domingo, 13 de abril de 2014

“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”


Salmo 126:5
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”.

Toda siembra, ya sea física o espiritual, implica trabajo, sudor, dolor y tiempo de espera para la cosecha. La verdadera siembra en Dios siempre se hace con lágrimas. Existen lágrimas de dolor por el sufrimiento, de tristeza, de soledad, de angustia, de amargura por las heridas del pasado; de arrepentimiento, de quebranto en la presencia de Dios; lágrimas por la obra y causa del Señor.

Lamentablemente, en muchas iglesias locales, hoy en día, solo se predican mensajes que tratan sobre “La Abundancia”, “La Prosperidad”, “El Éxito”. ¡Confiésalo, y lo obtendrás! ¡Decrétalo, y así se hará! ¡Pacta, y tendrás tu milagro! Estos mensajes, lo único que hacen es distorsionar las Doctrinas esenciales de nuestro amado Señor Jesucristo.

En estas iglesias han dejado de existir los mensajes que hablan sobre el sacrificio de Jesús en la Cruz del Calvario; sobre su sangre derramada para la expiación de nuestros pecados; sobre las lágrimas y el dolor que vivimos los que le predicamos al conyugue inconverso; a los hijos que viven en rebeldía; a familiares donde hay alcoholismo, drogadicción, promiscuidad y pecado en todas sus formas.

Y la razón que argumentan los falsos predicadores es que “no quieren asustar” a los nuevos adeptos al decirles: “Te esperan lagrimas y también bendiciones, pero debes pagar un precio”. La verdad es que lo único que les interesa a estos lobos rapaces es el dinero de la gente que quiere oír un “evangelio suave”, un “evangelio sin complicaciones” que les apapache el pecado y su vida llena de mundanalidad; un Evangelio sin lagrimas ni sufrimiento. Por desgracia, entre muchos de los que asisten a esas congregaciones, también hay gente con un corazón sincero que busca la verdad de Jesús, pero llegaron al lugar equivocado y serán víctimas de la avaricia de estos comercializadores de la Fe.

Bastante claro lo dijo el Señor: “el camino que lleva al Reino de los cielos es angosto y pocos van por él”. La siembra en el reino de Dios se hace con lágrimas. Tal y como la lluvia prepara el terreno para recibir la semilla, así se prepara la tierra de la Bendición y del alma del creyente, con lágrimas  que rieguen y abonen la semilla, para que a su debido tiempo den el fruto del espíritu Santo: “amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22-23).

Para que obtengas las grandes bendiciones que Dios tiene preparadas para ti, como La restauración de tu hogar en ruinas, la liberación de tu conyugue inconverso y adúltero; para que obtengas la bendición que esperas en todas las áreas de tu vida; para que recibas salud física, mental y financiera, primero tienes que caminar en obediencia y vivir un proceso doloroso de lágrimas, de oración y clamor, y de esperar pacientemente que la voluntad de Dios se muestre en tu vida.

Si tú has sembrado una semilla desde hace mucho tiempo y ésta aún no ha brotado, permíteme decirte hermano, hermana, que una vez me dijeron: "Cuando siembres semillas en tu jardín, ponlas en un poco de agua durante la noche, pues así crecerán mucho mejor". De igual manera, si has estado sembrando tu semilla, remójala con tus lágrimas y esto hará que germine mejor. Recuerda: "Los que sembraron con Lágrimas, con regocijo segarán" (Salmo 126:5). Sumerge tu semilla en lágrimas y luego ponla en la tierra, y segarás con regocijo. Ningún pájaro podrá sostener esa semilla en su pico; ningún pájaro podrá devorarla. Ningún gusano podrá comerla, pues los gusanos no comen nunca semillas que son sembradas con lágrimas. Prosigue tu camino, y cuando llores más, entonces sembrarás mejor. Cuando te encuentres más abatido o abatida, estarás haciendo mejor.

Si cuando oras al Señor sientes que no tienes mucho que decirle, continúa orando; no te derrotes, pues con frecuencia oraras mejor cuando pienses que estas orando mal. Continúa y en el momento debido, por la gracia poderosa de nuestro amado Dios, cosecharás, siempre y cuando no desmayes.

“Tendrás una mies en la estación debida si no desmayas. Prosigue sembrando, hermano, hermana; y en el tiempo señalado segarás una abundante mies”.

“Gracia y Paz”
Edición: Carlos Martínez M.


Alba Lucia Martínez

sábado, 12 de abril de 2014

Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente...


Salmo 89:1
“Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; En generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca”.

