miércoles, 4 de mayo de 2016

Proverbios 29:23


Proverbios 29:23
El orgullo del hombre lo humillará, pero el de espíritu humilde obtendrá honores”.

1 Corintios 13:4


1 Corintios 13:4
“El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante”


lunes, 2 de mayo de 2016

1 Corintios 15:33



Indudablemente una de las mayores presiones que tenemos los Hijos de Dios es saber convivir con las personas de nuestro entorno social, incluso con las de nuestro entorno familiar. Dios nos creó para ser sociables, para aprender a relacionarnos unos con otros. De ahí la naturalidad que tenemos para forjar amistades de manera muy rápida. El problema es cuando no sabemos elegir a nuestras amistades, cuando convivimos demasiado tiempo con personas que no aman a Dios.

Desde luego que tampoco debemos ser apáticos con las personas o con los familiares que no comparten nuestra Fe, ni que nos comportemos como unos “aguafiestas” en los lugares de reunión familiar o lugares donde concurrimos. Sin embargo, es muy importante saber controlar el tiempo que compartimos con esas personas y, sobretodo, si no aman al Señor; porque podríamos, sin darnos cuenta, caer en el lazo del enemigo y hacer cosas que a Dios no le agradan.

Jeremías 15:19

Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”.

martes, 26 de abril de 2016

SI EL MUNDO NO SE SALVA ES PORQUE NO QUIERE SALVARSE...



Si el mundo no se salva es porque no quiere salvarse. Porque el mundo no busca la salvación en Cristo, aunque al creyente le guste cantarle y oír como le cantan.


Cantar y Alabar a Dios es muy hermoso, sin embargo solo con canciones no se salva el hombre, porque la Biblia afirma que el deseo de Dios es que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Y también dice que el Padre ha enviado al Hijo para que sea Salvador del mundo. 

jueves, 21 de abril de 2016

¿POR QUÉ LOS PLANETAS GIRAN ALREDEDOR DEL SOL Y NO EL SOL ALREDEDOR DE LOS PLANETAS?



¿Por qué los planetas giran alrededor del sol y no el sol alrededor de los planetas? Es simple, los objetos más livianos giran alrededor del objeto más pesado en el sistema solar y el sol es mil veces más pesado que el planeta más grande que es Júpiter, y es 300,000 veces más pesado que la Tierra.

Así Dios es infinitamente más pesado que todos nosotros y por eso debemos vivir para glorificarle.

¿Tú sabes por qué a veces tienes tantas frustraciones? Porque tú quieres girar tu vida sobre ti mismo, sobre tus deseos, dando la espalda a Dios y eso no puede ser.

Nosotros tenemos la tendencia de querer exaltarnos a nosotros mismos y creemos que somos el centro del universo y que debemos glorificarnos a nosotros mismos y que debemos vivir para satisfacer nuestros deseos y nuestros placeres. (Incluso muchas veces para eso usamos el Facebook). Y son el Nombre de Dios y su Gloria la que debe ser exaltada y no nosotros.


(Eduardo Saladin).


¡Gracia y Paz!

1 Corintios 10:23




1 Corintios 10:23
“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”.

Como creyentes estamos autorizados a proceder como nos convenga, pero estas preguntas deberían zumbar en nuestra mente: ¿Me conviene hacerlo? ¿Me edifica? Muchas veces las cosas van a parecer legales y tendrán apariencia de aprobación y al final el resultado no será beneficioso.

Busca lo que te conviene y haz lo que te edifica.


¡Gracia y Paz!

Salmo 119:165


miércoles, 20 de abril de 2016

¡EL ESPÍRITU DEL SEÑOR PRODUCE LIBERTAD!


Cuando el Espíritu del Señor está en nosotros se produce un estado de libertad, porque el fruto del Espíritu es Amor, Paz, Gozo, Fe, Paciencia, Bondad, Benignidad y Dominio Propio. De tal manera, la presencia del Espíritu de Dios nos da la capacidad de vencer las debilidades humanas. Necesitamos vivir en la libertad que nos da el Espíritu de Dios para amar por decisión a pesar de todo. Eso no es fácil, y precisamente por esa razón, lo necesitamos a EL.

Para que el Espíritu del Señor esté en nosotros, tenemos que vivir en obediencia a su palabra. Si no vivimos en obediencia, es imposible que el Espíritu de Dios y por supuesto tampoco su fruto esté en nosotros. Toma la decisión de vivir en obediencia a la palabra de Dios y pídele a Dios que te ayude en tu debilidad. Suelta ya esa atadura que impide que el Espíritu del Señor venga a tu vida. Suelta esa falta de perdón, suelta esa adicción, suelta tus ataduras materiales. Deja todo lo que te estorbe para que el Espíritu del Señor establezca su señorío sobre tu vida.

2 Corintios 3:17

“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”

martes, 19 de abril de 2016

NO IMPORTA QUE TAN PROFUNDO HAYAS CAÍDO, DIOS TE PUEDE RESCATAR



Isaías 41:10
“No temas, estoy contigo. Yo soy tu Dios, no tengas miedo. Te fortaleceré, sí, te ayudaré. Te salvaré con mi mano victoriosa”.

