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lunes, 17 de agosto de 2015

¿QUIERES TENER UNA VIDA BENDECIDA?


Josué 1:5-9
“Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”.

Moisés, el gran líder del pueblo israelita, había muerto. Ahora Dios decide nombrar a un joven llamado Josué para reemplazarlo, y le da la encomienda de guiar a los israelitas en la última etapa de su plan. Ellos debían cruzar el río Jordán y tomar posesión de la tierra prometida. Ciertamente la tarea que le esperaba a Josué no era nada fácil, pero las palabras de Dios en el pasaje de hoy exponen con claridad los pasos que él debía seguir para obtener el éxito. Josué fue obediente y los israelitas tomaron posesión de la tierra prometida. Nosotros debemos aplicar esta enseñanza en nuestras vidas. Veamos dos pasos esenciales a seguir:

1. Medita de día y de noche en la Palabra de Dios.
Si lo haces, le dijo el Señor a Josué, “Entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.

Meditar es más que simplemente leer la Biblia. Es pensar continuamente en lo que leímos tratando de entender cuál es el mensaje de Dios para nosotros. Muchos dicen que no saben meditar. Bueno, si tú sabes preocuparte entonces puedes meditar. La preocupación es la distorsión que el enemigo ha hecho de la meditación. Cuando estamos preocupados por algo, pensamos constantemente en ello. Claro que esto nos perturba y nos afecta negativamente. La meditación, por el contrario, es pensar en aquello que trae paz y sosiego a nuestras almas.

2. Esfuérzate y sé valiente.
Tres veces en este pasaje le dice Dios a Josué que se esfuerce y sea valiente. Y en la tercera ocasión le dice: “Mira que te mando...” Es decir, es más que un consejo o una sugerencia; es una orden del Señor la cual debe ser obedecida como requisito para obtener la victoria que él ya tiene preparada. A veces el temor puede impedirnos dar este paso. El temor es lo opuesto a la fe. Si confiamos plenamente en Dios, no daremos cabida a ese espíritu de temor, y podremos actuar con valor.

Dios espera que nosotros nos esforcemos y hagamos nuestra parte en cualquier tarea que él nos haya encomendado o en cualquier situación en la que nos encontremos, por difícil que esta sea. La pereza, la negligencia, la apatía, la falta de esfuerzo no pueden formar parte del carácter de un cristiano que quiere vivir una vida Bendecida.

¿Sientes mucho sueño en la mañana y no puedes levantarte temprano a leer la Biblia y pasar un rato con el Señor? Haz un esfuerzo y levántate, y busca el rostro del Señor antes de comenzar la rutina diaria.

¿Pasas el día dándole más importancia a otras ocupaciones y no tienes tiempo para Dios, y cuando llega la noche sientes tanto cansancio que lo único que quieres es tirarte en tu cama y dormir? Haz lo posible por orar y buscar el rostro del Señor cada día leyendo la Biblia. Busca las fuerzas para obedecer por medio de la constante oración. Recuerda que el Señor espera de ti que te esfuerces. No lo olvides, tu esfuerzo nunca será en vano delante de los ojos de Dios.

Dios ha prometido estar con nosotros siempre y lo cumplirá, pero la manifestación plena de su poder en nuestras vidas depende directamente de nuestra obediencia y de nuestra actitud. En Juan 14:21, Jesús nos dice: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”. Dios nos da el poder y la sabiduría que necesitamos para triunfar, pero nosotros tenemos que seguir sus instrucciones.

ORACIÓN:
Padre amado, te ruego me ayudes a esforzarme cada día de mi vida a leer tu Palabra y meditar en ella y poner en práctica todo lo que ella dice. Que en cada situación en que me encuentre, por difícil que sea yo me desenvuelva con fe y con valor, sabiendo que tú me darás la victoria. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!
Dios te Habla

martes, 14 de julio de 2015

TODOS LOS DIAS SERÁN HERMOSOS SI DIOS FORMA PARATE DE TU VIDA



1 Samuel 7:12
“Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre  Ebenezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó el Señor. 

