sábado, 16 de marzo de 2013

¿ALGUIEN “DE CONFIANZA” TE HA FALLADO?



2 Timoteo 4:9-18
“Procura venir pronto a verme, porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio. A Tíquico lo envié a Efeso. Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos. Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras. En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león. Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”.

¿Por qué será que en tiempos de problemas, muchos de aquellos en quienes más confiamos se olvidan de nosotros? ¿Por qué aquellos amigos o familiares con quienes pensábamos que podíamos contar, inesperadamente desaparecen durante nuestros días más difíciles? Estas son preguntas dolorosas de considerar, pero a veces ellas representan la cruda realidad. Pueden ser muchas las razones por las que esos seres queridos nos fallan, y aunque examinar las causas no borra nuestro dolor, nos ayuda a entender el por qué sufrimos estas decepciones en nuestras vidas. Quizás podamos señalar algunas de las posibles razones que mueven a estas personas a actuar de esa manera:

• Se sienten incapaces de ayudar
• Sienten celos
• Son insensibles
• Tienen temor de enfrentar los problemas
• Son egocéntricos
• Tienen un espíritu crítico

El apóstol Pablo ciertamente estuvo familiarizado con esta lista. En el pasaje de hoy, parte de su segunda carta a Timoteo, podemos sentir su tristeza al escribir que sus amigos lo habían abandonado y lo dejaron solo para que se enfrentara a las amenazas que sobre él se cernían. “En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon”, dice el versículo 16. Pero pon atención a lo que dice en el próximo versículo: “Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas”. La fe de Pablo en el Señor, al que amó y en el que confió, se manifiesta en esta frase a pesar de su triste situación. Esta misma seguridad debemos tenerla nosotros, pues Dios nunca nos dejará ni nos desamparará, como prometió a Josué (Josué 1:5).

Jesús también, en los momentos más difíciles de su vida, fue negado y abandonado por sus discípulos, algunos de los cuales habían prometido dar su vida por él. Allí en Getsemaní, en el momento en que el Señor era arrestado, dice la Biblia: “Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron” (Marcos 14:50). Y si esto le pasó a Jesús, quien derramó amor y misericordia a todos los que estaban a su alrededor, ¿qué podemos esperar nosotros?

La fidelidad es un atributo de Dios, pero no es precisamente un atributo humano. Todo lo contrario, por regla general podemos afirmar que, en mayor o menor grado, es la infidelidad lo que nos caracteriza. En el Salmo 27:10, el salmista enfatiza en la fidelidad de Dios, al mismo tiempo que admite que aún sus padres pudieran abandonarlo: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá”. Esta es la seguridad con la que debemos vivir: en su inmenso amor y misericordia, Dios permanece fiel aunque nosotros le seamos infieles. Así dice 2 Timoteo 2:13: “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; él no puede negarse a sí mismo”.

Si has sufrido una decepción producto de que alguna persona amada te falló, reflexiona en esta enseñanza y con todo tu corazón aplícala a tu vida. Aférrate del amor de Dios, pasa tiempo con él en oración y deposita en él tu confianza. Muy pronto el Señor sanará tus heridas y llenará tu corazón de su paz inefable. Y no te olvides de orar por esa persona que te falló. Dios puede hacerle reflexionar y cambiar de actitud.

ORACIÓN:
Padre amado, gracias por tu fidelidad. Muchas veces te he fallado pero tú siempre estás dispuesto a acudir en mi ayuda en los momentos difíciles de mi vida. Ayúdame a confiar plenamente en ti aún cuando mis amigos y los que dicen que me aman me abandonen. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

LA PROFUNDA GRACIA DEL PADRE CELESTIAL



Lucas 15:17-24
“Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse”.

Las películas familiares terminan normalmente con una cálida reunión de sus miembros. Los vemos abrazándose unos a otros, en una expresión de amor y solidaridad.

La parábola del hijo pródigo muestra una imagen semejante de la actitud de nuestro Padre celestial hacia nosotros, sus hijos. Esta historia tan conocida ilustra la magnificencia de la gracia. En Lucas 15:20, el que fue agraviado corre para recibir con brazos abiertos al agraviador. Es importante advertir cómo el que fue maltratado se compadece del culpable.

Y aun hay más. El hijo pródigo no sabía que sus derechos como hijo serían restaurados. Nosotros, como creyentes, sí sabemos de antemano lo que nos espera cuando volvemos humildemente a nuestro Padre celestial. Por su gracia, podemos contar con su aceptación, no importa el tiempo que hayamos estado alejados de Él, o cuán lejos hayamos vagado. La gracia nos garantiza que nuestro Señor nos recibirá con compasión y perdón, y que nos restaurará plenamente nuestros derechos como sus hijos. No es nuestro buen desempeño, ni las buenas obras o incluso las palabras apropiadas lo que importa, sino nuestra identidad en Cristo. Cuando Dios ve que pertenecemos a su Hijo y nos arrepentimos de todo corazón, Él nos perdona.

La parábola del hijo pródigo nos señala que gracias a Jesucristo, somos perdonados. Aunque esto no nos da licencia para pecar (Romanos 6:1, 2), sí nos da un motivo para celebrar. Nuestro Padre está esperando para darnos una calurosa bienvenida al hogar.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

ORACIÓN



Padre amado, gracias por tu fidelidad. Muchas veces te he fallado pero tú siempre estás dispuesto a acudir en mi ayuda en los momentos difíciles de mi vida. Ayúdame a confiar plenamente en ti aún cuando mis amigos y los que dicen que me aman me abandonen. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

LA PUERTA DE LA SALVACIÓN SE ESTA CERRANDO



Mateo 25:46
“E irán éstos al tormento eterno, y los justos á la vida eterna”.

“Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda” (Mateo 25:31-33). Jesús habla aquí del juicio final, el ultimo evento hacia el cual toda la actividad del mundo se está precipitando. Los sucesos actuales del mundo indican que este juicio está a la puerta.

Cuando Dios le diga a los cabritos, (los perdidos y no salvos) que tienen que apartarse de El a causa de sus pecados, y porque no han recibido a Cristo en sus corazones, incrédulos y asombrados dirán: “¿pero cómo? yo no sabía, yo no tengo la culpa”, “pero yo no tenía tiempo suficiente”, etc. etc. entonces ya no habrá excusa e “E irán estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna”.

