domingo, 4 de enero de 2015

¿TIENES TÚ ESA FE QUE NOS HABLA LA BIBLIA?


2 Corintios 5:7
"porque por fe andamos, no por vista".

La esencia del cristianismo bíblico es la fe. En Hebreos 11:1 dice la Palabra de Dios que: "la fe es la convicción de lo que no se ve".

La Fe Bíblica siempre debe de ir acompañada de un buen testimonio, de una vida santa. Si no es así, sería una fe falsa, estéril y muerta.

La fe genuina, por ser un fruto del Espíritu Santo, no le permitirá al creyente vivir con un testimonio que no destaque en los círculos donde se desenvuelva. Su brillo debe verse, especialmente cuando se encuentra fuera de la iglesia, en su trabajo, en el vecindario donde vive y primordialmente en su hogar.

La fe Bíblica nos impone no solamente la necesidad de dar un buen testimonio, sino el deseo natural de hacer cosas para el Señor. "Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca" (Hebreos 11:7).

Por ser la convicción de lo que no se ve, Moisés "Se sostuvo como viendo al Invisible" (Hebreos 11:27). Es lo que menciona el Salmo 23:4 "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento".

Jesús dijo "bienaventurados los que no vieron y creyeron" (Juan 20:29). Hoy, con toda la alquimia religiosa que se ha desarrollado, encontramos un "cristianismo" cuyo principal componente no es la fe, sino aquello que pueden ver, olvidándose de esa bienaventuranza para los que no vieron y creyeron.

Hoy en día existe un emocionalismo que ha reemplazado la verdadera Fe cristiana, para substituirla por "experiencias" y "milagros" que muchos "sopladores" realizan como parte de su show. Y todos aquellos que andan por vista y no por fe, se impresionan grandemente con esta clase de espectáculos. Son multitudes los que llenan esos lugares, sin haber tenido jamás la experiencia de un nuevo nacimiento, pero permanecen allí, porque ellos mismos dicen: "Yo no me muevo de este lugar, porque aquí he visto...". Sí, han visto y se sienten muy a gusto, porque nunca han tenido fe. Lo que se ve, no es fe (Romanos 8:24).

Quienes están por lo que ellos han visto, a diferencia del cristiano que anda por fe y no por vista, significaría, en forma evidente, que nunca han sido salvos.

La Fe es el único canal por donde descienden todas las bendiciones de Dios al creyente (Creyente es el que tiene fe, no el que anda por vista):

Efesios 2:8 "por gracia sois salvos por medio de la fe".

Gálatas 3:26 "pues todos vosotros sois hijos de Dios por la fe".

Gálatas 3:14 "por la fe recibiésemos la promesa".

Hebreos 11:39 "alcanzaron buen testimonio mediante la fe".

Hebreos 10:38 "el justo por la fe vivirá".

Romanos 5:1 "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios".

Romanos 5:2 "tenemos entrada por la fe a esta gracia".

Romanos 3:25 "como propiciación por medio de la fe".

Hebreos 11:6 "sin fe es imposible agradar a Dios".

Romanos 14:23 "todo lo que no proviene de fe, es pecado".

Si tú eres de los que andan por vista, y no por fe, te recomiendo con mucho amor, por la salvación eterna de tu alma, que repases el fundamento de tus creencias. Ten en cuenta que sin fe es imposible agradar a Dios, porque somos salvos por medio de la fe. Recuerda: “todo lo que no proviene de la fe, es pecado”.

Indudablemente que los que se han conformado con ver “milagros” y se han regocijado con esas "experiencias" no entrarán en el reino de los cielos, y, obviamente, los que incentivan y motivan esa clase de religión, irán a la cabeza de ese desfile que conduce al infierno, porque si un ciego sigue a otro ciego, ambos caerán al hoyo.

Mateo 7:22-23 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

El verdadero hijo de Dios anda por fe, no por vista. Porque sin fe es imposible agradar a Dios, y la fe es aquello que no se ve. ¿Tienes tú esa fe que nos habla la Biblia? Recuerda: la salvación es por medio de la fe.

¡Gracia y Paz!

 Jack Fleming

¿ERES PACIENTE Y TOLERANTE?


¿ERES PACIENTE Y TOLERANTE?