La justicia de Dios es perfecta, y no puede tolerar ninguna desobediencia. Y la satisfacción de esta justicia fue perfecta cuando Jesús pagó el precio de todos nuestros pecados. ¡Por esa razón yo alabo y canto por la justicia de Dios y me gozo de sus misericordias! La Biblia dice que “Más grande que los cielos es tu misericordia” y “su misericordia es eterna” y “la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen”.

Pero una cosa es saber de las misericordias de Dios de manera intelectual, y otra muy distinta es experimentarlas personalmente en nuestras vidas. Esto sólo es posible cuando nos rendimos a Cristo, cuando realmente nos esforzamos en ser “Hacedores de su Palabra y no solamente oidores” (Santiago 1:22). Cuando sinceramente, desde el fondo de nuestro corazón, le guardamos amor y temor a nuestro amado Padre Celestial.

“Gracia y Paz”
Un Versículo de la Biblia cada Día

¿CUÁL CREES TÚ QUE SEA LA BASE DE NUESTRA FELICIDAD?


¿Cuál crees tú que sea la base de nuestra felicidad?

Filipenses 4:13
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

Si la base de nuestra felicidad depende de nuestras circunstancias, todos tendremos problemas porque tarde o temprano nos encontraremos en dificultades.

La Biblia nos dice que el Apóstol Pablo dijo que había descubierto el secreto de vivir encima de las circunstancias que la vida nos trae. Su secreto fue Jesucristo. Jesús fue su seguridad, sabía que a pesar de los problemas no estaba solo. No importaba cuán difíciles se ponían sus circunstancias, estas dificultades no eran permanentes, y a pesar de todo eso, en cada momento Jesús le proveía la fuerza para vencer.

Al igual que a Pablo, nuestra seguridad debe siempre descansar en que, si somos fieles y creemos, Jesús nos dará también a ti y a mí la misma fuerza y victoria ante cualquier circunstancia.

Oración:
Dios de gloria y fuerza, gracias por las historias de tu gran poder que se encuentran en la Biblia. Aunque todavía siento coraje cuando enfrento mis problemas, tengo esperanza y creo que Jesús me puede salvar, sostener y apoyar en todas mis dificultades. Perdóname por las veces que no me acerco a ti cuando me encuentro en dificultades. Oh Señor, necesito la fuerza, el consuelo y la presencia de Cristo hoy. En el nombre de mi Salvador Jesús, Amen y Amen.


“Gracia y Paz”

TU NO FUISTE DISEÑADO PARA VER DE LEJOS...


Tu no fuiste diseñado para ver de lejos lo que Dios puede hacer con los demás, tú fuiste diseñado para experimentar esas Bendiciones.

Salmo 91:1
“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente”

La Escritura habla de HABITAR, no solo de "visitar". Durante el noviazgo se visitan, en una relación de matrimonio HABITAN juntos. Cuando tu llegas al punto de Habitar, es decir: vivir, pensar, actuar, caminar, soñar, hablar, escuchar, construir, y existir en Dios... Su Poder te cubrirá a donde quiera que vayas.

Deja de leer lo que Dios hizo en otras personas, deja de ver de lejos lo que Dios puede lograr, es tiempo de sumergirte en Su Presencia, es tiempo de HABITAR en Él y ver posible lo que todos dicen que es imposible. ¡Experimenta en tu vida el Poder de Dios!

“Gracia y Paz”

Nueva Generación para Dios

FE


Hebreos 11:1
"Es pues la FE la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve"

FE es la habilidad Divina dada a los hombres para rebasar el ámbito natural y acceder al sobrenatural, a esa dimensión donde el razonamiento llega al límite y la mente humana alcanza su límite establecido. La FE comienza donde la razón termina.



“Gracia y Paz”

viernes, 11 de abril de 2014

¿DIOS OCUPA EL PRIMER LUGAR EN TU VIDA?


¿Dios ocupa el primer lugar en tu vida?

Éxodo 20:1-6
“Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen, Y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos”.

La salud y la capacidad para trabajar son preciosos regalos de Dios. En estos tiempos en los que hay tanto desempleo debemos ser agradecidos por tener un trabajo y además tener suficiente salud para llevarlo a cabo. Como muestra de nuestro agradecimiento debemos también ser responsables al cumplir nuestras obligaciones, pero… debemos ser muy cuidadosos y no excedernos en la “responsabilidad”.

En tiempos pasados, las personas salían del trabajo e iban a su casa a descansar y a compartir con la familia. En la actualidad llegan a la casa y lo primero que hacen es revisar sus Redes Sociales, enviar mensajes electrónicos y contestar mensajes telefónicos. Y cuando le dedican un poco de tiempo a la familia se preocupan más de sus "celulares", o de sus “Tablet” y a la familia no le dan tiempo de calidad.