La puerta de la salvación todavía está abierta, pero ya empieza a cerrarse.


“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

miércoles, 13 de marzo de 2013

¿SOY UNA ESPOSA VIRTUOSA O NECIA?



Proverbios 14:1
“La mujer sabia edifica su casa; mas la necia con sus manos la derriba”.

Ya en otro artículo describimos a la mujer virtuosa que dedica su vida al servicio del Señor Jesucristo y a su esposo; lo que ahora nos interesa es conocer algunos ejemplos de lo que hacen las mujeres necias, que con sus acciones destruyen su hogar.

La mujer necia es aquella que rechaza la sabiduría y resiste la disciplina, que se niega a reconocer lo verdaderamente bueno y hace caso omiso de la voluntad de Dios.


1. La mujer sensual y la adúltera

“Con sus palabras persuasivas lo atrae, lo seduce con sus labios lisonjeros” Proverbios 7:21

El libro de Proverbios nos describe a la mujer sensual y adúltera:

·      Halaga con palabras suaves e insinuantes - Proverbios  2:16, 5:3, 7:5, 6:24, 22:14
·      Su vida es Inestable, no cuida bien su hogar- Proverbios  5:6
·      Es ambiciosa y busca su propio placer - Proverbios  5:10, 6:26
·      Genera conflictos a su alrededor - Proverbios  5:11, 6:28
·      Su belleza es superficial, muy perfumada y maquillada – Proverbios 7:10, 7.17
·      Seductora en su vestir y hablar- Proverbios 6:25, 7:10, 7:21
·      Va a lugares escondidos, oculta su maldad - Proverbios 7:9
·      No le gusta estar en su casa - Proverbios 7:11, 7:12
·      Es atrevida, no tiene vergüenza, ni pasa desapercibida  - Proverbios  7:13, 7:19
·      Persuasiva, usa artimañas para atrapar – Proverbios  7:15, 7:18
·      Actúa para llamar la atención - Proverbios 7:21
·      Sin escrúpulos, es mala, no tiene temor de Dios - Proverbios 6:24,7:19,7:20,9:17, 30:20
·      Es alborotada y bullosa, llama la atención de otros -  Proverbios 9:13

También se junta con extraños, es excéntrica, frívola, no conoce la vergüenza, empequeñece sus pecados, va a donde la invitan, no sabe hacer lo recto, induce a las personas que no tienen principios fuertes y los arrastra a su locura.


2. Vanidosa:

“Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartada de razón” Proverbios 11:22

Por un lado, en los tiempos bíblicos las mujeres llevaban un anillo en la nariz como una joya o adorno. Proverbios compara con un cerdo adornado a la mujer bella pero con poco razonamiento o cerebro, indiscreta, carente de buen criterio, falta de juicio en la conducta y modo de hablar y vestir. Así como una joya preciosa está fuera de orden en un cerdo, también la belleza física sin discernimiento está fuera de orden en una mujer.

Por otro lado, la mayoría de las mujeres vanidosas exhiben exageradamente su belleza, no tienen discreción ni modestia. Son totalmente dedicadas y vigilantes de lo externo, destinan su tiempo, dinero y esfuerzo al cuidado su propio cuerpo, en productos y tratamientos de belleza, gastan en vestidos y lujos, en cirugías, arriesgan todo por verse bellas. Su presupuesto de gastos muchas veces está en saldo rojo, pues no les alcanza con lo que tienen. Su tema de conversación es la moda, la belleza y lo nuevo de diseñadores y tiendas costosas. Son mujeres que no entienden cual es la verdadera belleza:

“Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos, sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios” (1 Pedro 3:3,4).

La belleza física en una mujer piadosa, que se preocupa primero por crecer en santidad, será una deleite para su esposo y para Dios; más la belleza física en una mujer necia, sólo despertará bajas y efímeras pasiones, pues pensará que el amor de su esposo, y el de los demás, depende de su belleza.


3. Iracunda:

·      “Mejor es vivir en un rincón del terrado, que con mujer rencillosa en casa espaciosa”. Proverbios 21:9
·      “Mejor es morar en tierra desierta Que con la mujer rencillosa e iracunda”. Proverbios 21:9
·      “Gotera continua en día de lluvia y mujer rencillosa, son semejantes; el que trata de contenerla refrena al viento, y recoge aceite con su mano derecha”. Proverbios 27:15-16

Es difícil vivir con la mujer enojada y airada, según lo describe el libro de Proverbios, el cual plantea que es mejor “vivir en un pequeño rincón o aun en el riguroso desierto”. Esta mujer siempre está buscando pleitos, haciendo demandas y armando controversias que generan rencor. Es tan difícil aguantarla “…como frenar el viento” o “…recoger aceite en la mano”.

Además es una mujer orgullosa, que cree tener siempre la razón, y exige sus derechos aun pasando por encima del prójimo. Lleva a la discordia, trastorna a otros y los mueve para que hagan remolino con ella. Es impulsiva, no tiene paciencia ni es prudente.

Asimismo, en su casa huyen de sus palabras hirientes, la apartan para no ser el objeto de sus críticas, su esposo evita comunicarse bien con ella para no ser el blanco de su mal temperamento, es autoritaria y quiere que todos hagan lo que ella ordena.

“He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal, la inteligencia” (Job 28:28).

Hay un elemento común en estas descripciones de las mujeres necias y es que todas ellas buscan su propia satisfacción y alimentan su orgullo, lo cual, infortunadamente, es una característica inseparable del corazón humano, y por eso nadie se escapa de tener algo de estas mujeres.

La conducta de la mujer ha estado influenciada durante siglos por lo que la cultura y el mundo dicen acerca de cómo debe ser. El movimiento feminista actual no ha ayudado mucho a conformar la mujer verdadera, pues al exigir sus derechos ha distorsionado la moralidad y la conducta de ella misma, de la familia y de la sociedad, trayéndole desamparo, insatisfacción, culpa y cargas difíciles de llevar.

¿Cuál es la salida? ¿Cómo debe cambiar el carácter y continuar creciendo en ser mujeres virtuosas?

“Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente” (Proverbios 2:6-7).