"Todo hombre prudente procede con sabiduría; más el necio manifestará necedad" (Proverbios 13:16)

La paciencia y tolerancia ante el actuar de los demás, son parte del actuar diario del creyente que maneja su vida con sabiduría. El hombre insensato mostrará precisamente su insensatez como el vendedor ambulante muestra públicamente sus mercancías para que los demás las vean.

La prudencia y el amor van de la mano en el creyente, hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada, más la lengua de los sabios son como la medicina. Las palabras manejadas con reflexión traen salud a los oídos de quienes le escuchan. Las palabras usadas con humildad, son lámparas en el camino y recompensas espirituales en tu vida.

¡Gracia y Paz!

Pan de Vida

Salmo 119:44-45


Salmo 119:44-45

"Guardaré tu ley siempre, Para siempre y eternamente. Y andaré en libertad, Porque busqué tus mandamientos"

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA


AÑO NUEVO, VIDA NUEVA

1 Pedro 3:9-10 NTV
"No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte. Por el contrario, contesten con una bendición. A esto los ha llamado Dios, y él los bendecirá por hacerlo. Pues las Escrituras dicen: «Si quieres disfrutar de La vida y ver muchos días felices, refrena tu lengua de hablar el mal y tus labios de decir mentiras"

El apóstol Pedro menciona en este pasaje recordando al salmista David cuando fue echado de delante de Abimelec (Salmo 34:12-14). Es fundamental comprender que como cristianos muchas veces sufriremos maltratos, ofensas, insultos e injusticias, al igual que en este pasaje lo sufrió David. El Señor Jesús siempre nos advirtió sobre esto.

Pero si queremos tener un mejor año, un mejor tiempo y mejores días, debemos cuidar nuestro lenguaje. Cuando leemos esta instrucción del Señor, de bendecir siempre y no maldecir, no sólo se refiere a usar palabras como "bendiciones", "Paz del Señor", "Dios te guarde" como un simple saludo o una muletilla evangélica. Sino que se refiere a cuidar lo que decimos, a no murmurar, a no ofender a los demás, a no hacer comentarios negativos sobre nadie, a meditar bien si lo que vamos a expresar perjudica al próximo, deshonra a Dios o bendice.

Pregunta:
¿Quieres tener un año con mucho más paz que el anterior? ¡Entonces cuida tus palabras y con seguridad lo tendrás! De lo contrario los chismes, los comentarios negativos y cualquier palabra ociosa te traerán enojo, dolor y amargura de alma.

El Señor Jesús advirtió lo siguiente:

Mateo 12:35-37 PDT
"El que es bueno lo es en su corazón y habla de lo que tiene allí; de igual manera el malo lo es en su corazón y habla de lo que tiene allí. Pero yo les digo que en el día del juicio, la gente tendrá que dar explicación por cada una de las palabras inútiles que dijo. Las palabras que dijiste servirán para juzgarte. Ellas te aprobarán o te condenarán»"

¡Gracia y Paz!

Jose Barrios

1 Timoteo 3:4-5


viernes, 2 de enero de 2015

¿QUÉ TAN FIRME ES TU FE?


¿Qué TAN firme ES tu fe?

Daniel 6:1-10
“Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino. Y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado. Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él. Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios. Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive! Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada. Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición. Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes”.

Esta escritura nos cuenta acerca de la conspiración de unos malvados hombres que pretendían eliminar a Daniel. También nos habla de la actitud de Daniel después de haber sido promulgada la ley. Daniel conocía bien a su Dios; él sabía en quien había confiado, y por eso continuaba adorándolo y orando tres veces al día como acostumbraba antes de firmarse el edicto. Por esa razón “el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones” (Daniel 6:16). Así pasó Daniel la noche en aquel foso rodeado de leones hambrientos. Pero a la mañana siguiente, cuando el rey se acercó al foso Daniel pudo decirle: “Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo” (Daniel 6:22).

Una pequeña historia cuenta que una mujer cristiana estaba pasando por serias dificultades en su vida. Recientemente su esposo la había abandonado. Después perdió su empleo, y como si esto fuera poco también estaba sufriendo problemas de salud. Por eso se sentía muy deprimida. Una ancianita de su iglesia se enteró, y la invitó a cenar a su casa. Esa noche, mientras conversaban después de la cena, la anciana le señaló a un cuadro de Daniel en el foso de los leones que tenía en la pared del comedor, y le preguntó:

-- ¿Qué te parece ese cuadro?
-- ¡Muy bonito! – contestó la mujer.
-- ¿Qué ves en él? – preguntó de nuevo la anciana.
-- Veo a Daniel, unos leones alrededor de él y unos destellos de luz al fondo – dijo la mujer.
-- ¿Nada más? –
-- ¡Nada más! –

Entonces la ancianita le dijo: “Has omitido lo más importante. ¿Ves los ojos de Daniel? Los tiene fijos en el cielo. No está mirando los leones”. Aquella mujer meditó por unos instantes mientras miraba el cuadro. Y entendió el mensaje de la anciana. ¡Y su actitud cambió!

