martes, 8 de octubre de 2013

DE CARNÍVORO A VEGETARIANO



Si eres vegetariano o estás pensando serlo es importante que tengas en cuenta los siguientes tips para lograr un equilibrio en tu dieta, esto te permita tener la fuerza y energía necesaria para continuar con tu rutina diaria.

Se debe tener en cuenta que existen diferentes tipos de vegetarianismo, los lacto vegetarianos que no consumen carnes o huevos, pero sí consumen productos lácteos, los ovo lacto vegetarianos que ingieren huevos y productos lácteos pero ningún tipo de carne, los ovo vegetarianos que no comen carnes o productos lácteos, pero sí huevos, y los vegetarianos estrictos que excluyen de su alimentación todo los productos de origen animal, así también el consumo de huevos y lácteos.

En el momento de reemplazar los nutrientes de la carne es muy importante que incorporemos a nuestra dieta las legumbres de 3 a 4 veces por semana, puede ser lentejas, porotos, garbanzos y se puede incluir los pseudo cereales, como quínoa, mijo, amaranto, que cuentan con un elevado nivel de proteínas, vitaminas y minerales. Podemos sumar también frutos secos, como nueces, almendras y castañas.

Para los vegetarianos estrictos es muy importante ingerir semillas tales como la chía, lino, sésamo, y girasol, estas son ricas en grasas mono insaturadas y poliinsaturadas, y cuentan con una gran fuente de fibra, vitaminas del complejo B, vitamina E, calcio, fósforo, potasio y hierro, además contienen una elevada cantidad de proteínas

Especialistas relacionados a la nutrición aseguran que existe un nutriente que es irremplazable cuando se modifica la alimentación, es la vitamina B12. Por este motivo es necesario consumir productos como lácteos o huevos. También puede encontrarse esta vitamina en las algas, el miso y en la levadura de cerveza.

A la hora de convertirnos en vegetarianos debemos procurar contar con una alimentación equilibrada y sobre todo saludable. Por lo cual, es muy importante realizar una consulta médica para que se nos indique los exámenes pertinentes que evalúen nuestro bienestar físico.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano; “He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6), ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 corintios 6:19). Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer (Génesis 1:29).

“Gracia y Paz”
Publicado por: Carlos Martínez M
La Buena Salud al alcance de Todos

Fuente: blogdefarmacia

Oración


Mi eterno Dios, protégeme de la mentira y de la obscuridad, permite que todo lo que piense, diga y haga pueda ser sometido a Tu luz; inspecciona mi corazón y mis pensamientos, solo tu puedes purificarlos y mostrarme el camino que conduce hacia ti, en el nombre de Jesús, Amen.


CUANDO DIOS ABRE UNA PUERTA, ¿ENTRAS TÚ POR ELLA?



1 Corintios 16:8-9
“Pero estaré en Efeso hasta Pentecostés; porque se me ha abierto puerta grande y eficaz, y muchos son los adversarios”.

En varias de sus epístolas, el apóstol Pablo se refiere a “las puertas abiertas” como una figura del lenguaje queriendo decir grandes oportunidades para predicar al mundo las buenas nuevas de salvación. En aquellos tiempos las limitaciones físicas y tecnológicas y las pésimas condiciones de los medios de transporte hacían sumamente difícil la expansión del Evangelio. Pero a Pablo no le importo ninguna de esas dificultades e inconvenientes, pues desde su conversión en el camino de Damasco su vida estuvo siempre dominada por una ardiente devoción a Cristo, quien se convirtió en el motivo, el objeto y la inspiración de su misión en la vida.

No le importo tampoco la cantidad de adversarios que se oponían a su predicación. Al principio de su ministerio encontró oposición entre los mismos cristianos que desconfiaban de él, pues le habían conocido como perseguidor incansable de todos los judíos que se habían convertido al cristianismo. Después fueron las autoridades políticas y religiosas quienes le atacaron sin misericordia, torturándolo, maltratándolo y metiéndolo a la cárcel, donde pasó mucho tiempo. Pero a pesar de todos estos inconvenientes, Pablo se mantuvo siempre firme en lo que se había convertido el motivo principal de su existencia: la predicación del evangelio de Cristo.

En la actualidad, los avances tecnológicos permiten llegar con facilidad a todos los países e impactar a todas las culturas. Preguntémonos, pues, dónde estamos situados personalmente dentro del plan de Dios. No podemos permitirnos cruzarnos de brazos y actuar como si esta tarea fuera solamente de pastores y misioneros. Podemos tener razones para pensar que no estamos calificados, pero es tiempo de que nos dejemos de tantas excusas y hagamos de nuestro servicio al Señor una prioridad en nuestras vidas. Podemos leer y estudiar la Biblia, y luego compartirla con los demás. Tú tienes un Salvador en quién creíste, y has recibido vida eterna de él. Por lo tanto, debes ser capaz de hablar de él a todos los que te rodean.