La sabiduría humana es de corto alcance en cuanto a lo espiritual, ya que no tiene el poder de discernir y de contrarrestar la maldad del corazón. Es por eso que se necesita la sabiduría divina, perfecta e infinita, para guiarnos a la virtud que es, todo aquello que procura la excelencia espiritual y el agrado de nuestro Creador. Sólo pidiendo que la Gracia y la Santidad de nuestro Dios nos muestre nuestra maldad, para arrepentirnos y alejarnos de todo tipo de necedad y ser perdonados en el amor de Cristo. Solo así el Espíritu Santo puede transformarnos para que construyamos hogares que glorifiquen a Dios y sirvan de ejemplo a otros, procurando extender su reino y ser más semejantes a Él.


Reflexión:

Es triste que la dulzura, exquisitez y delicadeza de la mujer hayan sido opacadas por la creciente ola del feminismo, afligiendo a la mayoría de ellas al adoptar conceptos equivocados de sí mismas.

¡Que Dios nos ayude como padres a cultivar en nuestras hijas las virtudes que nos enseña en Su Palabra para que su Nombre sea glorificado!

¡Qué Dios dirija a los predicadores a enseñar el verdadero carácter de la mujer creyente!

¡Que el Señor nos muestre su Gracia transformando a muchas mujeres en virtuosas!


“Gracia y Paz”
Noviazgo y Matrimonio

LA TENTACIÓN: FUERTE, PERO NO IRRESISTIBLE



Génesis 3:1-24
“Pero la serpiente  era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?  Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás. Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes. Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió. Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”.

Satanás es tan astuto que fue capaz de engañar a Eva para que pecara. Su respuesta a la pregunta que él le hizo (Génesis 3:1, 2) revela que Eva sabía exactamente lo que Dios le había dicho. ¿No somos también nosotros así hoy? Sabemos exactamente lo que dice la Palabra de Dios, pero muchas veces no obedecemos al Señor.

¿Pasas tu más tiempo complaciendo tus deseos, incluso si eso significa, practicar el pecado, en lugar de meditar en las Sagradas Escrituras y orar? Tenemos un enemigo que no solo es sagaz e inteligente, sino también cruel e implacable. Su objetivo es alejarte de tu Creador, detener tu crecimiento como creyente y minimizar tu influencia en bien del reino de Dios. Él conoce tus debilidades; también sabe cómo sorprender, atraer y disfrazarse.

Por esta razón es imprescindible que cada creyente mantenga una fuerte defensa por medio de una comunión renovada y continua con Jesucristo. Él es nuestro refugio, y su Palabra un arma muy eficaz.

El Señor es santo; Satanás es perverso. Aprende, por lo tanto, a responder a la tentación sabiendo que el origen de ella es un enemigo perverso decidido a robarte tu gozo y a destruir tu efectividad como hijo de Dios. Por lo tanto, acude al Señor y pídele que te ayude a vencer. Él es el Aquel que puede —y está dispuesto— a darte la victoria.

Recuerda esto: “Mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4). Acude al Señor cuando Satanás te lance sus dardos. Ora, diciendo: “Gracias, por ser tu hijo. Te ruego que me protejas”. Y Dios, que es fiel, te dará su ayuda para que escapes (1 Corintios 10:13).

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

¿TEMES DAR EL PRÓXIMO PASO?



Josué 3:11-16
“He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán. Tomad, pues, ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu. Y cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un montón. Y aconteció cuando partió el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, con los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó”.

El pueblo de Israel, bajo la dirección de Josué, finalmente estaba muy cerca de la anhelada tierra prometida. Sólo necesitaban cruzar el río Jordán y tomar posesión de “todo lugar que pisare la planta de sus pies”, según le había prometido el Señor a Josué (Josué 1:3). Sin embargo existía todavía un gran obstáculo, pues el Jordán era un río muy caudaloso y nada fácil de cruzar a pie. Pero lo que es imposible para los hombres es posible para Dios. El Señor le promete a Josué que las aguas del Jordán se dividirían, y ellos podrían pasar al otro lado de la misma manera que cruzaron el Mar Rojo después que salieron de Egipto. Y al igual que en aquella ocasión Dios le dijo a Moisés que extendiera su vara sobre el mar y entonces las aguas se dividieron, ahora le dice a Josué que cuando los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová pisen las aguas del Jordán, estas se dividirían. Y cuando “los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua, las aguas fueron divididas, y el pueblo pasó en dirección de Jericó”. No hay duda de que tanto en una situación como en la otra fue el poder de Dios el que hizo el milagro, pero en ambas ocasiones se requirió que alguien diera un paso al frente.

Al frente de algunos edificios gubernamentales hay una puerta de entrada que se abre automáticamente. Al entrar al edificio se encuentra otra puerta a varios pies de la primera. Por razones de seguridad, la segunda puerta no se abre hasta que la primera se ha cerrado completamente. O sea, después de pasar por la primera puerta, para que esta se cierre totalmente es necesario dar un paso hacia el frente y entonces la segunda puerta se abre. Mientras la persona permanece en la primera puerta, la segunda no se abre. El plan de Dios en nuestras vidas se desarrolla de manera similar a estas puertas automáticas. El Señor no permitirá que la próxima puerta de tu vida se abra mientras tú no te muevas de la primera. El espera que marches adelante, que dejes atrás tu pasado y que, por fe, te extiendas hacia el futuro.

Habiendo entendido perfectamente este concepto, así dijo el apóstol Pablo a los filipenses: “Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). Como creyentes y seguidores de Cristo, tenemos que marchar hacia adelante pues no está en los planes de Dios que nos quedemos estancados en un punto de nuestras vidas. Él nos ha llamado a salvación para que pasemos la eternidad junto a él. Sin duda encontraremos obstáculos en el camino, pero debemos rechazar todo temor y seguir hacia la meta.

Quizás en estos momentos te encuentres en una situación en la que debes tomar una decisión. Si has estado orando en busca de la dirección de Dios, y has sentido en tu corazón que debes dirigirte en un cierto sentido, da un paso al frente en el nombre del Señor. Tu Padre celestial quiere bendecirte y que disfrutes de la tierra prometida que él tiene para ti. Sólo tienes que tener fe, esforzarte y marchar adelante. Una vez lo hagas, verás la mano de Dios abriendo puertas delante de ti.