Daniel estaba totalmente incapacitado para defenderse de aquellos leones hambrientos. Su única alternativa era confiar en el Dios Todopoderoso a quien había servido fielmente. Sus ojos estuvieron fijos en “aquel que es poderoso para guardaros sin caída” (Judas 24). Siempre que fijamos nuestra mirada en el Señor, cuando ponemos en él toda nuestra confianza, cuando no dudamos de su poder y su amor por nosotros, él nos saca sanos y salvos de cualquier foso en el que nos encontremos por profundo que éste sea, y por grande sea el peligro que nos rodea.

Si en estos momentos te rodean circunstancias muy difíciles, acuérdate de Daniel, y al igual que él fija tu mirada y tu fe en Dios. Él te dará la victoria.

Oración:
Gracias Padre Santo, por la seguridad que me da tu Palabra de que puedo esperar de ti protección y socorro en las pruebas de mi vida. Ayúdame a poner mis ojos en ti y no en las circunstancias que me rodean. En el nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla

EL MUNDO ESTÁ LLENO DE VIOLENCIA, DE ODIOS, DE GUERRAS

El mundo está lleno de violencia, de odios, de guerras. ¿De dónde vienen esas cosas? De la codicia y el egoísmo, estas dos malas pasiones son las que rigen las relaciones humanas (Santiago 4:1-2). Pero si eres una nueva criatura serás gobernada por la virtud del amor. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros”, aun a sus enemigos, “amad a vuestros enemigos” (Juan 13:34; Mateo 5:44). Y “en esto conocerán todos que sois mis discípulos (que somos nuevas criaturas), si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:35). “Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:7, 8).


¡Gracia y Paz para todos en este Nuevo Año!!

SI VIVES SIN CRISTO, VIVIRÁS: FLACO, DÉBIL, SIN FUERZAS MORALES, NI ESPIRITUALES, NI FÍSICAS PARA RESISTIR A SATANÁS

Si vives sin Cristo, vivirás: flaco, débil, sin fuerzas morales, ni espirituales, ni físicas para resistir a satanás, pero si eres una nueva criatura tendrás nuevas fuerzas. Y como nueva criatura podrás cumplir el primer y grande mandamiento que dice: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12:30; Deuteronomio 6.5).

¡Gracia y Paz!

¡Bendiciones abundantes para todos en este Nuevo Año!

Lamentaciones 3:41


Muchas veces los afanes de la vida nos llevan a ocuparnos demasiado de nosotros mismos y olvidarnos de servir a Dios. Jeremías describe lo complicadas que pueden llegar a ser nuestras vidas si nos olvidamos de servir a Dios. Todos sus hijos le debemos obediencia, servicio y alabanza, a fin de que seamos para alabanza de su gloria (Efesios 1:12); “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).

Sigamos la recomendación de Jeremías, presentemos todos los días nuestro corazón y nuestras manos al Señor, y sin palabras le estaremos diciendo, aquí estoy Señor, ¿qué quieres que haga?

¡¡Bendiciones abundantes para todos en este año nuevo!!


¡Gracia y Paz!

UN CRISTIANO SIN CRISTO ESTARÁ LLENO DE MALOS PENSAMIENTOS

Un “cristiano” sin Cristo estará lleno de pensamientos impuros; porque la mente es la antesala del espíritu humano y a la mente acuden los demonios con sus malas influencias en sus pensamientos. Cuando esos pensamientos se alojan en la mente, llegan hasta el corazón y de allí dominan el espíritu. La mente ejerce un poder tan determinante en nuestras vidas, que por eso la Palabra de Dios nos dice: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él” (Proverbios 23:7). Es por eso que la Palabra de Dios nos exhorta “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2). Entonces con una mente nueva podemos pensar en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo que es de buen nombre, en todo lo virtuoso y digno de alabanza (Filipenses 4:8).