Puedes empezar en tu lugar de trabajo, o en tu barrio o entre tus amistades o familiares, pero tu vista debe estar enfocada más allá, siempre esperando las instrucciones del Señor. Antes de ascender al cielo, Jesús les dejó esta encomienda a sus discípulos: “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.” (Hechos 1:8). El mismo Espíritu que capacitó a los discípulos, y al apóstol Pablo para ir por el mundo predicando el Evangelio, está dentro de ti si has aceptado a Jesucristo como Salvador. No te desestimes a ti mismo, ni te excluyas de esta encomienda del Señor.

Cada día vemos más señales que nos indican que el fin del mundo está cerca. Guerras por todas partes, especialmente en el medio Oriente y sus alrededores, terremotos cada vez más fuertes y más frecuentes, tsunamis, inundaciones y fenómenos naturales de todo tipo, plagas, enfermedades, la maldad multiplicándose como nunca antes. ¡Este es un tiempo magnífico para servir al Señor! Piensa en la incomparable puerta de oportunidad que está abierta de par en par frente a nosotros para alcanzar al mundo entero para Jesucristo. Es inmensamente motivador e inspirador poder participar en la entrega del evangelio a tantas personas que están perdidas. El apóstol Pablo debió de haber sentido lo mismo cuando, a pesar de los obstáculos e inconvenientes de su época, escribió a los corintios y les habló de la “puerta grande y eficaz” que el Señor le había abierto en Éfeso.

Como seguidores del Señor Jesús hemos recibido la tarea de llevar el evangelio a toda persona sobre la faz de la tierra y el Espíritu Santo nos capacita para llevarla a cabo. Los campos ya están blancos para la siega. Esa puerta es hoy más ancha que nunca. La pregunta es: ¿Deseas tú entrar por ella?

ORACIÓN:
Amante padre celestial, te ruego pongas en mí un ferviente deseo de aprovechar toda puerta que se abra para testificar de ti. Quita de mí todo miedo o timidez y que yo pueda hablar con denuedo tu palabra en todo momento y en todo lugar. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”
Dios te Habla

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viernes, 4 de octubre de 2013

ORACIÓN


Mi eterno Dios de amor y de misericordia, hoy te ruego pongas en mí una doble dosis de tu amor, y el deseo de compartirlo con mi prójimo, principalmente con la pareja que tu me diste, no solamente con palabras, sino con hechos, haciendo algo que demuestre de manera evidente que ese amor viene de ti. En el nombre de Jesús, Amén.


¿CÓMO DEMUESTRAS TU AMOR?



1 Juan 3:11-18
“Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él. En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad”.

Si hiciéramos una encuesta entre un grupo de matrimonios, y le preguntáramos tanto al esposo como a la esposa, cuáles son las palabras que más les gusta escuchar de su cónyuge, con toda seguridad la gran mayoría respondería: “Te amo”. Claro que estas palabras no significan nada si el amor no se demuestra con hechos, como dice el pasaje de hoy. Como hijos de Dios que somos, se espera que nos amemos los unos a los otros, que amemos a los necesitados, a nuestros vecinos, a nuestros compañeros de trabajo, y aún a nuestros enemigos, dice Jesús en Mateo 5:44. Quizás creemos que llenamos los requisitos que nuestro Padre celestial espera de nosotros en esta área del amor por los demás, sin embargo, es muy importante que meditemos en lo que nos dice la palabra de Dios antes de sentirnos satisfechos cuando decimos a alguien: “Te amo” o “Te amo en Cristo”, o de cualquier otra manera en la que, con palabras, expresemos nuestro amor por alguien. Es necesario hacer algo más que simplemente decir que nos preocupan las personas necesitadas, solitarias o deprimidas. Debemos demostrarlo.

Si queremos ser buenos testimonios para el mundo, debemos imitar al Señor en todo lo que hagamos. El apóstol Juan dice: “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:8). Y a continuación amplía el concepto del amor de la siguiente manera: “En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él”. La prueba más grande del amor de Dios por nosotros fue que envió a su único Hijo al mundo para que diera su vida en la cruz del Calvario para librarnos de la condenación y que tuviésemos vida eterna. No fueron sólo palabras sino también hechos.

En Juan 13:35, Jesús les dice a sus discípulos: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.” El mundo conocerá que Cristo mora en nuestros corazones cuando vean que nos amamos unos a otros con hechos, no con palabras. Y para que no hubiese duda de lo que significa amar al Señor, más adelante Jesús dice: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él” (Juan 14:21). No es solamente conocer los mandamientos que el Señor nos ha dado, es hacer el esfuerzo por cumplirlos y obedecerlos aunque a veces se requiera sacrificar nuestros propios deseos.