ORACIÓN:
Padre santo, te ruego quites de mí todo temor, y aumentes mi fe para marchar adelante confiando en que tú me llevarás a ese precioso lugar que has preparado para mí. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

ORACIÓN



Padre santo, te ruego quites de mí todo temor, y aumentes mi fe para seguir adelante confiando en que tú me llevarás a ese precioso lugar que has preparado para mí. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

¿SALVO SIEMPRE SALVO?



Uno de los temas más polémicos en el cristianismo, es el tema de la salvación. Unos afirman vehementemente que la salvación no se pierde, su posición es siempre esa: “salvo siempre salvo”. Otra posición dice que la salvación es susceptible de perderse. ¿Quiénes tienen la razón?

Desde el Antiguo Testamento se establece que la salvación esta condicionada por la obediencia. Esto creyeron los primeros cristianos conforme a la Biblia:

Ezequiel 18:20-32
“El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá. ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos? Mas si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo le serán tenidas en cuenta; por su rebelión con que prevaricó, y por el pecado que cometió, por ello morirá. Y si dijereis: No es recto el camino del Señor; oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos? Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello; por la iniquidad que hizo, morirá. Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma. Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá; no morirá. Si aún dijere la casa de Israel: No es recto el camino del Señor; ¿no son rectos mis caminos, casa de Israel? Ciertamente, vuestros caminos no son rectos. Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina. Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel? Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis”.

Ezequiel 33:12-19
“Y tú, hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo: La justicia del justo no lo librará el día que se rebelare; y la impiedad del impío no le será estorbo el día que se volviere de su impiedad; y el justo no podrá vivir por su justicia el día que pecare. Cuando yo dijere al justo: De cierto vivirás, y él confiado en su justicia hiciere iniquidad, todas sus justicias no serán recordadas, sino que morirá por su iniquidad que hizo. Y cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; si él se convirtiere de su pecado, e hiciere según el derecho y la justicia, si el impío restituyere la prenda, devolviere lo que hubiere robado, y caminare en los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, vivirá ciertamente y no morirá. No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido; hizo según el derecho y la justicia; vivirá ciertamente. Luego dirán los hijos de tu pueblo: No es recto el camino del Señor; el camino de ellos es el que no es recto. Cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere iniquidad, morirá por ello. Y cuando el impío se apartare de su impiedad, e hiciere según el derecho y la justicia, vivirá por ello”.

En el Nuevo Testamento No hay ni una sola palabra de Jesús que afirme que la Salvación una vez recibida nunca se pierde, todo lo contrario. No hay una sola cita en los Padres de la Iglesia de los primeros trescientos años del Cristianismo que nos hable de esta doctrina de “salvo siempre salvo”. Esta Doctrina se conoció hasta mediados de los años 1980. No existe ningún Concilio que halla hablado al respecto. 

En Teología hay un axioma que dice “si en teología hay algo nuevo, lo mas probable es que no sea cierto”. El Espíritu Santo que fue prometido para “introducir a la Iglesia a la verdad” no hubiera callado dos mil años una doctrina esencial a al Salvación. Con esta Doctrina surgida al albor de los últimos tiempos tenemos que aplicarle las palabras de Jesús en Mateo 24:11-13: “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”.

Nos llama la atención en ese aspecto que el mismo Jesús, hablando con sus discípulos, quienes le fueron entregados por el mismo padre, para que fueran los futuros lideres de la nación de Israel, el mismo les advierte: “Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo” (Mateo 10:22). Nótese que aquí el mismo Jesús les pone esa condición a sus propios apóstoles: “el que persevere hasta el fin, éste será salvo”, ¿Qué pasa si alguno de ellos no persevera?

Tenemos otro personaje, enviado por Jesús, quien también pregonaba la salvación, Pablo: “Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Corintios 9:26-27). El mismo Pablo no da por sentado que esta salvo.

El mismo Apóstol Pablo, a los Filipenses les escribió, con respecto a la salvación: “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:12-14).

Igual como bien dijo Pablo en 1 Corintios 15:1-2: “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano”. Esa es la Sana Doctrina, creer el Evangelio de la forma que le fue entregado a los Apóstoles, de lo contrario “se habrá creído en vano”.

Lo mismo ocurre en lo que dice la carta a los Hebreos: “¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?...” (Hebreos 2:3), es decir, si descuidamos una salvación tan grande hay peligro de perderla.

Hebreos 6:4-8
“Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada”.

2 Pedro 2:20-22
“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno”.

En el libro de los Hechos se narra la historia de una pareja: “Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron. Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas” (Hechos 5:1-11).

Ananías y Safira, su mujer, eran seguidores de Jesús, eran salvos, pero mintieron al espíritu Santo y fueron muertos. ¿Si no le hubieran mentido al Espíritu Santo, habrían muerto?

En Mateo 25:1-13, tenemos otra historia: “Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco”.

¿las vírgenes imprudentes, que se quedaron fuera, se salvaron? Si se “cerro la puerta” es porque no se salvaron.

¿Podrá alguien decir de esas cinco vírgenes que fueron salvas, cuando el mismo Jesús les dice que no las conoce? Estuvieron dentro de las diez, pero que fueron insensatas, perdieron su salvación.

En la Parábola del Sembrador (Mateo 13:1-23) Jesús dice que la Semilla se sembró y la Planta nació, o sea que dio frutos de vida y que después se murió por diversos motivos. Si Dios es el sembrador y la semilla es su Palabra, al crecer la planta con la semilla de la Palabra, quiere decir que ésta tomo vida. Esta vida es la salvación.

La Doctrina de Jesús, consistente en revelar “lo que oyó a su Padre” es bien clara y en ningún lugar indica que la Salvación es definitiva, mas bien les deja saber que esta depende de sus actos.

Mateo 6:14-15
“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”.

Mateo 7:1-2
“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”.

En Mateo 10:28 el Señor es contundente: “Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”.

Luego entonces, ¿hay algo que puede matar el alma del creyente? La muerte del alma es la perdida de la Salvación.

Como ya vimos, en Mateo 25:1-13 Jesús habla de las Vírgenes necias y las prudentes, todas estaban juntas esperando al novio, sin embargo en la espera a las necias se les acabo el aceite y se quedaron fuera del Banquete de Bodas. Esa es una comparación perfecta para el creyente que espera su Redención y la pierde por no cultivar el espíritu.

