martes, 8 de mayo de 2012


EL ARREPENTIMIENTO

Hechos 17:30
“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan.”

La palabra arrepentimiento significa mucho más que sentir tristeza por los pecados cometidos, incluye también el abandono de esos pecados, junto a la determinación de volverse a Dios. También incluye la valentía de pedir perdón y prometer no volver a cometer la misma falta.

La tristeza en nosotros habla del verdadero arrepentimiento. Pero esto no significa hacer actos de penitencia, como castigarnos a nosotros mismos, flagelarnos o dejar de comer y entristecernos. ¡NO! El verdadero castigo lo llevó el Señor Jesucristo cuando fue a la cruz por todos nosotros. Ahora sólo resta confesar nuestros pecados, arrepentirnos, prometer no volver a hacerlo y “recibir su amoroso perdón”. En el nombre de Jesús, amén y amén.

“Gracia, Misericordia y paz”
(Pan de Vida)

LA SALVACIÓN PERTENECE A JEHOVÁ



Jonás 2:10
“Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra”.

«La salvación pertenece a Jehová». Jonás aprendió esta frase de excelente teología en una extraña escuela. La aprendió en el vientre de una ballena, en los cimientos de los montes, con las algas enredadas a su cabeza, cuando creía que la tierra había echado sus cerrojos sobre él para siempre.

La mayoría de las grandes verdades de Dios han sido aprendidas en la tribulación; han tenido que sernos grabadas al fuego con el ardiente hierro de la aflicción, de otra manera en modo alguno las hubiéramos recibido.

Nadie es competente para juzgar en los asuntos del reino, si antes no ha sido probado, puesto que hay muchas cosas que aprender en las profundidades, que nunca podríamos saber desde las alturas. Descubrimos muchos secretos en las cavernas del océano, que jamás habríamos conocido si nos hubiéramos remontado al cielo.

“Gracia y paz”
Charles Spurgeon
Propiedades de los espárragos contra el cáncer

El cáncer es una enfermedad de índole degenerativa, que puede afectar a cualquier órgano del cuerpo. Si bien la terapia con medicamentes es imprescindible, la terapia nutricional es también importante para que el tratamiento sea integral. Dentro de la alimentación es necesario elegir alimentos que contengan sustancias que ayuden, desde lo natural, a combatir contra el cáncer. Uno de estos alimentos son los espárragos, cuyas propiedades y beneficios se mostrarán en el presente video.
 
La nutrición es un pilar fundamental para el tratamiento del cáncer, así lo considera el National Cancer Institute. Esto se debe a que es necesario que el cuerpo se encuentre fuerte, no sólo para resistir el ataque del agente invasor que es el cáncer, sino también para hacer frente a las terapias medicinales convencionales como radioterapia y/o quimioterapia.
 
Para ello se deben elegir alimentos como los espárragos que contienen componentes especiales, cuyas propiedades y beneficios para ayudar a combatir el cáncer, podrás observar en el presente video.
 
Propiedades de los espárragos contra el cáncer:
Contienen glutatión, un antioxidante que permite reducir el estrés oxidativo. Este proceso es el causante de convertir una célula benigna en maligna, presentando un crecimiento incontrolado, característico en las neoplasias. Por lo tanto el glutatión evita que este proceso se lleve a cabo, evitando esta transformación.
 
Además contiene vitamina C, la cual también complementa la acción antioxidante, reduciendo la síntesis de radicales libres. Estas son sustancias de desecho responsables del estrés oxidativo. Además, participa combatiendo los procesos infecciosos.
 
También contiene vitaminas del complejo B, las cuales intervienen en distintos procesos del sistema nervioso.
Es decir que el consumo de espárragos dentro de una dieta completa, equilibrada, armoniosa puede ayudar a prevenir y combatir el cáncer.
Los espárragos se pueden consumir tanto crudos como cocidos al vapor, en ensaladas o purés. De esta forma se obtendrán todas estas propiedades medicinales.
 
Recuerda que las diferentes terapias médicas son indispensables para el tratamiento del cáncer. La alimentación juega un rol complementario y coadyudante, que también es necesario tener en cuenta.
 
SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del espíritu santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19).
 
“Gracia, Misericordia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Tomado de: Ana Estrada Rivera
La página información de salud.