A nuestro alrededor hay infinidad de oportunidades en las que podemos mostrar el amor de Dios a alguna persona necesitada, no solamente con palabras, sino con hechos. Claro que a veces requiere un sacrificio, quizás utilizando un dinero que pensábamos usar en algo para nosotros, o tomando tiempo de nuestro descanso, o dejando de ver algún programa favorito en la televisión, o haciendo algo que no nos gusta o nos cuesta trabajo. Pero al hacerlo vamos a sentir un gozo inefable dentro de nosotros, pues estaremos agradando a nuestro Padre celestial, y él, de alguna manera, va a glorificar su nombre en esa persona, y de alguna manera en nuestras vidas se manifestarán sus bendiciones.

ORACIÓN
Mi eterno Dios de amor y de misericordia, hoy te ruego pongas en mí una doble dosis de tu amor, y el deseo de compartirlo con los demás no solamente con palabras, sino también haciendo algo por ellos que demuestre de manera evidente que ese amor viene de ti. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dios te Habla

¿CÓMO DEMOLER LOS HÁBITOS QUE DAÑAN MI MATRIMONIO?



La mayoría de personas generalmente saben lo que deben hacer, pero no saben desarrollan hábitos para lograr los cambios que tienen que hacer en su estilo de vida.

Lamentablemente en todos los matrimonios las parejas llegan cada uno con su “equipaje de malos hábitos” que ofenden y lastiman a nuestro cónyuge y debemos cambiarlos. La motivación para cambiar hábitos incorrectos de vida que van a beneficiar a tu cónyuge, no es necesariamente porque él o ella lo merezcan, sino porque queremos honrar a nuestro Padre Celestial con nuestra obediencia a su palabra, sabiendo que la obediencia a Dios nos traerá Paz y Gozo.

Todos esos malos hábitos son destructores de matrimonios y deben cambiarse lo más pronto posible para evitar que la relación se deteriore.

Para dejar un mal hábito, debemos sustituirlo con otro hábito saludable. Y para cambiar un hábito, debemos seguir varios pasos:

Decidirlo. Es necesario tomar la firme determinación de querer cambiar ese hábito negativo.

Repetirlo. Empezar a crear el nuevo hábito requiere de una repetición constante, obligándose a sí mismo a hacer ese cambio. Requiere disciplina y constancia.

No ceder a la tentación de aceptar que es muy difícil hacer el cambio.

Filipenses 4:13
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

Debemos apoyarnos en nuestra FE para fortalecer la decisión de seguir adelante hasta que logremos la victoria de cambiar el hábito incorrecto.

Habla con tu cónyuge hoy y pregúntale que hábitos tuyos le molestan o le ofenden. Pídele perdón con sinceridad, y sin prometer nada, pide a Dios que te ayude y toma la determinación de empezar a cambiar ese hábito negativo que está dañando tu relación matrimonial. Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. ¡Cuídalo!


Destruyendo los desacuerdos

Un desacuerdo por cualquier decisión, puede generar una ofensa que abre un circuito de dolor en la persona ofendida y puede generar una respuesta igualmente ofensiva que abre a su vez otro circuito de dolor en su cónyuge. Cuando una pareja discute muchas veces y se ofenden muchas veces, los circuitos de dolor se van acumulando y van aumentando el nivel de la ofensa, que puede llegar hasta niveles muy agresivos.

Los circuitos de dolor por lo general son superficiales al principio, pero si no saben controlar sus emociones y no cierran esos circuitos, entonces las ofensas van aumentando de tono y se puede llegar a ofensas muy fuertes que causan circuitos intensos de dolor, resentimiento, rencor y hasta odio.

La clave para evitar que estos circuitos de dolor causen heridas profundas, es entender el proceso y disponerse a cerrar los circuitos de dolor abiertos lo más pronto posible después de la ofensa.

¿Como se cierra un circuito de dolor emocional abierto? Cuando se ha producido una ofensa que ha producido un circuito de dolor, el ofensor debe reconocer su falta y pedir perdón con arrepentimiento por haber causado ese dolor emocional. Hablar de la causa del conflicto sin buscar culpables. El o la ofendida, debe pedir perdón con humildad al ofensor y de esa manera cierran ese circuito de dolor. Frecuentemente deben pasar por un proceso de luto o llanto para cerrar apropiadamente el circuito.