Esto también se explica en Juan 15:1-2 donde Jesús dice: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará…” Vemos claramente que estas ramas están en Cristo, están en la Gracia de la salvación, pero como no dan frutos pierden su salvación.

Veamos Romanos 11:22-23: “Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado...” Un ejemplo claro de que podemos ser cortados del Reino. Si fuéramos “siempre salvos” esto no seria posible.

En Gálatas 5:4 dice: “De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído”. Pablo le esta hablando a Cristianos y les dice que el creyente se puede apartar de la gracia. Si fuéramos “siempre salvos” NADIE nos apartaría de la Gracia.

En Juan 5:28-29 Jesús habla de quienes se salvaran: “…porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación”.

“Los que obraron el bien saldrán para Salvación” El  obrar el bien es un proceso de toda la vida, por lo que no se puede obtener una salvación instantánea. La Redención fue merecida para todos, la salvación es un proceso. El mismo Pablo habla de la Salvación que se pierde, veamos en Romanos 2:12-16: “Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio”. Aquí vemos claramente como Pablo dice que si los Gentiles no conocen a Jesús y guardan la Ley Natural, se salvan. ¿Como se va a salvar alguien sin Fe según la doctrina “salvo siempre salvo”?

En Mateo 25:31-46 es la única vez que Jesús habla del Juicio final y definitivamente la gran pregunta es: si somos siempre salvos, para que juicio? En un juicio donde se decide la condena o la absolución, si somos absueltos no necesitamos juicio. Hay una teoría que maneja este grupo de “salvo siempre salvo” que dice que este juicio no es para la Iglesia, sino para los paganos. No hay ningún indicio evangélico para  esto, ya que es un juicio a la creación entera, a todas las Naciones, razas y credos (Mateo 25:32).

Mateo 7:22-23
“Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.

Será muy curioso que muchos, en el día del arrebatamiento, le reclamen al Señor ¿Por qué se quedaron?, ¿Por qué los dejo?, si ellos eran cristianos y el Señor les dirá: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. Con estas tres frases que dice el Señor, los que se creen “salvos siempre salvos”, ¿Cómo pueden creer y asegurar que la salvación no se pierde?

Pablo nos da la clave de la inutilidad de esta Doctrina en Filipenses 2:12: “Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”

La salvación es susceptible de perderse, “No todo el que me diga Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”, “Muchos lo procurarán, pero pocos lo lograrán”, dijo Jesús.

“salvo siempre salvo” es una falacia y una trampa del diablo para que los cristianos no cuiden su salvación y den rienda suelta al libertinaje.

Hermanos… no se dejen confundir con Doctrinas surgidas para entretener al creyente con “novelerías” y apartarlo de Cristo con una falsa seguridad, esa es una más de las estrategias de la Nueva Era disfrazada de “cristianismo”, la cual pretende apartar al creyente del poder de Cristo y darle la falsa seguridad de que el hombre tiene control de su vida. La única salvación que no se pierde es la vida eterna. Cuando nos encontremos con Jesús en el Reino, ahí si seremos siempre salvos, mientras caminas en la vida “Cuida tu salvación con temor y temblor”.


“Gracia y Paz”
Aprendiendo la Sana Doctrina

martes, 12 de marzo de 2013

30 RAZONES PARA NO INGERIR LECHE DE VACA



En el siguiente articulo, se pretende abrir los ojos de las personas que han obedecido ciegamente lo que se les ha enseñado hasta ahora sobre la leche de vaca. No dejes de leerlo, es cuestión de salud.

¿Te imaginas en la publicidad anunciasen que el tabaco, el alcohol o el café fuesen productos beneficiosos para la salud? Entonces… ¿por qué se permite anunciar los productos lácteos como productos beneficiosos para la salud, cuando ya está más que demostrado que son perjudiciales para ella?  Todo es solo comercio para que un grupo de personas se enriquezca a costa de la salud de la gente. Por la tv nos dicen que si no tomas 3 vasos de leche al día sufrirás osteoporosis y nadie dice nada porque de eso viven los canales de tv. ¿Sabias que un elefante que soporta toneladas de peso solo toma leche los dos primeros años de vida y el resto solo se alimenta de vegetales y frutas y ningún elefante sufre de osteoporosis?

La leche de vaca es un alimento no diseñado para el ser humano y, por lo tanto, es perjudicial en muchos aspectos. La toma indiscriminada de leche de vaca provoca, en el ser  humano, muy diversas enfermedades tales como: catarros, bronquitis, conjuntivitis, sinusitis, alergia asmática, alergia de primavera, prurito de piel, eczema, psoriasis, fibromas, anemia, fibromialgia, artritis, artrosis, colesterol, estreñimiento, descalcificación, obesidad, inflamación constante; cáncer de colon, de ovarios, de próstata, de mamás, etc.

1.- La Leche reduce el hierro en los niños pequeños. Es por esto que en 1993, la Academia Nacional de Pediatría de los Estados Unidos publico un comunicado oficial expresando que en su opinión, ningún niño debería de beber leche animal antes de los 18 meses de edad. De igual manera, contribuye a la carencia de ácidos grasos esenciales y Vitamina E.

2.- La leche animal estimula al cuerpo a producir mucosidad. Es por esto que cuando se sufre de un resfriado los doctores recomiendan no tomar leche.

3.- La leche animal esta llena de bacterias. Por lo tanto es un excelente medio para hacer que las bacterias crezcan en el cuerpo. Es por esto que los niños que no toman leche animal o productos lácteos de procedencia animal, no se enferman tan seguido, sufren de menos caries y de infecciones de oído. La pasteurización utilizada por la industria de la leche generalmente dura 15 segundos. Sin embargo, para que las bacterias malas de la leche se inactiven, es necesario que el proceso dure por lo menos 15 minutos.

4.- La Caseína, es una proteína presente en la leche y es utilizada para manufacturar pegamento, produce en un gran número de niños, que los tejidos blandos se hinchen. Estos tejidos blandos se encuentran comúnmente en la garganta, cavidades nasales y senos paranasales. Cuando estos se encuentran inflamados, se presentan dificultades para respirar.

5.- El beber y consumir productos lácteos esta asociado con varias enfermedades como, diabetes, esclerosis múltiple, del corazón, de Chron, síndrome del intestino irritable y hasta cataratas.