Yo no sé qué es lo que me espera en el futuro: los próximos días, los próximos meses o los próximos años. Lo ignoro. Probablemente habrá días hermosos, con sol; indudablemente habrá tormentas. Venga lo que venga estaré preparado para darle la bienvenida con valor y mucho ánimo. Porque esa es la vida y aunque la vida cambia, el Señor jamás cambia, porque Él es el mismo, ayer y hoy y por los siglos (Hebreos 13:8).

He aprendido que Dios tiene un propósito en mi vida y ese propósito se cumplirá a pesar de las tempestades. Debo incrementar mi confianza en Jesús, saber que Él está conmigo y Él me hará estar seguro a su lado.

Oración:
Papito Dios, hoy te doy gracias porque hasta aquí me has ayudado. Sé que estoy donde estoy porque tú tienes un propósito en mi vida. De hoy en adelante quiero hacer todo no en mis fuerzas, si no en las tuyas. Mi vida está en tus manos, por favor sostenla y fortalécela. Hoy quiero tener la certeza de que si hasta aquí me has ayudado, entonces podré confiar en que aún en ese futuro incierto tú me ayudarás. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!




sábado, 4 de julio de 2015

¿AUN TIENES A TU PADRE CON VIDA?




Si tienes la bendición de tener a tu padre, valóralo, él es el hombre que cuidó de ti cuando eras un ser indefenso, que se sacrificó todo el tiempo para que tuvieras salud, fuerza y alegría. Respétalo siempre, jamás lo califiques ni lo juzgues, esa potestad sólo le corresponde a Dios.

Hablare con franqueza, nadie mejor que él, para entenderte, cuéntale tus cosas, con más confianza que al mejor de tus amigos... Ten la seguridad que encontrarás en él al confidente ideal y como no, si tu padre. Por la diferencia de edades es posible que tengan distintas maneras de ver la vida y que algunas veces no se pongan de acuerdo, pero no te preocupes, eso es bueno para ambos.

Conversa con él cada vez que te sea posible, esa dicha no la vas a tener siempre, pregúntale ¿papá tu qué harías?, lo vas a llenar de gozo, le va a ser de mucho bien sentirse útil, saber que lo tomas en cuenta, que crees y confías en él, como cuando eras un(a) niño(a)... Escúchalo, aunque sus consejos no lleguen a resolver tus problemas te serán provechosos, te marcarán pautas y ayudaran a concebir nuevas ideas, hallaras en sus palabras la experiencia de un ser humano que alguna vez fue como tú, tuvo tu edad y trajinó por el mismo camino.

Si tienes a tu padre presente, quiérelo, amalo, aprécialo, no olvides que detrás de su sonrisa se esconde la nostalgia de un hombre al que le quedó corto el tiempo, pero que ahora, como es natural, disfruta viendo en ti la continuación de su propia vida... Por eso cada vez que puedas  visítalo, tu sola presencia será suficiente para alegrarlo y hacerlo muy feliz.

Si tienes a tu padre con vida abrázalo, quiérelo, dile que lo amas, que él es de las personas más importante en tu vida, que le estás eternamente agradecido(a) por la labor de padre hacia tu vida... ello lo va hacer muy feliz a él, porque nada es más reconfortante y hermoso para un padre que la gratitud y el amor de su propio(a) hijo(a).

¡Gracia y Paz!
Editado por: Carlos Martínez M.


John Henry Medina del Piélago

jueves, 19 de febrero de 2015

Salmo 115:16



Salmo 115:16
“Los cielos son los cielos de Yahweh; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres”.