Derribando Fortalezas Mentales

Hay muchos matrimonios que sufren porque reclaman que su cónyuge no ha cambiado, que sigue siendo igual. Que han tratado de cambiar y no han podido. La verdad es que cambiar la forma de ser es bastante difícil, porque nuestro comportamiento se fundamenta en la información que tenemos en nuestra memoria.

La memoria de la mayoría de los seres humanos contiene mucha información negativa, producto de la herencia genética, experiencias de la vida, eventos traumáticos, heridas emocionales, etc. Toda esta información archivada en la mente de las personas, unido al temperamento de cada persona, determina su comportamiento en la familia, en el trabajo, en la sociedad, etc.

La gran mayoría de personas terminan imitando a sus padres y así generación tras generación, con pequeños cambios en su comportamiento. Por esta razón los profesionales de la medicina mental siempre preguntan sobre los antecedentes familiares del individuo, porque ya sabemos que eso influye grandemente en el comportamiento de cada individuo.

Entonces a la hora de reaccionar a cualquier estimulo emocional, la mente del individuo hecha mano inmediatamente de la información que tiene en su memoria. Todas las reacciones de los seres humanos obedecen primeramente a la información impresa en su mente. Requiere también de la decisión del individuo de dejar la actitud pasiva y trabajar por la renovación de su entendimiento, renunciar al egoísmo y la comodidad, para servir y atender a otros, comenzando con la esposa, el esposo y los hijos.


“Gracia y Paz”
Edificando Matrimonios

conforme al propósito de Dios

jueves, 3 de octubre de 2013

ORACIÓN



Padre santo, ¡cuánto anhelo vivir una vida de santidad que te complazca a ti en todo! Pero reconozco que para mí es muy difícil, mas no imposible. Por eso te doy gracias por Jesucristo y por las promesas de salvación y vida eterna a través de su sacrificio. Por favor, ayúdame a agradarte en todo lo que haga. Ilumina mi camino para encontrar la perfección y la santidad día a día. En el nombre de Jesús, Amén.

¿ESTÁS EN MEDIO DE UNA LUCHA?



Romanos 7:14-25
“Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado”.

En este pasaje, el apóstol Pablo nos habla de una experiencia que es la esencia misma del comportamiento humano. El sabía lo que era bueno, deseaba hacer lo que era bueno, y sin embargo no podía hacerlo. Sabía lo que era malo, lo último que hubiera querido hacer era lo malo, y sin embargo lo hacía. Pablo se sentía acosado por ese sentimiento de frustración; esa capacidad para ver lo bueno, y la incapacidad para hacerlo; esa capacidad para reconocer lo que era malo, y esa incapacidad para evitar hacerlo.

Ahora bien, es necesario tener sumo cuidado al juzgar la actitud de Pablo en relación a su pecado. Si lo juzgamos, vamos a hacerlo de acuerdo al patrón de cada uno de nosotros. Y este patrón cambia a medida que cambia nuestro nivel espiritual, nuestra mente y nuestro corazón. No miramos el pecado de la misma manera antes de nuestra conversión que después de caminar un tiempo en los caminos del Señor. Un hombre que llevaba algún tiempo de convertido dio el siguiente testimonio: “Antes de conocer a Cristo, llevaba una vida de placeres. Me deleitaba en el sexo y en las fiestas sin que esto causara en mí la más mínima preocupación. Las palabras fornicación o adulterio no tenían ningún significado negativo para mí. Sin embargo ahora, sólo mirar a una mujer codiciándola me hace sentir mal”.

¿A qué se debe la diferencia? Cuando aceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador, el Espíritu Santo viene a morar en nosotros, y ahora actúan en nuestras vidas dos naturalezas: la vieja naturaleza pecadora que quiere vivir una vida egocéntrica, haciendo todo lo que le gusta hacer, y la nueva naturaleza espiritual que quiere que vivamos de acuerdo a la voluntad de Dios. A medida que crecemos espiritualmente y nos acercamos más a Dios, la luz redentora del Señor nos permite ver pecados que antes no podíamos ver, pues vivíamos en tinieblas. También el Espíritu Santo nos redarguye, nos recuerda lo que no agrada a nuestro Padre celestial, y nos causa pesar hacer algo que le ofenda.

Entonces, ¿qué era lo malo que Pablo aborrecía, y sin embargo lo hacía? No se sabe a ciencia cierta, pero para un hombre del nivel espiritual del apóstol Pablo, bien podría haber sido alguna pequeña manifestación de ira, o un simple pensamiento que, de acuerdo a sus principios, podría desagradar a Dios, o quizás actuó injustamente con alguien, en fin cualquier cosa que fuera un obstáculo para llegar al grado de perfección que él anhelaba. Esta lucha constante le llevó a decir: “¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”

Pero la buena noticia es que Dios entregó a su Hijo precisamente porque él conoce nuestra incapacidad de vivir una vida de total santidad. Por eso Pablo dice: “Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro” Y concluye esta idea en el próximo capítulo de esta carta, diciendo: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte” (Romanos 8:1-2).