6.-La leche contiene cantidades anormales de antibióticos ya que los granjeros se los inyectan a las vacas para evitar que estas cesen la producción de leche por enfermedades en las ubres. Este tipo de enfermedades son comunes en las manadas productoras de lácteos. Estas cantidades anormales de antibióticos contribuyen a que las bacterias se hagan resistentes a ellos, haciendo que combatirlas sea más difícil cuando se trata de enfermedades más serias.

7.- Conviene saber también que la leche Animales y productos derivados contiene cantidades excesivas aproximadamente 59 tipos diferentes de hormonas -pituitarias, esteroideas, adrenales, sexuales, etc.- Además, niveles elevados de esa hormona, unidos a otros tóxicos, se consideran hoy causa de la aparición de diversas enfermedades degenerativas.

El 80% de las vacas están embarazadas mientras son utilizadas para producir leche, lo cual naturalmente eleva los niveles de estas hormonas. Además, los granjeros inyectan a las vacas con hormonas sintéticas para incrementar la producción de leche. Estos altos niveles de hormonas femeninas en la cadena de alimentos han sido vinculados con problemas de salud en el mundo entero. Son también asociados con una pubertad precoz.

8.- La leche contiene grandes cantidades de grasa, la cual tapa las arterias incluso de las personas jóvenes.

9.- El azúcar en la leche (lactosa) es muy difícil de digerir ya que cuando una persona llega a la edad de dos años, los intestinos elaboran menos lactasa, una enzima necesaria para absorber y digerir la lactosa. Esta disminución en la producción de lactasa en los humanos sucede cuando ya no es necesaria la ingestión de leche materna para el crecimiento. Cuando consumimos leche o productos lácteos animales, es muy probable que la lactosa se fermente en los intestinos causando problemas digestivos como hinchazón, gases y otras dificultades serias.

10.- La leche animal contiene una perfecta combinación de minerales designados para ayudar a madurar al sistema digestivo de sus crías. Este sistema digestivo les permitirá digerir correctamente los nutrientes del pasto y hierbas. Las vacas cuentan con un estomago configurado por cuatro cámaras y regurgitan, mastican y tragan sus alimentos varias veces antes de digerirlos. Tienen un aparato digestivo muy diferente a los humanos y por lo tanto tienen diferentes necesidades. Cuando consumimos leche, estamos ingiriendo los minerales y químicos que las vacas necesitan en su sistema y como nuestras dietas son diferentes, estos químicos y minerales perturba nuestra digestión y afecta la absorbición de los nutrientes presentes en nuestras dietas.

11.- La leche ocupa un lugar alto en la lista de productos causantes de alergias y sensibilidad. Se ha demostrado que afecta el comportamiento, sueño, concentración y incluso enuresis.

12.- La leche por si sola o cuando se combina con gluten (presente en los granos) se asocia con el autismo. Cuando se sospecha de alguien que padece el Síndrome de Intestino Permeable, se le recomienda una dieta libre de lácteos y gluten.

13.- Los niños discapacitados que sufren de problemas neurológicos tales como Autismo, Síndrome de Down, problemas de aprendizaje y lesiones cerebrales son especialmente vulnerables a los lácteos. Ciertas proteínas presentes en la leche animal, como la caseína y la del suero de leche irritan el sistema nervioso de los humanos, provocando que estos problemas neurológicos se agraven en los niños. Es por eso que si no se toma leche o lácteos, los programas de rehabilitación producen mejores resultados, comparados con los que si los toman.

14.- Estudios han comprobado que el consumo de hormonas, colesterol y la grasa encontrada en la leche animal hace a que una persona sea más probable a desarrollar acne y arrugas en la piel.

15.- Personas de descendencia Asiática, Africana, Hispana o del Sur de Europa son especialmente vulnerables a los problemas asociados con el consumo de leche. Esto explica el por que la mayoría de los países del mundo no toman leche.

Más del 70% de la población mundial no toman leche de vaca ni sus derivados. Las mujeres chinas no se enferman de cáncer de mama ni los hombres desarrollan tumores prostáticos porque son incapaces de tolerar la leche y, por tanto, no la toman.

16.- La leche es una de las sustancias que contienen más dioxinas. Contrario a lo que se creía, las Dioxinas en la leche y los quesos son diez veces más propensas a producir cáncer. Durante el verano de 1999 la industria de la leche en Bruselas cerró por un mes debido a que la leche contenía 100 veces mas los niveles recomendados de dioxina.

17.- La leche contiene sangre animal. Las máquinas ordeñadoras provocan heridas en los pezones de la vaca que sangran y esta sangre va a la leche.

18.- La leche contiene Pus. Las reglas del departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) estipulan que la leche es anormal y no se debe de ingerir si contiene más de 200,000 células blancas muertas por mililitro.

19.- La leche es asociada con el cáncer de próstata en los hombres. Los riesgos aumentan un 30% si se consumen de dos a tres porciones al día. Las mujeres que toman productos lácteos aumentan sus riesgos de contraer cáncer de ovario hasta en un 66%.

20.- El consumo de leche y los quesos se asocia con el Asma. Cuando los humanos consumen la proteína Caseína (utilizada para crear el pegamento que adhiere las etiquetas en las botellas de cerveza) producen histamina y después moco. Si los bronquios se llenan de esta sustancia se producen dificultades al respirar.

21.- Los niños que toman mucha leche y consumen mucho queso seguido carecen de Zinc.

22.- La leche es alta en colesterol, el cual produce enfermedades del corazón.

23.- Las historias asociadas el calcio y el consumo de leche es en su mayoría un mito creado por la industria de la leche, quien en su campañas de publicidad dicen que la leche de vaca contiene grandes cantidades de calcio. Estratégicamente también dicen que necesitamos calcio. Estas dos afirmaciones son ciertas, sin embargo, no dicen que el consumir leche nos provea de este calcio, esto es por que en realidad no sucede así. El calcio en la leche se combina con otros minerales, que se encuentran en cantidades excesivas en la leche animal, formando una molécula la mayoría de las veces muy grande para ser absorbida por el intestino humano. En áreas del mundo donde no se consume leche, las enfermedades asociadas con la falta de calcio son casi inexistentes. La osteoporosis y ateroesclerosis son muy raras en culturas donde el consumo de leche es limitado. De hecho, estudios recientes sugieren que la leche y el queso en realidad puedan ser los causantes de la osteoporosis ya que las altas cantidades de proteínas en los lácteos provocan que el calcio se separe de los huesos.

