miércoles, 20 de abril de 2016

¡EL ESPÍRITU DEL SEÑOR PRODUCE LIBERTAD!


Cuando el Espíritu del Señor está en nosotros se produce un estado de libertad, porque el fruto del Espíritu es Amor, Paz, Gozo, Fe, Paciencia, Bondad, Benignidad y Dominio Propio. De tal manera, la presencia del Espíritu de Dios nos da la capacidad de vencer las debilidades humanas. Necesitamos vivir en la libertad que nos da el Espíritu de Dios para amar por decisión a pesar de todo. Eso no es fácil, y precisamente por esa razón, lo necesitamos a EL.

Para que el Espíritu del Señor esté en nosotros, tenemos que vivir en obediencia a su palabra. Si no vivimos en obediencia, es imposible que el Espíritu de Dios y por supuesto tampoco su fruto esté en nosotros. Toma la decisión de vivir en obediencia a la palabra de Dios y pídele a Dios que te ayude en tu debilidad. Suelta ya esa atadura que impide que el Espíritu del Señor venga a tu vida. Suelta esa falta de perdón, suelta esa adicción, suelta tus ataduras materiales. Deja todo lo que te estorbe para que el Espíritu del Señor establezca su señorío sobre tu vida.

2 Corintios 3:17

“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”

martes, 19 de abril de 2016

NO IMPORTA QUE TAN PROFUNDO HAYAS CAÍDO, DIOS TE PUEDE RESCATAR



Isaías 41:10
“No temas, estoy contigo. Yo soy tu Dios, no tengas miedo. Te fortaleceré, sí, te ayudaré. Te salvaré con mi mano victoriosa”.

Muchos estamos luchando en nuestras propias fuerzas, tratando de vencer los violentos ataques del enemigo, y lo que no queremos aceptar es que nos encontramos cansados y fatigados por una batalla que hemos librado en nuestras propias fuerzas. Oigamos la voz de Dios que nos dice:

–Yo los liberaré del temor que se apodera de su corazón. El enemigo solo puede rugir, y atacar su carne y su mente, pero nunca podrá separarlos de Mi amor y todo lo que Yo he puesto delante de ustedes. Yo les he prometido un futuro y una esperanza, y si ustedes aún no han llegado a ese lugar, crean que lo que Yo les prometí eso mismo realizaré–.

–Yo los levantaré y los sacaré de lugar donde han estado. Yo nunca los abandonaré. No están atrapados en una isla desierta. Están en la palma de Mi mano, debajo de Mis alas protectoras. Ustedes son Mis hijos y Yo soy su refugio–.

–Yo los fortaleceré. Siempre los sustentaré con la diestra de Mi justicia. Caminen por fe y no por lo que sienten o ven, y sigan confiando en Mí. Me verán moverme con imponentes señales y maravillas mientras derribo las fortalezas sobre la tierra. Yo Soy su Dios soberano y sí, Yo estoy en total control–.

Isaías 41:13
Porque Yo soy el SEÑOR tu Dios, que sostiene tu diestra, Que te dice: 'No temas, Yo te ayudaré”.



CUANDO ENTREGAMOS NUESTRA VIDA A CRISTO...


lunes, 18 de abril de 2016

VENCIENDO LA TENTACIÓN...



Vivimos en un mundo en el que la maldad impera y está a la orden del día. Existe tanta propaganda que minan nuestra mente, la de nuestros hijos e hijas, incitándonos, ya sea a beber licor, a ver pornografía, a tener relaciones sexuales, a visitar lugares que no podemos pagar, a gastar dinero que no tenemos, a arriesgar nuestra propia salud a cambio de tener un cuerpo escultural. De igual manera existen personas, en el trabajo, en la universidad, en la casa, en la calle, en todas partes, que continuamente están tratando de probarnos y ver qué tan firmes estamos en nuestra búsqueda por una relación integra con nuestro señor Jesús.

