miércoles, 22 de agosto de 2012

¿SABES QUE DIOS QUIERE RESTAURARTE?


2 Crónicas 7:14-15
"Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar".

En el principio de la Creación, Dios preparó un lugar con todo lo necesario para que el hombre pudiera suplir sus necesidades físicas, y por medio de la comunión con el Creador supliría todas las necesidades espirituales y emocionales. Hasta el final del capítulo 2 de Génesis, el plan de Dios marchó a las mil maravillas: había comunión constante entre él y Adán y Eva, y ellos disfrutaban de la paz y el gozo que produce la presencia del Señor. Ellos dependían de Dios y él suplía todo lo que necesitaban. Era una relación de amor mutuo. Todo era perfecto. Pero en el capítulo 3 de Génesis hace su aparición la serpiente y astutamente logró que Eva y Adán comieran del árbol de la ciencia del bien y del mal, desobedeciendo a Dios y por lo tanto rompiendo la comunión que hasta ese momento existía.

Desde ese instante hasta nuestros días el ser humano se ha ido degenerando en todos los aspectos, físico, moral y espiritualmente. Dios, en su inmensa misericordia ha provisto una forma de detener esa degeneración y reparar el terrible daño. Primero envió a su Hijo Jesucristo, el cual murió en la cruz del Calvario derramando su sangre como propiciación por nuestros pecados. Si nos humillamos y reconocemos que somos pecadores, y aceptamos a Jesucristo como Salvador, nuestros pecados son perdonados. Este es el primer paso. Entonces comienza el proceso de restauración. El diccionario de la Real Academia Española define la palabra "restaurar" de la siguiente manera: "Reparar, volver a poner una cosa en el estado que tenia antes.” Esto es exactamente lo que Dios desea lograr en cada uno de nosotros por medio del proceso de santificación.

Antes del acto de desobediencia de Adán y Eva, Dios ocupaba el trono de sus corazones, él era el Rey en esa relación. Al pecar, el hombre bajó a Dios del trono y se subió él. Ahí comenzó la desgracia de este mundo. Ahora, por la gracia de Dios, el hombre tiene la oportunidad de aceptar el sacrificio de Cristo, bajarse del trono y dejar que el Señor lo ocupe de nuevo, como al principio. Al igual que una pintura que ha sufrido daño o deterioro por alguna causa, puede ser restaurada de manera que vuelva a ser como era originalmente, nosotros podemos ser restaurados de manera que lleguemos a ser como el original, a imagen y semejanza de Dios. Este es el propósito de Dios, que seamos “hechos conformes a la imagen de su Hijo", dice la Biblia en Romanos 8:28.

En el pasaje de hoy Dios se apareció de noche al rey Salomón, y le habló acerca de lo que el pueblo de Israel debía hacer para que sus pecados fueran perdonados y su tierra fuera sanada. Han transcurrido más de dos mil cuatrocientos años desde esa declaración, y cada día vemos a nuestro alrededor más señales del deterioro moral y espiritual en el que ha caído la humanidad, pero esas poderosas palabras permanecen vigentes sobre la faz de este mundo que tan necesitado está del perdón de Dios y de su sanidad. Es necesario orar, buscar el rostro del Señor diariamente y cambiar la dirección en la que vamos.

Si tú crees que necesitas restauración, presta atención a esta enseñanza que muestra claramente los pasos a seguir: El primero es aceptar a Jesucristo como tu salvador;  Después somete a Dios tu vida, y permite que su Santo Espíritu haga en ti su obra de restauración. Pronto comenzarás a experimentar una milagrosa transformación, y podrás disfrutar del gozo y la paz de Dios, como era al principio. Unámonos todos, como pueblo de Dios, en oración y clamemos por la sanidad y la restauración de este mundo en el que vivimos.