En 1923, un grupo de renombrados y valientes hombres de negocios de los Estados Unidos, Jesse Livermore, el mago de Wall Street; León Fraser, presidente del Banco Internacional Settlement; Iván Kruegar, el hombre principal del mayor monopolio financiero; Charles Schwab, presidente de la mayor compañía independiente de acero; y Richard Whitney, presidente de la Bolsa de Valores de Nueva York; se reunieron en el hotel Edgewater Beach, de Chicago. Aquel grupo era una leyenda. Juntos, aquellos hombres tenían más dinero que todo el tesoro americano. Los diarios y las revistas contaban sus fabulosas historias. Todo mundo los veían como símbolo del éxito.

Veinte años después, la historia era completamente diferente. Iván Kruegar, se habían suicidado. Charles Schwab, murió en la mayor miseria; y Richard Whitney, estaba en prisión.

Las Santas Escrituras nos dicen hoy que Dios les dio la tierra a los hijos de los hombres. La tragedia de la criatura humana es pensar que, porque Dios le confió la tierra, la tierra es suya. Entonces trabaja, lucha, conquista; acumula dinero, fama, poder y cultura y borra a Dios de su vida, se transforma en su propio dios, pero ignora que todo sucede porque Dios lo permite. Después de todo, fue él quien les dio la tierra a los hijos de los hombres, ¿o no?

Pero, "los cielos son de Yahweh", y desde allí Él controla el destino de las naciones y de las personas. Felices son los que tienen conciencia de esta verdad y entienden que por encima de la tierra están los cielos. Tú podrás decir: Haré esto hoy, y mañana aquello, pero si Dios no lo permite, no sucederá (Santiago 4:15).

La fortuna pasa, como pasó el poder, la fama y el dinero de aquellos hombres poderosos. La tierra se desgasta, envejece y muere, pero los cielos son eternos. ¡Ay de aquel que construye sus sueños y realizaciones basándose solamente en valores terrenales!

Dedica hoy unos momentos para mirar en dirección a los cielos. Observa la inmensidad del infinito y verás que tus conquistas y logros son insignificantes.

Al salir hoy a cumplir tus responsabilidades, o si te quedas en casa, piensa esto: "Los cielos son los cielos de Yahweh; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres".
  
¡Gracia y Paz!

Camino a Jesús

lunes, 19 de enero de 2015

¿SABES CUALES SON LAS MATEMATICAS DIVINAS?


Judas 1:2
“Misericordia, y paz, y amor os sean multiplicados”.

¿Quién se acuerda de las matemáticas en la escuela? El multiplicando es el número que debe ser multiplicado. En el versículo de hoy tenemos tres cosas que pueden ser multiplicadas para ti: La Misericordia, La Paz, y El Amor. El multiplicador es La Gracia de Dios que Él “derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador” (Tito 3:6).

La paciencia de Dios es tan grande que tú puedes participar en las matemáticas Divinas, y recibir la MISERICORDIA de DIOS, que “es más grande que los cielos”, La PAZ de DIOS, “que sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7). Y finalmente, SU AMOR que se explica en lo siguiente: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que Dio a su hijo unigénito” (Juan 3:16).

Si tú eres obediente y buscas día con día la presencia de Dios, podrás tener todas esas bendiciones, en el nombre de Jesús, Amén.


¡Gracia y Paz!

miércoles, 15 de octubre de 2014

¿HAS SENTIDO LA REVELACIÓN DE DIOS EN TU VIDA?



¿HAS SENTIDO LA REVELACIÓN DE DIOS EN TU VIDA?

Hebreos 1:1-4
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos”.

Mucha gente del mundo tiene conceptos distorsionados en cuanto a Dios, y por esa razón su perspectiva de la vida es equivocada. Muchos creen que es muy difícil conocer a Dios, y lo perciben como algo imposible de alcanzar. Sin embargo, lo cierto es que Dios desea revelarse a la humanidad y tener una íntima relación con toda su creación, por lo tanto él está muy interesado en darse a conocer al mundo. Esto lo vemos claramente a través de toda la Biblia. Por ejemplo, en la escritura de hoy, el autor de la carta a los Hebreos nos dice que Dios habló “muchas veces y de muchas maneras” a su pueblo a través de los profetas. El problema fue que el rebelde pueblo de Israel no prestó atención a sus palabras, rechazando, por tanto, los planes de bendición que Dios tenía para ellos. En Isaías 48:17-18 encontramos esta afirmación: “Así ha dicho Yahweh, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Yahweh Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. ¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar”.

