleno disfrute y bendiciones del nuevo pacto. El Espíritu de Dios había tomado Su legítimo lugar en ellos -y Él estaba haciendo realidad todos los cambios prometidos.

El deseo de Dios es que tomemos las promesas de Su nuevo pacto -de que aprendamos a vivir verdaderamente al entrar a la bendición de su pacto.

“Gracia y Paz”
(David Wilkerson)

CÓMO BUSCAR LA DIRECCIÓN DE DIOS


Salmo 25:4-5
“Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, Porque tú eres el Dios de mi salvación; En ti he esperado todo el día”.

Cuando usted enfrente una decisión, ya sea grande o pequeña, es importante que espere la dirección y el tiempo de Dios. Y aunque pueda sonar paradójico, hay tres maneras de tener un papel activo en ese proceso mientras esperamos.

Primero, debemos examinar nuestro corazón, y pedirle al Espíritu Santo que nos indique cualquier cosa que no esté bien. Si Él trae algo a la luz, es importante ocuparse de ese pecado de inmediato, confesándolo y arrepintiéndonos. A veces, dejamos esto a un lado porque la decisión inminente parece nuestra principal preocupación. Pero no podremos tener respuesta de Dios ni recibir su bendición completa hasta que nos ocupemos del pecado.

Segundo, debemos escuchar con paciencia y atención la aprobación del Señor. Esperar puede ser difícil, sobre todo cuando las emociones o la lógica nos llevan a preferir una decisión.

Tercero, la respuesta a nuestra oración exige nuestra participación. Por ejemplo, cuando las personas me dicen que no tienen trabajo y que están confiando en que Dios se los dará, quiero saber siempre si están buscando activamente un empleo. Algunos no lo están, simplemente están orando. Tenemos la responsabilidad no solo de presentar a Dios nuestras peticiones y buscar su dirección, sino también de participar activamente en el proceso.

La oración es un hermoso privilegio que el Padre celestial da a sus hijos. Él desea conducirnos a una vida de abundancia. Debemos tomar parte activa en la búsqueda de su voluntad, y escuchar su voz. Si obedecemos la dirección del Espíritu Santo, veremos todo lo que el Señor tiene para nosotros.

“Gracia y Paz”

EL SEÑOR ES MI AYUDADOR


Hebreos 13:6
“De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me hará el hombre”.

Este versículo es una conclusión basada en el verso previo: “No te desampararé, ni te dejaré”. Por eso, “podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”. Estos versos dan animo a los que enfrentan la ira y la persecución que el mundo da a los que siguen a Cristo.

¿Te podrán insultar? ¿Podrán hacerte daño? “Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”. De modo que simplemente aumentan tu galardón. ¿Te podrán quitar la vida? Te mandan directamente a nuestro Padre Celestial y la bendición y felicidad de vida eterna en su presencia.

“De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre”. “¿Qué pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” Romanos 8:31. “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Romanos 8:37. “Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.” Salmos 103:1.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

sábado, 26 de mayo de 2012


¿Cómo actúas en medio de la tribulación?

Romanos 5:1-5
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.”

En este pasaje, el apóstol Pablo escribe que cuando aceptamos a Jesucristo como Salvador somos justificados, y también reconciliados con Dios. Este fue el propósito fundamental del sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario. Y por él “tenemos entrada por la fe a esta gracia”, o sea a una indescriptible posición de favor con Dios, por lo que nos “gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.” Esto significa que miramos gozosos adelante al tiempo en que estaremos disfrutando de la compañía y el esplendor de Dios por toda la eternidad. Pero dice también que “nos gloriamos en las tribulaciones.” Una tribulación es una prueba grande que causa en las personas sufrimientos, aflicción y tristeza. Entonces, ¿cómo es posible gozarse en las tribulaciones?