ORACIÓN:
Bendito Dios, gracias por tu misericordia y por tu infinito amor. Hoy vengo ante ti con un corazón contrito y humillado, en busca del perdón, la sanidad y la restauración que sólo tú puedes ofrecer. Te pido también que tengas misericordia de este mundo, y te manifiestes con todo tu poder moviéndolo al arrepentimiento y la búsqueda de tu perdón. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

LA TEORÍA DE TODO


Colosenses 1:16
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles…”

Los científicos han estado buscando la «teoría de todo». El que piensa que la encontró es el físico Brian Greene, que escribió El universo elegante: supercuerdas, dimensiones ocultas y la búsqueda de una teoría final. Su «teoría de la cuerda» es un concepto complicado que sugiere que todas las cosas, en su nivel más diminuto, son una combinación de filamentos vibratorios o cuerdas. Ha descrito su teoría como «una estructura con la capacidad de responder a cada aspecto sobre el cual está construido el mundo».

A través de los años, pensadores desde Newton, pasando por Einstein y Hawking, y llegando a Greene, han dedicado gran parte de su vida a averiguar cómo funciona el universo, y han propuesto teorías fascinantes.

En realidad, para que una teoría explique de manera adecuada todo lo que existe en el universo, debe empezar y terminar en Dios. «… todas las cosas, […] visibles e invisibles» (Colosenses 1:16) se originan en Él y existen para su gloria (Salmo 72:19). Los primeros versículos del Evangelio de Juan nos dicen que nuestro Señor creó el universo y que, sin su mano creadora, no existiría nada.

Por esta razón, cuando pensamos en el mundo y en todo lo que contiene, podemos exclamar con Isaías: «Toda la tierra está llena de su gloria» (6:3). ¡Alabemos su santo nombre!

Toda la creación es un dedo extendido que apunta hacia Dios.

-----------------------------------------
LEA: Juan 1:1-13
-----------------------------------------
Biblia en un año: Jeremías 13–16
-----------------------------------------

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

LOS SENTIMIENTOS: MENSAJEROS DE SATANÁS


2 Timoteo 1:7
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”

Estoy tan agradecido de que mis sentimientos no tienen significado. Estoy más agradecido de que ellos no afectan mi salvación ni mi relación con el Señor. Cuando el enemigo viene como un torrente, tratando de ahogarme en sentimientos depresivos y pensamientos negativos, tengo la tendencia de culparme a mí mismo. Yo le digo a mi corazón, “¿Por qué estoy abatido, oh alma mía? ¿Por qué estoy repentinamente intranquilo en espíritu? ¿Por qué estoy inquieto e irritable – cuando no quiero estarlo? ¿Qué cosa malvada he cometido para merecer estos sentimientos negativos y depresivos?”

¡Mis sentimientos negativos, tristes no vienen de Dios así que no tengo que tolerarlos!:  2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”

Yo puedo rechazar cada sentimiento negativo porque yo sé que ninguno de ellos es de Dios. ¡Los sentimientos que nos hacen temer no son enviados del cielo, son mensajeros de las cuevas del infierno! Ellos deben ser rechazados y atados a través del poder de la oración y de la fe.

Dios nos está diciendo, “Yo no les he dado esos sentimientos de temor y de duda. En lugar de eso, les he dado espíritu de amor, de poder, y de autoridad. Él nos llama a abolir esos pensamientos indeseables, llevándolos cautivos y a la obediencia a él. No nos atrevamos a permitir que nuestros sentimientos sean nuestros amos. No nos atrevamos a permitir que permanezcan y crezcan raíces de amargura y duda. Debemos ir en contra de ellos en el nombre de Cristo el Señor y derribarlos. ¡Se nos ordena que lo hagamos!

“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:5).

Cada sentimiento de abatimiento es el fruto de una semilla satánica de desconfianza. ¡Es la serpiente antigua trabajando para hacernos cuestionar la fidelidad de Dios, cuestionar el cuidado de Dios, cuestionar a Dios! Esas mentiras son la semilla de sentimientos negativos y Dios nos ordena que guerreemos contra ellas.

“Gracia y Paz”
David Wilkerson

EL LIMÓN Y SU CÁSCARA


Tomen nota:  !Increíbles propiedades de tan simple ingrediente...!

Muchos profesionales en restaurantes y cafeterías están utilizando o consumen el limón entero y nada se desperdicia.

¿Cómo se puede usar el limón entero sin desperdicio? Sencillo .. colocar el limón muy bien lavado, en el congelador de su refrigerador. Una vez que el limón se congela, obtener su rallador, y triturar todo el limón (sin necesidad de pelarlo) y espolvorearlo en la parte superior de sus alimentos.