Cualquiera que sea nuestra ocupación, debemos mantener el trabajo en la perspectiva correcta. Dios y la familia son más importantes que la dedicación a un trabajo. El trabajo es un don, no un dios.

El pasaje de hoy dice que, por medio de Moisés, Dios le dio los Diez Mandamientos al pueblo de Israel. El primero de ellos dice: “No tendrás dioses ajenos delante de mí”. Este concepto es mucho más amplio que el simple hecho de adorar ídolos, imágenes o cualquier otra figura creada por el hombre. Realmente significa que nada, absolutamente nada debe ocupar el primer lugar en nuestras vidas, incluyendo nuestros empleos, ocupaciones, entretenimientos y cualquier otra cosa que nos ocupe el tiempo que debemos dedicar al Señor. Así les dijo Jesús a los escribas y fariseos en Marcos 12:28-30: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”. No hay mejor manera de mostrar amor a Dios que buscar su presencia antes que cualquier otra cosa, adorarle y obedecerle en todo.

En segundo lugar debemos considerar nuestras familias, que son bendiciones que recibimos de Dios y que vienen acompañadas de una gran dosis de responsabilidad. Por medio del trabajo que Dios nos facilita podemos honrarlo a él, cuidar de nuestras familias y ayudar a los que tienen necesidades. Es sumamente importante establecer prioridades, de manera que hagamos todo en su debido orden y tiempo, conforme a la voluntad de Dios. Conocedor de la naturaleza humana, Jesús dijo a sus discípulos en Mateo 6:33: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Jesús les estaba hablando de las necesidades básicas (alimentos, agua, ropa, vivienda, etc.). Si ponemos a Dios en primer lugar él se encargará de suplir todas estas necesidades, y nos bendecirá en todos los aspectos de nuestras vidas.

Comienza cada día buscando el rostro del Señor en oración, lee su palabra, medita en ella. Te sorprenderá ver cómo te rinde el tiempo en tu trabajo, y en tus ocupaciones, y podrás disfrutar más de tu familia.

ORACION:
Mi amante Padre celestial, dame la sabiduría para reconocer cuando estoy haciendo un dios de mi trabajo, de cualquier otra actividad o cosa, y dame la fuerza y el valor para darte siempre a ti el primer lugar en mi vida. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

¿ANDAS EN CRISTO Y PARA CRISTO?


¿Andas en Cristo y para Cristo?

Juan 15:11
“Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido”.

Hay una canto que dice: “Si quieres el gozo, verdadero gozo, deja que Jesús entre en tu corazón”. Esto es muy cierto, porque el mundo promete muchas cosas “buenas” y solo trae desilusión;  promete placer, y da dolor; promete gozo, y trae tristeza.

En el contexto de esta escritura, Jesús nos dice el secreto del verdadero gozo y bendición, que es, permanecer en él; es decir, andar con él, guardar sus mandamientos, alimentarnos con su Palabra, comunicarnos con él en la oración.

Cristo no quiere que tengamos tristeza; él quiere que el gozo brote dentro de nosotros y llene nuestros corazones. Deja que “La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia” (Colosenses 3:16).


“Gracia y Paz”

Un Versículo de la Biblia cada Día

jueves, 10 de abril de 2014

El Poder de Dios no se explica...


El Poder de Dios no se explica, ni se lee en un libro; el Poder de Dios se muestra. La Biblia no solo fue hecha para leerse, fue hecha para vivirse. El mundo creerá en Dios ante las manifestaciones de Su Poder.

Hechos 1:8
"y recibirán Poder cuando venga sobre ustedes el Espíritu Santo..."

El Espíritu Santo es la fuente del Poder de Dios. Cuando apartamos tiempo para conocerlo, El nos llena y capacita para mostrar el Poder de Dios a la humanidad.

“Gracia y Paz”

Nueva Generación para Dios

¿NO PUEDES CONCILIAR EL SUEÑO?


¿No puedes conciliar el sueño?
¿Vives con temor, estrés, ansiedad, incertidumbre?

Filipenses 4:6, 7
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”.