La única manera de gozarnos en medio de una prueba es “sabiendo”, es decir teniendo la seguridad de que las tribulaciones que Dios permite que pasemos tienen un buen propósito para nuestras vidas. Él utiliza las situaciones difíciles por las que atravesamos para probar y fortalecer nuestra fe. En este proceso el Espíritu Santo produce en nosotros “paciencia”, la cual obra como “anestesia” que mitiga el dolor de la “operación” que se está llevando a cabo en nosotros, cuyo resultado debe ser “carácter probado”, y el carácter probado debe producir “esperanza.” Este es un proceso al que hace referencia en su epístola el apóstol Santiago, el cual, habiendo pasado por esta experiencia, nos exhorta de la siguiente manera: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” (Santiago 1:2-4).

El sufrimiento es inevitable en la vida. Todo aquel que nace en este mundo tarde o temprano pasará por pruebas que causarán dolor y aflicción. Jesús les advirtió a sus discípulos en Juan 16:33: "En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo." Es decir, todos los seres humanos experimentarán sufrimiento, pero aquellos que confían en el Señor serán fortalecidos, y el proceso del cual hablan Pablo y Santiago se llevará a cabo en sus vidas y terminarán disfrutando la victoria. ¡Esta es la gran diferencia! El autor de la Epístola a los Hebreos lo ratifica diciendo: “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.” (Hebreos 12:11).

Cuando nos aferramos al Señor en medio de la prueba, llegamos a conocerlo profundamente y aprendemos que él es fiel a sus promesas y que nos sostendrá para que disfrutemos de su paz y su amor en medio de la tribulación “porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”, concluye Pablo el pasaje de hoy. Podemos tener dificultades muy grandes, pero en nuestro corazón debemos tener la convicción de que Dios, en su infinito amor, nunca nos abandonará, y llevará a cabo su propósito en nuestras vidas.

¿Cómo te sientes en medio de la tribulación? Si no sientes la paz y el gozo de Dios, aférrate a esta enseñanza. Busca el rostro del Señor en oración, clama a él, alábalo y persevera hasta que “la paz que sobrepasa todo entendimiento” inunde tu mente y tu corazón, y sientas el gozo de la presencia de Dios.

ORACION:
Padre santo, te doy gracias por tu Palabra que me conforta en medio de mi aflicción y me ayuda a esperar en ti. Ayúdame a mantenerme firme sabiendo que tú estás en control y tus propósitos se llevarán a cabo. Por fe, en estos momentos te pido que todo este bien en mi vida y en la de mi familia. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios Te Habla

CRISTO ES EL MODELO



Mateo 11:28-30
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”

Si Cristo no hubiera llevado nuestra carga, todos estaríamos perdidos y yendo a la separación eterna de Dios. Jesús llevó nuestros pecados en su cuerpo en la cruz para que podamos vivir a la justicia (1 Pedro 2:24). Él dice a los cansados y oprimidos: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). Porque nuestra salvación es el resultado de llevar Jesús la carga del pecado, Él es el modelo perfecto.

Dios nos predestinó para que fuéramos hechos conformes a la imagen de Cristo (Romanos 8:29). Sufrir al lado de otros mientras soportan las duras experiencias de la vida, está en nuestro ADN espiritual. Es parte de ser hijos de Dios. El distintivo del cristiano es el amor, y esto debe ser evidente en la manera como tratamos a los demás.

Pero llevar las cargas de otros es difícil, sobre todo cuando tenemos las nuestras. No obstante, no debemos esperar hasta que todos nuestros problemas estén resueltos, para decidirnos a imitar la obra de Cristo. El apóstol Pablo, que enfrentaba obstáculos constantemente, nunca dejó de servir a los demás. Él dijo: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Eso significa que podemos compartir la carga de otra persona, aun cuando tengamos la nuestra. La gracia de Dios es suficiente para ambos.