Espolvorear con su whisky, su vino, su ensalada de verduras, helados, sopas, fideos, salsa de espagueti, arroz, sushi, platos de pescado. Todos los alimentos inesperadamente tendrán un sabor maravilloso, algo que usted pudo nunca haber probado antes. Lo más probable es que sólo piensa en el jugo de limón y vitamina C. Ya no es así. Ahora que ha aprendido este secreto de limón, el limón se puede utilizar incluso en los fideos instantáneos taza de sopa.

¿Cuál es la gran ventaja de usar el limón entero que no sea la prevención de residuos y la adición de nuevos sabores a sus platos?

Bueno, verás cáscaras de limón contienen vitaminas tanto como 5 a 10 veces más que el jugo de limón en sí. Y sí, eso es lo que he estado perdiendo. Pero a partir de ahora, siguiendo este sencillo procedimiento de congelar el limón entero, a continuación, rallado en la parte superior de sus platos, se puede consumir todos los nutrientes y obtener aún más saludable.

También es bueno que la cáscara de limón son rejuvenecedores de la salud en la erradicación de elementos tóxicos en el cuerpo.

Así que colocar el limón en el congelador, a continuación, ralla en su comida todos los días. Se trata de una clave para hacer sus comidas más sabrosas y llegar a vivir más sanos y más! Ese es el secreto de limón!

Más vale tarde que nunca!

Los beneficios sorprendentes de limón
Limón (Citrus) es un producto milagroso para matar las células cancerosas. Es 10.000 veces más potente que la quimioterapia.

¿Por qué no sé nada de eso? Debido a que hay laboratorios interesados en hacer una versión sintética que les traerá grandes beneficios. Ahora puede ayudar a un amigo en necesidad, dejando él/ella sabe que el jugo de limón es beneficioso en la prevención de la enfermedad. Su sabor es agradable y no produce los horribles efectos de la quimioterapia. ¿Cuántas personas mueren mientras este secreto celosamente guardado se mantiene, a fin de no poner en peligro los multimillonarios beneficiosas las grandes corporaciones? Como usted sabe, el árbol de limón es conocido por sus variedades de limones y limas. Se puede comer la fruta de distintas maneras: se puede comer la pulpa, jugo de prensa, preparar bebidas, sorbetes, dulces, etc. Se acredita con muchas virtudes, pero lo más interesante es el efecto que produce sobre los quistes y tumores. Esta planta es un remedio probado contra el cáncer de todo tipo. Es muy útil en todas las variantes de cáncer. Se considera también como un espectro antimicrobiano contra las infecciones bacterianas y hongos, eficaces contra los parásitos internos y los gusanos, regula la presión arterial que es demasiado alto y un estrés antidepresivo, combate y los trastornos nerviosos.

La fuente de esta información es fascinante: se trata de uno de los mayores fabricantes de drogas en el mundo, dice que después de más de 20 pruebas de laboratorio desde 1970, los extractos revelaron que destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, como el de colon, de mama, próstata, pulmón y páncreas. Los compuestos de este árbol demostraron 10.000 veces mejor que el producto Adriamycin, un fármaco quimioterapéutico normalmente utilizado en el mundo, frenar el crecimiento de células cancerosas. Y lo que es aún más asombroso: este tipo de terapia con extracto de limón, sólo destruye las células malignas del cáncer y no afecta a las células sanas.

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19). Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer (Génesis 1:29).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M
Fuente: Amasenda

AGUZARNOS MUTUAMENTE


Proverbios 27:17
“Hierro con hierro se aguza; y así el hombre aguza el rostro de su amigo”

Las redes sociales en Internet están creciendo. Aunque las personas estén a mucha distancia, pueden compartir ideas y encontrar un oído atento de sus conocidos en línea. Los blogs, los twits, los correos electrónicos y los sitios web ofrecen otras formas de poder recibir y brindar guía espiritual.