DUERME CONFIADO

DUERME CONFIADO

Salmo 4:8
"En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado"

Alguien dijo una vez: "El resto de tu vida depende de cómo descanses por las noches". Sin embargo, mucha gente se siente como el muchacho que tenía problemas para dormir. Le dijo a su madre: "Mi cuerpo está acostado, pero mi mente sigue sentada".

Si te mantienes despierto debido a pensamientos ansiosos, pídele al Señor que tranquilice tu corazón y te dé la fe necesaria para poder relajarte. Deja que Él resuelva los problemas que te perturban. Eso hacía David cuando estaba en apuros, ya que escribió: "En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado" (Salmo 4:8). Cuando te das cuenta de que tu Padre celestial está cuidándote, puedes hallar un dulce descanso.

Durante la Segunda Guerra Mundial, una anciana en Inglaterra soportó con una serenidad increíble los bombardeos que destrozaban los nervios de cualquiera. Cuando le pidieron que revelara el secreto de su calma en medio del terror y del peligro, contestó: "Bueno, oro todas las noches. Y después, recuerdo que Dios siempre está observando vigilante, así que, me voy a dormir en paz. Después de todo, ¡no es necesario que ambos nos mantengamos despiertos!".

Sí, no solo puedes dormir, sino que puedes hacerlo en paz si reconoces que tu Padre celestial te observa y te cuida con ternura.

Reflexión: COMO DIOS NUNCA DUERME, NOSOTROS PODEMOS DORMIR EN PAZ.

Lectura: Salmos 3-4 (RV60).
3:1 ¡Oh Jehová, cuánto se han multiplicado mis adversarios! Muchos son los que se levantan contra mí. 3:2 Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios. 3:3 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. 3:4 Con mi voz clamé a Jehová, Y él me respondió desde su monte santo. 3:5 Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba. 3:6 No temeré a diez millares de gente, Que pusieren sitio contra mí. 3:7 Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío; Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla; Los dientes de los perversos quebrantaste. 3:8 La salvación es de Jehová; Sobre tu pueblo sea tu bendición. 4:1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración. 4:2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? 4:3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare. 4:4 Temblad, y no pequéis; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. 4:5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová. 4:6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro. 4:7 Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto. 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

“Gracia, Misericordia y Paz”
(nuestro pan diario)

¿POR QUÉ NO SUELTAS TUS CARGAS?


Mateo 11:28-30
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga."

A medida que vamos caminando por este mundo vamos adquiriendo “cargas” que, si no las descargamos en algún lugar, con el tiempo se van haciendo cada vez más pesadas. Estas “cargas” son, generalmente, el resultado emocional de situaciones que nos han causado algún pesar; alguna herida en el corazón que no ha sanado del todo; resentimientos contra personas que nos han ofendido; el dolor de haber perdido un ser querido o una relación que se rompió, en fin una enorme variedad de situaciones pueden dar como resultado esas “cargas” emocionales que tanto daño hacen.

Muchas personas, agobiadas por el peso de estas cargas acuden a los siquiatras y sicólogos en busca de ayuda. Allí se encuentran con ciertas técnicas encaminadas a eliminar el efecto de esas cargas. La idea es “dejar ir” todo aquello que te afecta negativamente. En términos sicológicos, "dejar ir" significa “aceptar lo que es”. Puede no gustarte, pero puedes aceptarlo. Allí te dicen que “dejar ir” te da espacio para crecer. Debes aprender a tratar con los pensamientos negativos, la tristeza, la ceguera ante la verdad, las cosas que no puedes cambiar, las quejas, la terquedad, el apego al pasado, las decepciones, los prejuicios, etc. Todo esto suena muy bonito, el problema principal consiste en llevarlo a la práctica, fundamentalmente porque la acción está basada en tus propias fuerzas.

En términos espirituales, o sea conforme a los planes de Dios, "dejar ir" quiere decir "echar fuera de nosotros". El Salmo 55:22 dice: "Echa sobre el Señor tus cargas, y él te sustentará." Aquí el salmista nos exhorta a echar sobre el Señor toda carga, es decir todo aquello que nos está causando pesar o sufrimiento, y entonces él se encarga del asunto. En realidad es Dios quien hace el trabajo, no somos nosotros con nuestras propias fuerzas. Esta es la gran diferencia.