Yahweh Dios se revela a nosotros también a través de su creación, del mundo físico que nos rodea. El Salmo 19:1 dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. Ellos nos hablan de su gloria y su majestad. El viento, las olas, los huracanes y los terremotos demuestran la fuerza y el poder de Dios. Las diferentes estaciones del año con sus diversos matices, el sol, la luna y las estrellas nos muestran el genio creador de nuestro Hacedor.

También Yahweh Dios decidió revelarse a sí mismo, a través de la conciencia del hombre. Aún aquellos que no conocen su ley, saben por instinto qué es bueno y qué es malo. Dice Romanos 2:14-15: “Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos”. Hay ateos que nunca robarían, matarían o violarían. Este principio proviene de Dios, quien ha inculcado un sentido moral en la conciencia de todo hombre. Claro que estas personas siguen los dictados de su conciencia, pero dudan de la existencia de Dios y por lo tanto no llegarán a conocerlo.

La máxima revelación de Dios a la humanidad ha sido a través de su Hijo Jesucristo, quien dejó su gloria para tomar forma de hombre, y revelarse ante nosotros. Dice el pasaje de hoy que Jesucristo es “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia”. Y en Juan 14:7, Jesús les dice a sus discípulos: “Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto”. Entonces Felipe le dice al Señor que les muestre al Padre, y Jesús le contesta: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9).

¿Quieres conocer a Dios? Conoce a su Hijo Jesucristo, el Verbo encarnado, la Palabra revelada, el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de su sustancia. ¿Y cómo puedes conocer a Jesucristo? Escudriñando la Palabra de Dios, meditando en ella diariamente, orando, pidiendo espíritu de sabiduría y revelación. Cuando hagas esto cada día de tu vida, el Espíritu Santo irá creando en ti las condiciones para que puedas “ver” a Dios revelado por medio de su palabra y de su santo Hijo Jesucristo.

ORACIÓN:
Padre santo, yo anhelo conocerte y vivir en comunión contigo. Te ruego me des espíritu de sabiduría y revelación para poder verte de la manera en que tú quieres que yo te vea y te conozca. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

martes, 16 de septiembre de 2014

¿CUENTAS CON UN BUEN SEGURO?



¿CUENTAS CON UN BUEN SEGURO?

Job 11:18
“Tendrás confianza, porque hay esperanza; mirarás alrededor, y dormirás seguro”

Los tiempos en que vivimos son tiempos de mucha inseguridad en todos los aspectos. Esta inseguridad se refleja no sólo en los altos índices de violencia, robo y criminalidad que amenazan constantemente la vida de las personas, sino también en la inestabilidad económica que reina en todo el mundo. Personas que pensaban que tenían un hogar estable han tenido que pasar por el dolor de perderlo y muchos que creían que tenían un empleo seguro han recibido la triste noticia de que han sido despedidos. También otros que gozaban de perfecta salud de momento han recibido la mala noticia del resultado de los análisis. Incluso la vida misma puede perderse en un segundo de la manera más inesperada, a través de un accidente automovilístico, o de un loco que entra a un lugar público disparando un arma, o un fenómeno natural como un repentino tornado, o un rayo, o por cualquier otro medio.

Ciertamente, es imposible garantizar la seguridad en ningún aspecto en este mundo en que vivimos. Muchas veces, con el fin de crear una sensación de seguridad a nuestro alrededor, nos llenamos de “seguros” de todo tipo: seguros de vida, seguros médicos, seguro para la casa, para el automóvil, etc. Hacemos todo tipo de planes para “asegurar” que nada va a faltarnos en el futuro; pero nada de esto puede traer absoluta y total seguridad a nuestras vidas. Sabemos que hoy estamos aquí, ¿y mañana? ¡Sólo Dios lo sabe!