Pero también es valioso encontrarse cara a cara con creyentes maduros, para aprender. «[Eliseo] fue tras Elías» (1 Reyes 19:21). Pablo le enseñó a Timoteo como a un «verdadero hijo en la fe» (1 Timoteo 1:2), e incluso lo instruyó para que estableciera una cadena de enseñanza que multiplicara el crecimiento espiritual (2 Timoteo 2:2). Moisés exhortó a los padres a enseñarles a los hijos durante el día: «estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes» (Deuteronomio 6:7). El Maestro de los maestros, Cristo, demostró cómo enseñar: «Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar» (Marcos 3:14).

En estos pasajes, vemos la importancia de encontrarse cara a cara en diversos entornos para poder aguzarnos espiritualmente unos a otros (Proverbios 27:17). En la travesía de la vida, hay momentos en que podemos beneficiarnos con la ayuda de un guía sabio o brindarle el mismo servicio a alguien que quiera seguirnos.

Nos necesitamos unos a otros para llegar adonde Dios quiere que vayamos.

-----------------------------
LEA: 1 Reyes 19:19-21
-----------------------------

“Gracia y Paz”
Nuestro Pan Diario

LOS EFECTOS SECUNDARIOS DEL TEMOR


Mateo 6:25-34
“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloriase vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”.


Obviamente, el temor produce ansiedad, pero también crea caos en nuestras vidas, e incluso afecta a quienes nos rodean.

· El temor ahoga nuestro pensamiento y nuestras acciones. Crea indecisión que causa estancamiento. He conocido a personas talentosas que posponen todo indefinidamente para no arriesgarse a fracasar.

·    El temor nos impide convertirnos en las personas que Dios quiere que seamos. Cuando estamos dominados por emociones negativas, no podemos lograr los propósitos que Él tiene para nosotros. La falta de confianza en uno mismo bloquea la convicción de lo que el Señor puede hacer en y por medio de nuestra vida.

· El temor puede llevar a las personas a hábitos destructivos. Para insensibilizar el dolor de la angustia y de los sentimientos de temor, algunas personas recurren a las drogas, medicamentos o al alcohol.

·  El temor roba la paz y la alegría. Cuando vivimos con temor, nuestra vida se centra en el pesimismo y la desesperanza.

·    El temor crea dudas. Dios promete bendecirnos, pero si nos rendimos al temor, nuestras oraciones no valdrán mucho.

¿A qué le teme usted? ¿Al fracaso, al rechazo, a la pobreza o a la muerte? Todo el mundo enfrentará estas realidades en algún momento. Lo único que usted necesita saber es que Dios nunca le rechazará. Que usted lo acepte a Él o no, es su decisión.

Dios alimenta a las aves del cielo y viste a la hierba con el esplendor de los lirios. ¿Cuánto más, entonces, no cuidará de la nosotros, que estamos hechos a su imagen? Nuestra única preocupación debe ser obedecer al Padre celestial y dejar las consecuencias en sus manos.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

LAS BENDICIONES DE LA OBEDIENCIA


Job 36:11
"Si oyeren, y le sirvieren, Acabarán sus días en bien, y sus años en deleites."

Los versículos 8-12 de este capitulo 36 de Job nos enseñan como Dios trata a los que son salvos. En un mundo de pecado y rebelión contra la autoridad de Dios, siempre van a haber desilusiones y problemas, tanto para el que es salvo como para aquel que no conoce al Señor. Pero si el Cristiano anda en obediencia a Dios, muchas veces Dios permitirá que prospere; pero no siempre es así, porque si un Cristiano sufre, o la está pasando mal, eso no quiere decir que se deba al pecado en su vida. Sin embargo, si un Cristiano anda en desobediencia a la palabra de Dios, tarde o temprano Dios permitirá que sufra problemas y aflicciones para que se arrepienta y vuelva a la obediencia.

No es lo mismo con los impíos, o sea, con los que no son salvos por Jesucristo, porque ellos también pueden tener problemas y sufrimientos, pero a veces Dios permite que prosperen y tengan abundancia hasta en su rebelión y desobediencia. Pero la palabra de Dios nos dice muy solemnemente en el Salmo 37:13: “El Señor se reirá de él; porque ve que viene su día”. “La paga del pecado es la muerte”, sin embargo la obediencia siempre trae gozo, bendiciones y paz, y en el mundo venidero la vida eterna.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

martes, 21 de agosto de 2012

¿ESTÁS TÚ DISPONIBLE PARA EL SEÑOR?