En el pasaje de hoy, Jesús nos invita a venir a él con nuestras cargas, y él nos dará descanso. Lamentablemente hay ocasiones en las que venimos al Señor con nuestras cargas, pero no recibimos ese descanso que él nos promete. ¿Por qué? Simplemente porque no "echamos las cargas sobre él", o sea no las "soltamos". Nos pasa como al señor que estaba en la carretera pidiendo transportación con un bulto en la cabeza, y un hombre en un camión se detuvo. El señor se montó en la parte de atrás del camión, pero cuando el chofer miró por el espejo retrovisor, vio que el hombre continuaba llevando la carga sobre su cabeza en vez de echarla en el piso del camión. ¡Pobre hombre!

La razón por la que no “soltamos” las cargas en los brazos del Señor es simplemente porque no tenemos fe. Nos aferramos a lo que nosotros consideramos es la manera de resolver el problema y queremos continuar en control. No estamos dando el control al Señor. Le estamos pidiendo que nos dé "una manito", pero nosotros seguimos dirigiendo. Cuando llevamos el yugo de Jesús, es decir cuando nos unimos a él de la manera en que el yugo une a dos bueyes que trabajan juntos, y nos dejamos dirigir por él, el Señor nos da el descanso que promete, el cual es más que un descanso puramente emocional, superficial y temporero; es un descanso profundo y eterno, un descanso espiritual.

El apóstol Pablo escribió en Filipenses 4:6-7: "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones, en toda oración y ruego con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús." Es decir, cuando por medio de la oración venimos al Señor, él toma nuestras cargas, nuestras preocupaciones, nuestros afanes, nuestras ansiedades y las convierte en paz y tranquilidad. Si sientes que las cargas te abruman, acércate al Señor en oración y échalas en sus brazos.

ORACION:
Bendito Dios, gracias por tu promesa de ayudarme con mis cargas. Por favor aumenta mi fe y enséñame a soltarlas sobre ti y olvidarme de ellas, con la confianza de que darás descanso a mi alma y me llenarás de tu paz. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia, Misericordia y Paz”
Dios te habla

¿VERDADERAMENTE DESEA OIR LO QUE DIOS ESÁ DICIENDO? (parte 2)
David Wilkerson

¡No se puede culpar solamente a los pastores descarriados por la muerte espiritual y el compromiso en la iglesia de hoy!

Jeremías mismo era todo lo que una congregación hambrienta podía pedir en un pastor. Él estaba encerrado con Dios; no lo podían comprar a ningún precio; lloraba por de los pecados del pueblo de Dios. ¡Estaba listo para entregar su vida por la iglesia -- y ciertamente fue enviado a la cárcel y a un pozo cenagoso por decir la verdad!

Una y otra vez, las Escrituras dicen que Jeremías esperaba en la presencia del Señor hasta que “la palabra del Señor viniera a él.” (¡Esta frase aparece en más de cincuenta ocasiones en el libro de Jeremías!)

En esos días no había escasez de la verdadera palabra de Dios. Ciertamente, el Señor siempre había tenido sus profetas y pastores verdaderos, aún en tiempos de compromiso y deterioro. Una y otra vez, lees: “Y la palabra del Señor vino a Isaías... a Jeremías... a Ezequiel.” Vino a Daniel, Óseas, Joel, Amós, Jonás, Miqueas, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y a Malaquías.

Y la palabra de Dios era siempre un aviso claro – lleno de juicio contra el pecado pero lleno de esperanza para el arrepentido. ¡Era un llamado de separación de la impiedad y a una vida continua de santidad!

Usualmente, había tres clases de respuestas a la palabra de la verdad. Y estas tres clases de respuestas se ven hoy en día en los cristianos.

1. ¡Mucha gente simplemente no desea oír lo que Dios está diciendo!

Los israelitas no tenían intención de dejar sus caminos pecaminosos. En cambio, deseaban una palabra suave y calmante. El profeta Isaías decía acerca de ellos:

“Porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas que halaguen, profetizad mentiras” (Isaías 30:9-10).

Al principio, tuve dificultad para aceptar este pasaje. Pensé: “¿habrá hijos de Dios en el presente que demandan de sus pastores un mensaje mentiroso?”

¡Sí, los hay! No los oirás decir estas palabras – pero puedes ver su respuesta cuando el pastor trae fuerte palabra profética. Se van de la iglesia, pensando, “Yo no puedo aceptar este tipo de predicación - ¡me irrita! Prefiero una predicación simple de cómo puedo hacer frente a mis problemas.”

