domingo, 19 de julio de 2015
sábado, 18 de julio de 2015
LEE LA BIBLIA PARA SER SABIO, CRÉELA PARA SER SALVO Y PRACTÍCALA PARA SER SANTO
Lee la Biblia para ser sabio, créela para ser salvo y
practícala para ser santo.
Salmos 19:7-9
“La ley del SEÑOR es perfecta, que restaura
el alma; el testimonio del SEÑOR es seguro, que hace sabio al sencillo…”
martes, 14 de julio de 2015
TUS CREENCIAS NO TE HACEN MEJOR PERSONA... ¡TUS ACCIONES SI!
Lucas 10:25–37
25 Y he aquí, un
intérprete de la ley se levantó y dijo, para tentarle: Maestro, ¿qué debo hacer
para heredar la vida eterna?
26 Y él le dijo:
¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?
27 Y él,
respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu
alma, y con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti
mismo.
28 Y le dijo: Bien
has respondido; haz esto y vivirás.
29 Pero él,
queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30 Y respondiendo Jesús,
dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de ladrones,
los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
31 Y aconteció que
descendió un sacerdote por aquel camino y, al verle, pasó de largo.
32 Y asimismo un
levita, llegando cerca de aquel lugar, al verle, pasó de largo.
33 Mas un samaritano
que iba de camino llegó cerca de él y, al verle, fue movido a misericordia;
34 y acercándose,
vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole sobre su propia
cabalgadura, le llevó al mesón y cuidó de él.
35 Y otro día, al
partir, sacó dos denarios y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamelo; y todo
lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando vuelva.
36 Quién, pues, de
estos tres te parece que fue el prójimo de aquel que cayó en manos de los
ladrones?
37 Y él dijo: El que
tuvo misericordia de él. Entonces Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo.
Ver video:
¡Gracia y Paz!
TODOS LOS DIAS SERÁN HERMOSOS SI DIOS FORMA PARATE DE TU VIDA
1 Samuel 7:12
“Tomó luego Samuel una piedra y la puso
entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre
Ebenezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó el Señor.
Yo no sé qué es lo que me espera en el futuro: los próximos
días, los próximos meses o los próximos años. Lo ignoro. Probablemente habrá
días hermosos, con sol; indudablemente habrá tormentas. Venga lo que venga estaré
preparado para darle la bienvenida con valor y mucho ánimo. Porque esa es la
vida y aunque la vida cambia, el Señor jamás cambia, porque Él es el mismo,
ayer y hoy y por los siglos (Hebreos 13:8).
He aprendido que Dios tiene un propósito en mi vida y ese
propósito se cumplirá a pesar de las tempestades. Debo incrementar mi confianza
en Jesús, saber que Él está conmigo y Él me hará estar seguro a su lado.
Oración:
Papito Dios, hoy te doy gracias porque hasta aquí me has
ayudado. Sé que estoy donde estoy porque tú tienes un propósito en mi vida. De hoy
en adelante quiero hacer todo no en mis fuerzas, si no en las tuyas. Mi vida
está en tus manos, por favor sostenla y fortalécela. Hoy quiero tener la
certeza de que si hasta aquí me has ayudado, entonces podré confiar en que aún en
ese futuro incierto tú me ayudarás. En el nombre de Jesús, Amén.
¡Gracia y Paz!
lunes, 13 de julio de 2015
Santiago 3:17
Santiago 3:17
Pero la sabiduría de lo alto es primeramente
pura, después pacífica, amable, condescendiente, llena de misericordia y de
buenos frutos, sin vacilación, sin hipocresía.
Gálatas 6:7
Gálatas 6:7
“No se dejen engañar, de Dios nadie se
burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará”
jueves, 9 de julio de 2015
EL PERDÓN DE DIOS
Salmos 32:1
“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y
cubierto su pecado”.
Cuando hemos pecado creemos que es muy difícil conseguir el perdón de Dios. Ese pesar nos avergüenza, nos aleja de la iglesia y hasta nos distancia de la comunión con Jesús, pero debemos recordar que dentro de sus promesas, el perdón de Dios está a nuestro alcance, no importa cual haya sido el pecado cometido, lo recibimos por medio de la fe en Jesucristo y su eterna misericordia.
Si nos arrepentimos de verdad y confesamos nuestros pecados, El Señor nos perdona porque prometió hacerlo (1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”).
Cuando Dios perdona nuestros pecados, los borra del
registro. Nunca más los volverá a sacar a la luz, de modo que mostremos nuestro
gozo y felicidad en todo tiempo (Isaías 43:25 “Yo, yo soy el que borro tus
rebeliones por amor de mí mismo; y no me acordaré de tus pecados”).
¡Gracia y Paz!
sábado, 4 de julio de 2015
¿AUN TIENES A TU PADRE CON VIDA?