24.- La regulación de la presencia de Vitamina D en la leche, es muy mal regulada. Recientemente, se encontró que en 42 muestras solamente el 12% contaban con la cantidad prometida de vitamina D. también se han estudiado 10 muestras de formulas infantiles. 7 de ellas contenían el doble de cantidad de vitamina D anunciada. Una incluso tenía 4 veces más. La Vitamina D es toxica en cantidades de sobredosis.

25.- El tomar leche podría contribuir en la fractura de huesos. En un estudio de 78,000 mujeres hecho durante un periodo de 12 años, la leche no redujo el riesgo de fracturas. De hecho, las mujeres que tomaban leche tres veces al día tuvieron mas fracturas que las que rara vez lo hacían.

26.- Otro factor importante es el colesterol. El riesgo de enfermedades cardiacas y de circulación. 8 onzas de leche equivalen a 14 piezas de tocino. ¿Es esto lo que desea para usted o sus hijos? Es su opción. Un vaso de leche equivale a 35 mg. de colesterol. 4 piezas de tocino equivalen a 30 mg.

27.- Otros de los efectos asociados con el consumo de leche animal incluyen diarrea y estreñimiento, especialmente en los jóvenes.

28.- El consumo de leche animal puede también estar asociado con el Síndrome de Muerte Súbita Infantil y la enfermedad de Esclerosis lateral Amiotrofica (Enfermedad de Lou Gehrig).

29.- La leche es un buen conductor de veneno. Un estudio que reviso casos de envenenamiento en Inglaterra y Gales entre 1992 y 1996, 20 de estos casos estaban asociados con el consumo de leche y sus derivados.

30.- La composición química de la leche de vaca es absolutamente perfecta para nutrir a un ternero, no a un humano. Provee con los nutrientes exactos para hace que la vaca sea nutrida perfectamente y le ayuda a desarrollar su sistema digestivo e inmune. La leche humana es igual de perfecta para los bebes. Si le diéramos leche humana a un ternero, sufriría de mal nutrición y se enfermaría en muy poco tiempo. Claro esta que cualquiera pensaría que hacer esto es algo ridículo. Sin embargo, ¿es esto mucho más ridículo que el alimentar a nuestros niños con leche y derivados de la vaca?

Existen muchas otras alternativas a la leche animal. La leche de Soja, arroz y papa es excelente. En algunos países se puede encontrar leche de almendra, coco, etc. En la mayoría de los supermercados se puede encontrar queso de soja y de vegetales, yogur de soja etc.

Para los bebes, existen marcas de formulas con base de soja y son tan nutritivas y saludables como las que contienen base de leche animal.

Y por ultimo esta la dieta libre de leche. La mayoría del mundo no toma leche y obtienen calcio satisfactoriamente de otros alimentos. Almendras, amaranto, fríjol pinto y negro, brócoli, repollo, garbanzo, coliflor, berza, flor dientes de león, higos, avellanas, col verde, escarolas, puerro, melaza, ocra, aceitunas, cacahuates, perejil, pistachos, uva pasas, ajonjolí, frijol de soja, tofu, espinacas, semillas de girasol, berros, son tan solo algunos de los alimentos que contienen cantidades considerables de calcio que nuestro organismo puede absorber y que podemos disfrutar.

Saquen sus propias conclusiones. La leche de vaca es solo para los terneros; para los seres humanos la leche materna.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“…dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:11-12).

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6),


“Gracia y Paz”
La Buena Salud
Publicado por: Carlos Martínez M.
Fuente: Mente Vegana

EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD


1 Tesalonicenses 2:3-5
”Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios que prueba nuestros corazones. Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo”.

Los siervos de Dios, llámense como se llamen o como tu quieras llamarlos, son mayordomos por designación divina a quienes se les “confía el evangelio”. Este es un gran privilegio; pero al mismo tiempo, una responsabilidad solemne. “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel” (2 Corintios 4:2). Esta fidelidad implica por lo menos tres elementos que deben ser los correctos: El mensaje (nuestra exhortación no procedió de error), el motivo (ni de impureza) y el método (ni fue por engaño). El mensaje debe ser el correcto y este mensaje es el evangelio de Jesucristo, el evangelio de la gracia de Dios. Existe un sólo evangelio y éste se centra en la muerte, sepultura y resurrección de Cristo Jesús. El evangelio (buenas nuevas) es “que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las escrituras; y que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las escrituras” (1 Corintios 15:3-4). Los pecadores que se arrepienten y confían en Jesucristo son perdonados y Dios les concede el Don de la vida eterna (véase 1 Juan 5:10-13). Dios es tan celoso respecto a su mensaje que El mismo declara “anatema” a cualquiera que predica “otro evangelio” (véase Gálatas 1:6-9). Los que cambian su mensaje añadiéndole, quitándole o pervirtiéndolo, son maestros falsos que le son infieles al Señor y están en peligro de recibir su castigo. Su mensaje proviene “del error”.

El evangelio de la prosperidad de nuestros días está perfectamente acomodado a una sociedad como la nuestra que idolatra la salud, la riqueza y la felicidad. Las personas que predican este evangelio rebuscan por aquí y allí en el antiguo testamento, para extraer sus versículos comprobatorios; pero rechazan a sabiendas “todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27).

El “evangelio de la prosperidad” es un mensaje para la gente que busca una “solución rápida” para sus vidas; pero no un cambio permanente en su carácter. Pareciera ser que hay demasiados cristianos que desean disfrutar la sensación de sentirse bien; pero no están dispuestos a sufrir los inconvenientes de seguir el bien. ¿Porqué se preocupa tanto Dios porque prediquemos el mensaje correcto?. Porque Dios exige integridad y el evangelio falso la destruye.