Amados, esto es casi un paráfrasis de lo que Isaías dijo que Israel quería: “Dejad el camino, apartaos de la senda, haced cesar de nuestra presencia al Santo de Israel.” (Isaías 30:11). ¡Despreciaban tanto cualquier palabra que expusiera el pecado que exigían que tal mensaje fuera detenido!

El Señor advierte a aquéllos que no quieren escuchar la verdadera Palabra de Dios: “Porque dejaron mi ley, la cual di delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme a ella; Antes se fueron tras la imaginación de su corazón...Por tanto... yo les daré a comer ajenjos, y les daré a beber aguas de hiel. (Jeremías 9:13-15).

Dios advierte: “Puedes escoger sentarte debajo de esa clase de predicación – afable, confortante, suave y fácil. ¡Pero es veneno! ¡Estás bebiendo muerte!”

Devocionales David Wilkerson

“Gracia, Misericordia y Paz”

DEVOLVER BIEN POR MAL





Romanos 12:14-21
“Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”.



“Devolver mal por bien, es actuar como Satanás,
Devolver mal por mal, es actuar como las bestias,
Devolver bien por bien, es actuar como los hombres,
Devolver bien por mal, es actuar como un hijo de Dios”

Es preferible ser humillados y perder desde el punto de vista humano, pero complacer a nuestro Señor y disfrutar de Su victoria en nuestro corazón…

Mateo 5:38-48
“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”.

“Gracia y Paz”
Vida Cristiana


¡LO QUE HACE DIOS!

1 Samuel 16:7
“Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón”

¿Te ha pasado alguna vez que, sobre la base de las apariencias, juzgaste mal a una persona, para luego comprobar que te habías equivocado? El relato bíblico de la prostituta que creía en Dios nos recuerda que nosotros solo vemos lo que está ante nuestros ojos, «pero el Señor mira el corazón», razón por la cual tenernos que ser cuidadosos a la hora de juzgar a la gente.

Recordemos la historia. Moisés ha muerto y Josué, el nuevo líder, envía a dos espías para que reconozcan la tierra de Jericó y le traigan un informe. Durante el cumplimiento de su misión, los dos espías se hospedan en el hogar de una prostituta llamada Rahab, que les dice: «Sabemos que cuando ustedes salieron de Egipto, Dios secó el agua del Mar Rojo para que ustedes lo pasaran. También sabemos que ustedes aniquilaron por completo a Sehón y a Og, los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del río Jordán» (Josue 2:10).

¿Imaginas la sorpresa de los espías al escuchar estas palabras? Y, sobre todo, cuando Rahab les dice: «Es tanto el miedo que nos ha dado al saberlo que nadie se atreve a enfrentarse con ustedes. Porque el Señor, el Dios de ustedes, es Dios lo mismo arriba en el cielo que abajo en la tierra» (vers. 11).

¡Qué cosa tan asombrosa! ¡Una prostituta pagana expresándose así del Dios verdadero! Si los israelitas pensaban que Dios era «su propiedad», estaban muy equivocados. Nuestro Padre celestial tiene hijos en todas partes; a veces entre quienes menos lo imaginamos.

Ya conoces el resto de la historia. Rahab se casó con Salmón. De esa unión nació Booz, quien se casó con Ruth, la moabita. De su unión nació Obed, el padre de Isaí, quien fue el padre del rey David... y de la descendencia de David nació Jesús, nuestro Salvador. ¡Sencillamente increíble!

Definitivamente, el amor de Dios no conoce límites. Después de leer esta historia, no me atrevo a considerar a ninguna persona como indigna. Donde yo veo fracaso, Dios ve posibilidades. Donde veo perdición, él ve oportunidades de salvación.  ¿Tú qué piensas? ¿No te parece que Dios es...maravilloso?

Señor, capacítame para ver en cada ser humano a un hijo tuyo, no importa lo que digan las apariencias.

“Gracia, Misericordia y Paz”

LLAMADOS A LA VIDA ETERNA

1 Corintios 1:25 (RV60)
Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Todavía es verdad que la predicación de la cruz es locura para el mundo. La gente está de acuerdo si hablas de ganar tu salvación por tus propias obras, pero la idea de Jesucristo muriendo en la cruz y así pagando nuestra deuda de pecado es insensata y no tiene sentido. Pero a nosotros que somos llamados a la vida eterna, Cristo crucificado es el poder y la sabiduría de Dios para nuestra salvación.
  