¡Gracia, Paz y Bendiciones abundantes para todos en este Nuevo Año!

jueves, 1 de enero de 2015

Mateo 6:7-8



Mateo 6:7-8
"Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis".


¡Gracia y Paz!

¿POR QUÉ TE CUESTA PERDONAR, SI ÉL YA TE PERDONÓ?



Síguenos en:

¿DAS GRACIAS A DIOS POR LO QUE HA HECHO EN TU VIDA?


¿DAS GRACIAS A DIOS POR LO QUE HA HECHO EN TU VIDA?

1 Samuel 7:10-12
“Mientras Samuel estaba ofreciendo el holocausto, los filisteos se acercaron para pelear con Israel. Mas el Señor tronó con gran estruendo aquel día contra los filisteos y los confundió, y fueron derrotados delante de Israel. Saliendo de Mizpa los hombres de Israel, persiguieron a los filisteos, hiriéndolos hasta más allá de Bet-car. Entonces Samuel tomó una piedra y la colocó entre Mizpa y Sen, y la llamó Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ha ayudado el Señor”

Desde su liberación de la esclavitud en Egipto, Dios había librado al pueblo de Israel de situaciones verdaderamente difíciles. Esta escritura nos narra acerca de la ocasión en que los israelitas fueron atacados por los poderosos ejércitos filisteos, y el Señor se manifestó por medio de una gran tormenta de rayos y truenos que los atemorizó, y los hizo huir, dándoles la victoria al pueblo de Israel. Fue entonces cuando el profeta Samuel tomó una piedra y, como recordatorio, la puso en un lugar y le llamó “Eben-ezer”, que quiere decir “piedra de ayuda”, y allí dijo: “Hasta aquí nos ha ayudado el Señor”

El año 2014 terminó ayer. En los doce meses ya transcurridos, la gran mayoría de nosotros pasamos por situaciones difíciles, tristes, frustrantes o desalentadoras, ya sea en el aspecto económico o en el aspecto sentimental o espiritual. Cuando miramos atrás, y vemos que todo aquello ya pertenece al pasado, y que Dios nos ha permitido finalizar un año más en nuestras vidas, bien podemos decir cada uno de nosotros como lo dijo Samuel: “Hasta aquí nos ha ayudado el Señor” (1 Samuel 7:12)

Alabado sea el Señor, porque nos da la oportunidad de continuar con nuestra jornada por este mundo. Sigamos hacia adelante y tengamos presente que en este nuevo año que hoy comienza también vamos a pasar por dificultades, problemas y adversidades. Y esto no debe tomarnos por sorpresa, pues Jesús nos recuerda: “En el mundo encontrareis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). Así que no se trata de si vamos a encontrar aflicción o no; se trata de cómo nos vamos a enfrentar a esa aflicción. Los que hemos creído en Cristo debemos hacerlo por fe. Eso es lo que nos dice Jesús que hagamos: “Confiad”. Simplemente porque él venció al mundo, venció a Satanás y todos sus demonios, venció todo lo que puede hacernos daño a nosotros sus seguidores. Mediante la fe en Cristo podemos seguir hacia adelante en plena confianza de que llegaremos a nuestro destino eterno.

Demos gracias al Dios Todopoderoso y Misericordioso por habernos ayudado hasta aquí, y démosle gracias también porque podemos contar con él en el camino que tenemos por delante. No sabemos qué nos espera en el futuro próximo, pero Dios sí lo sabe, y sabemos que él está en control de todo lo que existe en el universo.

Pongamos nuestras vidas en las manos del Señor, confiemos plenamente en que él nos ayudará a vencer las dificultades y nos dará la victoria conforme a su voluntad y a sus planes en nuestras vidas. Sigamos adelante. “Caminemos por Fe, no por vista” (2 Corintios 5:7). Dios nos ha prometido estar con nosotros, y no nos desamparará, ni nos dejará (Hebreos 13:5). Sigamos el consejo del Salmo 37: “Encomienda al Señor tu camino, confía en él, y él hará”.

Oración:
Amado Padre Celestial, gracias por todas tus bendiciones, tu ayuda y tu protección durante el pasado año. Hoy que me has dado la oportunidad de iniciar este nuevo año, quiero echarme en tus brazos y confiadamente permitir que me lleves, me sostengas y me guíes en todo lo que sea tu Santa y perfecta voluntad. En el santo nombre de Jesús, Amén.