Ramón llevaba muchas noches batallando con el insomnio. Decidió acudir al médico el cual, después de examinarlo, le dijo que no iba a recetarle medicamentos para dormir. "Si no puedes dormir, ocupa ese tiempo en leer o escuchar una música suave. Tarde o temprano vas a conciliar el sueño", le dijo el doctor. De todas maneras le dio un pequeño sobre, indicándole que si no podía dormir lo abriera y tomara de su contenido. Esa noche se dispuso a tomar lo que él pensaba era la pastilla que le había dado el médico. Pero al abrir el sobre vio que en su interior había una pequeña nota que decía: “Sólo Dios trae paz al espíritu. Lee Salmo 4:8”. Ramón fue a la gaveta donde había guardado su Biblia tres o cuatro años antes, y leyó: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque sólo tú, Jehová, me haces vivir confiado”. Entonces se arrodilló junto a su cama y clamó a Dios por paz y sosiego. Inmediatamente una preciosa y dulce paz inundó su alma. Allí vino a su mente lo que en una ocasión Jesús dijo a sus discípulos: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27). Desde esa ocasión Ramón hizo parte de su vida la “receta” del doctor y durmió en paz cada noche.

Millones de personas en el mundo padecen de insomnio. El estrés, los problemas, las tensiones, la ansiedad, todos estos factores que abundan tanto en nuestros tiempos afectan considerablemente la capacidad de dormir profunda y plácidamente. No es posible conciliar el sueño cuando nuestra mente es bombardeada por pensamientos de preocupación, temor, angustia, etc. Es necesario eliminar esos pensamientos para conseguir la paz que nos lleve a un sueño profundo y reparador. El profeta Isaías nos habla de una “receta” similar a la que el doctor le dio a Ramón. Dice Isaías 26:3: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”.

Cuando hablamos de paz, pensamos en descanso, en reposo, en tranquilidad mental y espiritual. La Biblia nos habla del origen de esa paz en Romanos 5:1. Dice: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Este es el primer paso. Por medio del sacrificio de Cristo en la cruz nuestros pecados son perdonados, es decir somos justificados y como resultado somos reconciliados con Dios. De esta manera comienza un proceso en el cual conocemos la verdadera paz, la que proviene de Dios, la que no depende de las circunstancias, sino que existe a pesar de las circunstancias. Jesús les habló de esta paz a sus discípulos en Juan 16:33: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. No es fácil entenderlo pero podemos experimentar esta paz si confiamos en el Señor.

Cuando sientas que estás en medio de una tormenta espiritual o emocional, acude a Dios en oración. El apóstol Pablo, estando preso en una cárcel en Roma, rodeado de muchas incomodidades y sufrimientos y en espera de ser ejecutado en cualquier momento, escribió una carta a los filipenses en la cual los alienta y los exhorta a orar. El pasaje de hoy es parte de esa carta. Aquí les habla de “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento”. No es difícil imaginar las terribles circunstancias en las que Pablo se encontraba cuando escribió esta carta. Pero aun en medio de ellas, él fue capaz de encontrar una paz muy grande, la cual con seguridad le permitía dormir bien toda la noche.

La paz de Dios está a nuestra disposición. ¿Por qué entonces vivir con temor, estrés, ansiedad, incertidumbre? Reflexiona en esta enseñanza. Entiende que tu Padre celestial desea que tú, al igual que el salmista, te acuestes en paz y duermas plácidamente. Sólo tienes que acercarte a él en oración y confiar para disfrutar su paz.

ORACION:
Gracias, oh Dios, por la paz que me das en Jesucristo. Ayúdame a vivir en íntima comunión contigo para poder disfrutar de esta paz en todos los momentos de mi vida, buenos y malos. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

miércoles, 9 de abril de 2014

“La carcel más grande..."


“La carcel más grande no esta hecha de rejas, sino de recuerdos y El único que nos libera de esa prisión es Jesús”

“Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo”


Deuteronomio 28:3
“Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo”.

El pasaje continua diciendo: “Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias,” etc. y “Bendito serás en tú entrar, y bendito en tu salir”. Servimos a un Señor misericordioso y bueno. Cuando nos entregamos a Él, y damos la espalda a todo lo que es feo, pecaminoso, o sucio, Él se deleita en colmarnos con bendiciones y beneficios.

Pero hay que tener en mente que estas bendiciones se aplican solamente a los que honramos al Señor con nuestras vidas, y andamos en obediencia a sus mandamientos; a los que nos hemos rendido a Cristo y vivimos diariamente para agradarle a él.

“Gracia y Paz”

Un Versículo de la Biblia cada Día

¡EL AMOR SE RIEGA TODOS LOS DÍAS!



“Tener una pareja es como cuidar una flor. Si una flor no se riega, se muere, y si se riega mucho, también. Hay que ser un artista para poder regar esa flor y darle forma, con mucho amor y respeto. Preocupate por esa flor regandola, moldeandola y llenándola de amor cada día”.