Dios nunca está demasiado ocupado para no ocuparse de nuestras preocupaciones. Creyentes en todo el mundo están sufriendo mucho hoy, y por tanto, el Señor sabe cómo puede utilizarle a usted como un bálsamo cicatrizante, para que otra persona sea libre de sus cargas.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

CALADORES DE BACTERIAS


Salmo 24:3-4
“¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede permanecer en su santo templo? El que tiene las manos y la mente limpias de todo pecado; el que no adora ídolos ni hace juramentos falsos”

Adivina qué les piden la mayoría de las mamás a sus hijos cuando regresan a casa después de estar jugando afuera. Espera, no me lo digas todavía. ¿Qué les piden las mamas a sus hijos que hagan antes de sentarse a la mesa a comer? Ya lo sabes: que se laven las manos.

¿Sabes por qué las mamás quieren que sus hijos se laven las manos? Por las bacterias. Las bacterias son unos seres vivos tan pequeños que solo se pueden ver a través de un microscopio. Ciertas clases de bacterias pueden hacer que te enfermes. Las bacterias viven en todas partes, y puedes eliminar muchas de ellas lavándote las manos con jabón y agua tibia.

El versículo de hoy habla de manos limpias y de mente limpia. Dios, por supuesto, quiere que te laves las manos, pero en este versículo está hablando de algo diferente. Lo que significa aquí tener las manos limpias y la mente limpia es que Dios quiere que mantengamos nuestras manos y nuestro corazón lejos del mal. Él sabe el daño que puede hacernos el pecado. Cuando te laves las manos hoy, recuerda que Dios quiere que todo tu ser esté limpio por dentro y por fuera. Lava tus manos con jabón y mantén tu corazón puro permaneciendo cerca de Jesús.

“Gracia y Paz”
 (Jim Feldbush)

JEHOVÁ ES MI FORTALEZA



Nahum 1:7
“Bueno es Jehová para fortaleza en el día de la angustia; y conoce á los que en él confían”.

Dios sí es bueno; El no es indiferente. El nos quiere dar bendición abundante, solo quiere que le reconozcamos y que honremos a su Hijo Jesús que murió por nuestros pecados.

El es fortaleza en el día de la angustia y perplejidad; es decir, un lugar de protección y seguridad, mientras que el mundo niega a nuestro Salvador Jesucristo, y se mueve hacia el socialismo, el caos financiero, y se entrega totalmente a los deseos de la carne. Dios es un refugio donde podemos cobijarnos.

Ve a él como los pollitos buscan abrigo debajo de las alas de su mamá cuando los cielos oscuros retumban con el trueno. Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia. Búscale, ámale, sírvele. Amén.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de La Biblia cada Día

viernes, 25 de mayo de 2012

FE POR CONTRATO

Romanos 8:28
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”

A veces, las personas que sirven a Dios viven con una implícita «fe por contrato». Como dan tiempo y energía a la obra del Señor, piensan que merecen ser retribuidos con un trato especial.

Pero este no es el caso de mi amigo Douglas. En muchos aspectos, ha tenido una vida parecida a la de Job, ya que experimentó el fracaso en su ministerio, la muerte de su esposa tras un cáncer, y heridas, tanto él mismo como su hijo, al ser atropellados por un conductor borracho. Aun así, Douglas aconseja: «No confundas a Dios con la vida».

Cuando aparecen los problemas y surgen las dudas, suelo leer Romanos 8: «¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?» (v. 35). En esa única frase, Pablo resumió la biografía de su vida y de su ministerio. Soportó pruebas a causa del evangelio; sin embargo, tenía la clase de fe que creía que Dios podía utilizar esas «cosas» —sin duda, inherentemente desagradables— para bien. Había aprendido a ver más allá de las dificultades para contemplar a un Dios amoroso que un día prevalecerá sobre todo eso. Escribió: «… estoy seguro de que [nada] nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (vv. 38-39).

Esta clase de confianza puede ser de muchísima ayuda para vencer el desánimo al ver que la vida no ha sido como nosotros esperábamos.