Si tienes la bendición de tener a tu padre, valóralo, él es
el hombre que cuidó de ti cuando eras un ser indefenso, que se sacrificó todo
el tiempo para que tuvieras salud, fuerza y alegría. Respétalo siempre, jamás
lo califiques ni lo juzgues, esa potestad sólo le corresponde a Dios.
Hablare con franqueza, nadie mejor que él, para
entenderte, cuéntale tus cosas, con más confianza que al mejor de tus amigos...
Ten la seguridad que encontrarás en él al confidente ideal y como no, si tu padre.
Por la diferencia de edades es posible que tengan distintas maneras de ver la
vida y que algunas veces no se pongan de acuerdo, pero no te preocupes, eso es
bueno para ambos.
Conversa con él cada vez que te sea posible, esa dicha no
la vas a tener siempre, pregúntale ¿papá tu qué harías?, lo vas a llenar de
gozo, le va a ser de mucho bien sentirse útil, saber que lo tomas en cuenta, que
crees y confías en él, como cuando eras un(a) niño(a)... Escúchalo, aunque sus
consejos no lleguen a resolver tus problemas te serán provechosos, te marcarán
pautas y ayudaran a concebir nuevas ideas, hallaras en sus palabras la
experiencia de un ser humano que alguna vez fue como tú, tuvo tu edad y trajinó
por el mismo camino.
Si tienes a tu padre presente, quiérelo, amalo, aprécialo,
no olvides que detrás de su sonrisa se esconde la nostalgia de un hombre al que
le quedó corto el tiempo, pero que ahora, como es natural, disfruta viendo en
ti la continuación de su propia vida... Por eso cada vez que puedas visítalo, tu sola presencia será suficiente
para alegrarlo y hacerlo muy feliz.
Si tienes a tu padre con vida abrázalo, quiérelo, dile
que lo amas, que él es de las personas más importante en tu vida, que le estás
eternamente agradecido(a) por la labor de padre hacia tu vida... ello lo va hacer
muy feliz a él, porque nada es más reconfortante y hermoso para un padre que la
gratitud y el amor de su propio(a) hijo(a).
¡Gracia y Paz!
Editado por: Carlos Martínez M.
John Henry Medina del Piélago
¿QUIERES SER UN VERDADERO DISCÍPULO DE CRISTO?
(Lee Filipenses 3:1-21)
Ser discípulo implica vivir las enseñanzas de Cristo
(v. 1). Evitando a los que tergiversan su palabra (v .2). Eligiendo vivir
conforme al espíritu y no conforme a la carne (vv. 3-4). No obstante de tener
todo lo material, prefieren lo espiritual (vv. 5-7). Olvidan posiciones, la meta
siempre será el conocimiento del Señor y alcanzar la perfección (vv. 8-12). Estos
nunca tiran la toalla, nunca se rinden (vv. 13-14). Cada día maduran (v. 15).
Siendo seguidores e imitadores (v. 17), reconociendo que no pertenecen a este
mundo (v. 20).
¡Comprometámonos a
ser verdaderos discípulos de Jesús!
¡Gracia y Paz!
viernes, 3 de julio de 2015
TENER UN CORAZÓN PARA DIOS DEBERÍA SER NUESTRA PRIORIDAD...
Isaías 58:6
“¿No es más bien el ayuno que yo escogí,
desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir
libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?”
Si en verdad queremos ayunar, hagamos lo que Dios nos
dice: en vez de ayunar y andar por aquí y por allá con una apariencia piadosa,
dejemos de pecar. Dejemos los afanes. Dejemos de chismear. Dejemos de hacer las
cosas que revelan la perversidad y la maldad de nuestro corazón. Demostremos
nuestra fe en Dios con nuestro comportamiento. Seamos sinceros en nuestras relaciones.
Seamos honestos en lo que decimos.
El Señor no quiere vernos en cilicios ni cubiertos de ceniza,
Él quiere vernos limpios por dentro. Nunca estaremos limpios si no confesamos
que estamos sucios. Nunca alcanzaremos la pureza si no admitimos nuestra
inmundicia. Y nunca podremos lavar los pies de quienes están heridos mientras
no permitamos que Jesús, a quien herimos todos los días, lave los nuestros.
Isaías 58:7
“¿No es que partas tu pan con el hambriento,
y a los pobres errantes albergues en casa; que, cuando veas al desnudo, lo
cubras, y no te escondas de tu hermano?”
Dejemos de darle la espalda a los pobres y a los
menesterosos, y mostremos bondad a nuestros propios hermanos. ¡Tengamos una
verdadera comunión con nuestro Padre Celestial y dejemos de tener una religión tan
fría como el Polo Norte! TENGAMOS UN CORAZÓN PARA DIOS.
Cuando tengamos corazón para Dios, también tendremos corazón
para otras personas. Dejemos de ser odiosos y religiosos. La falta de amor que
tenemos hoy en día es dañina a la causa de Cristo.
¡Gracia y Paz!
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