La seguridad absoluta no existe en este mundo, a menos que vivamos bajo el amparo y protección de Dios. La Biblia nos dice en el Salmo 91:1 que “el que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente”. Dios es el único que puede garantizarnos seguridad en cualquier situación que se nos presente en la vida, porque él es omnisciente y es omnipotente. Todo lo sabe y todo lo puede. Y la seguridad que él nos ofrece nos cubre, no solamente en esta vida sino por toda la eternidad.

Si Cristo es el Señor de nuestras vidas podemos vivir tranquilos y confiados, pues aún en el caso de que nuestra economía, nuestra salud, o cualquier otra área sea afectada contamos con la seguridad de que él es fiel para reponernos lo que se ha perdido y aún más, como sucedió en el caso de Job, el cual lo perdió absolutamente todo, posesiones, familia, su salud, pero al final, dice la Biblia, Dios “aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job” (Job 42:10). ¡Que seguro tan maravilloso que nos devuelve más de lo que perdimos, conforme a la misericordia de nuestro Padre celestial!

Únicamente Dios puede darte un seguro que cubre absolutamente todas las circunstancias imaginables en la vida y cuyo reembolso excede todo entendimiento humano. Y lo mejor de todo es que es absolutamente gratis, pues Jesucristo hizo el pago completo en la cruz del Calvario hace más de 2,000 años. Sólo tienes que reclamarlo acercándote a él con un corazón humilde y arrepentido e inmediatamente estarás cubierto. Cuando estamos “bajo la sombra del Omnipotente” podemos vivir tranquilos, pues todo lo que suceda en nuestras vidas (bueno o malo) tiene un propósito y al final recibiremos la recompensa de Dios, como nos asegura Romanos 8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. ¡Esta es la verdadera seguridad!

El apóstol Pablo entendió este concepto perfectamente, de manera que estando preso en una cárcel romana, teniendo que enfrentarse a la incertidumbre sobre su destino de vida o muerte, demostró su absoluta seguridad al manifestar: “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21). Es decir, mientras él estaba vivo disfrutaba cada día del amor y la gracia de Cristo, y además sabía que su muerte significaría estar aun más cerca del Señor. ¿Tienes tú esta seguridad?

Un anuncio de una compañía de seguros dice: “Una llamada de 15 minutos puede ahorrarte hasta un 15 por ciento en tu seguro de automóvil”. Pero la Palabra de Dios nos dice que “15 minutos diarios de comunión con el Señor pueden ahorrarte el 100 por ciento de tus ansiedades, afanes, temores y preocupaciones”. Si no lo has hecho, comienza a hacerlo desde hoy mismo.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

viernes, 12 de septiembre de 2014

¿CONOCES LOS PLANES QUE DIOS TIENE PARA TU VIDA?



¿CONOCES LOS PLANES QUE DIOS TIENE PARA TU VIDA?

Jeremías 29:11
“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza”

Uno de los descubrimientos más maravillosos en la vida de una persona es conocer que está en este mundo porque Dios tiene un propósito para su vida. En el libro “Una vida con propósito” se encuentra escribió lo siguiente: “Fuiste creado por Dios y para Dios, y hasta que lo entiendas, tu vida no tendrá ningún sentido”. La escritura de hoy nos dice que Dios tiene planes para nosotros, y que sus planes son buenos, pues él desea darnos un futuro de esperanza, de bienestar y de felicidad.

Dios tiene un plan general para toda la humanidad. Es su deseo librarnos de la condenación que cayó sobre nosotros cuando Adán y Eva pecaron. Con ese fin envió a su Hijo Jesucristo, “para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). Cuando creemos en Jesucristo, y lo aceptamos como nuestro Salvador somos librados de la condenación del pecado y tenemos vida eterna. Este es el propósito fundamental de Dios en nuestras vidas. Y una vez somos justificados, él desea conformarnos a la imagen de su Hijo para que vivamos junto a él por la eternidad, dice Romanos 8:29.