En levítico 20:7 dice: “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el Señor vuestro Dios”. Es una orden directa y estricta de parte de Dios de cómo debe de ser nuestra actitud ante las tentaciones y el pecado. Por más hambrientos de éxito que pudiéramos estar, no debemos vender nuestra integridad; por más cansados de las dificultades de la vida, no podemos negociar por una salida fácil; por más presionados que estemos por el mundo que nos provoca a tener sexo antes o fuera del matrimonio, no debemos arriesgar nuestra salvación por un simple “bocado de pan”. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19).

No hay tregua para un verdadero hijo de Dios. La vida de santidad no es algo que podamos negociar con el diablo: No podemos correr riesgos tontos, porque los daños son crueles e irreversibles. Debemos de ser santos y conducirnos con temor reverente [a Dios] en esta vida (1 Pedro 1:17b), no exponiéndonos al pecado. No dejando que los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida (1 Juan 2:16) dirijan nuestra forma de vivir.

Ante el acecho de quienes quieren que fallemos, la advertencia es: “Si los pecadores te quisieran engañar, no consientas” (Proverbios 1:10). Consentir es sinónimo de estar de acuerdo, es aceptar el engaño, entonces no estés de acuerdo con los pecadores. La vida de santidad es como un cheque protegido que dice: “NO NEGOCIABLE”.

Nuestro Padre celestial quiere que los Cristianos vivamos vidas que lo glorifiquen, y ¿de qué forma?, valorando nuestra vida espiritual, renovándola diariamente, alimentándonos con la Palabra de Dios todos los días, meditando siempre en el gran precio que Jesús pagó por nuestros pecados. No cambiemos nuestra salvación por un momento de placer. Busquemos hacer la voluntad de Dios. Tomemos decisiones en todo cuanto hagamos, pidiendo siempre la guía del Espíritu Santo.

Recordemos que Jesucristo nos ha comprado, Él pagó el precio para darnos el REGALO DE LA VIDA ETERNA, un regalo invaluable e incomparable. La salvación es un regalo tan grande que no debemos descuidar (Hebreos 2:3), y mucho menos… ¡NEGOCIAR! Una vida pecaminosa no vale nada. Hagamos lo imposible por vivir una vida de santidad como Dios quiere.

Romanos 8:38-39
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”.

“Gracia y Paz”


miércoles, 13 de abril de 2016

¿QUIÉN PUEDE DECRETAR, DECLARAR, Y ESTABLECER?



¿QUIÉN PUEDE DECRETAR, DECLARAR, Y ESTABLECER? ¡El Único que lo puede hacer es DIOS! La manera Bíblica de orar es apelar al Señor, Amo, Creador y Rey soberano de toda criatura, para que sea ÉL el que DECLARE, DECRETE, y ESTABLEZCA, no es “Yo declaro, yo decreto, yo establezco…” como enseña con arrogancia la “Metafísica Carismático-Apostólica”

LA GRATITUD DA SENTIDO A NUESTRO PASADO, TRAE PAZ AL PRESENTE Y CREA UNA VISIÓN PARA EL MAÑANA



Debido a la naturaleza humana, nuestra gratitud crece en los buenos tiempos, y disminuye en los malos. Entonces, ¿cómo podríamos obedecer este mandato de la Palabra de Dios? LA CLAVE ES APRENDER A ACTUAR CON NUESTRA NATURALEZA ESPIRITUAL EN VEZ DE HACERLO CON LA NATURALEZA HUMANA. Todo depende de nuestra fe y nuestra confianza en Dios. Si estamos seguros de que Dios está en control de todas las circunstancias, que nada en esta vida sucede sin que él lo permita y además que “todas las cosas les ayudan a bien a los que aman a Dios”, entonces nos resultará mucho más fácil dar gracias aunque las circunstancias que nos rodean sean negativas. Si mientras estamos bajo los efectos de la gripe pensamos que al quedarnos en cama Dios puede estarnos librando de un terrible accidente en la calle, podremos decir: “Gracias, Señor por tu protección”.  