“Gracia y Paz”
Un Versículo de La Biblia cada Día

Cómo servir a la iglesia

1 Corintios 12:18-26 (RV60)
“Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan”.

Cuando hablo de servir a la iglesia con los talentos y los dones que Dios nos ha dado, la gente piensa a menudo en términos muy pequeños. Imaginan a la cantante del coro o al maestro de la escuela dominical. Pero si resulta que las personas no tienen esos dones, pierden todo interés.

Es hora de que dejemos de pensar en términos del “domingo solamente”. La iglesia no es un lugar ni un tiempo; es un cuerpo de creyentes, cada uno con dones especiales dados por Dios para guiar, ayudar, desafiar y apoyar al resto. En realidad, la mayor parte del servicio al Señor no tiene lugar dentro del edificio de la iglesia, sino afuera en el mundo, donde hacemos todas las cosas que la Biblia ordena.

La mayoría de los creyentes no está en condiciones de influir en muchas personas. Cuando actuamos o hablamos, solo los más cercanos a nosotros lo notan, pero se produce una reacción en cadena que afecta a toda una comunidad. La metáfora de Pablo en cuanto a las partes del cuerpo trabajando juntas en armonía es una descripción útil de cómo una pequeña acción puede tener un gran impacto.

Piense en cómo la tensión en el dedo gordo del pie mantiene estable a todo el pie, y eso estabiliza a todo el cuerpo. De la misma manera, una amable amonestación, un oído atento, o una acción amorosa, benefician a la iglesia al fortalecer a un hermano.

Estamos en este mundo para servir al reino de Dios y a su iglesia. Y lo hacemos, sirviéndonos unos a los otros en cosas pequeñas. Al hablar de ese servicio, le reto a que encuentre una necesidad en su iglesia o comunidad que Dios pueda satisfacer por medio de usted.

“Gracia, Misericordia y Paz”
(encontacto.org)

lunes, 7 de mayo de 2012


PROPIEDADES DE LA PIÑA

Siempre se comenta, siempre se escucha, pero en realidad sabes ¿Cuáles son las propiedades que tiene la piña? Esta deliciosa fruta es uno de los alimentos más recomendados para bajar de peso, y ni que hablar si es que retienes líquidos, pero sus beneficios no sólo se quedan allí. En este artículo comentaremos todas las propiedades de la piña, además de su reconocida propiedad diurética.

ALGUNOS DATOS SOBRE LA PIÑA
Después del plátano o la banana, la piña es la segunda fruta tropical más popular. Es nativa de Sudamérica, particularmente de Brasil y Paraguay. La Piña también es llamada Ananá o Naná. Y fue Cristóbal Colón quien introdujo esta fruta en Europa. Hoy en día, más de la tercera parte de la producción mundial y 60 por ciento de los enlatados de piña provienen de Hawái.

Siguiéndole los pasos a Hawái, otros países en el top de la producción de Piñas son: Costa Rica, México, Honduras, Sudáfrica, Taiwan, República Dominicana, El Salvador, Ecuador entre otros más.

LA PIÑA: NUTRICIÓN COMPROBADA
La piña no sólo es deliciosa, también es sana y nutritiva. La piña tiene vitaminas, minerales, fibra y enzimas que son buenas para el sistema digestivo, lo que ayuda a mantener el peso ideal y una nutrición equilibrada.

Las piñas son una gran fuente de vitamina C y pueden comerse crudas o ser utilizadas en la cocina. Las piñas tienen poquísima cantidad de grasa y sodio, y nada de colesterol.

PROPIEDADES MEDICINALES DE LA PIÑA
Al igual que el té verde, las propiedades diuréticas de la piña son muy reconocidas; pero sus grandes beneficios no sólo se limitan a ello. Echémosle una rápida mirada a todas las propiedades medicinales de la Piña:

La piña contiene micronutrientes que nos protegen contra el cáncer, además de disolver los coágulos de sangre que podríamos formar, siendo beneficioso para el corazón.

La piña madura tiene propiedades diuréticas. La piña contiene sustancias químicas que estimulan los riñones y ayudan a eliminar los elementos tóxicos del organismo.

El jugo de la piña combate y elimina parásitos de los intestinos, además de aliviar trastornos intestinales y reducir la bilis.

La Piña tiene propiedades antiinflamatorias, contiene una mezcla de enzimas llamadas Bromelaina. La bromelaina bloquea la producción de Kinins, que se forman cuando hay inflamación. Distintos estudios han demostrado que este bloqueo producido por las Bromelainas en las Piñas, ayudan a reducir la inflamación provocada por la artritis, gota, dolor de garganta y sinusitis aguda.