Además, Dios tiene un plan específico y personal para cada ser humano. Su plan para ti es diferente a su plan para mí. Ambos proceden de Dios, pero hechos a la medida de nuestras personalidades exclusivas, y de las circunstancias que envuelven nuestras vidas. Pero no solamente Dios tiene un plan para ti, sino que está muy interesado en que tú sepas cuál es ese plan. En su carta a los efesios, el apóstol Pablo dice: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor” (Efesios 5:15-17). Es tu responsabilidad conocer cuál es la voluntad de Dios, cual es su plan en tu vida. Para ello debes andar como sabio, no como necio o insensato. Debes buscar la sabiduría que viene de Dios por medio de una vida de comunión con él, leyendo su palabra diariamente y pasando tiempo en oración cada día de tu vida.

Ahora bien, muchas veces hemos estado orando por mucho tiempo y no hemos tenido respuesta. Si esto te está sucediendo en estos momentos, debes analizar tu vida para descubrir la posible razón. Quizás sea una de las siguientes:

Tu propia voluntad puede estar estorbando la voluntad de Dios para tu vida. Si tú decides lo que quieres que ocurra en tu vida, es posible que le estés diciendo a Dios con tus acciones que no te interesa su plan. Entonces él espera que cambies tu actitud para actuar.

El pecado no confesado en tu vida puede ser un obstáculo. Ese pecado puede estar endureciendo tu corazón hasta el punto de la sordera espiritual, la cual te impide oír las instrucciones del Señor. ¿Hay algo que se interpone entre tú y Dios hoy, que necesita ser eliminado? Piénsalo bien.

Una simple duda puede afectar tu relación con Dios. La duda es totalmente opuesta a la fe. Y “sin fe es imposible agradar a Dios”, dice Hebreos 11:6. Cree de todo corazón que Dios desea lo mejor para ti, y quiere revelarte sus planes para tu vida.

La influencia negativa de otras personas puede estar alejándote del plan de Dios. Como en el caso de Job, debemos ser precavidos de los que parecen bien intencionados pero realmente son “amigos” terriblemente equivocados que nos ofrecen orientación totalmente errónea.

El afán puede estar afectando tu relación con Dios. ¿Estás tan afanado en tus propios planes que te impide tener un momento a solas con el Señor? La Biblia nos dice en Filipenses 4:6-7: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

Busca el rostro del Señor cada día, ora, lee su palabra, medita en ella. El Espíritu Santo te capacitará para escuchar su voz y, cuando sigas sus instrucciones, podrás disfrutar de la vida abundante que Dios ha planeado para ti.

ORACIÓN:
Padre santo, gracias te doy por los planes que tú tienes para mí. Dame un oído fino y un corazón receptivo para escuchar y obedecer tus instrucciones, y que esos planes se hagan realidad en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

sábado, 12 de abril de 2014

TU NO FUISTE DISEÑADO PARA VER DE LEJOS...


Tu no fuiste diseñado para ver de lejos lo que Dios puede hacer con los demás, tú fuiste diseñado para experimentar esas Bendiciones.

Salmo 91:1
“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente”

La Escritura habla de HABITAR, no solo de "visitar". Durante el noviazgo se visitan, en una relación de matrimonio HABITAN juntos. Cuando tu llegas al punto de Habitar, es decir: vivir, pensar, actuar, caminar, soñar, hablar, escuchar, construir, y existir en Dios... Su Poder te cubrirá a donde quiera que vayas.

Deja de leer lo que Dios hizo en otras personas, deja de ver de lejos lo que Dios puede lograr, es tiempo de sumergirte en Su Presencia, es tiempo de HABITAR en Él y ver posible lo que todos dicen que es imposible. ¡Experimenta en tu vida el Poder de Dios!