En primer lugar, el mensaje del evangelio se relaciona vitalmente con la naturaleza misma de Dios. Jesús no se limita a salvar, Él es el salvador. Cuando cambiamos el mensaje de Dios, cambiamos al Dios del mensaje. El “dios” de los predicadores de la “prosperidad”, no es el Dios de la Biblia o el Dios de la Iglesia histórica. El evangelio “pop” de la “prosperidad trata de hacernos creer que la mayor preocupación de Dios es hacernos felices, no santificarnos y que se preocupa más por nuestro bienestar físico y material que por el moral y espiritual. El “dios de la prosperidad” es un mensajero celestial cuya única responsabilidad es responder a todos nuestros llamados y asegurarse de que estemos gozando de la vida. Cuando escucho a estos predicadores hay varias preguntas que vienen a mi mente. De acuerdo con su teología, ¿dónde está el Dios de Abraham, a quien se le pidió que sacrificara a su único hijo? ¿Dónde está el Dios de Isaac, que estuvo dispuesto a colocarse en el altar? ¿Dónde está el Dios de Jacob, cuyos hijos le causaron dolor y vergüenza? ¿Dónde está el Dios de Moisés, a quien le fue prohibido entrar a la tierra prometida por haberle robado la gloria a Dios? ¿Dónde está el Dios de los apóstoles que fueron arrestados, azotados, martirizados y muertos porque seguían predicando a Jesús? ¿Dónde está el Dios de nuestro Señor Jesucristo quien sufrió como nadie ha sufrido jamás: “Herido de Dios y abatido” (Isaías 53:4). No encuentro a ese Dios en sus predicaciones. ¿Por qué? Porque no se adapta bien a su mensaje. Predican un evangelio sin integridad, un mensaje incompleto, divorciado del mismísimo Dios que afirman representar. Un evangelio parcial no es evangelio, ya que no puede haber buenas nuevas cuando Dios mismo queda excluido de ellas. Nuestra tarea no es decirle a la gente lo que desea escuchar, nuestra tarea es darles lo que necesitan del evangelio tratando de lograr que lo deseen.

El mensaje de la “prosperidad” aconseja al creyente de la actualidad a no pronunciar nunca palabras que signifiquen dolor, enfermedad, fracaso. Ya estuve en  un lugar donde el predicador les pidió a sus oyentes que repitieran en voz alta: “Todo lo que toco prosperará. No puedo fracasar. Nada de lo que toco fracasará. Todo lo que toco tendrá éxito. No sé lo que es el fracaso”. Otros ofrecen buena cosecha y abundante, si antes siembras en sus manos dinero. Otros te ofrecen un 4x4 si es que eres capaz de regalar tu viejo peugeut. Otros te ofrecen que pares de sufrir si compras esto u otra cosa. Otros te ofrecen que sanarás, que encontrarás trabajo, que volverás a unirte al ser amado, etc., etc. Al escuchar tales tonterías, uno comienza a preguntarse si realmente tenemos una traducción correcta de la palabra de Dios. Ciertamente no hay nada de eso en mi Biblia. Si resolvemos poner a Dios en servidumbre con respecto a todos nuestros caprichos, se convierte entonces en nada más que despensero bajo nuestras órdenes. ¿Y qué ocurre entonces si mi plan fracasa? Bien, evidentemente debe ser culpa de Dios. Si no me da exactamente lo que le pido, Él debe de haber fracasado en algún punto.

El evangelio de la “prosperidad” no sólo presenta una imagen distorsionada de Dios, sino que pervierte la doctrina bíblica de la persona y la obra de Jesucristo. Dios tiene el derecho de entablarle juicio a todos aquellos que predican el evangelio falso, porque el mensaje del evangelio le costó a Él su propio hijo. Jesús derramó su sangre para satisfacer la santa ley de Dios para que los pecadores perdidos pudiéramos alcanzar el perdón y reconciliarnos con Dios. El transformar el Calvario en una tarjeta de crédito santificada que nos da el privilegio de lanzarnos en una carrera hedonista es abaratar la obra que más le costó a Dios.

Los predicadores de la “prosperidad” no consideran que la conformidad con Cristo es la meta de la vida cristiana. Es muy probable que se sientan avergonzados cuando se enfrentan al hecho de que, de acuerdo con su mensaje, Jesús no fue un hombre de “prosperidad”. No era rico y pasó su vida identificándose con los pobres y marginados. Era “un varón de dolores y experimentado en quebrantos” (Isaías 53:3), no una celebridad que disfrutara una vida de extravagancias. Quizás me equivoque, pero creo que si Jesús estuviera en la tierra hoy día, condenaría los estilos de vida ostentosos y llamativos de estos predicadores de la “prosperidad” y sus discípulos. Cristo repudia el evangelio de la “prosperidad” con su vida, ministerio, enseñanzas y sobre todo con su muerte.

Los predicadores de la “prosperidad” nos presentan una imagen distorsionada de Dios, el Salvador, la fe Cristiana y también de la Iglesia. De acuerdo con ellos, la Iglesia de Jesucristo es una reunión de personas felices que disfrutan la vida. De acuerdo con mi Biblia, la Iglesia es la reunión de personas quebrantadas que buscan la santidad ante Dios y ser ayuda para un mundo necesitado. Sí, debe haber alegría y gozo cuando se congrega a adorar, pero también se deben compartir las cargas, limpiar las heridas y sanar los corazones quebrantados. No obstante, de acuerdo con el evangelio de la “prosperidad”, ¡Los cristianos no deben padecer en absoluto!

Tenemos momentos de felicidad; pero esta no es nuestra meta suprema. Nuestros objetivos son la santidad y el servicio; la felicidad es apenas una “añadidura”.

Cuando la Iglesia predica el mensaje incorrecto, causa división y el ministerio pierde su integridad. No podemos divorciar nuestro mensaje de la naturaleza de Dios, lo que Él hizo en el calvario, lo que está haciendo hoy día en el mundo y lo que hará en el futuro. Sin embargo, eso es justamente lo que han logrado los voceadores de la “prosperidad”. Una vez que alguien se fabrica su propio evangelio, no pasará mucho tiempo antes que comience a practicarlo y entonces comienza a perder su integridad

La verdad triunfará siempre, y la verdad es que estamos aquí en este mundo para el deleite de Dios y que Él no está aquí para nuestro deleite. Es el glorioso plan de Dios el que saldrá finalmente victorioso y no el del hombre.

“Gracia y Paz”
Aprendiendo la Sana Doctrina