De igual manera, la piña también ayuda a acelerar la curación de las heridas producto de lesiones o cirugías.
Tip: Lo que el Gremio de Naturistas del Perú recomienda para ayudar a reducir la inflamación, es que la piña debe comerse entre comidas.

SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del espíritu santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19).

“Gracia, Misericordia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M.
Tomado de: Ana Estrada Rivera
La página información de salud.

DUROS Y APTOS

"Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia" Santiago 1:3

Hay una compañía en Estados Unidos que fabrica impresoras para computadoras. Antes de despacharlas, pasan por una prueba que consiste en congelarlas primero, luego calentarlas a 54°C y, por último, sacudirlas violentamente durante 15 minutos. Este es el último paso de un proceso llamado "endurecimiento", que prepara una impresora ordinaria para que la use el ejército. Con los circuitos asegurados y los componentes en una caja metálica, el fabricante la prueba al extremo hasta cerciorarse de que funcionará en el campo de batalla.

Si eso te recuerda el proceso de fortalecimiento espiritual que estás atravesando, cobra ánimo. Es Dios mismo, nuestro amado Padre, el que permite las épocas de prueba para prepararnos para servirle. Cuando enfrentamos circunstancias difíciles, la Biblia nos ofrece esta sorprendente instrucción "… tened por sumo gozo […], sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia" (Santiago 1:2,3).

En medio de todo, Dios nos invita a pedirle sabiduría. ¿Por qué? Para que sepamos cómo reaccionar ante las pruebas. El la da "abundantemente" a todo el que se la pida (v.5).

Si la vida fuera una oficina limpia con acondicionador de aire, los cristianos débiles funcionarían bien, pero habitamos en un mundo inmerso en una batalla espiritual de vida o muerte. Si confiamos en Dios en las épocas difíciles, nos volveremos "duros y aptos" para ser más útiles.

Lectura: Santiago 1:1-12.
1:1 Santiago siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud.
1:2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,
1:3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
1:4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.
1:5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
1:6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
1:7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
1:8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
1:9 El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación;
1:10 pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba.
1:11 Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas.
1:12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.

Reflexión:
DIOS PERMITE LA ADVERSIDAD EN NUESTRA VIDA PARA MEJORARNOS, NO PARA DESTRUIRNOS.

“Gracia, Misericordia y Paz”
Carlos Martínez M.
(nuestropandiario.com)

¿VERDADERAMENTE DESEA OIR LO QUE DIOS ESTÁ DICIENDO?

Unas semanas atrás, le pedí a las personas que están en nuestra lista de correspondencia que nos escribieran y nos dijeran sobre su iglesia. En otras palabras, si su iglesia es una iglesia buena, háblenos de ella – o, si su iglesia está pasando por un tiempo difícil, díganos por qué. Solicité que no dieran el nombre de la iglesia o del pastor y que la información fuera dada sin chisme, rencor o raíz de amargura. Simplemente deseaba tomar el pulso espiritual de las iglesias en América.

Miles de cartas llegaron de todos los Estados Unidos y Canadá. Mi esposa, Gwen y yo las leímos por varios días. El escuchar el clamor del corazón de tantos cristianos ha sido de ayuda y a la vez deprimente – ¡instructivo y a la vez sorprendente!

Gracias a Dios por todos los reportes brillantes de iglesias y pastores. Una respuesta típica (reflejada en una de cada seis o siete cartas) dice:

“Todo está bien en nuestra iglesia. Nuestro pastor es un verdadero hombre de Dios que no teme predicar la Palabra. Es amoroso y valeroso. Nuestros ingresos han aumentado y estamos creciendo. La alabanza es edificante. ¡Casi no podemos esperar por el próximo servicio!”

Pero la abrumadora mayoría de las cartas recibidas eran de personas que están heridas espiritualmente. Escribieron cartas desgarradoras acerca de la mortandad de su iglesia. Casi sin fallar, comenzaban: “Amamos a nuestro pastor, pero...”

Continuaban diciendo: “Nuestra iglesia es aburrida. ¡Muchas personas duermen durante la predicación! El pastor tiene temor de ofender a alguien y casi nunca predica algo negativo...

“Estamos muriendo espiritualmente y no podemos encontrar una iglesia mejor. ¡Añoramos ver un derramamiento del Espíritu Santo – escuchar a una palabra de convicción, una palabra conmovedora del cielo! El pastor sigue predicando: “Amor, amor, amor” pero nos estamos “amando” hasta el enfriamiento espiritual!