¡Gracia y Paz!

¿ERES AGRADECIDO EN TODO?



1 Tesalonicenses 5:18
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”

Dar gracias es algo que surge espontáneamente de nosotros cuando recibimos algún beneficio, ya sea que alguien nos preste un servicio, o cuando nos hacen un regalo, o cuando recibimos un elogio o cualquier otra cosa que nos agrada. Siempre que haya un mínimo de educación, no resulta difícil expresar agradecimiento en esas circunstancias. Es algo natural en el ser humano reaccionar de esta manera.

En general no tenemos problemas para dar gracias a Dios por las cosas buenas que llegan a nuestras vidas. Pero lo que Dios nos está diciendo por medio de la escritura de hoy, muchas veces nos resulta sumamente difícil pues va en contra de todo principio natural humano. ¡Realmente parece imposible! ¿Y por qué debemos dar gracias “en todo”? ¿Por qué el Señor no dijo: “Den gracias cada vez que puedan” o simplemente "Den gracias solamente por todo lo bueno”?, NO, él dijo: ¡Den gracias en TODO!

Es fácil dar gracias a Dios por un nuevo empleo, pero es difícil alabarlo cuando lo perdemos. Ser agradecido a Dios es fácil cuando nuestros hijos son obedientes, pero casi imposible cuando están fuera de control. Si gozamos de buena salud, decimos “Gracias, Dios mío” con gran facilidad, pero ¡qué difícil es hacerlo cuando nos sentimos enfermos! Si tenemos gripe, dolor de cabeza, dolores en los huesos, nauseas, malestar general, es prácticamente imposible decir: “Gracias, Dios mío”. ¿Cierto?

Debido a la naturaleza humana, nuestra gratitud crece en los buenos tiempos, y disminuye en los malos. Entonces, ¿cómo podríamos obedecer este mandato de la Palabra de Dios? La clave es aprender a actuar con nuestra naturaleza espiritual en vez de hacerlo con la naturaleza humana. Todo depende de nuestra fe y nuestra confianza en Dios. Si estamos seguros de que Dios está en control de todas las circunstancias, que nada en esta vida sucede sin que él lo permita y además que “todas las cosas les ayudan a bien a los que aman a Dios”, entonces nos resultará mucho más fácil dar gracias aunque las circunstancias que nos rodean sean negativas. Si mientras estamos bajo los efectos de la gripe pensamos que al quedarnos en cama Dios puede estarnos librando de un terrible accidente en la calle, podremos decir: “Gracias, Señor por tu protección”.

Si pensamos de esta manera podremos actuar con agradecimiento aun en medio de cualquier prueba por dura que esta sea. Nuestro amado Padre nos pide que hagamos algo aún más difícil. Dice en Santiago 1:2: “...tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas...” Esto parece algo aún más imposible de lograr. Pero no hay nada, absolutamente nada que Dios nos pide que hagamos en su palabra que no podamos lograrlo con su ayuda. Cuando alabamos a Dios, incluso en los tiempos difíciles, suceden dos cosas importantes dentro de nosotros. Primero, permitimos que se manifieste en nuestras vidas la presencia de Cristo, quien sufrió lo máximo por obediencia al Padre. Segundo, manifestamos con hechos nuestra dependencia de Dios y nuestra absoluta confianza de que todo lo que está sucediendo es su voluntad, y es para nuestro bien. Así dijo el Señor por medio del profeta Jeremías: “Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza” (Jeremías 29:11).

Nuestra parte en este proceso es confiar en nuestro Padre celestial, en su poder, su amor y su fidelidad. Él no nos abandonará nunca y si nos mantenemos firmes en la fe, al final de la prueba recibiremos su recompensa, de la misma manera que, después de su muerte y resurrección, Jesucristo fue exaltado “hasta lo sumo”, dice Filipenses 2:9. Cuando confiamos de esta manera, podremos dar “gracias en todo”.