ORACIÓN:
Padre santo, ¡cuánto anhelo vivir una vida de santidad que te complazca a ti en todo! Pero reconozco que para mí es muy difícil, mas no imposible. Por eso te doy gracias por Jesucristo y por las promesas de salvación y vida eterna a través de su sacrificio. Por favor, ayúdame a agradarte en todo lo que haga. Ilumina mi camino para encontrar la perfección y la santidad día a día. En el nombre de Jesús, Amén.

“Gracia y Paz”

Dios te Habla

¿ERES TOLERANTE Y PERDONADOR?



Siempre he tenido la idea que trabajar con máquinas es fácil, pues nunca se quejan, nunca se molestan, nunca se irritan, no andan unos días de buenas y otros de malas, incluso si llegan a padecer de algún mal funcionamiento mecánico, se arreglan o sencillamente se tiran a la basura y listo. Esto no lo encontramos al trabajar con seres humanos.


Seres Imperfectos:

La experiencia de vida nos dice que debemos aprender a relacionarnos con los demás. Eso implica ser tolerante. Debo aprender a tolerar las imperfecciones de mis semejantes, así como también ellos deben aprender a tolerar las mías. Ninguna persona sobre la faz de la tierra es perfecta, eso lo sabemos muy bien. Siempre encontraremos alguna falla, algún defecto de carácter. Pero siendo verdaderamente honestos, en lugar de decir que tenemos “algún defecto” deberíamos de decir “muchos defectos”. El apóstol Pablo dice en Romanos 6:19 “Hablo como humano, por vuestra humana debilidad…” Da a entender claramente que reconoce la imperfección humana, por lo que trata exactamente así con aquellos a quienes dirige su misiva.


El que no es “gordo” es “chibolón”:

En una ocasión escuche a un hermano decir que “el que no es gordo es chibolón”. Esto significa que si no padecemos de una cosa, padecemos de otra. Medita cuáles son tus propias fallas, te aseguro que rápidamente encontrarás varias. Si tu consciente se niega a verlas, te sugiero algo más, pregúntale a la persona con la que te relacionas más. Puede ser tu conyugue, tus padres, un hermano, un compañero, un amigo, etc. la lista empezará a crecer y mejor preferirás parar.

Ahora bien, el punto para mí es este: ¿Cómo convivir unos con otros? ¿Cómo soportarnos? ¿Cómo hacer para que a pesar de todas nuestras fallas y mal genio sigamos teniendo buenas relaciones, amistosas y estables? La respuesta se encuentra en el principio de tolerancia y luego, en el pedir perdón y en perdonar.


A. La Tolerancia:

La tolerancia debe entenderse como el respeto hacia las ideas, creencias o prácticas diferentes o contrarias a las mías, respetando consiguientemente las de los demás. No todos piensan igual que yo, no puedo pretender, por lo tanto, imponerme sobre ellos. Cristo mismo no impuso, Él enseñó, adoctrinó, predicó, instó a la conciencia humana, empero nunca trató de que sus enseñanzas fueran aceptadas a la fuerza, por obligación o imposición. Por ejemplo en 1 Pedro 5:2 encontramos que el apóstol Pedro, guiado por el Espíritu Santo, se dirige a los líderes diciéndoles “Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente…”. Esta claro que la intencionalidad divina, no es la de someter a nadie y sí la de ser tolerante hasta que su Palabra sea oída, recibida, atendida, creída y se convierta en una práctica de vida.


B. Perdonar y Ser Perdonado:

Luego sigue la necesidad de pedir perdón y perdonar. Creo que hasta cierto punto es normal que nos equivoquemos. Al equivocarnos probablemente lastimamos, causamos heridas a otros; quizás hasta les causemos golpes tanto físicos como emocionales; quizá causemos fracturas sentimentales, y otras veces defraudaremos la confianza que nos han dado, en fin… son tantas las opciones a este respecto que es difícil abarcarlas todas. Pero con las referidas ya tenemos un buen panorama. El punto es que como no soy perfecto, esas imperfecciones saldrán a la luz e indudablemente dañarán a otros tarde o temprano.


Dos Tipos de Respuestas:

¿Piensa cómo te has sentido cuando alguien te ha lastimado? ¿Cómo has respondido? He aprendido que sólo hay dos maneras de responder: la primera es una respuesta emocional y la segunda es una respuesta pro-activa. La primera me hace explotar, vociferar, actuar con ira, el rencor sale a relucir, el ogro interior se desata, es como el terrible Hulk, el hombre verde, que la gran mayoría llevamos dentro. Se desata la bestia interna, nos lleva a la amargura, al resentimiento y al rencor.