¡Gracia y Paz!
Dios te Habla


miércoles, 31 de diciembre de 2014

¿DÓNDE BUSCARÁS AYUDA EN EL 2015?


¿Dónde buscarás ayuda en el 2015?

Isaías 31:1
“¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Yahweh!”

No es difícil asegurar que muchas personas que dicen ser “cristianas”, en realidad nunca han tenido un encuentro personal con el Señor ni le conocen íntimamente. Claro está que no pretendemos inmiscuirnos en la vida espiritual de nadie y por lo tanto no debemos juzgar a otros, pero Jesús claramente indicó: “Por sus frutos los conoceréis...” (Mateo 7:16). Es decir, la actitud o la manera de actuar de una persona puede darnos una buena idea de su relación con Dios.

A veces hablamos mucho de religión pero demostramos poco la vida de Cristo con nuestras acciones. Nuestra manera de practicar el “cristianismo” es generalmente mediocre y apenas impacta a los incrédulos debido a que ellos no ven en nosotros un testimonio vivo y poderoso. En muchas ocasiones algunos cristianos no se diferencian de aquellos que no creen en Dios. La Escritura de hoy nos muestra esta triste realidad. Los israelitas en lugar de buscar al Señor para que los ayudara y supliera sus necesidades, confiaban y ponían su esperanza en los recursos de los paganos. Acerca de ellos dice este pasaje que “descienden a Egipto por ayuda”, que “confían en caballos” y que “su esperanza ponen en carros… y en jinetes…” Por medio del profeta Isaías, Dios advierte: “¡Ay de ellos!”

Egipto representa hoy para nosotros el mundo sin Cristo, y los caballos, los carros y los jinetes representan los recursos materiales que ese mundo nos ofrece. Han pasado siglos desde aquella declaración de Isaías, pero el pueblo de Dios sigue tristemente en esa misma línea de incredulidad confiando en lo que pueden ver en lugar de confiar en lo que no pueden ver, buscando lo corrupto de afuera cuando tienen todo lo glorioso dentro del Reino de Dios. Esto pone de manifiesto una pobre relación con Dios, falta de crecimiento espiritual y una fe muy pequeña. Nadie que busca en primer lugar la ayuda del mundo puede experimentar intimidad con el Señor. Santiago 4:4 dice: “¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”.

Si deseamos vivir una vida que agrade a Dios nuestra mirada debe estar puesta en Jesús pues él es “el autor y consumador de la fe”, dice Hebreos 12:2. Desviar de él nuestra mirada nos traerá malas consecuencias. Mantenernos firmes en él, confiando y produciendo frutos agradables a Dios, nos garantiza la ayuda de Dios y todas nuestras necesidades (físicas, materiales y espirituales) estarán cubiertas. Tenemos un ejemplo en la carta de Pablo a los filipenses, donde él elogia la generosidad de ellos para con él cuando se encontraba en medio de difíciles situaciones. Entonces les dice: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19).

Hoy termina un año más de nuestras vidas. Mañana comienza un nuevo año. No sabemos lo que nos traerá, pero podemos estar seguros de que en algún momento encontraremos problemas, dificultades, enfermedad, tristeza, necesidades de todo tipo. Todo esto forma parte de la vida. Jesús lo advirtió claramente a sus discípulos al decirles: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33). Reflexiona sobre la enseñanza de hoy, y piensa: ¿Dónde vas a enfocar tu mirada cuando necesites ayuda? ¿Dónde pondrás tu confianza? ¿Dónde buscarás ayuda? ¿Te dirigirás hacia Egipto (el mundo) o hacia el Dios de la provisión eterna?

Al despedir este año pide perdón al Señor por todas esas ocasiones en las que desviaste tus ojos de él y buscaste ayuda en otro lugar, y hazte el propósito de fortalecer tu relación con él durante el nuevo año por medio de la lectura de su Palabra y la oración diariamente. De esta manera tu fe se irá fortaleciendo y automáticamente acudirás siempre al Señor primeramente en cualquier necesidad.

Oración:
Amado Dios y Padre, te doy gracias infinitas porque tú estás siempre dispuesto a ayudarme cuando acudo a ti. Por favor, aumenta mi fe para buscarte a ti en primer lugar siempre que necesite ayuda, sabiendo que tú suplirás todo lo que me falte. En el nombre de Jesús. Amén.

¡Gracia y Paz!

Dios te Habla