Oración:
Padre santo, gracias por todo lo que permites que suceda en mi vida. Por favor aumenta mi fe y ayúdame a ser agradecido por todo, ya se bueno o ya sea malo, pues sé muy bien que tu santa Palabra dice que “para los que te amamos, todas las cosas nos ayudan a bien”: además, creo que tú siempre tienes un buen propósito para mí, y puedes usar cualquier circunstancia para llevarlo a cabo. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

martes, 12 de abril de 2016

CUANDO NOSOTROS CRECEMOS EN CRISTO...


AMAR ES DEJAR VOLAR LIBREMENTE A LOS DEMAS...



Cuenta una leyenda de los indios sioux que, cierta vez, Toro Bravo y Nube Azul llegaron tomados de la mano a la tienda del viejo hechicero de la tribu y le pidieron:

- Nosotros nos amamos y vamos a casarnos. Pero nos amamos tanto que queremos un consejo que nos garantice estar para siempre juntos, que nos asegure estar uno al lado del otro hasta la muerte. ¿Hay algo que podamos hacer?

Y el viejo, emocionado al verlos tan jóvenes, tan apasionados y tan ansiosos por una palabra, les dijo:

- Hacer lo que pueda ser hecho, aunque sean tareas muy difíciles. Tú, Nube Azul, debes escalar el monte al norte de la aldea solo con una red, cazar el halcón más fuerte y traerlo aquí, con vida, hasta el tercer día después de la luna llena. Y tú, Toro Bravo, debes escalar la montaña del trueno; allá encima encontrarás a la más brava de todas las águilas. Solamente con una red deberás agarrarla y traerla para mí, ¡viva!

Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron para cumplir con la misión.

El día fijado, en frente a la tienda del hechicero, los dos esperaban con las aves.

El viejo las sacó de las bolsas y constató que eran verdaderamente hermosos ejemplares de los animales que él les había pedido.

Y ahora, ¿qué debemos hacer? Los jóvenes le preguntaron.

-Tomen las aves y amárrenlas una a otra por las patas con esas cintas de cuero. Cuando estén amarradas, suéltenlas para que vuelen, libres.

Ellos hicieron lo que les fue ordenado y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos por el terreno.

Minutos después, irritadas por la imposibilidad de volar, las aves comenzaron a agredirse una a otra, picándose hasta lastimarse.

Entonces, el viejo dijo:

- “Jamás se olviden lo que están viendo. Y este es mi consejo: Ustedes son como el águila y el halcón. Si estuvieran amarrados uno al otro, aunque fuera por amor, no sólo vivirán arrastrándose sino también, mÁs tarde o mÁs temprano, comenzarán a lastimarse uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás amarrados.”

Libera a la persona que amas para que ella pueda volar con sus propias alas.

Esta es una verdad en el matrimonio y también en las relaciones familiares, amistades y profesionales.

Respeta el derecho de las personas de volar rumbo a sus sueños.

La lección principal es saber que solamente libres las personas son capaces de amar.

Sabiduría indio siux

AMA A LOS DEMÁS CON SUS VIRTUDES Y CON SUS DEFECTOS...


EL DISCURSO MÁS CORTO...


Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire”. Estas son: -Tu Trabajo, -Tu Familia, - Tu Salud, -Tus Amigos y -Tu Vida Espiritual, Y tú las mantienes todas éstas en el aire. Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobre todo...crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno. Shakespeare decía: Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? Porque no espero nada de nadie, esperar siempre duele. Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. Lo único que no se resuelve es la muerte. La vida es corta, ¡por eso, ámala! Vive intensamente y recuerda: Antes de hablar... ¡Escucha! Antes de escribir... ¡Piensa! Antes de criticar... ¡Examínate! Antes de herir... ¡Siente! Antes de orar... ¡Perdona! Antes de gastar... ¡Gana! Antes de rendirte... ¡Intenta! ANTES DE MORIR... ¡VIVE Y NO TE OLVIDES DE DIOS!