Levítico 19:18 aconseja “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová”. Para poder realmente llevar a cabo el consejo divino se debe responder pro-activamente. Este tipo de respuesta ya no es emocional. Cuando la respuesta emocional destruye, la respuesta pro-activa construye y edifica. Cuando la respuesta emocional espera que ocurran los acontecimientos, la respuesta pro-activa prevé los acontecimientos y establece líneas de acción a seguir si llegaran a suceder. Así es como me gusta ver las cosas. Esto implica estar preparado para cualquier evento inesperado. Y en la vida cotidiana lo más seguro es que suceda. Sucederá al relacionarme con los demás seres humanos. En el momento menos esperado me herirán, me lastimaran, me defraudaran, me causaran daño, a veces sin querer y muchas veces con toda intención.


Adoptando el Perdón como una filosofía de Vida:

Debo estar siempre dispuesto a perdonar toda ofensa que me hagan. Esta es una filosofía de vida que me lleva a actuar de conformidad con la Palabra de Dios y con la realidad humana. Si yo amo verdaderamente, es imposible que guarde rencor, lee 1 Corintios 13:5 y toda sombra de duda se alejará de ti. El amor genuino me lleva a perdonar. Cuando perdono libero al individuo ofensor o deudor, pero principalmente me libero a mí mismo. De no hacerlo le niego al ofensor la oportunidad de progresar, de prosperar y de ser feliz, pero también me la estoy negando a mí mismo. Ninguna persona amargado puede ser verdaderamente feliz. Será el grumo en la harina, el pelo en la sopa, la piedra en el zapato. Yo he decidido perdonar, para ser feliz. Me niego a aferrarme al rencor, a la ira, al resentimiento y a los deseos de venganza.

Eso es actuar con piedad. Eso es ser cristiano verdadero y no una pantomima de cristiano. Eso es honrar a Dios en el llamado tan sublime que Él nos ha hecho.

Vivamos una vida digna. Si ofendiste, si defraudas, si hieres… pide perdón. Si te hirieron, si te defraudaron, si te ofendieron… perdona. Cuando lo aprendas hacer de esa manera entonces vivirás una vida PLENA y FELIZ.



“Gracia y Paz”

miércoles, 2 de octubre de 2013

¿QUIERES DISFRUTAR LAS PROMESAS DIVINAS?



Hebreos 6:11-12
“Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”.

El Señor no habría hecho todas las promesas que hay en la Biblia si no hubiera querido dar a sus hijos grandes bendiciones. Sin embargo, no podemos ser presuntuosos y dar por hecho que tales beneficios nos pertenecen de manera automática. Entonces, ¿cómo podemos apropiarnos de las promesas de Dios con la expectativa de que Él responderá nuestras peticiones?

Hay ciertas preguntas que debemos hacernos para evaluar las necesidades que traemos a nuestro Padre celestial:

• ¿Esta promesa atiende mi necesidad o deseo personal?

• ¿Estoy pidiendo con un espíritu de sumisión a su voluntad?

• ¿Puede Dios cumplir esta petición sin perjudicar a otra persona?

• ¿Le agrada mi petición a Dios?

• ¿Será Dios honrado con el cumplimiento de mi petición?

• ¿Mi petición contradice de alguna manera a la Palabra de Dios?

• Si Dios cumple esta promesa, ¿ayudará ello a mi crecimiento espiritual?

Una vez que hayamos respondido estas preguntas, heredar las promesas divinas dependerá de tres requisitos:

Primero, necesitamos tener fe. Nuestro Padre quiere que confiemos en Él, y el Señor premia a quienes lo hacen (Génesis 15:6; Hebreos 11:6).

Segundo, debemos ser obedientes a todo lo que sabemos que es su voluntad para nosotros —nunca recibiremos lo mejor que Él da si lo desobedecemos deliberadamente.

Tercero, debemos tener paciencia para esperar el tiempo perfecto del Señor.

Hacer estas cosas bien vale la pena, considerando las bendiciones que Él anhela darnos.


“Gracia y Paz”

Meditación Diaria

ORACIÓN




Mi amante Padre celestial, te doy gracias porque en cualquier situación que me encuentre, por difícil que sea, puedo acudir a ti en busca de ayuda. Ayúdame a no dudar ni un solo instante de que tú eres más que suficiente para resolver todos mis problemas. En el nombre de Jesús, Amén.

¿CREES QUE DIOS PUEDE SUPLIR TUS NECESIDADES?