Romanos 12:4-8
“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría”.

Como parte del cuerpo de Jesucristo, todos los miembros de su iglesia tenemos la encomienda de ser instrumentos del Señor en su propósito de transformar al mundo por medio del conocimiento de la verdad y el poder de su evangelio. El pasaje de hoy nos enseña que, al igual que los miembros del cuerpo humano, no todos tenemos la misma función, sino que debemos actuar conforme al don que nos fue dado por el Espíritu Santo (1 Corintios 12:11). La iglesia es como una caja de herramientas destinadas a llevar a cabo una tarea. Hay diversos tipos de herramientas en esa caja, de diferentes tamaños y formas, cada una de ellas con una cierta función. De vez en cuando, el carpintero mete la mano en la caja, y saca aquella herramienta que necesita en ese momento para la labor específica que va a realizar. No hay herramienta mejor o más útil que otra; todas son igualmente necesarias para la obra que se está realizando, y la falta de una de ellas pudiera obstaculizar e incluso impedir la conclusión satisfactoria del trabajo.

Dios te necesita para llevar a cabo sus planes de salvación para este mundo perdido. Tú tienes una función específica que realizar en esos planes divinos. La pregunta es: ¿Estás tú disponible para Dios? El enemigo puede afectar tu disponibilidad como herramienta si logra poner dudas en tu mente acerca de tu eficiencia, tu valor, tus condiciones morales, tu capacidad o tu sabiduría. Pero si actúas en el nombre del Señor podrás llevar a cabo tu función con excelencia. El apóstol Pablo trata sobre este asunto en su primera carta a los Corintios donde dice: “Mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia”. No importa cuan débil crees tú que eres, o cuan poco inteligente; no importa tu pasado o de dónde te sacó el Señor, lo único que importa es si tienes un corazón dispuesto para Dios. A la hora de llamar, Dios no llama a los capacitados, él capacita a los llamados que han respondido a su voz.

Juan capítulo 20 nos cuenta que María Magdalena estaba llorando junto al sepulcro de Jesús. Allí estaba ella sola, desconsolada, confundida, sin esperanza, cuando de pronto se volvió, y allí estaba Jesús junto a ella. Al principio no lo reconoció, pero cuando Jesús le dijo: “¡María!”, ella supo que era el Maestro, que había resucitado. Entonces el Señor la mandó que fuera a decirles a los discípulos las buenas noticias. Y “fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas” (Juan 20:18). Jesús había liberado a María Magdalena de siete demonios (Lucas 8:2). Desde entonces ella había amado al Señor, lo había seguido, le había servido, y fue la primera en ver al Maestro después de su resurrección. Allí él la llamó por su nombre, y le encomendó una tarea. Ella inmediatamente obedeció, siendo un valioso instrumento para llevar a cabo los planes de Dios para este mundo.

Jesús hoy está a tu lado, y te llama por tu nombre, y quiere darte una encomienda. ¿Estás tú disponible para el Señor? Al igual que María Magdalena, ¿serás obediente y llevarás a cabo tu tarea? ¿Serás una herramienta útil en las manos de Dios? ¿O ignorarás su llamado? Lee su palabra diariamente, medita en ella, pasa tiempo en oración. Entonces escucharás su voz. Tú decidirás qué hacer.

ORACIÓN:
Padre santo, te doy gracias por el privilegio que me das de ser una herramienta en tus manos. Ayúdame a estar siempre disponible para ti y capacítame para servirte de manera que tu nombre sea glorificado. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”
Dios te Habla

ENCONTRAR LA SANIDAD


Mateo 6:33
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”

Dentro de las pruebas que llegan a nuestra vida, además de los errores cometidos, nos preguntamos:

¿Qué podemos hacer para encontrar la sanidad de nuestro cuerpo?  En oración, uno de los primeros pasos es establecer y asegurarnos de lograr una buena relación con Dios y con las personas que nos rodean. Buscar la presencia de Jesucristo en nuestra vida, porque Él es quien nos fortalecerá en la fe que necesitamos, escudriñar las escrituras para conocer más de Sus enseñanzas y examinar nuestra vida y acciones para que Cristo Jesús haga los cambios necesarios en nosotros.  En el nombre de Jesús, amén  y amén.