“Gracia y Paz”

Nueva Generación para Dios

miércoles, 9 de abril de 2014

“Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo”


Deuteronomio 28:3
“Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo”.

El pasaje continua diciendo: “Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias,” etc. y “Bendito serás en tú entrar, y bendito en tu salir”. Servimos a un Señor misericordioso y bueno. Cuando nos entregamos a Él, y damos la espalda a todo lo que es feo, pecaminoso, o sucio, Él se deleita en colmarnos con bendiciones y beneficios.

Pero hay que tener en mente que estas bendiciones se aplican solamente a los que honramos al Señor con nuestras vidas, y andamos en obediencia a sus mandamientos; a los que nos hemos rendido a Cristo y vivimos diariamente para agradarle a él.

“Gracia y Paz”

Un Versículo de la Biblia cada Día

jueves, 27 de marzo de 2014

¿ESTAS VIVIENDO LA VIDA ABUNDANTE QUE JESÚS NOS PROMETIÓ?


¿Estas viviendo la vida abundante que Jesús nos prometió?

Juan 10:10
"El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

¿Qué quiso decir Jesús cuando prometió una vida abundante?

A diferencia de un ladrón, el Señor Jesús no viene por razones egoístas. Viene a dar, no a recibir. Viene para que las personas puedan tener vida en Él que es significativa, útil, alegre y eterna. Recibimos esta vida abundante el momento que lo aceptamos como nuestro Salvador.

Esta palabra "abundante" en griego es perisson, significando "excesivamente, altamente, más allá de la medida, más, superfluo, una cantidad tan abundante como para ser considerablemente más de lo que uno esperaría o anticiparía". En definitiva, Jesús nos promete una vida mucho mejor de la que nos podríamos imaginar, un concepto que nos recuerda de 1 Corintios 2:9: "Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman". El apóstol Pablo nos dice que Dios es capaz de “hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”, y lo hace por Su poder, un poder que está obrando dentro de nosotros si le pertenecemos a Él (Efesios 3:20).

Una vida abundante no consiste de la abundancia de cosas materiales. Si ese fuera el caso, Jesús habría sido el más rico de los hombres (Mateo 8:20).

¿Qué es la vida abundante?  La vida abundante es la vida eterna, una vida que comienza en el momento que venimos a Cristo y lo recibimos como Salvador, y continúa a lo largo de toda la eternidad. La definición bíblica de la vida — específicamente la vida eterna — es proporcionada por Jesús mismo: "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado" (Juan 17:3). Esta definición no hace mención de la longitud de los días, la salud, la prosperidad, la familia o la carrera. De hecho, lo único que menciona es el conocimiento de Dios, que es la clave para una vida verdaderamente abundante.

La abundancia de la que Dios nos habla es abundancia espiritual, no material. Por otro lado, la vida eterna, la vida por la cual un cristiano se preocupa, no se determinada por la duración, sino por una relación con Dios. Esto es por qué, una vez que Dios nos ha llamado, recibimos el regalo del Espíritu Santo, la vida eterna (1 Juan 5:11-13).

La vida de un cristiano gira alrededor del principio de crecer “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y el Salvador Jesucristo” (2 Pedro 3:18). Esto nos enseña que la vida abundante es un proceso continuo de aprendizaje, práctica, y maduración.

Aunque, cómo seres humanos, somos naturalmente deseosos de cosas materiales, como cristianos nuestra perspectiva de la vida debe ser revolucionada (Romanos 12:2). Así como nos convertimos en nuevas criaturas cuando venimos a Cristo (2 Corintios 5:17), así debe ser transformada nuestra comprensión de la "abundancia". La verdadera vida abundante consiste en una abundancia de amor, gozo, paz y el resto del fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23), no una abundancia de "cosas". Consiste en una vida que es eterna, y por lo tanto, nuestro interés está en El Eterno y lo eterno, no el temporal. Pablo nos amonesta, "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios" (Colosenses 3:2-3).