Éxodo 3:7-14
“Dijo luego el Señor: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias, y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. El clamor, pues, de los hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que los egipcios los oprimen. Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre este monte. Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿qué les responderé? Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”.

De todos es conocida la historia de la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto, llevada a cabo por Moisés, siguiendo las instrucciones de Dios. Pero quizás haya algunas cosas que hemos pasado por alto. Una vez Moisés y el pueblo de Israel se encontraron en medio del desierto después de haber salido de Egipto, ¿de qué manera fueron suplidas las necesidades de más de 2 millones de personas? El departamento del ejército de los Estados Unidos encargado de los suministros de las tropas de este país publicó los siguientes datos:

En primer lugar, alimentar a este número de personas requiere una gran cantidad de comida. Moisés debía contar con 1,500 toneladas de alimentos cada día. En segundo lugar, para transportar esa cantidad de comida diariamente se necesitarían dos trenes de carga de una milla (1.6 Km.) de largo cada uno. Además, necesitaban madera para hacer un fuego con el cual cocinar la comida. Para esto se requerirían unas 4,000 toneladas de madera cada día, y desde luego varios trenes de carga de una milla (1.6 Km.) de largo cada uno para transportarla. Y por supuesto necesitaban agua. Sólo para beber y lavar unos pocos platos, harían falta unos once millones de galones diariamente. Para transportar esta cantidad de agua se requeriría un tren compuesto de 1,800 millas (unos 2,900 Km.) de carros cisternas.

Cuando pensamos que cruzaron el Mar Rojo en una noche, tenemos que tener en cuenta lo siguiente: Si hubieran hecho una fila de dos en dos para cruzarlo, la fila hubiera tenido 800 millas (1,287 Km.) de largo y se hubieran requerido 35 días para atravesar el mar. Así es que para hacer esta travesía en una noche fue necesario que se abriese una brecha en el mar de tres millas (casi 5 Km.) de ancho para que la fila fuera de 5,000 personas una al lado de la otra. Además de todo esto, recordemos también que al final de cada día tenían que acampar para pasar la noche. Con este fin necesitaban un espacio de unas 750 millas cuadradas. ¡Y esto solamente para acampar una noche! Y no olvidemos que ellos estuvieron 40 años en el desierto, es decir unos 14,600 días.

¿Acaso Moisés se puso a pensar en todo esto antes de salir de Egipto? Seguramente que no. El simplemente confió en YO SOY, el Dios todopoderoso que le dijo: “Ve, porque yo estaré contigo”. ¡¡Y Dios se encargó de todas estas y muchas otras necesidades durante todo ese tiempo!!.

¿Te encuentras en una situación económica difícil? ¿O de cualquier otro tipo? Piensa por un momento en lo que has leído. ¿Tú crees que Dios tenga algún problema en suplir todas tus necesidades? ¡¡Ten la completa seguridad de que para él tu imposible es algo muy fácil!!.

Busca el rostro del Señor cada día en oración, lee su palabra y aplícala a tu vida. Confía en Dios en medio de tu necesidad, y él “suplirá todo lo que te falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19).

ORACIÓN:
Mi amante Padre celestial, te doy gracias porque en cualquier situación que me encuentre, por difícil que sea, puedo acudir a ti en busca de ayuda. Ayúdame a no dudar ni un solo instante de que tú eres más que suficiente para resolver todos mis problemas. En el nombre de Jesús, Amén.


“Gracia y Paz”

Dios te Habla

martes, 1 de octubre de 2013

¡HAY QUE TENER MUCHA FE PARA SER ATEO!



Salmo 14:1
“Dice el necio en su corazón: No hay Dios”.

Salmo 95:3, 5-7
“El Señor es Dios grande… Suyo también el mar, pues él lo hizo… Arrodillémonos delante del Señor nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios”.

La cuestión de la existencia de Dios preocupa a todo el mundo. Hombres célebres escribieron sobre este tema. Voltaire, por ejemplo, reconoció: «El Universo me molesta, y no puedo concebir que este reloj exista sin que exista su relojero». Isaac Newton escribió: «La maravillosa construcción del Universo con su incomparable armonía sólo pudo hacerse según los planes de un ser omnisciente y todopoderoso».

Estos dos personajes parten de la misma constatación, es decir, que el Universo está tan bien hecho que no puede ser fruto del azar. Pero si Newton acepta la conclusión lógica que se impone, Voltaire, por el contrario, se queda en las preguntas; y eso que intelectualmente es más difícil negar la existencia de un Creador supremo que aceptarla. Esto fue lo que quiso decir el autor cristiano Ralph Shallis en su libro en francés: «Hay que tener mucha fe para ser ateo». En realidad es una broma, pues la facilidad con la que el ateo acepta algo imposible: «Que este reloj exista y que no tenga relojero» no es tener fe. Eso demuestra una credulidad incompatible con la inteligencia. La fe del que cree en Dios descansa en hechos palpables y le pone en relación con aquel que le habla.