1 Corintios 13:4-8
“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”.


“Gracia y Paz”

¿POR CÚAL CORONA ESTAS TU CORRIENDO?


¿POR CÚAL CORONA ESTAS TU CORRIENDO?

1 Corintios 9:24-25
“¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible”.

Los corintios estaban muy familiarizados con las competencias deportivas que se celebraban en Corinto frecuentemente. Por eso, en este pasaje el apóstol Pablo hace una comparación entre la vida de los atletas y la vida de los cristianos. Aquellos atletas dedicaban muchas horas diariamente a practicar su correspondiente deporte, tratando de acondicionarse en el aspecto físico y llegar a un estado óptimo en cuanto a resistencia, fuerza, flexibilidad muscular, etc. con el fin de estar en la mejor forma posible el día de la competencia.

En el aspecto espiritual también, si queremos vivir vidas victoriosas debemos dedicar tiempo diariamente a alimentar nuestros espíritus, fortalecerlos y aumentar nuestra fe de manera que estemos siempre preparados para enfrentarnos a las pruebas y dificultades que abundan en este mundo.

Pablo los exhorta a desear el triunfo espiritual de todo corazón, de la misma manera que el atleta quiere obtener el premio. “Corred de tal manera que lo obtengáis”, dice el versículo 24. Pero también les advierte que no va a ser fácil, pues, al igual que los deportistas, tendrían que abstenerse de muchas cosas que podían ser obstáculos para obtener el triunfo. Por ejemplo, era necesario someterse a un estricto régimen alimenticio, lo cual quiere decir que había ciertas cosas que aunque le gustasen al atleta no podía comerlas, y quizás otras que no le gustaban mucho debían ser incluidas en su dieta. Debían seguir también un riguroso horario en cuanto al descanso, por lo tanto no podían acostarse muy tarde en la noche. Por esta razón debían cohibirse de participar en actividades sociales. Todas estas cosas y otras más debían ser eliminadas de sus vidas. Por último, en relación al objetivo final les dice: “Ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible”. Desde luego que Pablo no está tratando de subestimar el esfuerzo y la dedicación de aquellos atletas, ni tampoco el valor del triunfo y su correspondiente corona. Su intención es señalar la diferencia entre el triunfo en el aspecto físico y el triunfo en el aspecto espiritual.

Debemos, por tanto, estar concientes de la condición temporal de las cosas materiales. Pablo usa la ilustración de las coronas otorgadas a los ganadores de esas competencias, pero obviamente su idea no se limita solamente a este ejemplo. Hay muchas otras cosas en la vida que producen en nosotros una gran satisfacción, un tremendo sentido de triunfo y bienestar. Muchas de estas cosas caen en la clasificación de pasajeras, sin embargo la mayoría de las veces actuamos como si fueran eternas. Nos esforzamos sobremanera para conseguirlas, las hacemos prioridad número uno en nuestras vidas, dedicamos a ellas todo nuestro tiempo y energía hasta que las conseguimos. Después pasa el tiempo y nos damos cuenta que en realidad no valió la pena tanto esfuerzo. En el sermón del monte, Jesús estaba enseñando a sus discípulos acerca de todas estas cosas materiales, muchas de las cuales necesitamos en el diario vivir. Y allí les dijo: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

Esta enseñanza nos revela la necesidad de buscar por sobre todas las cosas el precioso tesoro del reino de Dios, actuando con el mismo ímpetu y sacrificio que muestran los atletas que desean obtener el triunfo. Es necesario que pasemos tiempo diariamente orando y leyendo la Biblia. Debemos meditar en esta santa palabra y aplicarla a nuestras vidas. Esto fortalecerá nuestra fe y nos preparará para hacer frente a las pruebas y salir victoriosos.

ORACION:
Padre amado, te ruego me ayudes a poner en primer lugar en mi vida las cosas que pertenecen a tu reino, sabiendo que todo lo demás es pasajero. Que todas mis energías físicas y espirituales se concentren día tras día en la búsqueda de una íntima comunión contigo. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

martes, 8 de abril de 2014

Donde sea que Dios te haya plantado... ¡Florece!


Donde sea que Dios te haya plantado... ¡Florece!

Ese principio, está basado en la Palabra de Dios. Como buenos cristianos, debemos ser fieles en el lugar donde Dios nos ha plantado.

No trates de brillar por cuenta propia, deja que Dios te exalte y te dé promoción dónde estás. Si eres diligente, fiel, humilde y motivado por un corazón de servidor, encontrarás los principios de la Palabra de Dios trabajando en ti.

La Biblia nos dice:

“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pedro 5:6).


"Gracia y Paz"