“Gracia y Paz”
Pan de Vida

FE EN LUGAR DE TEMOR


Isaías 41:8-13
“Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo. Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”.

Hoy día, hay muchas razones para sentir temor. Nuestro mundo parece estar en un estado permanente de guerra y de crisis. El mercado de trabajo es deprimente, los desastres naturales causan estragos y los relatos de crímenes son noticias de primera plana. Sabemos, como cristianos, que el temor no debe tener lugar en nuestras vidas, pero ¿cómo podemos ignorar lo que está pasando a nuestro alrededor?

Básicamente, hay dos caminos que usted puede transitar: el de la fe o el del temor. Es imposible confiar en Dios y no confiar en Él, simultáneamente. Otra forma de decir esto es que usted no puede obedecer y desobedecer a Dios --la obediencia a medias es desobediencia.

Sin embargo, algunos cristianos deciden vivir con temor. Al ver que otros experimentan dificultades, comienzan a preguntarse si lo mismo pudiera sucederles a ellos. Alguien de mi oficina perdió su empleo, ¿seré yo el próximo? Alguien falleció en un accidente --yo podría morir también. Pero esta clase de "lógica" coloca sus circunstancias por encima de su relación con Dios.

Si Satanás logra hacerle pensar de esta manera, habrá ganado la batalla por su mente. Pero cuando usted pone sus ojos en Dios antes que en sus circunstancias, usted gana. La Biblia nos dice: "No nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" (2 Timoteo 1:7).

Nuestro Padre celestial entiende nuestras frustraciones, sufrimientos, dolores y temores. Él siempre está allí para alentar nuestro corazón y ayudarnos a entender que Él es suficiente para satisfacer todas nuestras necesidades. Esta verdad es la única que puede ayudarnos a superar todos nuestros temores.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

lunes, 20 de agosto de 2012

CUANDO SE ABUSA DE LA PACIENCIA DE DIOS


Romanos 2:4-5
“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios”.

¿Alguna vez ha desatendido la voz acusadora de su corazón? Tal vez excusó su culpabilidad pensando que si Dios hubiera estado realmente molesto, le habría disciplinado inmediatamente. El Salmo 50:21 nos recuerda que el silencio del cielo no significa consentimiento. Permanecer pecando es abusar de la paciencia del Señor.

Cuando Dios parece lento para reaccionar, podríamos pensar que está pasando por alto nuestras faltas, pues nos gustaría continuar en el pecado, ya que el placer momentáneo es más atractivo que la obediencia. Pero, por fortuna, el Padre celestial conoce nuestras debilidades, nuestra carnalidad innata, y el estado de nuestro crecimiento espiritual, y por eso modera su respuesta. Motivado por el amor y el deseo de hacer volver a sus hijos al camino recto, Dios se abstiene de castigarnos de inmediato. En vez de eso, espera que el Espíritu Santo aguijonee el corazón del creyente. El peso de la culpa es, en realidad, una invitación para que no sigamos pecando y volvamos al temor de Dios.

Pero cuando somos tercos, persistimos en el pecado, porque la sentencia contra la mala obra no se ejecuta de prisa (Eclesiastés 8:11). En esa peligrosa situación es posible que nos sumerjamos más en el pecado y endurezcamos nuestro corazón contra Dios. Entonces, el llamado del Espíritu Santo al arrepentimiento cae en oídos espiritualmente sordos.

A medida que aprendemos y entendemos más acerca de Dios y sus caminos, somos más responsables de vivir rectamente. El Señor no se tarda, sino que es paciente. No abuse de su paciencia con apática desatención a sus preceptos. Arrepiéntase, y sea santo a los ojos del Señor.

“Gracia y Paz”
Meditación Diaria

EL VERDADERO CAMINO


Juan 14:6
Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.

Jesús les había dicho a sus discípulos que se iba para prepararles un lugar en el cielo, Tomas le dijo: “No sabemos a donde vas; ¿Cómo, pues, podemos saber el camino? Juan 14:5. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mi” Juan 14:6.