La Biblia emplea una palabra muy fuerte para designar al ateo; lo llama “necio”. Tal severidad debería asustarnos. Si tu no quieres ser juzgado de este modo por Dios mismo, búscalo sinceramente en la Biblia. Él se revelará a ti como un Padre lleno de amor y responderá a las necesidades de tu corazón.


“Gracia y Paz”

La Buena Semilla

5 GRANDES BENEFICIOS DE COMER SEMILLAS DE PAPAYA



La papaya es una fruta tropical perteneciente a la familia de las Caricáceas (carica papaya). De color amarillo cuando está madura, en su interior la pulpa es blanda y jugosa. En el centro, tiene abundantes semillas de color negro.

El primer dato que se tiene por escrito sobre la papaya aparece en la Historia Natural y General de las Indias, del historiador español Gonzalo Hernández de Oviedo y Valdés, quien alrededor del año 1535 envió una carta a su soberano, en la que describe haber visto esta fruta en el sur de México y Centroamérica. Durante la conquista, las semillas se distribuyeron rápidamente por las Antillas y Sudamérica. Posteriormente, los navegantes españoles y portugueses ya la habían distribuido en Malasia, Filipinas, Sur de China y Hawái.

Debido a su enzima papaína, esta fruta es la reina del tratamiento de la indigestión y el buen funcionamiento intestinal. También te brinda fibra, calcio, fósforo, hierro y las vitaminas A y C, tiamina, riboflavina, niacina.


Beneficios de consumir las semillas.

1.- Protegen el riñón. En caso de problemas de insuficiencia renal, algunos estudios han encontrado que pueden proteger los riñones contra afecciones posteriores. En este caso, se recomienda masticar 7 semillas de papaya, 3 veces al día.

2.- Mejoran la salud intestinal. Debido a su alto contenido de enzimas proteolíticas, las cuales pueden acabar con los parásitos y sus huevecillos, son un excelente antiparasitario intestinal. También contienen un alcaloide antihelmíntico único llamado carpaine, eficaz para exterminar las amebas. Para su consumo, se secan las semillas y se muelen: una cucharita de este polvo se pone a hervir en agua. Se le puede agregar una cucharadita de miel. Repetir 2 o 3 veces al día.

3.- Favorecen el hígado. En casos de cirrosis hepática, pueden funcionar como un tratamiento alternativo. Deben molerse 5 semillas de papaya y a la mezcla se le añade una cucharada de limón. Debe consumirse 2 veces al día, por un periodo de un mes.

4.- Cuidan el sistema digestivo. Tienen propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Estudios demuestran que el extracto de las semillas mata la salmonella, los estafilococos y otras infecciones. Para estos casos, se recomienda masticar muy bien 7 semillas, 3 veces al día.

5.- Queman grasa. Tienen la cualidad de impedir que el organismo absorba en exceso grasas y azúcares. Otro punto favorable es que aceleran el proceso de digestión, lo que se traduce en la pérdida de algunos gramos de sobrepeso.


Para disminuir esos kilitos.

Te daré 2 remedios caseros para este fin. Es importante que seas decidido y tengas paciencia: los resultados se irán dando. Suma una dieta balanceada y un plan de actividad física, en el que, por lo menos 3 veces a la semana, te pongas en movimiento.

Opción A. Todos los días, en ayunas, toma 12 semillas como si fueran pastillas, junto con un té hecho de cáscara de toronja. Tómalo durante 15 días seguidos, descansa 15, y vuelve comenzar.

Opción B. Por la mañana, añade a un jugo de toronja de 15 a 20 semillas frescas; trágalas sin masticar, como si fueran pastillas. Además de ayudarte con la grasa, son excelentes para la digestión.

La próxima vez piénsalo dos veces antes de mandar estas semillas al bote de la basura y trata de aprovecharlas. Si las machacas, sirven para aderezar ensaladas o la vinagreta. Tienen un sabor un poco picante, parecido a la mostaza, así que solo ten cuidado con la cantidad que utilices.


SIEMPRE CONSULTA A TU MEDICO, para que mantengas tu cuerpo sano.

“¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 corintios 6:19).

“…dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno” (Génesis 1:11-12).

“Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

“He aquí Yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad” (Jeremías 33:6).


“Gracia y Paz”
La Salud al alcance de todos
Publicado por: Carlos Martínez M.
Tomado de: Una Vida Lucida

Fuente: www.mx.mujer.yahoo.com