“…el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” Filipenses 1:6

LEA: Romanos 8:28-39

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario
1 Timoteo 6:3-5
"Si alguno enseña una doctrina diferente y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido y nada entiende, sino que tiene un interés morboso en discusiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, y constantes rencillas entre hombres de mente depravada, que están privados de la verdad, que suponen que la piedad es un medio de ganancia"

Hace algunos años, mientras miraba por television un partido de futbol, y escuchaba su relato a través de un aparato de radio, tras prestar total atención por algunos minutos, comencé a preguntarme si realmente había sintonizado el mismo partido de futbol en ambos receptores, ya que mientras que yo veía un partido por televisión, otra cosa muy diferente era lo que escuchaba a traves del radio. Esto sucedia por el simple hecho de que quien relataba a traves del radio, era una persona totalmente parcial e hincha de uno de los dos clubes que se enfrentaban, y con sus relatos, para nada objetivos, trataba de favorecer al club de sus amores, sacando ventaja de que quienes escuchan el partido a traves de la radio, normalmente no pueden verlo, y deben creer en los relatos y comentarios de aquel que escuchan.

Este suceso, que ocurre muy a menudo en los encuentros de futbol de todo el mundo, no debe de sorprendernos, puesto que este tipo de metodología, ha sido de continuo expuesta por el mundo en todo aspecto. ¿De que manera...? No importa que sea aquello que usted este mirando, el mundo siempre ha tratado de hacerle creer que aquello que ve no es tal, pero en cambio, siempre ha querido hacerle creer o pensar, que es verdad todo aquello que le dicen o le presentan a través de un televisor, una radio, una revista o cualquier medio de difusión actual.

Desgraciadamente, en los últimos años, este tipo de hechos se ha sumado también al cristianismo, y hoy, muchos que dicen ser los grandes ungidos de Dios, tratan de hacernos creer todo lo que ellos dicen, sin opción a cuestionamiento alguno, aunque esto se contraponga totalmente a lo escrito en la palabra de Dios, o sea... en la Biblia. Por supuesto que todo esto, ayudado por una generación de cristianos que ha dejado de lado el estudio de la palabra y la comunión diaria con el Señor.

Por estos tiempos, es muy común ver falsos maestros predicando de prosperidad, superación personal, humanismo, psicología, y hasta brujería desde los pulpitos de las iglesias, pero muy poco se escucha la palabra "Nacer de nuevo" "morir a nosotros mismos" o "dejarlo todo para seguir a Cristo". Y aquellos pocos que se atreven a hacerlo, son continuamente agredidos por hombres y mujeres que dicen ser cristianos, pero que a la verdad van detrás de hombres que admiran, de títulos que anhelan, y de un buen pasar económico en este mundo.

Un estudio hecho por la Universidad de Harvard hace ya algunos años, nos muestra claramente que si ponemos a 3 o 4 personas dentro de un ascensor mirando la pared contraria a la puerta, al llegar al siguiente piso, la mayoría de los que allí suban, sin ni siquiera preguntar porque motivo están mirando para el otro lado, adoptaran, también ellos, la misma postura y miraran la pared que el resto esta mirando. Los cristianos, en ocasiones, también hacemos esto. Vemos que la mayoría hace algo, y lo terminamos haciendo también nosotros, asumiendo que por que la mayoría lo ha hecho, o porque lo dijo el pastor o el “apóstol” "tal", eso esta bien, sin ni siquiera llegar a abrir la Biblia, para analizar si dichas palabras o hechos están de acuerdo con la palabra de Dios.

Pablo, en el libro de 2 de Timoteo 3:1-5 nos dice: "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita"

Judas, versículo 3 al 5 nos dice: "Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.

Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo"

El apóstol Pedro nos dice en 2 Pedro 2:1-3: "Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme"

Aun el mismo Jesús nos dijo en Mateo 24:4-5: "Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán"

Y así de esta manera podríamos continuar citando pasajes en donde el Señor una y otra vez, nos ha advertido de lo que sucedería en estos "tiempos peligrosos" que estamos viviendo, pero aun así... muchos continúan negando que esto sea cierto. Muchos continúan ciegos sin poder verlo, y muchos continúan prefiriendo creer el relato y la interpretación que escuchan de aquellos que buscando sacar un provecho les hacen de las escrituras.

Con todo el amor de Cristo les digo: No quiero que me crean a mí, no les pido que crean a aquellos que predican la sana doctrina, no les pido que le crean a quien relata el partido... Les pido que le crean a la palabra de Dios, antes que a los hombres...

El tiempos de la venida de nuestro Señor se acerca, El viene a buscar a su novia, a su iglesia, pero... "Hallara fe el hijo del hombre cuando regrese...?" si la gran mayoría de los cristianos de este siglo prefieren creer en el dinero, en los placeres, en los cantantes, en los que se hacen llamar apóstoles, e incluso en el mismo satanás, antes que depositar toda su fe en el Señor...

¿Como lograran arrepentirse los hombres de sus pecados, si los que debían llevarles la palabra les están diciendo que son campeones, y que deben vivir su mejor vida ahora...? ¿Como se arrepentirán de todas sus maldades para obtener el nuevo nacimiento, si ya muchos enseñan que no es necesario nacer de nuevo...? ¿Como lograran los hombres reconocer su verdadera necesidad de Dios, si no quieren ser confrontados con sus propios pecados...?

Es necesario volver al mensaje de la cruz, a las sendas antiguas, y al verdadero evangelio de la palabra de Dios, el cual habla de arrepentimiento, perdón de pecados, y negación de nosotros mismos para seguir al único que tiene palabras de vida eterna... Jesucristo.

Sabe... hoy en día ya casi no miro futbol, el Señor ha despertado en mi, otros intereses mayores que ese, tales como su palabra y su amor, pero las pocas veces que lo hago, me gusta saber que no creeré cuanto diga el relator, sino que analizare personalmente cada jugada y ante la menor duda terminare consultando el "manual de futbol"...


"Gracia y Paz"
(Sal y Luz)
La prueba de mis intereses

Génesis 13:9
"Si vas a la mano izquierda, yo iré a la derecha y si a la mano derecha, yo iré a la izquierda"
 
 
Tan pronto comienzas a vivir la vida de fe en Dios, se abrirán delante de ti posibilidades fascinantes y gratificantes, las cuales son tuyas por derecho propio. Pero si estás viviendo la vida de fe, ejercitarás tu derecho a renunciar a tus derechos y dejarás que Dios elija por ti. A veces Él permite que entres en un lugar de prueba, donde lo correcto sería que tomaras en cuenta tu bienestar personal, si no vivieras la vida de fe. Pero si las estás viviendo, renunciarás con gozo a tus derechos y dejarás que Dios escoja por ti. Esta es la disciplina que Él usa para transformar lo natural en espiritual, por medio de la obediencia a su voz.

Siempre que mis derechos se convierten en la guía de mi vida, la percepción espiritual se adormece. El más grande enemigo de la vida de fe en Dios no es el pecado, sino las buenas elecciones que no son las mejores. Lo bueno siempre es enemigo de lo mejor. Al leer el pasaje de Génesis, parecería que lo más sabio de este mundo era que Abraham escogiera, pues era su derecho. Y la gente a su alrededor lo habría considerado un tonto por no hacerlo.

Muchos de nosotros nos estancamos espiritualmente porque preferimos elegir sobre la base de nuestros derechos, en lugar de confiar en la elección de Dios para nosotros. Debemos aprender a caminar de acuerdo con la norma de poner la mirada en Dios y Él nos dice, como le dijo a Abraham: "Anda delante de mi", Génesis 17:1.

“Gracia y Paz”
(Oswald Chambers)