Muchos estamos luchando en nuestras propias fuerzas, tratando de vencer los violentos ataques del enemigo, y lo que no queremos aceptar es que nos encontramos cansados y fatigados por una batalla que hemos librado en nuestras propias fuerzas. Oigamos la voz de Dios que nos dice:

–Yo los liberaré del temor que se apodera de su corazón. El enemigo solo puede rugir, y atacar su carne y su mente, pero nunca podrá separarlos de Mi amor y todo lo que Yo he puesto delante de ustedes. Yo les he prometido un futuro y una esperanza, y si ustedes aún no han llegado a ese lugar, crean que lo que Yo les prometí eso mismo realizaré–.

–Yo los levantaré y los sacaré de lugar donde han estado. Yo nunca los abandonaré. No están atrapados en una isla desierta. Están en la palma de Mi mano, debajo de Mis alas protectoras. Ustedes son Mis hijos y Yo soy su refugio–.

–Yo los fortaleceré. Siempre los sustentaré con la diestra de Mi justicia. Caminen por fe y no por lo que sienten o ven, y sigan confiando en Mí. Me verán moverme con imponentes señales y maravillas mientras derribo las fortalezas sobre la tierra. Yo Soy su Dios soberano y sí, Yo estoy en total control–.

Isaías 41:13
Porque Yo soy el SEÑOR tu Dios, que sostiene tu diestra, Que te dice: 'No temas, Yo te ayudaré”.



CUANDO ENTREGAMOS NUESTRA VIDA A CRISTO...


lunes, 18 de abril de 2016

VENCIENDO LA TENTACIÓN...



Vivimos en un mundo en el que la maldad impera y está a la orden del día. Existe tanta propaganda que minan nuestra mente, la de nuestros hijos e hijas, incitándonos, ya sea a beber licor, a ver pornografía, a tener relaciones sexuales, a visitar lugares que no podemos pagar, a gastar dinero que no tenemos, a arriesgar nuestra propia salud a cambio de tener un cuerpo escultural. De igual manera existen personas, en el trabajo, en la universidad, en la casa, en la calle, en todas partes, que continuamente están tratando de probarnos y ver qué tan firmes estamos en nuestra búsqueda por una relación integra con nuestro señor Jesús.

En levítico 20:7 dice: “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo soy el Señor vuestro Dios”. Es una orden directa y estricta de parte de Dios de cómo debe de ser nuestra actitud ante las tentaciones y el pecado. Por más hambrientos de éxito que pudiéramos estar, no debemos vender nuestra integridad; por más cansados de las dificultades de la vida, no podemos negociar por una salida fácil; por más presionados que estemos por el mundo que nos provoca a tener sexo antes o fuera del matrimonio, no debemos arriesgar nuestra salvación por un simple “bocado de pan”. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19).

No hay tregua para un verdadero hijo de Dios. La vida de santidad no es algo que podamos negociar con el diablo: No podemos correr riesgos tontos, porque los daños son crueles e irreversibles. Debemos de ser santos y conducirnos con temor reverente [a Dios] en esta vida (1 Pedro 1:17b), no exponiéndonos al pecado. No dejando que los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida (1 Juan 2:16) dirijan nuestra forma de vivir.

Ante el acecho de quienes quieren que fallemos, la advertencia es: “Si los pecadores te quisieran engañar, no consientas” (Proverbios 1:10). Consentir es sinónimo de estar de acuerdo, es aceptar el engaño, entonces no estés de acuerdo con los pecadores. La vida de santidad es como un cheque protegido que dice: “NO NEGOCIABLE”.

Nuestro Padre celestial quiere que los Cristianos vivamos vidas que lo glorifiquen, y ¿de qué forma?, valorando nuestra vida espiritual, renovándola diariamente, alimentándonos con la Palabra de Dios todos los días, meditando siempre en el gran precio que Jesús pagó por nuestros pecados. No cambiemos nuestra salvación por un momento de placer. Busquemos hacer la voluntad de Dios. Tomemos decisiones en todo cuanto hagamos, pidiendo siempre la guía del Espíritu Santo.

Recordemos que Jesucristo nos ha comprado, Él pagó el precio para darnos el REGALO DE LA VIDA ETERNA, un regalo invaluable e incomparable. La salvación es un regalo tan grande que no debemos descuidar (Hebreos 2:3), y mucho menos… ¡NEGOCIAR! Una vida pecaminosa no vale nada. Hagamos lo imposible por vivir una vida de santidad como Dios quiere.

Romanos 8:38-39
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”.

“Gracia y Paz”


miércoles, 13 de abril de 2016

¿QUIÉN PUEDE DECRETAR, DECLARAR, Y ESTABLECER?



¿QUIÉN PUEDE DECRETAR, DECLARAR, Y ESTABLECER? ¡El Único que lo puede hacer es DIOS! La manera Bíblica de orar es apelar al Señor, Amo, Creador y Rey soberano de toda criatura, para que sea ÉL el que DECLARE, DECRETE, y ESTABLEZCA, no es “Yo declaro, yo decreto, yo establezco…” como enseña con arrogancia la “Metafísica Carismático-Apostólica”