También pastores nos escribieron: “¡Necesitamos aliento!” La carga de trabajo es abrumadora. ¡Nuestra gente dice que desea escuchar la verdad, que desean reprobación y exposición del pecado, pero cuando el Espíritu se mueve en mí y los reprocho, entonces se van de la congregación!”

Un pastor dijo: “Me han despedido de tres iglesias en los últimos dos años.¡Las personas me decían que querían que yo predicara sin temor pero cuando lo hacía (y lo hacía en amor) rehusaban escuchar! Me pregunto si hay alguien que todavía desea escuchar la verdad.


¡Jeremías fue mordaz en sus reprimendas contra ciertos pastores!

Creo que Dios tiene un ejército de pastores piadosos hoy, pero el profeta Jeremías emitió esta reprimenda a los asalariados: “¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! Dice Jehová.” (Jeremías. 23:1) “Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa halle su maldad, dice Jehová.” (verso 11).

Jeremías llamo a estos hombres “profetas de Sodoma” – y enumeró las clases de maldades que vio en ellos:

La primera en la lista es adulterio – pastores con ojos llenos de lujuria. Ellos son sensuales, carnales con ojos errantes. Caminan en la mentira – la verdad no está en ellos. Fortalecen a los malhechores en sus caminos de maldad. ¡No exponen el pecado de sus miembros prominentes, porque arriesgan sus ingresos en diezmos! Hablan de visiones que no son de Dios – más bien, hablan de visiones carnales diseñadas para levantar sus propios egos y reputaciones. Apoyan a los comprometedores por miedo a perder su afecto y apoyo. Promueven sueños personales diciendo: ”Dios ha dicho” cuando Dios no ha dicho. Usan ligerezas (bromas) en el púlpito – no humor sano, cuando sea apropiado, sino chistes frívolos.
Toman mensajes prestados de otros – no tienen una palabra de Dios de ellos mismos. Y, lo peor de todo, tienen un mensaje que le sirve sólo a ellos. Jeremías dijo de ellos: “No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan: os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón dicen: No vendrá mal sobre vosotros.” (Jeremías 23:16-17)

Amado, puedes escuchar este mensaje hoy en los púlpitos por toda América. “¡No tengan miedo – América será bendecida otra vez! Vamos a ser prosperados, todo va a estar bien. ¡Estamos muy bien! América siempre va a ser especial para Dios...”

Pero la triste verdad es que muchos de los que predican este mensaje suave han perdido la unción. Dios ya no les habla – ¡porque están viviendo en pecado!

¡Muchos pastores, evangelistas y maestros no tienen derecho a pararse en un púlpito porque están inmundos! Van a las tiendas de videos a escondidas y luego se sientan en sus estudios mirando suciedad del infierno. (¡Yo sé que esto es cierto porque recibimos cartas dignas de piedad de las esposas de estos pastores!) Sus ojos y mentes están encendidos con la desnudez y toda clase de fornicación. ¡Casi todos estos asalariados impíos deben de ser sacados del ministerio – están condenando a multitudes de ovejas que han confiado en ellos y enviando a numerosos jóvenes al infierno!

Pero Jeremías también habló de otro tipo de pastor: ¡“Sus siervos, los profetas! ”Estos eran hombres de oración llenos de la verdad y el Espíritu Santo. Eran verdaderos pastores; santos, sin mancha, fervientes siervos que fueron “enviados... levantándose temprano.” (Jeremías 23:4)

La Biblia dice que estos hombres de Dios “han estado en el secreto de Jehová” (verso 18). La palabra “estado” quiere decir, en otras palabras, ¡tuvieron un intercambio o comunión con el Padre celestial! Una y otra vez en la Biblia, encontrarás esta característica en cada hombre de Dios. Elías estuvo delante de Acab y le dijo: “He venido a ti, rey, porque he estado en la presencia de Jehová Dios de Israel.” (1 Reyes 17:1)

“¿Quién estuvo atento a su palabra y la oyó?” (Jeremías 23:18) ¡Los profetas oyeron consejo de Dios y lo entendieron y lo predicaron! Dios dice que este tipo de siervos “causan que mi pueblo oiga mis palabras... (haciéndolos volver) de su mal camino y de lo malo de sus obras.” (23:22) ¡Ellos no temen exponer el pecado en la casa de Dios, no importa quien sea convicto!