“Gracia y Paz”


viernes, 11 de octubre de 2013

¿ESTÁS DISFRUTANDO DE TU RELACIÓN CON EL SEÑOR?



Salmo 34:8-10
“Gustad, y ved que es bueno el Señor; dichoso el hombre que confía en él. Temed al Señor, vosotros sus santos, pues nada falta a los que le temen. Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan al Señor no tendrán falta de ningún bien”.

La Biblia está llena de versículos que nos exhortan a que disfrutemos de nuestra relación con el Señor. Nuestro Dios, quien creó al mundo y que es el dueño de todo el Universo, quiere que hallemos placer en nuestra comunión con él. Su Palabra nos dice que él “nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos” (1 Timoteo 6:17). Pero lo más importante que Dios nos ha dado para que disfrutemos, es él mismo. Estamos llamados a encontrar satisfacción en nuestra relación con él. El salmista dice: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre” (Salmo 16:11).

Debemos tener la seguridad de que Dios ama a sus hijos en gran manera. Él conoce todos nuestros defectos y debilidades, sin embargo cuando recibimos a Jesucristo como nuestro salvador, somos adoptados como sus hijos (Gálatas 4:5). Y a continuación dice: “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo” (Gálatas 4:7). Es decir, ahora tenemos el enorme privilegio de acercarnos al Dios del Universo como sus hijos que somos y disfrutar de su santa presencia. ¿Estás tú experimentando el gozo y la libertad que surgen de saber que Dios te ama por ser su hijo? Si no es así, considera los siguientes factores que pueden estar impidiendo que disfrutes de ese gozo:

El pecado. El pecado nos separa de Dios, y por lo tanto nos impide disfrutar de su presencia. Sin embargo, la Biblia dice en 1 Juan 1:9 que “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. Si hay algún pecado que no has confesado, confiésalo de corazón delante del Señor y él te perdonará. De esta manera restableces tu comunión con él.

La falta de conocimiento. No podemos tener una íntima comunión con el Señor si no le conocemos. Por medio de la lectura de la Biblia y la oración diariamente podemos llegar a conocer a Dios. De esta manera sabemos cuáles son nuestras responsabilidades como sus hijos, qué espera él de nosotros y lo que debemos hacer para agradarle y lo que no debemos hacer que puede contristar su Santo Espíritu.

El temor a Dios. Satanás quiere que le tengamos miedo a Dios para que vacilemos en nuestra relación con él. Pero no debemos temer a nuestro Padre celestial, porque él nos ama incondicionalmente, de tal manera que dio a su único Hijo por salvarnos de la condenación eterna. El pasaje de hoy nos dice: "Temed al Señor", pero este temor no significa “miedo”, sino reverencia y respeto absoluto a Aquel que nos rescató, que nos incorporó a su familia, y que tiene nuestro futuro asegurado en sus manos.

La falta de fe. La Biblia dice que “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6). Es decir, no podemos tener una buena relación con el Señor si no tenemos fe. Y Romanos 10:17 dice que “la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. Así es que lee la Biblia, que es la palabra de Dios, cada día de tu vida, ora pidiendo al Señor que aumente tu fe y te dé discernimiento espiritual para entender su palabra. A medida que pongas en práctica lo que aprendes irás entablando una relación íntima con tu Padre celestial.

Medita en estos puntos y en las cosas que pueden estar afectando tu comunión con el Señor, y por lo tanto limitando el gozo que tu Padre celestial desea que tú sientas en su compañía, y rechaza todo lo que pueda ser un obstáculo para que disfrutes de ese gozo.

ORACIÓN:
Mi amante Padre que estás en los cielos, gracias por tu deseo de que tus hijos disfruten de tu compañía y por el gozo que proviene de tu Santo Espíritu. Ayúdame a rechazar todo aquello que afecta negativamente mi comunión contigo. Te lo pido en el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dios te Habla