Hay mucha gente que se da crédito por ser muy liberal, muy tierna de corazón, y te dirán que no importa en que camino vayas, como quiera llegaras al cielo. Hay quienes que dicen que es como escalar a una montaña; no importa de qué lado empieza uno, todos se encuentran a la cima. Suena muy generoso y bonito. El único problema es que no es la verdad. No hay varias sendas. No hay un camino de los buddhistas, otro de los islamistas, otro de los cristianos, y otro de los filósofos, etc. etc., Hay sol un camino.

Jesús dice, yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al padre sino por mí. Cuando viajamos de un estado a otro en carro, necesitamos un mapa de caminos. Si todos los caminos te llevara a donde quieres ir, el mapa no seria necesario. Si estas en Chicago y agarras el camino al oeste hacia California, no vas a llegar a Nueva York, a pesar de tus ideas, intenciones, y creencias, sean tan bonitas y liberales que sean.

Si fueran muchos caminos que conducen al cielo, Jesús no hubiera tenido que sufrir y soportar la agonía de la cruz. Se hubiera quedado en el cielo. Pero alabado sea su nombre, porque acepto la misión de venir al mundo, para sufrir y morir en nuestro lugar para darnos vida eterna. Es cierto que hay muchos caminos, pero solo uno de ellos nos lleva a la vida eterna. ¿En cual camino te encuentras tu?

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

domingo, 19 de agosto de 2012

LAS SETENTA SEMANAS DE DANIEL


Daniel 9:24
“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos”,

Después de 900 años del pueblo de Israel estar en posesión de su tierra en tiempos del profeta Jeremías. Dios advirtió por medio de este profeta a las dos tribus del sur, Judá y Benjamín, que si no se apartaban de la idolatría y del pecado, serían llevados cautivos a Babilonia. Ya las diez tribus del norte habían sido llevadas cautivas a Asiria.

Dios dijo por boca del profeta Jeremías a las dos tribus del sur, como sigue: “Toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años”, Jeremías 25:11. “Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar”, Jeremías 29:10.

Ya los 70 años de cautividad se cumplían y el profeta Daniel, que era profeta de la cautividad, queriendo saber el futuro de su pueblo y cuál sería esa buena palabra que Dios tendría para su pueblo, escribe en el capítulo 9 de su libro, como sigue: “Yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años. Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, en cilicio y ceniza. Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas” (Daniel 9:2-5).

Aquí sigue una maravillosa oración de confesión y arrepentimiento que Daniel concluye diciendo: “Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor. Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias. Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo” (Daniel 9:17-19).

Antes esta oración tan sincera, tan profunda y tan intensa, la respuesta vino de parte de Dios. Y nos sigue relatando el profeta Daniel: “Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde. Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.

Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador” (Daniel 9:20-27).

Antes de referirnos propiamente a estas setenta semanas, anunciadas a Daniel por el ángel Gabriel, como un bosquejo profético e histórico del futuro del pueblo de Israel, es muy importante que señalemos una realidad histórica en todos los tratos anteriores de Dios con Israel.

Esto de “Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo”, parecería algo nuevo, algo raro en los tratos de Dios con Israel, pero es algo maravilloso, admirable y armonioso, que Dios siempre ha tratado con Israel a base de períodos de tiempo, de setenta semanas, de años, o sea, de 490 años. Y además, que en esos períodos de setenta semanas de años, Dios nunca ha contado el tiempo cuando Israel ha estado en cautiverio, o fuera de su tierra, o ha estado subyugado en su tierra por poderes gentiles. Notemos, pues, que en las setenta semanas de Daniel no son únicas en los tratos y en los planes de Dios con Israel.

Comencemos con Abraham, el padre de la nación, desde el llamamiento de Abraham hasta el Éxodo de Egipto transcurrieron setenta semanas de años, o sea, 490 años, sin contar los 15 años cuando la esclava Agar y su hijo Ismael dominaban en el hogar de Abraham. Esos años de dominio gentil Dios no los contó.

Desde el Éxodo de Egipto hasta la dedicación del templo de Salomón transcurrieron setenta semanas de años, o sea, 490 años, sin contar los 131 años de dominación gentil que sufrió Israel en el tiempo de los Jueces. Esos años no los contó Dios.

Desde la dedicación del templo de Salomón hasta la conclusión de la cautividad en Babilonia transcurrieron setenta semanas de años, o sea, 490 años, sin contar los setenta años que estuvieron cautivos en Babilonia. Esos años Dios no los contó.