“Gracia, Misericordia y Paz”
Carlos Martínez M.
(Devocional - David Wilkerson)

¿Puedes confiar en tu conciencia?

1 Timoteo 1:18-19
“Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a ti, milites por ellas la buena milicia, manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos.”

Dios nos ha dado una conciencia para que distingamos entre lo que es moralmente bueno y lo que es malo. Nuestra conciencia puede ayudarnos a evitar “naufragios” en nuestras vidas, dependiendo de las condiciones en que se encuentre. La conciencia es una especie de radar espiritual, y la condición en la que se mantenga determinará qué tanto se puede confiar en ella. En el pasaje de hoy, el apóstol Pablo aconseja a su hijo espiritual Timoteo que mantenga “la fe y buena conciencia.” La buena conciencia es la que se mantiene sin mancha por la confesión de pecados (1 Juan 1:9), y la obediencia a la Palabra de Dios. Ésta refleja el deseo de conocer y seguir la voluntad de Dios, de manera que cuando pecamos sabemos de inmediato que necesitamos arreglar cuentas con el Señor. Sin embargo, cuando la conciencia no está en buenas condiciones no puede mostrarnos la dirección correcta a tomar.

Por ejemplo, una conciencia legalista está llena de leyes y normas, y este legalismo hace que juzguemos nuestros actos basados en reglas humanas. Es decir, creamos nuestro propio sistema de radar lleno de deberes, prohibiciones y obligaciones, y lo utilizamos para determinar lo que es bueno y lo que es malo. Pero al hacerlo no llegamos a discernir la justicia de Dios, la cual nunca puede ser sustituida por la justicia humana. Un ejemplo de esto lo tenemos en los fariseos, los cuales tenían sus propias leyes y actuaban movidos por ellas, creyendo que estaban muy bien. Sin embargo, a ellos se refirió Jesús en el Sermón del Monte cuando dijo: “Os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.” (Mateo 5:20). El pecado y la autosuficiencia crean una conciencia corrompida. Si nos guiamos por ella, seremos incapaces de discernir lo que es correcto y verdadero. Excusas como “no puedo evitarlo” o “es que yo soy así”, nos hacen insensibles al pecado, y por lo tanto creemos que todo está “bien” y que no es necesario rectificar.

Hay varios pasos que debes seguir para mantener tu conciencia limpia y en buen estado:

1. Escudriña la Palabra de Dios y aplícala a tu vida diaria. A medida que pongas en práctica “la ley perfecta, la de la libertad”, como dice Santiago 1:25, tu conciencia se volverá más fuerte porque conocerá mejor el corazón de Dios.

2. Ora antes de tomar decisiones. En vez de decidirte por algo sólo porque te parece apropiado o te hace sentir bien, trae al Señor todas tus dudas y preocupaciones, y pon atención a su voz.

3. Hazte el propósito de obedecer a Dios. Si tú deseas hacer las cosas como Dios manda, siempre te preguntarás: ¿Qué quiere el Señor que yo haga? Esta práctica te permitirá discernir y seguir la dirección del Espíritu.

4. Adquiere una mayor receptividad a la convicción del Espíritu. Ya no estamos más bajo condenación, dice Romanos 8:1, y esto nos capacita para reconocer la diferencia que hay entre la convicción del Espíritu Santo y las acusaciones del enemigo. El Espíritu siempre nos muestra exactamente lo que necesita arrepentimiento; él no nos da una vaga sensación de culpa. Su convicción tiene el propósito de hacernos volver al Señor si nos hemos desviado de su camino.

5. Abandónate a la perfecta voluntad de Dios. Si te reconsagras cada día para ser un “sacrificio vivo” sólo para Dios, tu conciencia te orientará hacia el Señor. Cuando te niegas a conformarte a las normas de este mundo, y renuevas tu manera de pensar conforme a la mente de Cristo, podrás “comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” (Romanos 12:1-2).

ORACION:
Amantísimo Dios, por favor ayúdame a guardar mi mente de la suciedad y corrupción de este mundo, y a crear el hábito de buscar tu rostro cada día, escudriñar tu Palabra y actuar conforme a tu voluntad, y que mi conciencia pueda alertarme de lo malo y dirigirme siempre conforme a tus principios. En el nombre de Jesús. Amén.

“Gracia, Misericordia y paz”
Carlos Martínez M
(diostehabla.com)