“Gracia y Paz”
Impacto Evangelístico

¿CREES QUE EL HOMBRE TIENE LIBRE ALBEDRÍO?


En cuanto al libre albedrío, te digo que el hombre dejó de tener libre albedrío el día que LIBREMENTE decidió desobedecer a Dios y obedecer al diablo cuando fue tentado en el huerto del Edén. Ahí, antes de haber decidido voluntariamente dicho acto de desobediencia, el hombre SÍ tenía libre albedrío. Él era totalmente libre, sin pecado, y podía ver a Dios cara a cara sin caer fulminado, y había una comunión directa con la presencia de Dios, pues nada separaba al hombre de Dios, pero en el momento en que tanto Eva como Adán decidieron usar ese libre albedrío que tenían para desobedecer a Dios, en ese mismo instante, lo perdieron, y empezaron a morir, y a partir de ahí en lugar de ser libres, fueron esclavos del pecado, tanto ellos, como todos sus descendientes. Solamente el que está EN CRISTO, es libre del pecado y tiene libertad para decidir NO PECAR. Ahora bien, para eso, primeramente ha tenido que ser arrastrado hacia Dios, y para ello, Dios ha tenido que intervenir primero, llamándolo, abriéndole los ojos, el entendimiento, y cambiándole el corazón de piedra por uno de carne para que pueda creer y obedecer a Dios. Nosotros amamos a Dios porque Él nos amó a nosotros primero. Nosotros no escogimos a Dios, sino que nos escogió Él a nosotros. Nadie puede seguir a Cristo si el Padre no le envía primero. ¿De qué libre albedrío estás hablando?

Un muerto, a menos que Dios lo resucite, no puede ver, ni oír, ni hablar, ni obedecer, y menos seguirle a Él. El ejemplo lo tienes con la resurrección de Lázaro. Jesús dijo:

"Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: QUITAD LA PIEDRA. Marta, la hermana del que HABÍA MUERTO, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡LÁZARO, VEN FUERA! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: DESATADLE, Y DEJADLE IR"

Juan 11:38-44
“Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir”.

¿Realmente crees que Lázaro hubiese tenido libre albedrío para resucitar sólo? Pues tampoco nadie puede resucitar sólo "ESPIRITUALMENTE HABLANDO" si Dios no interviene primero. Así que olvídate del libre albedrío, por favor.

Fíjate como dice la Palabra: dice que Jesús PROFUNDAMENTE CONMOVIDO, ¡¡¡vino al sepulcro!!! y dice que ¡¡¡era una cueva!!! y que ¡¡¡tenía una piedra puesta encima!!! ¿a qué te suena eso hermano?

• Sepulcro              ►        muerte.
• Cueva                  ►        oscuridad, tinieblas.
• Piedra encima     ►        corazón de piedra, corazón endurecido.

Efesios 2:1-10
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.

Mateo 4:16-17
“El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció. Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.

1 Pedro 2:9-10
“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,  pueblo adquirido por Dios,  para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”.

Ezequiel 11:19-20
“Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios”.

(Ver también: Ezequiel 28:17, 36:16; Hebreos 8:10)

2 Corintios 3:3-4
“siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios”.

¡QUÉ HERMOSA Y VERDADERA ES LA BENDITA PALABRA DEL SEÑOR!

Al igual que Lázaro, el hombre, para que pueda ir a Cristo, si primeramente Dios no lo "resucita espiritualmente", no podrá ir, pues un muerto (así es el estado de TODO HOMBRE, por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, y no hay justo NI AÚN UNO, Romanos 3:10,23) no puede hacer nada por él mismo. Ahora bien, cuando Dios lo resucita, entonces, al igual que Lázaro, se le caerán las vendas que le ataban los pies y las manos, y podrá IR A CRISTO, y dejará de tener el rostro cubierto, y PODRÁ VER A CRISTO, como Cristo mismo dice en su Palabra:

Juan 11:43,44
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!  Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir”.

Juan 8:32-36
“y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”.

Juan 14:6
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”.

Juan 6:44
“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero”.

Juan 15:16
“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé”.

Juan 6:64-65
“Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
6:65 Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre”

“Gracia y Paz”